Isaac
La Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Zamora vuelve a ocupar la Plaza de la Constitución entre el 30 de octubre y el 15 de noviembre. La cita mantiene su apuesta por el centro urbano y reúne a libreros especializados en volúmenes descatalogados, rarezas y ejemplares de segunda mano. El público podrÔ recorrer las casetas en horario de mañana y tarde, con una oferta pensada tanto para coleccionistas como para lectores curiosos.
En esta edición, la programación cultural gana peso por primera vez y se coordina con el Ayuntamiento para acercar la literatura a distintos pĆŗblicos. La organización confĆa en que la respuesta sea buena y recuerda que la feria se ha consolidado como una parada habitual para quienes buscan libros difĆciles de encontrar. El ambiente de otoƱo y el paseo por el centro invitan a detenerse en cada puesto sin prisa.
Un paseo entre libros antiguos, descatalogados y de ocasión
Las casetas estarĆ”n atendidas por cinco libreros de Castilla y León y de Zamora, cuatro llegados de fuera y uno con sede en la ciudad. Sobre las mesas aparecen facsĆmiles, cómics, novelas de varios gĆ©neros, tebeos y cuentos, ademĆ”s de publicaciones vinculadas a la historia de la provincia. TambiĆ©n hay sitio para colecciones de libros y patrimonio cultural y ejemplares descatalogados que resultan complicados de localizar en librerĆas convencionales.
La oferta global ronda los 25.000 tĆtulos y precios desde tres euros, aunque algunas piezas de coleccionismo alcanzan cifras mĆ”s altas. Entre los volĆŗmenes hay obras de distintas Ć©pocas y temĆ”ticas, desde novelas y cómics hasta publicaciones antiguas y rarezas para aficionados. Hay quien llega buscando un tĆtulo concreto y quien simplemente ojea hasta que aparece una sorpresa.
Actividades culturales para todos los pĆŗblicos
El calendario arranca el domingo 1 de noviembre con narración oral a cargo de Mudanceras, que presentarĆ” Cuentos que no caducan a las 17.30 horas. La mĆŗsica y la poesĆa se cruzan el viernes 6 de noviembre en PĆ”ginas al viento, una propuesta de Marina DĆez y Paloma Rivero prevista para las 19.00 horas. Estas iniciativas buscan que la feria no sea solo un lugar de compra, sino tambiĆ©n un punto de encuentro alrededor de las letras.
El sÔbado 7 de noviembre, a las 18.00 horas, se celebrarÔ un taller de fanzines vinculado al mundo del libro y al comercio local, con la idea de que el resultado pueda tener continuidad en futuras actividades. Una semana después, el sÔbado 14 a la misma hora, habrÔ una sesión de scrapbooking para personalizar marcapÔginas, Ôlbumes y tarjetas. La colaboración del Consistorio se traduce en actividades y talleres para públicos diversos, desde familias con niños hasta aficionados a la ilustración o a la encuadernación creativa.
Horarios, precios y ambiente de feria
Las casetas abren de once a dos y de cinco a nueve hasta el 15 de noviembre, de modo que pueden visitarse a mediodĆa o despuĆ©s de la jornada laboral. Los precios arrancan en tres euros, una barrera de entrada baja que anima a probar tĆtulos de segunda mano y a descubrir autores que quizĆ” no se buscan en una librerĆa al uso. El paseo por la plaza permite comparar ejemplares, preguntar a los libreros y llevarse un recuerdo sin gastar demasiado.
La feria se presenta como una alternativa de ocio cultural en el centro y mantiene su apoyo al libro antiguo en un contexto en el que otras ciudades han dejado de organizar convocatorias similares o las han suspendido, como ha ocurrido en Salamanca. Esa continuidad se traduce en un movimiento de visitantes que combina a vecinos habituales con turistas y personas que se acercan por curiosidad. Para los libreros, el trato cercano y la posibilidad de encontrar ejemplares descatalogados siguen siendo los grandes atractivos.
La cita zamorana reúne hasta el 15 de noviembre libros antiguos, de ocasión y actividades culturales en la Plaza de la Constitución, con cinco libreros y una oferta que ronda los 25.000 ejemplares. El público puede acercarse en horario partido, encontrar precios desde tres euros y participar en talleres, recitales y sesiones de narración. Todo ello convierte la feria en una parada sencilla para lectores veteranos, familias y visitantes que quieran llevarse un libro a casa sin renunciar al paseo por el centro.

