¿Otros tiempos para las violencias machistas?

JDF

El trovador cubano Fernando Bécquer, sancionado por abusos lascivos, ha sido encarcelado. La evolución en el tiempo de este caso puede marcar un antes y un después en la respuesta pública a las violencias machistas en la nación caribeña.

El lunes 9 de enero, a pesar de estar cumpliendo una sanción de libertad limitada, Fernando Bécquer arremetió en Facebook contra las feministas y en particular las mujeres que lo denunciaron por violencia sexual en 2021.
La misoginia y agresión hacia las demandantes fue tal que los textos de Bécquer desencadenaron la indignación y denuncia en las redes sociales de activistas, escritoras, especialistas y personas sensibles, hasta conseguir que los textos fueran eliminados de la plataforma online.

Entre los primeros posicionamientos oficiales estuvo el de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), que publicó en Twitter una declaración donde afirmó que en los textos compartidos por el músico cubano “hay una profunda expresión de misoginia, que muestra su desprecio por las mujeres y la ignorancia sobre lo que es el feminismo. Lejos de mostrar respeto y arrepentimiento ante la justicia, actúa con total impunidad.”

Pocas horas después, el Instituto Cubano de la Música y la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), dos actores que hasta el momento no se habían posicionado ni tomado acciones al respecto, dieron a conocer sendas declaraciones condenando las publicaciones del trovador.
Al día siguiente, 10 de enero, Bécquer pidió disculpas a la FMC, se dijo inocente y se escudó en su militancia política.

“…me disculpo con la FMC, me disculpo, con la mujer cubana y no con las que usan el feminismo para hacer contrarrevolución usando mi nombre, ya que no es un secreto ni lo será nunca que soy un trovador de patria o muerte”, afirmó.

Sin embargo, ninguna de estas justificaciones se sostuvo en el tiempo. El propio día 10 enero, el Tribunal Provincial de La Habana revocó la sanción alternativa de tres años y cuatro meses de limitación de libertad (libertad vigilada), impuesta a Bécquer en un proceso de apelación, algo desconocido hasta el 12 de enero, día en que se publicó la nota del Tribunal.

“La nueva decisión del referido tribunal de justicia, basada en el Artículo 33 apartado 1, inciso b) de la Ley No. 152 de 2022 –Ley de Ejecución Penal–, obedece a que el ciudadano Bécquer Cifuentes ha incurrido recientemente en graves hechos que incumplen, de manera flagrante y notoria, los requerimientos de buena conducta y respeto a las normas de convivencia social, a que venía obligado en cumplimiento de la mencionada situación legal, tal y como había sido previamente advertido”, refiere la información oficial.

Al respecto, la abogada Alina Herrera explicó en Facebook que no fue “la letra de una canción la que fuera motivo de denuncia o revocación por sí misma. Es que la letra contenía lascivia y su autor había sido encontrado culpable de abusos lascivos por un tribunal facultado”, escribió.

“Lo anterior presupone que la subsidiaria con la que fue beneficiado no se cumplió, por tanto, la revocación era inminente”, afirmó la jurista.

Tiempos que se acortan ¿Cuba está cambiando?

Apenas 72 horas separaron las expresiones misóginas y violentas de Fernando Bécquer de la revocación de su sentencia mediante el dictamen del Tribunal Provincial; algo inédito para un caso que no se caracterizó por la celeridad.

El 8 de diciembre de 2021 cinco mujeres ofrecieron sus testimonios al medio El Estornudo. Ellas contaron lo que otras cubanas confirmaron después: Bécquer se servía de su posición social, su profesión y conocimientos de la religión afrocubana para aprovecharse de un momento de vulnerabilidad, engañarlas y abusar de ellas sexualmente.

Días después, la escritora Elaine Vilar Madruga fue la primera en denunciarlo ante la policía. A ella se unieron otras cinco cubanas que llegaron a juicio. Varios medios refieren que unas 30 mujeres alegan haber sido víctimas de Bécquer y algunas víctimas fuera del país expusieron en redes sociales y medios de prensa las dificultades para asentar una denuncia formal y la revictimización que sufrieron durante el proceso.

Debieron pasar 10 meses, casi un año, para que se llegara al juicio. En ese tiempo, las denunciantes, otras activistas y comunicadoras cubanas mostraron en redes sociales el acoso, la beligerancia, la revictimización y la politización del caso.

Cuando el 19 de octubre se dictó sentencia y Fernando Bécquer fue hallado culpable, una parte importante de la reparación llegó, pero fue incompleta. La declaración fue reconocida como un paso fundamental, no así la sentencia de cinco años subsidiada con limitación de libertad.

En aquel momento, Elaine Vilar Madruga reclamó una sanción social a quien se hizo valer de su estatus de músico para llegar a sus víctimas, mujeres jóvenes en su mayoría.

“Ojalá la radio y la televisión nacionales tengan igual deferencia hacia las mujeres que por más de 20 años este ser ha depredado. Ojalá el Ministerio de Cultura tenga en cuenta esta sentencia de culpabilidad y no se le permita acceso a un escenario. La gente decente de este país lo pide y lo espera”, dijo Vilar Madruga en su perfil de Facebook.

Tres meses después ese círculo se cerraba. “La muchacha que una vez fui, la que guardó silencio por juventud y miedo, tiene hoy un poco de la paz que merece”, publicó la escritora cubana al saber, el pasado 12 de enero de 2023, que los tres años y cuatro meses de la sanción se cumplirán en régimen penitenciario.

“Y esa paz quisiera que les llegara especialmente a todas las mujeres, a todas las muchachas que me escribieron durante meses diciéndome que ellas también habían sido abusadas por Bécquer, pero que no podían denunciar”, agregó en un post de la red social.

¿Qué cambió entonces? ¿El compromiso de hoy seguirá presente mañana?
“Si en diciembre de 2021 me pronuncié sobre el tema en este muro de FB, más que todo como ciudadana, hoy lo hago desde mi condición de miembro de la UNEAC y de artista unida por sólidos lazos a las instituciones culturales de este país, a muchos artistas en activo y al público”, dijo la trovadora Rita del Prado en su muro de Facebook el día 10 de enero.

“Aclaro con todo respeto: no le estoy pidiendo entre líneas a ningún colega ni funcionario que me llame para contarme confidencialmente cuáles decisiones se han tomado con este caso. Lo espero como un mensaje claro, abierto, oficial y colectivo, pues colectivas son la indignación y la expectativa de que alguna autoridad interrumpa la impunidad y desfachatez de Bécquer”, demandó la artista.

Ese mismo día y en esa misma red social, la escritora e investigadora espirituana Yanetsy Pino Sierra reclamaba que se hicieran efectivas las normas y leyes existentes en Cuba.

La nación del Caribe aprobó en los últimos años una Estrategia Integral de Prevención y atención a la Violencia de Género y en el Escenario Familiar y nuevos Código Penal, de Procesos y de Familia, con cambios sustanciales en el enfrentamiento a la violencia de género. Además, en 2021 se aprobó el Decreto-Ley 35 que regula las telecomunicaciones en Cuba, prohíbe la difusión de noticias falsas y la incitación a la violencia, entre otros asuntos.
“Acaben de aplicar las leyes con la debida justicia o las mujeres seguiremos vulnerables hasta el fin de nuestros días”, dijo Pino.

Hasta el cierre de esta nota, una mirada a las publicaciones de medios nacionales y a las redes sociales deja ver comentarios de usuarios más sensibilizados con la problemática y en acuerdo con la sanción contra el trovador cubano.

El rol de los medios de comunicación como espacio de denuncia, el alcance de las redes sociales para la movilización virtual y el activismo, el acompañamiento de las mujeres desde las organizaciones y colectivos independientes y la respuesta de las instituciones mandatadas a hacerlo son aprendizajes de este caso que ameritan multiplicarse en otros espacios menos mediáticos.

Desmontando prejuicios: la ideología como justificante machista

En todo momento Fernando Bécquer aludió a las denuncias en su contra como un show montado por su apoyo al gobierno y la Revolución. Esa postura fue asumida por otras personas, incluyendo artistas que le siguieron el coro desde el inicio. Sin embargo, los hechos recientes desmontaron esa estrategia, por baja y falsa.

La escritora Laidi Fernández de Juan opinó al respecto en el portal cultura La Jiribilla: “Politizar la violencia, viejo recurso, además de manipulador, es un mecanismo absurdo, inútil e inadmisible. Basta ya de engaños. Hablando en plata: todos somos vulnerables al maltrato, todos debemos unirnos contra él y todos tenemos el deber de combatirlo, como el cirujano que extirpa un tumor”.

El educador popular Joel Suárez, integrante de la mesa colegiada del Centro Martin Luther King, se sumó a las críticas contra Bécquer en redes sociales.
“La eticidad de la Revolución no admite que bajo su nombre se quiera refugiar quien comete un acto lesivo de la dignidad humana…”, dijo Suárez.

Por su parte, la periodista Ania Terrero se refirió a una “nueva ola de hombres machistas que se catalogan a sí mismos como ‘rojos’, ‘revolucionarios’, ‘súper comunistas’ e intentan mostrar el feminismo floreciente en Cuba únicamente como ‘una patraña del imperialismo’, ‘una estrategia para hacer contrarrevolución’.

“Esta nueva versión del machismo, este mismo problema de siempre con otros perfiles -a veces falsos- como fachada, confirma que el feminismo es, sobre todo, urgente”, agregó Terrero.

Fernando Bécquer no es el primer victimario que se escuda en su ideología política ante una denuncia por violencia machista. Una década antes, en 2013, se catalogó la encarcelación del escritor y opositor cubano Ángel Santisteban por violencia contra su expareja como un juicio por motivos políticos.

Entonces la iniciativa conocida como Tod@s contra la violencia reunió, a través de correo electrónico, los apoyos de más de 200 personas en un llamamiento contra la violencia machista y por una ley integral en Cuba.

“Rechazamos la manipulación política de este caso, con su consecuente naturalización de la violencia contra la mujer, así como la repetida agresión a la víctima, al exponerla repetidamente sin consideración alguna”, reconocieron promotoras de la iniciativa en aquel momento. Lo vivido entonces y por estos días en La Habana revela que es estratégico y sistemático el empuje y la persistencia de las mujeres, las feministas y especialistas cubanas que, iniciando 2023, han exigido se cumpla la ley y se haga justicia. Estos son otros tiempos y ellas lo saben.

Autodeterminación, soberanía y desarrollo

JDF

La autodeterminación es un proceso llevado a cabo por muchos países y que refleja anhelos, esperanzas, sueños por desarrollar un camino propio. Un elemento fundamental para la soberanía de los pueblos, con proyección de futuro que se construye en base a necesidades e intereses de los miembros de determinada comunidad.

Horóscopo del odio

Miguel Arróniz

Crónica de una adivinación anunciada. Son cuatro las líneas dominantes que desplegará la derecha, en todo el mundo, durante los años venideros: 1) odio de clase militarizado, 2) saqueo furibundo de materia prima y mano de obra, 3) dictadura financiero-inflacionaria y 4) tsunamis ideológicos burgueses. Horóscopo fácil de predecir porque ellos, todos, pertenecen sólo al signo del dinero. El “estiércol del diablo” dice el Papa. No verlo es no querer entender la realidad de un sistema perverso que en su decadencia está destruyendo a la especie humana y al planeta. No verlo, en más de un sentido, es hacerse cómplices.

En el paisaje mundial, la derecha se pudre aceleradamente, no logra recuperar ni su “prestigio” ni los territorios donde dominó a sus anchas durante siglos. La realidad se encarga, cotidianamente, de desnudar las perversiones de sus intereses y la maldad de sus consecuencias contra la especie humana que padece estragos infernales en las condiciones de vida más elementales. Hambrunas, miseria, intemperie, insalubridad, desempleo, ignorancia… y humillaciones sin limite minuto a minuto. La riqueza que produce la mano de obra global está secuestrada por unos cuantos terratenientes, industriales, faranduleros, militares… que ejercen con impudicia, e impunidad, la lógica salvaje del capitalismo.

En algunas zonas del planeta la derecha vive horas desesperadas especialmente, pero no exclusivamente, en Latinoamérica. Ella, la derecha, que se cree dueña de todo, que se auto-percibe como heredera con derecho cuasi divino del poseerlo todo, y a cualquier precio, se siente dueña de todas las cosas y todas las personas. Pero se encuentra con la resistencia, la lucha y las victorias de pueblos hartos. Se siente despojada y reacciona con violencia visceral dispuesta a recuperar lo que cree suyo. Y es capaz de cualquier cosa, literalmente. Hay pruebas fehacientes, evidencias a granel. Sólo es cosa de abrir los libros de Historia. Sólo en el siglo XX la derecha inició una de las etapas criminales más monstruosas que hubiéramos podido imaginar, millones de asesinatos en todo el mundo sin piedad, sin control… Hiroshima, Nagazaki, Vietnam, Irak, Chile, Argentina… son capaces de organizar cualquier maquinaria bélica macabra y vendérnosla como logro moral del “progreso”, como hacen con la OTAN, por ejemplo.

En aquello que ellos sienten como “perdido” está incubándose el odio más tóxico. Ahí cultivan la venganza y ahí florecen todas las canalladas de temporada cosechadas por sus sirvientes mediáticos y “políticos”, no hay mucho que adivinar. Nada más parecido a un fascista que un burgués asustado, suele decirse. Solo hay que ver a Vargas Llosa. Ellos tienen bases militares y tienen bases mediáticas. Ahí entrenan a sus “expertos” y ahí destilan los torrentes de odios con que fabricarán sus campañas para la recuperación de conciencias esclavizadas. Son máquinas de guerra ideológica. Les llaman “tink tanks”, les llaman “agencias de publicidad”, “asesores de imagen” e incluso les llaman “fundaciones” o “centros de investigación”. Invierten fortunas en la preparación, las pruebas, los “focus group”, los “paper” académicos, los estudios de mercado, las segmentaciones, los análisis psicológicos y semióticos… todo lo que uno pueda imaginar, y lo que no también, para martillarnos en la cabeza las maravillas del modelo de explotación que se les pudre en las manos. Nos quieren ignorantes y agradecidos a cualquier costo.

De esas fuentes escurre el “maná” que convertirán en “publicidad”, en campañas políticas, en rumores, “fake news”, en declaraciones públicas, en análisis sesudos, en palabrerío leguleyo y desde luego en “sentido común” de la farándula servil en sus circos, noticieros, diarios, revistas… que son, todos, constelaciones del mismo horóscopo de la servidumbre.

Esa es la fuente ideológica hegemónica nutricia de nuestro tiempo. Ese es el “caldo de cultivo” complejo donde se destilan las fragancias de la venganza burguesa que se prepara no sólo para recuperar “lo suyo” sino para expandir sus reinos hasta latitudes impensadas. Ya organizan viajes al cosmos y financian investigaciones al interior de las neuronas. Todo lo que pueda ser convertido en negocio…todo lo que pueda ser convertido en “propiedad privada”.

Entre los planes de dominación más ambiciosos, en los macro-mundos y en lo micro-mundos, está un repertorio enorme de ensayos y errores. Entre los segundos tenemos una larga lista de “periodistas” y de “publicistas” creadores de un inventario espeluznante de episodios serviles al odio de los conservadores. Habrá que escribir la enciclopedia del horror comunicacional con las aventuras de los vendedores de noticias falsas que desfilan a diario ante las cámaras y los micrófonos de los monopolios informativos que despliegan hoy su nueva “operación cóndor mediática” para desestabilizar gobiernos elegidos democráticamente, para calumniar a los líderes sociales de los pueblos, para generar falacias informativas, para confundir a los ciudadanos y, especialmente, para expandir basura ideológica burguesa y hacernos creer que su proyecto de vida es lo mejor que pudo pasarnos, que es lo único y que más nos vale resignarnos. Y les pagan fortunas con nuestro dinero.

Deberíamos tener fiscalías especializada en delitos comunicacionales para garantizar la libertad de expresión de quienes no somos dueños de medios de comunicación. Deberíamos contar con dispositivos ciudadanos para el libre ejercicio público del desacuerdo con los medios y los modos en que se vive (o se sobrevive) en nuestro tiempo. Deberíamos contar con sistemas permanentes de escrutinio sobre la calidad ideológica de los mensajes. Deberíamos trasparentar el financiamiento de la propaganda política, la publicidad y en general el financiamiento todo de la política. Deberíamos contar con una modelo de democracia que no fuese la democracia burguesa. Deberíamos impedir el control monopólico de los medios y de la semántica perversa de los fabricantes de odio. Es esa una de nuestras más grandes fragilidades y debilidades. No tengamos duda alguna de que ellos están preparándose para agudizar la guerra mediática. No dudemos un instante. Ellos están realmente preocupados y ellos expresan sus “temores” con guerras. Y esas guerras comienzan asesinando a la verdad cuando aparece en la consciencia de los seres humanos que anhelan ser libres. No dudemos que ellos ya tienen su mercancía ideológica y tecnología listas para perpetrar un nuevo asalto sobre nuestras riquezas energéticas, sobre los trabajadores destruidos moral y salarialmente, sobre las vías de transportación y sobre los mercados de distribución. Ellos ya tienen listo todo género de apariencias: vestuarios, maquillajes, insignias, ejércitos, gesticulaciones, fraseologías y mercadotecnias… deportes, shows, películas, series, noticieros… muchos de sus resortes subliminales indagados en los rincones más insospechados de la subjetividad humana y convertidos en detonadores patológicos de terror, angustia, desolación y desamparo para doblegar voluntades y llevarlas del arrepentimiento a la inmovilidad permanente. Están comprando armas y jueces, prensa y redactores, caras bonitas con ideas perversas. Están preparando fraudes electorales y golpes de estado. Modelo Trump. Ya lo han confesado públicamente. Están preparando el escenario de la guerra cognitiva que la OTAN promete, a diestra y siniestra, para garantizar una tarascada del botín global a sus socios criminales.

En eso urgen decisiones dirigidas a problematizar, también, los modos de producción y las relaciones de producción de la masa de trabajadores científicos sometidos a la enajenación de la doble carga impuesta por una ideología hegemónica que exige excelencia de resultados en mansedumbre de conductas a bajo costo. Ante la problemática que ofrece la disputa por el sentido como objeto de estudio multidimensional, que se mueve con la velocidad y multiplicidad de los espejismos en tensión de poder, el problema es real hacia adentro y hacia afuera, no puede ser ignorado porque está vivo el dilema que envuelve todo con los vínculos realmente existentes entre la Ciencia, en tanto forma particular de la actividad humana social, y las relaciones de producción del trabajo. La disputa por el sentido en tanto objeto de estudio existe adentro de la Ciencia y sus procedimientos como en la sociedad y sus problemáticas culturales y comunicacionales. Esta disputa de significación subsiste dentro y fuera del campo de trabajo, como objeto de estudio y como condición enajenante. Es imposible una Ciencia emancipadora que no se ha emancipado a sí misma.

Necesitamos más y mejores herramientas actualizadas para investigar y producir Ciencia “en tiempo real”, para analizar y reconstruir la totalidad de las fuerzas críticas realmente emancipadoras, histórica y filosóficamente emparentadas con nuestras mejores luchas de independencia y revolución, que representan realmente los sustratos simbólicos de nuestra sociedad. Únicamente en el marco de una reconstrucción correcta, de los vínculos de una Ciencia emancipada y emancipadora ante las problemáticas superestructurales, estructurales y será posible producir respuestas concretas a los problemas que nos impone la manipulación simbólica.

En las cuatro líneas dominantes que desplegará renovadamente la derecha, con su discurso de odio, irán mezcladas notas vernáculas con remanentes históricos locales. Cada cual dará colores locales y folclore a sus ofensivas. Usarán recursos y retruécanos ya aclimatadas en cada territorio y, desde luego, pretenderán que eso tiene distintivos de originalidad. Modelo Claudio X. Pero mentirán nuevamente. Es la misma partitura canalla ejecutada, mejor o peor, por quienes tengan a mano para orquestar con eficacia las traiciones históricas más dolorosas para los pueblos. Como ha sido el neoliberalismo. Ellos son expertos en eso. Sólo hay que prender la tele para verlos. Está en su horóscopo perverso. Requerimos mucha calidad en los estudios concretos de la actual situación histórica que no tiene parangón en la formación de la ideología de derechas. Luchar contra eso nos exige método científico riguroso de análisis y praxis, actualizándose en tiempo real. Necesitamos una semiótica emancipadora basada en filosofía, no escapista, capaz de poner combatir ideológicamente (y no sólo) a la derecha y su desembarco en la etapa actual. Necesitamos formarnos científicamente y en clave emancipadora, para impulsar una corriente nueva con tecnología nueva para una nueva época descolonizada. Y otro futuro.

Las condiciones están dadas, la unidad busca su curso

Miguel Arróniz

Edward Said definió el marco de Oslo como el “Versalles palestino”, marcado no solo por las exigencias de cesiones continuas y – en su gran mayoría – unilaterales a los palestinos, sino también basado en tres supuestos que se han demostrado equivocados. Uno era que Israel eventualmente otorgaría a los palestinos un Estado ya que le interesaba hacerlo. Otro que EEUU actuaría como un “mediador honesto”. La tercera, y quizás menos comentada en los círculos habituales, era que los palestinos debían abandonar su resistencia para centrarse en la construcción de su Estado, para lo cual serían clave tanto la creación de instituciones como la adopción del paradigma neoliberal … y que – como hemos visto – ha tenido unas consecuencias devastadoras en la composición del pueblo palestino.

Del libro Palestina. Ocupación, colonización, segregación. Capítulo El impacto de la sociedad internacional. Autor, Itxaso Domínguez de Olazábal. Epílogo de Nadia Silhi Chahin. Editorial Catarata.

Oslo supuso la torcedura del brazo del Derecho Internacional en el caso de Palestina. Ya había habido otras torceduras, empezando por la originaria de la guerra, esa instalación del ente sionazi por la fuerza, sin contar con el pueblo palestino, contraria a los principios que la misma ONU se había dado nombrándose pacificadora tras la inutilidad de la Sociedad de Naciones. Si empezaban en el organismo 51 países, con el paso del tiempo se fueron sumando hasta los 193 de hoy en la Asamblea General, que emite resoluciones, y el rincón donde se decide, el Consejo de Seguridad compuesto por 5 países permanentes y 10 que elige la Asamblea para que figuren durante dos años. El Consejo de Seguridad fue tomado por el imperialismo, y si no decide a favor de sus intereses se lo salta y emprende una guerra, sostiene un golpe y la dictadura, establece bloqueos mundiales, invade, presiona económica y políticamente, realiza asesinatos selectivos, comete magnicidios, organiza, financia, entrena, dirige ejércitos mercenarios, bombardea poblaciones ocupa naciones y roba sus bienes, o simplemente los expropia… Todo eso que es contrario a la paz al Derecho Internacional y al Humanitarismo es patrimonio del imperialismo. No debemos olvidar que su carácter genocida dicta la condena a muerte por hambre de quienes no se rinden a todo lo anterior, y es que su carácter genocida, como no podía ser menos, desprecia los Derechos Sociales; su régimen se alimenta de las imposiciones mencionadas, no hay nada más contrario a lo establecido por la ONU. Para finalizar: el poder y la obra del imperialismo estadounidense es el fruto de torcer al mundo su brazo. La ley escrita que defiende la igualdad, la soberanía, la paz, está desconectada de los hechos, la ley escrita solo se corresponde con los hechos cuando los pueblos, en resistencia, mantienen enderezado su brazo, o derrotan a las fuerzas imperiales.

La ruptura en el campo palestino ocasionada por la firma de Oslo se ha tratado de subsanar una y otra vez prometiendo conversaciones entre organizaciones y lo que se ve es que solo un camino distinto al que se ha intentado puede resolver la división. Se está dando un cambio, hay una atmósfera que se expande, la juventud lo capta cada vez más claramente bajo la ocupación sionazi parece anunciarse el espíritu que ansía cada más la liberación, se mueve la comunidad porque los hijos quieren futuro, la esperanza, en esta ocasión, ya no viene con los pronunciamientos desde arriba, artificiosos y como tales se borran al poco, dejando facturas que hunden hasta más no poder, los pronunciamientos ya son muestra pública de fracaso. Por eso la esperanza ya no la ponen los anuncios, la ponen los jóvenes en sus nuevas formas de superar la división por intereses que mantienen lo que hay sirviendo al avance del sionazismo. La esperanza en la unidad práctica se acompaña a ésta para hacer la primera piedra del futuro. La torcedura del brazo palestino causa tanta indignación que supera todos los límites, el cambio por la lucha que defiende el derecho a la Patria se percibe en la base de la sociedad, la gente se aparta de los que se conforman con el brazo torcido, de la misma forma que de otros que acuden a elementos divisorios: la salvación del pueblo solo la va a realizar el propio pueblo, en primer lugar con sus propias fuerzas partiendo de la igualdad en la práctica diaria, en segundo lugar defendiendo la cultura de la defensa y poniendo en valor a quienes no se rinden, y en tercer lugar señalando lo importante que es reconocer al enemigo en la figura del que se le enfrenta y se interpone, con y sin subterfugios.

¿Quién se opone a la Resistencia Popular en Palestina? ¿Quién hace ostentación de fuerza para aplastar, controlar, retener la movilización popular que busca su propio curso, que persigue la soberanía con práctica indeseable para el sionazismo, que le cuestiona sobre el terreno, que pone el Derecho como ideario y se niega a que la entidad neocolonial se burle de él ignorándolo? ¿Qué rueda mueve el corazón de las nuevas generaciones, qué rueda mueve el corazón de las masas palestinas, qué rueda unificadora teme el ente sionazi?: la rueda que tritura la división, que une desarrollándose por la liberación, la rueda que une por la soberanía, la rueda que lucha por la independencia. Unidad popular por encima de los nombres.

El que los sionazis rodeen las ciudades y los campos de refugiados, arrasen aldeas, arranquen olivos, asesinen niños y mayores diariamente, hace transparente su esencia, los asesinos declaran con los hechos que solo dejarán de cometer genocidio si son derrotados. Conforme pasan los días, y más con la toma de su dirección por parte de su orda recontra fascista, el ejército de ocupación ha intensificado su agresión matando diariamente, metiendo en prisión diariamente, descargando castigos a toda la población diariamente, demoliendo más viviendas, expulsando familias, asaltando poblaciones por la noche, ¡recuerdan tanto la acción de las SS en los guetos de Alemania!

Y recordando los actos nazis en los guetos he visto lo que han conseguido los medios de propaganda, periódicos, televisiones, redes, repetidores de la mentira con la que hacen pasar su imposición por normas civilizadas, y con ellas presentan a quienes se defienden como terroristas, que en el caso del pueblo palestino, además de tildarle de terrorista, le han querido colgar el cartel de antisemita, ¿enemigo de si mismo?, ¿los semitas son antisemitas? Las campañas del sionazismo son la aplicación del documento para la propaganda del nazi Goebbels. La Historia sirve para quitar el velo al ejército de ocupación y también sirve para mostrar los valores morales, éticos, la grandeza humana del pueblo común viviendo su Resistencia al neocolonialista. Las campañas publicitarias de los sionazis se planifican con los dictados que compartieron con Goebbels, 

https://bths.enschool.org/ourpages/auto/2014/2/4/34651180/Goebbel_s%20Principles%20of%20Propaganda.pdf,

Aquí tiene el documento, que luego fue sintetizado en 11 puntos, documento que sus preservadores enterraron después que los autores juzgados y condenados en el Tribunal de Nuremberg. El Tribunal que parecía tan importante, peldaño de justicia sobre el que se creó la Corte Internacional de Justicia: la Asamblea General de las Naciones Unidas, por unanimidad, confirmó los principios del derecho internacional reconocidos por el Estatuto y la sentencia del Tribunal de Nuremberg 

https://www.corteidh.or.cr/tablas/r29046.pdf ,

y que ha quedado, como tantos organismos que prometían un futuro en paz, oculto y bajo llave por el sionazismo y sus patrocinadores EEUU y UE, patrocinadores que, para colmo, amenazan con perseguir a los miembros de la Corte Internacional en caso de que ésta admita a trámite cualquier denuncia, se atreva a investigar, juzgar y dictar sentencia sobre lo que hacen las tropas sionazis o estadounidenses en Palestina o en cualquier parte del mundo.

Si hay algo que habla sobre éstos criminales contemporáneos, si hay alguna prueba de qué son, es la impunidad con la que asesinan. Los criminales han conseguido que la lista de los asesinados crezca y crezca, si, pero también han conseguido que el pueblo palestino sienta a sus mártires por encima de las siglas de las organizaciones a las que podrían pertenecer, el pueblo solo ve a sus hijos sin distinción alguna, y parece que cada día le queda más claro que es mejor ver al enemigo como aquél que se interpone en su camino. Por eso no aguanta más que le sigan diciendo que torcer el brazo y aguantarse es la norma que vuela por encima del Derecho. La unidad popular busca su curso.