Voces de mujeres campesinas, indígenas y juventudes, desafían al calor, la lluvia y el viento

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*Por Noelia Díaz Esquivel

Edición y fotografía: Mónica Bareiro

 

¡El pueblo unido, jamás será vencido! coreaban mujeres, hombres, jóvenes mientras marchaban desde el Seminario Metropolitano (Asunción, Paraguay) rumbo a la Plaza ubicada frente al Congreso Nacional. 

 

La trigésima edición de la  Marcha Campesina, Indígena y Popular inició a las 08:00 y fue encabezada por los pueblos indígenas y las mujeres nucleadas en la Federación Nacional Campesina (FNC). Este año el lema dice: Por tierra y producción, contra todas las injusticias.

 

La Federación Nacional Campesina nuclea a pobladores de 10 departamentos del país, entre ellos Concepción, San Pedro, Caaguazú y Caazapá. Sus reclamos históricos, como la falta de tierra para el campesinado y los pueblos indígenas, siguen sin ser atendidos.

 

Teodolina Villalba, lideresa campesina explicó que en esta ocasión son las y los indígenas quienes encabezan la movilización, seguidos por las mujeres que forman parte de FNC, porque «las y los indígenas son los más discriminados en nuestro país y en segundo lugar las compañeras, que día a día son criminalizadas, que sufren violencias en sus trabajos cuando son acosadas, que no tienen acceso a salud, educación, pero lo más grave son los feminicidios».

 

Columna de mujeres marchando en XXX Marcha Campesina, indígena y popular.

Villalba relató que sus principales reivindicaciones  «para esta marcha número treinta es la tierra, la producción y contra todas las injusticias, porque nuestro pueblo cada vez pasa más injusticias. Y no solo campesinos e indígenas tienen problemas en nuestro país, sino además muchos trabajadores no tienen acceso a derechos. Por eso marchamos todos juntos».

 

Teodolina Villalba, lideresa campesina.

La columna de las juventudes de la FNC, entre colores y fuerza coreaban:

  • ¡Mariscal López murió por la patria, Santiago peña traidor vende patria! 
  • ¡Che kuerai, ni trabajo nada topai! (estoy cansada/cansado ni un empleo puedo encontrar)

 

Reinalda Paniagua es sampedrana y tiene 17 años, dice que este año participa de las movilizaciones porque está cansada de las injusticias: «veo muchas injusticias y marcho para denunciar a este gobierno corrupto. Porque hoy en día hay muchísimas violencias que pasan mujeres, casos de niñas embarazadas. Falta acceso a salud y principalmente a educación, porque acá es ceroite, no hay educación».

 

Reinalda Paniagua.

Las mujeres indígenas también marcharon  desde la avenida Kubitschek, pasando por la avenida Eusebio Ayala, luego General Aquino, Félix de Azara, General Díaz y Chile, hasta la Plaza Frente al Congreso Nacional, donde hicieron escuchar sus reivindicaciones.

 

Lisandra Romero (18), acompañó la movilización con su pequeño bebé en brazos. Ella es de la comunidad Yvy Morotí, ubicada en el departamento de Caaguazú, uno de los territorios con los índices de pobreza más altos del país. 

Lisandra Romero.

«Yo marcho porque queremos mejor precio para la mandioca, no queremos pagar luz ni agua, porque no tenemos para pagar», dijo la joven. 

 

No los detuvo ni el calor, ni la lluvia o el viento

 

En Asunción, capital de Paraguay, no llovía desde hace semanas, el calor superaba los 40° a diario, pero este miércoles los miles de campesinas, campesinos y toda la ciudad recibieron una copiosa y aliviadora lluvia. A pesar de ello siguieron marchando hasta la Plaza de Armas, donde se llevó a cabo el acto central. En el lugar denunciaron la falta de transparencia en la justicia, cuestionaron el significativamente corrupto gobierno que está plagado de prácticas autoritarias. 

 

 

«Nosotros venimos a decir que el campesinado está en alerta, porque vamos a defender las libertades, la libertad de organización, el proceso democrático y la institucionalidad», señaló el dirigente campesino Marcial Gómez.

 

 

*𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢𝘭 𝘧𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘥𝘦𝘭 proyecto 𝘝𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘈𝘤𝘤𝘪ó𝘯 𝘊𝘭𝘪𝘮á𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘑𝘶𝘴𝘵𝘢 (𝘝𝘈𝘊), 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘞𝘞𝘍-𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘺 𝘍𝘶𝘯𝘥𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘈𝘷𝘪𝘯𝘢.⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣


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Emancipa premia a periodistas por su labor sobre el trabajo doméstico no remunerado

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Emancipa galardonó el trabajo de cinco periodistas de cuatro medios de comunicación que elaboraron materiales sobre el trabajo doméstico no remunerado, en el marco del Concurso Nacional de Periodismo Cuidar a las que Cuidan. Las publicaciones periodísticas fueron especiales en la semana del Día Internacional de la Mujer Trabajadora que se celebra cada año el 8 de marzo.

 

Del evento de premiación participaron Angelina Stirling, Noelia Díaz Esquivel, Rocío Pereira Da Costa (Jurada), Romina Cáceres (Jurada), Flavia Borja, Mónica Bareiro, Emilia Yugovich y Juliana Quintana.

El jurado a cargo de evaluar los trabajos está compuesto por personas externas a nuestra organización, quienes generosamente han cedido su tiempo y conocimiento para leer, escuchar y ver los trabajos entregados. Las integrantes del Jurado fueron Rocío Galiano Marés, Representante Nacional del Fondo de Población de Naciones Unidas en Paraguay; Rocío Pereira Da Costa, periodista de Telefuturo y Romina Cáceres Morales, editora editorial en El Surti.

 

El primer puesto fue para la serie de publicaciones elaborada por Gladys Benítez Prieto para ABC Color, en formato prensa escrita y televisión. Fueron cuatro materiales en los cuales, a partir de su experiencia y la de otras mujeres, Gladys le pone rostro, voz, humanidad, a los datos de los estudios y al análisis de expertas sobre la contribución de las mujeres a la economía paraguaya, mediante el trabajo que hacen en sus casas y por el cual no reciben ninguna remuneración.

 

La experiencia propia contada en un coro de mujeres que son madres, cuidadoras, trabajadoras dentro y fuera de la casa, evidencian aquellos números que, a muchos resulta lejano, pero no son más que la evidencia técnica, dura de aquellas historias que cuentan nuestras amigas, madres, hermanas y otras mujeres que, sin saberlo, contribuyen a la economía cada vez que cocinan el almuerzo en sus casas.

 

El trabajo completo puede encontrarse aquí

 

El segundo puesto fue para un equipo compuesto por Arami Villalba y Jorge Usher, quienes produjeron para el Holding Paraná, el reportaje audiovisual “Veinticuatro Siete” en el que condensan las historias de mujeres que trabajan sin remuneración alguna cuidando a sus hijos, a sus madres, a sus maridos. Un relato sencillo y conmovedor donde cualquiera de las protagonistas podría ser una u otra, porque todas sienten lo mismo: el trabajo de la casa no termina nunca, no tiene límite de espacio, de tiempo y además no se reconoce. 

 

El reportaje se puede ver aquí

 

El tercer puesto fue para el podcast “Cuidando a las cuidadoras: Cómo valorar un trabajo invisible, pero esencial” de Desiree Esquivel del medio El Otro País. En este material la pregunta obligada es ¿Quién cuida a los niños y niñas si mamá o mamá y papá deben salir a trabajar para tener ingresos suficientes y no hay otra persona que pueda hacer el trabajo no remunerado? Y entonces se puede notar la importancia de las políticas y programas promovidas desde el Estado para con las familias. Un material ameno, tierno e interpelante sobre cómo nos organizamos como sociedad a la hora de cuidar. 

 

El podcast se puede escuchar aquí

 

Equipo del medio digital “El Otro País”, ganadores del tercer puesto del concurso. Andrés Colmán Gutierrez, Graciela Galeano, Desireé Esquivel y Ylda Rodríguez.

También se incluyó una Mención de Honor para el reportaje “Mujeres que cuidan: La carga silenciosa del trabajo doméstico no remunerado” escrito por la periodista Irma Oviedo para el diario Última Hora. Probablemente la historia de la protagonista muestra claramente ese “pico en la curva” del cuidado que se da cuando las mujeres están cerca o han alcanzado la tercera edad, pero deben hacerse cargo de sus propias madres. Esta historia es el rostro de miles de familias en el Paraguay. 

 

El reportaje completo puede leerse aquí

 

También formaron parte del concurso otros valiosos trabajos:

 

El artículo “Esas otras maternidades: Cuidar desde el amor y la resistencia” publicado en El Otro País por Lía Benítez Flecha y Patricia Gómez Peña, aborda una situación que no es nueva, pero de la cual se habla aún menos, cómo es cuidar, maternar y sostener la vida para madres lesbianas y bisexuales. Acercan historias de mujeres que desafían los mandatos, muchas veces en soledad, para vivir libres mientras también ejercen su derecho a ser madres.

 

El artículo se puede leer aquí

 

El artículo “Ser abuelas sin protección social en Paraguay” publicado en Puente Comunicación Sin Fronteras, aborda el trabajo no remunerado desde la mirada de aquellas abuelas que, en muchos casos desde muy pequeñas, han cuidado a otros y lo siguen haciendo cuando son adultas mayores, pero, sin embargo, muchas veces no tienen recursos económicos tan siquiera para cubrir sus medicamentos. La periodista Sofía Masi, autora del material, acerca historias de vida que dan fe del enorme trabajo de las mujeres que, en muchos casos, terminan cuidando a sus familias y hasta a su comunidad.

 

El artículo completo se puede leer aquí

 

La contribución social del trabajo no remunerado, realizado principalmente por mujeres, es enorme. Y sin ella no sería posible la vida. Es lo que nos deja el material producido por Pablo Gastón Ortíz para Visión Comunicaciones de Villarrica. 

 

El reporte puede verse aquí

 

“Feministas en el Paraguay de los 80’s: Un pacto de cuidados como resistencia” se titula el artículo escrito por Alejandra Sosa Benítez y Belén Núñez para El Otro País. En este material se hace un rescate histórico, a través de la historia de tres mujeres luchadoras, sobre la lucha feminista en Paraguay y además, en un momento nada fácil como lo fue la década del 80’ cuando todavía existía dictadura militar en el país.

 

El reportaje completo se puede leer aquí

 

“Cuidados invisibles: transformando la narrativa de la distribución de responsabilidades”, escrito por Fabiola Méndez abarca todo lo trabajado a nivel de políticas en torno al trabajo no remunerado, a través de datos y también con historias de vida.  

 

El reportaje puede verse aquí


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“Encontrarse entre mujeres puede cambiar la vida”

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*Por: Fátima E. Rodríguez

 

Hace más de diez años, unas diez mujeres indígenas comenzaron a reunirse cada tarde para hablar sobre lo que les pasa, sobre sus derechos, sobre lo que pueden hacer por sus hijos. Así nació el “Comité de Mujeres Kuña Guaraní Katupyry” en la comunidad indígena Santa Teresita del distrito de Mariscal Estigarribia, en el departamento de Boquerón. Ahora, se reúnen tres veces a la semana. 

 

Las hermanas Teresa y María Dolores Atirillo forman parte de la vieja guardia. Las primeras. María Dolores es la que le pide a cada autoridad, cada visita, que escriba en el libro de actas lo que se habló en la reunión. «Acá recibimos a todos y les pedimos que escriban para qué vienen. Eso es nuestra memoria y también nos sirve para darnos cuenta cuánto avanzamos y cuánto retrocedemos», dice María Dolores. Ella tiene 72 años y mucha lucha por los derechos de las mujeres en su comunidad. 

 

«Tenemos nuestro local. Que mandamos a construir y es un lugar donde venimos las mujeres para conversar, para escucharnos, aquí venimos a compartir nuestras penas y nuestras alegrías. Hacemos pan por las tardes. Tres veces a la semana hablamos de nuestras necesidades, de qué podemos hacer, de nuestro trabajo y de todo un poco», cuenta en guaraní María Dolores. 

 

«Encontrarse con otras mujeres puede cambiar la vida.  No solamente nos ayudamos en algunos casos de enfermedad. También en algunos momentos cedemos nuestro espacio para niños y adolescentes para aprender sobre computación. Si hay alguna necesidad, este es nuestro lugar», cuenta otra participante,  Angela Fernández.  «Un día me invitó mi hermana y yo decía ¿Qué es lo que van a hacer ahí?. Pero me gustó y nunca más dejé la organización», recuerda. 

 

La casa es pequeña, pero acogedora. Tiene unas sillas y luz natural. Afuera una entrada de plantas conduce a la puerta. Las mujeres bromean y ríen en guaraní. 

 

«Queremos ser independientes. Tener ingresos propios. A veces, cosemos sábanas, almohadas, aprendemos cosas entre nosotras. Nuestras compañeras nos enseñan lo que saben hacer. El año pasado hablamos con mi hermana, Rosalina Fernández, porque ella todavía sabe hacer tapetes de hilo de lana de oveja», cuenta Marciana Fernández, que antes también se dedicaba a lavar ropas de algunos trabajadores de las estancias. Hasta hace poco, el transporte utilizado por muchas personas para movilizarse de un lugar a otro era el caballo. 

 

Trabajos realizados por las mujeres de “Comité de Mujeres Kuña Guaraní Katupyry”.

 

Santa Teresita es una comunidad ubicada en el distrito de Mariscal Estigarribia. Antes en esta zona sólo había un destacamento militar y algunas familias indígenas. El caballo también era un importante medio de transporte y Rosalina Fernández era quien hacía las “jergas”, un tapete de hilo de lana de oveja que sirve para proteger el lomo del caballo a la hora de colocar las monturas hechas de hierro y cuero. 

 

Rescatando los saberes

 

«Es ya difícil y casi ya no hay artesanas en nuestra comunidad que trabajen con materiales extraídos de la naturaleza, porque la materia prima está en escasez porque en los últimos tiempos hay demasiado calor» cuenta Ninfa Valdez, quien participó de las clases de Rosalina Fernández. «Me parece interesante rescatar los saberes de las mujeres y aprender juntas. Esto es lo que intentamos hacer en el Comité de Mujeres Kuña Guaraní Katupyry, además de buscar un ingreso para nuestras familias», cuenta Ninfa. 

 

Ninfa y Celsa Fernández también forman parte del comité.

Lucía Martínez tiene 54 años y cuenta que mediante las manualidades se busca no perder los diseños y aprender nuevas técnicas. A ella le gusta el crochet- 

 

Celsa Fernandez, tiene 60 años y el espacio es un espacio para el encuentro, para la conversación entre vecinas. «Acá conversamos sobre cómo podría haber una ley para favorecer a las mujeres indígenas», dice. 

 

En el 2023 intentaron sostener una huerta pero no prosperó. «Convivir con la falta de agua es una realidad que vivimos aquí. Aunque hemos logrado tener un sistema de agua potable también gracias a que las mujeres nos organizamos, alcanza para el consumo, pero no para la huerta», explica. 

 

Ingresos comunes que permitieron repuntar la organización

 

Desde que trabajamos con la Organización de Mujeres Indígenas Guaraní (OMIG) donde participamos en un espacio más amplio,  hicimos muchas cosas para intentar tener ingresos. «Gracias a que recibimos mediante el proyecto insumos como telas, hilos y otras cosas, logramos hacer un sistema de pequeño emprendimiento de la organización: hicimos sábanas, almohadas, fundas. La lógica era: hacer dos de cada creación, sean sábanas, ropas, fundas o cortinas y con cada cosa que se vendía, uno era para quien hacía y el segundo era para la organización. Entonces, lo que logramos es volver a tener electricidad en nuestro local. Ya que teníamos una deuda de casi 6 millones de guaraníes en electricidad en el local y logramos resolver esta problemática», cuenta María Dolores. 

 

«Esos ingresos fueron muy importantes  para nosotras, para nuestras familias. Pero ahora, necesitamos volver a tener los insumos, porque lo que ganamos, empleamos en pagar la electricidad y algunos arreglos y ayudar a alguna compañera enferma», explicó.

 

Intercambio con Mujeres de Bolivia

 

Desde la Guerra del Chaco(1932-1935), existen destacamentos militares en ambos países en esta zona de frontera. Sin embargo, las mujeres indígenas guaraníes, de Bolivia y de Paraguay,  se visitan, se encuentran, se capacitan en medio ambiente, en derechos humanos y se intercambian experiencias.Las mujeres indígenas contribuyen a la paz y la hermandad de los pueblos. 


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Sin pruebas sobre injuria culminó segunda jornada de juicio contra Angie Prieto

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Ninguno de los cuatro testigos que declaró este martes afirmó que la periodista haya emitido algún comentario injurioso contra Marcelo Fleitas, director del Grupo Albavisión en Paraguay. Prieto enfrenta una querella por presunta injuria y la principal prueba documental es una carta que ella no envió, ni escribió.

 

Testigos y documentos 

 

Por parte de la querella fueron llamadas a declarar las periodistas Blanca López y Fernanda Chamorro Hermosa, ambas trabajadoras dependientes del canal donde Fleitas es gerente. Por la defensa declararon la psicóloga Lourdes Ostertag y la periodista Noelia Díaz Esquivel. 

 

La querella consultó insistentemente si Prieto dijo o no que Fleitas encubría los casos de acoso, querían saber detalles de qué dijo la periodista en el grupo de Whatsapp “Yo te creo”, un espacio que tenían las periodistas del grupo mediático para conversar sobre las denuncias que estaban apareciendo contra el entonces gerente de prensa Carlos Granda, ahora procesado por acoso y coacción sexual. 

 

Angie Prieto y su abogado defensor Juan Sosa Bareiro.

Las testigos manifestaron que en el grupo hablaban de la preocupación e incomodidad que tenían en torno a las denuncias contra Granada y otros gerentes y la posibilidad de que alguno quede impune. Señalaron que todas estaban muy afectadas por la situación de sus compañeras. Ninguna de estas personas afirmó que Angie Prieto haya insultado, ofendido o agraviado (injuriado) a Fleitas.

 

La querella también presentó como prueba documental una nota enviada desde la Red de Mujeres Periodistas y Comunicadoras del Paraguay al principal accionista del grupo, Remigio Ángel González y otros altos cargos, para pedir que un auditor de su confianza venga a Paraguay a tomar medidas respecto a los despidos que comenzaron a darse solo un par de meses después de que saltaron las denuncias. 

 

Marcelo Fleitas, durante el juicio, acompañado de sus abogados.

La nota fue enviada desde el correo de la Red y no fue firmada por Angie Prieto, sin embargo la querella insiste en atribuirle la elaboración y envío. Las testigos señalaron que la única nota que se escribió entre periodistas del grupo Albavisión, fue un comunicado que se hizo público el 19 de mayo de 2022. Aseguraron que no sabían quién escribió, qué decía ni quién envió la nota, presentada como prueba de la injuria, por parte de los abogados de Fleitas.

 

El juicio continuará el 25 de marzo, fecha en que se espera culminar la etapa indagatoria, seguir con los alegatos finales y luego de Semana Santa contar con una sentencia.

 

Más allá de Granada: otros gerentes salpicados en los testimonios

 

En el primer día del juicio una de las testigos contó que envió a la jefa de RR.HH., la señora Fátima Aquino, su testimonio respecto a situaciones vividas con Andres Cayo del Puerto, conocido como Andy del Puerto. Sobre este gerente, la querella señaló durante la segunda jornada, que el mismo no cometió acoso, sino que tuvo una conducta imprudente y negligente al relacionarse con sus subordinadas. Lo que leyeron es parte del dictamen elaborado por el estudio Jurídico Gross Brown, contratado por el grupo empresarial. Meses atrás, Revista Emancipa había reportado este caso, en el cual incluso, en su momento, se dictó una orden de alejamiento y prohibición de maltrato por parte del denunciado contra la víctima.

 

Otro de los denunciados por acoso sexual fue el gerente técnico Daniel Gómez. La alta gerencia tomó conocimiento de dichas denuncias y aun con pruebas se decidió únicamente amonestar sin siquiera someterlo a algún proceso o sancionar.

 

¡Las periodistas ya no se callan!

 

*Este material forma parte de la serie Las periodistas ya no se callan, impulsado por la Red de Mujeres Periodistas y Comunicadoras en alianza con Revista Emancipa Paraguay.


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Inició juicio que entabló gerente del Grupo Albavisión contra una de sus trabajadoras

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Inició este lunes el juicio contra la periodista Angie Prieto, resultado de una querella por presunta injuria, promovida por el director del Grupo Albavisión en Paraguay, Marcelo Fleitas. 

 

Pidieron incluir como prueba publicación en redes sociales 

 

Durante la primera jornada del juicio la querella solicitó que se incluya como prueba una publicación que realizó la periodista en una de sus redes sociales a fines de setiembre de 2023, más de un año después de haber entablado la querella. Refirieron que en la publicación Prieto contaba que su juicio estaba por iniciar y que la acción judicial en su contra era una forma de amedrentamiento contra las mujeres que se animan a denunciar. Dijeron, que con esta publicación ellos pretenden probar que Prieto nunca quiso conciliar.

 

Marcelo Fleitas, director del grupo Albavisión en Paraguay.

 

La defensa solicitó que se rechace la inclusión de la publicación por extemporánea y porque no guarda relación con el hecho juzgado. La jueza Mesalina Fernández rechazó el pedido, pero se reservó la potestad de incluir el elemento si evalúa necesario para garantizar los derechos de las partes.

 

Testificales

 

Ambas partes presentaron una gran cantidad de testigos que comenzaron a declarar en la primera jornada. Por parte de la querella fue llamada a declarar la periodista Solange Encina, quien sigue trabajando en el grupo mencionado, es decir, es subordinada de Fleitas. 

 

Por parte de la defensa de Prieto declararon María José Cañete y el senador vitalicio Carlos Filizzola, quien en 2022 fue presidente de la Comisión de Equidad y Género del Senado, y en ese lugar recibió varias denuncias de trabajadoras y ex trabajadoras de prensa del Albavisión, que afirmaron haber sido objeto de acoso sexual y laboral en su lugar de trabajo.

 

Carlos Filizzola (senador vitalicio) fue uno de los testigos de la defensa, quien en 2022 fue presidente de la Comisión de Equidad y Género del Senado.

 

Los abogados de la querella se concentraron en preguntar qué decía Prieto sobre Marcelo Fleitas dentro de un grupo de whatsapp del que participaban varias periodistas y conversaban sobre las denuncias que estaban saltando a la luz en ese momento en contra del gerente de prensa, Carlos Granda.

 

La técnica de preguntar y repreguntar fue constante con todos los testigos, al punto en que uno de los abogados de la querella se mostró ofuscado cuando una de las testigos le decía que no recordaba o no le constaba que Prieto haya emitido un comentario injurioso contra su cliente. 

La magistrada intervino recordando que la querella puede preguntar todo lo que quiera, pero que no puede enojarse si la persona que atestigua no contesta en el sentido que espera.

 

El juicio proseguirá este martes 19 de marzo a partir de las 08:30 hs en el sexto piso del Palacio de Justicia. Se espera que declaren dos testigos por cada una de las partes.

 

Injuria: ¿Basados en qué?

 

El caso versa sobre una querella por presunta injuria, según lo establecido en el artículo 152 del Código Penal paraguayo, específicamente lo que refiere en su artículo segundo: El que “expresara a otro un juicio de valor negativo o a un tercero respecto de aquél, será castigado con pena de hasta noventa días-multa”.

 

La querella fue presentada en setiembre de 2022, cuando Prieto todavía se desempeñaba como trabajadora del grupo y contaba con más de 13 años de antigüedad. Semanas después le comunicaron su desvinculación y la empresa la demandó por despido justificado a las resultas del juicio por injuria.

 

Para la defensa de Prieto, la querella en lo privado de Marcelo Fleitas, es una forma de forzar la legitimación del despido de una trabajadora con estabilidad laboral. 

 

Lea más: “Lo único que hice fue pedir trabajar dignamente y al final soy yo la castigada

 

La querella responsabilizó a la periodista de una nota dirigida a Remigio Ángel González, alías el fantasma, propietario de la multinacional de medios, sin embargo, ese correo fue enviado desde la Red de Mujeres Periodistas y Comunicadoras del Paraguay, con la intención de poner al propietario y otros miembros de la multinacional en conocimiento de las denuncias masivas por acoso sexual por parte del ex-gerente de prensa, Carlos Granada y otros cuyo nombre no saltaron a la luz en ese momento, pero que ya comenzaron a ser nombrados en el marco de este juicio.  

 

En dicha nota también se detallaron violaciones al Código del Trabajo que se perpetraron en los medios de Albavisión.

 

Sin fecha para el inicio de juicio contra Carlos Granada 

 

Por otro lado, Carlos Granada deberá enfrentar un juicio oral y público, así lo ratificó un Tribunal de Apelación que no admitió el recurso planteado en noviembre de 2023 por la defensa del ex-gerente del grupo Albavisión, contra varios puntos de la resolución del juez Matías Garcete quien elevó el caso a juicio. Sin embargo, hasta el momento no hay fecha de inicio para el juicio.

 

En 2022, seis mujeres denunciaron a Granada, quien se desempeñaba como gerente del grupo empresarial Albavisión. Las trabajadoras formaban parte de los canales SNT y C9N. Las fiscalas Natalia Silva, Claudia Aguilera y Luz Guerrero quienes investigaron el caso, lo imputaron por coacción, coacción sexual y acoso sexual y luego solicitaron que la causa sea elevada a juicio oral.

 

¡Las periodistas ya no se callan!

 

*Este material forma parte de la serie Las periodistas ya no se callan, impulsado por la Red de Mujeres Periodistas y Comunicadoras en alianza con Revista Emancipa Paraguay.


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