Isaac
En los últimos tiempos, el debate sobre la despoblación ha pasado de ser un murmullo en los pequeños municipios a ocupar un espacio central en la agenda pública. Más allá de las frías estadísticas de abandono, existe una realidad humana que a menudo se pierde en los grandes titulares, y es precisamente ahí donde la creación literaria ha decidido dar un paso al frente para narrar el día a día del interior del país de una forma honesta y descarnada.
La editorial independiente Páramo ha decidido liderar este movimiento con una propuesta que trasciende el papel y busca agitar conciencias en los centros donde se toman las decisiones. Mediante una obra colectiva, se pretende que las vivencias de quienes habitan estas zonas lleguen sin intermediarios a las manos de los representantes públicos, convirtiendo la expresión artística en un mecanismo de presión ciudadana de lo más original y necesario.
Voces contra la denominada España sentenciada
El proyecto, que lleva por título ‘Todavía’, reúne a casi una treintena de firmas con el firme propósito de reivindicar la vida en lo que han definido como la «España sentenciada». No se trata simplemente de escribir relatos por el placer de la ficción, sino de lanzar una denuncia clara contra el abandono que sufren provincias donde el aislamiento y la falta de servicios básicos condicionan el futuro de sus habitantes.
Esta recopilación se presenta como un mosaico de historias totalmente inéditas donde se entrelazan géneros y sensaciones muy diversas. A través de la crítica, la melancolía o incluso el humor, los textos demuestran que los pueblos no son meros escenarios del pasado, sino lugares vivos que se resisten a los dictámenes de la economía global y el centralismo administrativo.
Una misiva directa al corazón del poder
Lo que diferencia a esta iniciativa de cualquier otro lanzamiento editorial es su carácter marcadamente combativo. El sistema ideado permite que cada persona que apoye el proyecto elija a un político o directivo de peso para que reciba una copia del libro acompañada de una carta personalizada, garantizando así que las reivindicaciones del mundo rural no acaben olvidadas en un cajón por quienes tienen la capacidad de legislar.
Desde la editorial tienen claro que, «quieran o no quieran, tendrán que leernos», marcando un punto de inflexión en la manera en que el sector cultural se involucra en los problemas sociales. El objetivo es que figuras con responsabilidad real en el país se encuentren sobre su escritorio con estos relatos escritos con el corazón en las raíces del territorio, obligándoles a mirar hacia una realidad que a veces les queda muy lejos.
Talento literario de diversas latitudes interiores
Entre los autores que dan cuerpo a este volumen se encuentran figuras de gran prestigio en las letras españolas, como es el caso de José María Merino, Cristina Fallarás o Tomás Sánchez Santiago. La selección de escritores no es fruto del azar, pues todos mantienen una conexión vital con provincias como Zamora, Soria, Burgos o Salamanca, dejando patente que la calidad literaria no depende de la cercanía a los grandes focos culturales de la capital.
Además de la profundidad de los textos, la estética del libro ha sido cuidada con esmero gracias al diseño de Félix Rodríguez, conocido profesionalmente como Mr. Zé. Con su intervención, se busca prestigiar el género del relato, muchas veces considerado erróneamente como menor, para narrar la complejidad de la memoria colectiva y la identidad de nuestra geografía más profunda.
Un respaldo social que supera todas las expectativas
Para que esta obra vea finalmente la luz, se ha puesto en marcha una campaña de micromecenazgo que busca cubrir los costes de producción y distribución. La respuesta ciudadana ha sido abrumadora desde el primer momento, logrando asegurar el grueso de la financiación necesaria en un tiempo récord, lo que confirma que existe un interés social creciente por apoyar la cultura vinculada al territorio.
Los mecenas que participan en esta aventura no solo colaboran con la publicación, sino que pueden optar a recompensas singulares que incluyen desde semillas autóctonas hasta artesanía local o productos de la zona. Este modelo de apoyo mutuo permite mantener la independencia del proyecto y hace que la sociedad civil se implique de forma activa en la defensa de su propia identidad frente a la despoblación.
La gran acogida de esta convocatoria pone de relieve que el compromiso con el futuro de nuestros municipios está más presente que nunca en la conciencia colectiva. Al combinar el talento narrativo con una acción de activismo social, se abre una vía para que la cultura sirva de puente entre la periferia y los núcleos de decisión. El éxito de la propuesta asegura que estas crónicas no se pierdan, permitiendo que la España interior recupere su protagonismo y exija el reconocimiento que merece en el mapa social de nuestro país.

