Los caballos de Dios, de Nabil Ayouch

Mateo G. Prieto

Aish

«Volad, caballos de Dios», con estaspalabras convocaba a la yihad el profeta Mahoma según un hadiz de Ibn Jarir al-Tabari. Ahora los que vuelan son otros, como consecuencia de la reinterpretación que algunas células de Al-Qaeda hacen de las palabras del profeta y que se ha establecido entre los grupos terroristas como una consigna para llamar a la guerra santa. Los caballos de los atentados de Casablanca del 2003 son los protagonistas de esta película de Nabil Ayouch, en la que se narra la vida inventada de cuatro de los kamikazes que se inmolaron el 16 de mayo del 2003.

El relato nos presenta el día a día en el barrio chabolista de Sidi Moumen, en las afueras de Casablanca, a través de la vida de los protagonistas. Yasín y Hamid son hermanos en la ficción, pero también en la vida real, y sobre esta relación se estructura el guion del filme. Yasín siempre ha protegido a su hermano pequeño y se erige como cabeza de familia— pese a ser un niño de diez años— debido a los problemas de salud mental de su padre. Yasín toma, a su manera, las riendas de la economía familiar. Sus hermanos mayores no suponen ningún modelo de referencia, uno vive en las lejanas tierras del Sáhara Occidental y el otro sufre también trastornos mentales que lo mantienen pegado a una radio en el salón de su chabola.

Nabil Ayouch no solo nos hace partícipes de la vida de los dos hermanos, su mirada es más profunda y analiza, a través de los ojos de los protagonistas, la evolución social y política de Marruecos en las últimas dos décadas. La muerte de Hasán II, el hastío de los jóvenes que no ven otro futuro que la emigración, el ascenso del islamismo o la corruptela policial son algunos de los temas transversales que el director integra en el menú. Una combinación de ingredientes que obliga a Yasín, precoz en los negocios, a tomar atajos en un camino lleno de baches. Uno de estos atajos lo conduce a un callejón sin salida, la cárcel. Mientras cumple su pena, el barrio mantiene sus costumbres inalterables y no ofrece grandes expectativas a sus vecinos.

Yasín sale transformado de la cárcel, donde ha entablado relación con la comunidad islamista. El director entrecruza las historias personales (al fin y al cabo son el cuerpo de la película) para mostrar la evolución de los grupos islamistas en la sociedad marroquí. El barrio de chabolas y sus costumbres puede parecer un espacio viciado para los fundamentalistas, pero en realidad es el caldo de cultivo idóneo para la difusión de sus tesis. La hermandad teje una red cada vez más amplia de miembros que comparten no solo una misma visión del islamismo, sino también la pobreza, la represión y la camaradería. A pesar de todo, el egoísmo y la envidia también están presentes en esta peculiar burbuja, cada vez más amplia, donde se vislumbran ciertos favoritismos entre cofrades. El director se sirve de los celos para introducir un elemento clave en el razonamiento de un kamikaze, la duda. El espíritu de hermano mayor de Yasín lo fuerza a controlar las decisiones de su hermano pequeño, a quién él introdujo en la hermandad y que cabalga desbocado hacia su particular gloria.

Les Chevaux de Dieu , que obtuvo la Espiga de Oro en la 57ª Semana Internacional de Cine de Valladolid, se presenta como contrapunto a la célebre —pero no oscarizada— Zero Dark Thirty de Kathrine Bigelow. Ambas historias son complementarias, se acercan al mismo fenómeno desde diferentes puntos de vista; una se centra en el jinete —la de Bigelow—, mientras que Nabil Ayouch llama la atención sobre los caballos que guía ese jinete.

Ayouch nos acerca, desde el relato convertido en ficción, a una sensación difícil de expresar: la desesperanza por la ausencia de futuro. Nada parece más importante para los protagonistas que conseguir escapar del tedio de la indiferencia, solo la entrega absoluta por la causa islamista puede suplir el desinterés que la vida siente por los jóvenes de Sidi Moumen.

 

Entrevista al director Nabil Ayouch

 

¿Por qué una película sobre los atentados del año 2003?

Los atentados del 2003 en Casablanca fueron un acontecimiento que sacudió todo el país. Fue el fin de un periodo, el fin de los tiempos de la inocencia, el fin de la vida en una comunidad multicultural y con diferentes credos en la que se basaba Marruecos. De hecho, resultó un despertar muy brusco y a mí, particularmente, me afectó bastante. Así que me apetecía retomar el asunto desde un ángulo un poco diferente al que ofrecieron los medios en la época.

¿Cómo eligió a los protagonistas?

Fue un proceso bastante largo, pasé dos años y medio en los barrios populares de los alrededores de Casablanca; me reunía con asociaciones y con jóvenes para intentar entender lo que estaba ocurriendo y cómo algunos de ellos podían alcanzar tal nivel de desesperanza. Durante este periodo, digamos que sobre el terreno, conocí a ciertos jóvenes que me parecieron interesantes y en los que me basé para rodar esta película.

En Los caballos de Dios introduce una cuestión clave en la conciencia de un kamikaze, el concepto de la duda, ¿cómo llegó a esa perspectiva?

Solemos pensar que en los barrios populares hay una armada de jóvenes preparados para convertirse en kamikazes y eso es falso. Es muy difícil convencer a alguien para que llegue hasta el final. Cuando se encuentra frente a la realidad se da cuenta de que va a morir de verdad y en ese instante hay muchos que dan marcha atrás. Lo podemos ver en la película porque también lo vimos el 16 de mayo del 2003, hubo dos que no se inmolaron. Por lo tanto, claro que dudan y lo hacen por una razón muy simple: son humanos.

Antes hablaba de la desesperanza, en una sociedad como la que describe la película, ¿qué peso adquiere la envidia en la trama?

Más que en la envidia, la película se basa en la historia de los dos hermanos, Yasín y Hamid. En efecto, toda la dramaturgia del relato se construye en torno a una relación de respeto y admiración profunda entre ellos, de referencia entre uno y otro. Hamid vendía hachís al principio de la película y su personaje evoluciona, cuando entra en prisión pasa de ser un pequeño capitoste a islamista. Para Yasín es una pérdida total del referente que tenía desde el inicio del filme. Es a partir de ahí cuando comienza una relación de rivalidad entre ellos, que los conduce poco a poco al acto final, a inmolarse.

En la película hay un acercamiento al problema de la educación sexual, su ausencia, en todo caso, ¿cómo compartió esta idea con los protagonistas? que de hecho no eran actores profesionales.

Les expliqué hasta qué punto estas escenas eran importantes para la película principalmente las escenas de relaciones sexuales o la violación que hay al principio. Quería que entendieran que este pasaje es constructor del adulto en que se convierte el personaje; pero al mismo tiempo, también destructor, ya que si tuviera un aprendizaje sexual normal, si tuviera la capacidad de dar y recibir amor en un lugar donde hay poco espacio para la intimidad, pienso que simplemente se habría convertido en un adulto diferente al que se convierte. Así que explicándoles esto y con el beneplácito que dieron los padres de los más pequeños, creo que logramos su consentimiento y, por lo tanto, que resultara más fácil rodar estas escenas.

Muestra problemas no siempre reconocidos por el Estado marroquí, corrupción policial, drogadicción, prostitución, etc. ¿Ha tenido dificultades durante la grabación o en la actual distribución del filme por los cines marroquíes?

Sí, es cierto que muestro problemas que no deben haberles gustado a todos los responsables políticos de Marruecos. Al mismo tiempo, creo que hay una toma de conciencia, a raíz de las primaveras árabes, de que no podemos permanecer cegados ante ciertas cuestiones tan relevantes como el sistema educativo, el sistema de salud o la justicia social. Hay reformas que comenzaron hace algún tiempo y vienen acompañadas de iniciativas ciudadanas como este proyecto. Por ello, no he encontrado problemas durante rodaje o en la distribución de la película. También se habrán dado cuenta de que esta película habla de una realidad y trata de describirla. Esta realidad, también ellos —los responsables políticos— la viven a su manera y saben que deben actuar, que es urgente cambiar las cosas.

El Art Déco tendrá su Congreso en La Habana

CUANDO el próximo viernes comience en La Habana el XII Congreso Mundial de Art Déco, todas las miradas estarán puestas en el testimonio capitalino del poderoso influjo de este movimiento en la arquitectura de la ciudad.

Visto como una ruptura y dotado de identidad propia, según comentó a la AIN el arquitecto Gustavo López, el Déco fue considerado la puerta a la modernidad para una nación que buscaba el progreso y situarse a la cabeza de sus hermanos latinoamericanos de la época.

Grandes proyectos comisionados a importantes arquitectos nacionales y extranjeros, comenzaron a aparecer por toda la urbe, especialmente durante la presidencia de Gerardo Machado (1925-1933), junto a la llamada versión “pobre”, ejecutada por profesionales de menor renombre y maestros de obra.

López, coordinador general de la edición 12 de la cita y del grupo Habana Déco, coincidió con otros especialistas al mencionar a la casa Argüelles en Miramar y el Edificio Bacardí, en La Habana Vieja, como uno de los mejores ejemplos de este estilo en la arquitectura capitalina.

Las fachadas limpias, el acento en la verticalidad –aunque en ocasiones también se decantan por las líneas horizontales- y los motivos geométricos caracterizan a estas construcciones, elementos que también pueden verse en las maternidades de Línea y Obrera y la Plaza Finlay de Marianao, apuntó.

Es justo decir que muchas de las construcciones representativas del status económico y político en la Isla durante esos años no se adscriben a esta tendencia renovadora, aún así fue inmensamente popular y muestra de ello es el inmenso número de viviendas, tiendas y teatros que todavía existen en las calles habaneras.

Los coliseos Fausto y América, el cine Arenal, Almacenes Ultra y el Edificio López Serrano son innegables ejemplos del Déco cubano, reconocido también por el uso de imágenes tropicales y grandes paneles de cristal en los interiores.

Otra coincidencia entre la mayoría de estas estructuras es su pobre conservación y el relativo desconocimiento de este valioso conjunto patrimonial, aspectos a los que el Congreso, auspiciado por la Coalición Internacional de Sociedades Art Déco; pretende acercarse durante sus sesiones. (Tomado de Cultura, Cubadebate, con información de la AIN)

Antropólogos, ejércitos, salvajes y genes.

El célebre antropólogo Marshall Sahlins ha presentado la semana pasada su dimisión como miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos señalando su objeción a que esta colabore en proyectos militares con el gobierno, por un lado, y como respuesta a la elección como miembro de Napoleon Chagnon, polémico antropólogo que vuelve a estar en el centro del debate debido a la publicación de su nuevo libro, Nobles salvajes.

El célebre antropólogo Marshall Sahlins ha presentado la semana pasada su dimisión como miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos señalando su objeción a que esta colabore en proyectos militares con el gobierno, por un lado, y como respuesta a la elección como miembro de Napoleon Chagnon, polémico antropólogo que vuelve a estar en el centro del debate debido a la publicación de su nuevo libro, Nobles salvajes.

Las renuncias públicas por cuestiones políticas a la Academia Nacional de Ciencias (ANC) son muy poco frecuentes. Sahlins ha confirmado las razones de su dimisión. “Tanto por lo que se pone de manifiesto en sus propios escritos como por los testimonios ajenos, incluidos los de la población amazónica y otros investigadores profesionales de la zona, Chagnon ha provocado daños muy serios a las comunidades indígenas entre las que ha realizado su investigación”, afirma Sahlins. “Además”, añade, “las supuestas afirmaciones `científicas´ de Chagnon sobre la evolución humana y la selección genética que favorece la violencia masculina han demostrado ser superficiales y sin base, lo que ha descalificado a toda la disciplina antropológica. Como poco, su elección ha sido un error garrafal moral e intelectual por parte de buena parte de los miembros de la academia.”

Sahlins ha señalado también su rechazo a los diversos proyectos de colaboración anunciados recientemente entre la ANC y el ejército de los Estados Unidos. Uno de los proyectos implica “medir las capacidades humanas” y “la combinación de habilidades individuales para generar capacidad de actuación colectiva”; otro se dirige a estudiar “los factores sociales y organizacionales que responden a influencias externas y tienen incidencia en el comportamiento de los individuos que se encuentran en un contexto de acción militar”. Los dos proyectos han señalado entre sus objetivos la utilización de la investigación social “para mejorar las políticas de personal y las prácticas del ejército de Estados Unidos.”

Debido al “peaje que el ejército se ha cobrado en sangre, tesoros y felicidad para la gente de Estados Unidos, y al sufrimiento que ha impuesto a otros pueblos”, dice Sahlins, “la ANC, si es que se implica de alguna forma en esas investigaciones, debería dedicarse a estudiar cómo promover la paz y no cómo hacer la guerra.”

La dimisión de Sahlins pone en el centro del foco dos debates recurrentes dentro de la antropología: uno, la relación más apropiada -si es que tiene que darse alguna- entre los ejércitos y la antropología; dos, el papel de las ciencias experimentales dentro de la disciplina.

Los defensores de Chagnon critican la actitud general de los antropólogos culturales, que marginan a quienes se consideran científicicos. Además, el propio Chagnon ha señalado que la publicación de 1976 de Sahlins, Uso y abuso de la biología, pone de manifiesto su carácter marcadamente anticientífico.

“Los defensores de Chagnon operan completamente por desviación”, rebate el antropólogo anarquista David Graeber. “Nunca entran a debatir seriamente el núcleo de las críticas a lo que hizo Chagnon, que es difamar a un grupo de seres humanos para que se pueda desatar sobre ellos una gran violencia.” “Marshall Sahlins es un hombre de principios”, continúa Graeber. “Nunca ha tenido demasiada paciencia con los «machos» estadounidenses sin camisa que bajan a la selva, declaran que sus pobladores son unos salvajes violentos y utilizan eso como excusa para empezarse a comportar ellos mismos como auténticos salvajes violentos – pero con un acceso infinitamente mayor a recursos tecnológicos.”


El último libro de Napoleon Chagnon, de carácter autobiográfico y titulado “Noble Savages: My Life Among Two Dangerous Tribes – the Yanomamö and the Anthropologists” (“Nobles Salvajes: mi vida entre dos tribus peligrosas – los yanomamö y los antropólogos”), acaba de ser publicado en inglés. En 1968 su obra “Yanomamö: el pueblo feroz” presentaba a los yanomamis como “astutos, agresivos e intimidantes” y afirmaba que “viven en un estado de guerra crónico”. El libro sigue siendo una obra de referencia entre los estudiantes de antropología.

Los yanomamis viven en Brasil y Venezuela y son el mayor pueblo indígena relativamente aislado de América del Sur. Su territorio está legalmente protegido, pero los buscadores de oro ilegales y los terratenientes ganaderos siguen invadiendo su tierra, talando su selva y transmitiendo enfermedades que ya en la década de los 80 causaron la muerte a uno de cada cinco yanomamis de Brasil.

El trabajo de Chagnon ha tenido consecuencias de largo alcance para los derechos de los yanomamis. A finales de los 70, la dictadura militar que gobernaba Brasil, que se negaba a demarcar el territorio yanomami, estuvo claramente influida por la caracterización de los yanomamis como hostiles entre sí. En la década de los 90, el Gobierno británico también se negó a financiar un proyecto educativo con los yanomamis, escudándose en que cualquier proyecto con la tribu debería centrarse en “reducir la violencia”.

Stephen Corry, el director de Survival, hizo hincapié hoy en que “la mayor tragedia de esta historia es que los verdaderos yanomamis han quedado prácticamente excluidos de ella, ya que los medios de comunicación han escogido centrarse únicamente en los detalles más escabrosos del debate que se libra entre los antropólogos o en las controvertidas caracterizaciones de Chagnon. De hecho, ‘Yanomamö: el pueblo feroz’ ha tenido repercusiones desastrosas tanto para los yanomamis como para los pueblos indígenas en general. No hay duda de que se usa en su contra, y de que ha hecho renacer el mito del siglo XIX del ‘brutal salvaje’ en la actual corriente de pensamiento”.

 

El incontenible río de la vida

Michel Balivo

Nuestros sicólogos y filósofos que se dan el tupé de hablar de “ciencias sociales”, hasta nuestros físicos y químicos han definido de muchos modos el amor. Es algo así como un músculo, un apéndice cardíaco hoy renovable o una secreción cerebral, una inyección de alguna feromona que estimula no se que cosa en el sistema nervioso, y entonces sucede esto, lo otro y lo de más allá. Hasta hablamos de “hacer el amor”.

Pero todavía estamos esperando que salga al mercado una inyección, algo que untarnos, una especie de viagra emocional que tomar oralmente que nos permita disfrutar auque sea unos minutos de esa maravillosa alucinación, de enamorarnos “a voluntad”. Somos hombres muy modernos pero en eso no hemos superado mental o emocionalmente a nuestros antepasados que pedían filtros, brebajes o perfumes mágicos a los brujos de turno, para seducir a las personas amadas que no les correspondían.

Sin embargo, amanecimos el lunes 18 de febrero con las mejores noticias que pudieran esperarse. Como les anticipé en el artículo “Cuando el planeta todo está en oración” publicado el 26/12/2012, el presidente Chávez ya volvió sonriente a Venezuela y el país, la nueva sensibilidad del planeta todo está de fiesta. Por allí anda la en muchos sentidos pobre gente de la oposición, haciendo inútiles esfuerzos para contener el desbordado río de la vida.Y es que por muy buen artista que seas, por muchos escenarios mediáticos que construyas no puedes imitar las poderosas fuerzas emocionales de las vida.

Seguramente la oposición debe andar buscando una especie de milagro, un alqumista como el de la novela del alemán Patrick Suskind “El perfume”, que les sintetice un filtro mágico con el cual untar sus candidatos para producir similares alucinaciones colectivas de amor por un líder. Les resulta muy difícil discernir que hemos “entrado” en nuevos tiempos y la truculenta politiquería en la que se educaron, en la que se formaron, a la que se habituaron, ya está herida de muerte.

Hoy en día es la voluntad política concretada en hechos sociales, la que nos orienta y abre las puertas hacia una distribución equitativa de los ingresos, lo cual comprendemos como el único modo da acercarnos al menos a poner los cimientos de la justicia y la paz social. Si eso es lo que realmente deseas y estás dispuesto a correr el riesgo de intentarlo, no necesitas analistas de discursos que midan las reacciones populares, el consabido rating.

Hay gente bien intencionada que ingenuamente intenta evaluar los pasos dados en Venezuela en esa dirección. Pero aún no hemos caído en cuenta de que todo lo que disponemos en cuanto a desencadenar y direccionar acontecimientos sociales, al igual que en los temas del amor son solo teorías, ideologías, especulaciones que nadie, ninguna revolución ha logrado comprobarnos con hechos. Y entonces una vez más, tenemos mil explicaciones para los motivos de su fracaso.

Pero explicaciones mediante o no, seguimos sin haberlo logrado. En palabras más directas seguimos infelices, frustrados, esperando que algo suceda, que alguien lo haga suceder, que el tiempo nos traiga momentos más agradables. Porque más allá del palabrerío dándonos cuenta o no, eso es lo que deseamos. ¿Qué otro móvil que la insatisfacción con un modelo social ya agotado en sus posibilidades y/o superado por la conciencia, podria haber para desear cambiar nuestras formas de vida, para comprometernos con una revolución?

A quien aún acepta sin mucha reflexión que los pensamientos y sentimientos son una especie de excreción cerebral o cardíaca, una simple y mecánica reacción a estímulos del medio, debe parecerle totalmente normal por asociación o contigüidad pensar que las enormes torres de los centros comerciales que florecen hoy en día por doquier, son una manifestación de los nuevos tiempos y las revoluciones de los pueblos, de los modernos esclavos, una antigüedad pasada de moda.

Pero no debe ser fácil para esa mentalidad ingenua o poco reflexiva explicar, si es que acaso se lo pregunta, cómo en esa parcela de realidad tan ordenadita, tan “decente”, irrumpen hechos inesperados, inéditos históricamente. Como la rebelión cívico militar que trajo de nuevo al presidente Chávez secuestrado o derrotó el sabotaje petrolero planificado al detalle por la inteligencia internacional, que pretendía hacerse de nuevo con el petróleo venezolano paralizando la economía, hambreando al pueblo, derrotando la inexperta revolución aún en pañales.

Una vez más, explicación mediante o no la revolución continúa su marcha mientras otros modelos se desmoronan y van quedando atrás. Los tiempos han cambiado, la televisión nos bombardea en tiempo real con noticias nacionales e internacionales marcando nuestros ritmos mentales con una variedad de estímulos intensos, cargados de dramatismo que somos incapaces de asimilar. Pero al día siguiente ya todo eso es noticia vieja y otros escenarios vienen a desplazarlas.

Así paseamos como sonámbulos masticando información que no tenemos como metabolizar, indigestándonos, saturando nuestros sentidos hasta que solo deseamos apagar la TV, enterrar la cabeza como el avestruz, no saber nada, huir al campo a ver si cuando regresemos ya todo eso pasó como una pesadilla de la que despertamos aliviados. Vivimos tiempos acelerados de desgaste de los viejos modelos y no es fácil encontrar referencias orientadoras que los sustituyan.

¿De qué carece, qué es lo que más le hace falta a nuestra época, a nuestra siquis colectiva? Coherencia. Y la definición más simple y neta de coherencia es ser fiel en los hechos a lo que expresan tus palabras. Si le preguntas a cualquier humilde venezolano en la calle que piensa de la coherencia de su presidente te responderá sin dudarlo, “si el presidente Chávez lo dijo es porque lo va a hacer o ya lo está haciendo”. Y por asociación lo mismo piensa de su equipo de gobierno cuando le informa sobre la salud de su presidente.

¿Y qué dice el presidente de la oposición? Que necesita una oposición seria, políticos de verdad con quien se pueda dialogar, debatir. El partido Primero Justicia por ejemplo se fundó con fondos ilícitos que la madre de uno de sus participantes sustrajo ilegalmente de PDVSA. Así operaba la vieja guardia política, muchos padres adinerados compraban puestos de diputados para sus muchachos. El candidato presidencial de la oposición fue uno de ellos.

¿Y qué dice la oposición del presidente Chávez? Que es dictatorial, impositivo. Es su modo de decir que no negocia al viejo estilo de “cuanto hay pa´mí”. No soportan, no les entra en la cabezota que la justicia y los derechos sean iguales para todos como lo establece la constitución. A ellos les gusta la “flexibilidad”. Por ejemplo, cuando se trata de estafar los ahorros de la gente llevándoselos del país, dando quiebra y pidiendo que el gobierno se los reponga con fondos púbilcos.

Eso sucede ahora en EEUU y Europa. Pero en Vezuela por el contrario, el gobierno le repuso sus ahorros a la gente y llevó a juicio a los banqueros que en complicidad con jueces se escaparon del país. Ahora los banqueros y jueces viven en Miami, son tratados como perseguidos políticos y se pretende juzgar al gobierno venezolano por irrespetar o violar sus derechos humanos. De hecho se lo condenó a pagar reivindicaciones a terroristas que pusieron bombas en las embajadas de España y Cuba.

Filósofos y pensadores de todas las épocas se han devanado los sesos y han llenado libros cuando disponían de ellos, preguntándose y tratando de responder por qué la experiencia de vida siempre resulta frustrante, insatisfactoria. ¿Cómo ha llegado el mundo y la humanidad a la presente y lamentable condición? Marx fue uno de los relativamente modernos pensadores que preocupado por su época realizó este ejercicio reflexivo y sacó sus particulares conclusiones.

Más allá del pecado original, el hombre como el peor de los predadores y nuestra especialidad de culpar siempre a los demás, hoy podríamos preguntarnos con sencillez, ¿cuál puede ser la experiencia, el mundo resultante de una conducta incoherente? ¿Que tipo de mundo podemos construir pensando una cosa, sintiendo otra y haciendo lo contrario? ¿O acaso no educamos a nuestros hijos diciéndoles que hagan lo que les decimos más no lo que hacemos?

Tal vez de aquí en adelante y mientras desarrollamos los circuitos de una mayor conciencia de sí, de nosotros mismos, debiéramos andar por la calle siempre con un espejo delante para poder observarnos en acción. Tampoco sería mala idea aunque tal vez todavía un poco cara, el filmarnos. Sobre todo en los momentos de mayor intensidad y automatismo, para observar luego el “repit replay” en intimidad y ver si aún nos reconocemos con agrado, sin sobresaltarnos.

En todo caso y más allá de las bromas estamos felices, exultantes con el regreso de nuestro presidente. Se prendió la fiesta y no habrá aves de mal augurio que la puedan detener ni acallar. Bienvenido a tu casa presidente, tu pueblo te acoge y protege. Gracias Fidel, gracias Cuba por cuidar a nuestro presidente con tanta dedicación esmero y amor. Si de algún modo se tejen lazos indestructibles, el sincero y profundo agradecimiento debe ser uno de ellos.

 

Eduardo Galeano: “Escribo cuando me pica la mano…”

El escritor uruguayo estuvo en Chile, donde recibió el XVIII Premio N’aitun, en reconocimiento a su prolífica obra.

De la Revista Punto Final

“Por suerte no me faltan picazones en la mano y escribo constantemente. Además es lo único que más o menos me sale. A lo largo de mi vida quise ser muchas cosas que no pude ser. Quise ser santo cuando era chico, que era muy místico, pero mi tendencia natural al pecado me lo impidió. Quise ser jugador de fútbol, como todos los uruguayos, pero era un pata de palo terrible. Quise ser pintor, dibujante, muchísimas cosas y trabajé en muchas. Fui obrero en una fábrica, cobrador, dibujante de letras, etcétera”, señala el escritor uruguayo Eduardo Galeano, que en días pasados recibió el XVIII Premio N’aitun, que otorga la Corporación Cultural Artistas Pro-Ecología.

La entrevista realizada por el periodista Alejandro Lavquén, de la Revista Punto Final, aborda temas diversos, pero el énfasis en la literatura es inevitable en el caso de Galeano, pues él prefiere ve que la política “se ha manoseado tanto que significa todo y no significa nada”.

Crítico, también prefiere colocar entre paréntesis aquello de ser un hombre de izquierda, porque en muchos caso, esta se muestra conservadora y atrasada. Así es Galeano: “Soy de izquierda, pero eso no significa que yo confunda, como muchos compañeros, por cierto muy queridos por mí, la religión con la política, nos soy fanático ni religioso en política. No creo en el fanatismo, creo que los fanáticos deberían estar todos encerrados en el manicomio, porque son peligrosos”. Estas consideraciones hacen del escritor uruguayo sea lo que es. Alguien que está “fuera de los géneros. Y eso es el resultado de muchos años de trabajo en que fui descubriendo que lo mío era una síntesis de diferentes géneros. Una tentativa de síntesis para recuperar la unidad perdida del lenguaje humano. Entonces no es clasificable porque además también eso proviene de un rechazo a la mala costumbre de ponerle etiquetas a la gente en su frente, de encasillarlo todo. Cuando se habla de literatura política me pregunto si hay alguna literatura que no sea política. Si no hay alguna literatura que elija entre la libertad y el miedo. Y lo mismo con las personas, nunca coinciden las etiquetas. Yo les disparo a las etiquetas. Y cuándo me dicen escritor de qué. Yo digo: de todo, de cualquier cosa. O cuándo me dicen usted es poeta; respondo, no, no escribo poesía, o a lo mejor la escribo y no me doy cuenta, y eso me llena de alegría, porque la literatura que más me gusta es la que revela la poesía escondida”.

Galeano confiesa cuándo se dio cuenta de que era un escritor: “Cuando me di cuenta de que era un inútil total. Entonces a lo tenía qué hacer en la vida, y la verdad es que la literatura me ha dado muchas alegrías. La certeza de que uno puede escribir de tal manera que las palabras que broten de una página toquen la cara de quien la está leyendo, como si las palabras tuvieran dedos, como un contacto real”.

La referencia a su obra clásica es inevitable. Las Venas Abiertas de América Latina que siguen creando conciencia. ”Mucha, sí. Lo cual demuestra que escribir no es una pasión inútil. Escribir es un modo de comunicación, y en este caso ese libro (Las venas) tuvo la suerte de llegar a muchas manos y de pasar por varias generaciones. Me siento muy feliz con él”.  Señala además, que “fue un punto de partida, después cada libro empuja otro libro. Las venas fue un punto de partida, no de llegada. A partir de ahí fui desarrollando un lenguaje propio. Abarqué otros estados, otros perfiles, otros temas de la realidad que no están en Las venas, que es sobre todo un libro centrado en la historia económico-política de América Latina.

Respecto a su vigencia, eso ocurre, lamentablemente, porque la realidad no ha cambiado mucho desde que el libro se escribió. Ojalá fuera una obra de arqueología, esa sería mi intención. Entre otras cosas porque me dejarían en paz. No me preguntarían más nada sobre el libro [lo dice con humor]. Me pasa con Las venas lo mismo que al pobre Quino con Mafalda, que lo único que quiere es estrangularla… Pero la verdad es que estoy muy orgulloso de ese libro, pues después de tantos años ha influido sobre tanta gente y en tantos procesos”.

Sobre su último libro Los hijos de los días dice: “Es un libro que tiene la forma de un calendario. Es como un almanaque, y de cada día brota una historia. Nació de una frase que escuché hace ya muchos años en mis andanzas, pues soy un caminante. En una comunidad maya de Chiapas escuché decir ‘nosotros somos hijos de los días’. La cultura maya es la única cultura de las Américas en la que es el tiempo el que funda el espacio. O sea el espacio es hijo del tiempo y no al revés. Me quedó grabada esa frase, me pareció muy hermosa. De ahí el título…”.

España: excluyen del Sistema Sanitario a los inmigrantes “irregulares”

A veces la memoria es traicionera. O la traicionamos.
Y olvidamos que hubo un tiempo en el que todos fuimos inmigrantes.
Porque si no lo fuimos nosotros, lo fueron nuestros padres, nuestros abuelos.
Y todos, presuntamente diferentes: distintas lenguas, pieles y rostros,
van dejando los mismos rastros de sueños, de nostalgias, de cielos perdidos, de paisajes ausentes.
Y hasta las sonrisas tienen una lágrima de tristeza.

“El Chasqui” Nº14 – Revista del Centro Latinoamericano de Reus ( Catalunya )

 


ESPAÑA: Excluyen del Sistema Sanitario a los inmigrantes “irregulares”.
* Carlos Iaquinandi Castro, redacción de SERPAL.

>> En el último Consejo de Ministros realizado el viernes pasado, el Gobierno español aprobó el Real Decreto por el que se regula la condición de asegurado y de beneficiario para acceder a las prestaciones de la sanidad pública. Dicho decreto excluye de la cobertura sanitaria pública a todos los extranjeros que se encuentren en situación “irregular”.

Esta decisión, implica que varios cientos de miles de inmigrantes que llegaron al país en el momento en que se requería mano de obra para determinados trabajos ( básicamente construcción, tareas rurales y servicios) pero que ahora -como ocurre con más de cinco millones de españoles- han perdido su trabajo, a partir del próximo primero de setiembre quedarán excluídos del Sistema Nacional de Salud.

Muchos de ellos ocuparon en su dia puestos con trabajos duros, salarios precarios, y jornadas abusivas. Cotizaron durante dos, tres o más años a la Seguridad Social.
Con el Real Decreto aprobado, y aunque sean actualmente poseedores de la tarjeta sanitaria y estén empadronados en el municipio de residencia, quedarán fuera del Sistema. Solamente se atenderán las urgencias y los embarazos. Los niños y menores de 18 años también serán atendidos: están protegidos por convenios internacionales firmados por el estado español. Los médicos de familia y de comunidad del Sistema Sanitario ya han planteado formalmente la “objeción de conciencia”. Afirman que no pueden dejar de atender a pacientes que lleguen a su consulta. A los nuevos y los que ya se encuentren en tratamiento. Por principios éticos y humanitarios y porque violaría su código deontológico. Profesionales de la sanidad y usuarios, rechazan los alcances de la reforma sanitaria del gobierno.

El Real Decreto 16/2012 inicia el desmantelamiento de la Sanidad Pública gratuita y universal tal como se puso en marcha en 1986 en el estado español y se reemplaza por un modelo que significa un avance hacia formas de privatización. En cuanto a medicamentos recetados, eleva los porcentajes de los copagos, y por vez primera dispone formas de copago para jubilados y pensionados, sector que en muchos casos recibe retribuciones inferiores a los 600 euros mensuales. A ello, la Generalitat Catalana añadió un “re-pago” que a modo de “impuesto a la enfermedad” cobra un euro por cada medicamento adquirido con receta a todos los usuarios del Sistema Sanitario.

“Un paso de gigante”

La exclusión de los inmigrantes que se encuentren en paro y por tal causa no tengan vigente la tarjeta de residente, significa para la Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, “que se ha dado un paso de gigante” para ofrecer cobertura a la población, según cita una información de la agencia Europa Press. Añade el ministerio que gracias a la aprobación del Real Decreto, se van a cumplir los objetivos de asegurar la solvencia, viabilidad y sostenibilidad en el futuro de la sanidad pública frente a las dificultades económicas. Seguidamente, el ministerio se refiere al “turismo sanitario”, y expresa que con la medida “se evita el uso fraudulento por parte de los ciudadanos extranjeros de los servicios de salud”. De un modo malintencionado, se mezcla el tema de la exclusión de los inmigrantes que pueden estar en paro, con la atención puntual de extranjeros, en muchos casos pertenecientes a la Unión Europea, y a los que las distintas administraciones por lo general no han aplicado normas o cobros que correspondían.

El neoliberalismo del siglo XXI

La medida, complementa otras que van en la misma dirección: desmantelar servicios públicos fundamentales como lo son educación y sanidad. Según Rajoy y sus ministros y portavoces, los sucesivos recortes presupuestarios y medidas complementarias que alcanzan a todos los ciudadanos, “no afectarán la calidad de la enseñanza ni tampoco de la sanidad pública”. Pero se cierran servicios hospitalarios, se reduce personal sanitario, se alargan las listas de espera, se establecen “repagos”, desaparece el carácter “universal” de las prestaciones. En Educación, se reducen salarios de los profesores, se les incrementan las horas de trabajo, se recortan de forma significativa las becas para estudio, para materiales y también para los comedores escolares. Por primera vez en décadas, la escuela pública pierde profesores a pesar del aumento de alumnos. Se reducen o paralizan obras de mantenimiento de establecimentos escolares y se cierran escuelas rurales.
¿ Como pueden afirmar que con semejante “tsunami” devastador, “se mantendrá la calidad” ?

La crisis provocada por el sistema económico y financiero especulador es el argumento que sostiene este retroceso en derechos sociales y laborales. La Reforma Laboral del gobierno de Rajoy destinada a “promover el empleo” ha provocado el aumento de las cifras de paro. La pretensión de que mayores facilidades a los empleadores, provocarian nuevas contrataciones, derivó en cientos de miles de despidos, y el aumento del trabajo precario y temporal. Hemos llegado al récord de 5.600.000 desocupados y más de 1.700.000 hogares donde ninguno de sus miembros tiene trabajo.

El “rescate” de la banca legaliza el bandolerismo de los consejos de administración responsables de los “agujeros” siderales en sus cuentas. Bankia, agrupación de varias
instituciones de crédito y cajas, tuvo a su frente a Rodrigo Rato, ex-ministro de Aznar, figura prominente del Partido Popular y director gerente del Fondo Monetario Internacional hasta su renuncia en el 2007. En dos años la “promisoria” Bankia terminó con un agujero de nada menos que 23 mil millones de euros. Cientos de miles de ciudadanos están afectados por el riesgo que corren sus depósitos en Bankia y en otras entidades que han tenido que solicitar dinero público para no quebrar. Se dá el absurdo de que familias que perdieron sus viviendas por desahucio bancario al no poder hacer frente a las hipotecas, están contribuyendo con sus impuestos a socorrer a esos mismos bancos.

Es como si en un naufragio, en vez de rescatar a las víctimas, se atendiera a las rocas que provocaron el desastre.

Hay procesos judiciales abiertos por demanda popular, pero habrá que ver si finalmente se establecen responsabilidades y condenas. Y más dudoso aún, si se puede establecer el destino de la ingente suma de dinero “desaparecido”.

Los argumentos economicistas son el “paraguas” bajo el cual se amparan los criterios ideológicos de un gobierno sumiso a los poderes económicos y al sistema financiero especulativo, que preanuncia también lo que llaman “liberalización” del transporte, que puede significar a corto plazo la privatización de servicios públicos fundamentales, entre ellos el ferrocarril. Medidas que en otras partes del mundo se han llevado adelante hace ya varios lustros, y cuyos resultados han sido desastrosos para la mayoría de la población y únicamente han servido para enriquecer a empresas privadas. Los servicios ferroviarios constituyen también un medio de transporte estratégico para un país, y su entrega al capital privado suele terminar con el levantamiento de ramales ( los que la empresa privada considera “no rentables”), precariedad de mantenimiento, incremento de tarifas, demoras en la renovación de material rodante, aumento de siniestralidad, etc.

En lugar de perseguir el fraude fiscal, estimado por el Sindicato de Técnicos de Hacienda ( GHESTA ) en unos 90.000 millones de euros al año, el gobierno dispuso una amnistía para los evasores que tienen el dinero oculto o en paraísos fiscales, con gravámenes inferiores a los impuestos pagados en su dia por trabajadores en dependencia o autónomos .Tampoco se preguntará por el origen del dinero. La Hacienda española abre una ventanilla “purificadora” no solo para evasores, sino para estafadores de todo tipo. No hay en el mercado una oportunidad tan barata para blanquear dinero mal habido. Una oferta para narcotraficantes, tratantes de blancas, o cualquier otra expresión del crimen organizado. ( Aunque muchos de ellos seguirán optando por la seguridad y la impunidad que ofrecen los “intocables” paraísos fiscales).

Hay que unir las luchas populares

La exclusión de los inmigrantes “irregulares” del Sistema Sanitario es una parte más del retroceso que sufren España, gran parte de Europa y otros países del mundo globalizado. Es uno de los “daños colaterales” de las políticas de concentración de poder económico y financiero en el planeta. Políticas injustas, excluyentes y suicidas para
el conjunto de la humanidad, porque no reparan en los devastadores efectos sociales – miseria, hambre, marginación – ni en el destrozo medioambiental o el agotamiento de recursos. Atravesamos un difícil momento histórico de transición. Un modelo de explotación que se agota y que se derrumba, pero que por eso mismo, se convierte en algo aún más peligroso. Serán insuficientes las defensas de derechos y libertades si se hacen de manera aislada y puntual.

Será imprescindible articular la unidad de las organizaciones y las luchas populares para rechazar este galopante retroceso social, político y económico. Y para generar alternativas hacia un mundo más justo, más equilibrado, racional y solidario. Es una tarea colectiva, que debe incorporar a miles, millones de ciudadanos que están hartos de engaños, de mentiras y de manipulaciones y que no quieren ser sepultureros del futuro de sus hijos y de sus nietos.

* Carlos Iaquinandi Castro.

Construyendo puentes: en diálogo desde / con el feminismo negro

Introducción de Mercedes Jabardo Velasco a la antología “Feminismos negros”.

Introducción al libro “Feminismos negros. Una antología”, editado por Traficantes de Sueños. El miércoles 23 de enero en Traficantes de Sueños y el jueves 24 en la Universidad Autónoma de Madrid, discutiremos sobre feminismos negros con Mercedes Jabardo, editora del volumen y Juan Carlos Gimeno, profesor de Antropología. El grito de empoderamiento de las feministas negras transformó el feminismo en general con una batería de críticas concretas que apuntaban a la posición de las feministas blancas en temas tales como el capitalismo, el colonialismo, la migración, la familia y la sexualidad. Repasaremos sus principales aportaciones a la luz de luchas actuales, como la de las trabajadoras domésticas, las migrantes o la prostitutas donde se cruza clase, género y procedencia.

Creemos que las políticas sexuales en el patriarcado dominan las vidas de las mujeres negras, así como lo hacen las políticas de clase y de raza. Además, con frecuencia, nos es difícil separar la raza de la clase, y de la opresión sexual, dado que en la mayoría de los casos las experimentamos simultáneamente en nuestras vidas. [1]

Tiene el feminismo negro los rasgos de los movimientos que han de construir su programa de lucha y de emancipación desde diversas y superpuestas estructuras de dominación. A veces, incluso confl ictivas. Hablar de género y de «raza» como elementos de desigualdad es en cierto sentido reduccionista si no se enmarca en las condiciones en las que ambos criterios emergieron como vehículos de la opresión. El movimiento feminista negro surgió en la confluencia (y tensión) entre dos movimientos, el abolicionismo y el sufragismo, en una difícil intersección. Aun teniendo una presencia relevante en ambos, la combinación de racismo y sexismo terminó excluyendo a las mujeres negras de los dos. Esto no paralizó su impulso emancipador, bien al contrario.

Las feministas negras fueron, desde el principio, extraordinariamente lúcidas a la hora de posicionarse, y fuertes a la hora de establecer alianzas. Con los hombres de su propia «raza» en las antiguas comunidades de esclavos, con las mujeres blancas en la lucha por el sufragio femenino y, sobre todo, con todas las mujeres negras cuando el racismo contaminó el movimiento sufragista estadounidense y cuando la emancipación incorporó las diferencias de género a las comunidades negras.

Lo que desde el feminismo postmoderno se ha traducido como teoría de la interseccionalidad está en la base genealógica del feminismo negro afroamericano. Se remonta al discurso «Acaso no soy una mujer» de Sojourner Truth en la Convención de los Derechos de la Mujer en Akron de 1852, y a la explosión de escritos de mujeres negras en la década de 1890, en la que además de los textos de Ida Wells, se produjeron obras como A Voice from the South by a Black Women from the South de Anna Julia Couper (1982) y posteriormente A Couloured Women in a White World de Mary Church Terrell (1940).

Pioneras del feminismo negro

Escoger entre las cientos de voces rescatadas de este periodo a dos de ellas no era una tarea fácil. Sin embargo, Ida Wells y Sojourner Truth son sin duda dos de las más significativas. Lo son porque tanto desde posiciones teóricas ―en el caso de Wells― como desde el coraje y la lucidez de una mujer iletrada ―como Sojourner Truth―, sentaron las bases de lo que sería el pensamiento del feminismo negro, la clara alianza entre la reflexión teórica y las estrategias de movilización. También porque son reflejo de la forma colectiva de generar pensamiento del feminismo negro. A diferencia del feminismo blanco, que tiene su momento fundacional en la Ilustración y reproduce la racionalidad del pensamiento ilustrado, el feminismo negro surge en un contexto esclavista. Desde aquí, se pretende romper con la construcción individual del pensamiento filosófico ilustrado, apostando por la inclusión de distintos saberes, lógicas, actrices sociales.

Si tuviéramos que hacer referencia a un «texto» fundacional del feminismo negro sería el discurso «Acaso no soy una mujer» de Sojourner Truth en la Convención de los Derechos de la Mujer en Akron de 1852. Encontramos en él algunos de los rasgos que permiten entender el carácter contrahegemónico de este movimiento. En primer lugar, la oralidad del relato frente a la racionalidad de la escritura de los textos fundacionales del feminismo blanco. La oralidad, y también la oratoria aprendida y practicada en los púlpitos de las iglesias. Ambas, herramientas de resistencia de los grupos subalternos. En segundo lugar, el propio carácter de la oradora: Sojourner Truth fue la primera de una importante saga de intelectuales negras que, sin el apoyo de una obra escrita, han conectado con los intereses y las luchas de las mujeres negras. En tercer lugar, por ser un texto creado desde la colonialidad. Desde ahí, con un lenguaje propio que no se ve refl ejado en el espejo impuesto, Sojourner Truth deconstruye la categoría (hegemónica) de mujer ―una categoría desde la que se la niega― reivindicando su propia identidad en tanto que mujer. La intersección de la «raza» con el género, que desde el sistema hegemónico construye a las mujeres negras como no-mujeres, re-aparece en el discurso de Sojourner en términos inclusivos. Detrás de su «¿Acaso no soy una mujer?», detrás de las luchas de otras ex esclavas como Harriet Jacobs, aparece un anhelo que pugna por re-signifi car el término mujer. Su aspiración era ser libres, no sólo de la opresión racista, sino también de la dominación sexista.

Las aportaciones de Sojourner Truth al movimiento sufragista (invisibilizadas por el feminismo blanco) y al pensamiento feminista negro (rescatadas en los años ochenta) han sido ampliamente difundidas (incluso en castellano) en las últimas décadas. Nos enorgullece que este texto fundacional abra esta antología.

En la década de 1890, cuando aparecen las obras de referencia de las primeras académicas negras, la distancia entre las mujeres negras y las mujeres blancas, que se había hecho visible dentro del movimiento sufragista, era todavía más profunda. La abolición de la esclavitud, que la comunidad negra recibió con esperanza, solo transformó la superfi cie de la sociedad de castas que dividía a las personas entre amos y esclavos. Pronto, la discriminación racista sustituyó a la esclavitud como «moderno» criterio de desigualdad. En 1894, ya se habían establecido la privación del voto de las personas negras en el Sur, el sistema jurídico segregacionista y la vigencia de la ley Lynch.4 Incluso algunas sufragistas asumieron planteamientos eugenistas y la ideología de la domesticidad.5 Las palabras de Belle Kerney, recogidas por Ángela Davis son un fiel reflejo del clima que se respiraba:

La concesión del voto a las mujeres aseguraría una inmediata y duradera supremacía blanca alcanzada de manera lícita, ya que ha sido confi rmado, por autoridades inapelables, que «en todos los Estados sureños, salvo en uno, hay más mujeres educadas que la suma de todos los votantes analfabetos blancos y negros, nativos y extranjeros».

Así se presentaba el sufragio femenino blanco como el medio más adecuado para alcanzar la supremacía racial. Dejando de lado aspectos tales como la solidaridad, la lucha por los derechos de las mujeres o la igualdad política, el incipiente movimiento feminista quedó convertido en un mero baluarte de la superioridad racial de las personas blancas. El movimiento sufragista quedó fatalmente impregnado de racismo, lo cual no solo abriría una brecha insalvable en el feminismo norteamericano (feminismo blanco versus feminismo negro) sino que se convertiría en un instrumento (más) en el proceso de objetivación de la mujer negra. Al asumir para sí mismas el papel de «guardianas y protectoras naturales del hogar», al reivindicar el voto femenino desde su rol como madres de futuros ciudadanos, las mujeres blancas excluían del voto, y de la categoría de madre y por ende de mujer, a las mujeres negras.

El primer club de mujeres negras se organizó en respuesta a la desenfrenada ola de linchamientos y al abuso sexual indiscriminado del que eran objeto. Ida B. Wells fue una de sus fundadoras; ambas cuestiones eran a un tiempo objeto de sus investigaciones y motor de sus reivindicaciones. Tanto Wells como Anna Julia Cooper, otra socióloga afroamericana, desde posiciones sociales diferentes, se inspiraron conscientemente en sus experiencias vitales como mujeres afroamericanas para desarrollar una conciencia sistemática de la sociedad y de las relaciones sociales. No son, en este sentido, muy diferentes de otros pensadores que han surgido entre los subalternos.

Ida Wells, una reputada intelectual, periodista y activista negra, orientó sus energías a la lucha contra los linchamientos sistemáticos a los que se sometía a la población negra después de constatar que las víctimas de los mismos no habían sido culpables de los crímenes que les imputaban (la mayoría de las veces, un acto de violación). A esta conclusión llegó de forma dramáticamente fortuita, cuando tres de sus amigos más íntimos fueron linchados acusados de este delito. Esta circunstancia la empujó a investigar de forma sistemática todos los actos de linchamiento cometidos en el Sur, utilizando una metodología que solo recientemente ha tenido reconocimiento científi co. Utilizó las únicas fuentes que existían, las del opresor, para desde ellas descubrir cuestiones subyacentes a la dominación. Partiendo de los relatos de los linchamientos escritos en periódicos de blancos, analizó las fuentes secundarias del Chicago Tribune e hizo trabajo de campo justo después de los linchamientos. Elaboró y publicó estadísticas demoledoras. Así mostró que entre 1880 y 1891 en torno a 100 negros fueron linchados. En el año 1892, año en el que mataron a sus amigos, otros 160 hombres fueron linchados, la mayoría por asesinato (58) y por violación (46). Denunció que los linchamientos se utilizaban para frenar el posible ascenso social de la población negra en el Sur. Señalando las lógicas desde las que se denunciaba como violación cualquier contacto (a veces meramente verbal) entre un hombre negro y una mujer blanca, Wells introdujo uno de los temas que sería central en el feminismo negro: la forma en la que la intersección entre «raza» y género construye de forma desigual la sexualidad de la población blanca y de la población negra. Lo hizo subrayando los mecanismos a través de los cuales se demonizan las relaciones raciales entre hombres negros y mujeres blancas ― usando el término de violación para cualquier tipo de contacto o acercamiento entre unos y otras― y la forma en la que se naturaliza cualquier forma de agresión sexual (violación) de hombres blancos a mujeres negras.

Así lo retoma Ángela Davis:

El histórico lazo que une a las mujeres negras ―las cuales han sufrido sistemáticamente el abuso y la violación de los hombres blancos― con los hombres negros ―quienes han sido mutilados y asesinados a causa de la manipulación racista de la acusación de violación― apenas ha comenzado a ser reconocido a un nivel significativo. Generalmente, siempre que las mujeres negras se han enfrentado a la violación, han expuesto, al mismo tiempo, los montajes que lanzan la acusación de violador como arma letal del racismo contra los hombres de su comunidad.

La alianza racial entre hombres y mujeres negras crecía en paralelo a la gran brecha que se abrió en el movimiento sufragista. Los clubs de mujeres negras fueron excluidos; e incluso en las grandes marchas por el sufragio femenino, las líderes (blancas) del movimiento asumieron la política segregacionista instando a las mujeres negras a caminar de forma separada. Esta vivencia constante del racismo incluso entre las intelectuales negras de los grupos más acomodados sirvió, también desde el principio, como nexo de unión con las mujeres negras de clase trabajadora, creando un vínculo interclasista que ha diferenciado al feminismo negro del feminismo blanco de origen burgués. Y que además está en la base de esa conciencia de hermandad [sisterhood] que reclaman para sí las teóricas del feminismo negro.

Bases conceptuales del feminismo negro

Mientras el feminismo moderno / ilustrado se desarrolló a partir de Simone de Beauvoir y su afi rmación «No se nace mujer. Se llega a serlo», los discursos de género en el feminismo negro parten de una negación, de una exclusión, de un interrogante, el que retoma bell hooks de Sojourner Truth en uno de los primeros textos del pensamiento feminista negro: «¿Acaso no soy una mujer?».

No es un título escogido al azar. La interrogación que retoma bell hooks es la expresión de un sentimiento colectivo que responde de forma irónica a las teorías feministas del género surgidas de la tesis de Simone de Beauvoir, unas teorías que sirvieron para comprender que la identidad colectiva y personal es reconstruida socialmente de manera precaria y constante.10 Desde el feminismo negro la identidad de la mujer es simultáneamente reclamada y reconstruida. Frente a los ejercicios «constructivistas» del feminismo blanco, el feminismo negro parte de una no-categoría (no-mujer). La única estrategia posible desde la negación es un ejercicio de de-construcción. Destruir la negación desde donde se ha excluido de la categoría de mujeres a las mujeres negras, para avanzar, re-pensarse y reconstruirse desde otras categorías. Re-conocer las imágenes de no-mujer como estrategias de hegemonía. Dotarse de las herramientas adecuadas para reflejarla y para superarla, unas herramientas que como dice Audre Lorde no podrán ser las herramientas del amo: «Las herramientas del amo nunca desmontan la casa del amo. Quizá nos permitan obtener una victoria pasajera siguiendo sus reglas del juego, pero nunca nos valdrán para efectuar un auténtico cambio». Para dejar de ser constituidas como objetos y pensarse como sujetos, tuvieron que tomar la palabra, recuperar la voz y generar un nuevo discurso. En definitiva, crear una nueva epistemología.

[1] The Combahee River Collective, «A Black Feminist Statement», en Hull, Bell Scott y Smith (eds.), All the Women Are White, All the Blacks Are Men, But Some of Us Are Brave, Nueva York, Feminist Press, 1982.

 

La importancia de entender el pasado, el presente y el futuro de Latinoamérica

José Romero
 

La escritora ecuatoriana María de Carmen Garcés es autora de «Conversaciones con Pombo», (Harry Villegas «el Pombo», compañero de lucha del Che Guevara), y recientemente en Bolivia presentó: «Domitila Chungara, Una Vida en Lucha», que retrata la lucha de la histórica dirigente minera boliviana, fallecida en marzo del 2012.

Desde hace un tiempo recorre diferentes países dictando conferencias y charlas en torno a la problemática latinoamericana, encaminada hoy en un proceso de grandes transformaciones, sociales y económicas, en su extensa charla con el semanario Liberación, (Suecia), –gracias a un intercambio constante de cartas por correo electrónico– subrayó la importancia de entender el pasado, el presente y el futuro de nuestros pueblos, para construir un futuro mejor.

«Desde muy temprana edad empecé a escribir. He publicado un par de libros de cuentos: «Mírame a los ojos» y «Sé mis ojos». En el 2012, un tercer libro que titulé: «Confesiones», ganó un Premio Nacional de Cuento acá en Ecuador. El primer libro («Mírame a los ojos») ha tenido cierta difusión a nivel internacional; ha sido traducido al francés y al alemán, íntegramente; y algunos cuentos del libro han sido traducidos al inglés, al italiano y al húngaro. También me he dedicado a la investigación de un tema exclusivo: la presencia de Ernesto Che Guevara en Bolivia», comenzó María de Carmen Garcés a manera de presentación.

Esta investigación –según cuenta– le ha llevado por varios países. Empezó en Bolivia hace muchos años, exactamente en la década de los 80, en La Paz. Posteriormente efectuó una investigación sistemática en Cuba, Chile, Argentina.

«Muchos años después, me planteé hacer la misma investigación en Francia y Venezuela. Francia por la presencia en Ñancahuazú de Regis Debray y toda la conmoción que causó su apresamiento y el juicio contra él», explicó al tiempo de sostener que ella quería saber cómo se reflejaron en la prensa francesa los hechos ocurridos en Bolivia en 1967. Hace cuatro años entrevistó a Pombo, uno de los protagonistas de la guerrilla en Bolivia. Harry Villegas Tamayo (Pombo), fue uno de los tres primeros guerrilleros cubanos en llegar a Bolivia a realizar los preparativos y fue uno de los seis sobrevivientes del combate de la quebrada del Yuro, el 8 de octubre de 1967, combate en el que fuera apresado y asesinado el Che.

En la presentación del libro «Conversaciones con Pombo» en Cochabamba, tuvo la oportunidad de conocer a Domitila Chungara. De ahí para adelante la historia es otro libro con la combativa dirigente minera.

¿Cuáles fueron los resultados de ese trabajo arduo de lecturas y entrevistas?

En primer lugar, la investigación realizada parte de una pregunta que me hice cuando llegué por primera vez a La Paz: ¿Qué sucedió con el Che en Bolivia? Empecé a buscar información en las páginas de los diarios de la época y así, a través de la lectura de la infinidad de artículos, editoriales, recuentos que se hicieron sobre los hechos, es como llego a tener conciencia de su importancia para el pasado, presente y futuro de Bolivia y de Latinoamérica. Al mismo tiempo, obviamente, fui profundizando en el conocimiento de las ideas, del pensamiento, de la vida y de la obra revolucionaria de Ernesto Che Guevara.

Hay otras fuentes importantes que permiten entender lo ocurrido en Bolivia en esos meses de 1967: los diarios de los combatientes, principalmente cubanos. A través de la lectura y del estudio de estos diarios es como profundizo distintos aspectos de lo ocurrido.

Desde mi sentir, la entrevista a Pombo tiene un carácter conclusivo porque a través de ella pude clarificar muchas dudas e inquietudes y corroborar algunas ideas y conclusiones que tenía, producto de la investigación sobre el tema de la presencia del Che en Bolivia. El resultado de la entrevista, se publicó en el libro que mencioné anteriormente: «Conversaciones con Pombo», cuya primera edición fue de La Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo de Tungurahua, que también es la editorial que publicó el libro de Domitila.

El libro de la entrevista a Pombo tiene ya una edición argentina y ahora acaba de salir en Cuba. Entiendo que la presentación oficial del libro se realizará en la Feria de La Habana, en febrero de 2013.

Aparte de conocer a Domitila Chungara, ¿qué más te impresionó de la situación boliviana?

De todo lo estudiado, una de las cosas que más me impactó fue el apoyo de los mineros, de los mineros del estaño en los distintos distritos de Bolivia, apoyo explícito, a las acciones de la guerrilla. Los mineros se habían planteado recolectar medicinas, recolectar un día de salario para enviar al monte y también empezar a reclutar combatientes. Estas medidas que se iban a ejecutar luego de un Ampliado Minero en la Mina Siglo XX, a efectuarse el 25 de junio de 1967, no llegaron a hacerse efectivas por la Masacre de San Juan perpetrada por el ejército boliviano contra los mineros la madrugada del 24 de junio, masacre que produjo 87 víctimas y la total desarticulación –de-bido a las expulsiones, apresamiento y confinamientos de los trabajadores y de los dirigentes– de este incipiente movimiento de apoyo a las acciones comandadas por el Che en el Sudeste boliviano.

Como le mencionaba, es el libro de Pombo el que me permite conocer a Domitila Chungara. En el 2010, un grupo de amigos de Cochabamba organizó la presentación del libro de Pombo. Antonio Peredo organizó la presentación del libro en la Paz y «Chato» Peredo organizó en Santa Cruz.

Viajé a Bolivia para esas presentaciones y luego de la presentación del libro en Cochabamba, estos amigos me invitaron a una reunión en La Escuela de Formación Política, que funcionaba en la casa de Domitila.

Después de esta reunión, ella, con esa manera de ser tan propia de ella, señalándonos con el dedo, nos invitó a las tres mujeres presentes (mi hija que vive en Argentina y una amiga cochabambina) a tomar un café.

Tratando de entender mejor, de forma más cercana y en el sentido testimonial, los hechos ocurridos en la Masacre de San Juan, pregunté a Domitila cómo había vivido ella esos momentos, cómo se había dado el apoyo de los mineros a la guerrilla y ella (Domitila) dio una respuesta que me pareció muy importante desde el punto de vista del testimonio de una mujer que vivió muy joven estos hechos en el Siglo XX, e inmediatamente le pedí que me permitiera grabar lo que nos contaba.

En esa noche, que fue más bien una conversación de sobremesa tomando un café, Domitila nos habló de muchos acontecimientos en que ella había participado, de las luchas de los mineros, de la represión y persecución de la que habían sido objeto. Al año exacto de esa primera conversación pude transcribir lo que había grabado y, nuevamente, pude entender de lo importante del decir de Domitila. La llamé, le comenté lo que pensaba sobre la necesidad de completar la entrevista y concretamos una nueva entrevista; es así como la primera semana de octubre del 2011, viajé a Bolivia y llegué a la casa de Domitila para trabajar en completar su testimonio. Durante cuatro días, en la mañana y en la tarde, llegaba a su casa para hacer este trabajo.

En lo que se refiere al libro de Pombo. No es una biografía. Es un análisis polí-tico social de lo que fue la guerrilla del Che en Bolivia. ¿A qué conclusiones usted llega?

El libro de Pombo, es un libro que parte de temas filosóficos, de algunos de los escritos del Che como el «Socialismo y el hombre en Cuba», de algunos de sus escritos.

El primer capítulo del libro empieza con el papel de la enajenación, con la necesidad de la lucha contra la enajenación; luego, el segundo capítulo, trata de la lucha del Che en África, de los orígenes de esa lucha, de los principales acontecimientos y de las causas para que el grupo de cubanos que acompañaron al Che tuvieran que salir del Congo después de meses de lucha, que son temas que se desconocen en relación a la acción revolucionaria de Ernesto Che Guevara.

A partir del tercer capítulo se trata del tema de Bolivia: los preparativos, en los que Pombo participó junto a José María Martínez Tamayo (Papi) y Tuma; la llegada de los combatientes a la zona, de los combatientes bolivianos, peruanos y cubanos; de la organización del campamento; los combates; la Masacre de San Juan; los combatientes cubanos; la enorme repercusión interna y externa que tuvieron las acciones de la guerrilla; los últimos combates; el apresamiento y asesinato de Ernesto Che Guevara y la salida de los sobrevivientes. Es decir, analiza profundamente todo lo que corresponde a la acción de la guerrilla boliviana comandada por el Che.

Las conclusiones que yo he sacado desde el punto de vista político son: Ernesto Che Guevara, partiendo de su desarrollo revolucionario –teórico y práctico– concibe una teoría audaz y necesaria; no solamente para Latinoamérica sino para el mundo en general: la de tratar de unir los diferentes frentes de lucha de Liberación Nacional de Asia, África y de América Latina –y de crear otros– para, a través de la lucha armada, formar un frente común que lograra terminar con la dominación colonial, neocolonial e imperialista. A llevar a la práctica esta concepción teórica, dedica los últimos años de su vida.

En Bolivia la idea que tenía el Che era de crear un frente armado lo suficientemente sólido y desarrollado que permitiera avanzar hacia Argentina y Perú, primero, digamos el Cono Sur. En Venezuela y Colombia existían movimientos que eventualmente se articularían con éste del Cono Sur para formar un frente común que, repito, a través de la lucha armada luchara contra la dominación neocolonial e imperialista.

Desde mi punto de vista, las condiciones en Bolivia, las condiciones objetivas, estaban dadas. Yo creo que el Che escogió el lugar preciso en el momento preciso. Una acción revolucionaria de tal envergadura no iba a pasar desapercibida, de manera fácil, para los dominadores, en este caso EEUU, los países fronterizos, la derecha boliviana, representada por el ejército.

Desde el primer combate, la alarma nacional internacional fue muy grande y tanto Estados Unidos como el ejército boliviano, y la derecha representada en los gobiernos militares de los distintos países fronterizos, dio una muy rápida y efectiva respuesta contra ese núcleo revolucionario.

También corrobora que Bolivia era el país preciso para iniciar estas acciones el hecho que la clase social boliviana más avanzada de la sociedad, el proletariado minero, comprendió rápidamente de lo que se trataba, comprendió la esencia de la lucha que se estaba llevando a cabo en el oriente boliviano y apoyó a la guerrilla. Se hizo una reu-nión al interior de la mina en donde se expresó este apoyo y, como mencioné anteriormente, se habló incluso de reclutar combatientes que se unieran a las fuerzas del Che.

El gobierno, que tenía ya asesores norteamericanos que llegaron inmediatamente después del primer combate, el 23 de marzo de 1967, decretó el cerco y ataque a los centros mineros, lo que se conoce como Masacre de San Juan, que también hemos mencionado. Lo que el Che planteaba en Bolivia era el inicio de algo que rebasa los marcos continentales y pasa a tener realmente características tricontinentales. Es una tarea inconmensurable la que él se planteaba, pero leyendo sobre todo las comparecencias, los discursos del Che tanto en el África como en el Asia de los años 1964 y 1965, antes de que partiera a luchar en el Congo, se encuentran afirmaciones muy explícitas sobre su concepción teórica.

En realidad estamos hablando de dos etapas suyas como escritora: Ud. escribe cuentos y luego logra entrar en el género literario de la investigación. ¿Cuál es la razón para tomar estos dos géneros?

La necesidad de expresarse. Digamos que empecé escribiendo cuentos, no exclusivamente para niños, son cuentos para gente adulta, sumamente fuertes. Podría decir que son relatos, que tienen sus características testimoniales porque esos hechos que cuento en las historias que escribo, son hechos que han sucedido o se me han contado; han vivido personas muy cercanas y algunos he vivido yo o he soñado. Digamos que los dos temas, la ficción y la investigación, se han dado de una manera simultánea.

En realidad, lo primero que publico es en torno a la guerrilla comandada por el Che y después se publica el primer libro de cuentos y a partir de entonces se va dando como una simultaneidad; o sea voy trabajando el tema de la investigación y después publico un segundo libro, después viene la época de las entrevistas. Luego hice otra entrevista muy extensa a Pombo, pero es una entrevista de carácter biográfico. Es un libro que ya está terminado, que lo he titulado «Pombo, de Yara a Ñancahuazu»; muy interesante el desarrollo personal de Pombo.

Yo diría que es la necesidad de expresarse lo que me ha llevado por estos caminos literarios. Y en el transcurso del trabajo, de la vida misma, se va tomando conciencia, se va desarrollando la conciencia y en ese sentido el acercamiento al pensamiento de Ernesto Che Guevara ha sido sumamente determinante en mi vida, en la necesidad del desarrollo de la conciencia política. Después, claro, hay una responsabilidad ante un tema que conozco, que creo entender, que trato de difundirlo a distintos niveles; a través de las presentaciones de los libros, de conferencias y charlas.

Estuve en Europa hace unos años, dando seminarios sobre la presencia del Che en Bolivia, en varias universidades de Alemania y en Austria y ahora me han pedido ir a Alemania nuevamente con el libro de Domitila. Yo trabajo de manera independiente, con medios propios para realizar las investigaciones.

Publiqué en el 2007 un libro muy extenso que reúne lo recopilado en varios países sobre la guerrilla. Este libro se titula: «La guerrilla de Ernesto Che Guevara en Bolivia», y contiene toda la documentación recopilada en Bolivia, en Cuba, en Argentina, en Chile, en Francia y en Venezuela; en los diferentes periódicos de la época (1967, 1968, 1969); pero también contiene los cinco diarios existentes (diarios de Pacho, Pombo, Rolando, Braulio y Morogoro) y las Memorias de Loyola Guzmán, el contacto urbano boliviano que fue apresada en septiembre de 1967.

Ese libro está absolutamente agotado y me encantaría por ejemplo poderlo reeditar y que se difunda más extensamente. Es un libro muy esclarecedor en cuanto al tema del Che en Bolivia.

Sacando conclusiones: ¿El interés de estar en Bolivia es el Che?

La primera vez que llegué a Bolivia, el interés que me llevó allí fue la montaña. Yo hago montaña y hace muchos años fui a Bolivia con la intención de escalar el Illimani, cosa que no logré y después, en ese mismo viaje, empecé a mirar todo lo publicado, las fotos, los graffitis, los libros, sobre el Che y surgió la pregunta que mencioné que, podríamos decir, marcó el rumbo de mi vida. Recuerdo que estudiaba Sociología y había leído el libro de Inti Peredo y el Diario del Che.

Queriendo responder a esta pregunta surge todo un período de concentración en el estudio de un tema que ha tomado mucha importancia en mi vida. Se puede decir que el interés por Bolivia fue primero a partir de la montaña, de las grandes cumbres, y luego el interés por Bolivia parte de la presencia del Che allí.

Entrando en el tema de Domitila: ¿Cómo y dónde se relaciona con Domitila?

Me relacioné en octubre del 2010, en su casa (Cochabamba). Fui invitada por unos amigos a una reunión que había y luego de la reunión ella nos invita a tomar un café; a mi hija que vive en la Argentina, se llama Diana, a una amiga Carla Cecilia Valderrama y a mí y allí en la conversación, en la mesa de su cocina, surgió el tema este de la «Masacre de San Juan» y cómo fue que los mineros apoyaron a la guerrilla del Che.

Es un testimonio sumamente importante. Domitila ya estaba muy enferma y la segunda entrevista que hago en su casa, que duró varios días, fue constantemente interrumpida por accesos de tos, por una tos que la dejaba agotada. Pero ella demostró gran tenacidad para vencer su dolor y poder terminar lo que nos habíamos planteado.

Incluso una mañana que yo me sentía mal al verla tan descompuesta, le propuse que pospusiéramos la entrevista para el día siguiente y que descansara; ella casi enojada, me dijo: «No, no, no. Esto hay que terminar, esto tenemos que concluir».

Ella estaba muy ilusionada con la posibilidad de publicación del libro. Yo le había prometido volver con el libro. Las dos sabíamos, todos sabíamos, que ella tenía los días contados. No fue posible cumplir esa promesa con Domitila porque fue muy difícil encontrar editor, sobre todo gente que entendiera la urgencia de publicar el libro.

En noviembre del 2011 ya tenía el libro concluido y empecé a buscar editor, escribí a dos editoriales mexicanas, busqué en la Argentina, en Bolivia. Acá, en Ecuador, visité unas 7 editoriales y la única persona que respondió positivamente fue Mari Pachano, presidenta de La Casa de la Cultura, en Tungurahua. Entonces el libro salió en mayo de 2012 –Domitila murió en marzo.

Fue para mí sumamente penoso, mi compromiso era publicar el libro y volví a Bolivia efectivamente con el libro, pero Domitila ya no estaba…

Ud. hizo tres presentaciones en Bolivia, una en La Paz, otra en Cochabamba y otra en Vallegrande, en el 45 aniversario de la muerte del Che en Bolivia. ¿Cuál ha sido el interés del público por el libro «Domitila: Una vida en lucha»?

Fue distinto en cada lugar. En La Paz se organizó en la Vicepresidencia, con mucha propaganda, fue muchísima gente. En Cochabamba se organizó en la Casa del Alba, un lugar mucho más pequeño y obviamente con una asistencia propia para el lugar, no hubo en ninguna de las tres presentaciones debate. Fue muy emotiva la presentación en Vallegrande. Ahí presentó el acto Chato Peredo, y la gente presente eran colombianos, peruanos, argentinos, gente que había ido al encuentro por la conmemoración del 45 aniversario de la muerte del Che. Era un público bastante interesado en el tema y las tres presentaciones fueron emotivas, muy gratas, con mucha recepción. Estamos tratando de editar el libro en Bolivia.

¿Qué descubrió Ud. como escritora, como mujer, en Domitila Chungara?

Me impactó su entrega a la lucha, en términos generales, a la lucha por la justicia. Ella tuvo una vida dura en su infancia, en realidad toda la vida, pero los hechos que uno vive en la infancia le marcan y le marcan a ella en un sentido positivo, porque le despiertan ya a los 10 años una necesidad de lucha permanente, por derechos básicos, después por derechos políticos y más tarde evoluciona a tomar conciencia general, más definida desde el punto de vista ideológico. Ella ha participado en la Huelga de Hambre que lleva a derrotar la dictadura de Banzer y participa en todas la luchas políticas que le van posicionando como una de las mujeres importantes que han marcado la vida política en Bolivia.

Domitila era una persona de origen de clase obrera, del proletariado minero. Domitila desde mi punto de vista es producto de ese desarrollo admirable del proletariado minero boliviano en las décadas del 60, 70 y del 80. Esa lucha viene desde atrás, tenemos la Tesis de Pulacayo, tenemos incluso la época de la colonia con los levantamientos que se han dado en las distintas zonas de lo que hoy es Bolivia. Yo creo que eso hay que entender, que Domitila no es la excepcional mujer luchadora, que sí lo es, es obvio, pero no es como se la quiere presentar permanentemente, como si hubiera surgido ella sola… Ella es producto de su clase, de una educación de clase impartida por su padre, un obrero consciente, un obrero que se proponía educar a sus hijas en la conciencia de clase. Y lo logró. Como surge un Che Guevara, surge una guerrilla, surge una Domitila Chungara. Es decir: producto de un contexto determinado, de una época histórica determinada.

Lo que descubrí escuchando sus palabras, y me alegré muchísimo de entender, es que Domitila Chungara es producto de la lucha de clases, dada en primer lugar por su padre y después de la lucha permanente por los derechos esenciales de vida del proletariado minero boliviano, primero, y derechos políticos generales de una clase oprimida y explotada. Y estamos hablando de un proletariado que según el decir de muchos analistas, llegó a ser la fuerza política más desarrollada del continente.

La palabra de Domitila, que se manifiesta a través del libro nos enseña, nos sacude, nos educa. He recibido tantas llamadas de gente cercana que ha leído el libro, personas que se han impactado. Y esto demuestra que la palabra de Domitila tiene poder de transformación, demuestra la fuerza de Domitila y eso es una acción de ella.

¿Cuál es el papel de la mujer latinoamericana, viéndola a esta mujer, Domitila Chungara, en el contexto social actual?

Domitila representa a una parte de la población que toma conciencia de la necesidad de la lucha política revolucionaria y Domitila es una mujer que lucha por los derechos de la mujer en el contexto de opresión entendible por la herencia que tenemos de la colonización. Desde ese punto de vista Domitila fue y será el símbolo de una luchadora, en este caso mujer, una luchadora revolucionaria por cambios profundos en la sociedad, por cambios revolucionarios, contra la explotación, la injusticia, la discriminación y todo lo que vivimos en América, a pesar de los cambios políticos que se han dado en los diferentes momentos, con los diferentes gobiernos en los distintos países. Son cambios leves pero al fin son cambios. Yo creo que Domitila, la vida y pensamiento de Domitila son muy valiosos y necesarios para una toma de conciencia y para el desarrollo de acciones necesarias a llevarse a cabo en Latinoamérica y en el mundo en general.

Yo creo que ella es y fue una mujer revolucionaria. Fue una mujer revolucionaria en el contexto de origen de clase, que es el proletariado minero. Esto le da una connotación importante porque ella no estuvo sola, y ella lo menciona, estuvo Dña. Gerónima de Romero, estuvo la mujer de Federico Escobar, Alicia, estuvo Norberta de Aguilar, todas las mujeres que formaron parte del Comité de Amas de Casa.

La lucha de las mujeres que formaron parte del Comité de Amas de Casa, que empezaron su lucha comprando una balanza para pesar los alimentos, para evitar que los dueños de las minas, que eran los dueños de las pulperías, les robaran también en el peso de los alimentos, es una lucha muy importante. Después desarrollan otras etapas, más avanzadas desde el punto de vista ideológico… Y Domitila surge a la vida pública por su participación en el Comité de Amas de Casa de Siglo XX.

Me gustaría que el libro de Domitila pueda difundirse de la manera más amplia posible, porque su vida, sus ideas, su entrega a la lucha, sirven para el desarrollo de la conciencia y me parece que dado el nivel de dominio de televisión, juegos electrónicos, celulares, en la vida de las personas en el mundo actual, un libro como éste es útil, es necesario para el desarrollo de la conciencia.

¿Qué opina Ud. sobre los cambios que están ocurriendo en el Ecuador y en Latinoamérica?

Son cambios que han sido producto de décadas de lucha, de avances, de retrocesos y son positivos. Son cambios que se van profundizando, radicalizando pero que han marcado una época en el caso del Ecuador en el sentido positivo. Tenemos un presidente que tiene conciencia, que tiene fuerza, que tiene una estrategia de gobierno en el caso de servicios como la educación, la salud, la infraestructura que ha desarrollado muchísimo en todos estos años; obra pública como hospitales, escuelas, carreteras, plantas hidroeléctricas, aeropuertos.

En cuanto a las mujeres, quizás sea algo formal, pero es interesante que se sepa de la participación femenina en el gobierno. En el gabinete, por ejemplo, hay seis o siete mujeres. Que es la primera vez que sucede. Y la ministra de Defensa que murió en un accidente fue la primera ministra de Defensa en la historia del país. Actualmente también, hace muy poco, fue nombrada una mujer en el Ministerio de Defensa del país. Son hechos importantes, creo.

Mientras estuve en Bolivia para presentar el libro de Domitila, estuvo Pombo en Ecuador, invitado por uno de los ministerios. Fue a inaugurar una estatua del Che en la ciudad Alfaro, que es la ciudad donde se realizó la nueva Constitución, donde se reunió la Asamblea Constituyente el 2008. Es muy importante porque es un símbolo, es un paso y creo que Pombo ha presentado su libro «Pombo, en la guerrilla del Che» acá en la Casa Nacional de la Cultura. El ya vino acá para el 2010 para la presentación de «Conversaciones con Pombo» y viajamos a cinco ciudades del Ecuador.

Digamos que los cambios que estamos viviendo en Ecuador en la actualidad, cambios directos y también indirectos, como es el grado de politización de la población debido al apoyo y a la oposición que tiene el presidente Correa, son avances importantes en el sentido en el que venimos hablando: el desarrollo de la conciencia de nosotros como seres humanos, desarrollo para el que han contribuido y, en realidad han entregado su vida, seres como Domitila Chungara y Ernesto Che Guevara.