by juancho | Feb 19, 2013 | Cultural |
Michel Balivo
Nuestros sicólogos y filósofos que se dan el tupé de hablar de “ciencias sociales”, hasta nuestros físicos y químicos han definido de muchos modos el amor. Es algo así como un músculo, un apéndice cardíaco hoy renovable o una secreción cerebral, una inyección de alguna feromona que estimula no se que cosa en el sistema nervioso, y entonces sucede esto, lo otro y lo de más allá. Hasta hablamos de “hacer el amor”.
Pero todavía estamos esperando que salga al mercado una inyección, algo que untarnos, una especie de viagra emocional que tomar oralmente que nos permita disfrutar auque sea unos minutos de esa maravillosa alucinación, de enamorarnos “a voluntad”. Somos hombres muy modernos pero en eso no hemos superado mental o emocionalmente a nuestros antepasados que pedían filtros, brebajes o perfumes mágicos a los brujos de turno, para seducir a las personas amadas que no les correspondían.
Sin embargo, amanecimos el lunes 18 de febrero con las mejores noticias que pudieran esperarse. Como les anticipé en el artículo “Cuando el planeta todo está en oración” publicado el 26/12/2012, el presidente Chávez ya volvió sonriente a Venezuela y el país, la nueva sensibilidad del planeta todo está de fiesta. Por allí anda la en muchos sentidos pobre gente de la oposición, haciendo inútiles esfuerzos para contener el desbordado río de la vida.Y es que por muy buen artista que seas, por muchos escenarios mediáticos que construyas no puedes imitar las poderosas fuerzas emocionales de las vida.
Seguramente la oposición debe andar buscando una especie de milagro, un alqumista como el de la novela del alemán Patrick Suskind “El perfume”, que les sintetice un filtro mágico con el cual untar sus candidatos para producir similares alucinaciones colectivas de amor por un líder. Les resulta muy difícil discernir que hemos “entrado” en nuevos tiempos y la truculenta politiquería en la que se educaron, en la que se formaron, a la que se habituaron, ya está herida de muerte.
Hoy en día es la voluntad política concretada en hechos sociales, la que nos orienta y abre las puertas hacia una distribución equitativa de los ingresos, lo cual comprendemos como el único modo da acercarnos al menos a poner los cimientos de la justicia y la paz social. Si eso es lo que realmente deseas y estás dispuesto a correr el riesgo de intentarlo, no necesitas analistas de discursos que midan las reacciones populares, el consabido rating.
Hay gente bien intencionada que ingenuamente intenta evaluar los pasos dados en Venezuela en esa dirección. Pero aún no hemos caído en cuenta de que todo lo que disponemos en cuanto a desencadenar y direccionar acontecimientos sociales, al igual que en los temas del amor son solo teorías, ideologías, especulaciones que nadie, ninguna revolución ha logrado comprobarnos con hechos. Y entonces una vez más, tenemos mil explicaciones para los motivos de su fracaso.
Pero explicaciones mediante o no, seguimos sin haberlo logrado. En palabras más directas seguimos infelices, frustrados, esperando que algo suceda, que alguien lo haga suceder, que el tiempo nos traiga momentos más agradables. Porque más allá del palabrerío dándonos cuenta o no, eso es lo que deseamos. ¿Qué otro móvil que la insatisfacción con un modelo social ya agotado en sus posibilidades y/o superado por la conciencia, podria haber para desear cambiar nuestras formas de vida, para comprometernos con una revolución?
A quien aún acepta sin mucha reflexión que los pensamientos y sentimientos son una especie de excreción cerebral o cardíaca, una simple y mecánica reacción a estímulos del medio, debe parecerle totalmente normal por asociación o contigüidad pensar que las enormes torres de los centros comerciales que florecen hoy en día por doquier, son una manifestación de los nuevos tiempos y las revoluciones de los pueblos, de los modernos esclavos, una antigüedad pasada de moda.
Pero no debe ser fácil para esa mentalidad ingenua o poco reflexiva explicar, si es que acaso se lo pregunta, cómo en esa parcela de realidad tan ordenadita, tan “decente”, irrumpen hechos inesperados, inéditos históricamente. Como la rebelión cívico militar que trajo de nuevo al presidente Chávez secuestrado o derrotó el sabotaje petrolero planificado al detalle por la inteligencia internacional, que pretendía hacerse de nuevo con el petróleo venezolano paralizando la economía, hambreando al pueblo, derrotando la inexperta revolución aún en pañales.
Una vez más, explicación mediante o no la revolución continúa su marcha mientras otros modelos se desmoronan y van quedando atrás. Los tiempos han cambiado, la televisión nos bombardea en tiempo real con noticias nacionales e internacionales marcando nuestros ritmos mentales con una variedad de estímulos intensos, cargados de dramatismo que somos incapaces de asimilar. Pero al día siguiente ya todo eso es noticia vieja y otros escenarios vienen a desplazarlas.
Así paseamos como sonámbulos masticando información que no tenemos como metabolizar, indigestándonos, saturando nuestros sentidos hasta que solo deseamos apagar la TV, enterrar la cabeza como el avestruz, no saber nada, huir al campo a ver si cuando regresemos ya todo eso pasó como una pesadilla de la que despertamos aliviados. Vivimos tiempos acelerados de desgaste de los viejos modelos y no es fácil encontrar referencias orientadoras que los sustituyan.
¿De qué carece, qué es lo que más le hace falta a nuestra época, a nuestra siquis colectiva? Coherencia. Y la definición más simple y neta de coherencia es ser fiel en los hechos a lo que expresan tus palabras. Si le preguntas a cualquier humilde venezolano en la calle que piensa de la coherencia de su presidente te responderá sin dudarlo, “si el presidente Chávez lo dijo es porque lo va a hacer o ya lo está haciendo”. Y por asociación lo mismo piensa de su equipo de gobierno cuando le informa sobre la salud de su presidente.
¿Y qué dice el presidente de la oposición? Que necesita una oposición seria, políticos de verdad con quien se pueda dialogar, debatir. El partido Primero Justicia por ejemplo se fundó con fondos ilícitos que la madre de uno de sus participantes sustrajo ilegalmente de PDVSA. Así operaba la vieja guardia política, muchos padres adinerados compraban puestos de diputados para sus muchachos. El candidato presidencial de la oposición fue uno de ellos.
¿Y qué dice la oposición del presidente Chávez? Que es dictatorial, impositivo. Es su modo de decir que no negocia al viejo estilo de “cuanto hay pa´mí”. No soportan, no les entra en la cabezota que la justicia y los derechos sean iguales para todos como lo establece la constitución. A ellos les gusta la “flexibilidad”. Por ejemplo, cuando se trata de estafar los ahorros de la gente llevándoselos del país, dando quiebra y pidiendo que el gobierno se los reponga con fondos púbilcos.
Eso sucede ahora en EEUU y Europa. Pero en Vezuela por el contrario, el gobierno le repuso sus ahorros a la gente y llevó a juicio a los banqueros que en complicidad con jueces se escaparon del país. Ahora los banqueros y jueces viven en Miami, son tratados como perseguidos políticos y se pretende juzgar al gobierno venezolano por irrespetar o violar sus derechos humanos. De hecho se lo condenó a pagar reivindicaciones a terroristas que pusieron bombas en las embajadas de España y Cuba.
Filósofos y pensadores de todas las épocas se han devanado los sesos y han llenado libros cuando disponían de ellos, preguntándose y tratando de responder por qué la experiencia de vida siempre resulta frustrante, insatisfactoria. ¿Cómo ha llegado el mundo y la humanidad a la presente y lamentable condición? Marx fue uno de los relativamente modernos pensadores que preocupado por su época realizó este ejercicio reflexivo y sacó sus particulares conclusiones.
Más allá del pecado original, el hombre como el peor de los predadores y nuestra especialidad de culpar siempre a los demás, hoy podríamos preguntarnos con sencillez, ¿cuál puede ser la experiencia, el mundo resultante de una conducta incoherente? ¿Que tipo de mundo podemos construir pensando una cosa, sintiendo otra y haciendo lo contrario? ¿O acaso no educamos a nuestros hijos diciéndoles que hagan lo que les decimos más no lo que hacemos?
Tal vez de aquí en adelante y mientras desarrollamos los circuitos de una mayor conciencia de sí, de nosotros mismos, debiéramos andar por la calle siempre con un espejo delante para poder observarnos en acción. Tampoco sería mala idea aunque tal vez todavía un poco cara, el filmarnos. Sobre todo en los momentos de mayor intensidad y automatismo, para observar luego el “repit replay” en intimidad y ver si aún nos reconocemos con agrado, sin sobresaltarnos.
En todo caso y más allá de las bromas estamos felices, exultantes con el regreso de nuestro presidente. Se prendió la fiesta y no habrá aves de mal augurio que la puedan detener ni acallar. Bienvenido a tu casa presidente, tu pueblo te acoge y protege. Gracias Fidel, gracias Cuba por cuidar a nuestro presidente con tanta dedicación esmero y amor. Si de algún modo se tejen lazos indestructibles, el sincero y profundo agradecimiento debe ser uno de ellos.
by juancho | Feb 14, 2013 | Cultural |
El escritor uruguayo estuvo en Chile, donde recibió el XVIII Premio N’aitun, en reconocimiento a su prolífica obra.
De la Revista Punto Final
“Por suerte no me faltan picazones en la mano y escribo constantemente. Además es lo único que más o menos me sale. A lo largo de mi vida quise ser muchas cosas que no pude ser. Quise ser santo cuando era chico, que era muy místico, pero mi tendencia natural al pecado me lo impidió. Quise ser jugador de fútbol, como todos los uruguayos, pero era un pata de palo terrible. Quise ser pintor, dibujante, muchísimas cosas y trabajé en muchas. Fui obrero en una fábrica, cobrador, dibujante de letras, etcétera”, señala el escritor uruguayo Eduardo Galeano, que en días pasados recibió el XVIII Premio N’aitun, que otorga la Corporación Cultural Artistas Pro-Ecología.
La entrevista realizada por el periodista Alejandro Lavquén, de la Revista Punto Final, aborda temas diversos, pero el énfasis en la literatura es inevitable en el caso de Galeano, pues él prefiere ve que la política “se ha manoseado tanto que significa todo y no significa nada”.
Crítico, también prefiere colocar entre paréntesis aquello de ser un hombre de izquierda, porque en muchos caso, esta se muestra conservadora y atrasada. Así es Galeano: “Soy de izquierda, pero eso no significa que yo confunda, como muchos compañeros, por cierto muy queridos por mí, la religión con la política, nos soy fanático ni religioso en política. No creo en el fanatismo, creo que los fanáticos deberían estar todos encerrados en el manicomio, porque son peligrosos”. Estas consideraciones hacen del escritor uruguayo sea lo que es. Alguien que está “fuera de los géneros. Y eso es el resultado de muchos años de trabajo en que fui descubriendo que lo mío era una síntesis de diferentes géneros. Una tentativa de síntesis para recuperar la unidad perdida del lenguaje humano. Entonces no es clasificable porque además también eso proviene de un rechazo a la mala costumbre de ponerle etiquetas a la gente en su frente, de encasillarlo todo. Cuando se habla de literatura política me pregunto si hay alguna literatura que no sea política. Si no hay alguna literatura que elija entre la libertad y el miedo. Y lo mismo con las personas, nunca coinciden las etiquetas. Yo les disparo a las etiquetas. Y cuándo me dicen escritor de qué. Yo digo: de todo, de cualquier cosa. O cuándo me dicen usted es poeta; respondo, no, no escribo poesía, o a lo mejor la escribo y no me doy cuenta, y eso me llena de alegría, porque la literatura que más me gusta es la que revela la poesía escondida”.
Galeano confiesa cuándo se dio cuenta de que era un escritor: “Cuando me di cuenta de que era un inútil total. Entonces a lo tenía qué hacer en la vida, y la verdad es que la literatura me ha dado muchas alegrías. La certeza de que uno puede escribir de tal manera que las palabras que broten de una página toquen la cara de quien la está leyendo, como si las palabras tuvieran dedos, como un contacto real”.
La referencia a su obra clásica es inevitable. Las Venas Abiertas de América Latina que siguen creando conciencia. ”Mucha, sí. Lo cual demuestra que escribir no es una pasión inútil. Escribir es un modo de comunicación, y en este caso ese libro (Las venas) tuvo la suerte de llegar a muchas manos y de pasar por varias generaciones. Me siento muy feliz con él”. Señala además, que “fue un punto de partida, después cada libro empuja otro libro. Las venas fue un punto de partida, no de llegada. A partir de ahí fui desarrollando un lenguaje propio. Abarqué otros estados, otros perfiles, otros temas de la realidad que no están en Las venas, que es sobre todo un libro centrado en la historia económico-política de América Latina.
Respecto a su vigencia, eso ocurre, lamentablemente, porque la realidad no ha cambiado mucho desde que el libro se escribió. Ojalá fuera una obra de arqueología, esa sería mi intención. Entre otras cosas porque me dejarían en paz. No me preguntarían más nada sobre el libro [lo dice con humor]. Me pasa con Las venas lo mismo que al pobre Quino con Mafalda, que lo único que quiere es estrangularla… Pero la verdad es que estoy muy orgulloso de ese libro, pues después de tantos años ha influido sobre tanta gente y en tantos procesos”.
Sobre su último libro Los hijos de los días dice: “Es un libro que tiene la forma de un calendario. Es como un almanaque, y de cada día brota una historia. Nació de una frase que escuché hace ya muchos años en mis andanzas, pues soy un caminante. En una comunidad maya de Chiapas escuché decir ‘nosotros somos hijos de los días’. La cultura maya es la única cultura de las Américas en la que es el tiempo el que funda el espacio. O sea el espacio es hijo del tiempo y no al revés. Me quedó grabada esa frase, me pareció muy hermosa. De ahí el título…”.
by juancho | Feb 14, 2013 | Cultural |
A veces la memoria es traicionera. O la traicionamos.
Y olvidamos que hubo un tiempo en el que todos fuimos inmigrantes.
Porque si no lo fuimos nosotros, lo fueron nuestros padres, nuestros abuelos.
Y todos, presuntamente diferentes: distintas lenguas, pieles y rostros,
van dejando los mismos rastros de sueños, de nostalgias, de cielos perdidos, de paisajes ausentes.
Y hasta las sonrisas tienen una lágrima de tristeza.
“El Chasqui” Nº14 – Revista del Centro Latinoamericano de Reus ( Catalunya )
ESPAÑA: Excluyen del Sistema Sanitario a los inmigrantes “irregulares”.
* Carlos Iaquinandi Castro, redacción de SERPAL.
>> En el último Consejo de Ministros realizado el viernes pasado, el Gobierno español aprobó el Real Decreto por el que se regula la condición de asegurado y de beneficiario para acceder a las prestaciones de la sanidad pública. Dicho decreto excluye de la cobertura sanitaria pública a todos los extranjeros que se encuentren en situación “irregular”.
Esta decisión, implica que varios cientos de miles de inmigrantes que llegaron al país en el momento en que se requería mano de obra para determinados trabajos ( básicamente construcción, tareas rurales y servicios) pero que ahora -como ocurre con más de cinco millones de españoles- han perdido su trabajo, a partir del próximo primero de setiembre quedarán excluídos del Sistema Nacional de Salud.
Muchos de ellos ocuparon en su dia puestos con trabajos duros, salarios precarios, y jornadas abusivas. Cotizaron durante dos, tres o más años a la Seguridad Social.
Con el Real Decreto aprobado, y aunque sean actualmente poseedores de la tarjeta sanitaria y estén empadronados en el municipio de residencia, quedarán fuera del Sistema. Solamente se atenderán las urgencias y los embarazos. Los niños y menores de 18 años también serán atendidos: están protegidos por convenios internacionales firmados por el estado español. Los médicos de familia y de comunidad del Sistema Sanitario ya han planteado formalmente la “objeción de conciencia”. Afirman que no pueden dejar de atender a pacientes que lleguen a su consulta. A los nuevos y los que ya se encuentren en tratamiento. Por principios éticos y humanitarios y porque violaría su código deontológico. Profesionales de la sanidad y usuarios, rechazan los alcances de la reforma sanitaria del gobierno.
El Real Decreto 16/2012 inicia el desmantelamiento de la Sanidad Pública gratuita y universal tal como se puso en marcha en 1986 en el estado español y se reemplaza por un modelo que significa un avance hacia formas de privatización. En cuanto a medicamentos recetados, eleva los porcentajes de los copagos, y por vez primera dispone formas de copago para jubilados y pensionados, sector que en muchos casos recibe retribuciones inferiores a los 600 euros mensuales. A ello, la Generalitat Catalana añadió un “re-pago” que a modo de “impuesto a la enfermedad” cobra un euro por cada medicamento adquirido con receta a todos los usuarios del Sistema Sanitario.
“Un paso de gigante”
La exclusión de los inmigrantes que se encuentren en paro y por tal causa no tengan vigente la tarjeta de residente, significa para la Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, “que se ha dado un paso de gigante” para ofrecer cobertura a la población, según cita una información de la agencia Europa Press. Añade el ministerio que gracias a la aprobación del Real Decreto, se van a cumplir los objetivos de asegurar la solvencia, viabilidad y sostenibilidad en el futuro de la sanidad pública frente a las dificultades económicas. Seguidamente, el ministerio se refiere al “turismo sanitario”, y expresa que con la medida “se evita el uso fraudulento por parte de los ciudadanos extranjeros de los servicios de salud”. De un modo malintencionado, se mezcla el tema de la exclusión de los inmigrantes que pueden estar en paro, con la atención puntual de extranjeros, en muchos casos pertenecientes a la Unión Europea, y a los que las distintas administraciones por lo general no han aplicado normas o cobros que correspondían.
El neoliberalismo del siglo XXI
La medida, complementa otras que van en la misma dirección: desmantelar servicios públicos fundamentales como lo son educación y sanidad. Según Rajoy y sus ministros y portavoces, los sucesivos recortes presupuestarios y medidas complementarias que alcanzan a todos los ciudadanos, “no afectarán la calidad de la enseñanza ni tampoco de la sanidad pública”. Pero se cierran servicios hospitalarios, se reduce personal sanitario, se alargan las listas de espera, se establecen “repagos”, desaparece el carácter “universal” de las prestaciones. En Educación, se reducen salarios de los profesores, se les incrementan las horas de trabajo, se recortan de forma significativa las becas para estudio, para materiales y también para los comedores escolares. Por primera vez en décadas, la escuela pública pierde profesores a pesar del aumento de alumnos. Se reducen o paralizan obras de mantenimiento de establecimentos escolares y se cierran escuelas rurales.
¿ Como pueden afirmar que con semejante “tsunami” devastador, “se mantendrá la calidad” ?
La crisis provocada por el sistema económico y financiero especulador es el argumento que sostiene este retroceso en derechos sociales y laborales. La Reforma Laboral del gobierno de Rajoy destinada a “promover el empleo” ha provocado el aumento de las cifras de paro. La pretensión de que mayores facilidades a los empleadores, provocarian nuevas contrataciones, derivó en cientos de miles de despidos, y el aumento del trabajo precario y temporal. Hemos llegado al récord de 5.600.000 desocupados y más de 1.700.000 hogares donde ninguno de sus miembros tiene trabajo.
El “rescate” de la banca legaliza el bandolerismo de los consejos de administración responsables de los “agujeros” siderales en sus cuentas. Bankia, agrupación de varias
instituciones de crédito y cajas, tuvo a su frente a Rodrigo Rato, ex-ministro de Aznar, figura prominente del Partido Popular y director gerente del Fondo Monetario Internacional hasta su renuncia en el 2007. En dos años la “promisoria” Bankia terminó con un agujero de nada menos que 23 mil millones de euros. Cientos de miles de ciudadanos están afectados por el riesgo que corren sus depósitos en Bankia y en otras entidades que han tenido que solicitar dinero público para no quebrar. Se dá el absurdo de que familias que perdieron sus viviendas por desahucio bancario al no poder hacer frente a las hipotecas, están contribuyendo con sus impuestos a socorrer a esos mismos bancos.
Es como si en un naufragio, en vez de rescatar a las víctimas, se atendiera a las rocas que provocaron el desastre.
Hay procesos judiciales abiertos por demanda popular, pero habrá que ver si finalmente se establecen responsabilidades y condenas. Y más dudoso aún, si se puede establecer el destino de la ingente suma de dinero “desaparecido”.
Los argumentos economicistas son el “paraguas” bajo el cual se amparan los criterios ideológicos de un gobierno sumiso a los poderes económicos y al sistema financiero especulativo, que preanuncia también lo que llaman “liberalización” del transporte, que puede significar a corto plazo la privatización de servicios públicos fundamentales, entre ellos el ferrocarril. Medidas que en otras partes del mundo se han llevado adelante hace ya varios lustros, y cuyos resultados han sido desastrosos para la mayoría de la población y únicamente han servido para enriquecer a empresas privadas. Los servicios ferroviarios constituyen también un medio de transporte estratégico para un país, y su entrega al capital privado suele terminar con el levantamiento de ramales ( los que la empresa privada considera “no rentables”), precariedad de mantenimiento, incremento de tarifas, demoras en la renovación de material rodante, aumento de siniestralidad, etc.
En lugar de perseguir el fraude fiscal, estimado por el Sindicato de Técnicos de Hacienda ( GHESTA ) en unos 90.000 millones de euros al año, el gobierno dispuso una amnistía para los evasores que tienen el dinero oculto o en paraísos fiscales, con gravámenes inferiores a los impuestos pagados en su dia por trabajadores en dependencia o autónomos .Tampoco se preguntará por el origen del dinero. La Hacienda española abre una ventanilla “purificadora” no solo para evasores, sino para estafadores de todo tipo. No hay en el mercado una oportunidad tan barata para blanquear dinero mal habido. Una oferta para narcotraficantes, tratantes de blancas, o cualquier otra expresión del crimen organizado. ( Aunque muchos de ellos seguirán optando por la seguridad y la impunidad que ofrecen los “intocables” paraísos fiscales).
Hay que unir las luchas populares
La exclusión de los inmigrantes “irregulares” del Sistema Sanitario es una parte más del retroceso que sufren España, gran parte de Europa y otros países del mundo globalizado. Es uno de los “daños colaterales” de las políticas de concentración de poder económico y financiero en el planeta. Políticas injustas, excluyentes y suicidas para
el conjunto de la humanidad, porque no reparan en los devastadores efectos sociales – miseria, hambre, marginación – ni en el destrozo medioambiental o el agotamiento de recursos. Atravesamos un difícil momento histórico de transición. Un modelo de explotación que se agota y que se derrumba, pero que por eso mismo, se convierte en algo aún más peligroso. Serán insuficientes las defensas de derechos y libertades si se hacen de manera aislada y puntual.
Será imprescindible articular la unidad de las organizaciones y las luchas populares para rechazar este galopante retroceso social, político y económico. Y para generar alternativas hacia un mundo más justo, más equilibrado, racional y solidario. Es una tarea colectiva, que debe incorporar a miles, millones de ciudadanos que están hartos de engaños, de mentiras y de manipulaciones y que no quieren ser sepultureros del futuro de sus hijos y de sus nietos.
* Carlos Iaquinandi Castro.