Isaac
Desde localidades costeras hasta municipios del interior, las bibliotecas están diseñando programas que van más allá de la simple lectura compartida. Debates, retos, talleres de creación y actividades lúdicas se combinan para ofrecer una experiencia atractiva y participativa. La mayoría de estas propuestas son gratuitas y están dirigidas a todos los públicos, desde niños de primaria hasta adultos mayores, con el objetivo de crear comunidades estables de lectores en torno a la biblioteca.
Nuevas propuestas para jóvenes y adultos
Uno de los ejemplos más recientes es el de San Roque, donde la Red de Bibliotecas, dirigida por la concejal Rocío Fernández, ha impulsado un club de lectura para jóvenes que comenzará el próximo 1 de octubre. La primera obra elegida es ‘El caballero de la armadura oxidada’, de Robert Fisher, y las reuniones combinarán la lectura con retos y actividades para hacer la experiencia más dinámica. La iniciativa busca que los participantes no solo lean más, sino que encuentren en los libros una forma de relacionarse y compartir opiniones.
En Ugao-Miraballes, la Biblioteca Municipal también ha abierto el plazo de inscripción para su club de lectura del curso 2026/27, dirigido a mayores de 18 años. Las sesiones se celebrarán uno o dos viernes al mes, de 18:30 a 20:15, y la actividad es totalmente gratuita. Con un límite de 20 plazas, si las solicitudes superan ese número, se realizará un sorteo el 16 de septiembre. Los interesados pueden apuntarse hasta el 15 de septiembre, y la primera cita será el 18 de septiembre.
Una oferta variada en Caudete
La localidad de Caudete ha presentado una programación especialmente ambiciosa. La Biblioteca Pública Municipal ‘Ana María Matute’ ha organizado 22 clubes de lectura para todas las edades, desde la bebeteca (0-3 años) hasta grupos de literatura en inglés y francés, novela histórica, lectura fácil y colaboraciones con asociaciones locales. Como novedades, este año se incorporan un club mensual sobre la Generación del 27 y otro de perspectiva de género. Las inscripciones se abrirán a partir del 23 de septiembre, y las actividades se desarrollarán de octubre a mayo.
La oferta de Caudete también incluye la Universidad Popular, con cursos de acuarela, sevillanas, yoga, cata de vinos y talleres de teatro, entre otros. La matrícula para los clubes de lectura es gratuita, mientras que los cursos de la Universidad Popular tienen un coste de 22 euros por curso. El plazo de inscripción para los cursos anuales es el 21 y 22 de septiembre, y para los cursos breves, el 24 y 25 de septiembre.
Fomento de la lectura desde la infancia
En el País Vasco, una biblioteca municipal ha lanzado un club de lectura en euskera para niños de 3º de Primaria a 1º de ESO. La actividad combina la conversación sobre lo leído con un ejercicio de creación, de modo que los participantes pierden el miedo a escribir y adquieren un goce más completo. Al final del año, con cada ejercicio mensual, se elabora un libro que cada niño se lleva a casa. La prematrícula está abierta del 31 de agosto al 25 de septiembre, y las sesiones se celebrarán los martes en Portalea, de 17:00 a 18:00 o de 18:00 a 19:00, dependiendo del número de grupos. La actividad es gratuita y está dinamizada por Peru Magdalena.
Estos ejemplos reflejan una tendencia clara: los clubes de lectura se han convertido en un servicio esencial de las bibliotecas públicas, con una oferta diversa que se adapta a todos los gustos y edades. La combinación de lectura, debate y actividades complementarias está demostrando ser una fórmula eficaz para acercar los libros a la ciudadanía y crear lazos comunitarios.
En definitiva, la apuesta por los clubes de lectura en las bibliotecas municipales no deja de crecer. La gratuidad, la variedad de títulos y la posibilidad de compartir experiencias son los principales atractivos de unas propuestas que convierten la lectura en un acto social. Con el inicio del nuevo curso, son muchos los municipios que ya tienen todo listo para dar la bienvenida a los lectores, tanto a los que ya eran asiduos como a aquellos que se acercan por primera vez. La lectura, una vez más, demuestra que es mucho más que un acto individual: es un punto de encuentro.

