En celebración del centenario de su nacimiento, la Academia homenajeó a la académica Emilia de Zuleta

Presidencia

Dos días antes de su fallecimiento

El pasado jueves 25 de septiembre, a las 18, se realizó en la Academia Argentina de Letras un Homenaje a la académica honoraria Emilia Puceiro de Zuleta Álvarez, en celebración de su cumpleaños número cien del pasado 24 de junio. La profesora e investigadora en Literatura falleció el sábado siguiente, 27 de septiembre.

El acto fue en el salón Leopoldo Lugones de nuestra sede (Sánchez de Bustamante 2663, Ciudad de Buenos Aires) y contó con las palabras de apertura del presidente de la Academia, Rafael Felipe Oteriño; las del académico de número Antonio Requeni y las del académico correspondiente con residencia en Mendoza Jaime Correas, que leyó su discurso titulado «Emilia de Zuleta, la pasión de enseñar y de vivir».

Nos acompañaron en el acto los cinco hijos de Emilia de Zuleta: Enrique, Ignacio y su esposa Trinidad Vergara, Graciana y su esposo Diego Andrés Grau, Ángela y su esposo Gustavo Locatti, y Javier y su esposa Ana Chiodo Llauró y varios nietos.

También estuvieron presentes Paola Delbosco, presidenta de la Academia Nacional de Educación; José María La Greca, secretario de la Academia Nacional de Educación; María Sáenz Quesada, Carlos Egües y Adriana Micale, de la Academia Nacional de la Historia; Betty Granata de Egües, de la Universidad Nacional de Cuyo; María Teresa Pochat, catedrática de literatura española e hispanista; Marcelo Topuzian, titular de la Cátedra de Literatura Española Moderna y Contemporánea de la UBA, uno de los vicepresidentes de la Asociación Argentina de Hispanistas; Mariela Sánchez, titular de Literatura Española Moderna y Contemporánea en la UNLP y vocal de la Asociación Argentina de Hispanistas; Beatriz Colombi, catedrática de Literatura Latinoamericana de la UBA; Danilo Albero, escritor y librero; Patricia Piccolini, editora y docente de la UBA; Ricardo Gerardi; la especialista en educación Guillermina Tiramonti, presidente del Club Político Argentino; Alicia Cuñarro y Sergio Negri, del CPA; Alfredo Vitolo, catedrático de Derecho Constitucional de la UBA; Ricardo Braginski, especialista en Educación del diario Clarín; Roberto Azzareto, historiador; Roberto Elissalde, historiador y miembro del Instituto Nacional Sanmartiniano; Alicia Deantonis, Adriana Ueltschi, Guillermo Ariza, politólogo, Cristina Galli y Cristina Lucero.

Participaron del acto uno de los hijos de Emilia de Zuleta, el presidente de la Academia, Rafael Felipe Oteriño, el académico de número Antonio Requeni y el académico en Mendoza, Jaime Correas.
Crédito foto: Hernán Zenteno – La Nacion.

Emilia de Zuleta fue elegida académica de número por los miembros de la Academia Argentina de Letras el 13 de septiembre de 2001. Ocupó el sillón «Calixto Oyuela» —en el que anteriormente habían estado Atilio Chiáppori, Rodolfo Ragucci y Raúl Castagnino— hasta el 24 de octubre de 2019, cuando pasó a ser miembro honoraria.

El acto de recepción pública como académica de número se realizó el 27 de junio de 2002. Aquí, en el Boletín de la AAL N.º 263-264, los discursos de aquel acto, en el que los académicos Pedro Luis Barcia y Alicia Jurado hablaron sobre la homenajeada, y en el que Emilia de Zuleta expuso sobre «Alfonso Reyes y la función de la crítica».
Emilia de Zuleta es autora de diversos artículos publicados en distintos números del Boletín de la Academia Argentina de Letras.

Emilia de Zuleta

El acto de Homenaje a Emilia de Zuleta
Durante el acto, el presidente de la AAL, Rafael Felipe Oteriño, quiso recordar «los lazos» que Emilia «tendió hacia las generaciones más jóvenes», de las que él «alguna vez» fue parte, bromeó. Y subrayó «las dos caras de su personalidad: erudita y a la vez animosa, a favor de la vida», así como «la llama sagrada» que Emilia les legó: «El amor por la literatura y el amor hacia esta academia», que aún no alcanza la edad de la homenajeada, seis años mayor que toda la historia de la institución.

Oteriño se despidió con una apostilla tierna, un recuerdo de cuando la visitaba en Mar del Plata, en los 70: «Desde aquellos lejanos años marplatenses, previo al dictado de cada clase, nunca dejé de cumplir su consejo de consumir un bocadito de chocolate para llegar a los alumnos con la energía y el entusiasmo que ellos siempre merecen».

Crédito foto: Hernán Zenteno - La Nacion

El académico Antonio Requeni llevó ante la audiencia a una Emilia «reivindicadora de las modernas letras españolas». «Para ella Pérez Galdós no era el Balzac español, sino Balzac el Pérez Galdós francés», afirmó, despertando risas ante los presentes.

A su turno, Jaime Correas, académico correspondiente con sede en Mendoza, leyó el texto «Emilia de Zuleta, la pasión de enseñar y de vivir» y aportó su mirada como alumno de la reconocida educadora.

Es en Mendoza donde una adolescente Emilia Puceiro —faltaba mucho aún para que se casara con el historiador Enrique Zuleta Álvarez y tuviera a sus cinco hijos— comenzó a estudiar literatura. Tenía diecisiete años y la cita era en una novísima universidad, de tan sólo cuatro años de existencia, adonde conoció a Cortázar, por entonces escritor en ciernes y joven profesor que despertó su entusiasmo.

Jaime Correas recordó que «a fines de 1936 la familia Puceiro se afincó en Mendoza, donde Emilia siguió sus estudios. En 1943 ingresó a la UNCuyo, creada cuatro años antes, y allí fue alumna del célebre filólogo catalán Joan Corominas, exiliado por la Guerra Civil española; del profesor entrerriano Alfonso Sola González, uno de los poetas sobresalientes de la Generación del 40 y, sobre todo, de Julio Cortázar».

Correas contó que la académica le había dicho del autor de Final del juego: «Fuimos sus amigos y de su boca escuchamos los primeros cuentos de su libro inicial, Bestiario. Por entonces era un muchacho alto y delgado, lampiño y de grandes ojos verdes azulados. Guardamos durante años las traducciones propias con que completaba sus clases sobre poesía francesa, desde Baudelaire al surrealismo, sobre los románticos ingleses, Byron, Shelley y Keats».

«Emilia desde niña fue una lectora feroz, incansable y sutil» que supo manifestarse en dos modos, señaló Correas: «el crítico, el profesional al que ella re-humaniza contra las corrientes de moda» y «el personal, el íntimo, que se animaba a llevar a la cátedra y nos recomendaba en clase: “cuando un libro no les interese, ¡déjenlo!”».

Fuente: La Nación y Los Andes.

Crédito foto: Hernán Zenteno - La Nacion



Crédito foto: Hernán Zenteno - La Nacion

El acto de Homenaje a Emilia de Zuleta en los medios

Dolores Pruneda, en La Nación: «Homenaje a Emilia de Zuleta, académica erudita y apasionada»

La Nación — La Academia Argentina de Letras (AAL) homenajeó a Emilia Puceiro de Zuleta Álvarez, miembro honoraria de esa institución, eminente educadora y amiga de Julio Cortázar que hace pocos meses cumplió 100 años. Un homenaje que revaloriza la profusa y sensible labor ensayística con que tendió puentes entre la tradición literaria española y argentina; su profundo compromiso docente y su gran aporte a la cultura hispanoamericana […].

Miguel Títiro, en Los Andes: «La Academia de Letras despidió a la catedrática Emilia Puceiro»

Los Andes — La Academia Argentina de Letras, que preside el poeta Rafael Felipe Oteriño, realizó una ceremonia para despedir a la profesora e investigadora en literatura e integrante honoraria de la institución, Emilia Puceiro Zuleta, fallecida a los 100 años, el sábado 27 de septiembre.
El deceso de la profesora de literatura ocurrió el sábado 27 de septiembre, dos días después del homenaje que la Academia le hiciera en celebración de su cumpleaños número 100, que se había producido el 24 de junio pasado. En la reunión hablaron el presidente de la Academia Oteriño; el académico de número Antonio Requeni, y el académico correspondiente con residencia en Mendoza Jaime Correas, que leyó su discurso titulado «Emilia de Zuleta, la pasión de enseñar y de vivir».

[…] El encuentro de recepción pública como académica de número se realizó el 27 de junio de 2002. En el boletín informativo de la AAL número 263-264, figuran los discursos de aquel acto, en el que Pedro Luis Barcia y Alicia Jurado se refirieron a la homenajeada, mientras que la profesora que vivió y enseñó en Mendoza se refirió a «Alfonso Reyes y la función de la crítica» […].

Crédito foto: Hernán Zenteno - La Nacion

Artículo de diario Uno, de Mendoza
Artículo de Los Andes, de Mendoza
Artículo de Mendoza Post
Artículo de Memo
VIDEO: Jaime Correas en Radio Nihuil: «Emilia Zuleta fue alguien que desde Mendoza se proyectó al mundo»

Emilia de Zuleta, según Jaime Correas: «Elogio de la maestra»

La Nación — Cuando era niño, mi abuela siempre nombraba a una señora con quien compartía la complicidad de los libros. Yo la veía cada tanto. Cuando murió mi madre, me escribió una carta. Luego de aclararme que nada tenía que ver con el rito del pésame, me relataba los orígenes de nuestra relación, anterior a mi nacimiento: «Desde los tiempos en que iba a charlar con tu abuela Angèle, mi amiga entrañable y compañera de lecturas. O ella venía a nuestra casa de Rufino Ortega, a mi escritorio».
Pasó el tiempo y fui su alumno de Literatura Española Moderna y Contemporánea en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo. No sólo fue mi profesora, la mejor, sino una compañía e impulso constante para muchísimos trabajos literarios y de investigación. Ser el motor de la curiosidad del discípulo y la guía de sus esfuerzos es la condición esencial de una maestra.
Emilia Puceiro de Zuleta acaba de cumplir cien años en su apacible retiro porteño. Merece ser reconocida por su inmenso aporte y entrega a la vida cultural de Mendoza, de la Argentina y del mundo hispanoamericano. Vivimos tiempos veloces, proclives al olvido, pero las personalidades como Emilia portan una ejemplaridad que es imprescindible transmitir a los que no la conocieron. También es necesario conjurar el dañino poder de la ingratitud hacia quienes tanto han dado.

Residente durante sus años de formación y productivos en una ciudad lejana y algo marginal del oeste argentino, es increíble su obra en tiempos previos a internet. La vastedad de sus conocimientos, la amplitud de sus relaciones, sus logros académicos y sus libros son verdaderas hazañas. Todo lo hizo a fuerza de morosas cartas postales y de sus visitas a bibliotecas argentinas y extranjeras.
Nacida el 24 de junio de 1925 en Buenos Aires, en la infancia viajó con sus padres a Galicia, donde la familia permaneció dos años. Rememorando el regreso al país relata: «fui espectadora asombrada de la inauguración del Obelisco emplazado en la calle Corrientes, del gran Congreso Eucarístico de 1934 y del duelo ciudadano por la muerte de Carlos Gardel en 1935».
A fines de 1936 la familia Puceiro se afincó en Mendoza, donde Emilia siguió sus estudios. En 1943 ingresó a la UNCuyo, creada cuatro años antes, y allí fue alumna del célebre filólogo catalán Joan Corominas, exiliado por la Guerra Civil española; del profesor entrerriano Alfonso Sola González, uno de los poetas sobresalientes de la Generación del 40 y, sobre todo, de Julio Cortázar.
Sus recuerdos de aquellas clases impulsaron la investigación que después de muchos años de pesquisas, siempre bajo la amorosa mirada de Emilia, terminó en mi libro Cortázar en Mendoza. Un encuentro crucial (Alfaguara, 2014). Conservo sus respuestas a mis ansiosos interrogatorios, pero sobre todo atesoro su testimonio de aquel magisterio: «fuimos sus amigos y de su boca escuchamos los primeros cuentos de su libro inicial, Bestiario. Por entonces era un muchacho alto y delgado, lampiño y de grandes ojos verdes azulados. Guardamos durante años las traducciones propias con que completaba sus clases sobre poesía francesa, desde Baudelaire al surrealismo, sobre los románticos ingleses, Byron, Shelley y Keats».
También conservo una carta manuscrita donde Emilia me dejó su recuerdo vivo del otorgamiento en la UNCuyo del primer doctorado honoris causa que recibiera Borges en 1956. «Algún día esto será historia y la vas a poder contar», me dijo.
Recuerda ella que en aquellos años iniciales veían pasar por los patios de la universidad con su capa oscura a «otro exiliado ilustre, don Claudio Sánchez Albornoz, que dictaba historia medieval». Usa el plural al referir su amistad con el profesor Cortázar y otras vicisitudes de formación para incluir en las referencias a quien en 1947 se convirtió en su marido, Enrique Zuleta Álvarez, notable profesor e historiador.
Ella misma ha rememorado aquellos años de mucho cine y lecturas de las revistas Sur y Correo Literario y de las primeras traducciones de las novelas de Graham Greene, Sartre, Simone de Beauvoir, Camus, Dos Passos, Faulkner. La casa familiar de la calle Rufino Ortega fue el escenario del nacimiento de sus cinco hijos y donde su mágica mano para la cocina ganó celebridad. También fue el espacio en el que creció la mítica biblioteca de los Zuleta, de la que tantos fuimos agradecidos beneficiarios.
Aquella morada se transformó en un lugar de reunión inexcusable para la vida cultural mendocina. Pasaban por allí, además de los referentes locales, los visitantes destacados: los hermanos Julio y Rodolfo Irazusta; Jorge Luis Borges y su madre, doña Leonor Acevedo; el cuñado del autor de Ficciones; Guillermo de Torre: Miguel Ángel Asturias (en una pared de la última casa de Emilia en Mendoza había un cuadro con dos fotos del premio Nobel guatemalteco en Estocolmo con dedicatoria y firma), Rafael Alberti, María Teresa León, Guillermo Díaz Plaja, entre otros. ¿Qué alquimia producían esta mujer extraordinaria y su marido en ese medio provinciano para atraer personalidades de esa dimensión?

Quizás haya muchas claves que conjugar para aproximar una respuesta a esa pregunta. A quienes tuvimos la dicha y el privilegio de ir a sus clases inolvidables nos quedaron enseñanzas para toda la vida: «cuando un libro no les interesa, déjenlo», nos enseñaba. Una frase que adquiría enorme valor en el contexto universitario. Era un modo contundente de poner el placer de la lectura antes que la obligación de cumplir con un programa.

La obra escrita de Emilia de Zuleta está compuesta por innumerables artículos y por varios libros esenciales. En 1962 publicó Guillermo de Torre (Ediciones Culturales Argentinas); le siguieron Historia de la crítica española contemporánea (Gredos, 1966, ampliada en 1974), Cinco poetas españoles (Gredos, 1971), Arte y vida en la obra de Benjamín Jarnés (Gredos, 1977), Relaciones literarias entre España y la Argentina (Ediciones de Cultura Hispánica, 1981), Guillermo de Torre entre España y América (Ediunc, 1993), Españoles en la Argentina, El exilio literario de 1936 (Atril, 1999).

Si tuviera que elegir entre aquellos volúmenes de los años de gloria de Gredos me quedaría con el de los cinco poetas: Pedro Salinas, Jorge Guillén, Federico García Lorca, Rafael Alberti y Luis Cernuda. La elección deja sin aliento al lector de poesía. De los poetas seleccionados, ella conoció a Alberti y tuvo una extensa correspondencia con Guillén. El modo de contarlo la pinta de cuerpo entero en su humildad: «En 1962, a propósito de un modesto trabajito mío, “La esencial continuidad del Cántico”, una carta de Jorge Guillén iniciaba una relación epistolar que duraría hasta su muerte». No es usual que el poeta le escriba a la crítica. Emilia había dado en la tecla sobre la gran obra guilleniana, una cumbre de la lírica española del siglo XX, desde su lejana ciudad junto a los Andes. Sería de toda justicia que su epistolario fuera publicado en una edición cuidada, porque allí anida un tesoro perenne que merece publicidad.

Emilia recibió premios y fue miembro de número de la Academia Argentina de Letras y correspondiente por Hispanoamérica de la Real Academia Española. Fundó, junto a importantes colegas, la Asociación Argentina de Hispanistas y, con sus colaboradoras más cercanas, el Grupo de Estudios de la Crítica (GEC), a través del cual conectó a Mendoza y al país con el mundo, trayendo a críticos de renombre a disertar. Por su prestigio internacional, su sola mención era un imán para que accedieran a venir.

Emilia de Zuleta en su centenario es un faro encendido para quienes fuimos sus discípulos. Con ella, con la maestra y con la amiga, nos quedará siempre una deuda de gratitud impagable. Estas líneas son un emocionado intento de que su luz guiadora les llegue a las nuevas generaciones. Su ejemplo de trabajo inteligente y su generosidad ilimitada merecen ser conocidos y reconocidos.

Fuente: La Nación.

Leer currículum completo

Dos momentos de Emilia Puceiro de Zuleta. A la izquierda, en un encuentro con el ensayista y poeta Guillermo de Torre, en 1962. A la derecha, una de sus últimas fotos (gentileza de Javier Zuleta).

Leer el Boletín de la AAL N.º 263-264 (de 2002), que contiene los discursos pronunciados durante el acto de incorporación de Emilia de Zuleta, el 27 de junio de 2002. Allí, un resumen de la vida y obra de Emilia de Zuleta a través de la presentación que Pedro Luis Barcia y Alicia Jurado hicieron de ella.
Fuente: BID, Número 173, 2025.


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FERIA DEL LIBRO ANTIGUO DE BUENOS AIRES

Presidencia

Exposición de patrimonio bibliográfico y documental

Del miércoles 29 de octubre al domingo 2 de noviembre, la Biblioteca Jorge Luis Borges de la Academia Argentina de Letras fue invitada a participar de la 18.ª Feria del Libro Antiguo de Buenos Aires, organizada por la Asociación de Libreros Anticuarios de Argentina (ALADA, cuyo eje temático será la mujer en la literatura argentina>.
Estará en exhibición una muestra representativa de nuestro acervo bibliográfico y archivístico de autoras de mediados de siglo XIX a principios del siglo XX como Juana Gorriti, Eduarda Mansilla y Juana Manso, entre otras.

Además, se podrán ver ejemplares de los siguientes libros publicados por la AAL y que forman parte de nuestro catálogo editorial de títulos a la venta en nuestra sede: Una excursión a los indios ranqueles, Diccionario de la lengua de la Argentina, Palabra de Borges, La Lira Argentina, La lengua española: sus variantes en la región, Homenaje a Manuel Mujica Lainez, Prosas de Enrique Banchs, Teatro de Dardo Rocha y AAL 90.ª Aniversario.
Será en el Palacio Libertad, entrada libre, de 14 a 20.
¡Te invitamos a acompañarnos y conocer este valioso material de interés cultural y científico!

     

La 18.ª Feria del Libro Antiguo de Buenos Aires
Desde hace veinte años, ALADA organiza la Feria del Libro Antiguo de Buenos Aires, la más importante de Sudamérica. Instalada definitivamente en el calendario cultural de la ciudad, durante su transcurso las principales librerías anticuarias del país, y próximamente de nuestros países vecinos, dan a conocer lo mejor de sus acervos bibliográficos y documentales ante un público amplio de lectores, bibliófilos, investigadores y coleccionistas, Es la ocasión ideal para apreciar la riqueza de un patrimonio histórico y literario que nuestros profesionales se ocupan de rescatar y preservar. Durante su transcurso también se puede asistir a actividades vinculadas con el universo del libro antiguo, a través de charlas, mesas redondas y conferencias de expertos.

Las Ferias de ALADA se han convertido en un punto de encuentro para los profesionales del libro antiguo del país y del extranjero, así como para bibliófilos, coleccionistas, libreros, entusiastas y público lector en general, que cada año tiene la oportunidad de acercarse e introducirse en un mundo maravilloso de libros curiosos, raros, coleccionables y exquisitos. Allí se pueden apreciar y adquirir libros antiguos del siglo XV hasta libros de las vanguardias artísticas y literarias de principios del siglo XX y también grabados, mapas, fotografías antiguas y afiches entre otras piezas siempre en soporte papel.

ALADA fue fundada por un grupo de destacados libreros a mediados del siglo pasado y en el 2000 se refunda, cumpliendo este año veinticinco años de esta segunda etapa de existencia y agrupando hoy a libreros especializados, anticuarios y editores quienes desde sus lugares asumen la importancia de colaborar con la conservación del patrimonio bibliográfico nacional y universal.
Se han llevado a cabo diez y seis ferias presenciales en Buenos Aires (Museo Larreta, Palais de Glace, Museo Fernández Blanco, Salón Alfredo Bravo del Ministerio de Educación, La Abadía Centro de Estudios Latinoamericanos, el CCK, Palacio La Prensa-Casa de la Cultura, Centro Cultural Palacio Libertad), una en la Ciudad de Córdoba, en el Paseo del Buen Pastor; y en forma virtual en el 2021 como consecuencia del confinamiento y sus restricciones.

La 18.ª Feria del Libro Antiguo de Buenos Aires contará con la presencia de un grupo ecléctico y representativo de libreros socios de ALADA que desplegarán una variada muestra de sus más preciados libros que ya sea por su rareza, antigüedad o belleza, sin duda despertarán la curiosidad de los visitantes. Y se podrá disfrutar de la exposición fotográfica de Mujeres Argentinas Escritoras.

Este año, por tercera vez, participará la Biblioteca Argentina para Ciegos en su centenario de existencia con un stand donde expondrán sus principales piezas en braille. Se expondrá el libro háptico inspirado en Fervor de Buenos Aires que fue realizado por el equipo de Territorio Háptico y donado a la BAC por ALADA en el 2023. Se realizarán experiencias táctiles con videntes y no videntes durante la Feria.

Por segunda vez, se contará con la participación del Archivo General de la Nación exponiendo en ediciones facsimilares algunos de sus piezas sus tesoros patrimoniales. Asistirán en esta oportunidad también como invitados el CEDINCI y la Biblioteca de la Academia Argentina de Letras y Ediciones Dos Amigos.
En esta edición de la feria se realizará la tercera presentación del Espacio Taller, donde expondrán y realizarán sus actividades artistas y artesanos ligados al mundo del libro: encuadernadores, editores, impresores, ilustradores, etc.

      Fuente: ALADA.

Catálogo y programación de la Feria 2025, con el texto «Influencias verdaderas» de la académica de número de la AAL, Esther Cross:
«Si algo aprendí de los libros y la psicología, es que la mente tiene la habilidad de confundir lo que pasó con lo que le dicen. Fue la formulación de esa diferencia la que me deslumbró cuando leí por primera vez a Virginia Woolf. Un cuarto propio habla, precisamente, de interrogar las versiones heredadas de la literatura y reordenar las bibliotecas pensando en ese desfasaje. ¿Cuáles son las historias y la poesía, las obras de teatro, crónicas y ensayos que impactan en nuestra manera de ver las cosas y aparecen en nuestros sueños? La importancia de un libro se mide por cómo se entrelaza con la vida. Será por eso que Silvina Ocampo dijo: “El éxito es saber que se ha conmovido a alguien”…».

     

La 18.ª Feria, en la prensa

Artículo de La Nación
Artículo de Infobae
Artículo de Clarín
Artículo de Tiempo Argentino
Artículo de Perfil
Artículo de Cadena 3
Artículo de Mejor Informado
Artículo de Somos OhLaLa
Artículo de Diario Castellanos
Artículo de La Vereda
Artículo de Del Sur Diario
Artículo de Canal 26
Artículo de Lu17

Fuente: BID, Octubre 2025.


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Halloween 2025 inspira propuestas literarias gratuitas

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La celebración 2025 de Halloween inspira numerosas propuestas literarias de acceso gratuito. Para satisfacción de los aficionados al género del terror, diferentes bibliotecas y organismos organizan en distintas partes del mundo jornadas de lectura, talleres, cuentacuentos y otras actividades creativas para disfrutar la Noche de Brujas entre libros, autores y personajes. La Biblioteca Pública La […]


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Delmira Agustini. Erotismo y transgresión del canon modernista

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Delmira Agustini es una de las figuras fundamentales de la poesía modernista rioplatense. Hoy, en el aniversario de su nacimiento, vamos a explorar con interés la forma en que supo trabajar el erotismo desde un posicionamiento contrario al canon. Agustini supo trabajar una dialéctica entre la iluminación erótica y la amenaza de disolución que es […]


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