by Sorevitno | Ene 24, 2023 | actualidad |
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China y estados Unidos son rivales, antagónicos, adversarios con pasos agigantados a convertirse en enemigos a muerte
Cómo
podrían ser socios un par de países con tan enorme potencial
demográfico, financiero, militar y con ambiciones destinados a
satisfacer las necesidades de sus industrias en la búsqueda
incesante de mercados de maneras distintas claro está. Uno, Estados
Unidos que cree posible seguir con su política de garrote y
zanahoria y el otro China, activo financista de aquellas
infraestructuras y necesidades anheladas por los países de
Latinoamérica, África y Asia, fundamentalmente donde la política
es la d ela billetera amplia. No existe posibilidad de ser socios
cuando lo que está en disputa, además, son estrategias de
desarrollo diametralmente opuestos. Un Estados Unidos, anquilosado,
sujeto a su papel crónico de potencia dominante, hegemónica, con un
eje claramente de seguir la senda de la unipolaridad. El otro, China,
situado en las antípodas, decidido a avanzar en el papel que está
cumpliendo y liderando en el objetivo de visualizar y llevara la
práctica un mundo multilateral.
El
análisis fino de la disputa entre China y Estados Unidos ha tenido
un campo de enfrentamiento en Latinoamérica, donde el dragón
asiático ha ganado un gran terreno, convirtiéndose en el principal
socio comercial de 19 de los 33 países latinoamericanos, que son
miembros ya de la iniciativa de Beijing de la Nueva Ruta de la Seda,
que abarca a 70 países el planeta y le está cambiando la cara a la
manera en que se van a desarrollar las relaciones políticas y
económicas internacionales (1)
Es así que los problemas de postergación como socio que está
enfrentando Washington en Latinoamérica “se repetirán
inevitablemente en África y Asia, donde la influencia de China ya es
endémica. Estados Unidos tiene un poder económico, político y
militar considerable, por supuesto, pero en conjunto con Occidente,
ya ha cedido mucho terreno a sus rivales geopolíticos” (2)
Rutas marítimas mundiales
La realidad de disputas entre Estados Unidos y la República Popular China, se extienden ya a amplias zonas del planeta. Por ejemplo, en el mar meridional de la China, donde las presiones contra el gobierno de Xi Jinping , por parte de Washington y sus socios regionales como Japón, Taiwán, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda, encienden las alarmas de la geopolítica mundial. Allí se expresa ese objetivo de control de las rutas marítimas, comenzando por el Estrecho de Malaca, continuando con el Estrecho de Ormuz y Bab el Mandeb, que da entrada al mar Rojo y con ello al Canal de Suez, que obligó a China, en agosto del año 2017 instalar su primera base militar fuera de territorio China, en este caso en el cuerno africano, en el pequeño Yibuti. Lo que para los medios de información occidentales, claramente cercanos a Washington implicaba el comienzo de una “expansión global” (3) la han descrito como un puesto militar establecido por el país en el océano Indico, para beneficiar sus propios intereses en la competencia entre grandes potencias.
Para
la autoridades chinas, en cambio, expresadas a través de la agencia
de noticias Xinhua es “una base de apoyo cuyo propósito es
respaldar operaciones de suministro, no es un puesto castrense
construido para incrementar la presencia militar del país asiático
ni desempeñar un papel disuasorio en la región…Este tipo de
interpretaciones e inquietudes carecen totalmente de fundamento. La
base de Yibuti no tiene nada que ver con carreras armamentistas ni
expansiones militares y China no tiene intención de convertir este
puesto logístico en un punto de apoyo militar. La relevancia de la
decisión china de abrir una base en África no debería ser ni
infravalorada ni exagerada. China es tan solo la última nación en
establecer una base en Yibuti, país que aloja ya una enorme base
militar estadounidense así como instalaciones militares de Francia y
Japón (4)
La disputa no es sólo comercial, política ni diplomática. Ya los aspectos militares se dejan sentir día a día, ya sea a través de decisiones como la de Estados Unidos al decidir crear el AUKUS – pacto de seguridad trilateral – con Gran Bretaña y Australia, dotando a este país, próximamente de tres portaaviones con propulsión nuclear llevando la energía nuclear a esa región y el peligro que ello implica desde el punto de vista de las tensiones. Maniobras navales de gran envergadura, denominadas “Cooperación Naval 2022” se llevaron a cabo a fines de diciembre del año 2022 entre China y Rusia en el mar de la China Meridional, desde Zhoushan hasta Taizhou, en la provincia oriental china de Zhejiang, a unos 500 kilómetros de la costa norte de la isla de Taiwán con el objeto de desarrollar estrategias de defensa de sus costas hacia el Pacífico.
Rusia
señaló que estos ejercicios conjuntos son la respuesta adecuada a
la posición cada vez más agresiva de Washington en la zona. Como
respuesta, Estados Unidos puso en acción, a partir del día 14 de
enero de este 2023 la Séptima Flota Naval del Pacífico – que
tiene su base principal en Yokosuka, Japón, como también unidades
desplegadas en Corea del Sur donde Washington tiene 50 mil soldados
desplegados, junto a armas nucleares – que significó la entrada del
portaviones nuclear estadounidense USS Nimitz y su grupo de ataque,
que forman parte del Grupo Carrier Strike comenzaron a operar en
aguas cercanas a la zona territorial China (5)
Las
provocaciones de Estados Unidos y los suyos han sido constantes como
fue en enero del año 2022. En dicha fecha, dos grupos de portaviones
pertenecientes a la Armada norteamericana encabezados por sus buques
USS Carl Vinson y USS Abraham Lincoln, ingresaron al mar de la China
Meridional. Operación que implicó el uso de toda una flota de apoyo
con decenas de destructores, dragaminas, cruceros, aviación naval,
submarinos “Operaciones como estas nos permiten mejorar nuestra
capacidad creíble de combate, dar confianza a nuestros aliados y
socios, y demostrar nuestra determinación como Marina para
garantizar la estabilidad regional y contrarrestar la influencia
maligna” sostuvo, en aquel momento el comandante del grupo de
ataque dirigido por el USS Abraham Lincoln, el contralmirante J.T.
Anderson (6)
Los Estados Unidos y China son las economías más grandes del mundo. Las cifras señalan que Estados Unidos tiene el PBI nominal más alto -23.32 billones USD- y China tiene el PBI más alto en términos de paridad de poder adquisitivo -17,734 billones USD- China es el mayor exportador del mundo y Estados Unidos es el mayor importador del mundo, lo que ha generado el terror de empresarios, militares y en general el establishment estadounidense. En las postrimerías del gobierno de Barack Obama, los centros de estudios ligados la pentágono comenzaron a alertar que China se estaba convirtiendo en un enemigo más temible que la ex Unión Soviética. Medios occidentales señalaban al ex brigadier general Robert Spalding miembro senior en el Instituto Hudson, cuyo trabajo se centra en las relaciones entre Estados Unidos y China, la seguridad económica nacional y el equilibrio militar de Asia-pacífico, como uno de los artífices en la formulación de una nueva política de seguridad nacional para lidiar con el ascenso e influencia de China.
Ya retirado del Ejército, Spalding escribió un libro llamado «Stealth War, How China Took Over While America’s Elite Slept» -Guerra silenciosa. Cómo China tomó el poder mientras la élite estadounidense dormía»-. En esencia, Spalding afirma que China «Es la amenaza existencial más consecuente desde el partido nazi en la Segunda Guerra Mundial. Creo que es una amenaza mucho mayor que lo que la Unión Soviética jamás pudo ser. Como la segunda economía del mundo, su alcance, particularmente dentro de los gobiernos y en todas las instituciones de Occidente, sobrepasa por mucho cualquier cosa que los soviéticos fueron capaces de lograr».
China
está dando pasos agigantados, no sólo de generar un frente
comercial que compita ampliamente contra estados Unidos y sus socios,
sino que también pasos que permitan ampliar su soberanía en áreas
donde Estados Unidos ha tenido el monopolio como es el caso del uso
del dólar como moneda principal de intercambio. Rusia y China han
decido, por ejemplo, pagar sus suministros de energía en sus
monedas nacionales, incorporando en este tipo e intercambio a la
república Islámica de irán. Beijing lleva ya varios años tomando
medidas para reforzar el Yuan y así desdolarizar su economía. Un
artículo publicado a principios de enero de este 2023 por el portal
estadounidense Bloomberg señaló “la apertura de los mercados
comerciales
ha estado durante mucho tiempo en la agenda del Gobierno de China.
Sin embargo, el aumento de las tensiones entre Beijing y Estados
Unidos por el tema Taiwán y el conflicto entre Rusia y Ucrania puede
dar un sentido de urgencia a los líderes chinos”.
China,
así como Rusia, Irán , se han ido sumando a esta iniciativa
soberana y están decididos, que la manera de enfrentar la tensión
geopolítica internacional es mantener la relevancia de sus monedas
nacionales, alejarse del sistema Swift, del dólar, de soportar una
política basada en sanciones, bloqueos, embargos y encauzar las
relaciones en un plano multilateral que de un golpe de gracia al
poder unipolar estadounidenses. Ese nuevo balance del poder está,
claramente, en los objetivos de aquellos, que como China buscan
nuevos derroteros.
Coincido plenamente con aquella idea que señala la importancia de la decisión China de desdolarizar su economía, iniciada en China desde el 2014, que se ha intensificado aún más entre el gigante asiático y sus aliados debido al inicio de la operación especial militar de Rusia a Ucrania a partir del 24 de febrero del 2022 y la sanciones impuestas a Moscú, así como por la escalada de tensiones en Taiwán propiciadas por Washington” (7) decidida a usar a Taiwán como testaferro y punta de lanza en las provocaciones contra China que no cederá en su irrenunciable derecho a lo que considera una provincia rebelde”. Está claro que no es posible pensar en una política de cuerdas separadas entre política y economía. El nuevo orden mundial se sustenta en la concordancia entre ambas cuerdas, de otro modo es seguir replicando un sistema que ya no da el ancho.
Notas:
La Nueva Ruta de la Seda china es un proyecto para conectar el país con Asia y el resto del mundo y ganar influencia económica y política a nivel global. Lanzado en 2013, también se le conoce como One Belt, One Road Initiative o Belt and Road Initiative y consiste en establecer dos rutas combinadas, una de infraestructuras terrestres y otra marítima. a Nueva Ruta de la Seda no es solo un proyecto comercial, sino que se extiende a otros ámbitos de la política exterior. Un ejemplo es la base militar que China ha establecido en Yibuti, en el cuerno de África, para controlar el estrecho de Bab al Mandeb, de gran importancia estratégica en la ruta marítima. La dimensión financiera también juega un papel fundamental, ya que las enormes inversiones de Pekín han generado una deuda considerable con China en muchos países participantes. A su vez, los países de América Latina han encontrado en la Nueva Ruta de la Seda una oportunidad para salir de la influencia estadounidense e impulsar sus economías. https://elordenmundial.com/que-es-nueva-ruta-seda-china/?nab=0 https://www.mundomaritimo.cl/noticias/america-latina-sustituye-a-eeuu-por-china-como-principal-socio-comercial-sin-considerar-las-implicancias-politicas https://www.dw.com/es/base-china-en-yibuti-indicador-de-expansi%C3%B3n-global/a-39794918 http://spanish.xinhuanet.com/2017-07/13/c_136441948.htm https://www.hispantv.com/noticias/china/558963/eeuu-portaviones-mar-china https://www.hispantv.com/noticias/ee-uu-/536306/portaviones-mer-china-meridional
Articulo
Para Hispantv
Permitida
su reproducción citando la fuente
by Sorevitno | Ene 24, 2023 | actualidad |
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Fue en la sede de la CTA-A, Bme. Mitre 744, con la coordinación de “Cachorro” Godoy su secretario general y la participación de Flora Aguilar, coordinadora nacional Bartolina Sisa de Bolivia; Carolina Cosse, intendenta de Montevideo; Caira Riz de la Confederación Sindical de las Américas; Roberto Baradel de la CTA-T; Mónica Valente del Foro de San Pablo y Evo Morales, entre otros y otras.
Roberto Baradel destacó la Celac Social como aporte a
la integración de los pueblos latinoamericanos y la presencia de Evo
Morales como la historia viva de esos pueblos. Condenó los golpes
en Brasil y Perú y el lawfare contra Cristina Fernández. Asimismo, la
mala noticia para la oposición de JxC que, a pesar de todos sus intentos
de boicot, la conferencia de la Celac se esté llevando adelante
exitosamente.
María Fernanda Pereyra de la UTEP (Unión de
Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular) señaló la
importancia de una moneda común para ganar soberanía en la región. Pidió
por
la libertad de los presos políticos Alex Saab (Venezuela) y Milagro Sala
y las presas mapuches en Argentina. Además, de un pronunciamiento de
apoyo a la sublevación del pueblo peruano y la condena a la amenaza de
muerte contra Francia Márquez, vicepresidenta
de Colombia.
Mónica Valente del Foro de San Pablo señaló la
necesidad de garantizar los avances de la resistencia de los pueblos y
destacó tres desafíos: sostener la democracia, la lucha contra la
desigualdad y la protección de la Madre Tierra. Asimismo, que los
gobiernos progresistas necesitarán el apoyo de las luchas en las calles.
Carolina Cosse coincidió en que la lucha por la igualdad es la mejor garantía para mantener la democracia.
Caira Riz destacó la solidaridad con los pueblos
peruano y haitiano y la necesidad de conformar una Celac laboral en el
marco de la Celac Social.
Flora Aguilar destacó la participación de las mujeres
en todas las luchas de resistencia y la necesidad de organizarnos ante
la derecha neoliberal para defender a los gobiernos progresistas,
antiimperialistas y socialistas de América Latina. También la necesidad
de una América plurinacional.
Invitada una representante del PSUV (Venezuela)
señaló la necesidad de una Constituyente latinoamericana de los pueblos
como una idea de unidad real, enfatizando: o somos un pueblo unido
o nos desaparecen.
Evo Morales señaló la constitución de la Celac
oficial como una iniciativa para liberarse de la OEA y la necesidad que
la Celac Social sea un ámbito de defensa de los presidentes
antiimperialistas
de Latinoamérica. También la constitución de la Runasur como la Unasur
de los pueblos.
Se refirió particularmente a las declaraciones de
Donald Trump señalando que hay que evitar la expansión del socialismo en
América Latina destacando la necesidad de romper con la colonialidad
apuntando a la plurinacionalidad.
Finalmente, una delegación peruana brindó un informe
sobre la situación en ese país a partir del golpe de Dina Boluarte, el
Parlamento y las FF AA.
by Sorevitno | Ene 24, 2023 | actualidad |
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Esta reunión es de suma importancia, tanto por el contexto en el que la guerra entre Rusia y Ucrania genera un reacomodo geopolítico de las grandes potencias, cuyos intereses se entrecruzan con nuestras naciones, como por los acontecimientos recientes en Nuestra América, especialmente, por la represión ejercida por el gobierno de facto impuesto tras el Golpe de Estado en Perú, desde el pasado 7 de diciembre, y que a la fecha suma ya más de 60 muertes. Asimismo, por el asalto a tres sedes del poder en Brasil realizado por grupos neofascistas, mostrando la urgencia de afrontar el desafío que representa el resurgimiento de las formas radicales de la derecha global. Además, durante este encuentro, se formalizará el regreso de Brasil a la CELAC, cerrando el capítulo negro que significó la actitud desestabilizadora para la región asumida por Jair Bolsonaro bajo las órdenes del imperialismo estadunidense.
La
VII Cumbre de la CELAC representará una nueva oportunidad de avanzar
rumbo a la consolidación de alternativas de integración que rompan
las cadenas del neocolonialismo y de la injerencia imperialista en
Nuestra América, la participación de presidentes de países como
Venezuela, Cuba, Bolivia, Brasil, Honduras, Chile y Argentina, entre
otros, da un toque de esperanza para el fortalecimiento de los
proyectos regionales que reactiven la economía, dejando a un lado
histórica dependencia a los Estados Unidos. Aunque lo anterior,
también requiere de la superación de las formas capitalistas de
acumulación y redistribución de la riqueza. Pero, en todo caso, la
sobrevivencia de la CELAC ante los múltiples intentos de las
derechas latinoamericanas y caribeñas por entorpecer su existencia,
significa que sí es posible la integración sin la sombra del águila
imperial.
El
encuentro entre mandatarios estará signado por la realización de la
Cumbre Social de la CELAC (23 y 24 de enero), con la participación
de fuerzas políticas, centrales sindicales, organizaciones y
movimientos sociales de América Latina y el Caribe, misma que
incluirá una movilización al tiempo en que se efectúa la reunión
de presidentes y presidentas. Previo a dichos actos, la Cumbre Social
de la CELAC ha emitido ya un documento con carácter anticolonialista
y antiimperialista, donde levanta la voz por la reivindicación de
los derechos laborales y humanos, así como por el respecto y pleno
reconocimiento de la constitución plurinacional de Nuestra América.
Asimismo, se condena el bloqueo genocida sostenido por más de 60
años contra Cuba por parte de los Estados Unidos, y se exige a los
gobiernos de la región iniciar acciones encaminadas a la eliminación
de las bases militares establecidas en toda la zona por el gobierno
de Washington.
En
uno de los puntos centrales de las declaraciones emitidas por la
Cumbre Social de la CELAC puede leerse: “Abogamos por una
integración regional que constituya el mejor instrumento para
fortalecer la soberanía y la autonomía de nuestra región, para que
los destinos de este territorio sean definidos democráticamente
según la voluntad de sus pueblos”. El llamado de los integrantes
articulados como un movimiento de movimientos es consecuente con los
tiempos que vivimos, donde uno de los retos principales es el volver
a encontrarnos como miembros de una región pluricultural y
plurinacional en la que existimos bajo la luz –histórica y
presente- de nuestros pueblos, cuya integración es indispensable
para nuestra sobrevivencia.
by Sorevitno | Ene 24, 2023 | actualidad |
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Fue uno de los últimos colectivos ciudadanos en constituirse –por la defensa del territorio- en el País Valenciano; lo hizo el pasado 19 de enero en el Consell Agrari del municipio de Sagunto (68.000 habitantes); integrada por 17 asociaciones, la Plataforma en Defensa del Territori del Camp de Morvedre rechaza el macroproyecto fotovoltaico impulsado por Iberdrola y Power Holdco (grupo Volkswagen), cuyo impacto afectaría a la partida de Montíber (“de alto valor ecológico”).
Salvem Gausa y
Montíber es
el lema con el que los activistas se movilizan ante la amenaza de destrucción
de cerca de 4 millones de metros cuadrados de huerta productiva, así como la tala
de 150.000 árboles frutales debido al emplazamiento escogido para la macroplanta.
En
las redes sociales se difundió ampliamente, durante las fechas previas, la
convocatoria de la Coordinadora Valenciana per la Ubicació Racional de les
Energies Renovales a una manifestación el 21 enero en Valencia, con la consigna
–según los carteles- de Renovables sí,
pero no a cualquier precio. Por un
mundo rural vivo, no a las macrorrenovables. Varios miles de personas,
llegadas desde las comarcas del País Valenciano y Teruel, participaron en la
movilización.
La
Coordinadora está integrada por 45 grupos ecologistas y plataformas defensoras
del territorio; entre los motivos de la acción reivindicativa, que comenzó en
el Palacio de Justicia y finalizó en la Plaza de la Virgen de Valencia, se
destacaba que la transición al modelo de energías renovables está realizándose
“sin participación ciudadana” ni “respeto a las entidades locales”, además de
implicar la destrucción de tierras agrícolas, bosques y un riesgo para la
biodiversidad.
“Empresas
extranjeras y fondos de inversión especulan con las tierras del interior que
son más baratas y amenazan sectores tan importantes como el agrícola y el
turismo rural”, alertan las organizaciones. También señalan la responsabilidad
de la Generalitat Valenciana, el Gobierno de España y la UE, por llevar a
término una desregulación de las legislaciones urbanísticas y ambientales,
“para facilitar los intereses de estas empresas”.
Por
ejemplo, Ecologistas en Acción, Amigos de la Tierra, Greenpeace, SEO/BirdLife y
WWF pidieron, en referencia al Real Decreto-ley 20/2022 de 27 de diciembre, que
el Gobierno central y los diferentes grupos parlamentarios retiren la medida
que acorta la evaluación ambiental de los proyectos renovables en todo el
estado; podría generar inseguridad jurídica y agravios comparativos,
denunciaron los colectivos ecologistas el 13 de enero, entre otras razones
porque establece plazos más cortos de tramitación ambiental para las
iniciativas de renovables con mayor tamaño.
La
Coordinadora Valenciana per la Ubicació Racional de les Energies Renovables
resume sus reivindicaciones del siguiente modo: “Talar más de un millón de
árboles no es transición ecológica”.
En
la manifestación que recorrió el centro de Valencia, uno de los carteles
–empuñado por un vecino ataviado de negro-, adjuntaba estas cifras en relación
con el municipio de Biar, de 3.600 habitantes (comarca alicantina de l’Alt
Vinalopó): “731 hectáreas afectadas por macroproyectos; más de 60.000 árboles
arrancados; nueve fotovoltaicas y 368 megavatios”.
Otro
vecino, asimismo con zamarra negra, mostraba la consigna “Salvemos la Sierra de
Salinas”. Se repartieron octavillas respecto al municipio de Godelleta (3.900
habitantes), en la comarca de l’Hoya de Buñol-Chiva (Valencia), con el lema Godelleta. Te queremos verde, no negra de
placas. También estuvo presente la Plataforma
Salvemos Farrajón. Macroparques No.
A
estas reivindicaciones se sumó una pancarta, sostenida por ocho manifestantes,
en la que podía leerse Les Coves de
Vinromà (la Plana Alta, Castellón, 1.800 habitantes) diu no al MAGDA (macroparque
fotovoltaico con cerca de 260.000 paneles solares, y una afección sobre 472
hectáreas y 60.000 árboles); también expresaron su negativa al trazado de la
Línea Eléctrica de Muy Alta Tensión (MAT) asociado a la macroplanta.
En
un ambiente lúdico, los participantes hicieron sonar silbatos, reclamaron Renovables sí, pero no así y advirtieron
El mundo rural, no se rendirá;
caminaron por las calles céntricas con el acompañamiento del bongo y al ritmo de la dolçaina, mientras algunos manifestantes
repartieron hojas de laurel, naranjo y olivera. Una mujer vestida de negro
empuñaba el siguiente cartel: “Las placas a los tejados, no a los sembrados”; y
dos activistas, con monos blancos: “Las abejas se alimentan de flores, no de
paneles solares”.
Al
concluir el recorrido -ya en la Plaza de la Virgen-, se formó un gran círculo humano con las pancartas y se procedió a
la lectura de un manifiesto (51 organizaciones y plataformas del País
Valenciano de adhirieron al manifiesto inicial de la Coordinadora, que recuerda
–entre otros puntos- el “contrasentido” de que las infraestructuras se emplacen
lejos de las grandes ciudades, industrias y empresas de servicios, donde se
consume la mayor parte de la energía).
Un
documento difundido -en octubre de 2022- por la Coordinadora Valenciana per la
Ubicació racional de les Energies Renovables ponía cifras a esta idea: “Entre
15.000 y 20.000 hectáreas afectadas por el desarrollo previsto de plantas
fotovoltaicas y eólicas”. Un ejemplo del “reparto desigual” en la implantación
de los proyectos puede observarse en la comarca con un mayor número de
megavatios en tramitación –l’Alt Vinalopó, 1.866,5 MW-, lo que representa cerca
de la mitad de la provincia de Alicante (4.564 MW de tramitación en plantas).
Otro
ejemplo significativo es el de la comarca del Valle de Ayora (1,102 MW), lo que
representa el 25% de la potencia en la provincia de Valencia (4.094 megavatios
en trámite). Municipios como Villena (Alt Vinalopó) tienen 21 plantas en
tramitación y Requena (comarca de Requena-Utiel), 16.
La
Alianza estatal Estrategia y Territorio (ALIENTE) y el Observatorio Sostenibilidad
publicaron el 7 de diciembre el Estudio Renovables
sostenibles: fotovoltaica; una de las conclusiones más relevantes es la
existencia en el estado español de “superficies suficientes para instalar 181 Gigavatios
(GW) que producirían más de 272.037 GWh/año en energía fotovoltaica sin que
exista ninguno o un mínimo impacto ambiental; esta energía es algo superior al
consumo anual de electricidad en España en 2021”.
by Sorevitno | Ene 24, 2023 | actualidad |
Miguel Arróniz
Carlos E. Severino Valdez (San Juan, Puerto Rico, 1965-) es catedrático de Geografía Política en el Departamento de Geografía de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Ha sido director del Departamento de Geografía (1992-2001), decano de la Facultad de Ciencias Sociales (2001-2011) y rector (2013-2015) del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. Se desempeñó como Comisionado Especial para el Desarrollo Sustentable de Vieques y Culebra. Estudió su doctorado en Geografía Política en la Universidad de Humboldt, en Berlín, Alemania. Es egresado de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Severino Valdez ha contestado todas nuestras preguntas sobre status y descolonización. Todas sus respuestas son para ser compartidas con todos vosotros.
– Wilkins Román Samot (WRS, en adelante) – ¿Es hora de exigir el fin del colonialismo y comenzar una conversación sobre reparaciones económicas en Puerto Rico y Estados Unidos? ¿Por qué?
– Carlos E. Severino Valdez (CESV, en adelante) – Es hora de replantearse varias premisas que se han sostenido por décadas sobre el mal llamado tema del estatus de Puerto Rico. Por muchas décadas -desde 1952 para ser más exacto- habíamos vivido lo que ahora tenemos más que claro. Una ficción política sobre la situación colonial, la cual afectó mucho las estrategias, el entendimiento teórico y la propia visión práctica y política del asunto colonial. Y eso, a mi manera de ver, ha afectado todas las vertientes ideológicas sobre cómo atender el problema a fondo. La ficción en la narrativa oficial es que el problema se habría resuelto a través de un pacto entre iguales, refrendado en 1952 con la creación del Estado Libre Asociado (ELA). Claro, siempre hubo algunos sectores que denunciaron que tal cosa no era cierta. No obstante, no tengo dudas que el surgimiento del ELA cambió y afectó mucho el accionar político en la isla. La creación del ELA permitió a los EE.UU. acudir en 1954 ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a proponer con éxito que el problema colonial de Puerto Rico se había solucionado sobre la base de una relación bilateral autonómica consentida. Vale la pena destacar que cuando eso ocurrió, la ONU hacía pocos años que había comenzado el proceso de desmantelamiento del imperialismo-colonialista en el nuevo orden mundial de la posguerra. Los EE.UU. como Estado victorioso de la guerra, líder mundial y sede de la organización se vio en la obligación de actuar sobre este asunto. No lo pudo eludir y tenía por consecuencia que actuar sobre el asunto. De algún modo hoy podemos decir que se buscó una salida “lampedusesca” tratando de cambiar todo para que todo continuara igual.
El ELA fue su respuesta y además fue una respuesta importante en su afán de jamás reconocerse a sí mismo como un país imperialista y, por tanto, en posesión de colonias. No reconocerse como ejercitante del colonialismo es una negación de su propia realidad seguramente por el hecho de que el país había nacido como Estado desde su condición de colonia inglesa y venciendo el imperialismo británico.
Pero no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo y décadas después ha quedado más que claro que aquella narrativa originada formalmente en 1952 fue una falsa representación. Desde hace ya unos años no cabe duda de que Puerto Rico está sometido al control absoluto y plenipotenciario del congreso de los Estados Unidos. Varias decisiones judiciales de su alto foro (el tribunal supremo) y del propio congreso de EE.UU. así lo han dejado en evidencia irrefutable. Tal y como nos dice el amigo y colega Aarón Gamaliel Ramos, Puerto Rico no tiene entonces un problema de estatus político por resolver, como se ha instalado en la conciencia política colectiva puertorriqueña. Esa es la narrativa vigente al menos desde 1967 cuando se llevó a cabo el primer “referéndum de estatus” luego de la creación del ELA en 1952. Luego, la lucha ideológica ha sido entre unos que dicen que el estatus no está en issue y otros que aseguran lo contrario evadiendo el verdadero problema: la descolonización. Ciertamente lo que Puerto Rico ha tenido y tiene aún es un problema colonial por resolver y la ONU ha establecido un proceso claro y diáfano para que se logre el desmantelamiento total del colonialismo. ¿Y qué pasa en Puerto Rico entonces? Pues ha habido una dilación en cambiar el paradigma imperante desde 1952 y solidificado en 1967 en torno a que el problema es simplemente el de cambiar de estatus político. En el discurso todas las colectividades políticas reconocen hoy que la isla no es otra cosa que una colonia, sin embargo, las visiones estratégicas aún siguen siendo las mismas y me explico. Parece que aún sigue intacto entre una parte amplia del liderato del país el reconocimiento del congreso americano como la entidad que debe resolver el problema colonial de la isla y eso es un absurdo. Si el país vive inequívocamente en una situación de colonia bajo el control plenipotenciario del congreso estadounidense, es entonces absurdo pensar y reconocer esa entidad como descolonizadora. Lo que es peor aún es que no tengamos todavía la suficiente claridad política para reconocer lo que es innegable: el único interés real del congreso en resolver este asunto es de naturaleza clientelar como recientemente lo afirmara el colega Jaime Lluch Aguilú. No es un interés genuino. En un país como Estado Unidos gravemente afectado por una polarización política y un aumento vertiginoso de la población migrante puertorriqueña, el juego electoral hace que la carta de congraciarse con los puertorriqueños sea hoy no solo atractiva sino casi medular. Así, tenemos que convencernos de que la condición colonial de este país no es realmente una excepcional. Es ordinaria y amerita seguir la estructuración que el derecho internacional creó desde 1945 en la Carta de las Naciones Unidas. Para comenzar seriamente a encaminar el proceso de descolonización de Puerto Rico, primero hay que abandonar la idea de que el congreso americano desde una posición de poder y dominio sea una entidad descolonizadora, el hecho de que el congreso determine unilateralmente las condiciones de la descolonización es en sí misma una acción colonial.
El liderato político tiene que entender eso o cuando menos una parte de su espectro. Las futuras relaciones entre los EE.UU. y Puerto Rico, cualesquiera que sean, deben negociarse de tú a tú reconociendo el derecho inalienable del pueblo puertorriqueño como punto de partida. Por eso pienso y sostengo que en este momento el centro de gravedad de la lucha por la descolonización de nuestro país debe ser en la Naciones Unidas y no el congreso americano. Al término de este proceso, por supuesto, que será imprescindible el congreso para negociar muchos aspectos, pero no dentro de una relación claramente de debilidad estructural en forma de imperio-colonia.
– WRS – ¿Qué relación si alguna ves entre la migración de los puertorriqueños a los Estados Unidos y las innumerables oportunidades desarrolladas por el Congreso de los Estados Unidos para que las corporaciones estadounidenses exploten a Puerto Rico?
– CESV – En este punto no voy a abundar mucho, toda vez que me parece que en algún modo en la primera pregunta elaboré sobre el particular. Debo insistir en que en los hechos el interés de los congresistas americanos procede de un interés dialécticamente clientelar. Cuando digo dialécticamente me refiero a la posibilidad de que en efecto algunos congresistas actúen de la mejor buena fe, pero la descolonización no se logra solo con buena fe la descolonización es un problema estructural. Destaco, y disculpen que insista, pero la coyuntura política interna de los Estados Unidos me parece que ha magnificado el uso de la situación colonial de Puerto Rico como artilugio electoralista y clientelar y donde mucho dinero está corriendo para este propósito desafortunadamente.
– WRS – ¿Cuál debería ser el rol de la academia y la sociedad civil puertorriqueña dentro de los Estados Unidos y Puerto Rico en la descolonización de Puerto Rico, si alguno? ¿Qué deberían hacer?
– CESV – Es una pregunta sencilla pero muy difícil de contestar. A ver, la diáspora es importante, muy importante, pero la diáspora no tiene liderato político porque la población puertorriqueña está cada vez más dispersa y se redistribuye en nuevos centros de aglomeración como la Florida entre otros tantos. Eso hace muy difícil que se pueda desde allí articular ideas y un despliegue de esfuerzos para la descolonización. Eso no quiere decir que no se estén haciendo importantes aportes desde allá, pero la diáspora no es una fuerza política organizada. La diáspora no solo está dispersa geográficamente sino también en términos políticos. De algún modo la diáspora en general puede también ser víctima de las demagogias clientelares y de las propias crisis que en que se encuentran los partidos estadounidenses dominantes allá. La diáspora es una manifestación muy grande del propio problema colonial porque la inmensa mayoría ha migrado por la pobreza y ausencia de horizontes propios que continúa asolando a nuestro país de una manera muy poderosa. Creo importante el rol de la academia y de la sociedad civil diaspórica, pero sin un rol dirigente ni claridad conceptual en la ruta adecuada tanto en Puerto Rico como en los EE.UU. lo veo difícil que la ayuda pueda fluir políticamente en la dirección correcta. Es necesario un proyecto organizativo educativo, abarcador y aglutinador que ayude a la diáspora a canalizar sus inquietudes sobre el futuro de la isla.
– WRS – ¿Cómo la Comisionada Residente de Puerto Rico en el Congreso de los Estados Unidos y los congresistas de origen puertorriqueño podrían ayudar a resolver los problemas económico-sociales creados por la explotación de los Estados Unidos en Puerto Rico?
– CESV – Creo que me he explicado en ese particular ya.
– WRS – ¿Por qué los movimientos de estadidad no han sido capaces de confrontar al imperialismo estadounidense en Puerto Rico y los Estados Unidos? ¿Qué deberían hacer?
– CESV – Los movimientos pro-estadidad, pero no exclusivamente los estadoístas tienen un problema fundamental en mi opinión (no todo el mundo, claro está, porque hay excepciones muy meritorias). Resulta que la propia relación colonial tan larga y contenciosa ha llevado a torcer ciertas premisas esenciales y mucho más con lo que ya expliqué del tema del surgimiento del ELA. Hoy parece haber un consenso en Puerto Rico sobre el hecho de que la isla es una colonia. No era así hace unas tres décadas atrás. Lo que pasa es que noto que una parte de ese reconocimiento de que la isla es una colonia no está del todo claro en términos teóricos y por tanto prácticos. No se puede ser anticolonialista como dicen ser muchos estadoístas y a la vez proimperialista. Se denuncia la colonia, pero para que exista una colonia tiene que haber un imperio que ejerza su dominación sobre ella y que no le permite ejercitar su derecho a la autodeterminación cualquiera que ese sea. El rechazo a la colonia crece, pero la imperio-filia en algunos sectores es cada vez más poderosa. Esto que digo no tiene que ver necesariamente con una crítica ideologizada sino como resultado de la propia colonialidad que debe ser aclarada conceptual y teóricamente. Nada tiene esto que ver con una postura “antiamericana” como pensarán algunos/as sin entender bien lo que digo. Hablo aquí de una postura en contra el dominio históricamente perverso y colonial que ha ejercido el gobierno de los Estados Unidos sobre Puerto Rico. Puerto Rico jamás debe ser antiamericano. En un futuro la relación con los Estados Unidos es y será clave incuestionablemente en la vertiente que el pueblo de Puerto Rico determine libre y soberanamente. Pero el pueblo de Puerto Rico no puede enajenarse y darle la espalda a su derecho inalienable a tomar decisiones soberanas cualquieras que sean.
– WRS – ¿Qué ha hecho, si algo, la presidencia de los Estados Unidos, y los dos partidos políticos dominantes dentro de los Estados Unidos, el demócrata y el republicano, para mitigar el desastre que ellos y que los estadounidenses ayudaron a crear dentro de Puerto Rico?
– CESV – En realidad no creo que la presidencia como institución ni los partidos políticos tengan clara en su conciencia política el daño que ha hecho el colonialismo al pueblo de Puerto Rico. La propia situación consentida entre una parte de los dominados y el dominador para incrementar económica y sociológicamente la dependencia actualmente es terrible para la autoestima de las y los puertorriqueños. No hay nada peor que ese sentimiento indefensión y de no de estar seguros de que el país se puede sostener así mismo exitosamente El colonialismo ha creado una isla rodeada de espejos incapaz de ver efectivamente su realidad y sus oportunidades con seguridad en un mundo donde las soberanías se reafirman hoy con contundencia como el camino a seguir en un sistema-mundo cambiante y donde si nosotros no tomamos las decisiones que mejor nos convengan nadie las tomará por nosotros. El éxito de las nuevas economías emergentes es la soberanía y su capacidad de autodeterminación. Los partidos tanto republicano como demócrata en los EE.UU. se encuentran en una gran crisis y ya es algo muy difundido y aceptado que ese país tiene una democracia cada vez más debilitada que ha transitado más bien hacia una plutocracia. El Partido Republicano está muy afectado por las derechas radicales neoconservadoras) y el Partido Demócrata está cooptado por los intereses de un exclusivo grupo de oligarcas multibillonarios encabezados por Geoge Soros (y su agenda neoliberal del Open Society) y otros pocos. Los que ponen el dinero controlan la agenda sin el consentimiento de las grandes mayorías y de su bienestar.
– WRS – ¿Cuál sería la forma de que los puertorriqueños rompan con este ciclo de abuso del colonialismo estadounidense dentro de Puerto Rico? ¿Debería Puerto Rico y los puertorriqueños ser reparados económicamente por Estados Unidos?
– CESV – Para romper con el colonialismo hay que desarrollar una teoría anticolonial y también antimperialista (insisto que no me refiero en lo absoluto a antiamericanismo) clara y en armonía con el derecho internacional. El colonialismo en Puerto Rico no es excepcional, es típico y común como cualquier otro por tanto no hay que buscar caminos especiales ni vueltas de tuercas particulares.
– WRS – El economista francés Thomas Piketty considera que Francia debería reparar en más de 28 mil millones de dólares americanos a Haití. ¿En cuánto debería Estados Unidos reparar económicamente a Puerto Rico y a los puertorriqueños?
– CESV – No podría contestar esta pregunta con precisión porque no lo he estudiado. Pero ahora mismo este último proyecto “de estatus” del congreso en ese sentido trajo unos números unilaterales donde no tuvimos participación y que lamentablemente no pocas personas lo han utilizado para denotar una falsedad como que Puerto Rico después de su independencia o libre asociación tendría disponibles fondos federales por 20 años y luego sucumbirá a la pobreza extrema. Las reparaciones habrá que calcularlas bien con nuestros economistas que son excelentes y llegar a un acuerdo de mutua conveniencia con el congreso de los Estados Unidos entre iguales. Siempre he dicho y lo sostengo que para que Puerto Rico transite efectivamente hacia cualquier forma de relación con los Estados Unidos (incluyendo la estadidad federada) debe tener una economía autosuficiente creada desde la autodeterminación.
– WRS – Muchos puertorriqueños viven en la diáspora, bien en Estados Unidos como fuera de los Estados Unidos. Otros puertorriqueños han sido y son partícipes del saqueo estadounidense dentro de Puerto Rico. Todos, los primeros y los segundos son estadounidenses. ¿Por qué deben ser o no ser recompensados? ¿Son todos los puertorriqueños sujetos coloniales a los que se les ha robado su futuro en su propia tierra? ¿Se les debe devolver su futuro estén donde estén, sean quienes sean?
– CESV – Todo proceso de descolonización debe efectuarse bajo la premisa de una profunda reconciliación nacional. Los boricuas en los Estados Unidos en cualquier manera de relación que se desarrolle con los Estados Unidos serán un nexo indisoluble y una pieza económica, cultural y política fundamental de este país. Por muchas décadas mujeres, hombres y niños no tuvieron otra salida que migrar y por mucho tiempo el país les dio la espalda. Eso hay que subsanarlo. Los migrantes boricuas han tenido un precio muy alto que pagar en todo este desenvolvimiento colonial de los EE.UU. sobre Puerto Rico. Sobre esa realidad hay que construir relaciones de mayor cercanía e interdependencia con nuestra diáspora.
– WRS – Dos congresistas de origen puertorriqueño, Alexandría Ocasio-Cortez y Nydia Velázquez, presentaron un proyecto de ley para la descolonización de Puerto Rico. Por su parte, Jenniffer González representa a Puerto Rico dentro de los Estados Unidos. Tiene reconocido dentro de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos el poder de presentar legislación. Ha estado moviendo un proyecto de anexión de Puerto Rico a los Estados Unidos junto con el congresista puertorriqueño Darren Soto, proyecto que al igual que el de las congresistas antedichas ha sido sustituido por uno alternativo y de consenso entre todos. ¿Qué le falta a ese proyecto de ley? ¿Qué defectos le ves a ese proyecto de ley? ¿Por qué Ocasio-Cortez y Velázquez merecen algo mejor? ¿Por qué González y Soto merecen algo mejor?
– CESV – Creo que esta pregunta ya la he respondido antes. Los/as congresistas puertorriqueños/as actúan de muy buena fe, eso no lo pongo en duda. Pero el problema de fondo creo que no lo comprenden, porque se quedaron en el viejo paradigma de que Puerto Rico tiene un problema de estatus. Sería injusto cuestionar su compromiso con nuestro país porque aman a su país de origen, pero su visión sobre el problema colonial sigue atrapada en una vieja falsa narrativa y no reconocen que sobre Puerto Rico ahora más que nunca lo que debe aplicar es el derecho internacional y en ese contexto el protagonista debe ser el pueblo de Puerto Rico y no a congresistas (me refiero a los congresistas estadounidenses) en su afán de obtener jugosos donativos y así votos para ser reelectos. La situación de Puerto Rico merece más respeto. Desde el congreso no es donde se debe descolonizar a Puerto Rico. Por el contrario, es en el congreso donde se debe culminar la descolonización negociando los términos entre iguales soberanos.
Wilkins Román Samot, Doctor de la Universidad de Salamanca, donde realizó estudios avanzados en Antropología Social y Derecho Constitucional.