Demócratas instan a Biden retirar cargos contra Julián Assange

Varios demócratas estadounidenses en la Cámara escribieron una carta pidiendo la liberación inmediata del cofundador de WikiLeaks, Julián Assange #julianassange #americalatina #america #noticias #libertad #libertaddeprensa #libertaddeexpresión #wikipedia #Wikileaks #shortsfeed #shorts #shortsyoutube #shortsvideo #assangecase #assange

Las mejores adivinanzas para niños con las que entretenerlos

Encarni Arcoya

Adivinanzas para niños

¿Quieres divertir a los más pequeños con adivinanzas para niños? Son una forma de ayudarles a pensar y a aplicar la lógica, además de que ellos disfruten de un rato agradable.

Pero, ¿te sabes muchas adivinanzas? Hemos hecho una recopilación de Internet para que tengas suficientes para que los niños se cansen de ellas. ¿Por qué no les echas un vistazo? Ten en cuenta que, antes de mirar la solución, tú deberías ser capaz de saber la respuesta. ¿O se te resistirá alguna?

Las mejores adivinanzas para niños

Niños leyendo

A continuación tienes un listado amplio de adivinanzas para niños. Hay desde las más sencillas a aquellas que son más complicadas para que puedas coger las que más te interesen en base a la edad de los niños. Así podrás poner varias a los más pequeños.

Siempre mirando al sol

y no soy un caracol.

Giro y giro sin fin

y no soy un bailarín.

Respuesta: El girasol.

Redondo soy y es cosa anunciada. Si estoy a la derecha algo valgo, pero a la izquierda soy nada. ¿Cuál número soy?

Respuesta: El cero.

De celda en celda voy, pero presa no estoy.

Respuesta: La abeja.

Blanca por dentro, verde por fuera. Si no sabes, espera.

Respuesta: La pera.

Suelo ir de mano en mano, hojas tengo y no soy flor, y aun teniendo muchas letras no soy de nadie deudor.

Respuesta: El libro.

Es liso como una tabla, es negro como el carbón, pero se llena de blanco para darnos la lección.

Respuesta: La pizarra.

Una letra alta y delgada es. La luna y el sol la llevan, pero en el aire no la ves. ¿Qué es?

Respuesta: La letra L.

¿Qué se moja más mientras te seca?

Respuesta: La toalla.

Tiene dientes, pero no puede comer. ¿Qué es?

Respuesta: El ajo o el peine.

La A ama, La B besa, la C reza…¿Qué fruta es?

Respuesta: La cereza.

Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.

Respuesta: El teléfono.

Soy roja como un rubí y luzco pintitas negras; me encontrarás en el jardín, en las flores o en las hierbas.

Respuesta: La mariquita.

En la tierra te sembraron,

las aves te desearon,

cuando estuviste dorado

los hombres te segaron.

Respuesta: El trigo.

¿Qué cosa es que cuanto más le quitas más grande es?

Respuesta: Un agujero.

Van siempre en la sopa, pero nunca has de comerlos.

Respuesta: El plato y la cuchara.

Es tan grande como un pepino, y tiene barbas como un señor digno.

Respuesta: La mazorca.

Si la tienes, la buscas; si no la tienes ni la buscas ni la quieres.

Respuesta: La pulga.

No tengo ojos, orejas ni pies, y jamás sabrás si voy del derecho o del revés.

Respuesta: El gusano.

Adivinanzas para niños un poco más complicadas

Lectura con preguntas para niños

Tengo agujas pero no sé coser, tengo números pero no sé leer, las horas te doy, ¿sabes quién soy?

Respuesta: El reloj.

Son cinco hermanos, ni se ven ni se oyen, pero no se pueden separar ¿qué son?

Respuesta: Los dedos de la mano.

Sábana blanca tendida: hormiguitas negras le bailan encima.

Respuesta: La hoja de papel.

Vengo y voy, voy y vengo dejando blanco lo que era negro.

Respuesta: La goma de borrar.

Si en mi espalda te miras no te verás; si me ves por delante, resplandecerás.

Respuesta: El espejo.

Hago con mimo mi casa en techos, rincones y ramas. Si las moscas se despistan, las suelo dejar atrapadas.

Respuesta: La araña.

Somos amarillas, verdes y coloradas. Roja era la que llevaba una famosa bruja encantada.

Respuesta: La manzana.

Me acerco a ti por primera vez para limpiarte. Si me vuelves a coger podré ensuciarte.

Respuesta: El pañuelo.

Aunque no tiene pies, sabe muy bien correr. Si llega deprisa al mar, las olas saltan sin cesar.

Respuesta: El viento.

Soy de cristal y casi siempre pequeña. Me gusta alumbrar una buena cena.

Respuesta: La bombilla.

Mi nombre de un emperador viene. Cuando por fin llego, vacaciones tienes

Respuesta: Agosto.

Siempre te persigo y copio todos tus movimientos, pero jamás podrás tocarme ni atraparme. ¿Qué soy?

Respuesta: La sombra.

Siempre te responde aunque nunca te dirá nada nuevo.

Respuesta: El eco.

Te la digo, te la digo, te la vuelvo a repetir, te la digo veinte veces y no me la sabes decir. ¿Qué es?

Respuesta: La tela.

Desde el lunes hasta el viernes soy la última en llegar, el sábado soy la primera y el domingo a descansar. ¿Quién soy?

Respuesta: La letra S.

Lo tomas, pero no lo puedes llevar. Solo te digo eso, a ver si lo puedes acertar.

Respuesta: el sol.

Son 28 caballeros de espaldas negras y lisas; delante, todo agujeros, por dominar se dan prisa.

Respuesta: El dominó.

Dos abanicos que danzan todo el día sin parar; y cuando por fin te duermas quietecitos quedarán.

Respuesta: Las pestañas.

Con mi cara roja,

con mi ojo negro

y con mi vestido verde

a todo el campo alegro.

¿Quién soy?

Respuesta: La amapola.

Vas en un camión con un avión delante y un caballo detrás. ¿Dónde estás?

Respuesta: En un tiovivo.

Tiene un gran tamaño, memoria famosa, piel dura y la nariz más grande que pueda haber en el mundo.

Respuesta: El elefante.

Tengo muchos corazones, pero ningún órgano más. ¿Qué soy?

Respuesta: Una baraja de cartas.

Es mío, pero lo utilizan habitualmente los demás.

Respuesta: El nombre.

Hay un animal que, después de morir, gira alrededor de su eje unas 200 veces. ¿Cuál es?

Respuesta: El pollo asado.

En el cielo brinco y vuelo. Me encanta subir, flotar y lucir mi pelo.

Respuesta: La cometa.

Se viste el cielo de luces en cascada de colores, para alegrar en la noche a los que están más tristones.

Respuesta: Los fuegos artificiales.

¿Qué cosa silba sin labios, corre sin pies, te pega en la espalda y aún no lo ves?

Respuesta: El viento.

Doce señoras. Todas con medias y sin zapatos. ¿De qué hablamos?

Respuesta: Las horas.

Dos personas nacen en el mismo momento, pero no tienen la misma fecha de nacimiento. ¿Cómo puede ser?

Respuesta: Han nacido en zonas horarias diferentes.

Si lo tengo, no lo comparto. Si la comparto, no lo tengo. ¿Qué es?

Respuesta: Un secreto.

¿Qué hay en el centro de París?

Respuesta: La R.

Como ves, hay muchas adivinanzas para niños. Seguro que les divierte pensar en lo que puede ser. Y pasar un rato agradable mientras adivinan. ¿Te imaginas ponerle una adivinanza todos los días para despertar su mente? ¿Qué opinas?

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Lawmakers around the world call on AG Merrick Garland to drop charges against Julian Assange

CourageA

U.S. letter | UK letter | Australian letter | Mexican letter April 11, 2023  — Seven U.S. policymakers, led by Michigan Representative Rashida Tlaib, have cosigned a joint letter to […]
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AMLO, gobiernos anteriores al servicio de pandillas

El actual presidente mexicano Andres Manuel Lopez Obrador, AMLO se pronuncia otra vez mas contra la corrupción en gobiernos anteriores. Lo hace con una sencillez que cautiva a millones de mexicanos y latinoamericanos. #mexico #méxico #mexicocity #shortsfeed #shorts #shortsyoutube #amlo #america #americalatina #americacentral #bolivia #peru

La historia y las historias de las librerías madrileñas

Quedan menos de dos semanas para que celebremos un nuevo Día del Libro y la Casa del Lector de Matadero Madrid, impulsada por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, nos propone anticiparnos a esa festividad de la mano de unas jornadas destinadas a los profesionales de las librerías, y también al público lector general, dedicadas a la labor y los retos que afrontan quienes se encuentran al frente de algunos de los establecimientos emblemáticos de la capital y de otros europeos.
Los encuentros tendrán lugar del 17 al 20 de abril, en horario de mañana y tarde: las actividades matutinas se orientan sobre todo a la esfera profesional de las librerías, al personal con formación especializada en este ámbito y a las reuniones participativas para la construcción de propuestas, mientras que, después del mediodía, el Auditorio de la Casa se abrirá a todos los interesados en adentrarse en el mundo librero.
Así, el 17 de abril por la mañana, tras la inauguración del ciclo a cargo de responsables del Ayuntamiento de Madrid, el Gremio de librerías y la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, tendrá lugar una sesión de formación a cargo de Eva Montero, experta en marketing digital. Impartirá el taller Enamorar a los clientes en Internet, destinado a mejorar los conocimientos en comunicación y publicidad aplicados a los contenidos de las librerías. A continuación, se desarrollará la sesión de trabajo Literatura, librerías y turismo en Madrid, en la que representantes de las librerías de la capital y de departamentos municipales centrados en la promoción cultural y la promoción turística invitarán a los asistentes a rutas por los distritos de Madrid, estableciendo vínculos entre esas librerías y otros espacios culturales y gastronómicos.
El día 18, serán profesionales de las librerías de la ciudad y de editoriales, asociaciones y la red de bibliotecas quienes ofrezcan el encuentro Sinergias para librerías de cómics, sobre las posibles dinámicas de mercado de ese género en crecimiento y, a continuación, Javier Iglesia impartirá un taller de introducción en el uso del gestor de contenidos WordPress y sobre el aprovechamiento de Google Analytics para potenciar la presencia de estas empresas en las búsquedas que los usuarios efectúan en Internet.
Ya el 19 de abril estrenará el día Lorenzo Soto, explicando cómo hacer el propio negocio más visible o atrayente en redes, con el asesoramiento de instagramers, en el curso Comprender a la generación Z y cómo se convierten en clientes de las librerías; a continuación, profesionales de las librerías de Madrid, de asociaciones y de otras administraciones públicas de España y de Europa debatirán sobre las políticas de apoyo al sector librero, en torno a qué aspectos de esos reglamentos funcionan y cuáles no. La última sesión de trabajo profesional, el 20 de abril, tendrá por título Sand-box para las librerías y abordará la la preparación de un prototipo para las tiendas de libros del futuro.
Algunas de estas actividades requieren inscripción previa, que puede realizarse en la web de Matadero.
En cuanto a los encuentros de las tardes, abiertos como decíamos a todos, comenzarán con el acto Historias de librerías: las librerías cercanas, en el que quienes nos atienden en El Buscón, Jarcha, Miraguano, Muga y Kirikú conversarán sobre las comunidades lectoras estables que han construido en torno a sus centros y sobre la importancia de contar con una librería cerca de casa. Será el 17 de abril; al día siguiente, llegará el turno de los responsables de Dykinson, Pérgamo, Tipos Infames, Méndez y Liberespacio, que, en Historias de librerías: cada librería es una historia, hablarán de la especialización en fondos y en públicos.
El día 19 se celebrará el centenario de la apertura en Gran Vía de la Casa del Libro, y se charlará sobre las librerías de referencia en Europa, en una sesión en la que participarán la firma española y Atheneum Boekhandel (Amsterdam), y cerrarán el programa Antonio Machado, Ler Devagar (Lisboa), Marcial Pons y Hoepli (Milán); podremos profundizar en sus respectivas andaduras y en cómo ha evolucionado en esas ciudades la cultura lectora.
Toda la información y los horarios de cada cita pueden consultarse aquí: www.mataderomadrid.org

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Moncloa se pone de perfil ante la nueva visita de Juan Carlos I a España

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El rey Juan Carlos I visitará la localidad gallega de Sanxenxo en unas semanas. La noticia se conoció este lunes y desde el Gobierno de Pedro Sánchez la actitud de momento es evitar entrar en el viaje del rey emérito. Así lo ha mostrado este martes la portavoz del Ejecutivo, Isabel Rodríguez, durante la rueda de prensa habitual celebrada en Moncloa tras el Consejo de Ministros. Hasta en tres ocasiones se la ha preguntado a Rodríguez y las respuestas no han variado: “El Gobierno no tiene nada que comentar al respecto”.

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LA CRÍTICA DE NOAM CHOMSKY A CHATGPT

“Resulta a la vez cómico y trágico, como podría haber señalado Borges, que tanto dinero y atención se concentren en algo tan insignificante, algo tan trivial comparado con la mente humana, que a fuerza de lenguaje, en palabras de Wilhelm von Humboldt, puede hacer un “uso infinito de medios finitos”, creando ideas y teorías de alcance universal.” Noam Chomsky

Por: Noam Chomsky

Jorge Luis Borges escribió una vez que vivir en una época de grandes peligros y promesas es experimentar tanto la tragedia como la comedia, con “la inminencia de una revelación“ para entendernos a nosotros mismos y al mundo. En la actualidad, los avances supuestamente revolucionarios de la inteligencia artificial son motivo tanto de preocupación como de optimismo. Optimismo porque la inteligencia es el medio con el que resolvemos los problemas. Preocupación porque tememos que la cepa de la inteligencia artificial más popular y de moda (el aprendizaje automático) degrade nuestra ciencia y envilezca nuestra ética al incorporar a nuestra tecnología una concepción fundamentalmente errónea del lenguaje y el conocimiento.

ChatGPT de OpenAI, Bard de Google y Sydney de Microsoft son maravillas del aprendizaje automático. A grandes rasgos, toman enormes cantidades de datos, buscan patrones en ellos y se vuelven cada vez más competentes a la hora de generar resultados estadísticamente probables, como un lenguaje y un pensamiento de apariencia humana. Estos programas han sido elogiados por ser los primeros destellos en el horizonte de la inteligencia artificial general, ese momento tan profetizado en el que las mentes mecánicas superan a los cerebros humanos no solo cuantitativamente en términos de velocidad de procesamiento y tamaño de memoria, sino también cualitativamente en términos de perspicacia intelectual, creatividad artística y cualquier otra facultad distintiva del ser humano.

Ese día llegará, pero aún no ve la luz, al contrario de lo que se lee en titulares hiperbólicos y se calcula mediante inversiones insensatas. La revelación borgesiana de la comprensión no se ha producido ni se producirá —y, en nuestra opinión, no puede producirse— si los programas de aprendizaje automático como ChatGPT siguen dominando el campo de la inteligencia artificial. Por muy útiles que puedan ser estos programas en algunos ámbitos concretos (pueden ser útiles en la programación informática, por ejemplo, o para sugerir rimas para versos ligeros), sabemos por la ciencia de la lingüística y la filosofía del conocimiento que difieren en gran medida de la manera en que los seres humanos razonamos y utilizamos el lenguaje. Estas diferencias imponen limitaciones significativas a lo que estos programas pueden hacer, codificándolos con defectos imposibles de erradicarse.

Resulta a la vez cómico y trágico, como podría haber señalado Borges, que tanto dinero y atención se concentren en algo tan insignificante, algo tan trivial comparado con la mente humana, que a fuerza de lenguaje, en palabras de Wilhelm von Humboldt, puede hacer un “uso infinito de medios finitos”, creando ideas y teorías de alcance universal.

A diferencia de ChatGPT y sus similares, la mente humana no es una pesada máquina estadística de comparación de patrones, que se atiborra de cientos de terabytes de datos y extrapola la contestación más probable en una conversación o la respuesta más probable a una pregunta científica. Por el contrario, la mente humana es un sistema sorprendentemente eficiente e incluso elegante que funciona con pequeñas cantidades de información; no busca inferir correlaciones brutas entre puntos de datos, sino crear explicaciones.

Por ejemplo, un niño pequeño que aprende un idioma está desarrollando (de manera inconsciente, automática y rápida a partir de datos minúsculos) una gramática, un sistema increíblemente sofisticado de principios y parámetros lógicos. Esta gramática puede entenderse como una expresión del “sistema operativo” innato, instalado en los genes, que dota a los seres humanos de la capacidad de generar frases complejas y largos hilos de pensamiento. Cuando los lingüistas intentan desarrollar una teoría de por qué una lengua determinada funciona como lo hace (“¿Por qué se consideran gramaticales estas frases y no aquellas?”), están construyendo consciente y laboriosamente una versión explícita de la gramática que el niño construye por instinto y con una exposición mínima a la información. El sistema operativo del niño es completamente distinto al de un programa de aprendizaje automático.

De hecho, estos programas están estancados en una fase prehumana o no humana de la evolución cognitiva. Su defecto más profundo es la ausencia de la capacidad más crítica de cualquier inteligencia: decir no solo lo que es el caso, lo que fue el caso y lo que será el caso —eso es descripción y predicción—, sino además lo que no es el caso y lo que podría y no podría ser el caso. Esos son los ingredientes de la explicación, la marca de la verdadera inteligencia.

A continuación, un ejemplo. Supongamos que sostienes una manzana en la mano. Ahora deja caer la manzana. Observas el resultado y dices: “La manzana se cae”. Esa es una descripción. Una predicción podría ser la frase: “La manzana se caerá si abro la mano”. Ambas son valiosas y ambas pueden ser correctas. Pero una explicación es algo más: incluye no solo descripciones y predicciones, sino también conjeturas contrafactuales como “cualquier objeto de este tipo caería”, más la cláusula adicional “debido a la fuerza de la gravedad” o “debido a la curvatura del espacio-tiempo” o lo que sea. Eso es una explicación causal: “La manzana no habría caído de no ser por la fuerza de la gravedad”. Eso es pensar.

El talón de Aquiles del aprendizaje automático son la descripción y la predicción; no plantea ningún mecanismo causal ni leyes físicas. Por supuesto, cualquier explicación de tipo humano no es necesariamente correcta; somos falibles. Pero esto es parte de lo que significa pensar: para tener razón, debe ser posible equivocarse. La inteligencia no solo consiste en hacer conjeturas creativas, sino también críticas creativas. El pensamiento al estilo humano se basa en explicaciones posibles y corrección de errores, un proceso que limita poco a poco las posibilidades que pueden considerarse racionalmente (como le dijo Sherlock Holmes al Dr. Watson: “Cuando hayas eliminado lo imposible, lo que quede, por improbable que sea, debe ser la verdad”).

Pero ChatGPT y programas similares, por diseño, son ilimitados en lo que pueden “aprender” (es decir, memorizar); son incapaces de distinguir lo posible de lo imposible. A diferencia de los humanos, por ejemplo, que estamos dotados de una gramática universal que limita los idiomas que podemos aprender a aquellos con un cierto tipo de elegancia casi matemática, estos programas aprenden idiomas humanamente posibles y humanamente imposibles con la misma facilidad. Mientras que los humanos estamos limitados en el tipo de explicaciones que podemos conjeturar a nivel racional, los sistemas de aprendizaje automático pueden aprender tanto que la Tierra es plana como que es redonda. Se limitan a negociar con probabilidades que cambian con el tiempo.

Por esta razón, las predicciones de los sistemas de aprendizaje automático siempre serán superficiales y dudosas. Como estos programas no pueden explicar las reglas de la sintaxis de la lengua inglesa, por ejemplo, pueden predecir, erróneamente, que la frase “John is too stubborn to talk to” significa que Juan es tan terco que no habla con nadie (en lugar de que es demasiado terco como para razonar con él). ¿Por qué un programa de aprendizaje automático predeciría algo tan extraño? Porque podría establecer una analogía en el patrón que infirió a partir de frases como “John ate an apple” (Juan se comió una manzana) y “John ate” (Juan comió), en el que esta última significa que Juan comió algo. El programa bien podría predecir que, como la frase “John is too stubborn to talk to Bill” (Juan es demasiado terco para hablar con Bill) es similar a “John ate an apple” (Juan se comió una manzana), “John is too stubborn to talk to” (Juan es demasiado terco para hablar) sería similar a “John ate” (Juan comió). Las explicaciones correctas de lenguaje son complicadas y no pueden aprenderse simplemente macerándolas en macrodatos.

Sin ninguna lógica, algunos entusiastas del aprendizaje automático parecen estar orgullosos de que sus creaciones puedan generar predicciones “científicas” correctas (digamos, sobre el movimiento de cuerpos físicos) sin recurrir a explicaciones (que impliquen, por ejemplo, las leyes del movimiento y la gravitación universal de Newton). Pero este tipo de predicción, incluso cuando tiene éxito, es pseudociencia. Aunque es cierto que los científicos buscan teorías que tengan un alto grado de corroboración empírica, como señaló el filósofo Karl Popper: “No buscamos teorías altamente probables, sino explicaciones; es decir, teorías poderosas y altamente improbables”.

La teoría de que las manzanas caen al suelo porque ése es su lugar natural (el punto de vista de Aristóteles) es posible, pero solo invita a plantearse más preguntas (¿por qué el suelo es su lugar natural?) La teoría de que las manzanas caen a la tierra porque la masa curva el espacio-tiempo (opinión de Einstein) es altamente improbable, pero en realidad te dice por qué caen. La verdadera inteligencia se demuestra en la capacidad de pensar y expresar cosas improbables pero lúcidas.

La verdadera inteligencia también es capaz de pensar moralmente. Esto significa ceñir la creatividad de nuestras mentes, que de otro modo sería ilimitada, a un conjunto de principios éticos que determinen lo que debe y no debe ser (y, por supuesto, someter esos mismos principios a la crítica creativa). Para ser útil, ChatGPT debe ser capaz de generar resultados novedosos; para ser aceptable para la mayoría de sus usuarios, debe mantenerse alejado de contenidos moralmente censurables. Pero los programadores de ChatGPT y otras maravillas del aprendizaje automático batallan, y seguirán haciéndolo, para lograr este tipo de equilibrio.

En 2016, por ejemplo, el chatbot Tay de Microsoft (precursor de ChatGPT) inundó el internet de contenidos misóginos y racistas, tras haber sido contaminado por troles cibernéticos que lo llenaron de datos de adiestramiento ofensivos. ¿Cómo resolver el problema en el futuro? Al carecer de capacidad para razonar a partir de principios morales, los programadores de ChatGPT restringieron de manera burda la posibilidad de aportar algo novedoso a los debates controvertidos; es decir, importantes. Se sacrificó la creatividad por una especie de amoralidad.

Consideremos el siguiente intercambio que uno de nosotros (Watumull) mantuvo hace poco con ChatGPT sobre si sería ético transformar Marte para que pudiera albergar vida humana:

Nótese, a pesar de todo el pensamiento y lenguaje en apariencia sofisticados, la indiferencia moral nacida de la falta de inteligencia. Aquí, ChatGPT exhibe algo parecido a la banalidad del mal: plagio, apatía y obviedad. Resume los argumentos estándar de la literatura mediante una especie de superautocompletado, se niega a adoptar una postura sobre lo que sea, alega no solo ignorancia sino falta de inteligencia y, en última instancia, se defiende con un “solo cumplía órdenes”, trasladando la responsabilidad a sus creadores.

En resumen, ChatGPT y sus afines son constitutivamente incapaces de equilibrar la creatividad con la restricción. O bien generan de más (produciendo tanto verdades como falsedades, respaldando decisiones éticas y no éticas por igual) o generan de menos (mostrando falta de compromiso con cualquier decisión e indiferencia ante las consecuencias). Dada la amoralidad, la falsa ciencia y la incompetencia lingüística de estos sistemas, solo podemos reír o llorar ante su popularidad.

Este artículo apareció originalmente en The New York Times.