Crímenes machistas: los fallos se repiten en el tiempo

Bea Morales

El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha propuesto la posibilidad de informar a las víctimas de los posibles antecedentes que pueda tener su maltratador debido a que, en algunos de los últimos casos, se ha dado esta circunstancia. No suele ser lo más habitual, de todas maneras, según las estadísticas. Como tampoco son excepcionales los picos de asesinatos en algunos meses del año ni el aumento en determinadas zonas. La Fiscalía ya ha dicho, de momento, que informar de los antecedentes no se puede hacer de manera automática, es decir, habría que analizar caso por caso. 

En PorTodas, el proyecto de investigación sobre crímenes machistas impulsado por La Marea, que documenta los 55 casos registrados en el año 2014, observamos, por ejemplo, que tres de los asesinos habían hecho previamente cursos de reeducación.
¿Se ha valorado lo suficiente este extremo entre los posibles fallos
que pueden llevar a cometer un feminicidio? ¿Cómo funcionan esas
formaciones? ¿Se está valorando realmente la magnitud del problema? ¿Se
están poniendo los recursos necesarios? ¿Se olvidarán estos “meses
trágicos” o “negros” como se olvidaron los anteriores? 

El trabajo desarrollado en PorTodas hasta el momento nos ha permitido detectar algunas cuestiones que no funcionan y que, en muchos casos, continúan reproduciéndose hoy, ocho años después.
Comenzamos, por ejemplo, con los antecedentes y violencias previas. En
la historia que documentó Isabel Muntané en Vilanova i la Geltrú
(Barcelona), el asesino, después de una primera condena en 2011 –que fue
suspendida condicionada a recibir un curso de reeducación–, continuó
maltratando a Núria y, finalmente, la mató. 

No la creyeron: formación especializada

Cuando se analiza el procedimiento posterior al asesinato, observamos fallos garrafales como en la historia de Hannan, asesinada en Melilla junto a un hombre que la estaba ayudando a encontrar trabajo. Aquí, el principal riesgo de la víctima fue que la Policía no la creyó.
Un agente admite, en el reportaje que firma Patricia Simón, que era tan
buen actor que les hacía dudar de que fuese ella la que estaba diciendo
la verdad. No es que ella siguiera viéndole, es que él no la
dejaba. ¿Se está, por tanto, poniendo énfasis en la formación en
violencia de género de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado?

Foto: Una mujer y un niño observan un homenaje a las víctimas de feminicidios. (KIKE RINCÓN / PORTODAS)

En el caso contrario, fue la Administración, los diferentes
gobiernos, quienes no hicieron caso durante años a la solicitud de la
Policía. Ocurrió en Chiclana (Cádiz), donde en 2014 fue asesinada Josefa,
una mujer octogenaria. Su marido se suicidó. De Chiclana era también
Eva, la mujer que acaba de ser asesinada en El Puerto de Santa María. Y
en Chiclana se puso recientemente una calle en homenaje a Ana Orantes.
En este municipio costero, había un problema con las dispensas de los policías especializados, que se pasaron años pidiendo no llevar uniformes. Llevarlos desprotegía a las víctimas y alertaba al agresor, argumentaban los agentes. 

Esta unidad, denominada Minerva, llevó su reclamación a la
Subdelegación del Gobierno de Cádiz y a los sucesivos alcaldes (PSOE y
PP). La reivindicación llegó incluso a una petición en change.org,
donde se explicaba que el uso del uniforme “victimiza injusta e
innecesariamente a las mujeres que sufren malos tratos y a su familia”,
es perfectamente visible para el agresor, que puede evadir así la acción
policial y, en muchos casos, aumenta el riesgo de las usuarias. Las
dispensas para todos los agentes fueron conseguidas finalmente en 2017,
con el PSOE en el gobierno municipal.

Juzgados sobrecargados

En la isla de Tenerife, en Arona, fue asesinada María Zulay
en 2014. Este enero de 2023, en Adeje, fue asesinada otra mujer y su
hijo resultó herido al intentar defenderla del agresor. El ministro
Marlaska aseguró en una rueda de prensa que desde el juzgado [de Arona]
no se adoptaron medidas de protección, pero la Policía siguió haciendo
la valoración de riesgo alto en el sistema VioGén.

Cuando la periodista Lidia Rodríguez documentó el caso de María Zulay, el fiscal delegado de Violencia de Género en la provincia de Tenerife, José Luis Sánchez Jáuregui, avisaba de que estos juzgados están especialmente sobrecargados.
“Existen carencias generales. En Canarias todavía no hay oficina de
víctimas, no se han implantado las unidades médicas o las unidades
forenses de valoración de las víctimas de violencia de género, con lo
cual no se realiza una valoración, no solo médica sino psicológica o
psiquiátrica, del riesgo de la situación. Arona es un juzgado
sobrecargado, brutalmente sobrecargado. Quizás lo que habría que pedir
es otro juzgado, es algo que yo llevo pidiendo mucho tiempo, dado el
volumen de trabajo que hay en los juzgados de violencia de género y que
se pudieran atender bien todas las circunstancias”, explicó el fiscal
para PorTodas.

Foto: Una de las imágenes que ilustra el caso de Zulay, en Arona, Tenerife. (LUZ SOSA / PORTODAS)

Estos días también ha vuelto al debate público el caso de Romina, la
primera víctima registrada en 2019. La mujer fue descuartizada por su
marido en Lanzarote y las dilaciones en el proceso pueden acabar con que
el agresor, que nunca ha confesado que la asesinó sino que se asustó al
encontrarla muerta, salga de prisión provisional por no haber fecha aún
para el juicio. Según publican diversos medios, los retrasos se deben a
los constantes recursos del acusado. También en PorTodas hemos
documentado alguna historia en la que el agresor usa este tipo de
fórmula para aplazar las vistas.

Como muestra este estudio periodístico centrado en 2014, no
hay que buscar los fallos en otro planeta, no son cuestiones extrañas ni
sobrevenidas. El diagnóstico está. Y muchas veces son consecuencia del
mal funcionamiento del sistema. Hay veces que la familia no
entiende tampoco, después del asesinato, por qué se hacen rebajas en las
condenas con atenuantes como la reparación del daño.

“En muchos casos, las sentencias ni siquiera explican bien los hechos
hasta tal punto que cuando las víctimas escuchan los hechos probados no
se sienten reconocidas. Y, por otro lado, tampoco explican bien las
categorías jurídicas. La justicia, que debería ser cercana, no lo es”,
analizaba la abogada especializada en violencia de género Amparo Díaz
sobre el caso de Antonia, otro crimen de 2014. «Es una vergüenza que exista ese atenuante», aseguraba. Ella insistía, además, en el choque
brutal entre los servicios especializados en atender a las mujeres y el
sistema judicial, que genera más confusión en las víctimas: “Los
primeros te dicen que denuncies, que pidas protección, y el sistema
judicial te dice verbalmente o con las acciones: ¿Y usted para qué ha
denunciado? Es desquiciante y hay, por otra parte, mucha normativa que
no se aplica”. 

En ocasiones, se atribuye la falta de diligencia a la inexistencia de
denuncias. Pero vemos, también en este otro caso de 2014, que no
siempre es así. Rosa
fue asesinada en el municipio mallorquín de Sóller y es un ejemplo de
la descoordinación institucional y el abandono o la soledad a la que se
enfrentan las víctimas.

¿Qué hacer cuando no hay denuncia?

El 9 de junio de 2014, el mismo día en que fue asesinada, Rosa avisó a
la Guardia Civil de que tenía miedo de su marido, pero no llegó a
denunciar por temor a que este se pusiera más nervioso. En aquel
momento, tampoco se le ofreció ningún tipo de asistencia y ella acabó
dirigiéndose a la finca en la que vivían antes de separarse y donde él
la había citado. Rosa Cursach, directora insular de Igualdad del Consell
de Mallorca desde 2019, explicaba en la entrevista que le hizo Alba
Marea para documentar la historia lo siguiente: “Se acercó a la Guardia
Civil pero no puso denuncia. ¿Qué significa acercarse? Si una mujer va a un cuartel a las 7 de la mañana hay que hacer algo aunque no denuncie”. 

En cerca de 7 de cada 10 feminicidios del año 2014 no hubo denuncias
previas. Como explica Meritxell Rigol al documentar el caso de Zunilda,
asesinada en Barcelona, la minoría de mujeres asesinadas ese año que
habían interpuesto denuncia contra quien llegaría a matarlas lo hicieron
por violencia física, por amenazas, acoso, violencia verbal, retención
forzada, quebrantamiento de medidas penales, por ser echadas de casa sin
las llaves, violencia sexual, impedir el acceso al dinero y destruir
propiedades de la mujer. “Socialmente hay muchas señales de violencia que están normalizadas,
y es difícil identificar que pueden acabar teniendo consecuencias
mortales”, planteaba Bàrbara Roig, coordinadora de transversalidad de
género en el Ayuntamiento de Barcelona.

«Nunca lo pude imaginar»

Foto: Dos mujeres caminan por una urbanización de El Campello. (ELVIRA MEGÍAS / PORTODAS)

Virtudes, una mujer de 33 años asesinada en 2007 en El Campello
(Alicante), sí había presentado denuncias. En el verano de 2014, Esperanza,
de 87 años, fue asesinada a solo unas calles de distancia del anterior
crimen machista. Unos meses antes, en el mismo pueblo, otro hombre
asesinó a Alicia, una mujer de 58 años a la que había conocido poco
antes. Y en 2017, en la misma urbanización frente al mar, un hombre de
86 años mató a Margaret, de 79, en la residencia de mayores en la que
ambos vivían. Documenta estos casos la periodista Anna Gimeno, que
incide en dos aspectos: en Alicante, una de las provincias con mayor
número de asesinadas en cifras netas, el 15% eran mayores de 65 años y
el 60%, extranjeras.

Las mujeres de más de 65 años, sometidas a una violencia normalizada
durante años, no han recibido la atención ni ayuda necesaria. No fue
hasta 2019 cuando el Gobierno publicó el primer estudio específico sobre este grupo de población, de especial vulnerabilidad por su invisibilidad. Sentirse solas, no escuchadas. Lo narraban ese 2019 en La Marea mujeres de la asociación Los Geranios de El Puerto de Santa María,
que cantaban sus propias letras de carnaval: “Cuando creas que todo
está chungo / cuando pienses que todo acabó / abre puertas y abre tus
ventanas / verás contenta cómo sale el sol. / Y ve contándole a tus
amigas / que ellas sí que saben escuchar / ya verás cómo todas te dicen:
/ de tó se sale, hija, de tó se sale”. Esas reuniones, contaban, les
han devuelto –o simplemente les han dado– valor y autoestima. En buena
parte de los casos, el entorno, la familia, las amistades, tampoco
supieron ver señales de violencia. El “nunca lo pude imaginar” es una frase recurrente en las historias documentadas. 

Sobre la circunstancia de que una mujer sea extranjera, los factores
condicionantes estarían relacionados con“el miedo a ser expulsadas del
país, el desconocimiento de los recursos y de sus derechos y muchas
veces el desconocimiento del idioma –a veces son solo ellos los que
hablan español en la familia– y no vienen al centro a no ser que les
deriven desde el centro de salud o servicios sociales”, explicaba
Mariola Navarro, psicóloga del recurso especializado de referencia en
Alicante, el Centro Mujer 24 horas de la Generalitat Valenciana.

Foto: Una placa da la bienvenida a la sala de exposiciones que el Museo de Nerja rotuló con el nombre de Ana María Márquez a modo de homenaje póstumo. (ÁLVARO MINGUITO / PORTODAS)

El error, otras veces, es consecuencia de considerar que una mujer
culta, con estudios, con una vida independiente nunca puede ser
maltratada. Ana María
era la directora del Museo de Nerja. Fue asesinada en Torrox (Málaga)
por su pareja en agosto de 2014. Nunca dijo nada a nadie, en su entorno
no se activó ninguna alarma. Pero, como documentó la periodista Iria
Comesaña, la autopsia sacó a la luz una realidad: además de las 131 puñaladas que acabaron con su vida, se descubrieron lesiones antiguas que demostraban malos tratos habituales.

Pocos meses antes, Ana María dijo que la había atacado un perro. Llegó al trabajo con un mordisco en la nariz que la hizo quedarse varios días en casa. Nadie lo puso en duda, tampoco el centro de salud activó ninguna alarma. Si los indicadores hubiesen sido efectivos y el sistema sanitario los hubiese aplicado, como explicaba la entonces directora del IAM Laura Fernández, habría habido alguna posibilidad de vigilar ese caso de cerca. 

Fuente: https://www.lamarea.com/2023/01/13/crimenes-machistas-los-fallos-se-repiten-en-el-tiempo/

Miles de personas vuelven a protestar contra la política sanitaria de Ayuso

La Marea

Miles de personas han salido a la calle este domingo –30.000, según la Delegación del Gobierno– contra la política sanitaria del Gobierno madrileño. «Ayuso dimisión» ha sido una de las principales reivindicaciones junto a «Sanidad pública».

«En unos momentos críticos que afectan considerablemente a la salud de toda la población y, tras casi tres años del cierre, señalamos que el caos vivido en el comienzo de los nuevos Puntos de Atención Continuada y todo lo que concierne a atención primaria es reflejo de un proyecto que ha sido diseñado sin previsión, ni rigor y a espaldas de vecinos, vecinas, personas usuarias y pacientes, que para nada les importan», denuncia la Mesa en Defensa de la Sanidad Pública en Madrid.

La protesta coincide con las urgencias saturadas en varios hospitales y la huelga en atención primaria de la capital. A ella han acudido las dirigentes de Más Madrid y Unidas Podemos, Mónica García y Alejandra Jacinto, quienes han recurrido a versos de la nueva canción de Shakira para denunciar la gestión privatizadora de Ayuso.

El pasado noviembre, miles de personas –200.000, según Delegación de Gobierno– ya salieron a la calle para denunciar las mismas cuestiones.

Puedes leer más abajo las claves de las deficiencias en Madrid y el análisis del estado de la sanidad en el resto de comunidades autónomas.
La entrada Miles de personas vuelven a protestar contra la política sanitaria de Ayuso se publicó primero en lamarea.com.

El orden mundial ya cambió en 2022‎, por Thierry Meyssan

Es una constante de la Historia, los cambios son poco frecuentes pero abruptos. Y los últimos ‎en percibirlos generalmente sufren las consecuencias. Aunque Occidente trata de mantener una ‎apariencia de inmovilismo, las relaciones internacionales ya cambiaron profundamente ‎en 2022, principalmente en detrimento de Estados Unidos, Reino Unido y de Francia, ‎a menudo en favor de China y de Rusia. Los occidentales se mantienen pendientes de lo que ‎sucede en Ucrania pero no perciben que el panorama general internacional ya no es el de ‎antes. ‎

Liberación de Ana Belén Montes, luego de 20 años ‎de cárcel en Estados Unidos ‎

Ana Belén Montes, ex responsable de Latinoamérica en la Defense Intelligence Agency (DIA, la ‎agencia de inteligencia del Departamento de Defensa de Estados Unidos), fue liberada el 6 de ‎enero de 2023, luego de 20 años de reclusión en una cárcel federal estadounidense. ‎ Indignada ante la política anticubana de Estados Unidos, Ana Belén Montes, de nacionalidad ‎estadounidense, transmitió a La Habana los planes del Pentágono contra Cuba durante 17 años. ‎ Considerada la más alta funcionaria (…)

Un ataque cobarde contra la paz total

Martina Neyra

No les bastó con negarle a Petro lo que le dieron en cinco minutos a Uribe: recordemos que para las negociaciones con Uribe le dieron cese al fuego sin ningún problema. Luego montaron un drama fuera de toda proporción mediante un comunicado inmamable, en el que se ahogan en un vaso de agua, y denuncian que el acuerdo de paz está en crisis. ¡En crisis, por Dios! Parecen adolescentes adictos a las tragedias de telenovelas. Se deshacen en explicaciones chimbas sobre tecnicismos porque parecen no tener una propuesta de país que ofrecer en las negociaciones. El tecnicismo exasperante de los elenos es, en el fondo, puro sustituto a la política. 

Ahora nuevamente dan muestra de la tela con la que están hechos. Se salen del cese al fuego bilateral, no para enfrentarse con el estado. Por favor, claro que no, si eso nunca lo han hecho. Las cifras hablan por sí solas: cuando se desmovilizaron las FARC-EP en el 2016, las bajas del ejército se redujeron en un 97%. Los elenos no eran responsables ni de un 3% de las bajas, pues hasta el EPL, con mucha menor presencia, combate más que ellos. Es sólo después de la recomposición de las FARC-EP bajo los liderazgos de Iván Lozada, Gentil Duarte, Jhonier, y Wilson Mayimbú que el ejército volvió a ver actividad guerrillera. Así que no es que los elenos rechazaron el cese al fuego para enfrentarse con el estado. 

No, los elenos rechazan el cese al fuego bilateral exclusivamente para enfrentarse con las FARC-EP cuando éstas estaban con la guardia baja debido al cese. Para atacar de manera traicionera, cobarde y por la espalda a revolucionarios, ahí sí que sacan garras, pero para atacar al ejército ahí sí que no se les ve. Pueden decir lo que quieran en sus comunicados. Pueden inventar toda clase de calumnias en contra de las unidades de las FARC-EP en Arauca, pero los hechos hablan por sí solos. No hay nada más que decir, salvo que quedan muchas interrogantes sobre su manera de proceder y para qué intereses son funcionales. Debería su comando central aclarar si esta es política del ELN, si hay un plan de atacar a las organizaciones en cese al fuego bilateral para desestabilizar la paz o si es verdad lo que todo el mundo dice: que ese comando central es una instancia decorativa pues no la respeta ninguno de los frentes en los territorios. O las provocaciones del ELN contra la paz total vienen desde lo alto de su comandancia, o ésta no tiene realmente control sobre la organización. Ninguno de ambos escenarios posibles es muy alentador para la paz total.

En la práctica, dejan a Petro en una situación extraordinariamente difícil. Petro no puede permitir que se utilice el cese al fuego bilateral para adelantar agresiones en contra de organizaciones que están demostrando ser más serias en la búsqueda de la paz. Y tampoco puede permitir que una organización a la que se le está poniendo todo lo más fácil para el diálogo, se burle así no sólo del primer gobierno verdaderamente reformista que hay en Colombia, sino que además se burle de la esperanza de las comunidades. Este no fue solamente un ataque a revolucionarios que sí están poniendo sus propuestas por delante, que están en cese al fuego bilateral. Este acto, de por sí detestable, es en realidad mucho peor, porque es un ataque a las comunidades. Es hora de que esa comandancia elena demuestre sí tiene mando y si tiene realmente voluntad de paz. Cada una de sus acciones hasta ahora demuestran que ni tienen lo uno ni lo otro. Esperemos que esta vez hablen con gestos, no con comunicados mamones que no le interesan a nadie. 

El extrañísimo daño de Ana Belén Montes a los Estados Unidos

JDF

Cualquier cosa puede ser aprovechada para ello: la llegada masiva de inmigrantes, unos “ataques sónicos” que hasta la CIA niega ahora que hayan ocurrido, el desarrollo biotecnológico o informático de la isla, una protesta callejera, la respuesta a una violación del espacio aéreo cubano, la colaboración cubana con Venezuela… Lo cierto es que la idea de la intervención militar para resolver lo que algunos llaman allí “el problema cubano” no deja de circular en las redes digitales, los medios de comunicación y las mentes de personas con capacidad de proyección pública en aquel país.

Los
militares estadounidenses, con tan buenos resultados recientes en
lugares como Libia, Afganistán e Irak, parecen no compartir el mismo
entusiasmo. Mark Esper, ex Secretario de Defensa de Estados Unidos
durante el gobierno de Donald Trump, reveló en su libro A Sacred Oath:
Memoirs of a Defense Secretary in Extraordinary Times cómo con el apoyo
del general Mark Milley, Jefe del Estado Mayor Conjunto, logró
“aplastar” “cosas realmente malas, cosas peligrosas que podrían haber
llevado al país por una dirección oscura” en relación con Cuba y
Venezuela, como un bloqueo naval total y una intervención militar.

Siempre hay
gente dispuesta a hacer que otros mueran por su cuestionable gloria.
Cuenta Esper que uno de ellos era el Presidente Trump. Ante esa
posibilidad, que únicamente espera tener un pretexto creíble para
convertir La Habana o Caracas en blanco de misiles norteamericanos, el
discurso dominante dicta que quienes habitan ambas ciudades solamente
deben confiar en el buen estado mental de personas como Esper, y rezar
porque sean capaces de disuadir a sus superiores. Si alguno de esos
países intenta adquirir armamento, o al menos modernizarlo, como sucedió
con unos aviones Mig 29 que Cuba enviaba para reparar en otro país, la
misma prensa que convenció al mundo de los ataques sónicos en La Habana y
las armas de destrucción masiva en Irak pondrá el grito en el cielo
mientras normaliza los presupuestos militares de cientos de miles de
millones de dólares del gendarme mundial.

Ante esa
prensa, Cuba, país que lleva más de sesenta años en el colimador de los
cohetes y bombarderos estadounidenses, no solo no tiene derecho a poseer
armamento defensivo para que el costo de una intervención disuada a su
probable agresor, sino que tampoco puede tratar de informarse sobre las
“cosas realmente malas, cosas peligrosas” -Esper dixit– que
contra ella se puedan urdir por los pacíficos dirigentes de los Estados
Unidos que, dicho sea de paso, nunca han agredido a nadie.

Leer los
titulares de la gran prensa internacional a raíz de la excarcelación,
tras cumplir veinte años en prisión, de la puertorriqueña Ana Belén
Montes, es una escuela de hipocresía. A Belén Montes se le acusó de
conspiración para cometer espionaje a favor de Cuba desde su puesto de
analista de la Agencia de Inteligencia para la Defensa de los Estados
Unidos y fue condenada a 25 años de cárcel, cinco de los cuales cumplirá
ahora en “libertad supervisada”, con el acceso a Internet restringido y
la prohibición de trabajar para gobiernos y contactar agentes
extranjeros sin permiso. Sin embargo, los titulares de esa prensa
insisten en el “daño” que pudo haber hecho esta mujer a los Estados
Unidos.

La tarea de
Belén Montes en el Pentágono era la información sobre Cuba, el único
“daño” que pudo haber hecho está restringido a alertar a un pequeño
país, dañado sin tregua y sin piedad por el gobierno de Estados Unidos,
sobre lo que su victimario pretende contra él en el nada dañino plano
militar. Pero un ex oficial del FBI implicado en el caso y una ex
congresista estadounidense que incitó públicamente al asesinato de Fidel
Castro bastan para fungir como tribunal mediático y sumar palabras a su
condena judicial.

El cine de
Hollywood está lleno de historias en que personas muy agradables y
atractivas, casi siempre agentes de la CIA, brindan información al
gobierno de Estados Unidos sobre las intenciones de sus adversarios y
son tratados como héroes. También de otras en que esos buenazos del FBI,
continuadores del no menos bueno John Edgar Hoover, persiguen y
capturan a quien intente hacer lo mismo acerca de lo que Washington se
propone en su benevolente y solidario desempeño hacia la humanidad. Pero
los presupuestos mutimillonarios, las decenas de miles de empleados, y
el uso intensivo de tecnologías de todo tipo, desde satélites hasta las
puertas traseras en redes digitales y sistemas operativos de
dispositivos electrónicos personales, superan cualquier ficción. Edgar
Snowden mostró que no solo los adversarios les interesan, también
quieren saberlo todo sobre sus aliados.

Pagan bien
los dueños del mundo a informantes, tecnólogos y profesionales de todas
las ramas del saber para que no se les escape un detalle de su interés,
aunque el 99% de los espiados nunca hayan tenido la menor idea de hacer
algo contra los Estados Unidos. Si los candidatos a ser intervenidos
militarmente encuentran a alguien que, sin cobrar un centavo, entre en
las entrañas del monstruo y no mire los planes contra ellos con ojos de
victimario, sino de humanidad, entonces no basta la condena judicial,
hay que linchar comunicacionalmente el mal ejemplo de esta mujer que
tuvo el valor de decir ante quienes la condenaron:

“Considero
que la política de nuestro gobierno hacia Cuba es cruel e injusta,
profundamente inamistosa. Me consideré moralmente obligada a ayudar a la
Isla a defenderse de nuestros esfuerzos de imponer en ella nuestros
valores y nuestro sistema político. Nosotros hemos hecho gala de
intolerancia y desprecio hacia Cuba (…). Nosotros nunca hemos respetado
el derecho de Cuba a definir su propio destino, sus propios ideales de
igualdad y justicia (…). Hice lo que consideré más adecuado para
contrarrestar una gran injusticia”.

Lo cierto
es que militares y ciudadanos estadounidenses, si estuvieran bien
informados, lejos de condenarla, deberían agradecer a esta mujer que
contribuyó a evitar una guerra de Estados Unidos contra Cuba. Viendo
cómo salió EE.UU. de Vietnam, Irak o Afganistán… ¿le habrá hecho daño a
ese país, o lo ayudó?

Fuente: https://lapupilainsomne.wordpress.com/2023/01/10/el-extranisimo-dano-de-ana-belen-montes-a-los-estados-unidos-por-iroel-sanchez/

El FED se va a equivocar a sabiendas. 14/1/23 10h

#cava #bolsacava

Más de José Luis Cava:

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Raúl Zurita y Adonis: 2 libros imprescindibles de Vaso Roto

Tes Nehuén

Seguimos recomendando libros publicados en el 2022. En esta ocasión queremos invitarte a leer dos maravillosas obras publicadas en 2022 por Vaso Roto.     La editorial Vaso Roto viene trabajando desde sus inicios por ofrecernos nuevas miradas sobre la poesía universal. UN sello que lejos de centrarse en una misma estética ha ido ampliando […]