Isaac
El poeta y psicólogo navarro Santiago Elso Torralba ha sido distinguido con el IX Premio Internacional de Poesía Jorge Manrique gracias a su poemario La taberna de Shiduri, en una cita literaria que refuerza el peso de Palencia y de Paredes de Nava en el mapa poético en lengua castellana. La obra, elegida entre originales remitidos desde distintos países, se ha impuesto por su hondura temática y su particular diálogo con la tradición manriqueña.
El reconocimiento se entregó en el salón de actos del Palacio Provincial de Palencia, en un acto institucional que reunió a responsables políticos, figuras del mundo de la cultura y miembros del jurado. Con este fallo, el autor pamplonés ve cómo su cuarto libro de poemas se incorpora al catálogo de una de las colecciones de referencia de la lírica actual, mientras el premio consolida su vocación de escaparate internacional de la poesía contemporánea.
Un acto solemne en el Palacio Provincial de Palencia
La ceremonia de entrega del galardón, organizada de forma conjunta por la Diputación de Palencia y el Ayuntamiento de Paredes de Nava, convirtió el Palacio Provincial en epicentro literario. La presidenta de la Diputación, Ángeles Armisén, y el alcalde de Paredes de Nava, Luis Calderón, fueron los encargados de hacer entrega del premio al escritor navarro ante un auditorio en el que se dieron cita representantes institucionales y agentes culturales de la provincia.
Durante el acto, Armisén subrayó “la gran calidad” del poemario y su capacidad para urdir una historia en la que un personaje se lanza a la búsqueda de la inmortalidad, un motivo que entronca con la gran tradición de la poesía meditativa sobre el tiempo y la muerte. La presidenta incidió en que se trata de una obra que invita a pensar en el carpe diem, en la fugacidad de la existencia y en la aceptación del final de la vida.
Por su parte, el jurado —entre cuyos integrantes figuraba el escritor y académico Luis Alberto de Cuenca— puso el acento en la dimensión mítica de La taberna de Shiduri, inspirada en una epopeya mesopotámica. Según destacó De Cuenca, el libro narra la peripecia de un personaje que persigue la planta de la inmortalidad en los límites del mundo, en una especie de viaje poético que dialoga con la percepción de la vida y la muerte tan presente en las célebres coplas de Jorge Manrique.
En sus palabras de agradecimiento, Elso Torralba se mostró visiblemente conmovido por la acogida recibida en la tierra natal del poeta prerrenacentista. Reconoció sentirse “abrumado por la calidez del recibimiento” y evocó la jornada vivida en Paredes de Nava, donde tuvo ocasión de encontrarse con los lectores y de leer sus versos en un acto que, según relató, congregó a un público inusualmente numeroso para una cita poética.
El poeta recordó también el momento en que recibió la llamada telefónica en la que se le comunicó el fallo del jurado. Tal y como contó, estaba trabajando cuando la presidenta de la Diputación le informó de la noticia, y tardó unos instantes en asumir que su manuscrito era el ganador de uno de los premios de poesía más destacados del panorama en español.
Dotación del premio y papel de la editorial Menoscuarto
El IX Premio Internacional de Poesía Jorge Manrique está dotado con 6.000 euros, un diploma acreditativo y la publicación del libro en la colección Cálamo Poesía de la editorial palentina Menoscuarto. Esta combinación de apoyo económico y difusión editorial ha convertido el certamen en una plataforma relevante para la promoción de nuevas voces y trayectorias ya consolidadas de la lírica contemporánea.
La Diputación de Palencia y el Ayuntamiento de Paredes de Nava mantienen desde la primera edición una colaboración estable con el editor José Ángel Zapatero, responsable de la publicación de las obras ganadoras. A través de esta alianza, la colección Cálamo Poesía ha ido incorporando los libros reconocidos cada año, configurando un catálogo que refleja la diversidad de estilos, generaciones y procedencias geográficas de los autores premiados.
En esta novena convocatoria, el jurado examinó un total de 176 originales procedentes de distintos países, remitidos desde lugares muy diversos, lo que confirma la proyección internacional del galardón. Desde los inicios del certamen se han recibido, según destacó Armisén, más de un millar de manuscritos, lo que indica el interés continuado que despierta entre los poetas de habla hispana.
La propia presidenta puso de relieve la doble finalidad del premio: por un lado, estimular la creación poética actual en lengua castellana y, por otro, mantener viva la memoria de Jorge Manrique en su entorno de origen. El reconocimiento a autores contemporáneos se concibe así como una forma de diálogo continuo entre la tradición y las nuevas escrituras, con el poeta palentino como figura tutelar.
En la sesión en la que se dio a conocer el fallo, celebrada en el salón de actos del Ayuntamiento de Paredes de Nava, participaron también la diputada de Cultura, Carolina Valbuena, el coordinador del Área de Cultura, José Luis Campo, y representantes de la administración local y provincial. La reunión contó además con la presencia de la jefa del servicio de Cultura de la Diputación, Teresa Pescador, y de la secretaria de la institución provincial, Virginia Losa Muñiz, lo que evidencia el respaldo institucional al certamen.
Un jurado con nombres de referencia en la poesía en español
El jurado de esta edición reunió a figuras ampliamente reconocidas en el ámbito literario, lo que refuerza el prestigio del premio. Entre sus miembros figuraban el propio Luis Alberto de Cuenca, Carlos Fernández Aganzo y César Augusto Ayuso Picado, además de poetas que en años anteriores fueron distinguidos con el mismo galardón, como José Ángel Losada Gahete o Sergio García Zamora.
A ellos se sumó la diputada de Cultura, Carolina Valbuena, que participó activamente en la deliberación, y representantes del Ayuntamiento de Paredes de Nava y de la Diputación, como el teniente de alcalde Yolanda Díez. El representante de Ediciones Cálamo, José Ángel Zapatero, también estuvo presente en el proceso, aportando la perspectiva editorial de quienes, posteriormente, se encargarán de llevar el libro a librerías y lectores.
Los integrantes del jurado destacaron tanto la coherencia interna del poemario como su apuesta por una poesía que combina relato, mito y reflexión filosófica. La figura de Shiduri, vinculada a la tradición de las epopeyas mesopotámicas, funciona como hilo conductor para una exploración del deseo de trascendencia humana, el límite de la vida y la conciencia del tiempo que se agota.
El premio, según subrayaron los responsables culturales presentes en la entrega, se ha consolidado como uno de los referentes de la lírica en español, capaz de atraer cada año a cientos de manuscritos y de situar a Palencia y a Paredes de Nava en circuitos literarios más amplios. La participación de autores procedentes de numerosos países contribuye a proyectar la memoria de Jorge Manrique más allá del ámbito local y regional.
Este enfoque, que combina prestigio literario e impulso territorial, ha convertido al Premio Jorge Manrique en una herramienta de política cultural que articula patrimonio, creación contemporánea y proyección exterior. Para muchos de los poetas que resultan finalistas o ganadores, el fallo supone una oportunidad de ampliar su presencia en editoriales y medios de comunicación especializados.
La trayectoria de Santiago Elso Torralba
Nacido en Pamplona en 1965, Santiago Elso Torralba es licenciado en Psicología y poeta. Aunque él mismo se define como un autor de producción no muy abundante, su nombre figura desde hace años en el panorama poético español gracias a una obra sólida y a una serie de premios literarios de relevancia.
Su primer libro, Descripción de cuadros para Guillermo (Eunate, 2012), es un volumen de écfrasis dedicado a su hijo que combina la reflexión sobre el arte pictórico con una mirada íntima y familiar. Más adelante publicó Nadie sabe cómo has llegado hasta aquí (Zerokotan, 2022), donde profundiza en la identidad, la memoria y el desconcierto ante el propio recorrido vital. En 2025 ve la luz Trasalumbramientos (Cántico), un título que señala su interés por la iluminación súbita, lo visionario y las zonas de sombra del lenguaje.
Además de estos libros en solitario, Elso Torralba es coautor del volumen Sotto voce, fruto del trabajo colectivo en el “Taller de Escritura Santiago Elso”, publicado en 2018. En el ámbito asociativo y cultural, ha sido vocal de Literatura y Lingüística en el Ateneo Navarro y coordinador del Grupo de Poesía Ángel Urrutia, lo que pone de manifiesto su implicación en la dinamización de la vida literaria en su entorno.
A lo largo de su carrera, el poeta ha reunido un notable palmarés. Entre otros reconocimientos, ganó el III Premio de Poesía Amigos de La Herradura (Almuñécar, Granada, 2008), el XXVII Premio de poesía Fray Luis de León (Diputación de Ávila y Ayuntamiento de Madrigal de las Altas Torres, 2017), el II Certamen Internacional de Poesía del Ayuntamiento de Peñamellera Baja (Asturias, 2017) y el XXXIII Premio de poesía Ciudad de Córdoba “Ricardo Molina” en 2024.
Actualmente, forma parte del consejo de redacción de la revista Río Arga, una publicación de referencia en el ámbito poético. Desde esa posición, participa en la selección y difusión de nuevas voces, contribuyendo a tejer vínculos entre autores consagrados y generaciones emergentes. El Premio Jorge Manrique se suma así a una trayectoria en la que la escritura, la reflexión y la acción cultural se dan la mano.
La taberna de Shiduri: mito, viaje y reflexión sobre la muerte
El poemario La taberna de Shiduri se articula en torno a una figura tomada de la tradición mesopotámica, lo que le otorga un marcado carácter simbólico y narrativo. La tabernera Shiduri se convierte en testigo y guía de un personaje que persigue la inmortalidad, un motivo que sirve de punto de partida para abordar el deseo humano de trascender el paso del tiempo.
El jurado ha subrayado que la obra dialoga estrechamente con la concepción de la vida y la muerte presente en la poesía de Jorge Manrique. El viaje hacia la planta de la inmortalidad remite, en clave mítica, a la conciencia de la finitud que atraviesa las Coplas por la muerte de su padre. A través de esta relectura desde otras culturas y geografías, el libro enlaza la tradición clásica con preocupaciones plenamente contemporáneas.
Según se remarcó durante la entrega del premio, el poemario invita a una reflexión serena sobre el carpe diem, la necesidad de aprovechar el tiempo mientras la vida transcurre y la aceptación de que toda existencia está marcada por un final inevitable. Esta mirada, lejos de ser únicamente elegíaca, se combina con momentos de celebración, ironía y una cierta distancia crítica.
La obra se inscribe así en una línea de poesía que combina el componente narrativo con imágenes de gran intensidad, sin renunciar a un lenguaje cuidado y exigente. La mezcla de referencias culturales antiguas y resonancias actuales ofrece al lector una experiencia de lectura que va más allá del mero relato mítico, situándolo ante preguntas fundamentales sobre el sentido del tiempo, la memoria y la pérdida.
El reconocimiento obtenido en Palencia confirma la capacidad de La taberna de Shiduri para conectar con públicos diversos, desde lectores habituales de poesía hasta quienes se aproximan por primera vez al género. El premio, unido a la publicación en una colección de alcance nacional, contribuye a que el libro circule por librerías, bibliotecas y clubes de lectura de toda España y de otros países de Europa interesados en la poesía en castellano.
Un galardón para mantener viva la memoria de Jorge Manrique
El Premio Internacional de Poesía Jorge Manrique nació con el objetivo de rendir homenaje al poeta prerrenacentista palentino, autor de las célebres Coplas a la muerte de su padre, y de fomentar la creación lírica en castellano. Su convocatoria conjunta por parte de la Diputación de Palencia y el Ayuntamiento de Paredes de Nava subraya la voluntad de ambas instituciones de vincular la memoria literaria con la dinamización cultural del territorio.
Desde su primera edición, el certamen ha ido sumando nombres que hoy se han consolidado en el panorama poético. Mercedes Carrión Masip inauguró el palmarés en 2017, a la que siguieron Alejandro Martín Navarro (2018), Sergio García Zamora (2019), Miguel Martínez López (2020), Reinaldo Jiménez (2021), Pedro Flores del Rosario (2022), Sandro Luna (2023) y José Ángel Losada Gahete (2024). Todos ellos han visto sus obras publicadas en la colección Cálamo Poesía.
Con la incorporación de Santiago Elso Torralba, el listado de galardonados dibuja un mapa plural de estilos, generaciones y procedencias, en el que conviven autores españoles de distintas regiones y poetas de otros países. Esta diversidad refuerza la idea del premio como espacio de encuentro y cruce de miradas, más allá de las fronteras geográficas.
Las actividades en torno al certamen no se limitan al momento de la entrega del premio. Jornadas, lecturas y presentaciones en Paredes de Nava y en Palencia capital contribuyen a acercar la poesía a la ciudadanía y a integrar la figura de Jorge Manrique en la vida cultural cotidiana. De este modo, el galardón actúa como puente entre el patrimonio literario histórico y la creación viva del presente.
En un contexto en el que la poesía convive con múltiples formatos y soportes, la apuesta por un premio de estas características mantiene abierta la posibilidad de que los versos sigan circulando en libros impresos, recitales y encuentros, sin perder su vínculo con la tradición de la que proceden. El nombre de Jorge Manrique continúa así asociado a nuevas voces que reinterpretan, a su manera, las grandes preguntas que ya formulara el poeta palentino.
Lo ocurrido en el Palacio Provincial de Palencia con la entrega del IX Premio Internacional de Poesía Jorge Manrique a Santiago Elso Torralba y a su poemario La taberna de Shiduri refleja cómo un galardón nacido para honrar a un clásico puede convertirse en motor de la poesía contemporánea en castellano: instituciones comprometidas, un jurado de prestigio, una editorial cuidadosa y un autor que suma una obra exigente pero cercana al lector tejen, en conjunto, una cita literaria que conecta la memoria de Jorge Manrique con las inquietudes y búsquedas poéticas del presente.

