by Sorevitno | Ene 28, 2023 | actualidad |
JDF
La democracia tiene un carácter de ensoñación. Llega al mundo
arrastrada por el inmenso deseo de los seres humanos de superar las
barreras de la indignidad y el sufrimiento social. Cuando se enfrentaban
al hambre o a la muerte de sus hijos o hijas, las comunidades
anteriores podían haber culpado reflexivamente a la naturaleza o a la
divinidad, y de hecho esas explicaciones siguen vigentes hoy en día.
Pero la capacidad de los seres humanos de generar excedentes gigantescos
mediante la producción social, junto con la crueldad de la clase
capitalista para negar a la inmensa mayoría de la humanidad el acceso a
esos excedentes, genera nuevos tipos de ideas y nuevas frustraciones.
Esta frustración, alimentada por la conciencia de la abundancia en medio
de una realidad de privación, es la fuente de muchas de las luchas por
la democracia.
Los hábitos del pensamiento colonial inducen a muchas personas a
suponer erróneamente que la democracia se originó en Europa, ya sea en
la antigua Grecia (que nos da la palabra democracia de demos, ‘pueblo’, y kratos,
‘gobierno’) o a través de la aparición de una tradición de derechos,
desde la Petición de Derechos inglesa de 1628 hasta la Declaración
Francesa de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789. Pero esto
es en parte una fantasía retrospectiva de la Europa colonial, que se
apropió de la antigua Grecia para sí misma, ignorando sus fuertes
conexiones con el norte de África y Oriente Medio, y utilizó su poder
para someter a la inferioridad intelectual a grandes partes del mundo.
Al hacerlo, la Europa colonial negó estas importantes contribuciones a
la historia del cambio democrático. Las luchas de los pueblos —a menudo
olvidadas— por establecer una dignidad básica frente a jerarquías
despreciables son tan autoras de la democracia como quienes preservaron
sus aspiraciones en textos escritos que aún se celebran en nuestro
tiempo.
Trabajadores de Coronation Brick marchan por North Coast Road en Durban, encabezados por un trabajador que ondea una bandera roja. Créditos: Colección David Hemson, Bibliotecas de la Universidad de Ciudad del Cabo.
A lo largo de la segunda mitad del siglo XX, se desarrollaron una serie de luchas contra los regímenes dictatoriales del Tercer Mundo que habían sido instaurados por las oligarquías anticomunistas y sus aliados en Occidente. Estos regímenes nacieron de golpes de Estado (como en Brasil, Filipinas y Turquía) y tuvieron espacio de maniobra para mantener jerarquías legales (como en Sudáfrica). Las grandes manifestaciones de masas que constituyeron el núcleo de estas luchas democráticas se construyeron a través de una serie de fuerzas políticas, incluidos los sindicatos, un aspecto de la historia que a menudo se ignora. El creciente movimiento sindical en Turquía fue, de hecho, parte de la causa de los golpes militares de 1971 y 1980. Conscientes de que su control del poder era vulnerable a las luchas de la clase trabajadora, ambos gobiernos militares prohibieron los sindicatos y las huelgas. Esta amenaza a su poder se había manifestado, en particular, en una serie de huelgas en toda Anatolia desarrolladas por sindicatos vinculados a la Confederación de Sindicatos Progresistas (DISK por su sigla en inglés), incluida una manifestación masiva de dos días en Estambul conocida como los Eventos del 15 y 16 de junio, que reunió a 100.000 trabajadores. La confederación, creada en febrero de 1967, era más combativa que la existente (Türk İş), que se había convertido en colaboradora del capital. Los militares no solo actuaron contra gobiernos socialistas y no socialistas que intentaban ejercer la soberanía y mejorar la dignidad de sus pueblos (como en el Congo en 1961, Brasil en 1964, Indonesia en 1965, Ghana en 1966 y Chile en 1973), sino que también salieron de los cuarteles —con la brillante luz verde de Washington— para sofocar el ciclo de huelgas y protestas de las y los trabajadores.
Una vez en el poder, estos miserables regímenes, vestidos con sus
uniformes caqui y sus mejores trajes de seda, impulsaron políticas de
austeridad y reprimieron cualquier movimiento de la clase trabajadora y
el campesinado. Pero no pudieron doblegar el espíritu humano. En gran
parte del mundo (como en Brasil, Filipinas y Sudáfrica), fueron los
sindicatos los que dispararon el primer tiro contra la barbarie. El
grito en Filipinas «Tama Na! ¡Sobra Na! Welga Na!» (‘¡Estamos hartos!
¡Las cosas han ido demasiado lejos! ¡Es hora de ir a la huelga!’) pasó
de los trabajadores de la destilería La Tondeña en 1975 a las protestas
en las calles contra la dictadura de Ferdinand Marcos, culminando
finalmente en la Revolución del Poder Popular de 1986. En Brasil, los
trabajadores industriales paralizaron el país mediante acciones en Santo
André, São Bernardo do Campo y São Caetano do Sul (ciudades
industriales del gran São Paulo) de 1978 a 1981, dirigidas por Luiz
Inácio Lula da Silva (actual presidente de Brasil). Estas acciones
inspiraron a las y los trabajadores y campesinos del país, aumentando su
confianza para resistir a la junta militar, que se derrumbó en 1985.
Un grupo de trabajadores textiles en huelga exigen 5 rands más al día en la Consolidated Textile Mill en febrero de 1973. Créditos: Colección David Hemson, Bibliotecas de la Universidad de Ciudad del Cabo.
Hace cincuenta años, en enero de 1973, las y los trabajadores de Durban (Sudáfrica) se declararon en huelga por un aumento de sueldo, pero también por su dignidad. Se despertaron a las 3 de la madrugada del 9 de enero y marcharon a un estadio de fútbol, donde corearon «Ufil’ umuntu, ufile usadikiza, wamthint’ esweni, esweni usadikiza» (‘Una persona está muerta, pero su espíritu vive; si le pinchas el iris del ojo, vuelve a la vida’). Estos trabajadores abrieron el camino contra formas de dominación arraigadas que no solo les explotaban a ellos, sino que oprimían al pueblo en su conjunto. Se levantaron contra las duras condiciones laborales y advirtieron al gobierno sudafricano del apartheid que no volverían a sentarse hasta que se rompieran las líneas de clase y raza. Las huelgas abrieron un nuevo periodo de militancia urbana que pronto se trasladó de las fábricas a la sociedad en general. Un año más tarde, Sam Mhlongo, un médico que había estado encarcelado en Robben Island cuando era adolescente, señaló que “esta huelga, aunque resuelta, tuvo un efecto detonador”. El relevo pasó a las y los niños y jóvenes que lucharon en Soweto en 1976.
El Instituto Tricontinental de Investigación junto al Instituto Chris Hani elaboraron un texto memorable: Las huelgas de Durban de 1973: La construcción de poder popular democrático en Sudáfrica
(dossier nº 60, enero de 2023). Es memorable en dos sentidos: recupera
la historia casi perdida del papel de la clase trabajadora en la lucha
contra el apartheid, en particular de la clase trabajadora negra, cuya
lucha tuvo un efecto “detonador” en la sociedad. El dossier,
magníficamente redactado por nuestros colegas de Johannesburgo, hace
difícil olvidar a estos trabajadores y más difícil aún olvidar que la
clase obrera —todavía tan profundamente marginada en Sudáfrica— merece
respeto y una mayor participación en la riqueza social del país.
Rompieron el apartheid pero no se beneficiaron de sus propios
sacrificios.
El Instituto Chris Hani fue
fundado en 2003 por el Partido Comunista de Sudáfrica y el Congreso de
Sindicatos Sudafricanos. Chris Hani (1942-1993) fue uno de los grandes
luchadores por la libertad de Sudáfrica, un comunista que habría tenido
un impacto aún mayor del que tuvo si no hubiera sido asesinado al final
del apartheid. Agradecemos esta colaboración al Dr. Sithembiso Bhengu,
director del Instituto Chris Hani, y vemos con entusiasmo el trabajo que
tenemos por delante.
Al cierre de este dossier, nos enteramos de que nuestro amigo Thulani
Maseko (1970-2023), líder del Foro Multilateral de Suazilandia, fue
asesinado a tiros delante de su familia el 21 de enero. Maseko era uno
de los líderes de la lucha por la democracia en su país, donde los
trabajadores están al frente de la batalla para acabar con la monarquía.
Cuando releí nuestro último dossier, Las huelgas de Durban de 1973,
para preparar este boletín, estaba escuchando «Stimela” (‘El tren del
carbón’) de Hugh Masekela, la canción de 1974 sobre los trabajadores
migrantes que viajaban en el tren del carbón para trabajar “muy, muy,
muy profundo en el vientre de la tierra” con el fin de generar riqueza
para el capital del apartheid. Pensé en los trabajadores industriales de
Durban con el sonido del silbato del tren de Masekela en mi oído,
recordando el largo poema de Mongane Wally Serote, “Third World Express”
(‘Expreso del Tercer Mundo’), un homenaje a los trabajadores del sur de
África y sus luchas por establecer una sociedad humana.
es ese viento
es el zumbido de esa voz
es el susurro y el silbido en los cables
kilómetros y kilómetros y kilómetros
en los cables en el viento
en las vías del metro
en el camino sinuoso
en el matorral no silencioso
es la voz del ruido
aquí viene
el Expreso del Tercer Mundo
deben decir, aquí vamos de nuevo
“Aquí vamos de nuevo”, escribió Serote, como si dijera que las nuevas contradicciones producen nuevos momentos de lucha. El fin de un orden aplastante —el apartheid— no puso fin a la lucha de clases, que no ha hecho sino profundizarse a medida que Sudáfrica atraviesa una crisis tras de otra. Fue el pueblo trabajador quien nos trajo esta democracia, y será el pueblo el que luchará por establecer una democracia todavía más profunda. Aquí vamos de nuevo.
Fuente: https://thetricontinental.org/es/newsletterissue/huelgas-durban-1973/
by Sorevitno | Ene 26, 2023 | actualidad |
JDF
Desde su casa-cárcel en el barrio jujeño de Cuyaya y sentada en una
silla de ruedas, con su pierna izquierda elevada producto de la
trombosis venosa profunda que sufre desde el mes de junio, Milagro Sala
repasa sus siete años de detención ilegal y reflexiona sobre la
experiencia de la Organización Barrial Túpac Amaru, la persecución, el
disciplinamiento a los dirigentes sociales y sindicales, el estado
actual de Jujuy, las alianzas entre la UCR y el PJ en la provincia, la
aspiración presidencial de Gerardo Morales. Reivindica que la Túpac
Amaru “avivó a los negros”, que les enseñó que ellos también podían
discutir y vivir mejor. El rol de las organizaciones sociales y la
necesidad de que sean autónomas respecto al Estado. Alberto Fernández,
Néstor y Cristina. La necesidad de recuperar la calle para ponerle un
freno a la derecha y que se haga una reforma del Poder Judicial para que
los jueces sean electos democráticamente y respondan al pueblo y no a
un partido político. A continuación, la entrevista completa.
Estos días se cumplieron siete años desde tu detención. ¿Qué consecuencias crees que tuvo para la provincia?
Cuando había algún reclamo por parte de los estatales, por aumento
salarial o cuando necesitaban recategorizaciones o pasar a planta
permanente, la Túpac Amaru siempre los acompañaba. Cuando había aumentos
de luz, gas o transporte, la Túpac siempre se sentaba a discutir en la
mesa por qué ese aumento y veíamos también cómo estaba el costo de vida y
de acuerdo a eso permitamos o no los aumentos porque a veces había
avivadas de los empresarios. Hoy no se puede hacer eso. Hoy te llaman
una paritaria a los estatales y no te respetan la discusión sino que te
dan el aumento que ellos quieren y no de acuerdo al costo de vida. Y lo
mismo pasa con la energía. Acá Jujuy tiene Cauchari que es la empresa
que genera electricidad para todo el NOA, pero sin embargo Jujuy es la
provincia qué más caro paga la energía. Lo mismo pasa con el agua, con
el gas. El descontrol de los barriles de petróleo que se sacan en la
provincia, porque nadie controla nada, tampoco se puede discutir. Todo
aquel, ya sea organización social, sindicato o partido político, que
pida informes, con el tiempo, lo imputan o comienzan a aparecerle o a
inventarle causas.
La Túpac Amaru ha sido y es una organización que no creó un pelotón
de desocupados sino que creó conciencia y en esa conciencia los
compañeros tienen claro que hay que discutir. Donde había una necesidad,
ahí estábamos. Nosotros no nos cansamos de decir que la Túpac Amaru
tiene su dirigente presa, no sólo a Milagro Sala sino a un grupo de
compañeros que todavía están presos, porque la Túpac fue y es una
organización que abre la cabeza. Y esto a los empresarios, a Blaquier y a
muchos más, no les gusta. En el transcurso de estos siete años, en un
momento lo dijo Titina Falcone y lo dijo Pablo Baca, que fueron jueces
del Superior Tribunal de Justicia: que Milagro Sala no podía salir en
libertad porque sino Morales no podía gobernar tranquilo.
¿Cómo ves a Jujuy hoy, cuando también se cumplen siete años de gobierno de Gerardo Morales?
Estamos mal porque aumentó mucho la crisis económica a pesar de lo
que hoy tiene Jujuy. Tenemos tres ingenios de azúcar: La Esperanza,
Ledesma y Mendieta. También tenemos a los tabacaleros, empresas mineras
como Mina El Aguilar, Mina Pirquitas y ahora hay una nueva empresa
minera, tenemos litio, tenemos Cauchari, Girsu que procesa la basura,
también se produce cannabis y se saca la marihuana a Estados Unidos sin
ningún control, tenemos hierro en Altos Hornos Zapla en Palpalá, los
pequeños y grandes productores de fruta y hortalizas, tenemos el turismo
que hoy está muy fuerte en la provincia y nadie controla esos grandes
emprendimientos y las ganancias que quedan en la provincia. Nadie
controla nada. Se están llevando el mineral a Chile en bruto y lo
elaboran allá. También sacaron un proyecto de ley que fue aprobado antes
que termine el año donde el gobierno se apropia de las tierras no ya
solo de los pueblos originarios sino también por el Ramal, por varios
lugares de la provincia que le interesan al gobierno. Por ejemplo tenés
una finca de 40 hectáreas y vienen y las expropian porque dicen que la
necesitan para el turismo. No se respeta nada y ese es el cambio grande
que hubo. No solamente con los estatales. Los estatales no están
teniendo un aumento salarial digno de acuerdo a la canasta familiar. El
único trabajo que hay en la provincia es entrar como policía o al
servicio penitenciario. Eso sí, hoy el gobierno de Morales tiene más
planes que una organización social. Si no hubiera sido por los planes
sociales que le manda la Nación, Jujuy estaría mucho peor en relación a
la desocupación y a la crisis económica. La Nación está salvando a
Morales con los planes sociales, porque trabajo no hay.
El miedo de los dirigentes
¿Crees que a los dirigentes sociales y sindicales les faltó decisión política para enfrentar a Morales?
No sólo decisión política sino que se cagaron en las bases, en los
afiliados, porque lamentablemente muchos dirigentes están carpeteados o
amenazados de que van a ir presos o que les van inventar causas.
Muchísimos dirigentes sociales y sindicales están imputados por
contravenciones o por algunos inventos que tienen. Hace poco
intervinieron uno de los sindicatos más grandes que tiene Jujuy, el
Cedems, que es el sindicato de los profesores donde el dirigente fue
obligado a sentarse en la misma mesa que el Ministro de Trabajo y
avalaba toda la corrupción y todo lo que el Ministro de Trabajo quería:
un aumento salarial que no compensaba la canasta familiar, un bono
navideño que se termina de pagar en abril cuando uno ve que en otras
provincias como por ejemplo acá nomás, en Salta, que anunciaron un
aumento salarial del 100% y un bono de cerca de 100.000 pesos y acá te
dan un bono de 50 ó 60.000 pesos en tres cuotas, y hoy 20.000 pesos no
significan nada. En la mayoría de los sindicatos se armaron
autoconvocados: maestros, profesores, estatales autoconvocados, porque
el sindicato no responde como tendría que responderte, porque los
dirigentes tienen miedo. Ha faltado muchísima valentía. Le tendrían que
haber dicho al gobierno que pare la mano, porque al sindicato lo tienen
que manejar los dirigentes.
¿Creés que sería diferente si hubieras estado en libertad?
Hubiera sido diferente no sólo si yo hubiera estado en libertad.
Hubiera sido diferente si no hubiera habido tanta amenaza, tanto miedo.
No nos olvidemos que en 2016, cuando me detienen, Morales quiso ponerme
de ejemplo para que los dirigentes tengan miedo. Y no sólo pasó por
detenerme. Los servicios de inteligencia actuaron muy fuertemente junto
con Gendarmería. No nos olvidemos que se inauguró un Centro de
Inteligencia Regional, que vino Patricia Bullrich. Ese laboratorio que
se armó no sólo me tocó a mí sino que tocó a muchos dirigentes y muchos
tuvieron miedo. Nosotros mostramos un video en el que se veía cómo
secuestraban a un dirigente de una organización social y mostramos fotos
de la casa en la que lo habían tenido secuestrado y le hackearon el
teléfono. Y no hubo ningún juez ni ningún fiscal que tome las riendas de
eso. A nivel nacional hay causas armadas a los dirigentes que
estuvieron trabajando junto con los servicios de inteligencia y acá
actúan junto con el gobierno de la provincia, con el ministro de
Seguridad, y nadie se pone colorado. Y a nosotros esto nos llama mucho
la atención, porque siguen los aprietes. Porque una cosa es decir que te
van a armar dos o tres causas y otra cosa es que te digan que tu mamá
sale a comprar al supermercado a esta hora, tu hijo va a esta escuela,
vos caminas desde acá hasta allá y eso es inteligencia pura. No hay
nadie que se ponga al frente y diga que se tiene que abrir una causa y
una investigación.
Una alianza de negocios
¿Cómo ves el sistema político de la provincia? El PJ, la UCR, las alianzas?
Lamentablemente tengo que decir que la alianza no es solamente
política sino que es una alianza de empresarios. Porque el gobierno de
Morales se dedicó a hacer negocio tras negocio. A lo mejor es porque él
es contador, el hermano es contador y lo único que ven son números y
cómo hacen negocios. Y en el PJ, Rivarola, que es el Presidente, se ha
dedicado también a hacer negocios: con LIMSA, con el litio, con
Cauchari, con la marihuana. Donde vos tocás, tienen negocios. Existe esa
alianza fuerte empresarial y política en la que todos los acuerdos
pasan por los dos partidos más grandes. Hay un sector muy fuerte que hoy
está trabajando para cambiar la historia en Jujuy, que quieren un Jujuy
para todos, en donde todos participemos. Pero hoy lamentablemente
tenemos esta sociedad que es muy fuerte y que vuelvo a reiterar, una
sociedad en la que los servicios de inteligencia están amenazando
constantemente y cuando uno levanta la cabeza te meten un martillazo
judicial. El miedo existe aunque no es tanto como cuando asumió Morales.
Hoy hay marchas todos los días, salen los estatales a movilizarse, los
autoconvocados salen a reclamar aumento salarial, las organizaciones
sociales salen para pedir mercadería para los comedores, salen las
madres del dolor porque los femicidios están muy fuertes en la provincia
y salen las compañeras que están trabajando en distintas
organizaciones, de derechos humanos, sindicatos. Todos los sectores
están saliendo a marchar. La sociedad está demostrando que ya no tiene
miedo. El miedo quedó únicamente instalado en los dirigentes, no en las
bases.
También hubo un crecimiento importante de la izquierda en
la provincia. ¿Crees que hubo una fuga de votos de la Túpac Amaru hacia
la izquierda?
No sólo de la Túpac Amaru sino de todas las organizaciones sociales y
de sectores políticos que en algún momento han descreído del PJ y de
los radicales y que decían que no querían a ninguno de los dos y que
había una opción que era la izquierda. Por eso es que llegó Alejandro
Vilca al Congreso como diputado nacional. Nunca en la historia la
izquierda había llegado en Jujuy al Congreso Nacional y hoy pasó esto
por el descreimiento en los sectores políticos. Pasó como en la época de
De la Rúa, cuando se fue en helicóptero y el pueblo sin los dirigentes a
la cabeza salió el 19 y el 20 de diciembre a defender la democracia en
el país y acá en Jujuy está pasando lo mismo. Hay muchos que no creen en
el PJ ni en los radicales y por eso las organizaciones sociales, quizá
algunos con los dirigentes a la cabeza y otros no, salieron para votar a
la izquierda.
Milagro y la candidatura de Morales
Morales anunció sus intenciones de ser Presidente. ¿Crees que hay alguna relación entre esa candidatura y tu detención?
Mucha. No nos olvidemos que hace una semana o diez días Morales tuvo
una reunión con gente de Panamá. Primero vinieron a Jujuy los
empresarios de Panamá y les hizo mostrar los emprendimientos de la
provincia. Y a mí me hace mucho ruido eso porque así como entregó Mina
Aguilar a los chinos, así temo que va a entregar esos grandes
emprendimientos que dejan ganancias. Y él le dijo a los panameños que se
queden tranquilos que podían venir a invertir porque a quien te habla
le habían ratificado la condena. Eso fue público y si eso no te hace
ruido, qué más podemos decir para que se vea que Morales tiene mi
condena y mi encarcelamiento para poder seguir haciendo negocios, pero
no negocios para los jujeños, porque hasta en esas cosas es poco
inteligente… porque si me tuviera presa pero a los estatales le
estuviera pagando 100.000 pesos como mínimo y las ganancias fueran para
los jujeños, que me siga teniendo presa. Pero todas las ganancias van
para los Morales y algunos empresarios amigos de él como Blaquier.
Más allá de la construcción de viviendas, ¿qué significó la Túpac Amaru?
Quien te habla y otros compañeros fuimos estatales. En 2001 y en la
década del ’90 nosotros salíamos a la calle y sacábamos a los
gobernadores por la corrupción y vimos llorar a muchos compañeros
nuestros que iban a los hospitales y no podían ni siquiera pagar un bono
de dos pesos porque tenían que elegir entre pagar esos dos pesos para
que atiendan al hermano o al hijo que estaba enfermo o darle de comer a
la familia. Nosotros soñábamos con un mundo mejor, como decía el
compañero Evo Morales, y cuando nos tocó a nosotros construir viviendas
construimos también centros de salud y escuelas porque queríamos cambiar
lo que habíamos pasado en la década del ’90, que no había salud, no
había educación, no había trabajo digno y si vos querías una vivienda
tenias que tener un sueldo altísimo.
Cuando nació la Túpac Amaru dejamos de criticar, porque la
organización nació por la torpeza de los sectores políticos que no
supieron gobernar en el país, por eso nacen las organizaciones sociales,
porque ni el Estado se hizo cargo de los desocupados. Recordemos que en
esa época Menem también reinstaló fuertemente el neoliberalismo y
nosotros nos hicimos cargo de los desocupados. Y en este último tiempo
vemos que critican a las organizaciones sociales porque cobran planes o
salen a pedir un bolsón navideño. Y nosotros salimos también a voltear
esa crisis que habían generado los sectores políticos con una copa de
leche, con un comedor, con una huerta comunitaria para hacernos cargo de
los desocupados cuando ellos fueron los que nos llevaron a ese Estado.
¿Y hoy nos critican por un plan? ¿Se animan a pelearse con las
organizaciones sociales y a ponerse en contra de los dirigentes y no se
animan a pelear a los grandes empresarios que se llevan la plata del
país? Con los poderosos no se animan pero con nosotros sí. Yo
no he visto que se sienten nunca con Magnetto a discutirle la pauta
publicitaria. Le tienen miedo. Tienen miedo a TN o a una tapa de Clarín
pero sí se animan a discutirle a los desocupados cuando muchos sectores
políticos que van a tocarles la puerta por un voto.
La Túpac es eso. Nosotros no somos un pelotón de desocupados.
Nosotros formamos conciencia, creamos escuelas, inauguramos terciarios,
comenzamos a trabajar en los barrios más humildes porque no sólo había
piletas en el barrio de la Túpac. No te digo que queríamos igualar la
clase social, pero queríamos que los que estaban más abajo puedan subir
en su nivel de vida y eso no es solamente darles un trabajo, sino que
tengan una pileta de natación, que cuando vayan a un centro de salud
tengan los medicamentos gratuitos. Nosotros demostramos que brindar
educación y salud no es caro, es barato, pero lamentablemente algunos
gobiernos deciden transar con las grandes empresas de medicamentos para
poder estar bien con ellas y prefieren estar mal con nosotros.
¿Cómo están hoy los que fueron beneficiarios de todos
esos servicios que brindó la Tupac? ¿Crees que valoran la obra que se
construyó?
Valorar, valoran, pero tienen miedo, porque compañeros que salieron a
defender a los que estábamos presos terminaron presos también, como es
el caso de Graciela López. Cuando me metieron presa, Graciela salió
junto con los organismos de Derechos Humanos que vinieron de Nación a
pedir por mi libertad y al otro día le metieron una Ithaca en la cabeza y
la llevaron directamente al penal y fue la última imputada que
agregaron a la causa de Pibes Villeros. Los compañeros valoran, pero
están en silencio. Hace una semana fue una periodista al barrio y una
compañera habló, pero le pedía por favor que no dé el nombre ni muestren
su cara por el miedo que Morales instaló en la provincia.
Si vos recorres el barrio, las obras están todas destruidas. Es más,
sacó un proyecto Morales que la pileta la va a partir en dos y va a
hacer una cancha de fútbol 5. Es el odio que tiene. Donde se había
inaugurado el primer Centro de Integración Comunitario (CIC) en el
barrio de la Túpac hoy esta la policía. Todo ha destruido. El Centro de
Salud no existe. Ya que Morales tanto criticó la obra nuestra, si
hubiera sido más inteligente en lugar de destruirla la hubiera mejorado.
Cuando los compañeros fueron para arreglar las piletas, los corrieron
con la policía. Eso es Morales.
La autocrítica
¿Hiciste alguna autocrítica respecto de por qué fue tan fácil para Morales desarticular gran parte de la organización?
La autocrítica que hacemos es que la construcción fue en base a las
necesidades de los compañeros y no nos tomamos el trabajo de prepararlos
políticamente. Nunca nos sentamos a discutir política. Y eso nos faltó.
La preparación para nuestros compañeros. Quizá si los hubiéramos
preparado no le habría resultado tan fácil a Morales. Nosotros nos
dedicamos a cubrir las necesidades del estómago de nuestros compañeros y
él usó el miedo de decir “mañana no vas a tener qué comer”. Por ejemplo
logró lo de Shakira, que salió de la cárcel, no tenía para darle de
comer a su familia, la empujaron por ahí y lamentablemente la necesidad
fue mucho más fuerte que las convicciones.
¿Qué rol deberían tener hoy las organizaciones sociales
en relación al Estado, pueden ser autónomas o dependen necesariamente de
su financiamiento?
La Túpac Amaru nació autónoma. Nosotros no pedimos planes ni
bolsones de mercadería. No queríamos nada con el Estado porque sentíamos
que el Estado te usaba políticamente para que después en algún momento
salieras a levantar la bandera de ellos. Hoy creo que tendríamos que ser
autónomas porque sino el Estado te condiciona. No te digo el gobierno
de Alberto Fernández, te digo en general. Te condicionan y te dicen que
te entregan planes, mercadería o te dan un proyecto para trabajar pero
tenés que quedarte callado. Ahora si sos autónomo, no. Ese era el
objetivo de la Túpac .
Cuando nosotros construimos viviendas, también generamos puestos de
trabajo en las fábricas textil, de bloques, en la metalúrgica. Generamos
puestos de trabajo para no depender del Estado. Y el Estado fue y
destruyó todas las fábricas nuestras y te obliga a que tengas que
agachar la cabeza. Los españoles venían con el discurso de que te iban a
enseñar a vivir. Han venido con una cruz, con la espada, con Colón y
con toda la yerba a decirte que te iban a enseñar a vivir cuando uno ya
sabía vivir. Y te pongo el ejemplo porque nosotros en la Túpac teníamos
nuestros emprendimientos y éramos autónomos del gobierno de la
provincia. Podíamos pagar los sueldos. Cuando nosotros construimos
viviendas, más allá de que el proyecto era de la Nación, el convenio
decía que eso tenía que durar seis meses. Vos renovabas el convenio si
terminabas las viviendas. Nosotros las hacíamos en menos tiempo y eso te
permitía que te quede algo de plata y con eso nosotros pagábamos no
solo a los cooperativistas sino también a los médicos, a los enfermeros,
a los profesores que estaban encargados de todas las piletas de la
provincia, a los maestros, al personal del servicio. Hemos generado más
de cinco mil puestos de trabajo. Y las fábricas generaban ganancias y
eso se redistribuía para varios sectores. Eso era la Tupac.
Además de dar la solución habitacional…
Exacto. Porque los compañeros decían: vamos a pagar una pequeña cuota
que servía para que si mañana venía María de los Ángeles, que no era de
la Túpac y necesitaba un medicamento o un traslado a Buenos Aires
porque el hijo estaba mal, bueno estaba eso, ser solidario con el otro
al que ni siquiera conocíamos. O los jubilados que te pedían un
medicamento o un par de anteojos, o el compañero que se quería arreglar
la boca. En esa época, que hacer un tratamiento de conducto era muy caro
en un consultorio privado, nosotros lo hacíamos, le entregábamos
también la dentadura que necesitaba el compañero o la compañera y que no
era de la Túpac. Nosotros cubrimos varios lugares. Yo me acuerdo que no
había número en los hospitales y venían de afuera para que los atiendan
en la Túpac porque nosotros teníamos médicos todo el día. Y no es que
te decían que te compraras el medicamento, te lo daban ahí. Es decir que
la solución del problema de salud se lo daban en el momento. Teníamos
radiología, todos los aparatos de última tecnología, teníamos un
tomógrafo. Y la Nación no nos dio la plata. Hacíamos rifas, hicimos
tómbolas. Hasta los jubilados ayudaron a que se pueda comprar el
tomógrafo. Me acuerdo que una vuelta uno de los chicos me dice: Mirá, esto es lo que trajeron los jubilados.
Y yo me enojé feo. Incluso hice una asamblea. Estaba re caliente y les
decía que cómo le van a pedir plata a los jubilados que son los que más
necesitan. Y en la asamblea se levantó una que representaba a los
jubilados y me dijo: “No Milagro, nosotros queríamos colaborar, porque
nosotros también vamos a necesitar ese tomógrafo”. Me cerraron la boca.
La Túpac fue una organización que trabajaba o militaba como lo hacían
los pueblos originarios. Todos cooperando. Si había una familia que se
había inundado iban todos los cooperativistas y si había que armarle la
casa de nuevo, le armaban la casa de nuevo y no en el barrio de la Túpac
sino en los barrios comunes, donde la Túpac no tenia trabajo
territorial.
La construcción y la corrupción
¿Crees que todas estas cosas que la Tupac demostró que se pueden hacer tiene algo que ver con tu detención?
Sí, tiene mucho que ver. Porque también nosotros destapamos la olla
de que la construcción te deja muchísima plata. Ahora, la plata que
quedaba no nos la llevábamos los dirigentes sino que la volcábamos en el
propio territorio. Por ejemplo, hicimos toda la urbanización. Porque la
plata que te daban era para construir viviendas. Y esa es también una
crítica que nosotros hacíamos: que te construían casas y no había una
plaza, no había pileta, no tenías centro de salud, no tenías nada.
Entonces todo lo que nosotros criticábamos, lo hicimos realidad.
Nosotros urbanizamos el barrio y con la misma plata que nos daban solo
para la construcción de viviendas. La indignación de ellos fue esa, de
que nosotros avivamos a los negros, avivamos a los que son del color de
mi piel y les enseñamos que tenían que discutir hasta el último centavo
que nos daban a nosotros.
Las empresas de construcción siempre daban coima a los intendentes, a
la gente del gobierno, si ellos no construían una vivienda, pasaba,
pero nosotros no. Me acuerdo que una vuelta un Intendente me dijo que
para que se pueda instalar la luz rápido él tenía que pasar algo y yo me
enojé feo. Y le dije que con lo que me estaba pidiendo yo podía hacer
un centro de salud o una pileta y le dije que no le iba a dar y me puse
firme. Entonces él me dijo que no me iba a girar la plata. Le dije que
no me la gire pero yo le tomé el Municipio y le dije que si seguía con
eso a las 24 horas iba a hacer una conferencia de prensa para denunciar
lo que me pedía. Me levanté y me fui. Después me llamó y me dijo que
igual iban a hacer las cosas. Y por eso también los sectores políticos
me odiaban, porque no tenían como negociar conmigo y con la Túpac. Yo
nunca iba a las reuniones sola, iba siempre con 2 ó 3 compañeros y
cuando me decían que querían hablar conmigo sola les decía que no, que
yo me debo a la asamblea. La asamblea siempre planteaba que había que ir
con más compañeros para no dar lugar a que digan que ya habían
arreglado conmigo.
Un país triste
¿Cómo ves hoy al país?
Triste. Porque hubo mucha expectativa del sector que votamos a este
gobierno nacional y popular. Nosotros creíamos que iban a avanzar con
los grandes empresarios, que la historia iba a cambiar. Está todo muy
desolado. Cuando recibieron el gobierno Alberto y Cristina, Macri nos
dio un país destruido y a su vez vino la pandemia y las decisiones que
tomó este gobierno de intervenir Vicentín y después reculó. No hay
decisiones fuertes frente a la Justicia. No hay decisiones fuertes
contra los grandes medios. Porque yo hubiera sacado por decreto
reinstalar la ley de medios. Y la derecha avanza. Y lo lamentable de
todo esto es que los que gobiernan se van, pero los que quedamos muy
expuestos y vamos a pagar las consecuencias si asume la derecha es el
pueblo. Porque la derecha va contra el pueblo y nosotros somos los que
nos vamos a quedar. Los sectores políticos se van a la casa, o se van
del país, ¿y nosotros? ¿Y el pueblo? En cuatro años Macri avanzó
muchísimo, nos sacó casi los 12 años de Néstor y Cristina. Avanzó sobre
los jubilados. Nos sacó todo. Asumieron Alberto y Cristina y nosotros
creíamos que las cosas iban a cambiar y sigue avanzando la derecha. No
se hizo lo que se hizo en Bolivia. El primer momento que asumió Arce ha
detenido a todo aquel que ha participado en el golpe. Brasil, el fin de
semana pasado hubo un golpe y tomó las riendas Lula y sacó lo que tenía
que sacar. Eso le falta a este gobierno, comenzar a tomar las riendas y a
gobernar. El pueblo lo ha votado a él. No ha votado a la derecha ni a
la Embajada de Estados Unidos. Entonces no puede ser que no gobierne
para el pueblo.
¿Qué significa Néstor para vos y qué opinas de las
declaraciones de Cristina apenas fue condenada, respecto a que no va a
ser candidata?
Yo me emociono cada vez que hablo de Néstor. Cuando era chica y
militaba en el PJ yo siempre decía cómo me hubiera gustado estar en la
época de Perón y Evita. Y ahora me tocó vivir en carne propia y quizá
estar muy cerca de Néstor. Siento una emoción muy grande por las
decisiones firmes que tenía. Nunca le tuvo miedo a la derecha, nunca se
arrepintió de lo que hizo y lo bueno de él es que nos hizo participar a
nosotros. Excepto Perón y Evita, no hubo ningún gobierno que nos haga
participar. Nos dio las herramientas para que nosotros podamos salir del
pozo. Esos 12 años que nos hicieron vivir Néstor y Cristina son
inolvidables para mí. Me hubiera gustado seguir viviendo esa época en la
que los desocupados dejaron de ser desocupados, donde la clase media
volvió a renacer con ellos. Volvió a levantar a los organismos de
derechos humanos, a las Madres de Plaza de Mayo, que ellos se sienten al
lado de él, bajar los cuadros de los militares, decirle que no al ALCA,
de sentarse y discutir cuál es la Latinoamerica que queremos para
todos, con Lula, con Chávez, con Evo Morales, con Correa. Esa vivencia
que hemos tenido los argentinos con Néstor es inolvidable.
La candidatura de Cristina
Y lo de Cristina… me entristeció mucho el primer discurso que dio
después de que la condenaron, estaba muy dolida igual. Y después las
reflexiones que ella hace que nos pide a todos que salgamos a militar y
que no está cerrado si va a ser o no candidata. Yo particularmente como
argentina sueño con que la candidata sea ella. Creo que la derecha no va
a avanzar contra ella si el pueblo está respaldándola. Creo que en el
último discurso de Cristina nos dijo que salgamos todos a militar y que
ella va a estar si todos nosotros la estamos respaldando a ella. Ella
necesita el respaldo del pueblo y si está sola no va a poder hacer nada.
Hace rato veníamos hablando con unos amigos. Lula sale porque el pueblo
lo acompaña. Después del encarcelamiento de él, el pueblo estuvo al
lado de él peleando en las calles para que él vuelva. Para reinstalar la
democracia en Bolivia, el pueblo salió a defenderla. Fue un año entero,
a pesar de los compañeros que murieron luchando. Y hoy lo ves al
hermano Evo Morales militando por todos los rincones de Bolivia. Yo creo
que con Cristina va a pasar eso si el pueblo la comienza a acompañar.
Cristina necesita que el pueblo la acompañe a ella.
Sobre el Poder Judicial y la Corte Suprema, ¿qué tiene que pasar para que funcione adecuadamente?
Cuando fui diputada provincial y antes también, una de las propuestas
de nuestro partido, Unidos y Organizados, era que los jueces se tenían
que elegir con el voto del pueblo, así como se eligen los gobernantes,
los diputados y los senadores porque es la única manera que cambie. No
hubo ningún juez de la Corte Suprema, y esto no es porque los quiera
desafiar a ellos sino porque es la triste realidad, que baje al
territorio, que baje a las villas para dictar una sentencia. No hubo
ninguno. Y no digo una sentencia mía sino en general. No pisan el barro,
no saben cuál es la realidad del país. Ellos acuerdan según lo que les
diga el partido al que ellos responden. No necesitamos que los jueces
respondan a un partido político sino al pueblo porque la plata para
pagarle los sueldos a ellos se saca de los impuestos del pueblo. Por eso
particularmente pido que tanto los jueces como los fiscales sean
elegidos por el pueblo. Basta de que sean elegidos por un partido
político porque hoy el gobierno de la Nación no gobierna libremente sino
que hay un gobierno paralelo. Toman una decisión y sale la derecha a
denunciar y salen los jueces a contradecir al gobierno de la Nación. No
puede tener decisiones propias. ¿Qué pasa con los hermanos mapuches? Yo
no he visto que la Corte Suprema o los jueces de Buenos Aires vayan al
territorio a ver lo que pasa.
Van a lo de Lewis.
Se sientan con Lewis. Fue descubierto que fueron a Lago Escondido a
ver cómo terminaban de sentenciar a Cristina, una reunión que era
secreta. Y se conocieron los audios. Que quede claro que la Justicia hoy
no responde al pueblo. Responde a un partido político, responde a la
Embajada de Estados Unidos, responde a Cambiemos y a los radicales. No
quiero que me respondan a mí ni a las organizaciones sociales, pero que
le respondan al pueblo. Vos fíjate cómo me ratifican a mí la condena.
Uno de los tantos artículos te dice la Corte Suprema que ellos no se
pueden inmiscuir en las decisiones de la Justicia de la provincia.
Entonces, ¿qué me dan a entender a mí? Que no se pusieron a revisar el
expediente. Dos años y diez meses teniendo el expediente dormido para
sacar una resolución como esa, para ratificarme la condena. Así como he
sufrido esta injusticia, así sufren muchos argentinos que quizá no son
ni conocidos en el país.
¿Qué significaron en tu vida estos siete años de detención y cómo estás hoy de salud?
Me destruyeron la familia, a mis hijos, a mis nietos. A mi marido lo
tengo muy enfermo. Destruyeron también a la organización social.
Creyeron que nunca más íbamos a levantar la cabeza pero sin embargo los
compañeros de nuestra organización están vivos y siguen militando.
Nombro a la Túpac porque la organización también es mi familia, una
familia muy grande que siempre me da ese calor de familia. Me cuesta
mucho levantarlos a mis hijos que antes militaban y hoy están muy
decepcionados de la política en general.
Y con respecto a mi salud quiero decir que no estoy nada bien. La vez
pasada dije que estaba mal de salud y salió el fiscal de Estado Rivas y
el jefe de los fiscales Lello Sánchez a decir que era mentira. Y yo
quiero mostrar estos estudios. Esto no es un invento mío. El diagnóstico
que me dan es que está corriendo riesgo mi vida y esto no es un
invento. Este laboratorio que armó Morales con la derecha y con Macri es
lo que me está matando. Me está matando en salud y psicológicamente
porque constantemente estoy teniendo agravios de ellos hacia mi persona y
por supuesto que con la complicidad de un sector muy grande de la
prensa de Jujuy. Hoy hicieron diputado provincial a uno de los que
maneja los trolls y la prensa, de los que continuamente está instigando a
que hablen mal de mí y de la familia. No nos olvidemos que no tengo una
sola causa, sino que me armaron 17 causas antes de que llegue el
gobierno de Alberto Fernández y hoy tengo 3 causas más, 20 en total y
fui a juicio en 6. Antes te traían las cédulas de notificación de lunes a
viernes, hoy ya no. Hoy te traen los feriados, sábados y domingos para
que uno no esté bien.
Incluso te llevaron una cuando estabas internada.
Sí. Decían que yo tenía un arreglo en la clínica en la que estuve
internada en terapia intermedia y que éramos socios. Después de eso
quise demostrar que no es como ellos dicen y me fui a la Clínica del
Rosario, donde me estoy haciendo los estudios y la resolución es esta,
que estoy mal. Y dicen que estoy inventando. Me di cuenta que haga lo
que haga, diga lo que diga, ellos siempre van a decir que miento. Hoy mi
vida corre riesgo porque tengo una de las venas principales muy
comprometida. Se ha pedido autorización para que pueda hacerme la
intervención en Buenos Aires, pero estoy mal. Quiero estar bien, no por
mí, sino por mi familia. Y quiero decirles que soy un ser humano, que
tengo sentimientos, que tengo familia, que soy de carne y hueso, que por
mis venas corre sangre. Porque muchos cuando hablan de mí hablan como
si fuera el peor monstruo, como si fuera un robot sin sentimientos. Y
corren riesgo también la vida de mi marido y de mi hijo que están muy
enfermos. Este laboratorio, con perdón de la expresión, se caga en todo
eso. No les interesa eso, ellos siguen avanzando, te siguen hostigando.
Creo que soy una de las mujeres más violentadas en el país, a pesar que
vivimos en democracia, que existen los organismos de derechos humanos,
las Madres de Plaza de Mayo y eso se lo dijeron en la reunión a Alberto
Fernández. Pero sigo siendo avasallada no sólo yo, sino también mi
familia y los militantes nuestros.
También están presos el Diablito —Iván Altamirano—, la Pachila
—Patricia Cabana—, Cachito —Miguel Ángel Sivila— y ellos también tienen
familia, tienen hijos, alguno de ellos la mujer lo ha dejado porque no
pueden trabajar. Ahí la Justicia mira al costado. Los compañeros van
recuperando la libertad de acuerdo a lo que quiera Morales y como quiera
sacar las noticias en beneficio suyo. Cuando se conoció la noticia de
la ratificación de la sentencia, ese mismo día Morales aprobó un
proyecto de ley para apropiarse de los edificios de la Túpac, de la
sede, del colegio secundario, del terciario, de cuatro edificios de la
Túpac. Eso es crueldad hacia nuestra organización.
Fuente: https://www.elcohetealaluna.com/el-laboratorio-jujeno/
by Sorevitno | Ene 25, 2023 | actualidad |
JDF
Según
un informe de la ONG Oxfan, presentado este año ante el Foro
Económico Mundial de Davos, en Suiza, “[d]esde 2020, el 1% más
rico ha acaparado casi dos terceras partes de la nueva riqueza
generada en el mundo, casi el doble que el 99 % restante.”
Traducido
a nuestro país, un puñado de empresarios nativos (Eurnekian,
Constantini, Bulgheroni, Roemmers, Paolo Rocca, Galperin, entre
otros) están entre los más ricos del mundo, con fortunas que van de
los 1.500 a los 5.000 millones de dólares, mientras que casi la
mitad de los argentinos vive por debajo de la línea de pobreza y un
10%, en la indigencia total.
Un
simple, aunque casi increíble, cálculo revela que, si un trabajador
ganara la inhabitual cifra de 150.000 pesos mensuales –unos 6.000
dólares al año–, necesitaría nada menos que 8.333 siglos para
igualar las fortunas de esos empresarios. Sí, siglos completos, sin
gastar un peso para ahorrar el total de sus ingresos.
Desigualdad:
esencia del sistema capitalista
¿Es
posible que esa desigualdad haya sido generada y refleje la
“capacidad”, la “inteligencia”, el tan mentado “merito”
de los empresarios en cuestión, en relación con todo el resto de
los argentinos?
Es
irracional desde la ciencia, brutalmente injusto desde una mirada
humanista e inaceptable desde una política nacional y popular. Pero
esta es la esencia del sistema capitalista, tanto en su versión
“salvaje” como en la “maquillada”: la riqueza se produce
socialmente, con el trabajo y el esfuerzo de todos, pero se apropia y
se acopia en forma privada, solo por parte del reducido puñado de
hombres y mujeres que dominan las palancas de la economía y las
finanzas.
Sueño
con el fin de este sistema, pero la inmensa mayoría de nuestro
pueblo no comparte este sueño, sino que defiende al sistema vigente.
Por eso, aunque no abandono mis convicciones ni ese sueño, como
utopía final, opto por analizar la realidad para encontrar y
defender aquellas políticas que, por el momento, al menos, tiendan a
aliviar los sufrimientos que vivimos.
La
impotencia gubernamental azuza a la ultraderecha
Uno
de los hechos públicos más recientes es un claro ejemplo del
dramático retroceso económico y social que sufrimos a partir de la
pandemia mundial de Coronavirus, asentada sobre la “pandemia
neoliberal” de la administración de Macri y agudizada por la
impotencia de la administración de Alberto Fernández. Me refiero al
hecho de que el minoritario y multimillonario grupo de
agroexportadores –que tanto critican el gasto público y cualquier
plan social–, paradójicamente, reclama y obtiene ayuda del Estado.
A la vez, este mismo gobierno que brinda ayuda económica concreta a
esos empresarios, responde a la angustiosa pobreza de millones con
condicionamientos a los planes sociales y el otorgamiento de un bono
por única vez, en lugar de integrar el aumento de una suma fija
salario de todos los trabajadores. Esta medida de asignar una suma
fija a los salarios –reclamada por sectores del propio oficialismo,
a los que no se ha atendido– no solo aliviaría de un modo
medianamente sostenido la situación de los más postergados, sino
que también fortalecería las condiciones-base con las que los
gremios podrían discutir las paritarias en sus respectivos sectores.
La
incapacidad del gobierno para resolver el drama de millones de
argentinos alimenta el desprestigio de la política como instrumento
de transformación de la realidad, azuza a la ultraderecha y genera
el peligro concreto de que el Frente de Todos (FdT) sea derrotado en
las próximas elecciones. Pese a las limitaciones del actual
gobierno, si Juntos por el Cambio reemplaza a la fuerza política a
la que representa el FdT, estaremos ante el gravísimo hecho de la
restauración plena del modelo neoliberal, que es el que generó el
drama económico, social y humano que vive nuestro país.
El
peligro de la restauración neoconservadora
Creo
que, tanto entre propios como entre opositores bienintencionados, no
hay una conciencia plena de las catastróficas consecuencias que
podría tener el triunfo de Juntos por el Cambio. Algunas ya las
comenzamos a vivir en su gestión anterior y los mismos exponentes de
esta fuerza opositora han declarado públicamente que, si llegan al
poder, profundizarán ese tipo de medidas y, de hecho, las tomarán
de manera más drástica.
Para
ilustrar un poco esta posible catástrofe, enumeraré brevemente
algunas. Durante la gestión de Mauricio Macri, en contra de sus
promesas electorales, Juntos por el Cambio, endeudó al país por
cifras impagables, redujo drásticamente el salario y las
jubilaciones, aumentó la inflación, la pobreza y el desempleo. Al
mismo tiempo, pese a su discurso, respaldado por los medios
hegemónicos, también erosionaron las instituciones de la República
a través de la designación arbitraria de jueces –Macri,
inclusive, intentó nombrar por decreto a los jueces de la Corte
Suprema de Justicia–, un sistema de persecución político-judicial
de opositores y de fallos judiciales perjudiciales a las demandas
laborales. Estas medidas se lograron a través de decisiones y
operaciones coordinadas –de manera bastante inconstitucional–
entre funcionarios políticos de Juntos por el Cambio, jueces y
representantes de los medios de comunicación.
Desde
su derrota en 2019, Juntos por el Cambio ha utilizado esa misma base
operativa para orquestar, cada vez con más fuerza, un proceso
destituyente, trabando en el Congreso, y paralizando con el poder
judicial, cualquier iniciativa que tímidamente intente mejorar la
situación de las grandes mayorías, pero roce los intereses de los
poderosos.
Asimismo,
ya desde el año pasado, públicamente y sin ningún ocultamiento o
disimulo, han anunciado como programa electoral, para su próxima
gestión, que tiene como objetivo barrer los derechos laborales
conquistados, liquidar las empresas públicas a través de despidos
masivos y recortar brutalmente el gasto social, y los “gastos”
–definitivamente, no los consideran inversiones– en educación,
vivienda y salud. También han declarado su plan de tomar medidas que
vuelvan a favorecer la fuga de capitales y las importaciones de
productos que compiten con los que fabrica nuestro propio país. En
definitiva, sin tapujos, nos están prometiendo más miseria y menos
derechos, con el peligro cierto de una escalada de protestas y
violencia popular que, necesariamente, responda a esa violencia del
régimen.
Una
democracia renga
¿Cómo
llegamos a esta situación en la que esta restauración neoliberal es
una posibilidad concreta, en la que una parte importante de la
población está decidida a votar a los representantes de estas
medidas? ¿Por qué, sobre el fin del mandato del FdT, la famosa
relación de fuerzas es aún más desfavorable para el campo nacional
y popular que al inicio? ¿Por qué no ha podido reforzar sus
posiciones?
Hoy
tenemos una democracia renga, en el sentido que hay un respeto básico
a las libertades individuales, pero no gozamos de una democracia
plena, en la que el pueblo pueda representarse adecuadamente por un
gobierno que le brinde empleo y salarios dignos, educación, salud y
vivienda de calidad. Tampoco hay República, aunque no debemos
olvidar que la República solo es una forma de gobierno y que, por si
sola, no garantiza la democracia.
Pero,
como mencionaba, tampoco tenemos una República, porque, en lugar de
contar con poderes independientes –no solo entre sí, sino de
cualquier influencia de grupos de poder– sufrimos de un poder
judicial cooptado por las corporaciones, y que tiene una pata
política y mediática, con las que muchas veces actúa
coordinadamente. Al mismo tiempo, el Ejecutivo está prisionero del
acuerdo con el FMI de la gestión anterior y fraccionado por disputas
internas. A estas circunstancias se suma que la composición del
Legislativo muestra cada día su capacidad de frenar cualquier cambio
positivo para los intereses populares, algo que ya han hecho y
seguirán haciendo; de hecho, bien podríamos considerar que han dado
una suerte de golpe institucional, que bien podría profundizarse y
agravarse, dada la relación de fuerzas actual. Insisto, con esta
situación política, es imposible afirmar que tenemos una República,
y los principales responsables de corromperla son aquellos que
declaran mediáticamente defenderla.
Los
fundamentos del retroceso
Cuando
Cristina Fernández de Kirchner (CFK) eligió a Alberto Fernández
para encabezar la fórmula de un amplio frente integrado por ambos,
no renunció a su influencia ni a un papel determinante en la
conducción estratégica, sino que optó por confiar la gestión
presidencial en ese compañero de frente. Eso, sin dudas, lo
conversaron y lo acordaron, ya que, de otra forma, no se entendería
la decisión de ella.
Sin
embargo, una de las razones de la crisis de conducción actual es que
no definieron ni acordaron un programa estratégico de gobierno ni
las medidas necesarias para lograr los objetivos políticos del FdT;
medidas como las imperiosas reformas financiera, tributaria y de la
organización judicial. Tampoco consensuaron un enfoque general con
el que encarar las negociaciones por la deuda externa ni para mejorar
de manera inmediata los ingresos reales de los trabajadores y los
jubilados.
Más
allá de la disputa electoral, estos acuerdos deberían haber sido la
base para convocar al FdT y, también, debería haberse dado
institucionalidad a esos acuerdos a través de una mesa de conducción
amplia, con la participación de las diferentes fuerzas integrantes.
Una vez constituida la mesa de conducción debería haber vuelto a
discutir los lineamientos programáticos del frente para
ratificarlos, modificarlos, precisarlos, definir plazos para su
realización dentro del lapso del mandato y, finalmente, publicarlos.
La publicación de estos objetivos, de este programa de gobierno con
medidas concretas, con plazos, y consensuadas por la fuerza debería
haber sido la base de la movilización popular en la campaña
electoral y, luego, tras el triunfo en las elecciones, la guía para
las medidas del presidente en su gobierno, aun sin saber que la
pandemia nos golpearía en el día 99.
Otra
de las razones de la crisis de conducción actual –y que también
explica las limitaciones y, en su momento, las derrotas del Frente
para la Victoria o de Unidad Ciudadana– es que la fuerza nunca se
propuso convocar a sus militantes para que pudieran organizar y
fortalecer al frente desde las bases, con una organización unitaria
en todo el país –provincia por provincia, distrito por distrito,
ciudad por ciudad– y en todos los sectores –gremial, estudiantil,
cultural–. Nunca hubo una convocatoria concreta al protagonismo de
la militancia, ni se le brindaron las herramientas de recursos y
dirigencia para construir el involucramiento social.
Lo
que no se hizo, ni se hace
Un
verdadero empoderamiento de la dirigencia intermedia y la militancia
no se concreta convocando en abstracto a “empoderarse” o a
repetir la frase de Perón sobre el bastón de mariscal en la mochila
de cada militante. Una convocatoria de ese tipo supone meros fuegos
artificiales, cuando lo que en realidad se necesita es que los
dirigentes y los militantes puedan conocer las demandas de las bases
y ponerlas en contexto o solucionarlas a través de la visión de la
realidad y las políticas concretas de la fuerza política a la que
representan. Solo de ese modo, a través de un impacto concreto en
sus vidas y de un poder real para modificarlas a través de la
política, es que se puede comprometer al pueblo con los objetivos y
las políticas concretas de una fuerza política.
Otra
hubiera sido la historia ante la ofensiva derechista durante los 12
años kirchneristas –o los ataques político-mediáticos
abiertamente desestabilizadores y golpistas que sufrimos ahora– si
los militantes pudieran movilizarse y movilizar con el objetivo claro
que da un programa, para mostrar cómo cada medida que se propone
podría beneficiar a los diferentes sectores involucrados y así
hacerlos carne en las demandas generales y en las de cada sector y
lugar. Con la activación, organizar y coordinación de los núcleos
unitarios de poder popular, se incrementaría exponencialmente el
poder de cada instancia de movilización popular. A la vez, cada
demanda militante indudablemente tendría un peso distintivamente
mayor si su justificación remitiera clara y coordinadamente al mismo
programa de gobierno.
Imaginemos
el peso y la consistencia de cada una de estas medidas –tanto las
que se intentaron como las que ni siquiera figuraron en la agenda de
este gobierno– hechas carne en la militancia y la ciudadanía que
votó al FdT:
¿Fraude
en Vicentín y resistencia agroexportadora a un parcial control del
comercio exterior? Concientización de las bases, denuncia,
organización y movilización organizada para neutralizarla.
¿Inflación
desatada con los aumentos descontrolados de precios? Concientización
de las bases, denuncia, organización y movilización organizada, con
el frente y los trabajadores organizados en cada empresa formadora de
precios y control popular de la cadena de valor.
¿No
aceptan comunicación regulada, de interés público y nos aumentan
las tarifas de los servicios de comunicación día a día, con la
complicidad de la Justicia? Concientización de las bases, denuncia,
organización y movilización organizada.
¿Inventan
cautelares para importar Ferraris y yates, que los jueces venales
aprueban pese a que las Pymes no logran los insumos básicos?
Concientización de las bases, denuncia, organización y movilización
organizada.
¿No
quieren una reforma financiera para frenar la especulación o una
reforma tributaria para que paguen más los que más tienen, los que
se enriquecieron y enriquecen, con y sin pandemia? Concientización
de las bases, denuncia, organización y movilización organizada.
La
misma repuesta se debería haber dado ante el más que anticipado
fallo de la Corte Suprema a favor del gobierno porteño, que le
afectará del bolsillo y la calidad de vida de a millones de hombres
y mujeres de las provincias. Todavía no hay noción del impacto que
tendrá esto en la vida cotidiana. A la vez, la pandemia,
a la que tanto se alude –con cierta pero no suficiente
justificación– debería haber dado mayores, y no menores,
oportunidades para ganar fuerza y actuar.
Ser
parte de la solución
CFK
sabe de cierto aislamiento y sufre por la impunidad que tienen
quienes ostentan el poder real, en su cruzada revanchista por las
conquistas que logró y su prédica en favor del pueblo, pero –voy
a afirmar algo incómodo para algunos de mis compañeros– ella fue
parte de la crisis de dirigencia que actualmente tiene su partido y
el frente o, al menos, no fue, ni es, parte de la solución.
Identificar
al adversario y al enemigo y llamar a la militancia a empoderarse es
necesario, pero no es suficiente porque terminará en impotencia y
frustración para sus seguidores si no les explica cómo se logra ese
empoderamiento, si no se toman las medidas organizativas para que
concretarlo.
Al
mismo tiempo, es fatal la larga ausencia de una alternativa política
de izquierda, que sea anticapitalista, pero que también tenga la
racionalidad suficiente para evaluar la relación de fuerzas y
organizar la presión política para cambiarla, pero a través de un
plan a largo plazo que incluya, en el corto y mediano plazo, poner
límites claros al capital concentrado.
El
radicalismo dejó de ser parte del campo nacional y popular con la
convención de Gualeguaychú, donde –asustado por su orfandad
electoral y creciente deshilachamiento orgánico– acordó con un
partido municipal, el PRO, y terminó cediéndole toda su
organización partidaria a nivel nacional.
El
peronismo, sin dudas, sigue siendo el integrante principal del campo
nacional y popular, pero con las contradicciones que lo han cruzado
históricamente: afirmar su perfil de movimiento transformador que
expresa los intereses populares dentro del sistema capitalista, o ser
el partido de la ortodoxia y el conservadorismo extremo con los que
gobierna en no pocas provincias y al que representa gran parte del
sindicalismo. Siempre fue su principal disputa interna y lo sigue
siendo hoy.
¿Qué
hacer?
¿No
se puede hacer nada? ¿Hay que irse del FdT?
Hoy
por hoy, a pocos meses de los comicios, no hay posibilidad de
construir una alternativa inmediata de poder, o de reconfigurarlo de
cara a las próximas elecciones, por lo que el camino inmediato a
tomar parece ser dar la pelea desde adentro del FdT y forzar
candidaturas insobornables, con una identidad clara como corriente
interna, al estilo de algunos intentos que lamentablemente solo
quedaron en declaraciones.
Luego
de los comicios, habrá que gobernar o resistir y el éxito de
cualquiera de esas empresas dependerá de comenzar a hacer ya
lo que no se hizo, pero sí se puede, y se debe; esto es, convocar,
organizar y tomar medidas drásticas para concientizar a las bases y
movilizarlas a favor de medidas tendientes a redistribuir el ingreso
y aumentar los márgenes de nuestra menguada soberanía nacional, así
como para frenar cualesquiera otras medidas que pretendan seguir
sumiéndonos en la miseria y la dependencia, tengan o no posibilidad
de aprobarse por este Congreso o vencer al aparato judicial.
by Sorevitno | Ene 25, 2023 | actualidad |
JDF
La posible aprobación de la eutanasia divide la opinión ciudadana
luego de la presentación del anteproyecto de ley por el Ministerio de
Salud Pública, en el parlamento cubano (Asamblea Nacional del Poder
Popular), el pasado 11 de diciembre.
“En nuestra ley se propone el tema de la eutanasia, esto es muy
revolucionario y no debemos privar a nuestro pueblo de ese derecho”,
indicó José Ángel Portal, titular del sector en la nación caribeña,
durante su intervención ante el órgano legislativo.
De igual forma, explicó sin grandes detalles que el proyecto de ley
establece reconocer la eutanasia como un derecho de las personas a una
muerte digna y como una forma de atención y cuidado sanitario, mediante
un proceder médico que provoca la muerte.
Portal añadió que la normativa contó con el aporte de más de 1.000
profesionales de instituciones de la salud pública, del Ministerio de
Justicia, universidades y otros centros afines, en un proceso que
comenzó en el 2018 y se mantiene hasta la actualidad.
Sin embargo, no se conocen pormenores sobre las normativas para la
eutanasia y otros aspectos de la legislación, aunque se adelantó que en
el periodo enero-marzo del actual año se divulgará el documento y habrá
recorridos por todo el país para su discusión con el personal del
sector, diputadas y diputados y población en general.
El significado de calidad de vida, muerte digna, práctica médica, el
juramento hipocrático, tratamientos paliativos, entre otros, son los
temas centrales del debate sobre la eutanasia en Cuba, especialmente en
redes sociales.
Entre polémica y reclamos ciudadanos
Para la realizadora Natasha Vázquez, es un tema polémico y sensible,
“para los que de algún modo nos ha tocado de cerca. Mi mamá, enferma de
esclerosis múltiple, cuadripléjica durante los últimos años de su vida,
fue partidaria y luchó mucho para que al menos se tuviera en cuenta el
derecho a una muerte digna”.
Vázquez resaltó en una publicación en su perfil de Facebook que la
existencia del derecho no implica que sea una obligación para quien no
lo desee, pero “para muchos sería una garantía de evitarse mucho dolor
cuando la vida ya no da más”.
La abogada artística Iliana Mantecón apoyó esa visión. “En el plano
personal, no quiero prolongar mi existencia sin un mínimo de calidad de
vida y mucho menos martirizando a quienes me aman, en especial a mis
hijos”, comentó en publicaciones sobre el tema.
A ella se sumó la asesora legal Lilymary. “Es un tema sensible y
doloroso, pero es un derecho de cada ser humano de tener una muerte
digna y no ser, además, una carga familiar sin sentido”.
Otros como el usuario Luis E. comentó en un artículo sobre el tema
del sitio oficial Cubadebate que es una decisión muy atemperada a
nuestros tiempos.
Mientras, en el mismo foro, la persona llamada Diva indicó su
preocupación por los procedimientos y sugirió que se legislen los
detalles. “Es muy peligroso, jugamos con la vida de las personas y
debería regularse temas como los medicamentos a utilizar, el estado de
salud del paciente, si se aplicará o no a infantes y personas en estado
de coma”.
Cuidados paliativos y calidad de vida
Otras personas manifestaron su inconformidad con la posible
aprobación de la eutanasia, e incluso cuestionaron otros procedimientos
previos como los cuidados paliativos de pacientes con enfermedades
terminales.
“¿Por qué me causa sentimientos encontrados el tema de la eutanasia
en Cuba? Porque los cuidados paliativos no existen. Y afirmo que no
existen porque ni hay los medicamentos, ni procedimientos claros, ni
infraestructura para apoyarlos. Y el que haya tenido un familiar con
cáncer terminal o un enfermo crónico incapacitado en casa, sabe de lo
que hablo”, comentó Valia Rodríguez en Facebook.
En ese sentido, añadió que enfermedades como estas llevan “una buena
dosis de depresión y deseos de morirse”, por lo cual consideró
requisitos indispensables para aplicar la eutanasia que “las personas
estén en condición terminal, lúcidas y sin depresión, o con voluntad
previa expresada”.
Otros debates se asocian con la definición de calidad de vida para un
paciente en estado terminal, la necesidad de fortalecer los cuidados
paliativos para que la limitada calidad de estos no sea causa
susceptible para la elección de la eutanasia.
También intercambiaron sobre el respeto de principios y creencias del
personal de la salud ante este tipo de procesos, así como la
importancia de que la legislación se someta a una discusión profunda con
el personal especializado y la ciudadanía.
Si se mantiene la inclusión de la eutanasia en la Ley de Salud Pública, Cuba se convertiría en el octavo país del mundo donde se aprueba dicho procedimiento y en el segundo de América Latina, junto con Colombia.
Fuente: https://www.ipscuba.net/politica/ciudadania-con-opiniones-divididas-sobre-eutanasia-en-cuba/
by Sorevitno | Ene 25, 2023 | actualidad |
JDF
Desde el 7 de diciembre se inician las movilizaciones, luego de una tregua por las fiestas de fin de año, el 4 de enero se reinicia el paro nacional y hay 17 regiones movilizadas, 7 en estado de emergencia (donde la vida no vale nada), más de 120 bloqueos a lo largo del país, que sin embargo, al carecer de una dirección nacional centralizada nada es exacto, no hay plan estratégico, es un desenvolvimiento irregular con direcciones locales y hasta macro regionales que tienen como parece obvio un lado positivo -evitar la manipulación política- y un lado negativo -la descoordinación y la infiltración de “ternas” (soplones mercenarios que buscan deslegitimar las luchas con la destrucción de bines públicos). En el otro lado están las organizadas y oscuras fuerzas que dirigen el complot de la derecha dirigida por escarmentados y prontuariados militares (Comando Conjunto de las FFAA, Williams asesino de Accomarca y presidente del Congreso, los marinos congresistas -Cueto y Montoya- los narco Generales del VRAEM, asesinos en Andahuaylas y Ayacucho) y civiles con Montesinos y Keiko, el primero en condena carcelaria y la segunda que busca la impunidad y el exilio, Otárola -responsable de muertes en Tía María, VRAEM y Bagua) la fiscal Benavides que también evade la justicia, lideres de los gánsteres de Acción Popular llamados “los niños” (todos ellos deben ser acusados de genocidio o crímenes de lesa humanidad e ir presos) y el bufón alcalde de Lima Rafael López Aliaga). Una guerra desigual pues los segundos tienen las armas y son genocidas por antonomasia. El pueblo se enfrenta a un poder concentrado de quienes se consideran en toda la falsa vida republicana los dueños del país, los que monopoliza las armas y ocupa todos los territorios y poderes administrativos concentrados del Estado, la oligarquía y un sector de la clase media civil y militar que proviene -muchos de ellos- de familias limeñas la migración andina pero que han renegado de su identidad étnico-clasista al replantear su lugar en el estatus social con el neoliberalismo.
La izquierda después de haber
probado todos los caminos para el cambio, desde una vía pacífica
hasta la armada, cambiar el país con su voto o el fusil, bajo la
dirección de partidos, hoy tiene sus propias organizaciones y
líderes, al ser traicionadas o reiteradamente víctimas del despojo
y corrupción por organizaciones de derecha, centro e izquierda.
Deciden rebelarse retomando la lucha anticolonial de Tupac Amaru y
cientos de luchadores anticoloniales. Debemos resaltar que han
surgido nuevos elementos que aportan al futuro de las luchas, desde
la reidentificación indígena, Es la resistencia rebelde de
campesinos, mestizos y comunidades de pueblos indígenas,
trabajadores y sectores ecologistas y defensores de derechos a nivel
urbano y rural siguiendo el ejemplo democratizador de los pueblos
andinos de Bolivia y Ecuador, retomando la solidaridad comunitaria
entre los de abajo. Es de relievar lo que ocurre en las universidades
que salen del enclaustramiento (UNMSM, UNI, Cantuta, PUC) alarmando a
la derecha en el poder que se considera dueña de todo el territorio
público del país). En sus claustros tradicionalmente se albergaba
hasta hace 30 años a los pobladores, sindicatos y otras
organizaciones en lucha. Hace unos días volvieron a hacerlo en la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos y en la Universidad Nacional
de Ingeniería y cobijaron a los marchistas; en la primera la policía
el 21 de enero, violando la autonomía y con la venia de la rectora
Jerí Ramón esperaron que sea un sábado, inventaron un estúpido
pretexto y con tanquetas, armas de guerra incursionaron maltratando a
los marchistas y a todo ser vivo que encontraban a su paso, entre
ellos los estudiantes que hacen uso de la vivienda universitaria,
humillándolos, golpeándolos, deteniéndolos y desapareciendo a
algunos considerados peligrosos; las fuerzas policiales ingresaron
con tanquetas violando todas las leyes .
El incendio de una antigua casona en
el centro de Lima mostró que hasta los bomberos tienen precio, al
poner en duda que fue la policía quien ocasiono el desastre que la
dejo en cenizas, producto del disparo de cientos de lacrimógenas con
mecha que dispararon a todos los miles de marchantes. En efecto, el
tipo usado de bombas lacrimógenas tienen una mecha que se enciende
para provocar la explosión y eso fue visto por varios testigos,
entre ellos los propietarios y no quedan dudas. Pero la Fiscal solo
usa políticamente los hechos como lo hizo con sus hermanas al
cambiarles los fiscales que las investigaban por liberar grandes
narcos a cambio de enormes sumas de dólares y a la inversa con
Castillo al que violando muchas leyes lo apresaron sin un justo
proceso y ahora tiene amenazada a Dina «Balearte» con una
investigación preliminar para acusarla de genocidio sino sigue
aprobando las matanzas dirigidas por Otárola, los marinos y el
Comando Conjunto.
La quema de fiscalías, puestos
policiales, ayuntamientos, ocupación de minas y destrucción de
campamentos son manifestaciones del odio popular a instituciones
corruptas, criminales (57 fallecidos y cientos de heridos) responden
-aunque en muchos casos fueron acciones de los infiltrados- al odio a
policías y soldados que no respetan ningún derecho humano y menos
social, y que, seguramente ignoran que el objetivo central del
gobierno de proteger el saqueo de las corporaciones mineras.
Mientras la izquierda popular protagoniza estas acciones de rebeldía anticolonial, la otra izquierda, la institucional, cree que existe democracia y lleva a las urnas a la primera. Es curioso que como señala Héctor Béjar el voto obligatorio de la otra izquierda -la política, la oficial- haya definido procesos electorales consiguiendo solo decepciones y cuando elige a un campesino andino de sangre indígena (aunque él nunca lo haya reconocido) la oligarquía y esos sectores de clase media lo destituyan y apresen con la complicidad de este sector de la izquierda. Dirá Béjar “Por ejemplo, en los 90, el voto de la izquierda fue decisivo para el triunfo de Fujimori, y la izquierda participó en sus primeros gabinetes; la caída de Fujimori es inexplicable sin la participación de la izquierda; Toledo es inexplicable sin el apoyo de la izquierda…”[1]
Historizando, la relación del pensamiento oligárquico con el de la izquierda política, entenderemos como se transfiere una ideología de la sumision de una a otra, del caciquismo gamonal al neoliberal de derecha e izquierda, de un caudillismo a otro hasta el neoliberalismo que contaminó todo el espectro intelectual y cultural. Y como se llega a esta lucha autorganizada, sin caudillos ni falsas vanguardias, una verdadera revolución de las conciencias y practicas políticas. Veamos la historia.
Sostiene Mazzeo
que el Estado colonial es: “…
estado con monarquía en la medida en que de ella partían las
reglamentaciones, leyes y decretos que regulaban el mundo colonial”.
Cuando
decimos que el estado colonial permanece hasta hoy, es por que la
regulación de esta parte del mundo sigue en manos de las potencias
coloniales expresada en los cambios en la legalidad y la creación de
alguna nueva institución. Es obvio que no nos referimos a la
colonización clásica sino a la moderna, al modo específico de
naturalización de las viejas relaciones fundamentales y en
renovación de lo accesorio que incluyen las relaciones de poder,
dominación y explotación; de la permanencia de castas y estamentos
etnico-clasistas; de la continuidad renovada del gamonalismo y el
extractivismo; de una sociedad y cultura colonial excluyente de la
mayoria afro indígena, del sometimiento financiero de grandes
potencias como Gran Bretaña y Estados Unidos, configurando el
carácter de un estado cuyos rasgos duran hasta hoy bajo nuevas
mascaras modernizadas aunque el latifundismo se haya modernizado y se
hayan instalado industria de bienes de consumo.
En este aniversario de José María
Arguedas hay que resaltar lo que nos decía hace 55 años y que hoy
continúa poniéndose de manifiesto.
Creemos que la integración de las culturas criolla e india, que evolucionaron paralelamente, dominando la una a la otra, se ha iniciado por la insurgencia y desarrollo de las virtualidades antes constreñidas de la triunfante perviviente cultura tradicional indígena mantenida por una muy vasta mayoría de la población del país. Tal integración no podrá ser condicionada ni orientada en la dirección que la minoría, todavía, política y económicamente dominante, pretende darle.[2]
Debemos construir categorías que puedan mostrar la falsa emancipación y como se suceden las formas de dominación objetivas y subjetivas y la condición tributaria de las colonias que definen una independencia política de carácter formal y una economía que ofrece principalmente materias primas o recursos energéticos a las potencias capitalistas. Esta condición define la corrupción y la crisis múltiple del estado como siempre potencial, compleja y profunda, histórica, cultural y política; no es de hoy, data desde la conquista y la colonia, perdura en la semicolonia reformada y en constante metamorfosis que llega casi incolumne a nuestros días, toca las raíces de la cultura dominante enraizada en las genealogías del poder.
La historia del Perú es una
historia colonial de exterminio, que tampoco comienza en el siglo XX.
En el primer siglo se calcula que exterminaron al 90% de los pueblos
indígenas. Luego, fueron otros 400 años de un conflicto
colonial-anticolonial basado en el despojo, que termino en todos los
casos con el exterminio de la oposición al dominio colonial
expresado en rebeliones, guerrillas y hasta en un intento de guerra
popular.
El actual conflicto que vive Perú
tiene ese fondo, los herederos de la oligarquía, ahora aliados de
las grandes corporaciones vuelven -otorgándole continuidad- al
despojo y exterminio de los opositores. Con la atingencia de que
quienes llegaron al ejecutivo lo hicieron contaminados de la cultura
neoliberal. Hereditario desde la llegada de los españoles hasta el
día de hoy, los rasgos fundamentales de este Estado construido desde
arriba, desde fuera y a partir de una guerra de exterminio y
sometimiento brutal de los pueblos originarios El Estado nación es
una fantasía mítica, sin asidero estructural, basada en una pseudo
historia hecha por los poderosos.
El capitalismo colonial es visto por
Machado Aráoz así:
en un sentido que acá se quiere destacar de modo especial, la expropiación eco biopolítica alude a los efectos de larga duración de la violencia colonial extractivista sobre el sustrato afectivo y motivacional de la subjetividad. Las vivencias y experiencias del extrañamiento y la explotación de los territorios se hacen cuerpos. El recurso sistemático a mecanismos de superexplotación opera, así, destruyendo los capilares de la afectividad-sensibilidad y va produciendo un progresivo proceso de acostumbramiento a la violencia endémica de los entornos coloniales. En el umbral último del orden colonial, el extractivismo opera produciendo una abismal expropiación de la sensibilidad corporal. Expropiación, más que con arrebato, tiene que ver acá con eficacia performativa; da cuenta de la capacidad biopolítica de producir sujetos radicalmente in-sensibles a la explotación. En parte por acostumbramiento-internalización del dolor social; en parte por la colonización-mercantilización del deseo. [3]
Lo que le falto decir a Machado es
que esta forma colonial tiene su correlato no solo en la violencia y
la internalización fetichista de los recursos naturales
especialmente en las clases medias y altas beneficiadas, difundida
por los medios, sino también incuban la potencialidad de la
corrupción, la ingobernabilidad y las crisis al eliminar la
soberanía, los derechos de los trabajadores y los escasos residuos
democráticos, imponiendo en su lugar constituciones y estados de
derecho fraudulentos, que protegen la corrupción e impunidad de una
administración estatal y empresas saqueadoras. Se establece una
estructura que condiciona a los gobiernos de cualquier color a
preservar ese orden bajo el riesgo de terminar su mandato.
Sobre el neocolonialismo o recolonización neoliberal, en el que los Estados Unidos diseñan políticas y aprueban o consienten a gobiernos y a los principales funcionarios, se articula el colonialismo interno. Los descendientes oligárquicos españoles y criollos, grupos familiares herederos de la monarquía colonialista, al que se fueron agregando extranjeros que iban migrando, mantuvieron el control del Estado hasta hoy. Solo cambian algunas dinastías. Los pueblos originarios, los afrodescendientes, los mestizo indígenas y negros siempre fueron excluidos del Estado. Lo que hay es un capitalismo global que impone acabar con la soberanía estatal (Constitución 1993), fundamento de los estados nacionales, con los fragmentos de la soberanía popular, sustento de la democracia y optar por una mercantilización generalizada de la vida social, que tensiona enormemente las agendas de los Estados hacia la creciente desregulación económica, la flexibilización de los mercados laborales y la privatización de bienes públicos. La política migratoria también fue utilizada para bajar aun mas el precio de la fuerza de trabajo (PPK). El despojo campesino -y urbano- y la sobre explotación, generan enormes tensiones políticas, dado el aumento de la miseria, desigualdad y segmentación social; originando mecanismos deformados de preferencias políticas, sesgos ideológicos varios, pensamiento grupal reaccionario y esquizofrénico en la que puede aparecer una polarización política como peligroso epifenómeno de dichas tensiones.
Históricamente, tenemos la posibilidad de ver cómo se redefine el estado colonial. Fujimori al principio adoptó fines y tácticas desarrollados por la Central Intelligence Agency en cooperación con el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) y usó las fuerzas armadas. Los militares necesitaban más apoyo ante las peleas antisubversivas y las denuncias de abusos a los derechos humanos y colusión en el tráfico ilegal de drogas.
Montesinos,
conocedor del funcionamiento del Estado colonial -como ya lo dijimos-
primero se apodero de los servicios de inteligencia, luego del
Congreso y el poder judicial respaldado en una nueva Constitución
que garantice su continuidad. Luego de asumir Fujimori el gobierno,
Montesinos -trabajando para la CIA y probado traidor a la patria,
abogado de narcotraficantes- fue elevado a la condición de Asesor
del jefe del Servicio de Inteligencia. El 5 de abril de 1992,
Fujimori suspende la Constitución de 1979, disuelve el Congreso y
ordena la reorganización del Poder Judicial. El
dominio de Fujimori sobre la Corte Suprema lo
hizo
destituyendo jueces y
fiscales desobedientes utilizando
el descontento arraigado en la población respecto al Congreso y al
Poder Judicial, relacionándolo con la corrupción y los instrumentos
políticos que utilizaban, con el fin de justificar un nuevo Congreso
y legislaciones que redujeran
su independencia.
Paralelamente,
tomaron medidas coercitivas y de censura contra toda la prensa y
hablada, desde la misma noche del golpe.
Posteriormente logro que los militares firmen un acta de sumisión.
En poco tiempo tenían las instituciones controladas y bajo su mando.
El mejor ejemplo fue y es Blanca Nélida Colán Maguiño, ex fiscal
de la nación con Fujimori, líder y encubridora de todo el poder
ante el aparato judicial. Presa entre 2001-2008.
No descuidaron la intervención social autoritaria y en noviembre de 1992, con la elección de un llamado Congreso Constituyente Democrático (CCD), en la que los movimientos políticos que lo apoyaron obtuvieron la mayoría de escaños. El CCD preparó una constitución neoliberal y a medida del gobernante, en la cual destacan la reelección presidencial y la unicameralidad del Parlamento. Esta Constitución fue aprobada por un pseudoreferéndum en 1993.
La descolonización debe eliminar la Constitución del 93, el Tribunal Constitucional creado para que la Constitución sea intocable, recuperar la autodeterminación popular y las autonomías indígenas, regionales y populares; y construir el poder destituyente y la democracia desde abajo, terminando con el vigente régimen político mercantilizado y privatizado.
Notas:
[1] Héctor Béjar, entrevista Entrevista por Pablo Toro y Jorge Ayala, Jacobin Argentina, 18/01/2023.
[2] https://www.servindi.org/18/01/2023/el-indigenismo-y-el-problema-de-la-integracion-por-jose-maria-arguedas
[3] Horacio Machado Aráoz, Extractivismo y “Consenso Social”: Expropiación – consumo y fabricación de subjetividades (capitalistas) en contextos neocoloniales. Revista Cuestiones de Población y Sociedad | 2013. ISSN 2314-1492, [ 41] Vol. 3, N°3, Año II. https://horizontescomunitarios.files.wordpress.com/2016/10/machado-araoz-extractivismo-y-consenso-social.pdf.