by DonJuancho | Sep 29, 2023 | actualidad |
Seymour Hersh aporta nuevos detalles sobre la responsabilidad de Estados Unidos en el atentado y revela que su fuente perteneció “al pequeño grupo de planificación que trabajó en Oslo con la Marina Real Noruega”
No sé mucho acerca de las operaciones encubiertas de la CIA –nadie ajeno a ellas puede saberlo–, pero sí entiendo que el elemento esencial de todas las misiones llevadas a cabo con éxito es la capacidad de negarlas de forma plausible. Los hombres y mujeres estadounidenses que, de forma encubierta, entraron y salieron de Noruega durante los meses que tardaron en planear y destruir tres de los cuatro gasoductos Nord Stream en el mar Báltico hace un año no dejaron rastro alguno –ni un indicio de la existencia del grupo– aparte del éxito de su misión.
Poder negarlo oficialmente, como opción para el presidente Joe Biden y sus asesores de política exterior, era crucial. Por eso no se introdujo ninguna información importante sobre la misión en un ordenador, sino que se tecleó en una máquina de escribir Royal o quizá en una Smith Corona con una o dos copias de carbón, como si internet y el resto del mundo digital aún no se hubieran inventado. La Casa Blanca se mantenía apartada de lo que ocurría cerca de Oslo; desde el terreno se proporcionaron varios informes y actualizaciones directamente al director de la CIA, Bill Burns, que era el único vínculo entre los planificadores y el presidente que autorizó que la misión tuviera lugar el 26 de septiembre de 2022. Una vez concluida la misión, los papeles mecanografiados y los carbones se destruyeron, de modo que no quedara ningún rastro físico, ninguna prueba que más adelante pudiera desenterrar un fiscal especial o un historiador dedicado al estudio de los presidentes. Se podría decir que fue el crimen perfecto.
Hubo un fallo: una falta de entendimiento entre quienes llevaron a cabo la misión y el presidente Biden respecto a por qué este ordenó la destrucción de los oleoductos cuando lo hizo. Mi reportaje inicial de 5.200 palabras, publicado a principios de febrero, terminaba citando crípticamente a un funcionario conocedor de la misión que dijo: “Era una historia de portada”. El funcionario añadió: “El único fallo fue la decisión de llevarla a cabo”.
Esta es la primera vez que se relata ese fallo, en el primer aniversario de las explosiones, y seguramente no gustará al presidente Biden y a su equipo de seguridad nacional.
Inevitablemente, mi primer artículo causó sensación, pero los principales medios de comunicación hicieron hincapié en los desmentidos de la Casa Blanca y se apoyaron en un viejo truco –mi confianza en una fuente anónima– para unirse a la Administración en desmentir la idea de que Joe Biden pudiera haber tenido algo que ver con semejante atentado. Debo señalar aquí que he ganado literalmente decenas de premios a lo largo de mi carrera por artículos publicados en el The New York Times y The New Yorker sin identificar a una sola fuente. En el último año hemos visto una serie de artículos periodísticos contrarios, que no identificaban ninguna fuente de primera mano, que afirman que un grupo disidente ucraniano llevó a cabo el ataque de la operación de buceo técnico en el mar Báltico con un yate alquilado de 15 metros llamado Andromeda.
Artículos del 7 de marzo de 2023 que sugieren que un grupo ucraniano llevó a cabo el ataque al Nord Stream.
Ahora puedo escribir sobre el inexplicable fallo citado por el funcionario anónimo. Una vez más, se trata de la cuestión clásica de qué es, en realidad, la Agencia Central de Inteligencia (CIA): una cuestión que ya planteó Richard Helms, que dirigió la agencia durante los tumultuosos años de la guerra de Vietnam y el espionaje secreto de la CIA a los estadounidenses, ordenado por el presidente Lyndon Johnson y mantenido por Richard Nixon. En diciembre de 1974, publiqué en The Times un reportaje sobre ese espionaje que dio lugar a unas sesiones sin precedentes en el Senado sobre el papel de la agencia en sus infructuosos intentos, autorizados por el presidente John F. Kennedy, de asesinar al líder cubano Fidel Castro. Helms les dijo a los senadores que la cuestión era si él, como director de la CIA, trabajaba para la Constitución o para la Corona, personificada en los presidentes Johnson y Nixon. El Comité Church dejó la cuestión sin resolver, pero Helms dejó claro que él y su agencia trabajaban para el mandamás de la Casa Blanca.
El velero Andromeda, utilizado según algunos medios para llevar a cabo el ataque. / Bild
Volviendo a los gasoductos Nord Stream: es importante entender que, cuando Joe Biden ordenó volarlos el 26 de septiembre de 2022, el gas ruso ya no llegaba a Alemania a través de dichos gasoductos. Nord Stream 1 había estado inyectando grandes cantidades de gas natural a bajo coste hacia Alemania desde 2011, y había contribuido a reforzar el estatus de Alemania como coloso fabril e industrial. Pero Putin lo cerró a finales de agosto de 2022, cuando la guerra de Ucrania estaba, en el mejor de los casos, estancada. Nord Stream 2 se terminó de construir en septiembre de 2021, pero el Gobierno alemán, presidido por el canciller Olaf Scholz, bloqueó el suministro de gas dos días antes de la invasión rusa de Ucrania.
Habida cuenta de las vastas reservas de gas natural y petróleo de Rusia, los presidentes estadounidenses, desde John F. Kennedy, han estado alerta ante la posible militarización de estos recursos naturales con fines políticos. Esta sigue siendo la opinión principal entre Biden y sus asesores de política exterior más agresivos, el secretario de Estado, Antony Blinken; el asesor de Seguridad Nacional, Jake Sullivan; y Victoria Nuland, ahora segunda de a bordo de Blinken.
Mapa de explosiones provocadas en los oleoductos Nord Stream el 26 de septiembre de 2022. / FactsWithoutBias
Sullivan convocó una serie de reuniones de alto nivel sobre Seguridad Nacional a finales de 2021, cuando Rusia estaba incrementando sus efectivos a lo largo de la frontera de Ucrania y la invasión se consideraba casi inevitable. El grupo, que incluía a representantes de la CIA, fue conminado a presentar una propuesta de acción que pudiera servir como un elemento disuasorio para Putin. La misión de destruir los oleoductos estaba motivada por la determinación de la Casa Blanca de apoyar al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. El objetivo de Sullivan parecía claro. “La política de la Casa Blanca era disuadir a Rusia de un ataque”, me dijo el funcionario. “El reto que se planteó a los servicios de inteligencia fue que ideáramos una vía que fuera suficientemente potente como para lograr eso, y que supusiera una firme demostración sobre la capacidad de Estados Unidos”.
De izquierda a derecha: Victoria Nuland, Anthony Blinken y Jake Sullivan. / Flickr
Ahora sé lo que no sabía entonces: la verdadera razón por la que la Administración Biden “sacó a relucir la eliminación del gasoducto Nord Stream”. Hace poco, el funcionario me explicó que en aquel momento Rusia suministraba gas y petróleo a todo el mundo a través de más de una docena de gasoductos, pero que Nord Stream 1 y 2 iban directamente desde Rusia a Alemania a través del mar Báltico. “La Administración puso Nord Stream sobre la mesa porque era el único al que podíamos acceder y porque [la misión] sería completamente negable”, dijo el funcionario. “Resolvimos el problema en pocas semanas –a principios de enero– y se lo comunicamos a la Casa Blanca. Supusimos que el presidente utilizaría la amenaza contra Nord Stream como un elemento disuasorio para evitar la guerra”.
Para el grupo secreto de planificación de la Agencia no fue ninguna sorpresa que, el 27 de enero de 2022, la segura y confiada Nuland, entonces subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos, advirtiera estridentemente a Putin de que si invadía Ucrania, como claramente planeaba hacer, “de un modo u otro, Nord Stream 2 no seguiría adelante”. La frase llamó mucho la atención, pero no así las palabras previas a la amenaza. La transcripción oficial del Departamento de Estado muestra que antes de la amenaza, Nuland dijo, con respecto al gasoducto: “Seguimos manteniendo conversaciones muy firmes y claras con nuestros aliados alemanes”.
Miembros de la CIA consideraban que Scholz era consciente de la planificación que se estaba llevando a cabo para destruir los oleoductos
Cuando un periodista le preguntó cómo podía afirmar con certeza que los alemanes estarían de acuerdo, “porque lo que los alemanes han dicho públicamente no coincide con lo que usted está diciendo”, Nuland respondió con un asombroso doble lenguaje: “Le diría que volviera atrás y leyera el documento que firmamos en julio [de 2021], que dejaba muy claras las consecuencias para el gasoducto si Rusia volvía a atacar a Ucrania”. Pero ese acuerdo, que se comunicó a los periodistas, no especificaba amenazas ni consecuencias, según informaron The Times, The Washington Post y Reuters. En el momento del acuerdo, el 21 de julio de 2021, Biden dijo a la prensa que, dado que el 99 % del oleoducto estaba terminado, “la idea de que se iba a decir o hacer algo para detenerlo ya no era posible”. En aquel momento, los republicanos, encabezados por el senador Ted Cruz, de Texas, describieron la decisión de Biden de permitir el paso del gas ruso como un “triunfo geopolítico generacional” para Putin y “una catástrofe” para Estados Unidos y sus aliados.
Sin embargo, el 7 de febrero de 2022, dos semanas después de la declaración de Nuland, en una conferencia de prensa conjunta en la Casa Blanca con [el canciller Olaf] Scholz, que estaba de visita, Biden dio a entender que había cambiado de opinión y que se unía a Nuland y a otros asesores de política exterior igualmente belicistas, y habló de acabar con el gasoducto. “Si Rusia invade, es decir, si los tanques y las tropas vuelven a cruzar la frontera de Ucrania, ya no habrá Nord Stream 2. Le pondremos fin. Le pondremos fin”. A la pregunta de cómo podría hacerlo, ya que el gasoducto estaba bajo control de Alemania, respondió: “Lo haremos, se lo prometo, podremos hacerlo”.
Olaf Scholz y Joe Biden, durante su reunión del 7 de febrero en la Casa Blanca. / Euronews
A la misma pregunta, Scholz respondió: “Actuamos conjuntamente. Estamos absolutamente unidos y no daremos pasos diferentes. Daremos los mismos pasos, y serán muy muy duros para Rusia, y ellos deberían entenderlo”. Algunos miembros del equipo de la CIA consideraban entonces –y ahora– que el dirigente alemán era plenamente consciente de la planificación secreta que se estaba llevando a cabo para destruir los oleoductos.
Para entonces, el equipo de la CIA ya había hecho los contactos necesarios en Noruega, cuyos mandos de la Marina y de las fuerzas especiales tienen un largo historial de colaboración en tareas de operaciones encubiertas con la Agencia. Los marineros noruegos y las patrulleras de la clase Nasty ayudaron a introducir clandestinamente operativos de sabotaje estadounidenses en Vietnam del Norte a principios de la década de 1960, cuando Estados Unidos, tanto en el Gobierno de Kennedy como en el de Johnson, dirigía allí una guerra no declarada. Con la ayuda de Noruega, la CIA hizo su trabajo y encontró la manera de hacer lo que la Casa Blanca de Biden quería que se hiciera con los oleoductos.
Tras la orden de Biden de activar los explosivos, bastó un vuelo de un avión noruego y el lanzamiento de un sonar en el mar Báltico para conseguirlo
En ese momento, el reto para la comunidad de los servicios de inteligencia era idear un plan que fuera lo bastante contundente como para disuadir a Putin de que atacara a Ucrania. El funcionario me dijo: “Lo conseguimos. Encontramos un elemento disuasorio extraordinario por su impacto económico para Rusia. Pero Putin lo hizo [invadir Ucrania] a pesar de la amenaza”. Fueron necesarios meses de investigación y práctica en las agitadas aguas del mar Báltico por parte de los dos expertos buceadores de aguas profundas de la Marina estadounidense reclutados para la misión antes de que esta se diera por iniciada. Los magníficos marinos noruegos encontraron el lugar adecuado para colocar las bombas que harían estallar los oleoductos. Los altos funcionarios de Suecia y Dinamarca, que siguen insistiendo en que no tenían ni idea de lo que estaba ocurriendo en sus aguas territoriales compartidas, hicieron la vista gorda ante las actividades de los operativos estadounidenses y noruegos. El equipo estadounidense de buzos y el personal de apoyo en el buque nodriza de la misión –un cazaminas noruego– sería difícil de ocultar mientras los buzos realizaban su trabajo. El equipo no sabría hasta después del atentado que los más de 1.200 kilómetros del Nord Stream 2 se habían cerrado dejando gas natural en su interior.
Lo que yo no sabía entonces, pero me contaron hace poco, fue que después de la extraordinaria amenaza pública de volar el Nord Stream 2 que hizo Biden con Scholz a su lado, el grupo de planificación de la CIA fue informado por la Casa Blanca de que no habría un ataque inmediato contra los dos gasoductos, pero que el grupo debía organizar la colocación de las bombas necesarias y estar preparado para activarlas “bajo demanda” una vez comenzada la guerra. “Fue entonces cuando nosotros” –el pequeño grupo de planificación que trabajaba en Oslo con la Marina Real Noruega y los servicios especiales en el proyecto– “comprendimos que el ataque a los oleoductos ya no sería disuasorio, porque a medida que avanzaba la guerra nunca tuvimos el mando”.
Un cazaminas de la Marina Real Noruega. / BigStuart
Tras la orden de Biden de activar los explosivos colocados en los oleoductos, bastó un corto vuelo de un avión noruego y el lanzamiento de un dispositivo de sonar modificado en el lugar adecuado del mar Báltico para conseguirlo. Para entonces, el grupo de la CIA hacía tiempo que se había disuelto. El funcionario también me dijo: “Nos dimos cuenta de que la destrucción de los dos oleoductos rusos no estaba relacionada con la guerra de Ucrania” –Putin estaba en proceso de anexionarse los cuatro óblasts [regiones] ucranianos que quería–, “sino que formaba parte de una agenda política neoconservadora para evitar que Scholz y Alemania, con el invierno a la vuelta de la esquina y los oleoductos cerrados, se acobardaran y abrieran” el Nord Stream 2 cerrado. “El temor de la Casa Blanca era que Putin pusiera a Alemania bajo su control y luego fuera a por Polonia”.
La Casa Blanca no dijo nada mientras el mundo se preguntaba quién había cometido el sabotaje. “De modo que el presidente asestó un golpe a la economía de Alemania y Europa Occidental”, me dijo el funcionario. “Podría haberlo hecho en junio y decirle a Putin: ‘Te dijimos lo que haríamos’”. El silencio y los desmentidos de la Casa Blanca fueron, dice, “una traición a lo que estábamos haciendo. Si vas a hacerlo, hazlo cuando sirva para algo”. El invierno pasado, Alemania asignó 286.000 millones en subvenciones para hacer frente a facturas de electricidad
Un paso hacia la III Guerra Mundial
La dirección del equipo de la CIA interpretó que las directrices engañosas de Biden al aprobar la orden de destruir los oleoductos, me dijo el funcionario, eran “como dar un paso estratégico hacia la Tercera Guerra Mundial. ¿Y si Rusia hubiera respondido diciendo: ‘vosotros volasteis nuestros oleoductos y yo voy a volar vuestros oleoductos y vuestros cables de comunicación?”. Nord Stream no era una cuestión estratégica para Putin, era una cuestión económica. Quería vender gas. Ya había perdido sus gasoductos cuando se cerraron los Nord Stream 1 y 2 antes de que comenzara la guerra de Ucrania.
Pocos días después del atentado, las autoridades de Dinamarca y Suecia anunciaron que llevarían a cabo una investigación. Dos meses después informaron de que, efectivamente, se había producido una explosión y dijeron que habría nuevas investigaciones. No se ha hecho ninguna. El Gobierno alemán llevó a cabo una investigación, pero anunció que gran parte de sus conclusiones serían confidenciales. El invierno pasado, las autoridades alemanas asignaron 286.000 millones de dólares en subvenciones a grandes empresas y propietarios de viviendas que tuvieron que hacer frente a facturas de electricidad más elevadas para hacer funcionar sus negocios y calentar sus hogares. El impacto todavía se deja sentir hoy, con la previsión de un invierno más frío en Europa.
El presidente Biden esperó cuatro días antes de calificar el atentado contra el oleoducto de “acto deliberado de sabotaje”. Dijo: “Ahora los rusos están difundiendo información falsa al respecto”. En una conferencia de prensa posterior, a Sullivan, que presidió las reuniones que condujeron a la propuesta de destruir de forma encubierta los oleoductos, se le preguntó si el gobierno de Biden “cree ahora que Rusia fue la probable responsable del acto de sabotaje”.
La respuesta de Sullivan, sin duda ensayada, fue: “Bueno, en primer lugar, Rusia ha hecho lo que hace con frecuencia cuando es responsable de algo, que es hacer acusaciones de que en realidad ha sido otro el que lo hizo. Lo hemos visto repetidamente a lo largo del tiempo”.
“Sin embargo, hoy el presidente también ha sido claro al expresar que hay que trabajar más en la investigación antes de que el Gobierno de Estados Unidos esté preparado para responsabilizar a alguien en este caso”. Continuó: “Seguiremos trabajando con nuestros aliados y socios para reunir todos los datos, y luego adoptaremos una decisión sobre qué hacer a partir de ahí”.
No he encontrado ningún caso en el que alguien de la prensa estadounidense haya preguntado posteriormente a Sullivan sobre los resultados de su “decisión”. Tampoco he encontrado ninguna prueba de que Sullivan, o el presidente, hayan sido interrogados desde entonces sobre los resultados de la “decisión”, ni sobre qué hacer a partir de ahí.
Tampoco hay pruebas de que el presidente Biden haya pedido a la comunidad de los servicios de inteligencia estadounidense que lleve a cabo una investigación exhaustiva sobre el atentado del oleoducto. Tales peticiones se conocen como “Taskings” (asignación de tareas) y se toman en serio dentro del gobierno.
EEUU voló los oleoductos por miedo a que Alemania vacilara y reabriera el flujo de gas
Todo esto explica por qué una pregunta rutinaria, que formulé aproximadamente un mes después de los atentados a alguien con muchos años de experiencia en la comunidad de los servicios de inteligencia estadounidense, me llevó a una verdad que nadie en Estados Unidos ni en Alemania parece querer investigar. Mi pregunta era sencilla: “¿Quién lo hizo?”.
El gobierno de Biden voló los oleoductos, pero la acción tuvo muy poco que ver con ganar o detener la guerra en Ucrania. Fue el resultado de los miedos de la Casa Blanca a que Alemania vacilara y reabriera el flujo de gas ruso –y a que Alemania, y después la OTAN, por razones económicas, cayeran bajo el dominio de Rusia y sus extensos y baratos recursos naturales–. Y de este modo se llegó al temor definitivo: que Estados Unidos perdiera su antigua primacía en Europa Occidental.
Este artículo se publicó originalmente en inglés, en Substack.
Traducción de Paloma Farré.
by DonJuancho | Mar 8, 2023 | Olivier |
8 de marzo
Olivier Herrera Marín
JAMÁS LA MIA
Recitado en el cine Bahía de Villareal el 1973 antes de presentar a María del Mar Bonet
I
La mujer trabaja!
¡Vive! ¡Planta cara!
¡Toma la palabra!
Eres dueña del campo
de la fábrica y del telar,
del río y del mar.
Eres dueña de la uva y del trigo,
de la montaña y del valle,
del fruto de tu trabajo.
Mujer, jamás la mía.
Amiga, amante, compañera,
que sólo tú eres la dueña,
de tu cuerpo y de tu alma.
1971
SUEÑO DE AMOR
I
Cuando la luna riela el mar,
sales del fondo a caballo
de los delfines de plata.
Sobre la arena húmeda
a orillas del agua muda,
bailamos toda la noche
y nos besamos en silencio.
Al rayar el día el ave marina
abre las alas y alza el vuelo.
desnuda y morena de luna
escribe el poeta en la arena
Tú te abres a la vida al besar
el sol tu rosa de la sangre
tus senos de leche y miel
y el clavel de tu vientre.
Y es tu mirada el espejo
donde se mira y ve el sol.
Eres el principio y el fin
de todo cuando nace,
vive y crece en el mar,
en el cielo y en la tierra.
y en una ola de fuego
ir más allá de mí mismo.
Y darte la voz de la tierra
profunda, eso, amor mío,
mi niña, es lo que sueño,
lo que yo quiero, vida mía.
1980
MEDITERRÁNEO
II
Quisiera amarte,
desnuda, dulce y morena
bañada por la luna
a orillas del mar.
A veces hacemos el amor
con los fantasmas,
buscando con el orgasmo
el placer más primario.
A veces hacemos el amor,
y cuando nos levantamos
y nos miramos,
el espejo nos devuelve;
Cuerpos desnudos,
carne y hueso
blancos y secos,
llenos de nada
y vacíos de todo.
Hacemos el amor y con el tiempo
ni su imagen ni su nombre.
Hacemos el amor y olvidamos
que hacer el amor no es el amor
Quisiera amarte,
desnuda, dulce y morena,
bañada por la luna,
a orillas del mar.
Quisiera amarte cómo se aman
los delfines en el ancho mar,
con un amor libre y responsable
Adulto y solidario, dulce y apasionado.
El amor de un hombre que te ama
y ama: de tus ojos, su luz,
de tus manos, su trabajo,
de tu vientre, su sangre.
Y quisiera amarte,
desnuda, dulce y morena,
bañada por la luna,
a orillas del mar.
1.980
MAI LA MEUA
La dona treballa
Viu! Planta cara!
Pren la paraula!
Ets l’ama del camp
de la fàbrica i el teler,
del riu i de la mar.
Ets l’ama del raïm i del blat,
de la muntanya i de la vall,
del fruit del teu treball.
Dona, mai la meva.
Amiga, amant, companya,
que sols ets l’ama
del teu cos i la teva ànima.
1971
by juancho | Oct 30, 2010 | Cultural |
Poema 1
Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.
Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros
y en mí la noche entraba su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.
Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.
Ah los vasos del pecho! Ah los ojos de ausencia!
Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste!
Cuerpo de mujer mía, persistirá en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin limite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue, y el dolor infinito.
Poema 2
En su llama mortal la luz te envuelve.
Absorta, pálida doliente, así situada
contra las viejas hélices del crepúsculo
que en torno a ti da vueltas.
Muda, mi amiga,
sola en lo solitario de esta hora de muertes
y llena de las vidas del fuego,
pura heredera del día destruido.
Del sol cae un racimo en tu vestido oscuro.
De la noche las grandes raíces
crecen de súbito desde tu alma,
y a lo exterior regresan las cosas en ti ocultas.
de modo que un pueblo pálido y azul
de ti recién nacido se alimenta.
Oh grandiosa y fecunda y magnética esclava
círculo que en negro y dorado sucede:
erguida, trata y logra una creación tan viva
que sucumben sus flores, y llena es de tristeza.
Poema 3
Ah vastedad de pinos, rumor de olas quebrándose,
lento juego de luces, campana solitaria,
crepúsculo cayendo en tus ojos, muñeca,
caracola terrestre, en ti la tierra canta!
En ti los ríos cantan y mi alma en ellos huye
como tú lo desees y hacia donde tú quieras.
Márcame mi camino en tu arco de esperanza
y soltaré en delirio mi bandada de flechas.
En torno a mí estoy viendo tu cintura de niebla
y tu silencio acosa mis horas perseguidas,
y eres tú con tus brazos de piedra transparente
donde mis besos anclan y mi húmeda ansia anida.
Ah tu voz misteriosa que el amor tiñe y dobla
en el atardecer resonante y muriendo!
Así en horas profundas sobre los campos he visto
doblarse las espigas en la boca del viento.
Poema 4
Es la mañana llena de tempestad
en el corazón del verano.
Como pañuelos blancos de adiós viajan las nubes,
el viento las sacude con sus viajeras manos.
Innumerable corazón del viento
latiendo sobre nuestro silencio enamorado.
Zumbando entre los árboles, orquestal y divino,
como una lengua llena de guerras y de cantos.
Viento que lleva en rápido robo la hojarasca
y desvía las flechas latientes de los pájaros.
Viento que la derriba en ola sin espuma
y sustancia sin peso, y fuegos inclinado.
Se rompe y se sumerge su volumen de besos
combatido en la puerta del viento del verano.
Poema 5
Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.
Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas.
Y las miro lejanas mis palabras.
Más que mías son tuyas.
Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.
Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.
Ellas están huyendo de mi guarida oscura.
Todo lo llenas tú, todo lo llenas.
Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.
Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.
El viento de la angustia aún las suele arrastrar.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban
Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.
Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.
Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.
Voy haciendo de todas un collar infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas.
Poema 6
Te recuerdo como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo
Y las hojas caían en el agua de tu alma.
Apegada a mis brazos como una enredadera.
las hojas recogían tu voz lenta y en calma.
Hoguera de estupor en que mi sed ardía.
Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.
Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
hacia donde emigraban mis profundos anhelos
y caían mis besos alegres como brasas.
Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.
Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma!
Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
Hojas secas de otoño giraban en tu alma.
Poema 7
INCLINADO en las tardes tiro mis tristes redes
a tus ojos oceánicos.
Allí se estira y arde en la más alta hoguera
mi soledad que da vueltas los brazos como un
náufrago.
Hago rojas señales sobre tus ojos ausentes
que olean como el mar a la orilla de un faro.
Solo guardas tinieblas, hembra distante y mía,
de tu mirada emerge a veces la costa del espanto.
Inclinado en las tardes echo mis tristes redes
a ese mar que sacude tus ojos oceánicos.
Los pájaros nocturnos picotean las primeras estrellas
que centellean como mi alma cuando te amo.
Galopa la noche en su yegua sombría
desparramando espigas azules sobre el campo.
Poema 8
Abeja blanca zumbas –ebria de miel en mi alma
y te tuerces en lentas espirales de humo.
Soy el desesperado, la palabra sin ecos,
el que lo perdió todo, y el que todo lo tuvo.
Última amarra, cruje en ti mi ansiedad última.
En mi tierra desierta eres tú la última rosa.
Ah silenciosa!
Cierra tus ojos profundos. Allí aletea la noche.
Ah desnuda tu cuerpo de estatua temerosa.
Tienes ojos profundos donde la noche alea.
Frescos brazos de flor y regazo de rosa.
Se parecen tus senos a los caracoles blancos.
Ha venido a dormirse en tu vientre una mariposa de sombra.
Ah silenciosa!
He aquí la soledad de donde estás ausente.
Llueve. El viento del mar caza errantes gaviotas.
El agua anda descalza por las calles mojadas.
De aquel árbol se quejan, como enfermos, las hojas.
Abeja blanca, ausente, aún zumbas en mi alma.
Revives en el tiempo, delgada y silenciosa.
Ah silenciosa !
Poema 9
Ebrio de trementina y largos besos,
estival, el velero de las rosas dirijo,
torcido hacia la muerte del delgado día,
cimentado en el solido frenesí marino.
Pálido y amarrado a mi agua devorante
cruzo en el agrio olor del clima descubierto.
aún vestido de gris y sonidos amargos,
y una cimera triste de abandonada espuma.
Voy, duro de pasiones, montado en mi ola única,
lunar, solar, ardiente y frío, repentino,
dormido en la garganta de las afortunadas
islas blancas y dulces como caderas frescas.
Tiembla en la noche húmeda mi vestido de besos
locamente cargado de eléctricas gestiones,
de modo heroico dividido en sueños
y embriagadoras rosas practicándose en mí.
Aguas arriba, en medio de las olas externas,
tu paralelo cuerpo se sujeta en mis brazos
como un pez infinitamente pegado a mi alma
rápido y lento en la energía subceleste.
Poema 10
Hemos perdido aún este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.
He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.
A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.
Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.
Entonces, dónde estabas?
Entre qué genes?
Diciendo qué palabras?
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?
Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.
Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.
Poema 11
Casi fuera del cielo ancla entre dos montañas
la mitad de la luna.
Girante, errante noche, la cavadora de ojos.
A ver cuántas estrellas trizadas en la charca.
Hace una cruz de luto entre mis cejas, huye.
Fragua de metales azules, noches de las calladas luchas,
mi corazón da vueltas como un volante loco.
Niña venida de tan lejos, traída de tan lejos,
a veces fulgurece su mirada debajo del cielo.
Quejumbre, tempestad, remolino de furia,
cruza encima de mi corazón, sin detenerte.
Viento de los sepulcros acarrea, destroza, dispersa tu raíz soñolienta.
Desarraiga los grandes árboles al otro lado de ella.
Pero tú, clara niña, pregunta de humo, espiga.
Era la que iba formando el viento con hojas iluminadas.
Detrás de las montañas nocturnas, blanco lirio de incendio,
allá nada puedo decir! Era hecha de todas las cosas.
Ansiedad que partiste mi pecho a cuchillazos,
es hora de seguir otro camino, donde ella no sonría.
Tempestad que enterró las campanas, turbio revuelo de tormentas
para qué tocarla ahora, para qué entristecerla.
Ay seguir el camino que se aleja de todo,
donde no está atajando la angustia, la muerte, el invierno,
con sus ojos abiertos entre el rocío.
Poema 12
Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.
He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto como un viaje.
Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.
Poema 13
He ido marcando con cruces de fuego
el atlas blanco de tu cuerpo.
Mi boca era una araña que cruzaba escondiéndose.
En ti, detrás de ti, temerosa, sedienta.
Historias que contarte a la orilla del crepúsculo,
muñeca triste y dulce, para que no estuvieras triste.
Un cisne, un árbol, algo lejano y alegre.
El tiempo de las uvas, el tiempo maduro y frutal.
Yo que viví en un puerto desde donde te amaba.
La soledad cruzada de sueño y de silencio.
Acorralado entre el mar y la tristeza.
Callado, delirante, entre dos gondoleros inmóviles.
Entre los labios y la voz, algo se va muriendo.
Algo con alas de pájaro, algo de angustia y de olvido.
Así como las redes no retienen el agua.
Muñeca mía, apenas quedan gotas temblando.
Sin embargo, algo canta entre estas palabras fugaces.
Algo canta, algo sube hasta mi ávida boca.
oh poder celebrarte con todas las palabras de alegría.
Cantar, arder, huir, como un campanario en las manos de un loco.
Triste ternura mía, qué te haces de repente?
Cuando he llegado al vértice más atrevido y frío
mi corazón se cierra como una flor nocturna.
Poema 14
Juegas todos los días con la luz del universo.
Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.
Eres más que esta blanca cabecita que aprieto
como un racimo entre mis manos cada día.
A nadie te pareces desde que yo te amo.
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.
Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur?
Ah déjame recordarte como eras entonces cuando aún no existías.
De pronto el viento aúlla y golpea mi ventana cerrada.
El cielo es una red cuajada de peces sombríos.
Aquí vienen a dar todos los vientos, todos.
Se desviste la lluvia.
Pasan huyendo los pájaros.
El viento. El viento.
Yo solo puedo luchar contra la fuerza de los hombres.
El temporal arremolina hojas oscuras
y suelta todas las barcas que anoche amarraron al cielo.
Tú estás aquí. Ah tú no huyes
Tú me responderás hasta el último grito.
Ovíllate a mi lado como si tuvieras miedo.
Sin embargo alguna vez corrió una sombra extraña por tus ojos.
Ahora, ahora también, pequeña, me traes madreselvas,
y tienes hasta los senos perfumados.
Mientras el viento triste galopa matando mariposas
yo te amo, y mi alegría muerde tu boca de ciruela.
Cuanto te habrá dolido acostumbrarte a mí,
a mi alma sola y salvaje, a mi nombre que todos ahuyentan.
Hemos visto arder tantas veces el lucero besándonos los ojos
y sobre nuestras cabezas destorcerse los crepúsculos en abanicos girantes.
Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.
Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.
Poema 15
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía;
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
Poema 16
(Paráfrasis a R. Tagore)
En mi cielo al crepúsculo eres como una nube
y tu color y forma son como yo los quiero
Eres mía, eres mía, mujer de labios dulces
y viven en tu vida mis infinitos sueños.
La lámpara de mi alma te sonrosa los pies,
el agrio vino mío es más dulce en tus labios:
oh segadora de mi canción de atardecer,
Cómo te sienten mía mis sueños solitarios!
Eres mía, eres mía, voy gritando en la brisa
de la tarde, y el viento arrastra mi voz viuda.
Cazadora del fondo de mis ojos, tu robo
estanca como el agua tu mirada nocturna.
En la red de mi música estás presa, amor mío,
y mis redes de música son anchas como el cielo.
Mi alma nace a la orilla de tus ojos de luto.
En tus ojos de luto comienza el país del sueño.
Poema 17
Pensando, enredando sombras en la profunda soledad.
Tú también estás lejos, ah más lejos que nadie.
Pensando, soltando pájaros, desvaneciendo imágenes, enterrando lámparas.
Campanario de brumas, qué lejos, allá arriba!
Ahogando lamentos, moliendo esperanzas sombrías, molinero taciturno,
se te viene de bruces la noche, lejos de la ciudad.
Tu presencia es ajena, extraña a mí como una cosa.
Pienso, camino largamente, mi vida antes de ti.
Mi vida antes de nadie, mi áspera vida.
El grito frente al mar, entre las piedras,
corriendo libre, loco, en el vaho del mar.
La furia triste, el grito, la soledad del mar.
Desbocado, violento, estirado hacia el cielo.
Tú, mujer, qué eras allí, qué raya, qué varilla
de ese abanico inmenso? Estabas lejos como ahora.
Incendio en el bosque! Arde en cruces azules.
Arde, arde, llamea, chispea en árboles de luz.
Se derrumba, crepita. Incendio. Incendio.
Y mi alma baila herida de virutas de fuego.
Quién llama? Qué silencio poblado de ecos?
Hora de la nostalgia, hora de la alegría, hora de la soledad.
hora mía entre todas!
Bocina en que el viento pasa cantando.
Tanta pasión de llanto anudada a mi cuerpo.
Sacudida de todas las raíces,
asalto de todas las olas!
Rodaba, alegre, triste, interminable, mi alma.
Pensando, enterrando lámparas en la profunda soledad.
Quién eres tú, quién eres?
Poema 18
Aquí te amo.
En los oscuros pinos se desenreda el viento.
Fosforece la luna sobre las aguas errantes.
Andan días iguales persiguiéndose.
Se descine la niebla en danzantes figuras.
Una gaviota de plata se descuelga del ocaso.
A veces una vela. Altas, altas estrellas.
O la cruz negra de un barco.
Solo.
A veces amanezco, y hasta mi alma esta húmeda.
Suena, resuena el mar lejano.
Este es un puerto.
Aquí te amo.
Aquí te amo y en vano te oculta el horizonte.
Te estoy amando aún entre estas frías cosas.
A veces van mis besos en esos barcos graves,
que corren por el mar hacia donde no llegan.
Ya me veo olvidado como estas viejas anclas.
son más tristes los muelles cuando atraca la tarde.
Se fatiga mi vida inútilmente hambrienta.
Amo lo que no tengo. Estás tú tan distante.
Mi hastío forcejea con los lentos crepúsculos.
Pero la noche llega y comienza a cantarme.
La luna hace girar su rodaje de sueño.
Me miran con tus ojos las estrellas más grandes.
Y como yo te amo, los pinos en el viento,
quieren cantar tu nombre con sus hojas de alambre.
Poema 19
Niña morena y ágil, el sol que hace las frutas,
el que cuaja los trigos, el que tuerce las algas,
hizo tu cuerpo alegre, tus luminosos ojos
y tu boca que tiene la sonrisa del agua.
Un sol negro y ansioso se te arrolla en las hebras
de la negra melena, cuando estiras los brazos.
Tú juegas con el sol como con un estero
y él te deja en los ojos dos oscuros remansos.
Niña morena y ágil, nada hacia ti me acerca.
Todo de ti me aleja, como del mediodía.
Eres la delirante juventud de la abeja,
la embriaguez de la ola, la fuerza de la espiga.
Mi corazón sombrío te busca, sin embargo,
y amo tu cuerpo alegre, tu voz suelta y delgada.
Mariposa morena dulce y definitiva,
como el trigal y el sol, la amapola y el agua.
Poema 20
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: “La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos”.
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
La Canción Desesperada
Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El río anuda al mar su lamento obstinado.
Abandonado como los muelles en el alba.
Es la hora de partir, oh abandonado!
Sobre mi corazón llueven frías corolas.
Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!
En ti se acumularon las guerras y los vuelos.
De ti alzaron las alas los pájaros del canto.
Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio !
Era la alegre hora del asalto y el beso.
La hora del estupor que ardía como un faro.
Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego,
turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio!
En la infancia de niebla mi alma alada y herida.
Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!
Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo.
Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio!
Hice retroceder la muralla de sombra.
anduve más allá del deseo y del acto.
Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí,
a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto.
Como un vaso albergaste la infinita ternura,
y el infinito olvido te trizó como a un vaso.
Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.
Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.
Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme
en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!
Mi deseo de ti fue el más terrible y corto,
el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido.
Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
aún los racimos arden picoteados de pájaros.
Oh la boca mordida, oh los besados miembros,
oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.
Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo
en que nos anudamos y nos desesperamos.
Y la ternura, leve como el agua y la harina.
Y la palabra apenas comenzada en los labios.
Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo,
y en el cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio!
Oh sentina de escombros, en ti todo caía,
qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron.
De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste
de pie como un marino en la proa de un barco.
Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes.
Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo.
Pálido buzo ciego, desventurado hondero,
descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!
Es la hora de partir, la dura y fría hora
que la noche sujeta a todo horario.
El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa.
Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.
Abandonado como los muelles en el alba.
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.
Ah más allá de todo. Ah más allá de todo.
Es la hora de partir. Oh abandonado.