Las puertas giratorias entre el PNV y el oligopolio energético

Bea Morales

Las puertas giratorias son una pata fundamental a la hora de caracterizar el modelo de gestión del Partido Nacionalista Vasco (PNV). Los críticos con este fenómeno señalan que el constante flujo de cargos públicos hacia el sector empresarial y viceversa lleva aparejado un trasvase de información harto relevante sobre la Administración que las corporaciones utilizan después para influir e imponer sus intereses empresariales. Hacen política fuera de las instituciones, a golpe de billetera.

Según
sigue la crítica, los políticos se convierten en conseguidores de
contactos para la agenda corporativa y facilitan un conocimiento central
para ganar las licitaciones públicas. Asimismo, en muchas ocasiones,
los cargos elegidos democráticamente adjudican contratos o granjean
favores a las firmas en cuyos cargos directivos terminan recalando
después con el objetivo de conseguir mejores salarios en la industria o
simplemente acumular más poder.

En el caso vasco, cualquier
análisis de este tipo se queda corto: empresas y cargos políticos
cruzan, una y otra vez, del sector público al privado. ¿Dónde empieza y
acaba cada uno? Año tras año, la respuesta es cada vez más complicada y
la frontera más difusa. En el sector de las energéticas hay acumuladas,
según ha podido comprobar Hordago-El Salto, cerca de una treintena de puertas giratorias cruzadas por personalidades del PNV.

Muchas de estas se concentran en Iberdrola y Repsol,
dos oligopolios energéticos que en los primeros nueve meses de 2022
acumularon un beneficio conjunto de 6.300 millones de euros mientras el
resto de personas observaba cómo los precios subían drásticamente. Josu
Jon Imaz, consejero delegado de la segunda, afirmaba recientemente
con un poco de cinismo que “Europa ha fracasado, las familias tienen
problemas para pagar sus facturas”. Imaz fue exconsejero de Industria
del Gobierno Vasco y expresidente del PNV.

La ejemplaridad en el sector energético

Iberdrola
es un gigante energético que cuenta con un ciego apoyo institucional
vasco para desplegar proyectos de hidrógeno, eólicos y fotovoltaicos 
sin apenas regulación o control público. Iberdrola cocina, pincha, corta
y reparte en la organización de la energía en este país. ¿Cómo hemos
llegado a este punto?

En el consejo de administración de la
eléctrica se sienta Roberto Otxandio, exalcalde del PNV en Basauri,
exdirector de Euskotren y en la actualidad miembro de la Comisión de
Auditoría y Cumplimiento de la compañía. Por las direcciones de sus
filiales y entidades participadas también han desfilado destacados
nacionalistas como Alfonso Basagoiti, exconsejero de Hacienda del
Gobierno Vasco, Juan Mari Atutxa, exconsejero de Interior del Gobierno
Vasco y expresidente del Parlamento Vasco, y Javier Balza, exconsejero
de Interior del Gobierno Vasco. 

La relación entre la política y la empresa se estrecha
cuando el patrimonio o el sueldo extra de los primeros dependen de los
ingresos que genere la energética. Personalidades relevantes del PNV son
accionistas de Iberdrola, la compañía con su gran torre a orillas de la
Ría. El portavoz adjunto del PNV en Madrid, Mikel Legarda,
exviceconsejero de Seguridad y exasesor del Gobierno Vasco para Asuntos
Parlamentarios, es diputado en el Congreso con 67.731 euros en juego en
la empresa (con datos de 2019). Jokin Bildarratz, exalcalde de Tolosa,
expresidente de Eudel, exparlamentario y exsenador, ocupa el cargo de
consejero de Educación del Gobierno Vasco y cuenta con 30.168 euros en
acciones de Iberdrola (también con datos de 2019). 

Gráfico: Las puertas giratorias de Ibedrola en el oasis vasco. Grafismo

No obstante, uno de los ejemplos para ilustrar cómo el sector
energético se vigoriza gracias a los militantes del partido que más año
ha gobernado en Euskadi es Repsol. Emiliano López Atxurra, exasesor de
Lehendakaritza que fichó por Gas Natural Fenosa (ahora Naturgy), en la
actualidad preside la petrolera. Por su parte, Mario Fernández,
exconsejero de Trabajo y exvicelehendakari, fue vocal del consejo de
administración de la misma empresa hasta que tuvo que dejarlo por ser
condenado a seis meses de prisión en el marco del ‘caso Kutxabank’,

En
la empresa siguió su esposa, Arantza Estefanía, quien actualmente
figura como consejera de la empresa. Este cargo lo compatibiliza como
miembro del Consejo Económico y Social Vasco de Lehendakaritza.

Repsol también ha fichado a otros consejeros del
Gobierno Vasco como Javier Balza, exconsejero de Interior que trabaja en
el despacho Uría Menéndez asesorando a Petronor, y José Ignacio Arrieta
Heras, exconsejero de Industria que se cambió de camiseta varias veces,
vistiendo el escudo de Repsol, Petronor y Naturgas. Asimismo, Antón de
Madariaga, exalcalde por el Partido Nacionalista Vasco en Plentzia, fue
director general y vicepresidente de Petronor.

Grafismo

El pequeño oasis de Muskiz

Las giratorias de Repsol para el
PNV se abrieron hace muchos años con el Gobierno del municipio donde se
asienta la petrolera. Gualber Atxurra, técnico de relaciones
institucionales de la empresa, hizo las funciones de alcalde en Muskiz
con el mismo partido.

Uno de los casos más flagrantes es el que se dio con Rufino Manterola y Amaia Ibañez, que compaginaron su trabajo en Petronor con los cargos de teniente alcalde y concejala del PNV en el municipio.

Como
bien dice el mantra, la industria sigue generando puestos de trabajo
para los vecinos del pueblo. Otro buen ejemplo es el de Guillermo
Higuera, jefe de área en la sección de destilación de Petronor, miembro
del equipo del PNV en Muskiz.

Denuncias de Podemos y EH Bildu

No
extraña que en Madrid, cuando el Grupo Parlamentario Confederal de
Unidas Podemos-En Comú Podem-En Marea presentó en el Congreso una
iniciativa relativa a eliminación de las puertas giratorias, el PNV la
rechazara “sorprendido” por “el trazo grueso” con el que se había
elaborado. “Se nos hace difícil su apoyo”, afrimaban.

Podemos
ha llegado a afirmar que “de todos los partidos que practican las
puertas giratorias en los consejos de administración del IBEX 35, el que
tiene una mayor presencia en relación a su representación en el
Congreso es el PNV de lejos”. La formación morada acusó a los
nacionalistas que lidera la bicefalia entre Andoni Ortuzar e Iñigo
Urkullu de torpedear la reforma eléctrica del Gobierno español por sus
intereses en las energéticas y denunció que el Ministerio de Hacienda y
Función Pública eludía informar sobre la implicación del PNV con las
giratorias en el sector energético.

Por su parte, cuando el
socialista Antonio Miguel Carmona llegó a Iberdrola, EH Bildu señaló que
eso generó debate en Madrid, pero que las enormes puertas giratorias en
Euskadi apenas genera discusiones más profundas en la capital española:
“Aquí también se dan esas puertas giratorias, y por ser algo habitual
no es normal y, mucho menos, adecuado”. Además, EH Bildu criticó
entonces que “en medio de la polémica por los precios de la luz, hay
exmiembros de nuestras instituciones pasando al sector energético”.

Más allá de Iberdrola y Repsol

La
sombra jelkide (como se conoce a quien se autodetermina miembro del
Partido del “Dios y la ley vieja”) en el sector energético es alargada y
va más allá de Iberdrola y Repsol.

La segunda mayor distribuidora
del Estado español, Nortegas, está presidida por Iñaki Alzaga, miembro
del patronato de Fundación Agirre Lehendakaria y presidente del Grupo
Noticias (conglomerado de medios de comunicación afín al PNV). Para
cerrar el círculo, un exdirectivo de Nortegas, Mikel Amundarain, es el
actual viceconsejero de Industria del Gobierno Vasco. 

Por su parte, la quinta petrolera más grande del Estado,
Esergui, ha estado presidida entre los años 2000 y 2016 por José Ramón
Arriaran, exrepresentante del PNV en Juntas Generales de Gipuzkoa.
Esergui es propietaria del tanque que ardió en Punta Lucero este verano pasado.

Las
puertas giratorias en este sector también llevan a escenarios
internacionales al cruzarla. El exvicelehendakari Jon Azua, a su vez
exconsejero de Industria, fundó Fenix Oil & Gas para operar en
Estados Unidos y Colombia, y además vicepresidió Guascor con proyectos
en Qatar. El exconsejero de Hacienda del Gobierno Vasco, Alfonso
Basagoiti, fichó por Oil&Gas Capital, con importantes intereses en
el fracking, y llegó a presidir Gamesa, la multinacional de energía eólica, durante su implantación en Estados Unidos.

En Bahía Bizkaia Gas, la entidad que llegó a ser el tercer mayor receptor mundial de gas ruso
tras el estallido del conflicto bélico en Ucrania, han recalado pesos
pesados del partido. Joseba Aurrekoetxea, antaño número dos del PNV,
fichó por Enagás y Bahía Bizkaia Gas, además, preside su filial Bahía de
Bizkaia Fotovoltáica.

Cuando Juan Mari Atutxa, un histórico
nacionalista, dejó la presidencia del Parlamento Vasco y Josu Bergara
abandonó el cargo de Diputado General de Bizkaia, ambos ficharon,
gracias a ese destacado curriculum, por Bahía Bizkaia Gas.

Sener,
empresa de ingeniería que creció a la luz de la industria de las armas,
cuya sede en Getxo fue registrada en 2018 en el marco de la
investigación ‘del 3% catalán’, cuenta también con salto de sector
público a privado. Por un lado, Pedro María Mugarra, exalto cargo del
Gobierno Vasco y exdirector de comunicaciones del departamento de
Interior, pasó a ser directivo de Sener. Por otro lado, un director de
proyectos de la empresa getxotarra, Mikel Gurutzeaga Zubillaga, llegó a
ser nombrado director de Infraestructuras del Transporte del Gobierno
Vasco. 

La lista sería interminable, pero la cerramos destacando a
José Manuel Martiarena, exconsejero de Interior que fichó por Naturcorp
y Pasaia Gas, y a Sabin Anuzita, vocal de la junta del Cluster de
Energía que tras abandonar la concejalía en Bilbao ha pasado a dirigir
la compañía de ingeniería eléctrica Tecuni (dedicada a la eficiencia
energética de edificios).

En palabras del investigador en Comunicación Jonathan Martínez, se
trata del fenómeno “homo enchufens” dentro del “zoológico de la política
institucional” donde “una especie tan común que nos hemos terminado
acostumbrando con resignación a su presencia”. Esa especie autóctona con
eusko label (sello de calidad de la Comunidad Autónoma Vasca) no
está amenazada de extinción, simplemente es una gran desconocida. De
hecho, los miembros de esta especie pasan habitualmente desapercibidos.

Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol, expresidente de Petronor y exvicepresidente de Gas Natural, ha sido durante muchos años el árbol totémico que no deja ver un bosque lleno de puentes entre lo privado y lo público, o viceversa, algo que le ha venido de fábula al PNV.

El fenómeno y los fenómenos

El Tribunal de Cuentas europeo ha instado a la Unión Europea para que endurezca normas y controles con el objetivo de evitar las puertas giratorias de directivos y altos funcionarios. El tribunal considera que este fenómeno provoca “conflicto de intereses y pone en peligro la integridad de las instituciones”. En este sentido, la Defensora del Pueblo europeo, Emily O’Reilly, denuncia la inacción a la Comisión Europea porque el Ejecutivo comunitario es muy “reticente a usar los poderes que tiene” para abordar este fenómeno que “afecta al corazón de la integridad y la legitimidad de la UE”. En su opinión, las puertas giratorias son explotadas “por gente hostil”, refiriéndose al modus operandi de las grandes consultoras.En el oasis vasco, la propuesta de reforma de la Ley Reguladora del Código de Conducta y de los Conflictos de Intereses de los Cargos Públicos fue tumbada en el Parlamento Vasco con los votos de PNV y PSE-EE. Esta propuesta planteaba medidas para mejorar la regulación de los conflictos de intereses. Además, pretendía otorgar rango de ley al periodo de carencia de dos años, es decir, el tiempo que ha de transcurrir desde el abandono de un cargo público hasta que se accede a una responsabilidad en el sector privado.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/privatizaciones/puertas-giratorias-oasis-vasco-energeticas-iberdrola-repsol-pnv

Cooperación y gobernanza en un mundo fragmentado

Caty R

El Foro Económico Mundial, también llamado Foro de Davos, es el coloquio que agrupa a los dueños del mundo. Ellos imponen año atrás año el último grito en observaciones para deformar la económica mundial. La representación funciona así: hay un slogan, que en principio se lanza como una propuesta del foro, que se repitiera hasta el hartazgo durante el año, en todos los medios en todos los idiomas, porque…, bueno, dentro de los activos que tienen en el mundo los dueños del foro también se hallan sus propiedades en los medios concentrados de comunicación.

El Gran Reinicio o El Gran Reseteo, en
el año 2020 es un ejemplo. Una iniciativa que llama a las partes
interesadas globales a cooperar en
la gestión de las consecuencias directas de la crisis de COVID-19 y transformar
el modelo económico tras la pandemia. El Gran Reinicio buscaba reiniciar
el capitalismo para poner el corazón en un sistema diferente y establecer
un nuevo contrato social para honrar la dignidad de cada ser humano, bueno, no
tan amplio, solo de ellos. Es muy importante lo que el eslogan diga porque es
una frase que destaca lo que se quiere, hace hincapié en un valor o
característica, marca el rumbo y no es necesario que funciones, por cierto.

La idea básica actual vuelve a hacer pie en la
cooperación al igual que el gran reseteo, todo tiene que ver con la gobernanza
mundial. En este caso es la cooperación en un mundo fragmentado, por lo que, el concepto fragmentación, saldrá hasta
en la sopa de todos los periódicos, textos, etc. La idea es básicamente la
misma, aprovechar la inercia de ciertos perfiles que modificaron la ingeniería
social durante la pandemia y ponerla a su disposición y beneficio. Quienes
gobiernan el mundo y se quedan con su riqueza, quieren convencer a los simples
mortales de la necesidad de ir modificando nuestros patrones de consumo, a la
baja por cierto, nuestros patrones de ahorro y de inversión, este último
central, con el fin de concentrar aún más los beneficios.

Pero
los puntos de referencia y los criterios para ejecutarlos a menudo son dudosos
o turbios; de hecho, siempre son inciertos y ambiguos. Ya que se trata de
engaña a los consumidores, inversores y reguladores con narrativas falsas. No
estamos hablando de promotores de la globalización ni del liberalismo y menos
del libre comercio, estamos hablando de ingenieros sociales que quieren
controlar la regionalización para su propio beneficio con la valiosa ayuda del
sector financiero, el aporte de las multinacionales y la inestimable
contribución del presupuesto estatal.

Y,
la verdad, los resultados pospandemia han sido todo un triunfo para Davos. La
ONG Oxfam asegura que desde el inicio de la pandemia de coronavirus un 1% de la
población mundial acaparó, durante los últimos dos años, casi dos terceras
partes de la nueva riqueza generada, alrededor del doble que el 99% restante.

En
gran parte de los últimos 40 años, los políticos estadounidenses y mundiales
actuaron como si el mundo fuera plano. Inmersos en la corriente dominante
del pensamiento económico neoliberal, asumieron que el capital, los bienes y
las personas irían a donde fueran más productivos para todos. Si las empresas
crearan puestos de trabajo en el extranjero, donde era más barato hacerlo y los
beneficios de la cadena de producción eran mayores, las pérdidas de empleo
nacional se verían compensadas por los beneficios para los consumidores, bienes
más económicos. Mientras los países pobres reducían los salarios para que las
multinacionales los insertaran en las cadenas de producción.

Sin
embargo, a pesar de 40 años de malestar de la clase media, las administraciones
tanto demócratas, republicanas y socialdemócratas del mundo han impulsado
políticas de globalización y laissez-faire sin crear redes de seguridad social
que hubieran convertido, no solo en el discurso, sino en la realidad un
laissez-faire más justo. Los golpes que han recibido los trabajadores a nivel
mundial y especial los estadounidenses promedio en términos de desigualdad,
estancamiento de salarios, destrucción de empleos, son muy profundos.

Desde comienzos del siglo XXI, los dos mayores
beneficiarios de la globalización neoliberal han sido el Estado chino y las
empresas multinacionales. La crisis financiera de 2008–2009, la pandemia y
la guerra en Ucrania expusieron las vulnerabilidades del sistema, desde los
desequilibrios de capital hasta las interrupciones de la cadena de suministro y
la agitación geopolítica. Los países ahora quieren más cercanía en sus
cadenas de suministro para productos cruciales como microchips, energía y
minerales de tierras raras. La idea de que la economía global debe volver
a ponerse al servicio de las necesidades nacionales está ganando fuerza y el
relato de “vuelta
a casa” (Homecoming)
es la nueva guía espiritual de Davos, de las multinacionales y del sistema
financiero. Adiós globalización, bienvenida la regionalización.

La
nueva estrategia industrial tiene mucho de vieja y apunta a reestructurar las
cadenas de suministro para que sean menos dispersas. La forma exacta del
próximo orden económico posneoliberal aún no está clara, pero probablemente
será mucho más local, heterodoxa, complicada y multipolar que la anterior.
Podría decirse que es justo como debería ser, la política tendrá lugar a nivel
del Estado-Nación. Los formuladores de políticas pensarán en que la economía ya
no se trata de quién eres, sino de dónde estás.

La
actual desigualdad global de oportunidades significa que lo que más importa
para tus condiciones de vida es la buena o mala suerte de tu lugar de
nacimiento. La desigualdad entre los diferentes lugares del mundo es mucho
mayor que la diferencia que puedes hacer por tu cuenta. Cuando se nace en
un lugar pobre, donde muere uno de cada diez niños, no se podrá reducir las
probabilidades de los bebés mueran al nivel promedio de los países con la mejor
salud infantil. No puede volverse saludable y rico por su cuenta: las
sociedades progresan, no los individuos.

Lo
peor es que la desigualdad debido al modelo imperante tiende a una mayor
concentración entre países y dentro de los países. O sea, la desigualdad se
afianza y se trasladara hacia el interior y esta idea queda aterradoramente
expuesta en la poca movilidad y capacidad de lucha de los trabajadores a lo
largo de los años. Estados Unidos es un caso emblemático de lo hecho y lo que
se pretende arreglar laboralmente.

Los gráficos que siguen dicen más que las palabras en relación a lo que ha sucedido con la globalización. El primer cuadro tiene que ver con la publicación de la Oficina de Estadísticas Laborales de EEUU del valor real de la hora de trabajo o lo que sería el salario real, desde 1964-2019, como muestra el cuadro el valor real de la hora trabaja en 2019 es exactamente el mismo que en febrero de 1973. Peor aún, desde 1970-2020 la cantidad de paros y personas involucrados en conflictos laborales ha caído estrepitosamente. Lo fatal es que para mantener los salarios la cantidad de horas trabajadas en 1983 era de 1816 y en 2015 de 1861, 45 horas más que 32 años antes.

Productividad por hora trabajada en dólares la hora

Fuente: El Tábano Economista. Elaboración propia en base a ILOSTAT.

El
broche de oro de la explicación de la concentración del ingreso, para seguir
con el ejemplo de los Estados Unidos, se encuentra a la vista. Los trabajadores
producen un 80% más de valores por hora, y además la cantidad de hora
trabajadas con mayor productividad aumentó mientras que sus sueldos siguen
igual, o sea, los beneficios completos van a parar a los dueños del capital. Y
como si nada sucediera, esto ocurre sin protestas, sin movilizaciones y con
quejas menores, a no ser la votación de Trump.

En
el mundo sucede lo mismo, el incremento de la productividad desde los años setenta
del siglo pasado en adelante es exponencial, mientras que los salarios reales
se mantienen constantes o caen, la cantidad de horas trabajadas aumenta y la
concentración del ingreso se afianza con protestas mínimas. Tanto Brasil como
Argentina son un ejemplo didáctico de lo que pasó y del futuro esperado.

En
ambos países la productividad se disparó, los salarios cayeron de manera
estrepitosa en dólares, y durante los gobiernos de derecha, los reclamos
mermaron en comparación con los realizados con gobiernos progresista que
escuchan sus reclamos. Si bien los cuadros muestran el caso Argentino, el de
Brasil es, a grandes rasgos, similar.

La secuencia es muy clara. Brutal aumento de la productividad que no se condice con incrementos salariales, mayores empleos con sueldos de pobreza, flexibilización laboral y aumento exponencial de la informalidad. Esta idea, unida a la inflación, desbarató por completo el poder de compra de los trabajadores, redujo el costo de producción, y por sobretodo, incrementó la tasa de beneficios de las empresas, bancos, y servicios, o sea, permitió que quienes más tienen se lleven más de la torta. 

Al igual que el mundo neoliberal, el mundo posneoliberal traerá desafíos además de oportunidades. La desglobalización, por ejemplo, estará acompañada por una serie de tendencias inflacionarias en el corto plazo Durante demasiado tiempo se han utilizado en Latinoamérica modelos económicos obsoletos para tratar de dar sentido a su mundo que cambia rápidamente. Eso no funcionó en el apogeo de la manía neoliberal en la década de 1990, y ciertamente no funcionará hoy. 

Lo
que sí queda claro es que los estadounidenses han decidido que sus empresas
tienen que dar trabajo en cercanía, a su población o a los países limítrofes
con quienes pueden obtener beneficios. También está claro que el modelo
extraccioncita de salarios bajos es el que se quiere imponen en los dos mayores
países de América del Sur.

Los BRIC+ son una esperanza, y quizás con ellos, como
dice el licenciado Gerardo de Santis, podamos tener el mínimo grado de
libertad y  competencia externa con empresas estatales, que compren más
caro a los productores y vendan externamente trayendo dólares tan necesarios,
sin quedar atados a las multinacionales del sector externo. También podrían
vender internamente a precios subsidiados para ser más competitivos.

América
Latina es un gran ejemplo de que el Estado funciona, sobre todo, en Argentina.
Empresas petroleras exitosas, tanto como los modelos educativo y sanitario.
Pero con esta concentración del ingreso y la falta de protesta y movilización,
las mayorías de la población no pueden tener un final feliz, para entusiasmo de
Davos. 

Fuente: https://eltabanoeconomista.wordpress.com/2023/01/22/cooperacion-y-gobernanza-en-un-mundo-fragmentado/

El lobby fósil gastó 4 millones en desinformación y negacionismo en redes sociales durante la COP27

Caty R

Las grandes empresas del gas y del petróleo gastaron cerca de 4 millones de dólares en desinformación, es decir, en publicar mensajes «engañosos o que puedan inducir a error» sobre la crisis climática, sus impactos y sus soluciones en redes sociales, en el marco de la cumbre del clima de la ONU (COP27) que se celebró en noviembre en Sharm el Sheij, Egipto. Así lo revela un informe publicado por la Red de Acción Climática Contra la Desinformación (CAAD) coordinado por el Institute for Strategic Dialogue y en el que han participado distintas organizaciones como Greenpeace, Amigos de la Tierra o la Universidad de Exeter.

La CAAD ha
analizado las campañas sufragadas en Facebook e Instagram -redes
sociales que pertenecen a la compañía Meta, dirigida por Mark
Zuckerberg- que alentaron discursos «falsos o tendenciosos» sobre la
crisis climática en el contexto del encuentro internacional. Los autores
también identificaron a fabricantes de plásticos y laboratorios
de ideas que promueven el uso de estas energías contaminantes entre
los mayores pagadores de anuncios de desinformación climática. Con «desinformación
climática», se refieren a la difusión de contenidos que rebajan
la gravedad del cambio climático y sus consecuencias, que niegan
el cambio climático o que presentan como positivas para
detener el calentamiento acciones que contradicen el consenso científico.

Energy Citizens, Shell, Chevron y Exxon, señalados

Entre el 1
de septiembre y el 23 de noviembre de 2022, el estudio halló 3.781 anuncios, la
mayoría impulsados por el grupo Energy Citizens,
asociado al Instituto Americano de Petróleo con mensajes que «retrasan» la
acción climática. Es decir, que restan importancia a los efectos del cambio
climático y, por tanto, potencian seguir consumiendo combustibles fósiles.

El informe
destaca entre las comercializadoras de carbón a Shell, Chevron y ExxonMobil,
que «promocionaron sus credenciales ecológicas y contribuciones para
lograr Net Zero (compromiso para alcanzar cero emisiones) durante
la COP27, a pesar de que sus inversiones siguen abrumadoramente inclinadas
hacia el petróleo y el gas fósil.»

Las 10
principales páginas por volumen de publicidad e inversión fueron de relaciones
públicas de la industria y lobbies energéticos, entre
los que se encuentran: Americans for Prosperity; Energy For Progress and Energy
Citizens; Natural Allies for a Clean Energy Future; Affordable Energy for New
Jersey; American Encore; Canadian Association of Petroleum Producers (CAPP);
Enbridge; y The Empowerment Alliance.

Cerca de
200 estados se comprometieron durante la COP27 a crear un fondo
de pérdidas y daños, mediante el cual los países ricos, los
mayores contaminadores históricos, ayudarán a pagar a las economías en
desarrollo la factura de sus desastres climáticos extremos. La investigación
señala que los contenidos pagados en redes favorecieron un «enfoque
engañoso» para presentar el fondo como «reparaciones climáticas».

«Esta investigación
demuestra que la desinformación climática no está desapareciendo y, de hecho,
está empeorando. Durante la COP, el motor de búsqueda de Twitter puso
#ClimateScam [estafa climática] entre los primeros resultados sin ninguna
justificación de los datos que lo respaldaban», afirma en el comunicado Erika
Seiber, portavoz de desinformación climática de Amigos de la
Tierra EE.UU.

Urge frenar la desinformación climática

«Hasta que
los gobiernos no responsabilicen a las redes sociales y a las empresas de
publicidad, y hasta que las empresas no responsabilicen a los desinformadores
profesionales, las conversaciones cruciales sobre la crisis climática van a
estar en peligro. Para empezar, Twitter debería ofrecer una explicación de cómo
surgió esta inexcusable tendencia al negacionismo climático», agregó Seiber.

El
secretario general de la ONU, António Guterres, que
ha criticado la desinformación climática en múltiples ocasiones, aprovechó su intervención
esta semana en el Foro Económico de Davos para afirmar que las
grandes petroleras han vendido «la gran mentira» y deberán rendir cuentas
por ello. Este discurso hacía referencia a las informaciones que han revelado
que petrolera
Exxon ya conocía
el alcance del cambio climático en los años 70 y no actuó en
consecuencia.

El IPCC,
el grupo de expertos en cambio climático de la ONU, también advirtió en su
último informe de que la «propagación de información científicamente
engañosa por parte de contramovimientos organizados ha alimentado la
polarización, con implicaciones negativas para la política climática».

Este estudio sobre la desinformación climática ha sido coordinado por el Institute for Strategic Dialogue y elaborado conjuntamente por las organizaciones ACT Climate Labs, CASM Technology, Climate Nexus, Code for Africa, Conscious Advertising Network, DeSmog, Dewey Square Group, E3G, Amigos de la Tierra EE.UU., Graphika, Media Matters for America, Purpose Asia Pacific, Purpose Climate Labs, Greenpeace, Union of Concerned Scientists, la Universidad de Exeter y SEDA Lab.

Fuente: https://www.climatica.lamarea.com/lobby-fosil-desinformacion-cop27/

Empresas españolas al servicio de la ocupación israelí

Miguel Arróniz

eDreams figura en la Base de Datos de las Naciones Unidas debido a sus actividades ilegales en los asentamientos de los Territorios Ocupados Palestinos

El 12 de febrero de 2020, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas hizo pública la Base de Datos de aquellas empresas que actúan y se benefician económicamente de los asentamientos de los Territorios Ocupados palestinos, A/HRC/43/71.

El estudio finalizó en julio de 2019. Había comenzado años antes, recopilando información y poniéndose en contacto con las empresas implicadas. Algunas se negaron a reconocer su participación; hubo otras que la admitieron, pero alegaron que había sido puntual su actividad y que no reiterarían sus actividades de negocios en los asentamientos. Por último, hubo 112 empresas, las cuales, a pesar de las advertencias de que sus operaciones violaban el Derecho internacional, la IV Convención de Ginebra y diferentes resoluciones de las Naciones Unidas, como la 2334 (2016) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, persistieron en su actividad, pensando que les ampara la misma impunidad con la que actúa el régimen de apartheid israelí.

Entre esas empresas se encuentra la española eDreams, una compañía que opera como agencia de viajes en línea para reservas de alojamiento y otros productos de viaje.

Mediante las marcas de la compañía, eDreams, Opodo y Travellink, la empresa promueve y facilita el lucro derivado de propiedades ubicadas en asentamientos ilegales en la Cisjordania ocupada, en Jerusalén Este y el Golán sirio. Esos destinos pueden encontrarse en su web, sin que se informe a los consumidores sobre la situación ilegal de los asentamientos según el Derecho internacional y su ubicación en tierras ocupadas, expropiadas y de las que, en muchos casos, se ha expulsado a los habitantes originarios, palestinos o sirios.

No se trata sólo de una cuestión de información, es que se promueve la usurpación y se recompensa la ocupación y la ilegalidad. Pues bien, ni siquiera eso lo señala su auditor, Ernst & Young, el mismo que ha auditado a la empresa CAF, la cual construye líneas de tranvía entre la ciudad ocupada de Jerusalén y las colonias ilegales próximas en los Territorios Ocupados palestinos. Por cierto, CAF y eDreams tienen ambas como consejera a la señora Carmen Alló, que se ocupa (?) de cuestiones de auditoria y sostenibilidad.

¿Y cómo se puede revertir la situación? ¿Qué actuaciones pueden llevar a cabo los poderes públicos para hacer sentir su peso ante las violaciones del Derecho internacional de ciertas empresas delincuenciales?

El Derecho internacional ha actuado contra empresas y directivos empresariales desde los juicios de Nuremberg. También, en casos concretos, tras las dictaduras argentinas y brasileñas, cuando se demostró la participación de empresas y directivos de Ford y Volskwagen en crímenes de lesa humanidad y en el trabajo esclavo de presos políticos. Hubo sanciones económicas para el régimen del apartheid sudafricano. En otros planos, como el ambiental, hay avances, aunque haya empresas como la sueca Bolingen o Chevron, responsable del vertido de petróleo, que pretenden desligarse de sus errores. También los sindicatos han dado a su vez pequeños pasos mediante el diálogo social, logrando acuerdos con determinadas empresas relativos a la seguridad en el trabajo. Pero nos queda por saber si hay voluntad política para enfrentarse a las empresas que actúan en contra del Derecho internacional y, más en concreto, de la IV Convención de Ginebra.

Se comprueba que es necesario un tratado internacional vinculante. La diligencia debida podría ser relevante si existiera una legislación obligatoria y superase lo que se conoce actualmente como un mecanismo administrativo de estudio de riesgos por la actuación de las empresas, y asumiese una capacidad de enjuiciamiento y sanción.

Ahora mismo, el gobierno sólo tiene buenas palabras, planes de derechos humanos, y recomendaciones de ciertos organismos. No ha desarrollado la ley de contratos públicos para evitar que esas empresas liciten o para que tengan penalizaciones disuasorias. Y, además, esas empresas, como eDreams, no así CAF, pueden operar en sectores sin relación con el sector público.

Pero sí que se pueden hacer otras cosas. Así, por ejemplo, ese proyecto de ley o directiva europea sobre la diligencia debida, con los requisitos antes enunciados, debe de acordarse lo antes posible. El tratado de empresas y derechos humanos que se discute en las Naciones Unidas, en el que la UE arrastra los pies, frente a lo vertiginoso de las sanciones a empresas rusas, ha de aprobarse y ratificarse. Y, en todo caso, se debe sancionar ya con los instrumentos existentes, la norma europea Torricelli, a las empresas que se benefician de la ocupación israelí, para evitar el doble rasero.

Las empresas españolas conocidas que actúan en los Territorios Ocupados son CAF, Edreams, GMV, INECO, OSSA, SEMI y TYPSA.

La cuestión es: ¿el gobierno español tampoco oye, no ve, sólo habla y práctica la doble medida en lo que se refiere al Derecho internacional en el caso palestino?

Firma la Iniciativa Ciudadana Europea de prohibir el comercio entre la UE y asentamientos de los Territorios Icupadoshttps://stopsettlements.org/spanish/

No es una santísima trinidad

Miguel Arróniz

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El papel fue descubierto por la humanidad hace unos dos mil años. En China. La humanidad buscó diversas vías para dejar asentada su memoria; haciendo códigos mediante abstracciones y convenciones. Escritura cuneiforme, jeroglíficos, quipus, alfabetos.

El papel fue inicialmente construido en base a celulosa, usando vegetales ricos en tales, como el cáñamo, troncos de árboles cuidadosamente tratados.

De China pasó a Japón, y con los árabes incursionando en Oriente, el papel vino con ellos a Europa. A España en primer lugar.

La imprenta tuvo similar recorrido y empieza a ser “pareja inseparable” del papel.

El papel se reveló apto para transmitir conocimientos, tradiciones, reflexiones, más y mejor que las piedras rúnicas, por ejemplo, u otros códigos tallados en piedra o madera, que ya mencionamos.

Antecedentes formidables se ubican cinco mil años atrás con los papiros, también de origen vegetal, en Egipto o con los pergaminos, de origen animal, que se ubican más recientes en el tiempo (doscientos años antes de la era actual), en la ciudad de Pérgamo, precisamente. Ante la escasez de papiros procedentes de Egipto esta ciudad del mundo griego se afanó en buscar y encontrar tamaño sustituto (cuero de cordero desecado).

Hoy el papel es una constituyente inescindible de toda la cultura de las sociedades humanas.

“Los restos de vidrio más antiguos datan de unos 5.000 años a.C. y se han hallado en zonas de Asia Menor, Mesopotamia y del Antiguo Egipto. Las primeras piezas hechas íntegramente de vidrio datan del 2.100 a.C., en las que se empleaba la técnica del moldeado.” (Wikipedia)

Nos topamos otra vez con un invento humano milenario, que tiene grosso modo edad similar a la del papiro/papel.

Hay muchos otros bienes culturales también milenarios y con muchísimos más años en su haber, como vestimentas y herramientas (incluidas las armas). Pero estos dos que he señalado −papel y vidrio−, han recibido, en pleno siglo XX, un formidable y brutal reemplazo, a través de materiales plásticos, y fundamentalmente con los termoplásticos. Ensalzados con las mejores virtudes.

Leemos en Wikipedia que: “Los plásticos derivados de petroquímicos son de fácil fabricación y sus costos son muy bajos.”

Si Wikipedia, que se presenta como un servicio neutro, sereno, adverso a todo reduccionismo, a todo escamoteo deliberado de información, a todo interés partidario o empresario, nos habla que los “derivados petroquímicos” son de fácil fabricación y costo muy bajo ¿qué dejaremos para que declaren la petroquímica y el mundo empresario del ramo?

Recuerdo la incomodidad de una Cámara (nacional) de plástico (mediados de los ’90) ante algunas notas mías advirtiendo sobre, por ejemplo, la contaminación tan inseparable de la montaña de basura plástica con que el planeta fue rellenado en las últimas décadas (recordemos el origen reciente de los plásticos; los termoplásticos provienen de la década del ’20 del siglo XX). Insistían en que el plástico era el non plus ultra en calidad.

Así fueron presentados. Y no sólo en Wikipedia. Y así los sigue presentando la petroquímica y en general el mundo cleptocórporatocrático (según la acertada denominación de Salle Lorier).

Hoy ya es inocultable el grado de devastación producido por el gran negociado petroquímico. Aunque sigamos haciéndonos los sordos.

Los microplásticos están en el aire, en las aguas, en la leche materna, concretamente en órganos nuestros.

Algunos daños ya han sido registrados y muchos de tales resultan irreversibles. Por ejemplo, cómo los plásticos han afectado la fertilidad biológica animal (todavía no sabemos si y en tal caso cómo, la vegetal, pero me temo que también, a causa del carácter no biodegradable de los plásticos).

Aunque asordinadas por toda la red de la biología oficial, por las empresas productoras y envasadoras con envases plásticos, por los diversos engranajes onusianos (PNUD, PNUMA, PMA, OMS, etc.), las pocas investigaciones emprendidas por biólogos que merecen el nombre de científicos analizando la realidad sin patrocinio corporativo, nos han dado elementos suficientes para estar más que preocupados, si nuestra atención fuera a la salud y no a las comodidades ni a los beneficios inmediatos.

Los autores de Our Stolen Future han probado en una compleja y vasta investigación de campo de larga duración la presencia de micropartículas plásticas que alteran las gónadas; por ejemplo, en lagos contaminados con cocodrilos sexualmente atrofiados. Han verificado el comportamiento de gaviotas haciendo pareja tratándose de dos gaviotas hembra (las funciones que en una pareja mixta cumple el macho, trayendo alimento, las cumple aquí una de ellas).

Como declara hasta The Nature Conservancy (una oenegé gigantesca y muy institucionalizada, aunque, “con las mejores intenciones”):

“La contaminación por plásticos se ha convertido en uno de los retos medioambientales más acuciantes […]. La producción e incineración de plásticos contribuye en gran medida al cambio climático. Los residuos plásticos también ahogan nuestras vías fluviales, contaminan nuestros océanos, matan la vida silvestre y se infiltran en nuestra cadena alimentaria.”

Su sitio-e informa que se producen 300 millones de toneladas anuales de plásticos.

Y la petroquímica, tan campante. Por eso el papel de denuncia, correcta, de TNC carece del necesario cuestionamiento (porque es una oenegé honorable pero domesticada).

Lo cierto es que el mundo empresario vinculado con la producción de plásticos no parece en absoluto dispuesto a perder la gallina de los huevos de oro. Una gallina dispuesta de tal modo que hace creer que hay ganancias. Que provienen del viejo recurso que la industria petroquímica llevó al paroxismo: la externalización de costos.

Las Cámaras de la Industria Plástica se limitan a calcular, como si lo hicieran científica u objetivamente, el peso de los envases (los de plástico son más livianos que los de vidrio), el costo de la materia prima (el petróleo extraído con salarios miserables y sin hacerse cargo de todos los pasivos ambientales que deja la extracción a su paso, arruinando suelos y asesinando a quienes resistan el expolio, como a los ogoni en Nigeria) es más barato que andar produciendo envases, por ejemplo, de vidrio o una red satisfactoria de agua potable. Pero en esos “cálculos de costos” se omite, deliberadamente, hablarnos del destino final del producido plástico (que en general, en el 90% de los casos, se trata de envases o bolsas que se usan una sola vez), su papel como agente contaminador de las más diversas formas y vías, etcétera.

Esta contaminación, tras décadas de inconsciente comodidad, tomó alcance planetario.

Como los plásticos no son biodegradables, su desaparición es aparente. Solo “real” al ojo humano. Con nuestra visión limitada. La erosión va desmenuzando el plástico, hasta hacerlo invisible a nuestros ojos. Pero las micropartículas siguen contaminando los mares.

Contaminándolos de un modo ingobernable. Contaminándonos. Superando los delirios tecnófilos de grandes barcos “tragadores” que iban a colar el plástico de los mares hasta dejarlos impolutos. No tengo idea cuántos millones de dólares se dilapidaron en los países enriquecidos, diseñándolos, pero la presencia generalizada de microplásticos en las aguas cortó ese proyecto “solucionador”.

Hace pocos años investigadores biólogos marinos advirtieron un “problemita”. Matthew Savoca, investigador de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU., resumió su malestar: “Ponemos toda esta basura en el océano y luego, por supuesto, obtenemos gran parte de nuestro sustento de ese océano.”

Savoca y sus colegas querían probar si el olor a plástico tenía o no algún tipo de efecto en el comportamiento de los peces y para ello diseñaron cuatro grandes estanques con agua de mar, y albergaron en ellos grupos de peces de una misma especie, anchoas. Un tanque con agua sola, otro con plástico limpio hasta entonces seco; el tercero, con agua perfumada con plástico que se había asentado en el océano durante tres semanas y el último con agua que habían perfumado con krill, un pequeño crustáceo que a las anchoas les encanta comer.

Los peces del primer y segundo estanque mantuvieron un comportamiento común, no se advertía reacción, pero las anchoas del tercer estanque, el que tenía agua en contacto con microplásticos, sí reaccionaron y de un modo similar al comportamiento que registraron en el cuarto estanque, el del krill: agrupándose nerviosas como buscando, ansiando comida.

¿Cuál es la diferencia entre los plásticos del segundo estanque y los del tercero? La permanencia de plástico en el agua. En ese tiempo, los plásticos de todas las dimensiones, macro y micropartículas, se recubren con microorganismos oceánicos en un proceso conocido en inglés como biofouling. No importa cuán “limpia” sea una pieza de plástico cuando se la arroja al océano, con el tiempo se convertirá en biofouled.

El experimento que hemos reseñado mínimamente nos da la dimensión del problema: si los peces comen con gusto, atraídos, microplásticos poblados con microorganismos que los inducen a engullirlos como si fuera comida, tenemos dos problemas: uno, que los peces no se alimentan realmente y dos, que si los peces “suben” en la cadena alimentaria y son pescados, por ejemplo, por humanos, los humanos ingerirán ese pescado, esa carne de pescado, con plásticos incluidos. Propio de un drama shakesperiano, recordaba Savoca: ‘estamos recuperando plástico del océano’.

Solo que esas micropartículas, no biodegradables, se pueden convertir en un problema, el núcleo disparador de un tumor, por ejemplo, si no es excretado por nuestros organismos.

En resumen, tanto en el aire, poblado por micropartículas plásticas que juegan a la ruleta rusa con nuestros pulmones, en el agua con el poblamiento de microorganismos apetitosos para la fauna marina, como en los rellenos sanitarios invalidando territorio y dando origen a lixiviados altamente contaminantes, los plásticos parecen estar llevándonos a un mundo de pesadilla. Más allá de las luces (a veces deslumbrantes por su despliegue) de nuestro rutilante y tecnológico presente. ¿Cuál es la gracia de empezar a vivir una situación de cerco, de estado de sitio, ante la difusión ingobernable de materiales plásticos?

Por cierto que la producción industrial, e incluso la artesanal, de vidrio o papel genera contaminación. Pero pasados estos milenios, podemos decir que es incomparablemente menor respecto de la de los termoplásticos.