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El escritor Brandon Sanderson, conocido por su universo Cosmere, ha vuelto a ser protagonista en el mundo del cine. Esta vez no por sus propias adaptaciones, sino por su defensa cerrada de una película que en su día fue un fracaso comercial: Speed Racer. En su podcast semanal, Sanderson sorprendió a los fans al asegurar que, sin ironía, le parece un 10 sobre 10.
La cinta, dirigida por las hermanas Wachowski, se estrenó en 2008 y fue recibida con críticas mixtas. Sin embargo, Sanderson sostiene que es una obra adelantada a su tiempo. «Son las hermanas Wachowski en su mejor momento», afirmó, y no dudó en calificarla como «un dibujo animado hecho en acción real… pero fantástica».
La opinión de Sanderson y el respaldo de IGN
El autor no se limitó a dar su nota, sino que también analizó las razones del fracaso. Según él, la película era «muy exagerada y muy simple», con un sistema moral poco complicado, pero eso es precisamente lo que la hace especial. La crítica de IGN en 2008 le dio un 9 sobre 10, casi perfecto, destacando que era «una obra maestra en su estilo». Esta coincidencia refuerza la visión de Sanderson.
La película, basada en el anime japonés Meteoro, adapta su estética de forma radical. Los coches no siguen las leyes de la física, los colores son saturados y el montaje es frenético. Todo ello contribuyó a que en su momento resultara extraña, pero con el tiempo ha encontrado un público que valora su audacia.
Fracaso en taquilla y segunda vida
A pesar de las buenas opiniones de algunos críticos, Speed Racer solo recaudó 94 millones de dólares en todo el mundo, frente a un presupuesto de 120 millones. Ese batacazo comercial fue histórico, pero no impidió que la película se convirtiera en objeto de culto. Sanderson no es el único que la reivindica; muchos fans la consideran una experiencia visual única.
La edición física ha ayudado a mantener viva la llama. Warner y Arvi lanzaron una edición coleccionista limitada en UHD 4K y Blu-ray, con Steelbook, libreto de 36 páginas, póster y postales. Aunque la tirada está casi agotada, todavía se pueden encontrar ejemplares en tiendas como Amazon o Fnac, lo que demuestra que hay demanda.
Un fenómeno que perdura
Dieciocho años después, Speed Racer sigue generando debate. La película ha pasado de ser un fracaso a un clásico de culto, y la opinión de Sanderson ha reavivado la conversación. Para él, es un ejemplo de cómo el cine puede arriesgar sin miedo a las convenciones. «Los raros éramos los demás», parece decir el tiempo.
En definitiva, la defensa de Sanderson no solo reivindica una película, sino también una forma de entender el cine como experimentación. Speed Racer no es perfecta, pero es inolvidable, y eso, para muchos, ya es suficiente.

