by Sorevitno | Ene 25, 2023 | actualidad |
Caty R
No somos pocos los que de manera torpe tratamos de cartografiar nuestro presente y su zozobra. Y así llenamos innumerables cuartillas de datos de consumo de energía, de porcentajes de especies muertas, de informes de personas desaparecidas, de conceptos que tratan de capturar nuestro criminal orden social. Y Eduardo Romero lo sabe bien. De esa cartografía es conocedor, pero también genial sintetizador en las propias páginas de su libro. No obstante, si su escritura es más alquímica que cartográfica es porque a través de ella los datos saben a tierra y levantan una nube de humo, los porcentajes sangran, los informes lloran al pensar en sus hijos muertos y los conceptos se convierten en la historia de una dominación ruin que se alarga ya por más de cinco siglos.
Eduardo Romero despliega la historia de las familias que llevan siglos enriqueciéndose gracias a una dinámica vampírica
Es por eso difícil anticipar a la lectora,
o al lector, lo que encontrará en estas páginas. Sin duda, una historia muy
documentada de la explotación, venta y mercadeo del carbón en uno y otro
continente. Es más, una historia global de una industria que se desplaza como
un cuervo negro por todo el planeta depositando semillas de muerte que germinan
con explosiones que conflagran comunidades, vidas y naturaleza. Pero también
encontrará un relato de la reproducción de la dominación y la desigualdad con
nombre y apellidos. Donde Piketty analizaba datos económicos para recrear una
historia genealógica de la desigualdad, Eduardo Romero nos ofrece árboles
genealógicos y despliega ante nuestros ojos la historia de las sagas
familiares, como los Alvargonzález, que llevan siglos enriqueciéndose gracias a
una dinámica vampírica.
Pero eso no es todo. Línea a línea, el
libro de Eduardo Romero nos trae el dolor de los que resisten y luchan contra
la transfiguración del mundo. Aquellos para los que criticar el mundo
industrial significa poner el cuerpo en defensa del territorio, llorar a sus
hijos y buscar justicia para ellos sin importar el precio, habitar barriadas
inmundas sacrificadas en los altares del progreso. Mineros, migradas,
sindicalistas, indígenas, activistas, abogadas… Todas son parte de la gran
familia caída en desgracia por una necropolítica que en su insaciable búsqueda
de beneficios ya no duda de atragantarse de tierra, fauna, historia, vida y
cuerpos (¿es que alguna vez lo dudó?).
Así, resonando tras la pregunta que
inaugura la arcada de este viaje cuasi dantesco, Eduardo Romero nos ofrece un
salvoconducto para mirar de frente a la esquizofrénica situación de nuestro
mundo. Un descenso a los infiernos zarandeados por el oleaje de un vaivén continuo
entre continentes trufado de matanzas, de esclavitud, de muerte, de impotencia…
Pero, a su lado, germinando con una aspiración de infinito, Eduardo arroja luz
a todas las esquinas –el gesto medido con el que se ayuda a caminar a un
anciano– donde habitan el amor y la ternura.
En suma, estas páginas son un regalo.
Amargo, sin duda, como nuestro tiempo. Pero también revulsivo. Una descarga
eléctrica destinada a desactivar la apatía de los que dan todo por perdido
desde el confort de vidas imperiales. Un fogonazo de nieve que retumba en
nuestros oídos con las voces de los sin voz, los que pagan con sangre nuestras
vidas de despilfarro. Y un faro para pensar los rumbos que tomar.
Ninguna historia mejor que la de Colombia para
mostrarnos que solo el pueblo salva al pueblo
Porque ninguna historia mejor que la de
Colombia para mostrarnos que solo el pueblo salva al pueblo. De las grandes
trasnacionales, poco podemos esperar. Tan solo una continuación ininterrumpida
de sus regalos envenenados, de su parasitismo de la vida a cambio de la
calderilla, de su camorrismo. Pero no deberíamos seguir incurriendo en la
ilusión de ver en el Estado un dique de contención, un parapeto frente al caos
de las mafias y la violencia de los órdenes fallidos. El Estado, como muestra
bien la historia colombiana, es en muchos lugares un agente del caos. Un
instigador del derrumbe. Un organizador de la violencia que tiene como objetivo
prioritario el de siempre: aterrorizar el territorio para privarle de sus
custodios. Paralizar con miedo a los humanos para extender el apocalipsis en el
tejido de la vida. Avituallar a los sicarios del horror para apagar toda
esperanza, toda ilusión, toda imaginación.
Si la historia de la extracción, del
trabajo y del imperialismo nos une con maromas ásperas e impregnadas de sal, la
experiencia del horror también debería enseñarnos que nadie está a salvo de la
codicia del mundo industrial, un Jano bifaz en el que el poder económico y el
político comparten una única mente. Y, al terminar la última línea y cerrar la
tapa con un eco profundo, una pregunta resuena en el aire: ahora que las minas
vuelven con fuerza, ahora que nuestro territorio va camino de ser una zona de
sacrificio más (como ya lo fue en el pasado: Almadén, Aboño…), ¿cuánto tardará
el Jano industrial en traer la muerte hasta nuestras costas, hasta nuestros
hogares? ¿Tendremos el corazón suficiente para resistir?
Adrián Almazán Gómez es profesor de filosofía en la Universidad Carlos III de Madrid, licenciado en Física y miembro de Ecologistas en Acción y del colectivo La Torna.
Fuente: https://ctxt.es/es/20230101/Firmas/41878/asturias-colombia-carbon-eduardo-romero.htm
by Sorevitno | Ene 24, 2023 | actualidad |
JDF
China y estados Unidos son rivales, antagónicos, adversarios con pasos agigantados a convertirse en enemigos a muerte
Cómo
podrían ser socios un par de países con tan enorme potencial
demográfico, financiero, militar y con ambiciones destinados a
satisfacer las necesidades de sus industrias en la búsqueda
incesante de mercados de maneras distintas claro está. Uno, Estados
Unidos que cree posible seguir con su política de garrote y
zanahoria y el otro China, activo financista de aquellas
infraestructuras y necesidades anheladas por los países de
Latinoamérica, África y Asia, fundamentalmente donde la política
es la d ela billetera amplia. No existe posibilidad de ser socios
cuando lo que está en disputa, además, son estrategias de
desarrollo diametralmente opuestos. Un Estados Unidos, anquilosado,
sujeto a su papel crónico de potencia dominante, hegemónica, con un
eje claramente de seguir la senda de la unipolaridad. El otro, China,
situado en las antípodas, decidido a avanzar en el papel que está
cumpliendo y liderando en el objetivo de visualizar y llevara la
práctica un mundo multilateral.
El
análisis fino de la disputa entre China y Estados Unidos ha tenido
un campo de enfrentamiento en Latinoamérica, donde el dragón
asiático ha ganado un gran terreno, convirtiéndose en el principal
socio comercial de 19 de los 33 países latinoamericanos, que son
miembros ya de la iniciativa de Beijing de la Nueva Ruta de la Seda,
que abarca a 70 países el planeta y le está cambiando la cara a la
manera en que se van a desarrollar las relaciones políticas y
económicas internacionales (1)
Es así que los problemas de postergación como socio que está
enfrentando Washington en Latinoamérica “se repetirán
inevitablemente en África y Asia, donde la influencia de China ya es
endémica. Estados Unidos tiene un poder económico, político y
militar considerable, por supuesto, pero en conjunto con Occidente,
ya ha cedido mucho terreno a sus rivales geopolíticos” (2)
Rutas marítimas mundiales
La realidad de disputas entre Estados Unidos y la República Popular China, se extienden ya a amplias zonas del planeta. Por ejemplo, en el mar meridional de la China, donde las presiones contra el gobierno de Xi Jinping , por parte de Washington y sus socios regionales como Japón, Taiwán, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda, encienden las alarmas de la geopolítica mundial. Allí se expresa ese objetivo de control de las rutas marítimas, comenzando por el Estrecho de Malaca, continuando con el Estrecho de Ormuz y Bab el Mandeb, que da entrada al mar Rojo y con ello al Canal de Suez, que obligó a China, en agosto del año 2017 instalar su primera base militar fuera de territorio China, en este caso en el cuerno africano, en el pequeño Yibuti. Lo que para los medios de información occidentales, claramente cercanos a Washington implicaba el comienzo de una “expansión global” (3) la han descrito como un puesto militar establecido por el país en el océano Indico, para beneficiar sus propios intereses en la competencia entre grandes potencias.
Para
la autoridades chinas, en cambio, expresadas a través de la agencia
de noticias Xinhua es “una base de apoyo cuyo propósito es
respaldar operaciones de suministro, no es un puesto castrense
construido para incrementar la presencia militar del país asiático
ni desempeñar un papel disuasorio en la región…Este tipo de
interpretaciones e inquietudes carecen totalmente de fundamento. La
base de Yibuti no tiene nada que ver con carreras armamentistas ni
expansiones militares y China no tiene intención de convertir este
puesto logístico en un punto de apoyo militar. La relevancia de la
decisión china de abrir una base en África no debería ser ni
infravalorada ni exagerada. China es tan solo la última nación en
establecer una base en Yibuti, país que aloja ya una enorme base
militar estadounidense así como instalaciones militares de Francia y
Japón (4)
La disputa no es sólo comercial, política ni diplomática. Ya los aspectos militares se dejan sentir día a día, ya sea a través de decisiones como la de Estados Unidos al decidir crear el AUKUS – pacto de seguridad trilateral – con Gran Bretaña y Australia, dotando a este país, próximamente de tres portaaviones con propulsión nuclear llevando la energía nuclear a esa región y el peligro que ello implica desde el punto de vista de las tensiones. Maniobras navales de gran envergadura, denominadas “Cooperación Naval 2022” se llevaron a cabo a fines de diciembre del año 2022 entre China y Rusia en el mar de la China Meridional, desde Zhoushan hasta Taizhou, en la provincia oriental china de Zhejiang, a unos 500 kilómetros de la costa norte de la isla de Taiwán con el objeto de desarrollar estrategias de defensa de sus costas hacia el Pacífico.
Rusia
señaló que estos ejercicios conjuntos son la respuesta adecuada a
la posición cada vez más agresiva de Washington en la zona. Como
respuesta, Estados Unidos puso en acción, a partir del día 14 de
enero de este 2023 la Séptima Flota Naval del Pacífico – que
tiene su base principal en Yokosuka, Japón, como también unidades
desplegadas en Corea del Sur donde Washington tiene 50 mil soldados
desplegados, junto a armas nucleares – que significó la entrada del
portaviones nuclear estadounidense USS Nimitz y su grupo de ataque,
que forman parte del Grupo Carrier Strike comenzaron a operar en
aguas cercanas a la zona territorial China (5)
Las
provocaciones de Estados Unidos y los suyos han sido constantes como
fue en enero del año 2022. En dicha fecha, dos grupos de portaviones
pertenecientes a la Armada norteamericana encabezados por sus buques
USS Carl Vinson y USS Abraham Lincoln, ingresaron al mar de la China
Meridional. Operación que implicó el uso de toda una flota de apoyo
con decenas de destructores, dragaminas, cruceros, aviación naval,
submarinos “Operaciones como estas nos permiten mejorar nuestra
capacidad creíble de combate, dar confianza a nuestros aliados y
socios, y demostrar nuestra determinación como Marina para
garantizar la estabilidad regional y contrarrestar la influencia
maligna” sostuvo, en aquel momento el comandante del grupo de
ataque dirigido por el USS Abraham Lincoln, el contralmirante J.T.
Anderson (6)
Los Estados Unidos y China son las economías más grandes del mundo. Las cifras señalan que Estados Unidos tiene el PBI nominal más alto -23.32 billones USD- y China tiene el PBI más alto en términos de paridad de poder adquisitivo -17,734 billones USD- China es el mayor exportador del mundo y Estados Unidos es el mayor importador del mundo, lo que ha generado el terror de empresarios, militares y en general el establishment estadounidense. En las postrimerías del gobierno de Barack Obama, los centros de estudios ligados la pentágono comenzaron a alertar que China se estaba convirtiendo en un enemigo más temible que la ex Unión Soviética. Medios occidentales señalaban al ex brigadier general Robert Spalding miembro senior en el Instituto Hudson, cuyo trabajo se centra en las relaciones entre Estados Unidos y China, la seguridad económica nacional y el equilibrio militar de Asia-pacífico, como uno de los artífices en la formulación de una nueva política de seguridad nacional para lidiar con el ascenso e influencia de China.
Ya retirado del Ejército, Spalding escribió un libro llamado «Stealth War, How China Took Over While America’s Elite Slept» -Guerra silenciosa. Cómo China tomó el poder mientras la élite estadounidense dormía»-. En esencia, Spalding afirma que China «Es la amenaza existencial más consecuente desde el partido nazi en la Segunda Guerra Mundial. Creo que es una amenaza mucho mayor que lo que la Unión Soviética jamás pudo ser. Como la segunda economía del mundo, su alcance, particularmente dentro de los gobiernos y en todas las instituciones de Occidente, sobrepasa por mucho cualquier cosa que los soviéticos fueron capaces de lograr».
China
está dando pasos agigantados, no sólo de generar un frente
comercial que compita ampliamente contra estados Unidos y sus socios,
sino que también pasos que permitan ampliar su soberanía en áreas
donde Estados Unidos ha tenido el monopolio como es el caso del uso
del dólar como moneda principal de intercambio. Rusia y China han
decido, por ejemplo, pagar sus suministros de energía en sus
monedas nacionales, incorporando en este tipo e intercambio a la
república Islámica de irán. Beijing lleva ya varios años tomando
medidas para reforzar el Yuan y así desdolarizar su economía. Un
artículo publicado a principios de enero de este 2023 por el portal
estadounidense Bloomberg señaló “la apertura de los mercados
comerciales
ha estado durante mucho tiempo en la agenda del Gobierno de China.
Sin embargo, el aumento de las tensiones entre Beijing y Estados
Unidos por el tema Taiwán y el conflicto entre Rusia y Ucrania puede
dar un sentido de urgencia a los líderes chinos”.
China,
así como Rusia, Irán , se han ido sumando a esta iniciativa
soberana y están decididos, que la manera de enfrentar la tensión
geopolítica internacional es mantener la relevancia de sus monedas
nacionales, alejarse del sistema Swift, del dólar, de soportar una
política basada en sanciones, bloqueos, embargos y encauzar las
relaciones en un plano multilateral que de un golpe de gracia al
poder unipolar estadounidenses. Ese nuevo balance del poder está,
claramente, en los objetivos de aquellos, que como China buscan
nuevos derroteros.
Coincido plenamente con aquella idea que señala la importancia de la decisión China de desdolarizar su economía, iniciada en China desde el 2014, que se ha intensificado aún más entre el gigante asiático y sus aliados debido al inicio de la operación especial militar de Rusia a Ucrania a partir del 24 de febrero del 2022 y la sanciones impuestas a Moscú, así como por la escalada de tensiones en Taiwán propiciadas por Washington” (7) decidida a usar a Taiwán como testaferro y punta de lanza en las provocaciones contra China que no cederá en su irrenunciable derecho a lo que considera una provincia rebelde”. Está claro que no es posible pensar en una política de cuerdas separadas entre política y economía. El nuevo orden mundial se sustenta en la concordancia entre ambas cuerdas, de otro modo es seguir replicando un sistema que ya no da el ancho.
Notas:
La Nueva Ruta de la Seda china es un proyecto para conectar el país con Asia y el resto del mundo y ganar influencia económica y política a nivel global. Lanzado en 2013, también se le conoce como One Belt, One Road Initiative o Belt and Road Initiative y consiste en establecer dos rutas combinadas, una de infraestructuras terrestres y otra marítima. a Nueva Ruta de la Seda no es solo un proyecto comercial, sino que se extiende a otros ámbitos de la política exterior. Un ejemplo es la base militar que China ha establecido en Yibuti, en el cuerno de África, para controlar el estrecho de Bab al Mandeb, de gran importancia estratégica en la ruta marítima. La dimensión financiera también juega un papel fundamental, ya que las enormes inversiones de Pekín han generado una deuda considerable con China en muchos países participantes. A su vez, los países de América Latina han encontrado en la Nueva Ruta de la Seda una oportunidad para salir de la influencia estadounidense e impulsar sus economías. https://elordenmundial.com/que-es-nueva-ruta-seda-china/?nab=0 https://www.mundomaritimo.cl/noticias/america-latina-sustituye-a-eeuu-por-china-como-principal-socio-comercial-sin-considerar-las-implicancias-politicas https://www.dw.com/es/base-china-en-yibuti-indicador-de-expansi%C3%B3n-global/a-39794918 http://spanish.xinhuanet.com/2017-07/13/c_136441948.htm https://www.hispantv.com/noticias/china/558963/eeuu-portaviones-mar-china https://www.hispantv.com/noticias/ee-uu-/536306/portaviones-mer-china-meridional
Articulo
Para Hispantv
Permitida
su reproducción citando la fuente
by Sorevitno | Ene 24, 2023 | actualidad |
JDF
Fue en la sede de la CTA-A, Bme. Mitre 744, con la coordinación de “Cachorro” Godoy su secretario general y la participación de Flora Aguilar, coordinadora nacional Bartolina Sisa de Bolivia; Carolina Cosse, intendenta de Montevideo; Caira Riz de la Confederación Sindical de las Américas; Roberto Baradel de la CTA-T; Mónica Valente del Foro de San Pablo y Evo Morales, entre otros y otras.
Roberto Baradel destacó la Celac Social como aporte a
la integración de los pueblos latinoamericanos y la presencia de Evo
Morales como la historia viva de esos pueblos. Condenó los golpes
en Brasil y Perú y el lawfare contra Cristina Fernández. Asimismo, la
mala noticia para la oposición de JxC que, a pesar de todos sus intentos
de boicot, la conferencia de la Celac se esté llevando adelante
exitosamente.
María Fernanda Pereyra de la UTEP (Unión de
Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular) señaló la
importancia de una moneda común para ganar soberanía en la región. Pidió
por
la libertad de los presos políticos Alex Saab (Venezuela) y Milagro Sala
y las presas mapuches en Argentina. Además, de un pronunciamiento de
apoyo a la sublevación del pueblo peruano y la condena a la amenaza de
muerte contra Francia Márquez, vicepresidenta
de Colombia.
Mónica Valente del Foro de San Pablo señaló la
necesidad de garantizar los avances de la resistencia de los pueblos y
destacó tres desafíos: sostener la democracia, la lucha contra la
desigualdad y la protección de la Madre Tierra. Asimismo, que los
gobiernos progresistas necesitarán el apoyo de las luchas en las calles.
Carolina Cosse coincidió en que la lucha por la igualdad es la mejor garantía para mantener la democracia.
Caira Riz destacó la solidaridad con los pueblos
peruano y haitiano y la necesidad de conformar una Celac laboral en el
marco de la Celac Social.
Flora Aguilar destacó la participación de las mujeres
en todas las luchas de resistencia y la necesidad de organizarnos ante
la derecha neoliberal para defender a los gobiernos progresistas,
antiimperialistas y socialistas de América Latina. También la necesidad
de una América plurinacional.
Invitada una representante del PSUV (Venezuela)
señaló la necesidad de una Constituyente latinoamericana de los pueblos
como una idea de unidad real, enfatizando: o somos un pueblo unido
o nos desaparecen.
Evo Morales señaló la constitución de la Celac
oficial como una iniciativa para liberarse de la OEA y la necesidad que
la Celac Social sea un ámbito de defensa de los presidentes
antiimperialistas
de Latinoamérica. También la constitución de la Runasur como la Unasur
de los pueblos.
Se refirió particularmente a las declaraciones de
Donald Trump señalando que hay que evitar la expansión del socialismo en
América Latina destacando la necesidad de romper con la colonialidad
apuntando a la plurinacionalidad.
Finalmente, una delegación peruana brindó un informe
sobre la situación en ese país a partir del golpe de Dina Boluarte, el
Parlamento y las FF AA.
by Sorevitno | Ene 24, 2023 | actualidad |
JDF
Esta reunión es de suma importancia, tanto por el contexto en el que la guerra entre Rusia y Ucrania genera un reacomodo geopolítico de las grandes potencias, cuyos intereses se entrecruzan con nuestras naciones, como por los acontecimientos recientes en Nuestra América, especialmente, por la represión ejercida por el gobierno de facto impuesto tras el Golpe de Estado en Perú, desde el pasado 7 de diciembre, y que a la fecha suma ya más de 60 muertes. Asimismo, por el asalto a tres sedes del poder en Brasil realizado por grupos neofascistas, mostrando la urgencia de afrontar el desafío que representa el resurgimiento de las formas radicales de la derecha global. Además, durante este encuentro, se formalizará el regreso de Brasil a la CELAC, cerrando el capítulo negro que significó la actitud desestabilizadora para la región asumida por Jair Bolsonaro bajo las órdenes del imperialismo estadunidense.
La
VII Cumbre de la CELAC representará una nueva oportunidad de avanzar
rumbo a la consolidación de alternativas de integración que rompan
las cadenas del neocolonialismo y de la injerencia imperialista en
Nuestra América, la participación de presidentes de países como
Venezuela, Cuba, Bolivia, Brasil, Honduras, Chile y Argentina, entre
otros, da un toque de esperanza para el fortalecimiento de los
proyectos regionales que reactiven la economía, dejando a un lado
histórica dependencia a los Estados Unidos. Aunque lo anterior,
también requiere de la superación de las formas capitalistas de
acumulación y redistribución de la riqueza. Pero, en todo caso, la
sobrevivencia de la CELAC ante los múltiples intentos de las
derechas latinoamericanas y caribeñas por entorpecer su existencia,
significa que sí es posible la integración sin la sombra del águila
imperial.
El
encuentro entre mandatarios estará signado por la realización de la
Cumbre Social de la CELAC (23 y 24 de enero), con la participación
de fuerzas políticas, centrales sindicales, organizaciones y
movimientos sociales de América Latina y el Caribe, misma que
incluirá una movilización al tiempo en que se efectúa la reunión
de presidentes y presidentas. Previo a dichos actos, la Cumbre Social
de la CELAC ha emitido ya un documento con carácter anticolonialista
y antiimperialista, donde levanta la voz por la reivindicación de
los derechos laborales y humanos, así como por el respecto y pleno
reconocimiento de la constitución plurinacional de Nuestra América.
Asimismo, se condena el bloqueo genocida sostenido por más de 60
años contra Cuba por parte de los Estados Unidos, y se exige a los
gobiernos de la región iniciar acciones encaminadas a la eliminación
de las bases militares establecidas en toda la zona por el gobierno
de Washington.
En
uno de los puntos centrales de las declaraciones emitidas por la
Cumbre Social de la CELAC puede leerse: “Abogamos por una
integración regional que constituya el mejor instrumento para
fortalecer la soberanía y la autonomía de nuestra región, para que
los destinos de este territorio sean definidos democráticamente
según la voluntad de sus pueblos”. El llamado de los integrantes
articulados como un movimiento de movimientos es consecuente con los
tiempos que vivimos, donde uno de los retos principales es el volver
a encontrarnos como miembros de una región pluricultural y
plurinacional en la que existimos bajo la luz –histórica y
presente- de nuestros pueblos, cuya integración es indispensable
para nuestra sobrevivencia.
by Sorevitno | Ene 24, 2023 | actualidad |
JDF
Fue uno de los últimos colectivos ciudadanos en constituirse –por la defensa del territorio- en el País Valenciano; lo hizo el pasado 19 de enero en el Consell Agrari del municipio de Sagunto (68.000 habitantes); integrada por 17 asociaciones, la Plataforma en Defensa del Territori del Camp de Morvedre rechaza el macroproyecto fotovoltaico impulsado por Iberdrola y Power Holdco (grupo Volkswagen), cuyo impacto afectaría a la partida de Montíber (“de alto valor ecológico”).
Salvem Gausa y
Montíber es
el lema con el que los activistas se movilizan ante la amenaza de destrucción
de cerca de 4 millones de metros cuadrados de huerta productiva, así como la tala
de 150.000 árboles frutales debido al emplazamiento escogido para la macroplanta.
En
las redes sociales se difundió ampliamente, durante las fechas previas, la
convocatoria de la Coordinadora Valenciana per la Ubicació Racional de les
Energies Renovales a una manifestación el 21 enero en Valencia, con la consigna
–según los carteles- de Renovables sí,
pero no a cualquier precio. Por un
mundo rural vivo, no a las macrorrenovables. Varios miles de personas,
llegadas desde las comarcas del País Valenciano y Teruel, participaron en la
movilización.
La
Coordinadora está integrada por 45 grupos ecologistas y plataformas defensoras
del territorio; entre los motivos de la acción reivindicativa, que comenzó en
el Palacio de Justicia y finalizó en la Plaza de la Virgen de Valencia, se
destacaba que la transición al modelo de energías renovables está realizándose
“sin participación ciudadana” ni “respeto a las entidades locales”, además de
implicar la destrucción de tierras agrícolas, bosques y un riesgo para la
biodiversidad.
“Empresas
extranjeras y fondos de inversión especulan con las tierras del interior que
son más baratas y amenazan sectores tan importantes como el agrícola y el
turismo rural”, alertan las organizaciones. También señalan la responsabilidad
de la Generalitat Valenciana, el Gobierno de España y la UE, por llevar a
término una desregulación de las legislaciones urbanísticas y ambientales,
“para facilitar los intereses de estas empresas”.
Por
ejemplo, Ecologistas en Acción, Amigos de la Tierra, Greenpeace, SEO/BirdLife y
WWF pidieron, en referencia al Real Decreto-ley 20/2022 de 27 de diciembre, que
el Gobierno central y los diferentes grupos parlamentarios retiren la medida
que acorta la evaluación ambiental de los proyectos renovables en todo el
estado; podría generar inseguridad jurídica y agravios comparativos,
denunciaron los colectivos ecologistas el 13 de enero, entre otras razones
porque establece plazos más cortos de tramitación ambiental para las
iniciativas de renovables con mayor tamaño.
La
Coordinadora Valenciana per la Ubicació Racional de les Energies Renovables
resume sus reivindicaciones del siguiente modo: “Talar más de un millón de
árboles no es transición ecológica”.
En
la manifestación que recorrió el centro de Valencia, uno de los carteles
–empuñado por un vecino ataviado de negro-, adjuntaba estas cifras en relación
con el municipio de Biar, de 3.600 habitantes (comarca alicantina de l’Alt
Vinalopó): “731 hectáreas afectadas por macroproyectos; más de 60.000 árboles
arrancados; nueve fotovoltaicas y 368 megavatios”.
Otro
vecino, asimismo con zamarra negra, mostraba la consigna “Salvemos la Sierra de
Salinas”. Se repartieron octavillas respecto al municipio de Godelleta (3.900
habitantes), en la comarca de l’Hoya de Buñol-Chiva (Valencia), con el lema Godelleta. Te queremos verde, no negra de
placas. También estuvo presente la Plataforma
Salvemos Farrajón. Macroparques No.
A
estas reivindicaciones se sumó una pancarta, sostenida por ocho manifestantes,
en la que podía leerse Les Coves de
Vinromà (la Plana Alta, Castellón, 1.800 habitantes) diu no al MAGDA (macroparque
fotovoltaico con cerca de 260.000 paneles solares, y una afección sobre 472
hectáreas y 60.000 árboles); también expresaron su negativa al trazado de la
Línea Eléctrica de Muy Alta Tensión (MAT) asociado a la macroplanta.
En
un ambiente lúdico, los participantes hicieron sonar silbatos, reclamaron Renovables sí, pero no así y advirtieron
El mundo rural, no se rendirá;
caminaron por las calles céntricas con el acompañamiento del bongo y al ritmo de la dolçaina, mientras algunos manifestantes
repartieron hojas de laurel, naranjo y olivera. Una mujer vestida de negro
empuñaba el siguiente cartel: “Las placas a los tejados, no a los sembrados”; y
dos activistas, con monos blancos: “Las abejas se alimentan de flores, no de
paneles solares”.
Al
concluir el recorrido -ya en la Plaza de la Virgen-, se formó un gran círculo humano con las pancartas y se procedió a
la lectura de un manifiesto (51 organizaciones y plataformas del País
Valenciano de adhirieron al manifiesto inicial de la Coordinadora, que recuerda
–entre otros puntos- el “contrasentido” de que las infraestructuras se emplacen
lejos de las grandes ciudades, industrias y empresas de servicios, donde se
consume la mayor parte de la energía).
Un
documento difundido -en octubre de 2022- por la Coordinadora Valenciana per la
Ubicació racional de les Energies Renovables ponía cifras a esta idea: “Entre
15.000 y 20.000 hectáreas afectadas por el desarrollo previsto de plantas
fotovoltaicas y eólicas”. Un ejemplo del “reparto desigual” en la implantación
de los proyectos puede observarse en la comarca con un mayor número de
megavatios en tramitación –l’Alt Vinalopó, 1.866,5 MW-, lo que representa cerca
de la mitad de la provincia de Alicante (4.564 MW de tramitación en plantas).
Otro
ejemplo significativo es el de la comarca del Valle de Ayora (1,102 MW), lo que
representa el 25% de la potencia en la provincia de Valencia (4.094 megavatios
en trámite). Municipios como Villena (Alt Vinalopó) tienen 21 plantas en
tramitación y Requena (comarca de Requena-Utiel), 16.
La
Alianza estatal Estrategia y Territorio (ALIENTE) y el Observatorio Sostenibilidad
publicaron el 7 de diciembre el Estudio Renovables
sostenibles: fotovoltaica; una de las conclusiones más relevantes es la
existencia en el estado español de “superficies suficientes para instalar 181 Gigavatios
(GW) que producirían más de 272.037 GWh/año en energía fotovoltaica sin que
exista ninguno o un mínimo impacto ambiental; esta energía es algo superior al
consumo anual de electricidad en España en 2021”.