Isaac

Escritor John Connolly

Para los incondicionales del género negro, la llegada de una nueva obra de John Connolly a las librerías españolas es siempre un acontecimiento que se celebra con ganas. El escritor irlandés ha conseguido, a lo largo de más de dos décadas, consolidar un universo propio donde lo policial y lo sobrenatural se dan la mano de una forma que a veces nos pone los pelos de punta.

Esta nueva incursión literaria llega bajo el sello de Tusquets y nos devuelve a ese detective con nombre de músico de jazz que tanto nos gusta. La novela aterriza en un momento dulce para el autor en nuestro país, ya que tiene previsto dejarse caer por ciudades como Málaga y Granada durante este mes de junio para encontrarse con sus lectores en el marco del ciclo literario Círculo Negro.

El origen de una mirada diferente sobre el crimen

Novela negra John Connolly

Todo empezó allá por 1999, cuando un joven Connolly compaginaba su labor como periodista independiente en el Irish Times con la escritura de madrugada. Fue en esas horas de silencio cuando nació ‘Todo lo que muere’, inspirada en parte por un caso real de una mujer cuya muerte violenta fue ignorada por la sociedad al descubrirse que era trabajadora sexual. Esa idea de que existen víctimas de primera y de segunda categoría se convirtió en el corazón de su saga.

Charlie Parker surgió precisamente para dar voz a esos casos que nadie quiere tocar, cargando con el peso del asesinato de su propia familia. A lo largo de veintidós novelas, el personaje ha evolucionado hasta convertirse en un puente entre el mundo de los vivos y el de los muertos, hablando con su hija fallecida y operando en esos márgenes donde la lógica convencional a veces se queda corta.

Una trama que cruza fronteras de Maine a México

En esta ocasión, la historia arranca con la desaparición de Wyatt Riggins, un exsoldado cuya pareja, la artista Zetta Nadeau, solo recibe un escueto mensaje que dice: «CORRE». Parker se mete de lleno en un lío que empieza en los bosques de Maine pero que pronto conecta con el violento mundo de los cárteles mexicanos y el tráfico de antigüedades preciosas en lugares como Perú.

Literatura criminal contemporánea

La búsqueda de unos niños desaparecidos, que erróneamente se vinculan al jefe de un cártel, pone al detective en el punto de mira de personajes realmente inquietantes como Eugene Seeley y una figura conocida simplemente como La Señora. Estos villanos, que parecen sacados de una galería de horrores, obligan a Parker a apoyarse en sus viejos aliados de siempre, Angel y Louis, quienes aportan ese toque de lealtad inquebrantable que tanto agradecemos los fans.

La evolución de la violencia y la ética del autor

Con el paso de los años, Connolly ha reconocido abiertamente que su relación con la crudeza en sus páginas ha cambiado bastante. Ahora prefiere centrarse en el coste humano del dolor más que en el espectáculo del horror en sí mismo. Su objetivo es que el lector no sea un simple espectador, sino que haga su propio juicio moral ante lo que está ocurriendo en la historia, evitando convertir a las mujeres y niñas en meras víctimas sin trasfondo.

El autor defiende una especie de teología laica que se resume en la famosa cita de Edmund Burke sobre cómo el mal triunfa cuando los hombres buenos no hacen nada. Para Parker, actuar no es una opción, sino una necesidad vital para alcanzar una redención que nunca sale gratis. Esta profundidad ética es lo que separa a sus libros de los thrillers de usar y tirar que inundan a veces el mercado.

La consolidación de esta saga demuestra que el interés por las historias de Charlie Parker va mucho más allá de resolver un simple misterio o encontrar a un culpable. A través de la mirada de este detective, Connolly nos invita a reflexionar sobre la memoria, la culpa y la posibilidad real de cambiar el mundo, aunque solo sea un poquito y a base de grandes sacrificios personales.


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