Belen Martin
Una habitación propia es un ensayo de Virginia Woolf publicado en 1929. El libro es el resultado de unas conferencias impartidas un aƱo antes por la escritora britĆ”nica y que despuĆ©s se editaron. Estas charlas consistĆan en exponer la situación de la mujer como novelista y escritora.
Se trata de un ensayo audaz de Virginia Woolf sobre lo que significa ser mujer y literata. El libro se compone de una alegorĆa y de reflexiones cargadas de feminismo en un contexto en el que la mujer acababa de obtener el derecho al voto.
Una habitación propia: mujer y literata
Libertad y autonomĆa
Una habitación propia es una recopilación de las ideas que manifestó su autora durante unas chalas en los centros de Newnham College y Girton College (los dos instituciones universitarias femeninas), de Cambridge, en 1928. A travĆ©s de un narrador ficticio, Woolf hace una disección de la condición de la mujer y de su papel como autora haciendo alusión a la necesidad de independencia que tiene esta si quiere dedicar sus esfuerzos a la escritura. Reivindica un espacio propio en el que escribir con libertad y de forma autónoma. Ya que el espacio literario tradicionalmente ha sido ocupado por hombres. Durante siglos las mujeres no tenĆan cabida en Ć©l, o simplemente fueron borradas o ninguneadas. Esa es la premisa y el germen de este libro que nació en la universidad. Es un texto dotado de sensibilidad, franqueza y audacia, narrado de manera inteligente.
Es un libro de no ficción con un carÔcter decididamente narrativo que hace muy fÔcil su lectura. Si bien tiene suma importante para el desarrollo del ejercicio creativo, como texto que habla de novela y de escritura, también tiene un trasfondo reivindicativo hacia la condición de la mujer y hacia  la opresión y el paternalismo a los que ha estado sometida.
Las condiciones sociales y económicas de las mujeres les han impedido desarrollarse en otros aspectos mĆ”s allĆ” de los domĆ©sticos y familiares. Al estar relegadas al Ć”mbito privado, fuera del ejercicio pĆŗblico, ellas han estado siempre en peor posición que el hombre. Esto se traduce en, por ejemplo, la pobreza que venĆa aparejada a razón de su sexo. Sin oportunidades de prosperar fuera del cobijo masculino ni reconocimiento o prestigio profesional, no eran aptas para poder alcanzar alguna oportunidad en la literatura. Por eso se hizo tan famoso el concepto de Ā«tener un espacio o cuarto propioĀ» y con el que se tĆtulo al ensayo.

De musas a novelistas
La autora no niega la dificultad que supone abrirse camino en el mundo de las letras para los hombres, pero asegura que los obstÔculos e inconvenientes en la mujer se multiplican. Asimismo, habla de la presencia femenina en la literatura universal. Los nombres de esos personajes de ficción, clÔsicos e imperecederos, estÔn por doquier en las pÔginas de los grandes escritores. De alguna forma son musas regidas a placer por quienes los construyen, sufriendo una vez mÔs el papel pasivo al que la mujer ha estado condenada. Precisamente, Virginia Woolf lo que trata de explicar con Una habitación propia es que la mujer también tiene necesidades, talento y coraje, y que puede usar su inteligencia para hacer lo que le plazca, también para escribir novelas.
AdemĆ”s de dinero, la mujer necesita un lugar para crear. Tener una habitación propia significa dignificar su tarea; ya que mĆ”s allĆ” de que una mujer pudiera escribir, tambiĆ©n ha de ser vista y respetada como autora. Tener el tiempo para hacerlo tambiĆ©n implica que las mujeres pueden hacer mĆ”s cosas que ocuparse de la casa. Es decir, si el ensayo toma la parte mĆ”s prĆ”ctica de la escritura y de la literatura es porque hay una necesidad evidente que no habĆa sido considerada antes y que Woolf expone. En definitiva, lo que pretende es equilibrar las condiciones de escritores y escritoras en un texto abiertamente feminista.

Conclusiones
Una habitación propia fue un texto innovador en tu tiempo y hoy en dĆa sigue teniendo una lectura vigente. Virginia Woolf describe los aspectos mĆ”s funcionales del oficio de la escritura para reivindicar las necesidades especĆficas de la mujer literata. El tiempo, el lugar y el dinero son bĆ”sicos para concebir un trabajo creativo, negados en especial a la mujer y a la mujer escritora. Woolf busca, asimismo, el enriquecimiento que la dualidad masculina y femenina puede ofrecer a la literatura. Un texto que revela audacia, sensibilidad y franqueza.
Sobre la autora
Virginia Woolf nació en Londres en 1882 en el seno de una familia culta y con desahogo económico. Desde pequeƱa estuvo expuesta a la influencia de escritores y otros artistas por las personalidades que su padre, el escritor Leslie Stephen, conocĆa. Cuando el padre falleció ella y su hermana se trasladaron a un barrio mĆ”s austero, pero en el que tambiĆ©n frecuentaron a intelectuales y otros escritores. Woolf formarĆa parte del conocido CĆrculo de Bloomsbury. En 1912 se casó con un escritor, Leonard Woolf, con quien fundarĆa la editorial Hogarth Press. De esta manera, ademĆ”s de a la escritura, estarĆa muy ligada a la edición. En 1941 se suicidó ahogĆ”ndose en un rĆo, a consecuencia de los problemas mentales que siempre padeció.
De sus novelas mÔs famosas, se conocen El cuarto de Jacob, La señora Dalloway, Al faro, Orlando, Las olas, Los años y Entre actos. Woolf también fue escritora de relato y de ensayo, entre los que se cuentan Una habitación propia que revela el carÔcter reivindicativo sobre el papel de la mujer que Woolf tanto persiguió en su vida como mujer y autora.


