4 tips para que te inicies en el camino de ser hechakuaa

admin_re

💜 Hoy se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora y es probable que como novio, marido, hermano, amigo, hijo no sabés cómo reconocer toooodooo el trabajo que hacemos las mujeres. Pero tranqui, en este video te dejamos 4 tips para que te inicies en el camino de ser hechakuaa!

 

🙌🏽 Porque en el amor valen las palabras, pero lo importante es resolver, porque amar es ser hechakuaa.

 

*Hechakuaa: darse cuenta.

 

🎬 Ficha Técnica

Guión: Romina Aquino

Edición: Noelia Armele

Diseño Visual: Jazmín Troche

Ilustraciones: Lorena Barrios

Conducción: Flavia Borja.

 

 


Ir a la fuente original

«Las mujeres indígenas somos trabajadoras»

admin_re

*Por Fátima E. Rodríguez 

 

El 8 de marzo también es de las mujeres indígenas. «Suelen decir que las personas indígenas no trabajamos y ese peso del prejuicio es mayor cuando se trata de las mujeres», dice en guaraní Antonia Parada. Ella es del Pueblo Guaraní Occidental. Tiene 71 años  y crió 15 hijos, 5 varones y 10 mujeres. Hasta ahora es una mujer fuerte que trabaja la tierra y cría animales en una zona difícil: el Chaco de Paraguay. 

 

«Estos son nuestros seguros. Si tenemos urgencias de salud, las vacas nos salvan», dice Antonia e interrumpe para señalar a uno de sus nietos que esa vaca a la que se está acercando no es mansa. Tiene algunas vacas de Brangus, Nelore y otras vacas más comunes. Desde el patio de su casa puede ver el piquete. Su marido, Pablo Barriento le apoya en todo.  

Ña Antonia en su plantación de kumandá (poroto).

«Existe una idea equivocada y no se ve el trabajo de las mujeres indígenas, pero quienes visitan nuestras comunidades pueden ver», dice. Antonia produce leche y queso. Tiene su kokué y cada nubecita es una esperanza de lluvia, una esperanza para las plantaciones.  «En el Chaco es difícil la agricultura, pero se trata de insistir y de mantener las semillas. Aquí plantamos algunas hortalizas y verduras en baldes y durante el verano las ponemos bajo la sombra de un árbol, cerca del agua para riego para que no se nos acabe. Después, cuando llueve volvemos a reproducir: perejil, cebollas, locotes y otras plantas forman parte de su pequeño semillar. También tenemos cerca de la chacra una parte de plantas medicinales: salvia, ka´arê, burrito, porque estos remedios los usamos todavía y no queremos perder», cuenta y explica que están preparando la tierra para la huerta comunitaria. 

 

Ña Antonia muestra su plantación.

«Ña Antonia» como la conocen, fue lideresa electa por su comunidad Macharety durante varios periodos. Macharety fue fundada el 24 de octubre de 1983 y está ubicada en el distrito de Mariscal Estigarribia, en el Chaco de Paraguay, cerca de la frontera con Bolivia.  De acuerdo a la Ley, en esta comunidad se les dio 100 hectáreas a cada familia y llegaron en medio de la nada. Cuando no hay sequía los conejos de monte «tapiti ka ́aguy», saltan y corren en las laderas del camino para llegar a la comunidad. «Hace 40 años, vivíamos mal y sólo vivíamos de los animales del bosque. Ahora, valoramos y está prohibido cazar a menos que sea una situación extrema de necesidad. Es un acuerdo que tenemos en la comunidad», cuenta.

 

«Todavía mantenemos nuestros bosques, pero también aprendimos a producir alimentos. Todo lo que conseguimos, desde nuestra tierra, nuestros bosques, la posibilidad de almacenar agua en la comunidad, todo es gracias a que nos organizamos las mujeres», dice. Antonia fue una de las primeras mujeres en ser lideresa de su comunidad en el Chaco.

 

«Ryguasu, vaca, ovecha. Ore Komunidadpe rejuhuta/ gallinas, vacas, ovejas. Todo esto vas a encontrar en nuestra comunidad», dice para insistir en el trabajo de las mujeres. «A veces, no hay mercado para lo que producimos, pero nos organizamos cuando las cosas no están bien, para tocar las puertas afuera de la comunidad. A pesar de que a veces, la sequía golpea mucho y en los últimos años,  hubo cambios extremos que mataron a nuestros animales y secaron nuestras plantaciones, nosotras no nos vamos a Asunción, no nos vamos a las ciudades, tratamos de organizarnos y quedarnos todavía. Ahora insistimos en tener abejas para producir miel pero también para que haya más plantas, porque las abejas ayudan a la polinización para que siga habiendo variedad en el bosque», dice.

 

Ña Antonia acababa de venir de capturar abejas reinas  junto a los técnicos de apicultura que asisten al proyecto que ahora beneficia a 25 familias en Macharety. 

 

ARETE GUASU: MANTENER LA CULTURA VIVA Y LA PAZ

 

Cuando les dieron 100 hectáreas para cada familia, fue una alegría. Pero vivir en el medio de la nada, no fue fácil. «Ahora ya tenemos electricidad y algunas familias ya tienen heladeras», cuenta orgullosa Antonia. 

 

Antonia es hija de Toribia Parada. Toribia y sus abuelos vivieron siempre en el Chaco y para ellos no existían las fronteras, pero la Guerra del Chaco (1932-1935) fue separando a la familia grande. «Todavía tengo parientes en Bolivia», cuenta.  Un grupo se quedó en Puerto Casado, otro en Pedro P. Peña. La niña Antonia ya creció en la ciudad de Filadelfia, cuyo territorio tampoco pertenecía a los indígenas, porque el Estado Paraguayo había dado a los menonitas.  Macharety,  se refiere a una planta medicinal «machare» que servía para curar dolencias. A pesar de deambular por varios lugares, Toribia siempre enseñó a Antonia la danza y la chicha de los guaraníes para celebrar la alegría de la cosecha y agradecer por los alimentos a la naturaleza. 

 

Cada inicio de año, las mujeres se reúnen en la casa de Antonia para preparar los vestuarios y la danza para el «Kandavare», la danza del Areté Guasú, que son tres días de celebraciones en todas las comunidades indígenas guaraníes para celebrar la cosecha.. Para esos días, también la receta más rica del  «Kaguĩ», la chicha que se hace del «avati» es la de Antonia. Ella cuenta que se debe hervir el maíz durante 3 días para lograr una buena fermentación.  

 

Seguimos plantando porque queremos conservar nuestras charatas, nuestros conejos, nuestros venados. Seguimos plantando porque así también además de comer maíz, zapallo, andai, podemos criar gallinas, ovejas y otros animales, porque tener animales no es nada fácil en el Chaco”, cuenta.

 

ÑA ANTONIA MEMBY

 

Angelina recorriendo comunidades con un grupo de cineastas.

De los 15 hijos que tuvo Antonia,  11 estudiaron y fueron a la universidad. Antonia no sabe leer y escribir pero se ocupó de que sus hijos no repitan su historia. Angelina es una de sus hijas. Ella estudió una tecnicatura en salud ambiental en Bolivia y ahora está a punto de terminar la carrera de Relaciones Internacionales. Actualmente desde la  “Organización de Mujeres Indígenas Guaraníes (OMIG)” es coordinadora de un proyecto binacional  “Sumando fuerzas, mujeres indígenas de Paraguay y de Bolivia”,  apoyado por el Foro Internacional de Mujeres Indígenas. Angelina logró formar un equipo completo de profesionales indígenas que llevan adelante el proyecto. 

 

***

Fátima Rodríguez.

Periodista y comunicadora independiente. Es egresada de la Universidad Nacional de Asunción (UNA). Colaboradora de varias organizaciones indígenas y campesinas.


Ir a la fuente original

Menos trabajo, más enfermedades y muerte: mujeres indígenas piden acciones frente a crisis climática

admin_re

*Por Noelia Díaz Esquivel

Edición: Flavia Borja

 

Las mujeres indígenas sufren las consecuencias de la crisis climática de distintas formas: mortandad de peces; escasez de agua, de alimento y de materia prima para sus artesanías; aumento de enfermedades, pérdidas de embarazos y malformaciones de bebés. Por eso, en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora , exigen al Estado paraguayo educación ambiental y protección de los bosques. 

 

 

«Sobrevivimos entre la sequía extrema o la inundación y cada vez es más difícil el trabajo y la vida de las mujeres», cuenta Cintia Dávalos, de la comunidad Abizai del Pueblo Manjui. Dávalos explica que en tiempos de sequía deben acarrear desde fuentes lejanas el agua y cuando hay inundación, ésta destruye sus alimentos. 

 

Cintia Dávalos, de la comunidad Abizai del Pueblo Manjui.

Y no solo hay problemas con los alimentos en la tierra. En varias comunidades como la de Puerto Esperanza del Chaco paraguayo, se observa cada vez más mortandad de peces, producto de la contaminación.

 

«En Puerto Esperanza, en el Chaco, la mortandad de peces en el Río Paraguay afecta a las mujeres, porque ese es nuestro alimento y también muchas mujeres son pescadoras», afirma María Romero, del Pueblo Chamacoco.

 

Por su parte, Dominga Maciel, enfermera indígena, denunció que «la salud de las mujeres se ve afectada por los cambios en el ambiente. Ahora tenemos muchas embarazadas que pierden a sus bebés o nacimientos de bebés con malformaciones. Tenemos muchos casos de cáncer que antes no teníamos en las personas indígenas»

Dominga Maciel, enfermera indígena.

 

Agregó que los alimentos que se consumen dejaron de ser nutritivos y, por otra parte, refirió que el cambio climático afecta el acceso de las mujeres al trabajo, porque ya no tienen materia prima para sus artesanías, principal fuente de ingresos para ellas.

 

Lauretina Santacruz , artesana nivaché da fe de lo que dice Dominga. Ellas trabajan con la fibra de caraguatá para la realización de sus artesanías, pero actualmente su trabajo se ve directamente afectado por la sequía como por las inundaciones. Cuando no hay lluvias no se puede extraer la fibra de caraguatá porque está quebradiza, y cuando hay inundaciones la planta se pudre. Ambas situaciones afectan su economía y la de sus familias.

 

Lauretina Santacruz , artesana nivaché.

“Para la mujer su fuente de trabajo es la materia prima, que es el Caraguatá, que sacan del monte y ahora que hay tanta deforestación las mujeres van mucho más lejos en busca de la planta. El bosque es nuestro supermercado, porque de ahí extraemos la comida, nuestra materia prima y nuestra farmacia, porque de ahí también obtenemos medicinas naturales que usamos para nuestra salud”, explicó Laurentina, que como las demás citadas, es parte de Articulación de Mujeres Indígenas de Paraguay (MIPY).

 

Educación Ambiental y protección de los bosques

 

Desde Mipy, organización que agrupa a mujeres de 18 de los 19 pueblos indígenas de Paraguay, se organizan para exigir respuestas del Estado en torno a lo que están enfrentando en sus territorios.

 

Exigen la protección de los remanentes de bosques en las comunidades indígenas y el acceso a educación ambiental no solo para sus comunidades, sino también para la ciudadanía en general. 

 

En ese marco, ellas mismas están organizando talleres de formación que se realizarán el Chaco Paraguayo en alianza con el Ministerio del Medio Ambiente (MADES), sin embargo, este es solo uno, de los muchos  y urgentes pasos que debe dar el Estado para garantizar el derecho a la salud, la alimentación, el trabajo y la vida de las mujeres indígenas.

 

*𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢𝘭 𝘧𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘥𝘦𝘭 proyecto 𝘝𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘈𝘤𝘤𝘪ó𝘯 𝘊𝘭𝘪𝘮á𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘑𝘶𝘴𝘵𝘢 (𝘝𝘈𝘊), 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘞𝘞𝘍-𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘺 𝘍𝘶𝘯𝘥𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘈𝘷𝘪𝘯𝘢.⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣


Ir a la fuente original

VAC ofrece becas para tesistas

admin_re

En el marco del proyecto Voces para la Acción Climática Justa, implementada en Paraguay por WWF-Paraguay y Fundación Avina, se lanzó la convocatoria para tesistas de grado, maestrías o doctorados cuyos trabajos de tésis, estén enfocados en fomentar la generación y difusión de información del ámbito socioambiental en la Región Occidental del país.

 

El proyecto Voces para la Acción Climática Justa (VAC), busca amplificar las voces de ciudadanas y ciudadanos menos escuchados en particular, y de la sociedad civil en general en el debate público sobre la crisis climática. Con el objetivo de lograr una transición justa e inclusiva hacia un futuro sostenible y resiliente al cambio climático. 

 

En el marco de este proyecto se otorgará apoyo a tesistas de grado, maestrías o doctorados para fomentar la generación y difusión de información del ámbito socioambiental en la Región Occidental del país. Si bien el llamado está centrado en la Región Occidental, se podrán considerar investigaciones en otras regiones sobre las mismas temáticas, que justifiquen adecuadamente el vínculo con el proyecto o cuya escala sea de relevancia nacional.

 

El periodo de postulación será desde el 28 de febrero hasta el 30 de abril del 2024 a las 23:59h. 

 

Podés acceder a la información completa a través de los siguientes link:

 

Web: https://bit.ly/3UXrvNH

Facebook: https://www.facebook.com/photo/?fbid=827006969470820&set=a.487208596783994

LinkedIn: https://www.linkedin.com/posts/wwf-paraguay_juntosesposible-activity-7168696194825609216-PRET?utm_source=share&utm_medium=member_desktop

Twitter: https://twitter.com/WWFpy/status/1763209639355621771

 

*𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢𝘭 𝘧𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘥𝘦𝘭 proyecto 𝘝𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘈𝘤𝘤𝘪ó𝘯 𝘊𝘭𝘪𝘮á𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘑𝘶𝘴𝘵𝘢 (𝘝𝘈𝘊), 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘞𝘞𝘍-𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘺 𝘍𝘶𝘯𝘥𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘈𝘷𝘪𝘯𝘢.⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣


Ir a la fuente original

¿Sabías que tu mamá es una emprendedora?

admin_re

 

🤔 ¿Sabías que tu mamá es una emprendedora? Así es, ella es jefa de hogar y siempre se encargó de gestionar la comida rica, la ropa limpia, la sala ordenada, la cama hecha. 

 

💰 Con cero presupuesto y ningún empleado lo hizo todo con amor, pero postergando muchos de sus sueños.

 

Si pudiéramos ponerle precio nos daríamos cuenta que su aporte suma mucho más que sectores como la agricultura y la ganadería. ❤ Por eso en el mes del amor sería genial que cada miembro asuma su responsabilidad como socio de ese emprendimiento que es la familia.

 

¡Todas y todos podemos colaborar porque amar es ser hechakuaa!

 

🙌🏽¿Ya decidiste de qué te vas a encargar hoy en tu casa?

 

*Hechakuaa: darse cuenta.

 

🎬 Ficha Técnica

Guión: Romina Aquino

Edición: Noelia Armele 

Diseño Visual: Jazmín Troche

Ilustraciones: Lorena Barrios

Conducción: Flavia Borja.


Ir a la fuente original