Todo lo que dejó la primera Nit de les Lletres Catalanes

Isaac

Gala literaria Nit de les Lletres Catalanes

Bajo una lluvia persistente sobre Montjuïc, la Sala Oval del Museu Nacional d’Art de Catalunya se convirtió en el escenario de la primera Nit de les Lletres Catalanes, una nueva gran cita literaria que recoge el testigo de la histórica Nit de Santa Llúcia. El cambio de formato no es menor: más premios, más espectáculo y una clara voluntad de situar la literatura catalana en el centro del foco mediático.

Organizada conjuntamente por Òmnium Cultural y el Institut d’Estudis Catalans, y emitida en horario de máxima audiencia por 3Cat, la gala aspira a convertirse en algo así como los “Gaudí de la literatura”. Doce galardones, abundantes actuaciones musicales y un tono a medio camino entre la celebración y la reivindicación marcaron una noche en la que nombres como Carles Rebassa, Antònia Carré-Pons, Marc Artigau o Alejandro Palomas se llevaron los principales aplausos.

Una gala heredera de la Nit de Santa Llúcia, pero con nueva piel

La nueva ceremonia nace para reformular la tradicional Nit de Santa Llúcia, que el año pasado se dejó de celebrar justo cuando debía alcanzar su 75.ª edición. Desde Òmnium, su presidente, Xavier Antich, ha defendido que “tocaba hacer un cambio” para lograr más impacto en la audiencia y prestigiar todavía más las letras catalanas.

En esta primera edición de la Nit de les Lletres Catalanes se han otorgado doce premios literarios, nueve dedicados a obras inéditas y tres a libros ya publicados, con una dotación económica conjunta cercana a los 155.000 euros. La sensación general es la de un formato más ambicioso, con una puesta en escena que recuerda deliberadamente a grandes galas cinematográficas europeas como los Gaudí o los Goya, pero trasladada al universo del libro.

El acto estuvo conducido por Xavier Grasset, Alba Riera y Elisenda Pineda, que se repartieron la presentación, las entrevistas y los momentos de humor. Las intervenciones combinaron gags sobre la actualidad política y cultural -desde la crisis de Rodalies hasta los debates sobre el canon escolar- con la presentación de los diferentes premiados, lo que aportó un tono ligero, aunque por momentos se acusó el ritmo denso de tantos galardones y microentrevistas.

En el apartado artístico, la gala incorporó las actuaciones de Triquell, Gemma Humet, Ginestà y Sandra Monfort, así como piezas de danza a cargo de Ariadna Peya y versos de Josep Pedrals, que abrió la ceremonia recordando, con ironía, que si se quiere mantener viva la cadena del libro, hay que seguir leyendo. La Sala Oval, ya utilizada en otras ocasiones para grandes hitos literarios, reforzó la idea de evento de país alrededor de la cultura.

El Sant Jordi de novela para Carles Rebassa y el gran triunfo de «Prometeu de mil maneres»

Entre los doce galardones, el foco principal recayó en el Premi Sant Jordi de novel·la, el premio a obra inédita mejor dotado de la literatura catalana, que en esta nueva etapa asciende a 75.000 euros. El ganador fue el poeta y narrador mallorquín Carles Rebassa con la obra Prometeu de mil maneres, una novela coral ambientada en una Palma atravesada por la especulación económica y turística y por una tensión social de fondo.

La obra entrelaza deseo, desesperación, mentira, lucha de clases, marginalidad y necesidad de afecto en una ciudad que, según la sinopsis, parece incapaz de regenerarse sin destruirse a sí misma. El protagonista, Prometeu Dolors, trabaja como camarero en una cafetería del centro de Palma y ve cómo su vida da un vuelco cuando conoce a un joven llamado Carles. A partir de ese encuentro, el relato explora la fragilidad de la identidad, las relaciones desiguales y un amor vivido de forma temeraria y carnal, con una atmósfera opresiva que atrapa tanto a personajes como a lectores.

El jurado destacó de la novela un lenguaje vivo y directo, capaz de sostener una compleja red de relaciones marcadas por el poder y el deseo, con personajes de rasgos oscuros y atormentados que se ven arrastrados a un cierto fatalismo. La obra se publicará en Univers y se ha impuesto entre setenta y cinco originales presentados, confirmando a Rebassa como una de las voces más singulares de la narrativa catalana actual.

En su discurso, el autor aprovechó el escaparate del Sant Jordi para lanzar una reflexión política y lingüística. Subrayó que “sin lengua no hay país, ni libros, ni proyectos” y pidió una legislación que haga “imprescindible” el catalán para vivir en los territorios de habla catalana, reclamando una defensa activa de la lengua en los juzgados, en la escuela, en las instituciones y en la vida cotidiana. La literatura, afirmó, le permite “intentar equilibrar el mundo”, pero sin un marco lingüístico sólido ese esfuerzo se queda cojo.

Antònia Carré-Pons firma la mejor novela publicada con «La gran família»

El segundo gran momento de la noche llegó con el Premi Òmnium a la Millor Novel·la de l’Any, uno de los galardones de nueva incorporación a esta gala. La ganadora fue la filóloga y escritora terrassense Antònia Carré-Pons por La gran família (Club Editor), un libro que el jurado definió como un retrato preciso del paso a la edad adulta a través de dos hermanas nacidas en el seno de un linaje de carniceros.

La novela se adentra en un universo familiar donde trabajo y vida privada se confunden, y destaca la mirada de las dos hijas que narran una infancia y una adolescencia alejadas de idealizaciones. A través de sus puntos de vista se abordan temas como el peso del tiempo, la enfermedad y la muerte, con una aproximación sobria a la memoria familiar y al modo en que cada una se enfrenta a su propio destino.

El premio, dotado con 25.000 euros, se comunicó en directo durante la ceremonia sin que las finalistas supieran de antemano el veredicto. Carré-Pons aprovechó el escenario para poner el foco en la falta de paridad en las listas de finalistas y reclamó que, en próximas ediciones, se vigile que las voces femeninas no queden en clara minoría. Solo dos de las diez obras nominadas estaban firmadas por mujeres, un dato que la autora consideró revelador de un desequilibrio todavía por corregir.

En su intervención, también aludió a la dureza del contexto actual, marcado por injusticias, miedos y tensiones globales, y agradeció que la alegría efímera del premio le permita, por un momento, dejar en segundo plano esa sensación de imperfección del mundo. La combinación de reivindicación y agradecimiento conectó con parte del público, que venía de seguir otros discursos centrados en la lengua y en las políticas culturales.

El nuevo Premi Òmnium se consolida así como un reconocimiento de peso a la mejor novela publicada en catalán durante el año, distinguido de los premios a obra inédita y con la voluntad explícita de reforzar la visibilidad de títulos que ya han llegado a las librerías.

Relatos, poesía y teatro: Marc Artigau, Jaume Coll y Josep R. Cerdà

Máis allá de la novela, la Nit de les Lletres Catalanes repartió galardones en casi todos los géneros literarios. En narrativa breve, el Premi Mercè Rodoreda de contes i narracions recayó en Marc Artigau por Aquest serà el nostre pou, su primera colección de relatos, dotada con 6.000 euros. El volumen reúne doce historias que exploran cómo el mal se infiltra en situaciones cotidianas: una fiesta infantil que se vuelve inquietante, una residencia de ancianos poco acogedora, una pareja obsesionada con sus vecinos o un accidentado que espera una ambulancia que no llega nunca son algunos de los escenarios de este conjunto.

Artigau, conocido también por su trabajo dramático y sus colaboraciones en medios, recogió el premio de manos de Empar Moliner y Xavier Bosch y resumió su gratitud en una idea sencilla: poder escribir y ser leído es un privilegio. El jurado valoró la capacidad del libro para mostrar un mal cercano, disfrazado de rutina, que interpela al lector sin necesidad de grandes artificios argumentales.

En poesía, el histórico Premi Carles Riba, uno de los decanos del sistema literario catalán, distinguió a Jaume Coll Mariné por el poemario Com les fulles. El libro, según explicó el autor, nace de una conexión íntima con el paisaje y con la vida cotidiana, muy vinculada a su Muntanyola natal. El jurado destacó la claridad y aparente sencillez de la voz poética, que esconde un notable trabajo retórico y una asimilación matizada de la tradición.

Los poemas se mueven alrededor del paso del tiempo, los afectos cercanos y una cierta “pequeña estupefacción ante el mundo”, esa sensación de que una persona es poco más que una hoja movida por fuerzas que no controla. Con 5.000 euros de dotación, el Carles Riba mantiene su peso simbólico como reconocimiento clave en la poesía catalana contemporánea.

En el ámbito teatral, la noche sirvió para estrenar el Premi Àngel Guimerà de literatura dramàtica, dotado con 15.000 euros, que fue para Josep R. Cerdà por La segona línia. La obra se sitúa en unos no-lugares urbanísticos de la costa de Calvià, en Mallorca, marcados por el turismo de masas y la precariedad, y construye un drama de atmósfera opresiva en torno a dos hombres a la deriva y una misteriosa mujer que irrumpe en sus vidas.

Obligados a refugiarse en un Grand Hotel Vista Mar casi fantasmagórico, los personajes confrontan sus propias grietas personales y las consecuencias de un modelo turístico que expulsa a los perdedores del sistema. Cerdà defendió, al recoger el premio, que la literatura de género -incluida la cercana al negro o al terror- también puede ser profundamente política y servir para iluminar los márgenes del mercado laboral y social.

Nuevas voces y nuevos premios: Lo Somni, Vinyeta y la apuesta por el cómic

Entre las novedades de la noche destacó el Premi Lo Somni al nou talent literari, concebido para apoyar a autores y autoras que se estrenan en la narrativa. El galardón, impulsado por la editorial La Magrana y dotado con 10.000 euros, fue para la actriz, traductora y directora teatral Cristina Genebat por su primera novela, Sorra.

El jurado describió la obra como un mosaico de las muchas vidas que caben en una sola vida, donde las aventuras de verano de una niña resuenan en la existencia de una bailarina madura. El libro, que se publicará en septiembre, examina también de qué manera la mirada masculina condiciona a las mujeres a lo largo de las etapas vitales y se presenta como una oda a la libertad y a la imaginación, entendidas como dos caras de la misma moneda.

En su discurso, Genebat pidió claramente “apostar por la humanidad y la cultura” como antídoto frente a la violencia y la barbarie contemporáneas, y dedicó el premio, entre otros colectivos, a las mujeres y a la fuerza que despliegan cuando avanzan juntas. El reconocimiento a su debut se suma a la voluntad de la gala de mostrar que la literatura catalana incorpora nuevas voces procedentes de disciplinas como el teatro o la traducción.

Otra de las incorporaciones significativas fue el Premi Vinyeta FICOMIC, de nueva creación y dotado con 2.000 euros, que certifica que el cómic se considera plenamente parte del ecosistema literario de la Nit de les Lletres Catalanes. La primera ganadora fue Berta Cusó por La conca dels àngels (Pagès Editors), una obra que aborda la guerra desde la perspectiva de seis mujeres de orígenes, trabajos y realidades muy distintas, cuyas vidas convergen en Berlín.

El jurado destacó la personalidad gráfica y técnica del libro, así como la originalidad del enfoque y la diversidad de sus protagonistas, que permiten abordar un tema tan vigente como el conflicto armado desde una óptica femenina y universal. Cusó agradeció que el cómic se incorpore a una velada todavía dominada por la narrativa y la poesía, y defendió que esta presencia ayuda a ensanchar la idea de lo que puede ser la literatura hoy.

Infantil y juvenil: de «Animals que cauen del cel» a «Una veritat»

La literatura para niños y jóvenes tuvo un peso significativo en la gala, con premios ya consolidados dentro del panorama catalán. El Premi Josep Maria Folch i Torres de novela para chicos y chicas, con más de sesenta ediciones a sus espaldas y una dotación de 4.000 euros, fue para Víctor Borràs i Gasch por Animals que cauen del cel.

La historia sigue a Aina, una niña a la que un día le cae del cielo una pequeña figura de papel. Al día siguiente, otra; y así sucesivamente, sin saber de dónde vienen ni por qué. A partir de esta premisa sencilla, el libro explora la capacidad de la creatividad compartida para transformar el entorno. Borràs reivindicó precisamente ese vínculo creativo, que según él no es patrimonio exclusivo de artistas profesionales: cualquier persona puede “crear conjuntamente” y mejorar su entorno inmediato.

El momento de la entrega tuvo un punto especialmente emotivo, ya que las encargadas de anunciar el premio fueron las ilustradoras Pilarín Bayés y Roser Capdevila, muy queridas por varias generaciones de lectores y lectoras. Su presencia arrancó una gran ovación del público puesto en pie, y subrayó el peso simbólico de la ilustración y el álbum infantil en la cultura catalana.

En literatura juvenil, el Premi Joaquim Ruyra, dotado con 6.000 euros, recayó en Alejandro Palomas por Una veritat, una obra que retoma al protagonista de su anterior Un fill. El libro continúa la historia de Guillem y recupera personajes como Natzia y Angie, una chica que viaja a España para una operación médica y cuyo caso descubre una orientadora escolar que intuye que detrás de la apariencia hay un rompecabezas mucho más complejo.

Palomas, que ya había ganado este mismo premio años atrás, dedicó el galardón a maestros, profesores y orientadores, un colectivo que, según dijo, llega justo de fuerzas y motivación. Reivindicó el papel de los docentes como sostén emocional y cultural de la infancia y la adolescencia, alertó de las consecuencias de no cuidar su vocación y animó a las familias a priorizar los libros frente a pantallas como móviles o tabletas. En su discurso desplegó además un mensaje de “No a la guerra” en nombre de los niños y niñas del planeta.

La traducción y la proyección internacional: Ramon Monton y Paul Freedman

La Nit de les Lletres Catalanes reservó también espacio para reconocer el trabajo de traducción y la difusión de la cultura catalana en el exterior. El Premi PEN Català Montserrat Franquesa de traducció, creado hace una década y dotado con 4.000 euros, fue para el traductor Ramon Monton por su versión catalana de la tetralogía Josep i els seus germans, de Thomas Mann, publicada por Comanegra.

Se trata de un proyecto monumental de más de 2.000 páginas, con un texto lleno de erudición, frases largas y estructuras complejas. El jurado valoró especialmente la destreza con la que Monton traslada esa densidad al catalán sin perder claridad ni fluidez, de manera que la lectura no encuentra obstáculos pese a la exigencia del original. El propio Monton, en un discurso que mezcló ironía y crítica, relativizó el esfuerzo con un “creo que ha quedado bastante bien”, al tiempo que llamó a ir “a la raíz de los problemas” en un mundo marcado por guerras y conflictos.

El mismo jurado quiso mencionar, aunque sin premio, la traducción de Ferrocarrils de Mèxic, de Gian Marco Griffi, a cargo de Pau Vidal, subrayando su ingenio lingüístico y riqueza de recursos expresivos. El reconocimiento, aunque no formalizado en forma de galardón, refuerza la idea de que la traducción ocupa un lugar central en la vitalidad del sistema literario catalán.

En la vertiente internacional, el Premi Joan B. Cendrós distinguió al historiador norteamericano Paul Freedman, profesor en la Universidad de Yale, por su dilatada trayectoria dedicada al estudio de la Cataluña medieval. Su investigación ha abordado temas como la campesinado, la historia de la Iglesia y la historiografía, y ha contribuido a insertar la historia catalana en los grandes debates europeos sobre la Edad Media.

Freedman explicó que hace unos cincuenta años que empezó su vínculo con la historia y la cocina catalanas, y que reconocimientos como este refuerzan el sentido de su trabajo. Su último libro, centrado en cómo se estudió la Edad Media en la Cataluña de la Ilustración, está previsto que se publique en catalán en los próximos años. Además de su faceta académica, ha escrito extensamente sobre gastronomía y ha sido nombrado miembro honorario de la Acadèmia Catalana de Gastronomia i Nutrició, lo que muestra cómo la cultura catalana circula en espacios académicos y gastronómicos europeos y internacionales.

Comunicación y pódcast literarios: «La contracoberta» y «Club Tàndem»

La gala quiso destacar también el papel de los proyectos de comunicación que acercan la literatura al gran público. El Premi Muriel Casals de comunicació se concedió ex aequo a dos pódcast que han ganado un público fiel en el entorno catalán: La contracoberta, de Clàudia Rius, y Club Tàndem, presentado por Juliana Canet y Marina Porras en 3Cat.

La contracoberta, impulsado con el apoyo de Editorial Barcino, se plantea como un espacio de contexto y lectura en profundidad, en el que Rius conversa con especialistas y referentes del ámbito literario para añadir capas de interpretación a las obras. La intención es hacer circular el conocimiento literario con rigor, pero con una mirada abierta y accesible.

Por su parte, Club Tàndem se presenta como un programa multiplataforma en el que sus conductoras abordan temas universales a partir de obras maestras de la literatura catalana. Cada episodio conecta autores como Terenci Moix, Jacint Verdaguer, Maria Mercè Marçal, Santiago Rusiñol, Irene Polo, Ausiàs March, Àngel Guimerà o Blai Bonet con series, películas, música y experiencias vitales propias, contando además con las intervenciones de especialistas invitados.

Ambos proyectos certifican que la difusión de la literatura ya no pasa solo por suplementos culturales en papel, sino que incorpora formatos como el pódcast y la creación de contenido digital, fundamentales para llegar a públicos jóvenes y para reforzar la presencia del catalán en el entorno audiovisual.

El primer premio otorgado de la noche, precisamente, fue este Muriel Casals, que lleva el nombre de la que fuera presidenta de Òmnium Cultural. La entrega corrió a cargo de la bibliotecaria Antònia Capdevila y la escritora Carla Gràcia, subrayando el papel de bibliotecas y mediadores de lectura como piezas clave de la cadena del libro.

Orgullo, lectura y lengua: el mensaje de Òmnium y el IEC

Más allá del listado de galardonados, la primera Nit de les Lletres Catalanes quiso lanzar un mensaje claro sobre el lugar que ocupa la literatura en el país. Tanto Teresa Cabré, presidenta del Institut d’Estudis Catalans, como Xavier Antich, presidente de Òmnium Cultural, insistieron en la idea de que se trata de una fiesta que refuerza el orgullo y la autoestima de la literatura catalana.

Cabré subrayó que la gala ayuda a contrarrestar el constante flujo de noticias negativas sobre la lengua y la cultura, y la definió como un homenaje a todas las personas que hacen posible los libros: escritores, traductores, editores, librerías, bibliotecas y también los lectores. Antich, por su parte, recordó que se ha pasado de “300 patriotas escondidos en una librería” en la primera Nit de Santa Llúcia de 1951 a miles de personas siguiendo hoy una gala televisada en horario de máxima audiencia.

Ambos dirigentes insistieron en que en la batalla por la libertad y la cohesión social hacen falta más libros y más cultura, y que no se puede dar por hecho que el trabajo está hecho. La literatura, la lectura y la lengua se ven como ejes que pueden coser los diferentes territorios de habla catalana, reforzar el tejido editorial y mantener un espacio propio en el panorama cultural europeo.

En esta línea, los premios pusieron en valor no solo la cantidad y calidad de la producción literaria, sino también el papel de traducciones, librerías, bibliotecas públicas y clubes de lectura repartidos por todo el país. La atención se desplaza así, en esta etapa, de la defensa explícita de derechos civiles y políticos a la promoción activa de la cultura y la lengua catalana como herramientas de cohesión.

El director de la gala, Lluís Danés, y el equipo de presentadores encajaron referencias a figuras como Maria Mercè Marçal o Vicent Andrés Estellés y momentos de humor más o menos afortunados -incluido un gag sobre las pinturas de Sijena que no acabó de cuajar-, pero el poso final fue el de una reivindicación de la lectura en un contexto social agitado.

De la Nit de Santa Llúcia a un nuevo formato para las letras catalanas

La Nit de les Lletres Catalanes no nace de la nada. Detrás se encuentra la larga tradición de la Nit de Santa Llúcia, la noche literaria que arrancó en 1951 en la antigua librería Catalònia, a puerta cerrada y sin permiso del franquismo. Aquella primera edición solo otorgó un premio, el Joanot Martorell, que ganó Josep Pla, pero marcó un precedente de resistencia cultural y afirmación nacional que ha perdurado durante décadas.

Con el tiempo, la Nit de Santa Llúcia fue creciendo en premios, público y seguimiento, hasta convertirse en un referente anual previo a Sant Jordi. La decisión de detenerla en su 75.ª edición y de darle continuidad con este nuevo formato ha generado debates en el sector, incluidos recelos por la concentración del mercado editorial y por el peso de los grandes grupos que otorgan muchos de los premios a obras inéditas.

Pese a estas reticencias, la primera Nit de les Lletres Catalanes ha querido dejar claro que la voluntad es mantener viva la herencia de Santa Llúcia, pero adaptada a un ecosistema mediático distinto, con más presencia en televisión y redes. La elección del MNAC como sede, el dispositivo escénico y la colaboración estrecha entre Òmnium y el IEC apuntan hacia un modelo de gran gala cultural de referencia en el ámbito europeo, centrado en la literatura catalana.

La lista final de galardonados de esta primera edición incluye, entre otros, a Carles Rebassa (Premi Sant Jordi de novel·la por Prometeu de mil maneres), Antònia Carré-Pons (Premi Òmnium a la millor novel·la de l’any por La gran família), Josep R. Cerdà (Premi Àngel Guimerà por La segona línia), Marc Artigau (Premi Mercè Rodoreda por Aquest serà el nostre pou), Jaume Coll Mariné (Carles Riba de poesía con Com les fulles), Cristina Genebat (Lo Somni con Sorra), Víctor Borràs i Gasch (Folch i Torres por Animals que cauen del cel), Alejandro Palomas (Joaquim Ruyra por Una veritat), Ramon Monton (PEN Català Montserrat Franquesa por la traducción de Josep i els seus germans), Berta Cusó (Vinyeta FICOMIC con La conca dels àngels), junto con las distinciones a Paul Freedman y a los pódcast La contracoberta y Club Tàndem.

A la salida de la Sala Oval del MNAC, cuando el aguacero inicial ya había remitido, quedaba la impresión de que la primera Nit de les Lletres Catalanes ha querido ser algo más que una simple entrega de premios: un punto de encuentro entre autores consagrados y nuevos talentos, entre libros, pódcast y cómics, entre tradición y reformulación de un ritual colectivo alrededor de la lectura. Si la ambición era reforzar el orgullo por la literatura catalana y ganar nuevos lectores, la cita ha sentado unas bases sólidas para que esa noche se consolide en la agenda cultural de España y del conjunto de Europa como un escaparate singular de creación en catalán.


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Feria del Libro de Mairena del Aljarafe: autores, actividades y compromiso cultural

Isaac

Feria del Libro de Mairena del Aljarafe

La Feria del Libro de Mairena del Aljarafe vuelve a convertir el Parque Central en un gran punto de encuentro para lectores, autores y profesionales del libro. Durante varios días, el municipio sevillano se prepara para llenar sus calles de casetas, actividades y presentaciones, con la vista puesta en afianzar su papel en el mapa cultural andaluz.

Esta nueva edición apuesta por una programación variada y accesible, en la que conviven la novela, el humor, la divulgación científica y la literatura infantil y juvenil. El objetivo es que cualquier persona que se acerque a la feria, tanto amantes de la lectura habituales como quienes se acercan por primera vez a los libros, encuentre un espacio en el que sentirse cómoda y partícipe.

Fechas, ubicación y espíritu de la feria

La cita literaria se celebrará del 18 al 22 de marzo en el Parque Central de Mairena del Aljarafe, un entorno ya consolidado como escenario de los grandes eventos culturales del municipio. Serán cinco jornadas en las que las casetas, las firmas y las actividades se sucederán prácticamente sin pausa.

El recinto ferial contará con una decena de expositores procedentes de librerías y editoriales, que pondrán a disposición del público un amplio catálogo de títulos, desde las últimas novedades hasta obras de fondo. Esta presencia del comercio del libro refuerza el papel de la feria como punto de conexión entre lectores, creadores y sector editorial.

Según ha explicado el alcalde de la localidad, Antonio Conde, esta edición supone un nuevo paso en la evolución del proyecto cultural del municipio. El regidor ha remarcado que la Feria del Libro se concibe como una herramienta para que los vecinos y vecinas disfruten de propuestas culturales de primer nivel sin coste y para impulsar el orgullo de pertenencia a Mairena del Aljarafe.

Con esta combinación de ocio, cultura y participación ciudadana, el consistorio persigue consolidar la feria como una cita de referencia en Andalucía, con capacidad para atraer tanto público local como visitantes de otros puntos de la provincia y la comunidad.

Autores y autoras invitados

Uno de los elementos que más llaman la atención del programa es la participación de firmas muy reconocidas del panorama literario y cultural español, que acudirán a Mairena del Aljarafe para encuentros con lectores, charlas, presentaciones y sesiones de firmas.

Entre los nombres destacados figura Juan Luis Arsuaga, referencia indiscutible en el campo de la divulgación científica, que acercará al público sus reflexiones sobre la evolución humana y el conocimiento científico de una forma accesible. Junto a él estará la escritora Carmen Posadas, con una larga trayectoria en narrativa y ensayo, muy conocida por el gran público.

El apartado de narrativa contemporánea cuenta también con la presencia de Manuel Vilas, uno de los autores españoles más leídos en los últimos años, y con las escritoras de éxito en el ámbito de la novela romántica y juvenil Cherry Chic y María Martínez, que cuentan con una sólida comunidad de lectores y lectoras.

La programación incorpora, además, un marcado componente de humor y cultura popular con la participación del humorista y comunicador Manu Sánchez, así como del dúo formado por Alfonso Sánchez y Alberto López, conocidos artísticamente como Los Compadres, muy presentes en cine, televisión y teatro.

La feria contará también con la intervención de la escritora sevillana Eva Díaz Pérez, que presentará y firmará su obra Sevilla. Biografía de la ciudad dorada. En este libro, la autora traza un amplio recorrido por la historia, las leyendas y los personajes que han dado forma a la capital andaluza, desde los vestigios del lago Ligustino hasta la ciudad contemporánea.

Programación literaria y tipo de actividades

El programa oficial de la feria combina actividades de divulgación, sesiones de novela, propuestas de humor y encuentros de literatura juvenil e infantil. La idea es ofrecer un menú cultural diverso que permita disfrutar de la lectura desde múltiples ángulos.

En el ámbito de la divulgación científica, la presencia de autores especializados como Arsuaga permitirá acercar temas complejos al gran público, favoreciendo el diálogo entre ciencia y sociedad. Estas charlas suelen tener una gran aceptación entre estudiantes, docentes y aficionados a la ciencia.

En cuanto a la narrativa, las distintas mesas y presentaciones darán protagonismo tanto a la novela contemporánea para adultos como a las propuestas juveniles y románticas, campos en los que autoras como Cherry Chic y María Martínez gozan de un elevado seguimiento. Este enfoque facilita que lectores de distintas edades y gustos encuentren una actividad afín.

El humor tiene también su espacio propio en la feria. La participación de Manu Sánchez, Los Compadres y otros creadores vinculados al mundo de la comedia aporta un tono desenfadado a la programación, con intervenciones que mezclan literatura, guion, interpretación y análisis social.

El apartado infantil y juvenil se completa con talleres, cuentacuentos y encuentros pensados para los más pequeños y para adolescentes, con el fin de promover el hábito lector desde edades tempranas. Estas actividades suelen articularse en torno a la colaboración con centros educativos y colectivos locales.

Compromiso con la igualdad y el Día Internacional de la Mujer

Uno de los ejes temáticos de esta edición es el compromiso con la igualdad entre mujeres y hombres, que adquiere un protagonismo especial coincidiendo con la cercanía del Día Internacional de la Mujer. La organización ha diseñado distintas propuestas con el objetivo de generar reflexión y visibilizar a las creadoras.

La feria habilitará un espacio específico dedicado a la igualdad, en el que se dará protagonismo a autoras, obras feministas y publicaciones que abordan cuestiones de género, derechos y diversidad. Este punto servirá como punto de información y como lugar de encuentro para charlas breves y actividades participativas.

Además, el programa contempla actividades de concienciación y visibilización vinculadas a esta temática, que podrán incluir presentaciones, mesas redondas o diálogos abiertos entre lectoras, autores y especialistas. El objetivo es ir más allá del gesto simbólico y profundizar en los debates que atraviesan la sociedad actual.

De esta manera, la Feria del Libro de Mairena del Aljarafe no se limita a ser un espacio de compraventa de libros, sino que se configura como un foro ciudadano en el que se abordan cuestiones sociales de calado, integrando la igualdad como parte estructural de su propuesta cultural.

Una pieza clave en el calendario cultural de Mairena

La celebración de la feria se enmarca en un proyecto más amplio impulsado por el ayuntamiento para reforzar el papel de Mairena del Aljarafe como referente cultural en la provincia de Sevilla. En los últimos años, el municipio ha ido tejiendo un calendario estable de eventos que combina distintas disciplinas artísticas.

Dentro de este calendario destacan el festival literario Mairena Black, centrado en la novela negra y el thriller, y el festival de teatro para estudiantes Sopeao, que promueve la creación escénica entre la juventud. Estas citas, junto con la Feria del Libro, conforman un conjunto de propuestas que se extienden a lo largo del año.

La Feria del Libro se ha consolidado ya como la sexta gran cita del calendario cultural del municipio, lo que refleja un crecimiento sostenido y una apuesta continuada por la cultura como elemento de cohesión social. La intención del consistorio es seguir ampliando y perfeccionando la oferta en futuras ediciones.

Este tipo de iniciativas contribuyen no solo a dinamizar la vida cultural, sino también a impulsar la actividad económica local, especialmente la vinculada a librerías, editoriales, hostelería y comercios de la zona, que se benefician de la afluencia de visitantes durante los días de la feria.

En conjunto, la nueva edición de la Feria del Libro de Mairena del Aljarafe se presenta como una propuesta abierta, diversa y orientada a todos los públicos, en la que confluyen la literatura, el humor, la divulgación y el compromiso social. El protagonismo de autores de renombre, la atención a la igualdad y la integración en un calendario cultural en expansión configuran un evento que aspira a seguir creciendo y a consolidarse como una parada imprescindible para quienes disfrutan del mundo del libro en Andalucía.


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Kate Winslet se suma a La caza de Gollum en El Señor de los Anillos

Isaac

Kate Winslet en nueva película de El Señor de los Anillos

La Tierra Media se prepara para recibir a Kate Winslet en su próxima aventura cinematográfica. La intérprete británica se incorpora a El Señor de los Anillos: La caza de Gollum, el nuevo largometraje ambientado en el universo creado por J.R.R. Tolkien que llegará a los cines a finales de 2027.

Según han avanzado varios medios especializados, Winslet asumirá el rol femenino principal en esta producción, aunque el estudio mantiene en secreto el nombre y la naturaleza exacta de su personaje. La noticia coloca a la ganadora del Oscar en el centro de uno de los proyectos más ambiciosos de la próxima década dentro del cine fantástico.

Un fichaje largo de cerrar para volver a la Tierra Media

Reparto y producción de La caza de Gollum

Detrás de la incorporación de la actriz no ha habido un acuerdo exprés, sino meses de negociaciones entre Andy Serkis y Peter Jackson para convencerla de sumarse al rodaje. El compromiso no es menor: el plan de producción prevé que Winslet se traslade a Nueva Zelanda entre finales de mayo y octubre, donde se concentrará la filmación principal.

Para la intérprete no será un territorio completamente desconocido. En 1994 rodó en Nueva Zelanda Criaturas celestiales, su primer gran papel cinematográfico, bajo la dirección del propio Peter Jackson. Tres décadas después, ambos volverán a coincidir, esta vez con el cineasta como productor y ella como una de las caras visibles de la nueva etapa de la franquicia.

Fuentes cercanas al proyecto apuntan a que el papel que interpretará tendrá un peso central en la trama, hasta el punto de ser descrito como la “protagonista femenina” del filme. Sin embargo, el estudio y el equipo creativo han evitado ofrecer más detalles, en parte para mantener cierto margen de sorpresa entre los seguidores de la saga.

Diferentes informaciones apuntan a que, en la fase inicial de desarrollo, la producción abrió casting para dos papeles femeninos inéditos en las adaptaciones anteriores: un personaje principal y otro secundario que no aparecían en las trilogías de El Señor de los Anillos ni de El Hobbit. La elección de Winslet encajaría en ese movimiento de renovar el reparto sin romper la conexión con las películas originales.

Argumento: la peligrosa caza de Gollum entre El Hobbit y El Señor de los Anillos

La caza de Gollum en la Tierra Media

La caza de Gollum se sitúa en un punto intermedio clave de la cronología de la Tierra Media. La historia se encuadra entre los sucesos narrados en El Hobbit y los acontecimientos de La Comunidad del Anillo, apoyándose en notas, apéndices y materiales adicionales de J.R.R. Tolkien.

La premisa gira en torno a la misión de Aragorn para localizar y capturar a Gollum antes de que la criatura desvele a Sauron información crucial sobre el Anillo Único y su paradero. Por encargo de Gandalf, el montaraz inicia una persecución que lo lleva a los rincones más oscuros y peligrosos de la Tierra Media, con el objetivo de contener una amenaza que aún solo intuyen unos pocos.

Al mismo tiempo, Sauron intensifica su búsqueda del Anillo y las piezas empiezan a colocarse sobre el tablero que desembocará más tarde en la Guerra del Anillo. La película aspira a explorar esta etapa apenas esbozada en las anteriores adaptaciones, aportando matices sobre los motivos de Gandalf y Aragorn y sobre el papel que juega Gollum como figura trágica dentro de la mitología de Tolkien.

Aunque algunos informes sitúan la acción ligeramente más cerca de los eventos de La Comunidad del Anillo y otros la extienden hacia el periodo entre El Hobbit y la trilogía principal, el consenso es que la cinta actuará como puente entre ambas sagas cinematográficas, ampliando lagunas narrativas de forma coherente con los textos originales.

Equipo creativo y regresos del reparto original

Equipo creativo de la nueva película de El Señor de los Anillos

Uno de los grandes argumentos del proyecto es que mantiene al núcleo creativo de las trilogías de Peter Jackson. Andy Serkis se coloca al frente de la dirección y, además, volverá a interpretar a Gollum mediante captura de movimiento, el personaje que lo convirtió en una referencia mundial del cine digital.

La producción corre a cargo de Peter Jackson, Fran Walsh y Philippa Boyens, el mismo trío que encabezó las adaptaciones de El Señor de los Anillos y El Hobbit, junto a Zane Weiner, veterano productor de la saga. El guion recae en un equipo formado por Walsh, Boyens, Phoebe Gittins y Arty Papageorgiou, responsables también de la película de animación La guerra de los Rohirrim (2024), lo que garantiza cierta continuidad tonal y temática dentro del universo cinematográfico.

En cuanto al reparto, Andy Serkis repetirá como Gollum y Ian McKellen regresará como Gandalf, uno de los personajes más reconocibles de la franquicia. Diversas fuentes señalan además que Elijah Wood está muy cerca de volver como Frodo Bolsón y que ya ha insinuado públicamente su interés en retomar el papel, aunque la confirmación oficial aún se hace esperar.

También se ha mencionado en varias ocasiones la posibilidad de que Orlando Bloom vuelva a ponerse en la piel de Legolas. El gran interrogante sigue siendo Aragorn: Viggo Mortensen ha dejado claro que solo aceptaría regresar si el personaje se ajusta a su edad actual, algo que, paradójicamente, no choca con la cronología de Tolkien, ya que el heredero al trono de Gondor tiene 87 años en los libros cuando se une a la Compañía.

Rodaje en Nueva Zelanda y calendario de estreno

Rodaje de La caza de Gollum en Nueva Zelanda

La nueva película volverá a apoyarse en los paisajes de Nueva Zelanda como columna vertebral visual de la Tierra Media. Serkis ha alternado en los últimos meses la preproducción entre Los Ángeles y el país oceánico, donde se han reactivado infraestructuras y localizaciones ya empleadas en las entregas previas.

El plan de trabajo prevé que el rodaje arranque a finales de mayo y se prolongue hasta octubre. En ese periodo se espera la presencia estable de Kate Winslet, que se trasladará con su familia durante buena parte de la filmación, así como la reincorporación gradual del resto del reparto, tanto de los veteranos como de los nuevos fichajes que se irán anunciando.

Warner Bros. y New Line Cinema han fijado ya una fecha en el calendario: El Señor de los Anillos: La caza de Gollum llegará a los cines el 17 de diciembre de 2027. Con ello, el estudio reserva para la franquicia uno de los periodos más golosos de la temporada alta, siguiendo la tradición de estrenar las grandes producciones de la Tierra Media en plena campaña navideña.

Detrás del proyecto está la intención de seguir ampliando un universo que ha generado miles de millones de dólares en taquilla mundial con las dos trilogías anteriores. La nueva cinta se enfocará en relatos apenas mencionados en los textos de Tolkien, pero lo hará bajo la supervisión del mismo equipo que consolidó el fenómeno en cines, un equilibrio pensado para atraer tanto a los fans más veteranos como al público que se acerque por primera vez a estas historias.

Con estos ingredientes —el regreso de figuras clave delante y detrás de las cámaras, un hueco narrativo atractivo y el fichaje de una actriz del calibre de Kate Winslet—, La caza de Gollum se perfila como el siguiente gran capítulo de El Señor de los Anillos en la gran pantalla, llamado a reactivar la saga con una mezcla de caras conocidas y nuevos personajes que, si todo va según lo previsto, volverán a colocar a la Tierra Media en el centro de la conversación cinematográfica europea y mundial.


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Muere Alfredo Bryce Echenique, voz clave del boom latinoamericano

Isaac

Alfredo Bryce Echenique escritor peruano

El mundo literario latinoamericano e ibérico despide a Alfredo Bryce Echenique, fallecido en Lima a los 87 años, según han confirmado fuentes cercanas al autor y diversas instituciones culturales peruanas. La noticia, adelantada por medios como El Comercio y la emisora RPP, ha sido refrendada después por la Casa de la Literatura Peruana y la Cátedra Vargas Llosa en sus redes sociales.

Considerado uno de los narradores más singulares de la lengua española, Bryce deja tras de sí una obra marcada por el humor, la nostalgia y una mirada implacable —aunque siempre compasiva— sobre la alta burguesía limeña y las contradicciones de la sociedad peruana del siglo XX. Su figura, a caballo entre Perú y Europa, ha sido clave para el diálogo literario entre ambos lados del Atlántico.

Confirmación de su muerte y reacciones en Perú y España

La Casa de la Literatura Peruana publicó en X un mensaje en el que lamenta profundamente la partida del escritor, al que define como “una de las voces más representativas de la literatura peruana contemporánea”. En ese comunicado se recuerda que su producción abarcó novela, cuento, ensayo y memorias, y que ha dejado huella en varias generaciones de lectores dentro y fuera del país andino.

El Ministerio de Cultura, el Congreso y la Presidencia de Perú han expresado también sus condolencias oficiales por la muerte de Bryce, subrayando su relevancia como referente cultural del país. Entidades como la Casa de la Literatura Peruana y la Cátedra Vargas Llosa coinciden en que la literatura del siglo XX en español no se entiende sin su voz y su legado intelectual.

Las muestras de pesar han cruzado rápidamente el Atlántico. La editorial Anagrama, una de sus casas fundamentales en España, destacó que “supo convertir el humor, la memoria y la fragilidad humana en literatura extraordinaria” y se declaró honrada por haber sido una de sus editoriales. Desde Barcelona y Madrid se han sucedido recordatorios que insisten en su talento para mezclar ironía, ternura y crítica social.

Incluso la Casa Real española se ha sumado a los homenajes, calificando a Bryce como “uno de los referentes de las letras iberoamericanas, maestro y relator de experiencias humanas”. En su mensaje subraya que su voz literaria acompañó a generaciones de lectores y enriqueció la narrativa en español, enviando sus condolencias a la familia y a la comunidad literaria.

Alfredo Bryce Echenique novelista latinoamericano

Un mundo para Julius: la novela que lo cambió todo

La obra que consolidó la fama internacional de Bryce fue “Un mundo para Julius” (1970), considerada por muchos críticos como una de las mejores novelas peruanas de todos los tiempos. Escrita a partir de un relato breve que se le fue de las manos, se convirtió en un fresco monumental de la oligarquía limeña de los años cincuenta y sesenta, vista desde los ojos de un niño huérfano que vive en un palacete frente al antiguo hipódromo de San Felipe.

En sus primeras páginas se describe la mansión familiar, los jardines, la piscina y el pequeño huerto en el que el pequeño Julius aparece fascinado por detalles mínimos, como una flor, mientras a su alrededor se despliega un mundo de servidumbre, fiestas, racismo y clasismo. Ese punto de vista infantil —tierno y despiadado a la vez— permitió a Bryce diseccionar la alta sociedad limeña sin concesiones, pero con un tono que mezcla candidez y crueldad.

La novela le valió el Premio Nacional de Literatura de Perú en 1972 y el galardón a la Mejor Novela en Francia en 1974, abriéndole definitivamente las puertas de Europa. En España, la obra encontró un eco especial gracias a la difusión de Seix Barral, en pleno auge del interés por la narrativa latinoamericana. No es raro que muchos lectores europeos hayan llegado al autor precisamente por Julius y su universo de palacios decadentes y criados entrañables.

Durante años, parte de la crítica interpretó el libro en clave política, como una metáfora de la ruptura de la inocencia de una clase social entera. Sin embargo, la propia trayectoria posterior de Bryce dejó claro que, más que la teoría política, lo que le interesaba era la oralidad, el humor y la memoria sentimental. En el desenlace de la novela, cuando Julius descubre que la criada que más quiere ejerce la prostitución en sus días libres, lo que se tambalea no es un sistema ideológico, sino la confianza infantil en los adultos.

Del boom al post-boom: un peruano en el corazón de la literatura latinoamericana

Bryce Echenique fue presentado muchas veces como uno de los últimos representantes del boom latinoamericano, aunque él prefería situarse en la generación posterior, el llamado post-boom. Era contemporáneo de figuras como Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, José Donoso y Mario Vargas Llosa, pero empezó a publicar un poco más tarde, cuando la “explosión” del boom ya había cambiado el mapa literario.

Su obra comparte con esos autores la ambición formal y la atención a las transformaciones políticas y sociales de América Latina, pero se distancia por un uso muy peculiar del humor, una oralidad contagiosa y un tono confidencial, casi de charla de bar a punto de cerrar. Sus personajes hablan, recuerdan y se contradicen como si improvisaran ante el lector, lo que acercó sus libros a públicos que quizá veían con cierta distancia la solemnidad de otras novelas de la época.

En Europa, y especialmente en España, Bryce se convirtió en uno de los rostros más visibles de la narrativa peruana junto a Vargas Llosa y Julio Ramón Ribeyro. Los tres formaron lo que muchos han llamado la “tríada sagrada” de la narrativa del Perú de la segunda mitad del siglo XX. Compartieron generación, origen social acomodado, exilios voluntarios y una relación intensa con ciudades como París, Barcelona y Madrid.

El propio autor reconocía que el resplandor de los grandes nombres del boom llegó a deslumbrarlo, y que en Barcelona prefería mantener cierta distancia de esos círculos para preservar su estilo personal. Su literatura, decía, iba de amor, amistad y memoria, y en más de una entrevista confesó que escribía “para que mis amigos me quieran más”, reduciendo con ironía toda ambición de grandeza.

Infancia aristocrática y formación entre Lima, París y Europa

Nacido en Lima el 19 de febrero de 1939 en el seno de una familia de banqueros y linaje político, Bryce creció en un entorno aristocrático marcado por palacetes imposibles de mantener, clubes exclusivos y una red de parientes en la que aparecen figuras como un tatarabuelo presidente del Perú a mediados del siglo XIX. Su infancia transcurrió entre colegios religiosos como el Inmaculado Corazón y un internado inglés, el San Pablo, experiencia que luego trasladó con ironía a sus ficciones.

Presionado por su entorno, estudió Derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, aunque pronto compaginó esas clases con estudios de Letras. La literatura terminó imponiéndose: presentó en 1964 una tesis sobre Ernest Hemingway en la Sorbona de París y se doctoró en literatura francesa clásica y contemporánea, un giro definitivo hacia la vida de escritor que no todos en su familia encajaron bien.

La Lima de su juventud, con su arquitectura afrancesada, sus clubes selectos y sus tensiones de clase, fue el material de base de buena parte de su obra. Bryce solía recordar la “mirada hacia abajo de los amos” con la que la élite observaba a los sectores más desfavorecidos, una actitud que conoció de cerca aun cuando en su casa, insistía, se trataba con consideración a los empleados. Esa mezcla de pertenencia y distancia le permitió retratar a los ricos desde dentro, algo poco habitual en la narrativa latinoamericana de su generación.

A mediados de los años sesenta viajó a Europa, siguiendo la estela del mito del escritor latinoamericano que debía “cruzar el charco” para consagrarse. En París fue acogido por Julio Ramón Ribeyro, cuentista peruano exiliado, con quien entabló una amistad decisiva. Ribeyro le regaló el título de su primer libro de relatos, “Huerto cerrado” (1968), un volumen en el que un joven limeño llamado Manolo atraviesa los ritos de paso de la burguesía urbana: prostíbulos, tedio familiar, hipocresía y racismo, siempre matizados por el humor.

Un escritor entre París, Barcelona, Madrid y Lima

Durante su largo periplo europeo, Bryce vivió en Francia, Italia, Grecia y Alemania antes de establecerse con mayor estabilidad en España. En 1985 se instaló en Madrid, ciudad en la que residió hasta 1999, cuando decidió regresar a Perú y cerrar lo que él mismo definió como su “exilio voluntario de 34 años en Europa”. Pese a ese retorno, poco después retomó su vida a caballo entre Lima y Barcelona, ciudad a la que dedicó páginas llenas de afecto.

En más de una entrevista explicaba que en Barcelona se sentía especialmente cómodo: “La gente es discreta y formal, pero sabe reírse”, comentaba, contraponiendo esa sensación a la falta de privacidad que decía experimentar en Madrid. No es casual que varias de sus obras y de sus “antimemorias” tengan a España como escenario clave, ni que haya participado en cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Santander o que eligiera Barcelona como lugar de residencia en sus últimos años europeos.

Su presencia en el sistema literario español fue intensa: publicó en sellos como Seix Barral, Anagrama y posteriormente otras editoriales, y fue lector habitual en clubes de lectura y festivales. En 1998 recibió en España el Premio Nacional de Narrativa por “Reo de nocturnidad”, una novela gestada a partir de sus curas de sueño en una clínica de Montpellier. Cuatro años más tarde, en 2002, se alzó con el Premio Planeta por “El huerto de mi amada”, comedia romántica ambientada en la Lima de los años cincuenta, donde vuelve a aparecer la burguesía limeña, aunque aquí teñida de ternura amorosa.

El vínculo sentimental con Europa y, en particular, con España, fue también personal. En 1968 contrajo matrimonio con Maggie Revilla, quien lo animó decididamente a apostar por la escritura. Más tarde, ya instalado en la península, se casó en 1989 con la asturiana Pilar de Vega y en 2004 con la abogada peruana Ana Chávez, en una vida afectiva tan movida como la de muchos de sus personajes.

Humor, amor y memoria: las claves de su estilo

Si algo distingue a Bryce dentro del panorama del boom es la forma en que convirtió la ironía y la oralidad en su principal marca de autor. Él mismo repetía que en su literatura “el amor y el humor van juntos, no se pueden separar” y que sus personajes se pasaban la vida haciendo el amor y el humor al mismo tiempo. Esa combinación le permitía abordar temas dolorosos —la desigualdad, el clasismo, el racismo o la decadencia de una clase social— sin caer en el panfleto ni en la solemnidad.

Novelas como La vida exagerada de Martín Romaña (1981) y El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz (1985), que forman el célebre díptico Cuaderno de navegación en un sillón Voltaire, llevaron esa apuesta al límite. Su protagonista, Martín Romaña, es un neurótico entrañable, bebedor, locuaz, maniaco-depresivo y consumista que se confiesa ante el lector con un desparpajo muy moderno, rozando la autoficción. Para muchos, se trata de textos adelantados a su tiempo, llenos de humor autocrítico y de experimentos con la voz narrativa.

Otra vertiente importante de su obra son los relatos y crónicas. En A vuelo de buen cubero y otras crónicas (1977), fruto de una beca Guggenheim que lo llevó a Estados Unidos en 1975, dejó una serie de textos sobre el Sur profundo norteamericano escritos para un periódico mexicano. En libros como Magdalena y otros cuentos, Crónicas personales o Guía triste de París, alternó la mirada nostálgica con la sátira, siempre atento a la vida cotidiana de las ciudades por las que pasó.

Ya en el tramo final de su carrera, se volcó en lo que llamó “antimemorias”: Permiso para vivir, Permiso para sentir y Permiso para retirarme, esta última publicada en 2021. En esos libros revisa su biografía con un tono ácido y autorreflexivo, repasando la transformación del Perú de finales del siglo XX y su propia evolución como escritor. “Permiso para retirarme” fue leída por muchos como una despedida, una forma de ir poniéndose a un lado con la misma picardía que lo caracterizó siempre.

Premios, reconocimientos y también controversias

A lo largo de su trayectoria, Bryce recibió numerosos premios. Además del ya mencionado Premio Nacional de Literatura de Perú por “Un mundo para Julius”, el Nacional de Narrativa español por Reo de nocturnidad y el Planeta por El huerto de mi amada, fue distinguido en Italia con el Grinzane Cavour por La amigdalitis de Tarzán (2002) y obtuvo en 2012 el Premio de Literatura en Lenguas Romances de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara por su condición de gran cronista de la vida, con una prosa llena de humor y de registro oral.

Su figura, sin embargo, no quedó al margen de polémicas. En 2009 fue sancionado por el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) de Perú, que acreditó plagios de artículos periodísticos firmados con su nombre en medios peruanos y españoles. La multa superó los 41.000 euros y parte del sector editorial mostró su incomodidad, especialmente cuando, pese a este episodio, recibió el premio de la FIL de Guadalajara.

El propio Bryce atribuyó el caso a una suplantación de su identidad informática, defensa que no evitó que el asunto dejara una sombra en su reputación pública. Aun así, no abandonó la escritura ni la publicación de libros, y buena parte de la crítica ha terminado por situar esta controversia como un episodio incómodo pero no definitivo dentro de una obra vasta y muy influyente.

En el plano cívico, también se destacó por su gesto de rechazar la Orden El Sol del Perú cuando esta distinción le fue ofrecida por el gobierno de Alberto Fujimori, alegando convicciones democráticas. Ese episodio reforzó la imagen de un autor capaz de tomar distancia crítica frente al poder político, a pesar de proceder de una familia históricamente vinculada a las élites del país.

Relación con Vargas Llosa, Ribeyro y el ecosistema editorial español

La relación de Bryce con España y Europa no puede entenderse sin mencionar nombres propios como Mario Vargas Llosa y Julio Ramón Ribeyro. Con el primero compartió universidad en San Marcos y luego trayectoria internacional; con el segundo, amistad estrecha en el París de los sesenta. Fue precisamente Vargas Llosa quien leyó los primeros manuscritos de Bryce, le dio consejos editoriales y le recomendó a Carlos Barral, de Seix Barral, como editor ideal.

En entrevistas citadas por la prensa peruana, Bryce reconocía que Vargas Llosa lo apoyó desde el inicio, y que gracias a esa mediación su primer libro de relatos, Huerto cerrado, encontró casa en Barcelona tras una primera edición en La Habana. Años después, tras la muerte del Nobel peruano en 2025, Bryce escribió que consideraba a Vargas Llosa “el peruano de todos los tiempos”, dejando constancia de una admiración que, pese a las diferencias de estilo y temperamento, fue mutua.

Con Ribeyro, en cambio, lo unió una afinidad más íntima. Lo acogió en París, le cedió el título de Huerto cerrado y lo ayudó a encontrar una voz literaria en la que el humor aligerara el dolor de hablar del Perú. Bryce confesó alguna vez que, gracias a ese tono irónico, le resultaba menos duro escribir sobre su país y sobre la nostalgia del “bien perdido”, un motivo recurrente en la tradición peruana.

El ecosistema editorial español desempeñó además un papel determinante en su proyección europea. Seix Barral fue clave en la difusión inicial de sus novelas dentro del boom latinoamericano, mientras que Anagrama y otros sellos consolidaron su presencia en librerías españolas. Premios como el Biblioteca Breve o el propio Planeta, así como la acogida crítica en diarios y suplementos culturales, convirtieron a Bryce en una figura habitual del panorama literario español desde los años setenta hasta bien entrado el siglo XXI.

Vida personal, excesos y la construcción de un personaje público

Más allá de los libros, Bryce cultivó una imagen pública inconfundible. Muchos amigos y colegas evocan su inagotable sentido del humor y su picardía, rasgos que lo hacían tan querido como imprevisible. Circulan anécdotas sobre conferencias en las que se quedaba dormido, defensas caballerescas de amigos resueltas con golpes de kárate poco ortodoxos o coplillas que cantaba en su propio honor, como aquella que empezaba “De vascos sin una pela / e ingleses sin un penique / nació para la novela / Alfredo Bryce Echenique”.

Él mismo se definía como un “novelista disparatado” y un “nostálgico de oficio”, más cerca del bar de madrugada que del despacho solemne. Su relación con el alcohol fue notoria, hasta el punto de sostener, medio en broma medio en serio, que corregía mejor sus textos con unas copas de más. Defendía que muchas buenas páginas nacían de ese atrevimiento alcohólico, corregido luego en frío al día siguiente.

Ese modo de vida, entre parranda y escritura, terminó pasándole factura y su segunda mitad de carrera se volvió más contenida y melancólica. Sin abandonar del todo la escena literaria, se fue retirando poco a poco de los focos públicos, sobre todo en la última década. Las “antimemorias” funcionan en parte como rendición de cuentas consigo mismo y con los lectores, un ajuste de cuentas irónico con sus excesos y contradicciones.

En el terreno afectivo, sus rupturas con familia, amigos y clase social fueron, según confesó, el precio que tuvo que pagar para dedicarse a la escritura. “Mi familia no quería que fuera escritor; me hizo estudiar Derecho. Para escribir, rompí con ellos, con amigos, con mi clase social… y hasta me fui de Perú”, recordaba en una entrevista, definiendo ese proceso como un exilio voluntario que, con el tiempo, alimentaría muchas de sus tramas.

Últimos años, despedida y permanencia de su obra

En 2019 Bryce comenzó a preparar lo que sería la tercera y última entrega de sus ‘antimemorias’, volumen que vería la luz en 2021 bajo el título Permiso para retirarme. El libro, en el que Barcelona ocupa un lugar destacado, fue recibido como un gesto claro de despedida, sin estridencias pero con la ironía intacta. El propio título parecía un guiño a esa forma suya de pedir “permiso para vivir” primero, y “permiso para retirarse” después.

Ya instalado de nuevo en Lima tras sus décadas europeas, decidió volver a su ciudad natal para envejecer y reencontrarse con sus amigos de infancia, muchos de los cuales aparecieron transformados en personajes de sus últimos textos. Ese retorno cerraba el círculo vital de un escritor que había convertido el viaje —geográfico y sentimental— en motor de su narrativa.

Tras conocerse su muerte, el escritor Jorge Eduardo Benavides lo recordó como alguien que no solo fue un grandísimo escritor, con un estilo personal, certero y lleno de hallazgos, sino también “un amigo leal, cariñoso y lleno de detalles y atenciones”. Álvaro Vargas Llosa, por su parte, lo definió como uno de los grandes autores peruanos y de la lengua española de las últimas décadas, subrayando que su obra lo sobrevivirá sin duda.

Entre homenajes, obituarios y relecturas que se multiplican a uno y otro lado del Atlántico, se consolida la sensación de que sin la voz de Alfredo Bryce Echenique resultaría mucho más difícil entender la literatura hispanoamericana contemporánea, así como los intensos lazos culturales tejidos entre Perú, España y Europa durante la segunda mitad del siglo XX. Sus novelas, cuentos y crónicas quedan ahora como la mejor forma de seguir conversando con él.


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El veneno del teatro llega al Fernán Gómez con un duelo psicológico en clave futurista

Isaac

obra El veneno del teatro

El teatro madrileño suma un nuevo título a su cartelera con la llegada de “El veneno del teatro” a la Sala Jardiel Poncela del Fernán Gómez, una propuesta que se adentra en los rincones más incómodos de la interpretación y del poder. Lejos de ser un montaje de época al uso, esta versión apuesta por un enfoque contemporáneo que juega con la psicología, la manipulación y la delgada línea que separa lo que se finge de lo que se vive de verdad sobre el escenario.

La producción se presenta como un cara a cara de alta intensidad entre una actriz famosa y una poderosa marquesa, donde cada palabra y cada gesto se convierten en arma. Bajo un envoltorio de thriller teatral, la obra lanza preguntas incómodas: qué estamos dispuestos a hacer por la autenticidad artística, hasta dónde llega el juego de la ficción y en qué momento la experiencia escénica se convierte en un experimento con las emociones ajenas.

Estreno en Madrid y equipo artístico

cartel de El veneno del teatro

El Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa incorpora este montaje a su programación, acogiendo el estreno en castellano en la capital del texto de Rodolf Sirera. La obra se representará en la Sala Jardiel Poncela, un espacio habitual para propuestas que buscan dialogar con el público desde la cercanía y la intensidad dramática.

La versión en lengua castellana, firmada por José María Rodríguez Méndez, adapta el texto original para el público español sin perder su esencia de juego intelectual y emocional. Al frente del proyecto se sitúa Robert Torres, responsable tanto de la adaptación escénica como de la dirección, que imprime al montaje un tono de tensión constante y un ritmo que no da tregua al espectador.

En el escenario, el peso de la función recae en Silvia Maya y Marta Sangú, encargadas de dar vida a la actriz y a la marquesa. Este reparto a dos manos intensifica la sensación de duelo íntimo, casi a puerta cerrada, donde la vulnerabilidad de una y el control férreo de la otra conforman el núcleo del conflicto.

Argumento: un encargo teatral que se convierte en experimento psicológico

escena de El veneno del teatro

La trama traslada al público a un refinado París en el que una aristócrata de gustos singulares cita en su palacio a Gabrielle de Beaumont, una actriz que goza de gran fama. La invitación parece, en un primer momento, un simple encargo artístico: interpretar una obra escrita por la propia marquesa sobre la muerte de Sócrates.

Ese punto de partida, aparentemente inocente, se va transformando poco a poco en un experimento psicológico cuidadosamente diseñado. Lo que se planteaba como una colaboración creativa se convierte en un juego de poder en el que la anfitriona somete a la intérprete a pruebas cada vez más extremas para poner a examen su compromiso con la verdad escénica y con los límites de su oficio.

El corazón del montaje es el duelo interpretativo y emocional entre ambas mujeres. La marquesa dirige la situación con mano firme y un grado de obsesión que roza la psicopatía, mientras la actriz se ve empujada a cuestionar si lo que está viviendo sigue siendo teatro o ha traspasado la frontera de la realidad. Esa ambigüedad mantiene al espectador en una incertidumbre constante.

A partir de esta premisa, la obra explora la relación entre la escritura creativa y la vida cotidiana. Lo que ocurre en el salón del palacio no es solo una representación, sino también un reflejo deformado de las máscaras que utilizamos fuera del escenario, de las poses sociales y de la manera en que el poder puede apropiarse del arte para sus propios fines.

Un thriller escénico sobre poder, verdad y manipulación

“El veneno del teatro” funciona como thriller de cámara en el que el poder se ejerce a través de la palabra, del silencio y de las reglas del juego que marca la marquesa. El texto se adentra en las zonas más turbias del comportamiento humano: la necesidad de control, la fascinación por el sufrimiento ajeno y la obsesión por alcanzar una verdad absoluta en la interpretación.

La marquesa aparece como una figura que lleva al extremo la idea de autenticidad interpretativa. No le basta con un trabajo bien hecho o una emoción sugerida; exige a la actriz una entrega total, incluso si eso implica cruzar líneas éticas y personales. La búsqueda de la verdad artística se convierte, así, en una especie de laboratorio cruel en el que se experimenta con la mente y los sentimientos de la otra persona.

Frente a ella, la actriz Gabrielle de Beaumont representa la fragilidad de quien vive de exponer sus emociones en público. A medida que avanza el encargo, se ve obligada a desnudarse psicológicamente, a revisar su propia idea del oficio y a preguntarse si existe un límite que no esté dispuesta a traspasar a cambio de una interpretación «perfecta».

Este choque convierte el montaje en una reflexión incómoda sobre la ética en el proceso creativo. Hasta qué punto es legítimo exigir sacrificio al intérprete, cómo se maneja la frontera entre dirección y abuso de poder, y qué sucede cuando la experimentación artística afecta a la integridad de quien está sobre las tablas son cuestiones que sobrevuelan toda la función.

Escenografía minimalista y atmósfera claustrofóbica

El dispositivo visual acompaña y refuerza este universo opresivo. La puesta en escena construye un salón frío, casi aséptico, con influencias del diseño japonés. Los elementos decorativos se reducen al mínimo, de modo que cada objeto tiene un peso simbólico y nada distrae del duelo verbal y emocional entre las protagonistas.

Uno de los rasgos más llamativos del montaje es el suelo de espejo que domina el espacio. Este recurso incrementa la sensación de inestabilidad y obliga a los personajes a confrontar su propia imagen de manera constante. A la vez, subraya la idea de que todo lo que sucede puede ser un reflejo, una ilusión o una proyección distorsionada de la realidad.

La iluminación, cuidadosamente medida, contribuye a generar una atmósfera de encierro y tensión psicológica. Los contrastes de luz y sombra marcan los cambios de tono en la relación entre actriz y marquesa, y acentúan la sensación de que el público está asistiendo a un experimento casi clínico, en el que se analizan reacciones y emociones al detalle.

Esta estética sobria y calculada dialoga con el contenido de la obra: el vacío escénico refuerza la idea de que lo esencial ocurre en la mente y en la palabra. Sin grandes artificios, la escenografía se convierte en un marco en el que cualquier gesto adquiere relevancia y en el que el espectador no puede escapar de la incomodidad que generan ciertas situaciones.

Del siglo XVIII a un futuro cercano: actualización de contexto

Aunque el texto original de Rodolf Sirera se enmarca en el clima intelectual del siglo XVIII y el racionalismo ilustrado, la versión que llega al teatro Fernán Gómez traslada la acción a un tiempo más próximo al nuestro. La adaptación de Robert Torres plantea un futuro cercano atravesado por la incertidumbre, lo que permite establecer paralelismos directos con las inquietudes actuales del público.

Este nuevo marco temporal aparece marcado por la revolución tecnológica, la hiperconectividad y la globalización. En ese entorno, la noción de autenticidad se vuelve todavía más problemática: se vive rodeado de pantallas, filtros y representaciones constantes de uno mismo. El montaje aprovecha este contexto para sugerir que, en una sociedad así, la búsqueda de una verdad pura en el teatro puede adquirir tintes obsesivos.

La obra también introduce en su trasfondo un escenario de crisis climática e inestabilidad política, elementos que no se muestran de forma literal, pero que condicionan el clima general de desasosiego. Esa sensación de mundo en transformación refuerza la idea de que el salón donde transcurre la acción es una especie de burbuja aislada, en la que la marquesa se permite jugar con las emociones ajenas mientras afuera todo parece tambalearse.

Al actualizar la temporalidad, el montaje invita a leer el conflicto entre actriz y aristócrata como un reflejo de las dinámicas de poder contemporáneas. La dependencia de la mirada ajena, la vigilancia constante y la presión por ofrecer una imagen perfecta resuenan con cuestiones muy presentes en la Europa actual, tanto en el ámbito artístico como en la vida cotidiana.

“El veneno del teatro” se presenta, así, como una propuesta que combina thriller psicológico, reflexión sobre el oficio de actuar y crítica a ciertas formas de poder, envolviéndolo todo en una estética fría y minimalista que intensifica la experiencia del público. La obra llega al teatro Fernán Gómez dispuesta a poner contra las cuerdas la idea que cada espectador tiene de la verdad, de la ficción y del precio que estamos dispuestos a pagar por cruzar esa frontera.


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Concurso de Microrrelatos de Avilés por el Día del Libro

Isaac

Concurso de microrrelatos de Avilés

El municipio asturiano de Avilés vuelve a apostar por la creación literaria en formato breve con una nueva convocatoria de su Concurso de Microrrelatos ligado al Día Internacional del Libro, que se celebra cada 23 de abril. La iniciativa se canaliza a través de la Red de Bibliotecas Municipales, que mantiene este certamen como una de sus actividades centrales de animación a la lectura.

En esta sexta edición se consolidan las cuatro franjas de edad que ya son habituales: de 6 a 8 años, de 9 a 12, de 13 a 18 y la categoría reservada para personas mayores de 18 años. El objetivo es que tanto el público infantil como el juvenil y adulto encuentre su espacio para participar, siempre con un relato muy corto como protagonista.

Convocatoria y plazos del Concurso de Microrrelatos de Avilés

Cartel concurso microrrelatos Avilés

El Ayuntamiento, a través de las bibliotecas municipales, ha puesto oficialmente en marcha la sexta convocatoria del Concurso de Microrrelatos de Avilés. Las personas interesadas pueden enviar sus textos hasta el martes 31 de marzo, a las 23:59 horas, momento en el que se cerrará el plazo de recepción de originales.

Este concurso se organiza en el marco de las actividades por el Día Internacional del Libro, por lo que el calendario está diseñado para que el fallo del jurado coincida con esa fecha señalada. Así, está previsto que la resolución se haga pública el 23 de abril, una vez valoradas todas las obras presentadas dentro del plazo establecido.

El Consistorio ha reiterado que se trata de una iniciativa abierta a la participación de toda la ciudadanía, siempre que se respete la categoría de edad correspondiente. De este modo, se busca implicar a escolares, adolescentes y personas adultas en una misma propuesta cultural, con el microrelato como hilo conductor.

Requisitos de los microrrelatos y formato de presentación

Las bases del certamen subrayan que las obras deberán ser completamente originales e inéditas. No se admitirán textos que hayan sido publicados previamente ni que hayan obtenido premios en otros concursos literarios, con el fin de garantizar la igualdad de condiciones entre quienes se presentan. Consulte ejemplos de bases y plazos de otros concursos para orientarse sobre requisitos habituales.

En cuanto al idioma, los microrrelatos podrán escribirse tanto en castellano como en asturiano, lo que permite que las personas participantes elijan la lengua en la que se sientan más cómodas. Eso sí, todos los textos tendrán que incluir de forma obligatoria la palabra «libro» en algún punto del relato.

Otro aspecto clave es la extensión: los trabajos deberán ajustarse a un límite máximo de 200 palabras, contando también el título. Se trata, por tanto, de piezas muy breves, donde cada frase y cada término tienen un peso especial a la hora de construir la historia. Para inspirarse en relatos de formato muy corto, puede leer algunos microrrelatos recomendados.

Para garantizar una presentación homogénea, se exige que los microrrelatos se redacten usando un procesador de textos compatible con Microsoft Word. La tipografía requerida es Times New Roman, con un tamaño de letra 12 puntos y interlineado sencillo, de modo que todos los documentos tengan un formato similar cuando lleguen al jurado.

Envío de las obras y documentación necesaria

La participación en el Concurso de Microrrelatos de Avilés se realizará de manera íntegra por correo electrónico. Las personas que deseen presentar su texto tendrán que enviarlo a la dirección [email protected], siguiendo las indicaciones fijadas en las bases.

Uno de los puntos que se insiste en respetar es el asunto del mensaje: deberá figurar la leyenda «VI CONCURSO DE MICRORRELATOS DÍA DEL LIBRO» (o la fórmula equivalente indicada por el Ayuntamiento), para que la organización pueda identificar con claridad todos los correos relacionados con el certamen y gestionarlos de forma ordenada.

En el propio correo será obligatorio adjuntar dos documentos separados. El primero de ellos contendrá únicamente el microrrelato y el seudónimo elegido por la persona que participa, sin ningún otro dato identificativo, con el objetivo de que la valoración del jurado se haga de manera anónima.

El segundo archivo estará destinado a recoger los datos personales del autor o autora. En este documento se incluirán el título del microrrelato, el seudónimo, el nombre y los apellidos, la edad, la categoría en la que se concursa, así como la dirección postal, el número de teléfono y el correo electrónico de contacto.

Categorías de edad y premios previstos

El concurso mantiene las cuatro categorías de edad que se han consolidado en ediciones anteriores: de 6 a 8 años, de 9 a 12, de 13 a 18 y la categoría de personas mayores de 18 años. Esta división permite valorar los textos en función del nivel madurativo y la experiencia lectora de cada grupo; iniciativas similares pueden verse en concursos como el concurso juvenil de Sant Josep.

Para cada una de las categorías se ha establecido un único premio principal, de manera que habrá cuatro personas ganadoras en total. Los galardones consistirán en lotes de libros, una fórmula que refuerza la dimensión cultural y de fomento de la lectura que persigue esta iniciativa municipal. Acciones de promoción parecidas incluyen iniciativas como la de Gadis con libros de microrrelatos.

Tal y como se ha señalado desde la organización, la publicación del fallo del jurado el 23 de abril servirá también como acto de celebración del Día Internacional del Libro. En esa fecha se darán a conocer los nombres de las personas premiadas en cada franja de edad, junto con las obras distinguidas.

Aunque el premio es fundamentalmente simbólico y de carácter cultural, el certamen suele atraer a participantes de perfiles muy diversos, desde estudiantes de primaria hasta personas adultas con afición por la escritura. Esta variedad contribuye a que el concurso se haya consolidado como una cita reconocible dentro del calendario cultural local.

Derechos de autor y condiciones de publicación

Las bases legales del Concurso de Microrrelatos de Avilés incluyen un apartado específico dedicado a los derechos de autor. En él se establece que las personas autoras de las obras ganadoras y finalistas aceptan ceder a la organización los derechos de reproducción y comunicación pública de sus textos. Para ver cómo abordan estas cuestiones otros certámenes consulte el certamen Pablo Aranda como referencia.

Gracias a esta cesión, la Red de Bibliotecas Municipales y el Ayuntamiento podrán utilizar los microrrelatos premiados en distintos soportes, proyectos o actividades vinculadas al fomento de la lectura, incluida la posible publicación en medios propios o en materiales de difusión cultural.

La organización se compromete a reconocer siempre la autoría de los textos cuando estos se difundan o se reproduzcan, manteniendo el nombre de la persona autora ligado a su obra. Sin embargo, las bases también especifican que no se abonará ninguna cantidad económica en concepto de compensación por esta cesión de derechos.

Este tipo de condiciones son habituales en concursos literarios de ámbito municipal, donde el foco está en el reconocimiento simbólico y la difusión cultural más que en la dotación económica. Aun así, se recomienda a quienes participen que lean con atención las bases completas antes de enviar sus textos.

Con esta nueva edición del Concurso de Microrrelatos, Avilés refuerza su apuesta por la lectura, la escritura creativa y la participación ciudadana en torno al Día Internacional del Libro. La combinación de varias categorías de edad, un formato de relato muy breve y premios en forma de libros contribuye a que la iniciativa siga ganando peso dentro del panorama cultural local y se mantenga como una cita esperada por lectores y autores noveles. Para quienes buscan talleres relacionados con la escritura creativa, existen actividades como el taller de escritura en construcción que complementan este tipo de convocatorias.


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Tercera edición del Festival Internacional de cuento literario Aldecoa

Isaac

Festival Internacional de cuento literario Aldecoa

La tercera edición del Festival Internacional de cuento literario Aldecoa ya tiene todo listo para abrir sus puertas en Álava. Del 10 al 14 de marzo, Vitoria-Gasteiz y Laudio-Llodio se convertirán en punto de encuentro para quienes viven y disfrutan el relato breve, con una programación que combina nombres consolidados, nuevas voces y propuestas que cruzan la literatura con otras artes.

Este año, el certamen da un salto cualitativo y refuerza su vocación de apertura. Además de ampliar su presencia territorial con actividades más allá de la capital alavesa, el festival apuesta por una mayor proyección internacional gracias a la participación de autoras latinoamericanas de referencia y de invitados procedentes de Iparralde, consolidando así su posición en el mapa europeo de eventos dedicados al cuento.

Un festival que convierte Álava en territorio del cuento

Cartel del Festival Internacional de cuento literario Aldecoa

El Festival Internacional de cuento literario Aldecoa se celebrará durante cinco jornadas consecutivas, entre el 10 y el 14 de marzo, con epicentro en Vitoria-Gasteiz y una parada clave en Laudio-Llodio. La Diputación Foral de Álava, junto con la dirección del festival, subraya que el objetivo es claro: consolidar el territorio como un espacio de referencia para el cuento literario en España.

La diputada de Cultura y Deporte, Ana del Val, ha remarcado que el certamen se ha convertido en una cita imprescindible para el sector cultural alavés, tanto por la calidad de los autores convocados como por la creciente respuesta del público. Según ha destacado, el crecimiento experimentado en estas tres primeras ediciones demuestra que el relato breve mantiene una presencia viva y relevante en Álava.

En la misma línea se ha pronunciado el director del festival, el escritor Iban Zaldua, quien ha insistido en la idea de hacer de Álava “el territorio del cuento”. Con esta tercera edición, el proyecto consolida una línea de trabajo que combina diálogo intergeneracional, diversidad de procedencias y un programa que busca llegar a públicos distintos, desde lectores habituales hasta quienes se acercan por primera vez al género.

El festival no solo se orienta a profesionales o aficionados a la literatura, sino que pretende acercar el cuento a la ciudadanía en general, mediante actividades abiertas y formatos ágiles. Las conversaciones con autores, las lecturas en voz alta y las mesas redondas están pensadas para generar debate, disfrute y reflexión sobre el estado actual del relato breve.

De Vitoria-Gasteiz a Laudio-Llodio: expansión territorial

Una de las novedades de esta tercera edición es la expansión del programa a Laudio-Llodio. Hasta ahora, la actividad se concentraba en Vitoria-Gasteiz, pero este año el festival decide dar un paso más y extenderse a otra localidad alavesa, reforzando su vocación de servicio al conjunto del territorio.

Laudio-Llodio acogerá en su Kultur Etxea una mesa redonda el 12 de marzo, en la que se abordarán algunos de los retos y posibilidades del cuento en la actualidad. Con este movimiento, el certamen se convierte en la primera edición que desplaza parte de sus contenidos fuera de la capital, algo que desde la organización se valora como un gesto clave para acercar la literatura a más rincones de Álava.

Esta apuesta territorial responde a un objetivo de fondo: romper con la centralización cultural y facilitar que el público de diferentes municipios pueda acceder a actividades de calidad sin necesidad de desplazarse a Vitoria-Gasteiz. Al mismo tiempo, se busca tejer redes entre agentes culturales locales y el propio festival, de forma que las futuras ediciones puedan seguir creciendo en complicidades y sedes.

Según la Diputación Foral, esta línea de trabajo está pensada a medio y largo plazo, con la intención de que el Festival Aldecoa se consolide como un proyecto vertebrador del territorio alavés en torno a la narrativa breve, y no únicamente como un evento puntual de calendario cultural.

Dimensión internacional: Uruguay, Argentina e Iparralde

La programación de este año refuerza de manera notable el perfil internacional del festival. Uno de los ejes más destacados es la participación de autoras procedentes de Uruguay y Argentina, que se suman a invitados provenientes de Iparralde y a algunas de las voces más sólidas del ámbito estatal y vasco.

Entre los nombres confirmados figuran la uruguaya Fernanda Trías y las argentinas Clara Obligado y Valeria Correa Fiz, tres creadoras con una trayectoria reconocida en la narrativa breve contemporánea. Su presencia en Álava permite abrir un diálogo directo con las tradiciones del cuento en América Latina, donde este género tiene un peso histórico especialmente relevante.

La organización subraya que la inclusión de estas autoras no responde solo a una cuestión simbólica, sino a la voluntad de favorecer un intercambio real entre distintas tradiciones narrativas. Las actividades programadas con ellas incluyen conversaciones, lecturas y encuentros con el público, en los que se abordarán tanto sus obras como la situación actual del cuento en sus respectivos contextos.

Junto a la representación latinoamericana, el festival contará también con la presencia de invitados de Iparralde, que aportarán una mirada específica sobre la creación en euskera y las particularidades del cuento en ese ámbito geográfico y lingüístico. Con ello, el certamen se posiciona como un espacio de cruce entre diferentes orillas del Atlántico y entre diversas realidades culturales del entorno europeo.

Grandes referentes del relato breve y nuevas voces

El programa reúne una combinación de autores de larga trayectoria y escritores emergentes. Entre los nombres más destacados figuran Manuel Rivas y Juan Garzia, considerados referentes del relato breve y con una obra que ha contribuido a situar el cuento en el centro de la escena literaria contemporánea.

Su participación tiene como objetivo reforzar el diálogo entre tradiciones diversas, desde la literatura en castellano hasta la creación en lenguas cooficiales, y poner en común diferentes maneras de entender la forma breve. Las sesiones en las que intervendrán se plantean como espacios de conversación, más que como conferencias unidireccionales, para fomentar un intercambio cercano con el público.

Junto a estas figuras consolidadas, el festival apuesta por nuevas voces con creciente proyección, como la sevillana Irene Reyes-Noguerol o el autor Xan Idiart. Ambos representan a una generación que está renovando el género con propuestas arriesgadas y un trabajo muy cuidado sobre el lenguaje y la estructura de los relatos.

La presencia de Uxue Alberdi supone otro de los puntos fuertes de la programación. Considerada una de las autoras clave de la literatura vasca contemporánea, su trabajo en el ámbito del cuento y de otras formas narrativas ha contribuido a visibilizar la potencia creativa en euskera. Su participación se materializará tanto en actividades literarias como en una propuesta híbrida que la vincula con la música.

Programa de cinco días: conversaciones, mesas redondas y lecturas

La tercera edición del Festival Aldecoa se articulará en torno a un programa de cinco jornadas que busca combinar profundidad y variedad de formatos. Según ha avanzado la dirección, el calendario incluye conversaciones literarias, mesas redondas temáticas, lecturas públicas, un taller en euskera y actividades que ponen en relación el cuento con otras artes.

La jornada inaugural tendrá como uno de sus momentos centrales una conversación entre Fernanda Trías y la autora Josebe Martínez, prevista en la sede de Ignacio Aldecoa a las 19:00 horas. Esta sesión servirá como carta de presentación de la mirada latinoamericana sobre el cuento contemporáneo y abrirá el tono del festival.

Para el día 11, está programada una mesa redonda en la Universidad del País Vasco (EHU) a las 11:00 horas, centrada en la literatura y la escritura de cuentos en Iparralde. Esta actividad permitirá abordar tanto las particularidades lingüísticas y culturales de la zona como las conexiones con otros espacios de creación en euskera.

A lo largo de las cinco jornadas se celebrarán asimismo lecturas de cuentos, encuentros con el público y sesiones de debate sobre el estado actual del género. Una de las actividades de cierre será una mesa redonda calificada como “un tanto provocativa”, en la que se discutirá si el cuento en español vive realmente una “edad de oro” o si esta percepción debe matizarse, invitando al público a participar en un debate abierto.

Literatura, música y cine: una apuesta por la hibridación

Además de las propuestas estrictamente literarias, el Festival Aldecoa mantiene y refuerza su apuesta por la hibridación artística. La intención es mostrar cómo el cuento puede dialogar con otras disciplinas y abrir espacios de experimentación que amplíen sus posibilidades expresivas.

En este sentido, una de las actividades más llamativas será la colaboración entre la escritora Uxue Alberdi y el músico Eñaut Elorrieta, que compartirán escenario en una propuesta donde la palabra y la música se entrelazan. Esta sesión se desarrollará el 12 de marzo y aspira a ofrecer una experiencia distinta, en la que texto y sonido se complementan y potencian mutuamente.

El cine también tendrá su hueco en la programación, con una sesión dirigida por el escritor José Ovejero que explorará las relaciones entre el lenguaje cinematográfico y el relato breve. La idea es analizar cómo se adaptan los cuentos a la pantalla, qué se gana y qué se pierde en ese proceso, y de qué manera las técnicas narrativas del cine influyen también en la escritura.

Con estas propuestas, el festival refuerza la idea de que el cuento no es un género aislado, sino un territorio de cruce donde pueden converger música, imagen y palabra. La intención es atraer también a públicos interesados en otras manifestaciones artísticas y mostrarles el potencial del relato breve como forma de creación contemporánea.

Premio Aldecoa, Beca Aldecoa y compromiso con el euskera

La tercera edición del Festival Internacional de cuento literario Aldecoa servirá también como escaparate para reconocer y difundir el trabajo de autores premiados en convocatorias vinculadas al propio certamen. Entre los actos previstos destaca la presentación de la obra Un bucle de tiempo, de Fernando Garriga, galardonada con el Premio Aldecoa 2025.

El autor compartirá con el público las claves de su libro y el proceso creativo que le llevó a obtener este reconocimiento. Se trata de una oportunidad para acercar al lector al trabajo de un premiado reciente y para visibilizar la continuidad de la labor del festival más allá de los días de celebración.

Asimismo, está prevista la presencia de Rubén Sánchez Bakaikoa, ganador de la Beca Aldecoa 2025, una iniciativa destinada a apoyar el desarrollo de proyectos literarios vinculados al cuento. Su participación permitirá conocer en qué está trabajando y cómo esta beca está contribuyendo a su trayectoria como escritor.

El programa incorpora también talleres y actividades en euskera, así como mesas dedicadas a temas específicos, entre ellos la ciencia ficción en la literatura vasca. De este modo, el festival subraya su compromiso con la creación en las lenguas propias del territorio y con la diversidad de géneros dentro del propio campo del cuento.

Accesibilidad, difusión y presencia en la ciudad

El certamen presta especial atención a que las actividades sean accesibles al mayor número posible de personas. En esta edición, tres de las sesiones principales contarán con interpretación en Lengua de Signos, una medida que busca mejorar la inclusión de personas sordas o con dificultades auditivas y normalizar su participación en eventos culturales.

Además, la organización ha preparado una serie de periódicos informativos del festival que se distribuirán por diferentes puntos de Vitoria-Gasteiz, como centros cívicos, bares y otros establecimientos. En estos materiales se detalla la programación completa, se presentan a los autores participantes y se ofrece información práctica sobre horarios y sedes.

Esta forma de difusión en papel se complementa con los canales habituales de comunicación digital, de manera que los contenidos del festival resulten fáciles de localizar tanto para residentes en Álava como para visitantes de otras zonas de España o de Europa que quieran acercarse a alguna de las jornadas.

Con el conjunto de estas medidas, el Festival Aldecoa quiere afianzar su imagen como proyecto cultural abierto, cercano y participativo, que no se limita a un público especializado, sino que busca ampliar la base de lectores y curiosos que se acercan al cuento como forma literaria.

Con una combinación de autores de prestigio, voces emergentes, programación internacional y propuestas que cruzan la literatura con la música y el cine, la tercera edición del Festival Internacional de cuento literario Aldecoa se perfila como una ocasión idónea para tomarle el pulso al estado del relato breve en Álava y más allá. La expansión a Laudio-Llodio, el impulso a actividades en euskera, la presencia de creadoras latinoamericanas y el refuerzo de la accesibilidad apuntan a un proyecto que, paso a paso, va construyendo en Álava un auténtico territorio del cuento.


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Todo lo que ofrecerá el Salón del Cómic de València

Isaac

Salón del Cómic de València

El Salón del Cómic de València 2026 vuelve a convertir el pabellón 7 de Feria Valencia en uno de los grandes focos culturales del año en España. Del 27 de febrero al 1 de marzo, miles de aficionados, familias y profesionales se reunirán en un evento que combina industria editorial, creación artística y ocio creativo en torno al noveno arte.

Con más de un centenar de autores nacionales e internacionales, once exposiciones temáticas, espacios específicos para manga, anime, cómic infantil y juvenil, juegos de mesa y rol, además de un escenario dedicado a creadores de contenido, el Salón refuerza su identidad como lugar de encuentro entre generaciones y culturas, con una atención especial al cómic africano, asiático y palestino.

Fechas, sede y carácter del evento

La cita se celebra del viernes 27 de febrero al domingo 1 de marzo en Feria Valencia, con el pabellón 7 como gran espacio expositivo y de actividades. Durante tres días, el recinto se transforma en un punto de encuentro intergeneracional donde conviven cómic europeo y americano, manga, anime, webtoon, juegos de rol y de mesa, cosplay e ilustración, además de espacios para editoriales, librerías y firmas de autores.

Según los datos del Ministerio de Cultura, uno de cada siete ciudadanos en España consume cómic, y el Salón de València se consolida como uno de los principales escaparates de este auge lector. La organización subraya que se trata de un evento que combina el entretenimiento con la reflexión social, el diálogo entre culturas y la profesionalización del sector.

El horario de apertura será de 11 a 20 horas el viernes y el sábado, y de 11 a 19 horas el domingo, con una programación continuada de charlas, sesiones de firmas, concursos, conciertos, talleres y presentaciones editoriales repartidas por distintos escenarios y salas del pabellón.

La organización insiste en que el Salón no se limita a ser un gran escaparate de ocio, sino que se ha consolidado como plataforma de negocio para la industria del cómic, con presencia de editoriales internacionales invitadas, mercado de derechos y encuentros profesionales que van más allá de la simple visita de público general.

Entrada Salón del Cómic de València

Gran elenco de autores internacionales

Uno de los grandes reclamos del Salón del Cómic de València 2026 es la presencia de importantes figuras del cómic europeo, americano, africano y asiático. En el ámbito europeo destacan nombres como el francés David B, que llega con su obra El señor Búho y el País de los Muertos; Pierre Alary, autor de Don Vega; la alemana Ulli Lust, que presenta La mujer como lo humano. Al principio de la historia, primer cómic galardonado con el Premio Alemán del Libro de No Ficción; y los italianos Lelio Bonaccorso, Teresa Radice y Stefano Turconi, vinculados a títulos de corte histórico y de aventuras.

Gracias a la editorial valenciana Andana Gràfica, el Salón contará también con las autoras checas Tereza Drahonovská y Štěpánka Jislová, responsables de la novela gráfica Calva. Desde Estados Unidos, una de las invitadas destacadas es Rosemary Valero-O’Connell, ilustradora asentada entre Zaragoza y Mineápolis, conocida por títulos como Laura Dean me ha vuelto a dejar y por su adaptación ilustrada de Carmilla de Sheridan Le Fanu.

Desde Asia acude la coreana Yudori, autora de Hijos del Imperio, que participa tanto en el programa general como en las actividades de la Zona Asia. Junto a ella, la autora de raíces chinas Quan Zhou Wu forma parte de varias charlas donde se debatirá sobre representación cultural y nuevas generaciones lectoras.

En el ámbito del cómic africano, el certamen contará con Marguerite Abouet, autora originaria de Costa de Marfil y referente internacional gracias a la serie Aya, y con la creadora egipcia Mai Koraiem, cuya obra combina crónica periodística y experimentación plástica. Además, el camerunés Ejob Nathaniel Ejob presentará la aplicación Zebra Comics, plataforma pionera de webtoon africano que busca dar protagonismo a voces del continente.

Autores españoles y cómic USA

La representación nacional es especialmente amplia, con autores de primera línea de la novela gráfica española como Paco Roca, Cristina Durán, Miguel Ángel Giner Bou, Keko, Kim, Miguel Brieva, Ana Miralles, Candela Sierra, Jaime Martín y los hermanos Gallego, entre otros muchos. La presencia de estos creadores se combinará con sesiones de firmas, encuentros con lectores y participación en mesas redondas.

El cómic de influencia norteamericana también tendrá un peso significativo. Nombres como David Aja, Guillem March, Jorge Fornés, Daniel Acuña y Fernando Blanco representan lo más destacado del vínculo entre autores españoles y mercado estadounidense. De Blanco se mostrarán originales de su serie w0rldtr33, en una de las exposiciones dedicadas a su trabajo.

El Salón será además escenario de entrevistas y programas en directo, como el espacio radiofónico Territorio 9 de Radio 3, que emitirá desde la propia Feria Valencia y contará con la participación de autores como Rosemary Valero-O’Connell, Miguel Ángel Giner Bou y Toni Caballero, entre otros invitados.

La organización del certamen insiste en la idea de que esta amplia nómina de nombres consolida la cita valenciana como uno de los grandes encuentros de autores del panorama europeo, tanto por la variedad de estilos como por la mezcla de figuras consolidadas y nuevas voces emergentes.

Espacio AU-K! y programación infantil y juvenil

Una de las grandes apuestas de esta edición es el reforzado espacio AU-K!, especialmente diseñado para el público infantil y juvenil. Este área acoge presentaciones, encuentros con autores, lecturas dramatizadas y actividades pensadas para acercar el cómic a los más jóvenes y a sus familias, con la intención de consolidar el cómic como herramienta de fomento de la lectura.

Entre las invitadas principales destaca la estadounidense Raina Telgemeier, referente absoluto del cómic juvenil internacional, ganadora de varios Premios Eisner y habitual de las listas de superventas del New York Times. En València presentará su nueva obra El club de los dibujantes, realizada junto a Scott McCloud.

Completa este bloque infantil y juvenil la presencia de la neozelandesa Kay O’Neill, conocida por La sociedad de los dragones de té, y del francés Vincent Caut, autor de la serie AVNI. Junto a ellos participarán autores nacionales como Pau Clua, vinculado a la serie Xorigat 1; Arkaitz González, creador de Astrid y su familia; el colectivo Malavida; y Luis Orús, que presentará su cómic infantil Me encantan los dinosaurios.

Durante los tres días de feria se organizarán talleres de creación e ilustración para escolares y familias, con actividades que buscan la participación activa de los asistentes. Estas propuestas están pensadas para introducir a los niños y niñas en el lenguaje del cómic, potenciar su creatividad y reforzar el hábito lector en clave lúdica.

En la zona de acceso al Salón se instalará además un photocall con portadas de cómic de editoriales valencianas y un fotomatón temático de superhéroes, abiertos a todo el público, que permitirán a los visitantes llevarse un recuerdo gráfico de su paso por el evento.

Zona Asia: manga, anime, manhwa y webtoon

La Zona Asia vuelve a ser uno de los grandes motores del Salón del Cómic de València, con un espacio propio que reúne manga, anime, manhwa y webtoon, además de actividades relacionadas con la música, el K-pop y la cultura popular asiática. La zona se estructura en varios espacios: un escenario principal, un área de charlas y un espacio vinculado a la música y la tradición.

En el escenario de charlas participarán tanto autores nacionales como invitados internacionales ligados a este fenómeno. Entre los nombres destacados figuran Toni Caballero, Carles Esquembre, Judit Mallol, Luis Montes, Ricardo Vílbor, Estel·la Ramírez o la ilustradora Inthegras, además de la ya citada Yudori y la autora de raíces chinas Quan Zhou Wu. Las charlas abordarán temas que van desde la creación de manga en España hasta la representación cultural y las nuevas tendencias de lectura digital.

La música tendrá un peso propio, con concursos de K-pop, el Arenal Kpop Revolution y la Gran Final Kpop Season 3, donde actuarán grupos y solistas que compiten a lo largo del año. La programación se completa con actuaciones de artistas como Hane y la boyband Risin’ Stars, así como con proyecciones y actividades vinculadas a la cultura asiática contemporánea.

La organización subraya que la Zona Asia se ha consolidado como uno de los principales referentes nacionales dedicados a la cultura pop asiática, reflejando un fenómeno que sigue ganando adeptos entre las nuevas generaciones de lectores y espectadores en España.

Además de lo estrictamente lúdico, este espacio incorpora actividades divulgativas y encuentros con editoriales especializadas, consolidando puentes entre el mercado español y las tendencias asiáticas en historieta y animación.

Exposiciones: del cómic valenciano a las voces globales

El Salón del Cómic de València 2026 programa once exposiciones que abordan la narrativa gráfica desde múltiples enfoques. Entre ellas figura “València Cómic KM0”, iniciativa del Área de Cultura de la Diputación de València que rastrea los orígenes del cómic y distintos formatos de relato visual producidos en la ciudad y su entorno, subrayando el peso de la escena local.

Otra muestra destacada es “Contes i llegendes valencianes”, comisariada por Jordi Peidro y Pablo Herranz, que revisita mitos y relatos tradicionales de la Comunitat Valenciana a partir de la serie publicada en la revista Xiulit. De este modo, el Salón conecta patrimonio cultural y difusión contemporánea a través de la viñeta.

El ámbito internacional encuentra espacio en exposiciones como “Fernando Blanco. Algoritmo de terror”, centrada en su trabajo para la serie w0rldtr33 y su imaginario gráfico; “Voces desde el cómic italiano. Entre la novela gráfica y la autobiografía”, organizada con el apoyo del Istituto Italiano di Cultura di Barcelona; y “Los webcómics son el presente: 25 años de webcómic en español”, que repasa la evolución del formato digital en nuestro idioma.

También se exhibe “Represalias contra el humor gráfico. Manchados por la censura”, centrada en los ataques y limitaciones que han afrontado autores de viñeta satírica, así como la muestra dedicada a los artistas españoles reconocidos en el Japan International MANGA Award, impulsada por el Consulado General del Japón en Barcelona, la Escola Joso y el propio certamen valenciano.

En conjunto, estas exposiciones muestran cómo el cómic funciona tanto como herramienta artística como vehículo de memoria, crítica y reflexión, ofreciendo al visitante un recorrido que va desde lo local hasta lo global, de la tradición a la experimentación digital.

Cómic africano y cooperación internacional con AECID

Un año más, la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo) colabora estrechamente con el Salón del Cómic de València para reforzar su dimensión internacional y su compromiso con la diversidad cultural. En esta edición, el foco se sitúa en el cómic africano y árabe, entendido como herramienta de reflexión social, política y cultural.

Desde Egipto, la autora Mai Koraiem presenta la exposición “Entre el arte visual y el reportaje”, que muestra un trabajo donde se combinan crónica periodística, memoria histórica y una intensa exploración del color. Sus obras invitan a pensar en las realidades sociales, económicas y culturales del país, con una mirada que mezcla denuncia y sensibilidad plástica.

La muestra “Zebra Comics: el cómic africano conquista el móvil” recorre el nacimiento y desarrollo de esta innovadora aplicación de webtoon surgida en Camerún. A través de paneles informativos y selección de páginas, se analizan las condiciones que impulsaron el proyecto, su filosofía de “narrar África desde África” y su papel en la creación de un ecosistema creativo panafricano que conecta autores y lectores de todo el mundo.

Completa el bloque africano la exposición “Marguerite Abouet. El poder de lo cotidiano”, dedicada a la autora de origen marfileño afincada en Francia. Sus historias, ambientadas en barrios populares como Yopougon, tratan cuestiones como relaciones de género, desigualdad, jerarquías sociales o peso de la tradición, siempre con un tono cercano y crítico que utiliza lo cotidiano como espacio de resistencia.

Estas tres exposiciones cuentan con coordinación y textos de Daniel Tomás, director de contenidos del Salón, y diseño expositivo a cargo de MacDiego, lo que garantiza una presentación cuidada y accesible para el gran público.

La Palestina de Mohammad Sabaaneh y el cómic árabe

Otra de las grandes presencias internacionales es la del autor palestino Mohammad Sabaaneh, uno de los nombres más reconocidos de la ilustración política contemporánea. La exposición “La Palestina de Sabaaneh. Cómic, compromiso y generosidad” explora cómo sus viñetas y relatos gráficos se han convertido en un instrumento de memoria, denuncia y resistencia frente a las violaciones de derechos humanos sufridas por la población palestina.

En la muestra se incluye la reproducción de su impactante “Guernica palestino”, obra creada en 2017 para conmemorar la Nakba en la sede de Naciones Unidas en Nueva York. También se presenta material de su novela gráfica No me voy a ir. Mi historia de Palestina, centrada en su experiencia en cárceles israelíes y en el testimonio de quienes padecen la ocupación.

Sabaaneh mantiene además un fuerte compromiso con el impulso del cómic palestino contemporáneo, como refleja su participación en proyectos colectivos y la exposición “Cómic palestino. Voces propias, grito colectivo”, mostrada en ediciones anteriores del Salón. En València, su trabajo se enmarca en la línea de contenidos que usan la historieta como lenguaje para visibilizar conflictos y luchas por los derechos humanos.

En el programa de actividades, Sabaaneh participará en la charla “Actualidad y retos del cómic árabe” junto a Mai Koraiem, donde se analizará el estado del medio en la región, sus dificultades y sus posibilidades como vehículo de expresión independiente. Este encuentro tendrá lugar el sábado 28 de febrero a las 12:00 horas en la Sala 2 de Feria Valencia.

El auge del cómic valenciano y el Día del Cómic

El Salón del Cómic de València también sirve de escaparate al buen momento que vive el cómic valenciano. La Associació d’Editorials del País Valencià (AEPV) coordina un espacio de 345 m² dedicado a editoriales y librerías de la Comunitat bajo el lema “Còmics valencians”, donde se muestran novedades y catálogos de la producción local.

En este marco, el Ministerio de Cultura y la AEPV presentarán el cartel del IV Día del Cómic, que se celebra cada 17 de marzo para reconocer la importancia del noveno arte en España. El cartel de este año está firmado por Candela Sierra, Premio Nacional del Cómic y Premio València de novela gráfica, y se dará a conocer en un acto oficial el 27 de febrero a las 13:00 horas en Feria Valencia.

Al evento de presentación asistirán la directora general del Libro, el Cómic y la Lectura, María José Gálvez; el presidente de la AEPV, Pedro F. Medina; el director de Feria Valencia, Mario Soler, y representantes de distintas entidades vinculadas al sector. La elección del Salón como escenario para este anuncio subraya su condición de gran plataforma nacional para el cómic.

Pedro F. Medina destaca que el sector valenciano atraviesa un momento “magnífico”, con crecimiento en número de títulos y, sobre todo, en calidad. A su juicio, el cómic goza de prestigio institucional gracias a premios consolidados como el Ciutat de València y el Alfons el Magnànim, a la vez que gana proyección internacional por la presencia de editoriales locales en ferias de todo el mundo.

El espacio “Còmics valencians” no se limita a la exhibición, sino que funciona también como centro de negocios donde editoriales extranjeras invitadas por IVACE mantienen reuniones para la venta de derechos. Nueve sellos internacionales de referencia han confirmado su presencia, reforzando la vertiente profesional del Salón.

Apoyo institucional y fomento de la lectura

La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades de la Generalitat Valenciana participa activamente en esta edición del Salón con el objetivo de impulsar la lectura y acercar el cómic al público infantil y juvenil. El director general de Cultura, Miquel Nadal, destaca que la Conselleria ve la historieta como herramienta educativa y creativa de primer orden.

Durante los tres días del evento, la administración autonómica organiza talleres para escolares y familias centrados en la creación de personajes, la ilustración y el relato gráfico. Estas actividades buscan fomentar la participación activa de niños y jóvenes, ligando el cómic con el aprendizaje y la imaginación.

La Conselleria también estará presente en el escenario principal y en el espacio AU-K!, colaborando en charlas, encuentros con autores y propuestas dirigidas a familias. De este modo, se refuerza la idea del Salón como lugar de encuentro entre creadores, público general y comunidad educativa.

Además, la Generalitat apoya el VI Concurso Escolar organizado en el marco del Salón, que persigue utilizar el cómic como vehículo de transmisión de valores positivos en el ámbito educativo. La administración participará, asimismo, en la entrega de los Premios Antifaz, que reconocen la excelencia en el cómic nacional e internacional, la traducción y la trayectoria valenciana.

Este respaldo institucional se suma al del Ministerio de Cultura, la AECID, la AEPV y el Ayuntamiento de València, conformando una red de alianzas que sitúa el Salón en el centro de las políticas públicas de fomento de la lectura y la cultura.

Joc&Rol: el universo de juegos de mesa y rol

Uno de los espacios que más crece edición tras edición es Joc&Rol, área dedicada al juego de mesa y de rol como forma de ocio creativo e intergeneracional. Impulsado por el IVAJ y su programa Carnet Jove, este espacio se ha consolidado como punto de encuentro para jugadores veteranos y nuevos aficionados.

Joc&Rol contará con una gran ludoteca de acceso libre y una amplia selección de juegos disponibles para probar durante todo el fin de semana. Habrá partidas de títulos como Blood on the Clocktower, demostraciones de juegos de mesa modernos y torneos específicos, entre ellos el dedicado a La Fallera Calavera, uno de los juegos más emblemáticos vinculados a la cultura local.

La programación incluye demostraciones de juegos tan diversos como Pelusas, Rebel Princess, Exploding Kittens, Coup, Junk Art, Colour Brain, Wavelength, Wonderful World, Azul, Sagrada, Sushi Go, Calicó, That’s not a Hat y Kabuto Sumo, entre otros muchos. El objetivo es mostrar que el juego de mesa contemporáneo ofrece propuestas para todos los gustos y edades.

Otro de los atractivos de Joc&Rol son las 10 mesas dedicadas a prototipos, donde editoriales y creadores presentarán sus futuros lanzamientos. El público podrá probar estos juegos en fase de desarrollo y aportar sugerencias antes de su salida al mercado, lo que convierte este espacio en un auténtico laboratorio de ideas.

La organización cuenta con la colaboración de asociaciones lúdicas como Dreadnought, Roach Room, Valentia Ludika, Ars y Dracs i Espases, encargadas de dinamizar partidas y actividades, reforzando el carácter comunitario y participativo del área.

Creadores de contenido e influencers

Como novedad reciente, el Salón del Cómic de València incorpora un escenario específico para creadores de contenido e influencers, con la idea de reflexionar sobre el papel de la divulgación en redes sociales, podcasts y canales de vídeo dentro del ecosistema del cómic y la cultura pop.

Por este espacio pasarán perfiles como Paco Hernández; el canal Vivaermanga; el equipo de Es la hora de las tortas, representado por Gema Over; El diario de Kovacs, con David Monturiol; All4freak, José Miguel Navarro, Irina Sánchez y miembros de la asociación cultural Hanani Dango, además de los integrantes del podcast Tomos y grapas.

El escenario contará también con la participación de Bocadillos de tinta, que dinamizarán parte de la programación, y de Cacao y Canela, responsables de entrevistas y mesas redondas con profesionales del doblaje y otros ámbitos relacionados con la cultura popular.

La idea de este nuevo espacio es ofrecer un punto de encuentro directo entre influencers y sus comunidades, con sesiones de preguntas, debates y charlas en vivo durante todo el fin de semana. La organización aspira así a integrar la dimensión digital de la afición al cómic dentro de la estructura del propio Salón.

Con este enfoque, el certamen reconoce la relevancia de los creadores de contenido en la recomendación de lecturas, la difusión de novedades editoriales y la creación de comunidad en torno al cómic, el manga, el anime y otros formatos ligados al ocio friki.

Con todo este despliegue de autores, exposiciones, espacios temáticos, apoyo institucional y propuestas para públicos de todas las edades, el Salón del Cómic de València 2026 se reafirma como una cita clave del calendario cultural español. La combinación de cómic valenciano y talento internacional, lectura y juego, reflexión social y cultura pop convierte al pabellón 7 de Feria Valencia en un lugar donde conviven industria, aficionados y nuevas generaciones lectoras, dibujando un panorama optimista para el futuro del noveno arte en España y más allá.


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