Sostener el ritual o teoría de la gravedad

admin_re

Por Romina Aquino González*

Venía de días confusos, de una adicción a las redes insoportable, de despedidas que no terminaban de terminar, hasta que me acordé que tenía que continuar con esa lectura. Esa que había empezado en un avión, con rumbo a México. Yo iba con toda la expectativa de vivir historias extraordinarias, por eso, cuando empecé con este libro, lo sentí un poco de contramano. ¿Por qué ahora me agarraba una lectura de días pasivos, calmos, sin mucho misterio, solo días comunes, corrientes y luminosos? Obviamente, con todo el subidón de aventuras que fui a vivir, dejé el libro por la mitad. 

 

Pero pasaron los meses, el viaje se asentó, volví a mis cosas diarias, empecé una nueva rutina, acepté el tránsito de mi ciudad, estaba en otra etapa de mi duelo, los días empezaron a parecerse, y las noches eran cada vez más largas, más tediosas, las bromas repetidas, los tragos con sabor a jarabe, y yo necesitaba volver a enamorarme. No de alguien, ni de algo, sino de las experiencias, de lo cotidiano, de lo mundano. 

 

Y ahí Teoría de la gravedad, de Leila Guerreiro, me trajo al centro, al detalle, a lo que sucede mientras todes estamos viendo videos en Instagram. Un encuentro callejero casual, un viaje fugaz, una charla con papá, un café hirviendo, una despedida, un concierto, unas instrucciones para (des)vivir. 

 

Para mí, este libro es una clase magistral de escritura de no ficción. Es tanta la fluidez y el paseo por lo mínimo, que al leerlo una termina con muchísimas ganas de escribir. Leyendo a Leila, por fin pude entender eso que dicen varias talleristas y escritoras: “Es mejor no usar tantos adjetivos, y adjetivar los sustantivos”. Así, en abstracto, a mi mente siempre le costó captar esa expresión, pero leyendo a Leila, lo entendí, lo disfruté y saboreé. Qué habilidad para jugar con el lenguaje y hacerte bailar con las oraciones. 

 

Teoría de la gravedad es un diario de cosas inútiles y mundanas como barrer, amasar pan o construir una relación. Porque ¿de qué sirve barrer todos los días un piso que vas a volver a ensuciar? ¿De qué sirve llegar al volumen exacto de una masa de pan si al final se te va a quemar? ¿De qué sirve construir una relación, si al final vas a pasar los días haciendo cosas para destruirla? Al final, el hacer solo sirve para una cosa: seguir viviendo. 

 

Leila no solo me dio ganas de volver a escribir solo por escribir, sino de seguir experimentando y moviéndome por este teatro público al que llamamos vida. Quizás hoy, más que nunca, nuestro vivir sea una performance constante para mostrar al resto, pero tal vez lo performático esté en otro lugar; en esos pequeños quehaceres o rituales, sencillos y sin sentido, que hacíamos como cuando éramos niñes, cuando sabíamos que nadie nos estaba mirando: jugar a ser algo que nadie te invitó, pensar algo y decir otra cosa, asistir a una ceremonia que va en contra de tus creencias, cambiar de camino cada cierto tiempo, tratar de no pisar una baldosa y caminar en una sola pierna. 

 

Hace unas semanas andaba muy obsesionada con un cover de Believe hecho por la artista Okay Kaya. Repitiendo una y otra vez las frases de esa icónica canción, pensaba en el coro ¿Crees en la vida después del amor? Creo que es muy difícil desde el duelo pensar que puede existir algo más allá. Pero en el fondo, la respuesta siempre va a ser sí. Yo no solo creo eso, sino que me pasó, y me va a volver a pasar: el amor después del amor. Eso pasó conmigo cuando terminé de leer Teoría de la gravedad, volví a descubrir el amor por lo cotidiano, por lo ínfimo, por lo que damos por hecho, pero en realidad nunca lo está. 

 

Lo que Teoría de la gravedad me ayudó a recuperar fue mi capacidad de asombro, a volver a conectar con la sorpresa, de alguna u otra manera, volver a romantizar la vida, pero ya con la conciencia de que mañana eso puede no estar, de que hay procesos que tengo que transitar sola, de que las amigas me pueden salvar, pero también tengo que salvarme a mí misma. 

 

En su libro Todo lo que se mueve, Valeria Mata dice que los viajes también se componen del tiempo en pausa. “Quizás los momentos de aventura y salida de nosotros mismos necesitan equilibrarse con un largo periodo de reposo, pues de otra forma destruiríamos la ley del ritmo. El reposo también es condición de posibilidad de movimiento”. Esos momentos de reposo, son los que, al final, nos permiten apreciar nuestro entorno, darle un marco, un valor, más aún en estos tiempos tan frenéticos y llenos de horror. 

 

Aferrarse a la belleza de lo mínimo, a la ternura de lo insignificante, es una forma de sostener la vida, de inventar razones y sentidos para habitar este mundo. Me di cuenta de que todavía me queda mucho por decir, por amar, por descubrir. Y como diría Leila: “No era un gran momento. No era un momento especial. Era tan solo un momento. En la estupenda simplicidad de la vida cotidiana. Dije ‘Yo no quiero salir. Quiero quedarme acá’. Era una verdad enorme.” 

*Romina Aquino González (@buskndosenti2) es periodista, escritora y collagista. Forma parte de Emancipa Paraguay. 


Ir a la fuente original

Defender la tierra no es delito, vivir en paz es un derecho

admin_re

*Por Noelia Díaz Esquivel

 

El aire en Hugua Po’i se vuelve espeso cada vez que alguien pronuncia la palabra «desalojo». No es un miedo abstracto, es la memoria, es la alerta constante de que, en cualquier momento, un operativo fiscal vuelva a ingresar a la fuerza, con uniformados armados, con helicóptero sobrevolando sus casas, con niñas y niños llorando y cultivos pisoteados. El último desalojo fue en julio de 2022. Y aunque lograron regresar gracias a una medida cautelar, la amenaza no se fue nunca. Esta semana, volvió a tocar la puerta.

 

Familias de la comunidad Hugua Po’i fueron desalojadas a principios de julio de 2022, pero pudieron regresar a sus tierras con una medida cautelar.Foto: Diario Última Hora.

 

Hugua Po’i, comunidad Mbya Guaraní ubicada en el distrito de Raúl Arsenio Oviedo (Caaguazú), volvió a estar en la mira del despojo. El 10 de junio, el Ministerio Público tenía previsto realizar un allanamiento en el territorio. Supuestamente no se trataba de una expulsión, pero la experiencia les enseñó a desconfiar: en Paraguay, las tierras indígenas se quitan por partes, con excusas técnicas, con despliegues policiales, con resoluciones firmadas en oficinas donde nadie escucha a las comunidades.

 

Esta vez, lograron frenarlo. La presión de organizaciones sociales, defensoras de derechos humanos y comunicadores hizo lo suyo. Una comitiva se plantó frente a la Fiscalía General del Estado en la mañana del lunes 9 de junio, y exigió garantías. En una reunión improvisada, representantes del Ministerio Público se comprometieron verbalmente a suspender el operativo. Pero no hay nada oficial por escrito.

 

Fotografía: Diego Salazar.

 

Además en octubre de 2024, la decisión judicial de levantar la medida cautelar que protegía a la comunidad encendió todas las alarmas. Para la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy), se trata de un acto arbitrario que expone a más de 50 familias a un nuevo desalojo. Y peor aún, indican que el pedido de levantamiento de la medida fue impulsado por representantes cercanos al Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y a ex autoridades del INDERT, lo que compromete la imparcialidad del caso.

 

El crimen de cuidar la tierra

 

El fiscal Alexis Takahashi alegó que el procedimiento se daba por una supuesta denuncia ambiental. La misma narrativa repetida una y otra vez: responsabilizar a quienes cuidan la tierra, mientras los desmontes arrasan con los territorios frente a sus ojos.

 

«Nos acusan a nosotros de delitos ambientales, pero ya no quedan ni pájaros por la tala que hacen frente a nuestra comunidad», reclamó Mario Rivarola, vocero de la Articulación Nacional Indígena por una Vida Digna (ANIVID).

 

Lo cierto es que no es la primera causa penal que enfrenta Hugua Po’i. Ni la segunda. Es la tercera. Y todas comparten un patrón: criminalizar la vida en comunidad y desgastar emocionalmente a sus integrantes.

 

La comunidad cuenta con dictámenes técnicos, estudios antropológicos, medidas, pero aún así, deben defender lo obvio: que esa tierra es suya. Que es ancestral. Que no la compraron, porque la habitan desde antes de que existiera el Estado paraguayo.

 

Las empresas, el negocio y el Estado ausente

 

Desde hace años, esta comunidad reclama al Estado la titulación de unas 1.000 hectáreas que consideran suyas por derecho ancestral. Mientras tanto, empresas agroganaderas como Tres Palmas hacen presión desde los tribunales para apropiarse de esas tierras.

 

«Producimos sin destruir. Cuidamos nuestros árboles. Respetamos la tierra. Pero alrededor nuestro todo es fumigación y tala. Y nadie investiga eso», sostuvo Manuel Ramos, uno de los líderes de la comunidad.

 

Ni el Ministerio Público ni el Instituto Nacional del Indígena (INDI) han cumplido plenamente con su rol de garantizar la protección de esta comunidad. Tampoco el Poder Judicial ni la Policía Nacional. La Constitución Nacional es clara: ninguna comunidad indígena puede ser desalojada sin su consentimiento. 

 

Fotografía: Diego Salazar.

 

Lo que Hugua Po’i exige

 

La comunidad no pide privilegios. Solo quiere vivir en paz, en su territorio. Exige que se cumpla la Constitución y se respeten los tratados internacionales que garantizan el derecho a la tierra, al territorio y a una vida digna.

 

Sus pedidos puntuales son:

  • Al Ministerio Público: suspensión inmediata del procedimiento y auditoría del caso.
  • Al Poder Judicial: revisión de las medidas arbitrarias y garantía del debido proceso.
  • Al INDI: celeridad en la titulación de tierras y entrega de informes.

  • Al Ministerio del Interior y la Policía Nacional: que no usen la fuerza, y prioricen el diálogo.

Hugua Po’i no quiere más violencia. Quiere sembrar, criar, respirar, cuidar su monte y vivir con dignidad. 

 

*𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢𝘭 𝘧𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘥𝘦𝘭 proyecto 𝘝𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘈𝘤𝘤𝘪ó𝘯 𝘊𝘭𝘪𝘮á𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘑𝘶𝘴𝘵𝘢 (𝘝𝘈𝘊), 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘞𝘞𝘍-𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘺 𝘍𝘶𝘯𝘥𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘈𝘷𝘪𝘯𝘢.⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣


Ir a la fuente original

EL TIEMPO DENTRO

¿QUÉ ES EL TIEMPO DENTRO?
Un proyecto artístico que acaba de presentarse en la Sala Noble del Museo Carmen Thyssen de Málaga. Se trata de una instalación específica que incita a la reflexión sobre el tiempo y su percepción a través de la imagen de un cielo en continuo cambio, su reflejo en el agua y una intervención sonora y lumínica en esa estancia.
 
¿DE QUIÉN ES OBRA?
El tiempo dentro es un proyecto del estudio Tars Lab, bajo el comisariado del colectivo LUZE y con la coordinación del Área de Educación y Acción Cultural del museo malagueño.
Tars Lab es el departamento digital de Tars Design, dirigido por Juanjo Ortiz y Jordi Blasco, que desarrolla experiencias inmersivas que combinan la sensibilidad artística y la innovación técnica.
LUZE es una plataforma que reivindica la luz, las artes visuales y la tecnología como formas legitimas de expresión artística, impulsada por el artista Elimaginario y el productor y gestor cultural Luis Díaz González.
 
¿DE QUÉ PARTES CONSTA LA PIEZA?
Consta de tres elementos básicos. Al fondo de la sala, un monitor presenta un cielo digital en constante cambio, generado algorítmicamente de manera que nunca se repita y con colores que se modifican a lo largo del día. Así, la obra recuerda que el tiempo no es lineal, sino un flujo de instantes que siempre están surgiendo y acabándose.
En segundo lugar, a los pies del monitor se sitúa un estanque de agua, que convierte el reflejo en algo orgánico, vibrante y real. Y por último, el artesonado de madera tallada se ilumina por luces led sincronizadas con los colores de la proyección, lo que convierte la Sala Noble en un espacio inmersivo en el que lo antiguo y lo contemporáneo se encuentran.
Toda la instalación queda envuelta por un paisaje sonoro que refuerza la conexión del visitante con el pulso del tiempo.
 
¿EN QUÉ FECHAS PODRÁ VERSE?
Del 11 de junio al 6 de julio de 2025.
 
 
PARA MÁS INFORMACIÓN:
https://carmenthyssenmalaga.org/

 
 
The post EL TIEMPO DENTRO appeared first on masdearte. Información de exposiciones, museos y artistas.

Clásicos para festejar una década: vuelve Cibeles de cine

El verano es tiempo de cine también fuera de las salas y, en Madrid, una de las programaciones más asentadas es la de Cibeles de Cine, que este mes cumplirá una década. Viene contando con el respaldo de numerosos espectadores -el año pasado recibió 35.000- y a los próximos los espera del 26 de junio al 11 de septiembre, de nuevo en la Galería de Cristal de CentroCentro, el espacio del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid.
Organizado por el propio CentroCentro y por mk2, se prolongará durante esas doce semanas y proyectará setenta títulos, diversos para atraer a públicos que también lo sean.
Podrán verse trabajos recientes y premiados (Anora, Wicked, Los pecadores, The brutalist, Emilia Pérez, La Sustancia), filmes independientes estrenados en los últimos meses (Aún estoy aquí, Por todo lo alto, Flow, Parthenope), obras aún en salas (La trama fenicia, Fórmula 1, Materialistas) y cine de culto de los setenta, ochenta y noventa, destinado a nostálgicos y jóvenes que quieran abrir miras, como Annie Hall, Dirty Dancing o Pulp Fiction.
Las películas españolas también tendrán su sitio en Cibeles de cine: pasarán por CentroCentro Sorda, La infiltrada, El 47, La habitación de al lado o Sirat, una de las ganadoras del Premio Del Jurado en el último Festival de Cannes. En algunos casos, se ofrecerán sesiones especiales para que el público pueda charlar con sus equipos.
Los domingos del verano se desarrollará, de nuevo, el ciclo TCM Nights, con más clásicos: Dos en la carretera, Desayuno con diamantes, West Side Story y títulos fundamentales de aniversario, como La quimera del oro de Charles Chaplin (que cumple un siglo), El crepúsculo de los dioses de Billy Wilder (se rodó hace setenta y cinco años), El apartamento, también de Billy Wilder (cumple sesenta y cinco), Tiburón de Steven Spielberg (en su medio siglo) o Deseando Amar de Wong Kar-Wai (se filmó hace veinticinco). Además, se homenajeará en Madrid al cineasta David Lynch, que murió a principios de año, con la proyección de Mulholland Drive. 
En cuanto a los sábados, serán los días elegidos para las propuestas familiares e infantiles: este año podrán verse Lilo & Stitch, La princesa prometida, Cómo entrenar a tu dragón, Vaiana 2 o Robot Salvaje.
Además, las sesiones Sala Glamour albergarán las proyecciones de Maria Callas, La sustancia, Anora y Dirty Dancing y contarán con un coloquio previo a cargo del equipo de esa revista.
No todo serán visionados: CentroCentro trabaja en la presentación de “Pop Icons”, una exhibición aérea de ilustraciones de retratos pop de grandes figuras del cine realizados por la artista francesa Flore Maquin, que ha trabajado con Universal Pictures, Paramount Channel, The Hollywood Reporter o el Festival de Cannes (ella ha sido la diseñadora del cartel de esta décima edición de Cibeles de cine).

La venta de entradas online ya está disponible en cibelesdecine.com para las propuestas de junio y julio. La programación correspondiente a los meses de agosto y septiembre se anunciará en los próximos días.
A tener en cuenta: las proyecciones comenzarán a las 22:00 horas, pero las puertas para esta actividad se abrirán a las 20:00 horas. Son 650 las plazas y las películas se escuchan a través de auriculares inalámbricos en VOSE, excepto los sábados que suelen ser en versión doblada.
El precio de la entrada general es de seis euros en taquilla y siete euros online. También se facilitan entradas combinadas con packs de bebidas y cena desde doce euros.

 

The post Clásicos para festejar una década: vuelve Cibeles de cine appeared first on masdearte. Información de exposiciones, museos y artistas.

Por qué Zimbabue quiere a sus Granjeros Blancos de vuelta

Zimbabue tiene una de las peores economías del mundo. Ahora, el gobierno está abordando el momento en que todo se desmoronó: cuando confiscó las tierras de los agricultores blancos y los expulsó. #historiageopolitica #economía #África
👇 🚀 Video ya disponible en PATREON ¡Apóyame! 🚀 👇
https://www.patreon.com/RafaelGonzalez

Más geopolítica: https://www.youtube.com/playlist?list=PLeMHJeHhLujcFNOsFS7Wyu82SPrNsVJ6v
Más astronomía: https://www.youtube.com/playlist?list=PLv7c9JDmKVMx8sg7lyM9mfxGPErmM7Vv9

📺 Suscríbete a mis canales 🎬
Aprende astronomía: https://www.youtube.com/astrumespanol
Aprende Geopolítica: https://www.youtube.com/HistoriaGeopolitica
Noticias y otras cosas: https://www.youtube.com/Rafaelinforma

Apoya al canal:
✔Tienda oficial: https://teespring.com/es/stores/astrum-spanish
✔Pósters Metálicos: : https://displate.com/promo/astrum?art=5f2268ded5607
✔Paypal: https://paypal.me/AstrumSpanish
✔Bitcoin: 1Drk2PxcKpXrBnWP9pAM8WM1YuxvnBA9Xx
✔Ethereum: 0x31De3886d8FEb1412D2DC999e09c6AC80aDF5D23
Música cortesía de CO.AG Music

Este canal es la versión oficial en castellano del canal Caspian Report que puedes visitar en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/user/CaspianReport

Peter Hujar, retratista siempre

El año pasado se cumplieron nueve décadas desde el nacimiento de Peter Hujar, el fotógrafo de Trenton que pronto marchó a Manhattan y que fue retratista incluso cuando sus obras no se enmarcasen estrictamente dentro de ese género: en sus trabajos, al margen del tema, lo relevante era la captación de la chispa del encuentro entre el propio autor y su motivo o modelo. Buena parte de ellos ofrecen formato cuadrado, que le permitía suscitar serenidad y a la vez conceder gravedad al objeto de su atención, la sensación del tiempo detenido en torno a él.
Apenas reconocido en vida (falleció en 1987), publicó únicamente un libro de fotografías, Portraits in Life and Death, pero hoy lo consideramos uno de los fotógrafos más personales, y fieles a su propio lenguaje, de la segunda mitad del siglo XX. En sus retratos supo conjugar lo revelado y lo oculto, a veces la sensación de fiereza y la de calma; se dice que sus imágenes no pueden valorarse sólo por lo que dejan ver, sino también por lo que parecen mostrar.
Trató de combinar, en un principio, la vertiente más creativa y original de su trabajo, en la que se encuadrarían sus retratos de intelectuales en Nueva York, con la búsqueda de reconocimiento en el ámbito de las revistas de moda, en la senda de sus maestros Irving Penn, Lisette Model o Richard Avedon. Pero sin separar ambos caminos: nunca expuso sus fotos por separado, de forma individual o cronológica; sino que las superponía en yuxtaposiciones que pudieran sorprender o desconcertar. Para su última exposición, en enero de 1986 en la Gracie Mansion Gallery del East Village, organizó durante varios días setenta fotografías en treinta y cinco pares verticales dispuestos muy próximos entre sí, procurando que en ninguna fila hubiera dos fotos contiguas del mismo género. Sí le preocupó preservar la invisibilidad de la técnica en sus composiciones, sin dejar por ello de cuidarla.
Entre 1958 y 1963 vivió fundamentalmente en Italia, primero con Joseph Raffael y después con Paul Thek. Tras estudiar durante un año en la escuela de cinematografía de Roma, volvió a Nueva York, donde se movió en el ambiente de Susan Sontag y de la Fábrica de Andy Warhol. Una década más tarde, entre 1968 y 1972, fue cuando emprendió su citada andadura como fotógrafo de moda freelance, publicando más de una docena de reportajes en Harper’s Bazaar y GQ antes de concluir que el ajetreo del trabajo en las revistas no era su terreno.
Peter Hujar. Susan Sontag, 1975. The Morgan Library & Museum, The Peter Hujar Collection. Adquirida gracias a The Charina Endowment Fund, 2013.108:1.4 © The Peter Hujar Archive, LLC. Cortesía Pace/MacGill Gallery, Nueva York, y Fraenkel Gallery, San Francisco
Peter Hujar. Lynn Davis (Pulling Hair), 1981. The Peter Hujar Archive
En 1973 ya había abandonado sus aspiraciones profesionales para emprender una vida de creación personal (y de pobreza) en el East Village neoyorquino. Los únicos trabajos pagados que realizaba los llevaba a cabo para concentrarse en lo que realmente le motivaba: retratar a artistas que conocía, animales, el cuerpo desnudo y el Nueva York que le era cotidiano, aunque no se encontrara en su mejor momento.
En 1976 publicó el citado Portraits in Life and Death, en el que combinó estudios íntimos de su círculo de personajes del downtown (pintores, actores, coreógrafos y escritores como Susan Sontag y William S. Burroughs) con retratos de momias que había hecho trece años antes, durante una visita con Thek a las catacumbas de Palermo.
Su atención por la muerte se acentuó en los ochenta, coincidiendo con el crecimiento del sida. En los últimos años que vivió, fue amante Hujar de David Wojnarowicz, del que también sería mentor, y no cejó en su rol autoasumido de cronista de la cultura creativa de la que era partícipe.
Peter Hujar. Candy Darling on Her Deathbed, 1973. Colección de Richard y Ronay Menschel © The Peter Hujar Archive, LLC. Cortesía Pace/MacGill Gallery, Nueva York, y Fraenkel Gallery, San Francisco
Su modelo más habitual en esos años fue el actor drag Ethyl Eichelberger, que era su vecino y su amigo y a quien consideraba “el actor más grande de América”. Además, junto a Wojnarowicz se desplazaba a las zonas deprimidas de los alrededores de Nueva York para capturar ruinas industriales en Queens, los barrios de Newark, una Nueva Jersey marcada por los disturbios de finales de los años sesenta y los muelles abandonados del río Hudson en la parte baja de Manhattan.
Hujar murió en la ciudad que amó el Día de Acción de Gracias de 1987, casi un año después de ser diagnosticado de sida. Nunca fue un activista, pero conoció de cerca los disturbios de Stonewall, estuvo presente en las primeras reuniones del llamado Frente de Liberación Gay y para ellos creó un póster, en 1970.
Frente a los autores que preferían el dinamismo y la sorpresa que podía facilitarles la fotografía callejera, él siempre eligió la quietud y la calma de su estudio o de espacios interiores, el trabajo meditado y silencioso. Así podía captar las esencias del tema abordado, el reflejo de la relación vulnerable entre el fotógrafo y su modelo, que había de mostrarse sin inhibiciones ante la cámara. Por esa razón le resultaba más sencillo trabajar con personas de su confianza, amigos y amantes. Alguna parte de sus personalidades se nos hace casi transparente.
Peter Hujar. David Wojnarowicz Smoking, 1981. The Peter Hujar Archive
Peter Hujar. Sin título (Rostro en la tierra), 1991
 
 
BIBLIOGRAFÍA
Peter Hujar. A la velocidad de la vida. Fundación Mapfre, 2017
The post Peter Hujar, retratista siempre appeared first on masdearte. Información de exposiciones, museos y artistas.

DIRECTO | Sigue la sesión de control al gobierno tras el procesamiento del Fiscal General

Nuestro periodismo es posible gracias a nuestros suscriptores. Únete a la República de Público y defiende el periodismo valiente, feminista y de izquierdas: https://bit.ly/3REUOTN

Periodismo, investigación y compromiso para construir un mundo más igualitario.
¡Suscríbete ya a nuestro canal!: https://bit.ly/2U8nM0q
Visita: https://www.publico.es
Síguenos en Facebook: https://www.facebook.com/diario.publico/
Síguenos en Twitter: https://twitter.com/publico_es
Síguenos en Instagram: https://www.instagram.com/publico.es
Síguenos en TikTok: https://www.tiktok.com/@publico_es