by Sorevitno | Ene 24, 2023 | actualidad |
Miguel Arróniz
El meollo del asunto es la voluntad israelí de dominar la totalidad de Oriente Medio. Los palestinos son solo las primeras víctimas…. La voluntad de dominio de Israel en Oriente Medio, es el carácter sionista del Estado judío…. Acerca de las relaciones entre democracia y racismo, Alexander Cockburn recuerda una ilustrativa comparación entre Israel y Estados Unidos con la que Shahak acostumbraba a provocar a su auditorio norteamericano: “Pienso que sería bueno para los americanos que se preguntaran una vez al año si los EEUU eran una democracia antes de 1865, es decir, antes de la abolición constitucional de la esclavitud. La situación del Estado de Israel y de los territorios ocupados por él es bastante análoga. Del mismo modo que la situación de los territorios ocupados recuerda la del Sur antes de 1865, así también la situación dentro del Estado de Israel recuerda la de numerosos estados de EEUU hace unos 50 o 60 años cuando el racismo era popular y cuando el muy influyente Ku Klus Klan hacía y deshacía políticos, al modo en que Gush Emunim lo hace actualmente en Israel”. … A quienes buscaban desautorizarle calificándole de “judío que se odia a sí mismo”, Shahak les recordaba algo de lo que tuvo, desgraciadamente, conocimiento de primera mano: “Esa es una expresión nazi. Los nazis calificaban a los alemanes que defendían los derechos de los judíos como alemanes que se odian a sí mismos”. (de prólogo de Juan Aranzadi y Celia Montolío, “Semblanza del autor”, del libro Historia judía, religión judía. El peso de tres mil años, de Israel Shahak.
En el prólogo a la segunda edición inglesa de 1997 del libro Historia judía, …, Edward Said escribió: Shahak suscribió la expresión “judeo-nazi” para caracterizar métodos utilizados por los israelíes para someter y reprimir a los palestinos. … Israel es un caso único en el mundo en cuanto a las excusas que se han dado a su favor: los periodistas, o bien no ven o bien no escriben lo que saben que es cierto por miedo a las listas negras o a las represalias; figuras políticas, culturales e intelectuales, sobre todo en Europa y en Estados Unidos, se desviven por elogiar a Israel y cubrirla de mayores glorias que a cualquier otra nación sobre la faz de la tierra, a pesar de que muchos de ellos sean conscientes de las injusticias del país. Nada dicen de éstas. El resultado es una cortina de humo ideológica …
Del libro de Slomo Sand titulado La invención del pueblo judío, les dejo aquí lo siguiente: Para explicar la popularidad de la teoría de la raza en los centros de la cultura occidental, debemos tener en cuenta el sentido europeo de la superioridad, basado en el rápido desarrollo industrial y tecnológico en el oeste y centro del continente, cómo este desarrollo se interpretó como reflejo de una ascendencia moral y biológica.
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Las reuniones mantenidas durante 5 días, hasta el viernes 13, en territorio de la corporación sionista israelí entre un delegado del gobierno español, José Antonio Rodríguez Salas (Psoe) vicepresidente de la Comisión Mixta de Seguridad Nacional, dos miembros de la comisión -Juan Antonio Calleja (Pp) y Victor González (Vox), y tres diputados del Psoe, Elvira Ramón, Pedro Casares y Luc André Diouf, han sido realizadas para conocer experiencias y sistemas operativos sobre “seguridad”, que es, en otras palabras, la práctica terrorista del sionismo contra el pueblo palestino. Es preciso señalar que las reuniones sirven de aprobación de un régimen de apartheid, condenado por la ONU y las organizaciones humanitarias internacionales, como Amnistía Internacional que publicó un informe de más de 200 páginas en febrero de 2022 sobre el asunto titulado “El apartheid de Israel contra los palestinos”, en el que declaraba:
“Amnistía ha llegado a la conclusión de que Israel ha perpetrado el agravio internacional del apartheid, como violación de los derechos humanos y del derecho internacional público, allí donde impone este sistema. Ha evaluado que casi toda la administración civil y las autoridades militares de Israel, así como las instituciones gubernamentales y cuasigubernamentales, participan en la aplicación del sistema de apartheid contra los palestinos en todo Israel y el TPO [Territorio Palestino Ocupado] y contra los refugiados palestinos y sus descendientes fuera del territorio”, declarandotodo ello como “crimen contra la humanidad del apartheid, tanto en virtud de la Convención sobre el Apartheid como del Estatuto de Roma”.
De igual manera declararon todas las organizaciones de Derechos Humanos radicadas en Palestina, tanto de origen palestino como las surgidas entre la población judía que han optado por defender los Derechos Humanos, quizás la más conocida internacionalmente sea B´Tselen, que ha comunicado: «El régimen israelí promueve y perpetúa la supremacía judía entre el mar Mediterráneo y el río Jordán».
El nuevo gobierno ultrasionazi recibió los parabienes del régimen de Pedro Sánchez, ¿tanto tienen que ver el uno con el otro? Lo sabido debería servir como advertencia para la población trabajadora española, hasta ahora tan atacada por el régimen corrupto que la domina como tan falta de dirección política y desilusionada.
La Comisión Mixta de Seguridad Nacional con el representante del Psoe a la cabeza y los miembros del Pp y Vox, más otros tres diputados del partido gobernante, mantuvieron encuentros con el Consejo de Seguridad Nacional sionista, la vicealcaldesa de Jerusalén, la Comisión de Defensa y Asuntos Exteriores del Parlamento, representantes del ejército de ocupación, Ministerio de defensa y los fabricantes – vendedores de armas. Según SWI recoge de la agencia EFE, las reuniones de éste carácter se vienen realizando desde hace un año y éste es el tercer encuentro, habiendo pasado por Washington. El vicepresidente de la Comisión Mixta de Seguridad Nacional es bien claro, prepárese quien lee: “Israel a nosotros nos ha impresionado profundamente, porque es un país que ha crecido mucho en innovación, una innovación que tiene un origen militar.” Y luego enganchó con algo que podía parecer fuera de contexto: “La guerra de Ucrania nos ha hecho cambiar esa filosofía y también el presupuesto dedicado a la seguridad nacional y la importancia de invertir en la materia”. Ni una palabra sobre la guerra a Palestina.
Como es lógico, la política del gobierno tiene toda una misma sustancia, un mismo objetivo, ¿será por eso por lo que Pedro Sánchez ha prometido en Davos que va a terminar con la influencia de Rusia entre nosotros? E inmediatamente se reunió con las direcciones del IBEX 35, ¿qué acordaría Ycon los seguidores del unipolarismo estadounidense? Y, curiosamente, sin pudor ninguno, desvió su discurso después tildando de ultraderecha a todos los que desaprueban su colaboración con el nazi Zelensky y sus ucronazis, que a su vez son apoyados con armamento y mercenarios por los sionazis. ¿Qué enseñanza puede dar el régimen del ente israelí, condenado por neocolonizador, genocidio y crímenes de guerra, causante de desestabilización y crímenes de Estado, de miles de muertos, miles de prisioneros, millones de exiliados y racista? Se entiende con ésto que el gobierno español aprueba el poder de los sectores ultrareligiosos, los más ultraderechistas de la entidad neocolonial, los que quieren ahora dirigir la guerra contra los Palestinos, procediendo según lo planeaba Trump: llevar la guerra hasta conseguir la desaparición no solo de los palestinos, sino de todos los que se acerquen al campo democrático, incluyendo a los israelíes que desaprueban al régimen teocrático, racista y de apartheid.
Los ultrareligiosos, ultrasionazis, tienen 32 escaños, han abierto más las grietas del edificio sionista, han empezado realizando cambios a todos los niveles y destacan la relación de Israel con el mundo árabe para extenderse, se han lanzado a la anexión del máximo de tierras y la negación completa de la población palestina, la limpieza étnica, las leyes militares y policiales, las leyes contra la mujer y los sectores diferenciados por raza, religión o condición como los homosexuales, lo que ha hecho salir a las calles a cientos de miles de manifestantes de su misma población al ver ésta que también a ellos les afecta, y van a perder los derechos que las agencias sionistas les prometían si se instalaban en tierra de Palestina. ¿Cómo es posible que eso que nadie quiere en su país, que nadie quiere en su casa, ese gobierno de apartheid, ese gobierno de características fascistas, sea defendido por el gobierno español, los gobiernos “occidentales”, europeos y estadounidense, para que se instale y crezca en Palestina y desestabilice todo Medio Oriente? ¿No será que en ello se mueven los intereses de las grandes corporaciones del capitalismo?
La visita del representante del gobierno español, y los parlamentarios del PP y Vox, no es más que para bendecir la fábrica de armas y el dolor que causa, y los crímenes de una empresa manchada de sangre, una empresa que debería estar cerrada. La empresa militar israelí amenaza a los palestinos, a toda la región y alimenta del ideario imperialista supremacista a todo el mundo reaccionario.
La nota de EFE finaliza diciendo “la amenaza que representa Irán para la región, especialmente su programa nuclear”, frase para recoger los intereses de la corporación israelí justificando su esencia agresiva y contra el entorno regional, alzándose como representante de los intereses de EEUU en Medio Oriente.
Aquí queda la implicación del régimen español en la guerra contra Palestina: antes, en 2022, se había abstenido en la ONU cuando se pedía que la Corte Internacional de Justicia emitiese con urgencia las consecuencias de negar al pueblo palestino su derecho a la autodeterminación, con su abstención trataba de apoyar al neocolonizador, gran hipócrita, que a su vez acusó a la mayoría del mundo, que ha votado a favor del derecho de Palestina, de “destruir cualquier posibilidad de reconciliación con los palestinos”.
Se entiende perfectamente la posición del gobierno de Pedro sin corbata, es bien conocida su falsa promesa de reconocer al Estado de Palestina para llevarse votantes engañados en las elecciones, una más de las tantas y tantas promesas falsas, no solo suyas sino de todo el espectro que le rodea. Ya sabíamos de su antipalestinismo, lo que le hizo echar a correr siendo diputado, por los pasillos del Ateneo de Madrid ante las protestas del público por defender los peores acontecimientos en torno a la Flotilla contra el bloqueo de Gaza, ilegal, contrario a todo el Derecho Internacional, recordarán que los asaltantes sionistas a los barcos de la Flotilla en aguas internacionales asesinaron a 9 tripulantes solidarios.
Ahora, oculta entre la maraña de lo diario, los colaboradores del sionazismo, en su intento de “normalizarlo”, o presentar como uno más al puño de hierro imperialista en Medio Oriente, sacan la nota en la agencia EFE donde se nos dice que representantes del parlamento español manifiestan su empatía con el régimen del apartheid.
Ustedes, miembros del parlamento español y representantes del gobierno, se unen al opresor. Nosotros, la solidaridad internacional, denunciamos sus actos neocoloniales, y defendemos la justicia, el Derecho Internacional y con él al Pueblo Palestino.
Ramón Pedregal Casanova, miembro de la Red en Defensa de la Humanidad.
by Sorevitno | Ene 24, 2023 | actualidad |
Caty R
El cambio climático es una “enfermedad” devastadora
para la salud de nuestro planeta. En este contexto, urge encontrar el
tratamiento adecuado para combatirlo, que pasa por la descarbonización de la
economía mediante el despliegue de energías renovables, además de un
necesario decrecimiento económico que pocos quieren
aceptar.
Sin embargo, como ocurre con las enfermedades que
afectan a los seres vivos, no todos los “fármacos” –en este caso, proyectos de
energía renovable a gran escala– propuestos por las compañías energéticas serán
adecuados una vez considerados los beneficios y los riesgos para el medio
ambiente y el coste para la sociedad. Por eso es importante una exhaustiva
evaluación previa de estos proyectos.
Recientemente, la Unión Europea ha aprobado un reglamento para acelerar la tramitación de algunos
proyectos de energías renovables a costa de reducir las garantías de que no producirán impacto
medioambiental al considerarlos de interés público superior.
El Gobierno de España, casi con simultaneidad,
aprobaba un real decreto que, al igual que el
reglamento europeo, permite que los proyectos de energía renovable (excepto los
ubicados en Red Natura 2000 y en el medio marino) no tengan que pasar por el
procedimiento de evaluación de impacto ambiental y por un proceso de
información y participación pública.
Ambas normativas vulneran dos principios básicos: el
principio de no regresión ambiental y el principio de participación pública en
materia de medio ambiente, recogido por el Convenio
Aarhus. Actualmente está en tramitación la modificación de la Directiva Europea de Energías Renovables, que
supondría que esta regresión ambiental y democrática fuese permanente y no
temporal.
Primero, eficiencia energética
Estos cambios regulatorios son perjudiciales por
varios motivos. En primer lugar, el Panel Intergubernamental sobre Cambio
Climático señala que la mejor medida para luchar contra el calentamiento global
es la preservación de los ecosistemas. Unos ecosistemas sanos son una solución basada en la naturaleza para
mitigar los efectos del cambio climático. Por tanto, no se deberían aprobar
proyectos dañinos sobre ecosistemas valiosos donde los efectos adversos pueden
superar fácilmente los beneficios esperados.
Por otro lado, la ciencia ya ha demostrado la enorme
dependencia que las infraestructuras renovables tienen de las tierras raras, que implica que no puedan
suplir la demanda energética actual, por lo que es imprescindible una
disminución en el consumo energético.
Asimismo, el desarrollo de esas infraestructuras
renovables requiere de una gran cantidad de combustibles fósiles para la
extracción de materiales, transporte y construcción. Esto, unido a su baja tasa
de retorno energético, despierta serias dudas sobre la capacidad de las
renovables para mitigar el cambio climático sin un tratamiento
adecuado de eficiencia y ahorro energéticos.
En este sentido, es muy preocupante que la mencionada
propuesta para acelerar las energías renovables reconozca abiertamente que se
pretende producir tanta energía con renovables como hasta ahora, sin disminuir
la demanda global de energía. Esto supone abandonar definitivamente el
principio de “primero, eficiencia energética”, establecido
por el Reglamento (UE) 2018/1999, sobre la gobernanza de la
Unión de la Energía y de la Acción por el Clima, que marcaba hasta
ahora la política climática de la Unión Europea.
Dicho principio significa que la energía más
importante es la que no se produce. Establece que antes de decidir nuevas
inversiones energéticas habrán de tenerse en cuenta medidas alternativas de
eficiencia energética y ahorro de energía que eviten aumentar la capacidad de
generación.
Los riesgos de los megaparques eólicos
En España hay diferentes megaproyectos de energías
renovables tanto en tierra como marinos que son preocupantes por su impacto
medioambiental y socioeconómico.
Los proyectos eólicos marinos en la zona de cabo de
Creus y golfo de Roses (Cataluña) son un caso paradigmático. Los científicos
estamos alertando, en base a nuestras investigaciones y nuestra
experiencia en la zona, de que los riesgos de estas instalaciones para la salud
de los ecosistemas marinos pueden superar fácilmente los beneficios esperados.
Los temores sobre los efectos adversos de estas
grandes infraestructuras de energías renovables –hasta 65 turbinas de más de
250 metros de altura sujetadas al fondo por grandes cadenas y anclas– sobre la
biodiversidad de una zona donde coexisten hasta 10 áreas marinas protegidas
(mayoritariamente zonas Natura 2000) se plasmaron en un manifiesto que firmaron más de 100
científicos pertenecientes a más de 20 universidades y centros de
investigación.
Los riesgos para los ecosistemas marinos
no sólo son locales. También pueden afectar a una escala mucho mayor, con
efectos ecosistémicos importantes, tal y como demuestra un reciente estudio
publicado en Communications, Earth & Environment.
Mecanismos de regulación cuestionables
Lo cierto es que existen mecanismos reguladores para
asegurar que los proyectos de energías renovables no produzcan efectos
secundarios graves sobre el medio ambiente. Pero, lamentablemente, los
procedimientos reguladores llevados a cabo por las Administraciones públicas
son en numerosas ocasiones muy cuestionables. Llegan a aprobarse proyectos con
estudios de impacto ambiental (realizados por las propias empresas) mediocres y
poco rigurosos.
Además, las Administraciones se están viendo
sobrepasadas por la cantidad de proyectos a evaluar.
Finalmente, no podemos obviar el efecto de
los intereses económicos y los lobbies empresariales
–incluidas algunas fundaciones con intereses económicos en los sectores de la
energía verde y la economía azul– que promueven megaproyectos de energías
renovables aparentemente adecuados pero que son en realidad ejercicios de greenwashing/bluewashing.
Un buen ejemplo del defecto de los procedimientos de
regulación es un reciente estudio
sobre el despliegue de plantas solares en el sureste de España. En
este trabajo mostramos que dicho despliegue se realiza a costa de zonas de
importante valor medioambiental y que la energía fotovoltaica tal y como se
está implantando en la actualidad no puede ser considerada una actividad
económica sostenible.
El estudio también demuestra que con una adecuada
planificación territorial es posible instalar la potencia renovable proyectada
con un mínimo impacto sobre la biodiversidad. Llega a la conclusión de que la
participación de expertos en el periodo de información pública es esencial para
que la administración pueda tomar decisiones informadas en la aprobación o
rechazo de estos proyectos.
Evaluar antes de aprobar
Desde la comunidad científica hemos mostrado de forma
mayoritaria nuestra preocupación por que la transición energética a
las renovables garantice la conservación de espacios y especies.
Además, si la normativa actual se muestra ya insuficiente para proteger la
biodiversidad, su relajación agravará los problemas medioambientales entre los
cuales la pérdida de biodiversidad es, junto el cambio climático, unos de los
más significativos del planeta.
Así, más de 450 científicos de más de 100
universidades y centros de investigación nacionales y extranjeros hemos firmado
recientemente una
carta abierta dirigida al Consejo de Europa para que no se
apruebe la reducción de los controles ambientales en favor de un despliegue más
rápido y masivo de las energías renovables. Dicha carta concluye que la
implantación de las energías renovables debe llevarse a cabo sin poner en peligro la biodiversidad.
A pesar de la urgencia de combatir el cambio
climático, es necesario estudiar previamente y en profundidad los efectos
adversos que pueden tener estos megaproyectos de energías renovables sobre la
biodiversidad y el paisaje que sustentan el tejido socioeconómico local. Y
también valorar otras opciones, es decir, proyectos alternativos que puedan ser
implantados en otros lugares donde los riesgos ambientales y el coste para la
sociedad sean significativamente menores o proyectos de menor envergadura que
no comprometan la biodiversidad y los servicios ecosistémicos asociados.
Preservar las áreas de elevada biodiversidad es clave
para la salud de los ecosistemas, para nuestra salud y bienestar y para mitigar
los efectos del cambio climático. Como ocurre con los medicamentos para tratar
enfermedades, las autoridades reguladoras (en este caso, de la energía y del
medio ambiente) tendrán que contrastar todos los estudios y escuchar la opinión
de científicos independientes antes de aprobar cualquier proyecto de energías renovables.
Porque, a pesar de los potenciales beneficios publicitados por las empresas
energéticas, los efectos secundarios de estas infraestructuras pueden ser
críticos y comportar, incluso, la muerte del paciente.
Este artículo ha sido escrito en colaboración con el técnico en conservación de la biodiversidad y cooperación al desarrollo Luis Bolonio, que trabaja como consultor externo para la EEZA/CSIC.
Francisco Valera Hernández. Científico titular, Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA – CSIC)
Josep Lloret. Director of the Oceans and Human Health Chair and the SeaHealth research group, Universitat de Girona
Fuente: https://theconversation.com/los-riesgos-de-acelerar-la-instalacion-de-renovables-a-costa-del-medio-ambiente-197293
by Sorevitno | Ene 24, 2023 | actualidad |
Caty R
by Sorevitno | Ene 24, 2023 | actualidad |
Bea Morales
Brahim Gali fue reelegido el pasado fin de semana como secretario general del Frente Polisario,
movimiento internacionalmente reconocido como representante del pueblo
del Sáhara Occidental. Tras obtener su tercer mandato con el 69% de los
apoyos en el congreso que se celebra cada tres años, Gali concedió una entrevista a Euronews en la que fue muy crítico con la postura de España en el conflicto.
El Ejecutivo que preside Pedro Sánchez cambió su política respecto al Sáhara en marzo del año pasado, alineándose con los planes de Marruecos.
Hasta entonces había defendido la solución propuesta por Naciones
Unidas en 1991: un referéndum de autodeterminación que, a día de hoy,
sigue sin realizarse. Pero el reciente giro del Gobierno español cambia
tres décadas de diplomacia y da por bueno el proyecto de Rabat para la
región: un estatuto de autonomía sin posibilidad de independencia.
«El Estado español para nosotros, para la normalización de las relaciones, debe rectificar y adoptar y alinearse con la legalidad internacional», afirmaba Gali en la entrevista. España se separó de esta línea de actuación tras vivir diversas crisis con el reino alauita.
La primera tuvo lugar nada más llegar Pedro Sánchez a la Moncloa.
Tradicionalmente, el primer viaje oficial de un presidente español tenía
siempre como destino Rabat. Esta vez no fue así y Sánchez decidió
visitar a otro vecino estratégico: Portugal. Ese fue el primero de
varios desencuentros que alcanzaron su punto máximo cuando Brahim Gali
(ciudadano español hasta la fallida descolonización de 1975 y aún después) fue acogido en España para tratarse del coronavirus en un hospital de La Rioja.
Poco después de aquello, en mayo de 2021, Marruecos abría la frontera
con Ceuta, lo que desbordó la capacidad de control de las autoridades
españolas y provocó una crisis migratoria. Estos incidentes terminaron con el cambio de titular al frente del Ministerio de Asuntos Exteriores: Arancha González Laya fue sustituida por José Manuel Albares,
exembajador en París y coincidente con la estrategia del Quai d’Orsay.
«La posición de Francia es conocida por todo el mundo», aseguraba Catherine Colonna, ministra de Asuntos Exteriores de Francia, en una reciente visita a Rabat. «Es una posición favorable a Marruecos», dijo entonces sobre el plan de autonomía.
Cambio de estrategia
Estos acontecimientos, que seguían la línea marcada por Estados Unidos cuando reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, han llevado al Frente Polisario a cambiar de estrategia y a «intensificar las luchas armadas», según anunció Gali. «Entramos en un proceso en 1991, creyendo que se trataba de un mundo justo, un mundo que respeta sus compromisos, un mundo que respeta la legalidad internacional. Treinta años nos han demostrado lo contrario. Es una frustración», añadió.
El próximo 1 de febrero tendrá lugar en Rabat una cumbre entre Marruecos y España. La cita, prevista desde hace tiempo, se pospuso en varias ocasiones por el enfriamiento de las relaciones entre los dos países tras el incidente diplomático que tuvo a Gali como protagonista. Pero los dos Estados están recuperando su sintonía: la semana pasada, el PSOE votó en contra de una resolución del Parlamento Europeo en el que exigía respeto a la libertad de prensa en Marruecos. Las relaciones bilaterales entre España y Marruecos «gozan de una buena salud», adujo Sánchez para explicar el voto de los socialistas españoles.
Fuente: https://www.lamarea.com/2023/01/23/gali-pide-a-espana-que-rectifique-y-se-alinee-con-la-legalidad-internacional/
by Sorevitno | Ene 24, 2023 | actualidad |
Bea Morales
«Escape minero: diviértete en un escape room con una historia diferente ambientada en un entorno industrial«.
«Visita teatralizada: […] podremos trasladarnos al Pozo Sotón en el
pasado, a finales de los años 60». «Cumpleaños minero: ¡pásatelo pipa en
una fiesta de cumpleaños única e inolvidable!». «Alquiler de
instalaciones: Sotón ofrece sus instalaciones a empresas y
organizaciones de todo tipo para desarrollar actividades diversas». La
página web del Pozo Sotón ofrece, entre otras, estas
opciones a quienes visiten esta emblemática explotación minera de la
cuenca del Nalón, convertida hace unos años, por antiguos trabajadores,
en exitoso señuelo turístico del concejo de San Martín del Rey Aurelio,
en el corazón de Asturias. Condensa el Sotón de algún modo el momento
actual de la región, una zona que vio desmantelarse su industria
y ahora tienta, a duras penas, recuperar el vigor y dejar de ser
subsidiada, de maneras que incluyen dar valor a su patrimonio industrial
para exprimir el maná turístico.
En 2012, una Marcha Negra de mineros que concluía irrumpiendo, de
noche, en la Puerta del Sol de Madrid, con banderas desplegadas,
linternas encendidas y Nel pozu María Luisa o El pueblo unido jamás será vencido en
las gargantas, entre aplausos de una muchedumbre de madrileños,
componía una estampa crepuscular; un rayo postrer de épica proletaria
clásica en el ocaso de una Asturias bicentenaria que
agonizaba. Seis años después, echaban el cierre dos de los últimos tres
pozos: el Santiago y el Carrio; el último, Nicolasa, permanece abierto
con una actividad mínima, destinada a abastecer la central térmica de La Pereda.
Fue un proceso de medio siglo de duración: el iniciado a finales de los
años cincuenta, cuando la liberalización de la economía española
durante la fase tecnocrática del franquismo, tras los años de la
autarquía, sentenció a un carbón no
competitivo en los mercados mundiales, pero con cuya extracción no
podía acabarse de golpe en una región en la que –»verde de montes y
negra de minerales», como escribió de ella Pedro Garfias– el carbón representaba algo así como el cobre para Chile o el azúcar para Cuba; la materia prima cuyo casi monocultivo lo vertebraba todo.
Una doble realidad
Asturias comenzó entonces a escuchar, a leer, a obsesionarse con un
vocablo que no ha dejado de conjugarse en los seis decenios
transcurridos: reconversión. La crisis de la siderurgia y la de los astilleros desencadenadas por los shocks del
73 se añadirían más tarde a la minera para conformar un escenario
apocalíptico; una policrisis interminable acompasada a la contestación
de un vigorosísimo movimiento obrero. «Humo, fuego, en Naval Gijón;
astilleros pasan a la acción», cantaba Ska-P en los
noventa, década que hizo de la mayor ciudad del Principado, de sus
batallas campales entre huelguistas y policías, una protagonista
recurrente de los telediarios. Las barricadas se
hicieron parte cotidiana del paisaje de la comunidad; parapetos de un
combate que no conseguiría detener el desmantelamiento, pero sí arrancar
lo que el historiador Rubén Vega, especializado en la historia sindical asturiana, describe como «una prórroga, un aplazamiento, de una generación».
Foto: Marcha de mineros en 2012 hasta la Puerta del Sol de Madrid. ÁLVARO MINGUITO
Asturias vive desde entonces –reflexiona– una especie de doble
realidad que cuesta entender desde fuera: «Nos pasamos la vida
quejándonos de lo mal que va todo, de la crisis, pero el que viene de
fuera no ve gente tirada por las calles pidiendo limosna, ni
delincuencia, sino que vivimos en los bares y los restaurantes». La
solución de esta ecuación son las pensiones y prejubilaciones de los antiguos mineros, metalúrgicos y constructores de barcos.
Asturias es la segunda autonomía de España, tras el País Vasco, con las
pensiones más altas; y el desahogo familiar por ellas propiciado,
sumado a la falta general de oportunidades laborales, explica otra
estadística inusual: alrededor de la mitad de la juventud asturiana
cursa estudios universitarios. El trabajo que estos posibilitan, lo
disfrutan, con frecuencia, más allá de Pajares e incluso de los
Pirineos, en diásporas madrileñas o londinenses.
¿Reconversión verde?
La tierra de oportunidades que Asturias llegó a ser, en el tiempo en el que atraía emigración en
lugar de emitirla, nunca ha vuelto a serlo. Nada reconvirtieron las
sucesivas reconversiones, por motivos que incluyen lo difícil de la
empresa, la incompetencia de sus gestores y la lisa y llana corrupción;
desvío a buchacas privadas, como la del histórico José Ángel Fernández Villa
–secretario general del Sindicato Obrero Minero de Asturias (SOMA)
entre 1979 y 2013–, de los dineros enviados para regenerar el tejido
productivo.
«La impresión», considera Rubén Vega, «es que nunca hubo realmente una estrategia para Asturias». Coincide en el diagnóstico José Manuel Zapico, secretario general de Comisiones Obreras,
que lamenta, de las reconversiones pasadas, la «falta de planificación,
de coordinación, tremenda». «Se hicieron cierres y despidos antes de
generar alternativas. Aquí, el orden de los factores sí altera el
producto. Hubo también falta de control y de una visión a medio-largo
plazo de cómo había de ser la Asturias del siglo XXI. Y seguimos sin
aprender de los errores del pasado: la reconversión vinculada a la
transición energética está siendo un proceso similar», añade el
sindicalista langreano.
Foto: Un relevo de mineros de Hunosa en 1970. HUNOSA
En efecto, en los últimos años vuelve a hablarse de reconversión en
Asturias: la que, motivada por la adición a los problemas estructurales
de los desencadenados por la pandemia de COVID-19, la crisis logística
posterior o la guerra de Ucrania, incluiría el cierre, por la aluminera Alcoa,
de su planta de Avilés; el de la planta langreana de Vesuvius; la
desconexión de las centrales térmicas de Soto de la Barca y Lada, o los
sucesivos recortes en la planta asturiana de ArcelorMittal,
pilar de la economía regional. También la liquidación final –en un
proceso «bochornoso» en palabras de Rubén Vega, que implicó que
trabajadores de la factoría votaran el despido de compañeros– de la
fábrica gijonesa de Tenneco tras una movilización que recordó a combates
de otro tiempo y llegó a revertir el cierre anunciado inicialmente, en
2013.
Para Vega, en cualquier caso, no cabe hablar ya de reconversión, un
término en el que reverberan connotaciones de resistencia que hoy
brillan por su ausencia. «Lo que hoy se reconvierte lo reconvierte el
mercado. Las reconversiones vienen determinadas por la capacidad de resistencia de los trabajadores. No se reconvierten los sectores débiles, sino los fuertes», opina.
A esta reconversión en ciernes se le añade con frecuencia un adjetivo: verde.
Se la enmarca en la descarbonización y el combate contra –o la
adaptación a– el cambio climático; y hay quien deposita en ella
esperanzas de que, esta vez sí, Asturias salga de ella con gráficos
empinados hacia arriba, en lugar de hacia abajo. En la Junta General del
Principado de Asturias, el parlamento autonómico, llega a hablarse, de
una manera un tanto frívola, de aprovechar la «oportunidad» del cambio
climático. Fábricas de componentes vinculados a las energías renovables
o una HUNOSA (la empresa estatal creada en 1967 para asumir el control
de las minas) reorientada hacia la biomasa o la geotermia se cuentan
entre las ideas que se lanzan desde hace años al aire del debate público
regional.
Llega a hablarse de convertir las galerías de los antiguos pozos en invernaderos o centros de big data.
Pero –según denuncia Zapico– sigue poniéndose el carro de los cierres y
los despidos antes que los bueyes de la innovación. «Tenemos por
ejemplo –valora– un problema de soberanía energética en el país
y la capacidad de generación eléctrica que teníamos, el hueco que han
dejado las centrales térmicas, no ha sido sustituido. Nuestras
industrias electrointensivas siguen necesitando electricidad estable y
competitiva, pero hemos pasado de ser una región que exportaba
electricidad a una importadora, sin garantía de suministro, además».
Entretanto, las antiguas localidades y comarcas industriales siguen
despoblándose. No lo hace Gijón, que crece en población debido a la migración interior,
pero sí Aviles o, sobre todo, los municipios mineros. La que fue
capital de la minería asturiana, Mieres, tiene hoy exactamente la mitad
de población que tenía en 1960, y no deja de decrecer. A la vista de
semejante panorama, es difícil no entregarse al pesimismo.
Foto: Vista aérea de las instalaciones de Duro Felguera en una fotografía de la época. DURO FELGUERA
«¡Con lo que fuimos…!» es allá, como en el resto de comarcas
exmineras asturianas y leonesas, un lamento recurrente, un mantra
fúnebre colectivo. Juan Ponte, su concejal de Cultura
–impulsor de un programa que ha convertido a Mieres en referencia
cultural del norte de España, e incluye la conversión de los antiguos
pozos en galerías de arte o espacios para la celebración de certámenes
de gastronomía creativa–, cuenta que asumió el cargo proponiéndose a
deshacer al concejo de esa melancolía paralizante, que suele redundar en
un problema de mentalidad que también dificulta la recuperación
asturiana: soñar, en un territorio en el que se acostumbraron a que una gran fabricona
lo vertebrara todo (la mina, la siderurgia, los astilleros, hacían
florecer a su alrededor toda una red de industrias y negocios
auxiliares, incluida la hostelería), con una fabricona nueva que, como
un deus ex machina, venga a vertebrarlo todo otra vez.
Si hay una solución para Asturias, probablemente pase, no por una
gran solución, sino por una agregación de soluciones pequeñas y
medianas. Ponte cita a Noemí Sabugal, autora del ensayo Hijos del carbón:
«No es que nos neguemos a que una gran fábrica vuelva a producir en
nuestras comarcas, sino que la posibilidad de que eso pase es como la de
que te toque la lotería». A juicio del concejal mierense, el camino
pasa por equidistar entre dos posiciones igualmente habituales en
Asturias, igualmente nocivas a su juicio, y, en el fondo, igual de
neoliberales: por un lado, «la fetichización de la I+D+i, un mantra
vacío, hueco, que es como el barril de cierta fábula que citaba Lenin,
que de tan vacío que iba era ensordecedor»; por otro, la nostalgia,
«enredarse en el pasado sin pensar en el presente, ni en el futuro; una
melancolía consectaria de una cierta modulación del fin de la historia,
de la idea de que la historia se paralizó, se congeló, y ya no hay más
que hacer, ya no hay esperanza, y por lo tanto solo cabe idealizar ese
pasado que no volverá. Todo fue maravilloso en la época de la extracción del carbón y no se piensa en sus partes negativas: los accidentes mineros, el machismo, los altos niveles de contaminación…».
Asturias sigue buscando su sitio en medio del fragor del siglo XXI, encerrada en una escape room de la que lleva una vida entera buscando la salida.
Fuente: https://www.lamarea.com/2023/01/23/asturias-la-reconversion-eterna/