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La autora vizcaína Leire Bilbao Barruetabeña ha sido distinguida con el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil por su obra Klera, publicada por Elkar. El reconocimiento, concedido por el Ministerio de Cultura, llega tras la deliberación del jurado reunido este jueves y supone uno de los hitos del año para la literatura destinada a lectores jóvenes.
El fallo pone el foco en una propuesta que combina palabra e imagen con notable sensibilidad y que acerca temas difíciles como la guerra, el conflicto y la muerte al público infantil mediante recursos artísticos diversos. Klera, concebido desde su origen como proyecto colectivo, invita a leer, mirar, escuchar y moverse al ritmo de la historia.
Por qué el jurado ha elegido Klera

El premio, con una dotación de 30.000 euros, destaca la apuesta de Bilbao por un lenguaje poético que dialoga con otras artes, especialmente la ilustración, y que sostiene un compromiso claro con la cultura, la convivencia y la paz. El jurado ha valorado que el libro logra hacer comprensibles para los niños realidades tan crudas sin caer en simplificaciones ni edulcorantes.
Según las bases, el galardón reconoce una obra escrita en cualquiera de las lenguas oficiales del Estado y publicada el año anterior. En este caso, Klera apareció en 2024 y fue editado únicamente en euskera, un hecho que refuerza la vocación plural y lingüísticamente inclusiva del premio y de la literatura vasca contemporánea.
Además de los motivos temáticos, la decisión subraya que la obra trasciende etiquetas genéricas: Klera encarna ese tipo de literatura que conversa con lectores de distintas edades desde una profunda carga lírica, sin perder claridad ni potencia expresiva.
La autora recibió la notificación del Ministerio durante la madrugada en Lima (Perú), donde participaba en un recital. Entre la sorpresa y la alegría, Bilbao reivindicó la capacidad de la literatura infantil y juvenil para abrir diálogos intergeneracionales, también entre adultos.
Klera, un proyecto que une palabra, imagen, música y danza

Klera es un álbum concebido como obra coral y transmedia. El texto es de Leire Bilbao y las ilustraciones corren a cargo de June San Sebastian. La música la firma Maite Larburu, mientras que la danza ha sido creada e interpretada por la compañía Kukai Dantza, dirigida por Jon Maya. Los audiovisuales de David Bernués completan el mosaico artístico.
El libro permite acceder a piezas de danza y música a través de códigos QR integrados en las ilustraciones, de modo que la lectura se expande a una experiencia visual y sonora. Este planteamiento multiplica las capas de sentido y favorece que niños y adultos entren en la historia desde diferentes puertas.
La obra se presentó en la Azoka de Durango con la intención de mostrar, desde el arte, el impacto de la guerra en la infancia. La propuesta se formula como una conversación íntima con la vida y la muerte, desde la mirada de un menor en medio del conflicto, siempre con economía verbal y muchos silencios elocuentes.
Detrás del proyecto hay una idea germinal de Jon Maya que Elkar abrazó como un trabajo interdisciplinar desde el primer minuto. La ambición era crear un objeto cultural que se pudiera leer, ver, escuchar y, en cierto modo, bailar; una obra breve pero intensa y sugerente.
La trayectoria de Leire Bilbao

Nacida en Ondarroa (Bizkaia) en 1978 y licenciada en Derecho Económico por la Universidad de Deusto, Leire Bilbao inició su andadura en la poesía y más tarde conjugó esa voz con la creación para la infancia y la juventud. Su obra ha sido traducida a varias lenguas y parte de sus textos han sido musicalizados.
Entre sus títulos de poesía para adultos figuran Ezkatak (2006), Scanner (2011), el poemario bilingüe Entre escamas (2018) y Etxeko urak (2020). En el ámbito infantil y juvenil, destacan Xomorropoemak (Premio Euskadi 2017), Bichopoemas y otras bestias (Premio Kirico 2019) y Etxeko urak (Premio Lauaxeta 2021), además de Barruko hotsak, con el que volvió a obtener el Premio Euskadi en 2022.
Su palmarés incluye también los premios Lizardi, Etxepare y Rosalía de Castro (2022). A lo largo de su carrera ha colaborado con músicos como Jabier Muguruza, tejiendo letras y poemas que han circulado entre escenarios y páginas con idéntica naturalidad.
Bilbao estuvo vinculada en su juventud al bertsolarismo, un elemento que aflora en su dicción poética y en la atención al ritmo y a la oralidad. Esa sensibilidad se percibe en Klera, donde cada palabra parece escogida para resonar más allá del papel.
El jurado, las bases y el contexto del galardón

El jurado de esta edición estuvo presidido por María José Gálvez Salvador, directora general del Libro, del Cómic y de la Lectura. Entre sus miembros figuraron, entre otros, Mónica Rodríguez (autora premiada en la convocatoria anterior), José Manuel Sánchez Ron (RAE), Xosefa Casalderrey (Real Academia Gallega), Fermín Erbiti (Euskaltzaindia), además de perfiles como Dari Escandell, Àngels Gregori, Cristina Vallés, Ángela Martínez, Emilio Andreu, Joan Manuel Gisbert, María José Camacho y Asunción Maestro, junto a Almudena Hernández de la Torre.
El premio distingue obras de autores españoles publicadas en España durante el año previo, en cualquier lengua oficial. Como ya sucediera en 2023 con Zerria, de Patxi Zubizarreta, Klera llega editado únicamente en euskera, reafirmando el alcance estatal y plural de este reconocimiento.
Con este fallo, Leire Bilbao se incorpora a una nómina de nombres destacados de la literatura infantil y juvenil: Mariasun Landa, Juan Kruz Igerabide, Raimon Portell i Rifà, Beatriz Giménez de Ory, Rafael Salmerón, Ledicia Costas o la propia Mónica Rodríguez, entre otros.
La resolución del jurado también subraya la vocación de la LIJ como territorio de exploración artística y reflexión ética. Klera se convierte así en un ejemplo de cómo la creación para la infancia puede abordar asuntos complejos sin renunciar a la belleza formal.
La distinción a Klera sitúa a Leire Bilbao en primera línea del panorama literario actual y confirma la vigencia de los proyectos que cruzan disciplinas para ensanchar la experiencia lectora. Desde la intimidad de un álbum breve y poético hasta la expansión audiovisual vía QR, la obra firma un recorrido que interpela a lectores de todas las edades y consolida una trayectoria ya ampliamente reconocida.

