Julián Assange a las puertas de la muerte

Por Ramón Pedrega

Los tribunales ingleses pusieron en libertad a Pinochet. Fue él que dirigió el golpe de Estado en Chile y lo mandó al fusilamiento, las cárceles y el exilio.
Pero el dirigente criminal compartía todo, y digo todo, con la otra de su clase, Margaret Thatcher. La Thatcher acabó con la resistencia sindical inglesa, arrasó con su escuela liberal, y llevó la guerra a su colonia de las islas Malvinas. Tan unidos estaban Pinochet y la representante inglesa, el fascismo y la monarquía del antiguo imperio inglés, que los Tribunales ingleses dictaminaron la libertad del asesino cuando se pedía su encarcelamiento por los crímenes de genocidio de los que era responsable. Y volvió a Chile para ser recibido por el fascio al pie de la escalera del avión. La burla golpeó el corazón de la justicia.

Los tribunales ingleses teniendo en la prisión conocida como la Guantánamo inglesa al periodista Julián Assange, sin que pese sobre él ninguna delito ni acusación, tan solo porque el régimen dictatorial del imperio quiere llevárselo y encarcelarlo de por vida por haberse atrevido a hacer pública la grabación sobre los crímenes que EEUU cometía/comete en Iraq.

Los tribunales ingleses manifiestan así su carácter de clase y su esencia dictatorial, es la tradición imperialista, invasión, robo, crimen y persecución a quien denuncie su seudodefensa de los Derechos Humanos, tal y como se comprueba en su forma capitalista la venganza es parte fundamental.

En los primeros días de diciembre de 2021 el Tribunal de Apelaciones londinense condenó a Assange sin acusación ninguna, a entregarlo al régimen de terror imperial. Las pruebas de Assange eran contra el ejército de EEUU, las había aportado en nombre de Wikileaks. Los colaboradores de los criminales habían preparado todo desde hacía años para condenar al héroe que la Humanidad admiraba por su acto de gran valor, y el resultado fue el ansiado por la élite estadounidense cuya historia es la más sangrienta de todos los tiempos.

Solo quedaba la apelación a la Corte Suprema y, aun así, la última palabra de día y hora de entrega a los verdugos la tendrá el representante imperial Boris Johnson, el cabecilla de los responsables ingleses de la Injusticia Suprema: van a entregar al más inocente de los seres humanos al tormento.

Desde el secuestro de Assange el mundo ha retrocedido a épocas en que los tiranos se hacen definitivamente dueños de los medios de difusión, ¿recuerdan el nazismo alemán?, y estamos en la era en la que desarrollan la guerra contra Rusia: vemos cómo todos, al unísono, repiten una y otra vez sin fisuras la versión del dueño de las corporaciones mediáticas, el complejo industrial militar estadounidense. Cortan todas las comunicaciones, fabrican falsedades, muestran hasta vídeo-juegos de guerra como hechos reales, presentan fotos de Gaza bombardeada por los sionazis como si hubiesen sido los rusos en Ucrania, y un sin número de grabaciones que son actos teatrales dramáticos en zonas ruinosas, desarrollan ante el público occidental una película de ficción mientras manejan sus órganos internacionales sometidos con presiones, chantajes y corrupción a representantes como si fuesen la totalidad de lo que existe en el mundo. Al mismo tiempo sus regímenes sometidos como colonias sacan a sus representantes, como el caso español, para servirle igual que un perrillo azuzado procurando morder al paisano que defiende su tierra. ¿Es así como entienden la justicia los poderosos? ¿Qué tipo de animal es ese gobernante y la tropilla que ladra delante de los que hacen sonar las cornetas anunciado a los cazadores fusil en mano?

Los ciudadanos del mundo no pueden confiar en semejantes jueces, en semejante gobierno, en semejante potencia que alardea de proteger a tiranos como Pinochet y se dispone a llevar al cadalso a la persona en la que el mundo puede confiar, honrado y bondadoso hasta entregar su vida por la verdad. Tan solo le van a permitir matrimoniarse antes con su compañera Stella Maris, el acto será en la prisión teniendo presentes a dos testigos, sin cámaras, sin fotógrafos, sin nadie más que no sean los siervos de la monarquía inglesa. El mundo consciente, el que defiende los Derechos Humanos le da su abrazo más solidario a Julián Assange y Stella Maris.

Julián Assange está a las puertas de la muerte.

Ahora deberíamos llenar las redes sociales, las calles del mundo, las ventanas, deberíamos hablar en voz alta en todas partes, que se nos oiga por encima de los propagandistas asesinos, decir en todos los sitios públicos hasta que las paredes retumben, las cuatro palabras: LIBERTAD PARA JULIÁN ASSANGE.

Le queremos libre. Su nombre es el nombre de la verdad combatiendo el crimen imperialista.

Roger Waters: “construir estatuas a Julian Assange”

La leyenda del rock calificó como una “pequeña victoria” el dictamen del Tribunal Superior de Londres que permite apelar la decisión de su extradición a EE.UU.

Roger Waters durante el 76º Festival de Cine de Venecia, 6 de septiembre de 2019Stephane Cardinale / Corbis / Gettyimages.ru
Rogers Waters, cofundador y exlíder de la banda musical Pink Floyd, afirmó que al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, se le deberían rendir honores con estatuas por la información que aportó al mundo como periodista.

“Deberíamos construir estatuas a Julian Assange en las plazas de nuestras ciudades, no castigarlo. Lo que ha hecho es exponer verdades inconvenientes”, declaró Waters en una entrevista con RT.

De acuerdo con la leyenda del rock, Assange “es uno de los seres humanos más importantes de la Tierra” y “uno de los pocos periodistas adecuados en la Tierra”.

El lunes, el Tribunal Superior de Londres dictaminó que Assange puede apelar ante la Corte Suprema del Reino Unido la decisión de su extradición a EE.UU., que fue autorizada el mes pasado.

Sin embargo, el tribunal le denegó el permiso para una apelación directa, lo que significa que la Corte Suprema decidirá si examinar su caso o no.

Waters calificó la decisión del tribunal como una “pequeña victoria” en la batalla legal que ha mantenido durante años el fundador de WikiLeaks. Además, insistió en que el enjuiciamiento de Assange es una “farsa” y que el activista australiano “no debería haber pasado un solo día” tras las rejas.

A través de su cuenta en Twitter, el artista británico envió un mensaje al presidente de EE.UU., Joe Biden: “¡Hola, Biden! Deja a Assange en paz”, escribió.

Assange está acusado en EE.UU. por la publicación de cientos de miles de páginas de documentos militares secretos y de cables diplomáticos confidenciales sobre las actividades del país norteamericano en las guerras de Irak y en Afganistán, que fueron difundidos por su portal de filtraciones WikiLeaks.

Por los cargos que se le imputan en territorio estadounidense podría enfrentar hasta 175 años de cárcel.

 

López Obrador y la oferta de asilo a Julian Assange

Javier Buenrostro

El pasado lunes, en su primera conferencia mañanera, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador apareció flanqueado de Jeremy Corbyn, parlamentario británico y líder del Partido Laborista entre 2015 y 2020. Corbyn, quien es uno de los principales referentes de la izquierda europea, tiene fuertes lazos con México ya que su esposa, la abogada Laura Álvarez, es mexicana y por esta razón mantiene un importante vínculo que se extiende a toda Latinoamérica. Por ejemplo, Corbyn no deja de señalar que le da alegría y esperanza el triunfo de Gabriel Boric en Chile hace unos días.

Debido a la presencia de Corbyn, la prensa mexicana le preguntó a López Obrador si seguía en pie su oferta de asilo al periodista australiano Julian Assange, fundador de WikiLeaks y quien está a punto de cumplir tres años en una cárcel de Londres y diez privado de su libertad, contando el tiempo que estuvo asilado en la Embajada de Ecuador en Reino Unido.

El gobierno de Estados Unidos está cerca de procesar a Julian Assange por cargos de espionaje y de atentar contra la seguridad nacional, luego de que jueces británicos aceptaran que el líder de WikiLeaks puede ser extraditado a ese país. Ante esto se ha vuelto a considerar la posibilidad de asilo para Assange en algún país, como una medida de protección a los derechos humanos y a la libertad de prensa e información.

México, honrando una de sus mejores tradiciones en política exterior que es la de dar refugio a los perseguidos por razones políticas o ideológicas, ha manifestado en varias ocasiones su intención de brindar asilo a Julian Assange, incluso ante la eventual polémica y enfrentamiento que le podría traer con Estados Unidos, el principal interesado en juzgar al periodista australiano.

Javier Buenrostro, historiador por la Universidad Nacional Autónoma de México y McGill University.

México, honrando una de sus mejores tradiciones en política exterior que es la de dar refugio a los perseguidos por razones políticas o ideológicas, ha manifestado en varias ocasiones su intención de brindar asilo a Julian Assange, incluso ante el enfrentamiento que le podría traer con Estados Unidos.

López Obrador reveló que el 23 de diciembre de 2020 le escribió una carta a Donald Trump para que el gobierno de Estados Unidos exonerara y perdonara a Julian Assange. En la misiva, el mandatario mexicano le exponía a su homólogo que, a su parecer, Assange era una persona movida por ideales y principios, y que por ese hecho debería ser merecedor de compasión. Desafortunadamente, la misiva nunca tuvo contestación.

En la actualidad, según manifestó el canciller Marcelo Ebrard, la oferta de asilo de México a Julian Assange sigue en pie y se está en contacto con sus abogados, no obstante, por razones procedimentales, el ofrecimiento no puede hacerse efectivo en este momento. Después de diez años, Assange sigue entrampado en situaciones legales que lo han tenido confinado todo este tiempo y cabe preguntarse si algún día Estados Unidos le permitirá gozar de libertad en algún país de acogida.

Hace menos de un mes, el artista chino Ai Weiwei publicó un video en redes sociales donde corre sobre una cinta. Es una campaña que tiene como hashtag #RunForOurRights (correr por nuestros derechos) y que busca no solo la liberación de Assange sino crear conciencia sobre la defensa de la libertad de prensa y los derechos humanos.

Ai Weiwei visitó a Assange en Londres en octubre de 2016, mientras el fundador de WikiLeaks se encontraba asilado en la Embajada de Ecuador. Desde entonces, la salud del activista australiano se ha deteriorado enormemente, padeciendo incluso un derrame cerebral hace un par de meses. Así, mientras la mayoría de la gente que cree en la libertad de prensa e información aboga para que Assange no muera en prisión en cualquier momento, los Estados Unidos, país que se autodenomina como el “defensor de las libertades” solicita 175 años de prisión para alguien que defendió el derecho a la información de los ciudadanos. ¡Cuanta hipocresía!

Julián Assange, el defensor del humano, perseguido por el criminal

Por: Ramón Pedregal Casanova

Mike Pompeo (director de la CIA): «Mentimos, engañamos y robamos. Teníamos hasta cursos de entrenamiento completos» (declaración en una conferencia en la Universidad A&M de Texas el 15 de abril de 2019). ¿Quién manda a sus hijos a semejante universidad?, porque ¿esa es la gloria y el honor del régimen de EEUU?, es allí donde se va a aprender.

Los presentes aplaudieron y rieron hasta cansarse, ¿esa es la lección de todos ellos para que escarmiente el mundo?, ¿quién se siente proimperialista?: solo los mentirosos, los falsarios, los ladrones… y los mercenarios.

Pero hay algo más que no dijo y, aunque ya se sabía ahora sale a la luz, sí también dan golpes de estado, declaran guerras, asesinan a personalidades en cualquier parte del mundo. El caso es que antes de semejante declaración de Pompeo, que hizo el 15 de abril de 2019, en 2017 tenía elaborado el plan para asesinar o secuestrar a la persona capaz de mostrar al mundo lo que el ejército imperial hace donde entra, Julián Assange, director de Wikileaks, enseñaba al mundo la grabación de una operación de terrorismo que los seguidores de Pompeo habían realizado en Irak contra civiles, hombres, niños, médicos de una ambulancia y periodistas. Pompeo había declarado: Mentimos, engañamos y robamos, Assange había puesto en claro una cosa más: asesinaban. Y los esbirros del capo de la CIA han estado preparando su asesinato, o su secuestro para desaparecerle. Se ha sabido que lo proyectaron en mesa de gobierno, según 8 funcionarios yankees que participaban en la propuesta, según ha aparecido en Yahoo News. ¿Escuchan ustedes los aplausos de toda esa gente de bien que acudió con los pupilos universitarios del imperio a reirle al personaje que admiran? Lo han adivinado, ese personaje es el mismo Mike Pompeo, al que el nazi Trump nombró jefe de la CIA, del mismo al que el arrepentido CIAtico que le ha descubierto le atribuye la siguiente declaración sobre Assange: irrumpir en la embajada (de Ecuador), sacar (a Assange) y llevarlo donde queramos. Discutieron la orden de que la policía inglesa mirase para otro lado, pero finalmente los ingleses, según parece, negociaron con el gobierno de Ecuador y lo secuestraron ellos. ¿Con qué fin? En Inglaterra , siguiendo los pasos de EEUU, se pretende aprobar en el Parlamento una ley con la que perseguir lo que denominan actividad hostil, calificando así a la información que se difunda que no interese que se conozca, y la referencia es la publicación por Wikileaks y su director Julián Assange de los crímenes de estado, crímenes de lesa humanidad.

Semejante intención nos hace volver a Trump en el momento en que se reunían para planificar la eliminación de Assange, Trump preguntó si le podían matar y cómo podría hacerse. Lo mismo unos que otros nos enseñan su calidad humana, la de los gobiernos de EEUU e Inglaterra, y también la de su tropa. Ahora bien, hay que abrir el concepto tropa porque los que se dicen medios informativos y sus profesionales son parte de esa tropa mercenaria, todos los que escandalizan con que unos individuos pagados por el mundo del capital, el mismo que a ellos, hagan un alboroto contrarrevolucionario en una ciudad de Cuba, asediada como la tienen, o se callen ante el bloqueo que impide comprar alimentos, medicinas, combustible, … , y lo mismo a Cuba que a Venezuela o a Nicaragua, todos esos medios informativos gritan para hacer daño, y se callan por el daño que causan sus amos, son los mismos que no abren la boca ante las declaraciones recogidas sobre el proyecto criminal estadounidense de asesinar al héroe que enseñó la verdadera cara del imperio.

Lo que aun nos debe alarmar más, que sirva para abrir los ojos definitivamente sobre esta clase de democracia, es saber que ninguno de esos que se llaman partidos parlamentarios, ninguno de sus miembros tampoco por suelto, ha dicho una sola palabra en ningún sitio, ni se ha sabido de ello en ningún parlamento, ¿por qué?: el mentimos engañamos y robamos, … y asesinamos, … y callamos, lo pagan los mismos Pompeos, por lo que se ve éstos los tienen en nómina.

A la vista del mundo se encuentra Julián Assange, la admiración y el respeto mayor por quien ama la vida, la defiende y nos enseña aun siendo perseguido, hoy secuestrado en una cárcel de máxima seguridad inglesa, por los imperialistas.