by alguien | Jul 4, 2025 | Cultural |
El 7 de agosto de 1997, la revista Nature publicó un estudio que supuso el lanzamiento a la fama (científica) de la joven Suzanne Simard y el auge en la investigación sobre las redes de micorrizas, que serían bautizadas como Wood Wide Web: esta investigadora canadiense de ecología forestal, ligada a la Universidad de British Columbia, descubrió que los árboles del bosque están conectados por una red de dichas micorrizas, una asociación simbiótica entre hongos y raíces de plantas. Las hifas o filamentos de los hongos movilizan y transportan los nutrientes minerales del suelo hasta las raíces de las plantas, mientras que el hongo recibe a cambio hidratos de carbono fotosintetizados. De esa manera, a través de las tramas de micorrizas, los árboles quedan integrados en un tejido subterráneo que contribuye a la subsistencia del ecosistema forestal: en un único bosque, un solo árbol puede estar enlazado con centenares de ejemplares de su especie para compartir nitrógeno, agua, carbono y fósforo.
Interesado por la comunicación entre estos seres vivos, el artista madrileño David Vimar ha creado una serie, El Bosque, en la que quiso dotar de simbolismo a las capacidades de comunicación, de recogida de información, de memoria y de relación entre las plantas. Lejos de explorarlas como organismos inanimados, como suelen ser consideradas, buscó abordarlas como estructuras dotadas de diversas habilidades sociales, siendo una de las principales su capacidad de compenetración con el entorno y de intercambio de información. Las piezas escultóricas que integran ese conjunto están provistas de esa materia orgánica, de troncos y cortezas de arboles vivos y muertos que impregnan todas sus propiedades bajo el efecto de la forma, mientras que la elección del monocolor en los cuadros actúa como foco de atención sobre las cualidades materiales de las superficies, del mismo modo naturales.
Nos impulsaba ese trabajo, en definitiva, a indagar en nuestro poder comunicativo dentro de una sociedad, a partir de creaciones que conversan entre sí como unidad simbólica del poder de interconexión de nuestros bosques.
David Vimar. Raíces de un diálogo. CEART Fuenlabrada
David Vimar. Raíces de un diálogo. CEART Fuenlabrada
Parte de ese proyecto forma parte de la nueva muestra de Vimar en la Sala C Verde del CEART de Fuenlabrada, llamada “Raíces de un diálogo” y formada por piezas planteadas como unidades metafóricas de aquel poder de interrelación de los bosques, que va más allá del subsuelo y que se traslada al aire, porque los estomas de las hojas pueden liberar también compuestos químicos en caso de incendios, plagas, tormentas y otros daños.
Nos esperan en el Centro de Arte Tomás y Valiente esculturas humanas en madera de pino que nos vinculan a la naturaleza primitiva y que ofrecen marcas de tallado alusivas a nuestras heridas o pinturas elaboradas con humo de vela sobre lino. Sugieren analogías entre los sistemas que permiten a los árboles funcionar cooperativamente y las redes características del ser humano, a partir de los materiales orgánicos y sus propiedades.
David Vimar. Raíces de un diálogo. CEART Fuenlabrada
David Vimar. Raíces de un diálogo. CEART Fuenlabrada
David Vimar. “Raíces de un diálogo”
CEART FUENLABRADA
C/ Leganés, 51
Fuenlabrada
Del 26 de junio al 27 de julio de 2025
The post David Vimar y los diálogos del bosque appeared first on masdearte. Información de exposiciones, museos y artistas.
by Sorevitno | Jul 4, 2025 | Cultural |
Isaac
Este verano, la ciudad de València vuelve a ser epicentro de la cultura y el pensamiento crítico gracias a la llegada de una de sus citas más esperadas: el Ciclo de Cine Social. Durante el mes de julio, la explanada del metro de Ayora se convierte en una sala de proyecciones al aire libre, donde el cine se convierte en herramienta de diálogo y transformación social, y donde la entrada libre asegura que cualquier persona, sin importar su situación, pueda disfrutar del mejor séptimo arte.
La nueva edición, consolidada ya como una referencia entre los planes culturales de València, sigue fiel a su espíritu: acercar historias que ponen el foco en realidades sociales a menudo invisibles, subrayando la diversidad y el derecho a soñar con un futuro mejor. El ciclo reúne películas que abordan temas tan universales como la educación, la familia, la soledad o la resiliencia, todo ello en un ambiente cercano y abierto a la reflexión.
Un ciclo comprometido con la diversidad y el pueblo gitano

La programación del Cine Social València de este año incluye la proyección de 26 largometrajes y documentales de distintos géneros, muchos de ellos reconocidos en festivales internacionales. Destaca especialmente la representación de la comunidad gitana, que encuentra en la pantalla un espacio para compartir sus propias experiencias y reivindicaciones, en línea con la apuesta del ciclo por dar voz a grupos históricamente marginados.
Entre las películas seleccionadas para las noches de los jueves 3, 10 y 17 de julio, los asistentes podrán ver relatos que exploran la fuerza de la educación (“La Maestra” de Sergi Pitarch), la importancia de la escucha intergeneracional (“La abuela y el forastero” de Sergi Miralles) o la lucha cotidiana de las mujeres por forjarse un destino (“Siempre nos quedará mañana” de Paola Cortellesi). Todas ellas invitan a la reflexión, sin dejar de conmover y abrir puertas a la esperanza.
El Campus de Verano de la Academia de Cine: inclusión y formación en València
Más allá de la programación de proyecciones, València ha acogido recientemente la cuarta edición del Campus de Verano de la Academia de Cine, un espacio pensado para impulsar proyectos audiovisuales comprometidos con la diversidad y la transformación social. Ocho creadores seleccionados han recibido formación y apoyo de profesionales consagrados como Isaki Lacuesta o Pilar Palomero, aprendiendo a plasmar la pluralidad de realidades en la gran pantalla.
El campus también ha servido como marco para desarrollar actividades abiertas al público, como el coloquio celebrado en el Hospital La Fe sobre arte y contextos sanitarios, o la proyección de obras y debates en el Centro Penitenciario de Picassent. En este último, artistas y personas privadas de libertad han compartido impresiones sobre la fuerza del cine como herramienta de integración y memoria colectiva.
Uno de los proyectos destacados ha sido ‘Las capas de la memoria’, en el que estudiantes y directores han recuperado fotografías afectadas por catástrofes, transformándolas en piezas audiovisuales emotivas y reveladoras. Esta iniciativa conjunta de la Academia de Cine y la Universitat de València demuestra cómo el lenguaje visual puede conectar generaciones y desafiar los límites del olvido.
Accesibilidad e innovación: el futuro del cine social valenciano
En su apuesta por un cine abierto y accesible, la Academia de Cine ha puesto en marcha una batería de medidas pioneras en inclusión: asesoramiento gratuito a la industria, un glosario cinematográfico adaptado para personas con distintas discapacidades y la creación de una guía sobre coordinación de accesos. Todo ello posiciona a la ciudad y a sus instituciones como referentes nacionales en igualdad de acceso a la cultura y participación plena en la vida artística.
El Ciclo de Cine Social de este año no solo suma un mayor número de películas, sino que amplía su alcance y refuerza los valores de comunidad, cohesión social y mirada intercultural. La respuesta del público, cada verano más numerosa, refleja el creciente interés por propuestas que trascienden el mero entretenimiento y contribuyen a un debate social enriquecedor y necesario.
València se consolida como un referente en la proyección de cine social y comprometido, apostando cada temporada por películas y actividades que acercan la cultura a todos sus barrios y públicos. La combinación de espacios al aire libre, programación variada, entrada gratuita y acciones educativas, convierte cada nueva edición en una oportunidad para disfrutar, reflexionar y celebrar la diversidad desde la gran pantalla.
Ir a la fuente en actualidadliteratura.com
by alguien | Jul 3, 2025 | Cultural |
El verano es, sin demasiadas discusiones, la peor época para tratar de disfrutar de muchas ciudades italianas, pero sí es, seguramente, la más propicia para leer.
Como destino adorado desde hace cerca de cinco siglos, meca nunca del todo descubierta por quienes emprendían el Grand Tour, son casi inagotables los textos de los viajeros enamorados de su esplendor monumental; más o menos descriptivos, más o menos emocionales. Proponemos sólo diez, de Goethe a Javier Reverte.
Viaje a Italia.
J. W. Goethe. Ediciones B, 2001.
Casi dos años dedicó el filósofo alemán a viajar por Italia, donde intentó no ser reconocido, y sus pensamientos los escribió en diferentes cartas a sus amistades que forman parte de este volumen. Sería descubierto en Roma, donde sus periplos recalaron en varias ocasiones y donde se empapó tanto de las ruinas clásicas como del contacto con sus contemporáneos; Venecia y Nápoles fueron, al margen de la capital, sus otros dos núcleos predilectos.
Publicado originalmente en 1816, éste es un clásico de los libros en la materia, aunque en su lectura no viene mal contar con ensayos complementarios que aporten contexto.
Tischbein. Goethe en la campiña romana, 1787
Paseos por Roma.
Stendhal. Alianza, 2015.
Se trata de otro diario de viaje, más exhaustivo, escrito algo más de una década después de la edición del de Goethe: entre 1828 y 1829. El autor de Rojo y negro recorrió la ciudad de arriba abajo y apenas dejó áreas por describir, dejándose abrumar por la belleza de lo que veía hasta caer en el síndrome al que puso nombre. Curiosamente adoró a Rafael, pero renegó de Bernini y a sus seguidores los llamó “secuaces”. Bastante menos le interesaron, eso sí, los romanos de su tiempo.
Velázquez. Vista del jardín de la Villa Medici en Roma, 1630. Museo Nacional del Prado
Viaje a Italia.
Hippolyte Taine. Confluencias, 2022.
Se trata de otro clásico entre clásicos que Taine, filósofo francés y teórico del naturalismo, escribió en 1866, y que durante muchas décadas fue tenido como breviario de cabecera por muchos enamorados de Italia (debió leerse también en buena medida dentro del país; hemos podido encontrarlo en las estanterías de la Galería Doria Pamphilj de Roma). Concebido como diario de viaje de sur a norte, de Nápoles a Lombardía, y atractivo en sus acercamientos al patrimonio artístico, nos sirve además para ponernos al día de los prejuicios y clichés en torno a Italia que mantenían los viajeros decimonónicos.
El viaje a Italia. Historia de una gran tradición cultural.
Attilio Brilli. Antonio Machado Libros, 2010.
No es posible entender la consolidación en siglos pasados de una identidad europea sin tener en cuenta los constantes viajes a Italia de intelectuales y artistas (diplomáticos y ganapanes) desde el Renacimiento, en la búsqueda de las luces filosóficas de los clásicos, del poder que emana de las ruinas y de fuentes de inspiración y riqueza.
Brilli, que también es autor de Cuando viajar era un arte. La novela del Grand Tour, es traductor, cree fervientemente en el viaje como aventura intelectual, como actividad humanista, y sabe conjugar -continúa activo a sus ochenta y nueve años- vastísimos conocimientos con un tono divertido cuando el contenido lo requiere.
Roma. Una historia cultural.
Robert Hugues. Crítica, 2011.
Robert Hugues era australiano, fue crítico de arte para la revista Time, y su acercamiento a la ciudad que no se acaba nunca es, por eso, ameno antes que académico, sin que ello implique falta ninguna de rigor. En algo menos de seiscientas páginas, y con imágenes oportunas, narra la historia de Roma desde su fundación hasta las últimas décadas, repasando sus periodos de esplendor y decadencia y las figuras de los artistas que han contribuido a forjar su identidad en mayor medida que sus gobernantes, de Miguel Ángel a De Chirico pasando por Caravaggio o Piranesi.
El país donde florece el limonero. La historia de Italia y sus cítricos.
Helena Atlee. Acantilado, 2017.
Helena Atlee es experta en jardines, internacionales pero especialmente italianos, y su interés por los cítricos, cultivado durante años, le llevó a dar forma a este libro, que pese a su vida relativamente breve se ha convertido ya en clásico. La cultura italiana se une aquí, con encanto y humor, a la horticultura: a los aromas, las texturas, los sabores y, desde luego, a la luz mediterránea que explica que florezcan estos frutos, que fueron objeto de codicia, guardaron relación estrecha con muchos viajes y llegaron a ser coleccionados por los Médici.
No os perdáis su epílogo, con información práctica y direcciones virtuales útiles para visitar algunos de los jardines históricos mencionados.
El tiempo de los lirios.
Vicente Valero. Periférica, 2024.
El título de este libro se corresponde con el nombre con el que algunos bautizaron el siglo XIII, un periodo que había de ser justo y manso, tras la renovación de la Iglesia derivada de las enseñanzas y el ejemplo de vida de san Francisco de Asís. Siguiendo la estela de este último santo (como antes replicó los pasos de escritores y poetas por la Provenza), Valero nos descubre la región de Umbría prestando atención tanto a sus pueblos de piedra y sus monumentos sobrios como a sus paisajes acogedores. Sus hilos van, en realidad, más allá, pues también pasan por este ensayo un buen número de escritores, filósofos y músicos europeos: del imprescindible Goethe a Hermann Hesse, de Montaigne a Chesterton.
Suite italiana.
Javier Reverte. Plaza & Janés, 2020.
Este nuevo recorrido italiano es para quienes busquen dejarse guiar por Venecia, Triste y Sicilia. Javier Reverte, con mucha experiencia en el terreno de los relatos de viajes, escribió aquí un texto a medio camino entre el diario y el ensayo en el que la protagonista es la luz del mar Mediterráneo. Eligió seguir los pasos de cuatro ilustres: Thomas Mann, James Joyce, Rainer Maria Rilke y Giuseppe Tomasi di Lampedusa.
Marca de agua.
Joseph Brodsky. Siruela, 2023.
El de Brodsky no es, ni mucho menos, un libro de viajes, sino uno de reflexiones: las que le suscita Venecia, ciudad que visitaba anualmente. Sus canales y su difícil supervivencia llevaron a este escritor ruso, que se hizo con el Nóbel en 1987, a meditar sobre los lazos estrechos entre el agua y la tierra, la vida y la muerte, a la luz de sus propias experiencias.
El agua, decía Brodsky respecto a Venecia, la golpea y la rompe en pedazos, aunque al final la recoja y la lleve consigo hasta depositarla, intacta, en el Adriático.
Cartas de Italia.
Josep Pla. Austral Editorial, 2011.
El estilo de Josep Pla, tan caustico como amante del detalle, protagoniza este libro breve tanto como las propias ciudades italianas; no se trata de textos sobre viajes, sino de bosquejos de impresiones en los que caben por igual los monumentos, la gastronomía y las mujeres; los mercados y los conventos.
James Anderson. Foro romano, hacia 1860. The George Eastman House
The post Páginas de Italia: diez libros para viajar appeared first on masdearte. Información de exposiciones, museos y artistas.
by DonJuancho | Jul 3, 2025 | Cultural |
Presidencia
El director de la RAE visitará la Argentina y será recibido por la Academia con dos actos
La Academia Argentina de Letras (AAL), conjuntamente con la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires y la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, invitan a usted a la presentación del libro De la democracia en Hispanoamérica del director de la Real Academia Española (RAE) y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) —que la AAL integra—, doctor Santiago Muñoz Machado, académico correspondiente de la AAL con residencia en España.
El acto se llevará a cabo el miércoles 16 de julio, a las 18 horas, en el Salón Rojo de la Facultad de Derecho de la UBA. El autor mantendrá un diálogo sobre el libro con el periodista y académico doctor José Claudio Escribano.
Recepción pública de Muñoz Machado como académico correspondiente, en la AAL
El jueves 17 de julio, a las 18, se realizará en la Academia Argentina de Letras la incorporación pública del académico correspondiente con residencia en España Santiago Muñoz Machado, doctor en Derecho, abogado, escritor, académico, historiador, investigador y editor.
El acto será en el salón «Leopoldo Lugones» de nuestra sede (Sánchez de Bustamante 2663, Ciudad de Buenos Aires), y contará con las palabras de apertura del presidente de la Academia, Rafael Felipe Oteriño; y las de bienvenida a cargo de la académica de número Alicia María Zorrilla.
Santiago Muñoz Machado fue elegido académico correspondiente por los miembros de la Academia Argentina de Letras el pasado jueves 13 de marzo.
Santiago Muñoz Machado es el actual director de la Real Academia Española (RAE) y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), que la Academia Argentina de Letras integra.
Trigésimo primer director de la RAE, elegido el 20 de diciembre de 2018 y reelegido el 1 de diciembre de 2022. Como director de la RAE es presidente de la ASALE, vicepresidente de la Fundación pro Real Academia Española y consejero nato de Estado. Fue presidente del Instituto de España (2019).
Elegido académico de número (silla r) el 13 de diciembre de 2012, ingresó el 26 de mayo de 2013 con el discurso titulado Los itinerarios de la libertad de palabra. Le respondió, en nombre de la corporación, José Manuel Sánchez Ron. Fue secretario durante el período 2015-2017, en el que impulsó la actualización del Reglamento interno.
Ver la nómina de los actuales miembros correspondientes en el país y de los miembros correspondientes en el extranjero.
Santiago Muñoz Machado (España)
Doctor en Derecho (1975), es técnico de la Administración Civil del Estado (1972), catedrático de Derecho Administrativo, sucesivamente, en la Universidad de Valencia (1980-1982), la Universidad de Alcalá (1982-1994) y la Universidad Complutense de Madrid (1994-2014), abogado, escritor, académico, historiador, investigador y editor, con marcada vocación humanística y profundo espíritu innovador, abierto siempre a cualquier forma de conocimiento y a los desafíos del progreso social.
Doctor honoris causa por las universidades de Salamanca (doble doctorado en Derecho y en Filología), Valencia, Córdoba, Extremadura, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Universidad Internacional de La Rioja, Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa y Universidad de Alcalá; académico de número de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas de España; académico de honor de la Academia Colombiana de la Lengua, la Academia Nicaragüense de la Lengua, la Academia Peruana de la Lengua, la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española, la Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación, la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba y la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de Extremadura; académico correspondiente de las Academias de la Lengua de Cuba, Guatemala, Paraguay, Panamá, República Dominicana y Uruguay, así como de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires y de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales de Venezuela, y académico ilustre de la Academia Chilena de la Lengua.
Ha ejercido de profesor visitante en numerosas universidades americanas y europeas, entre las que destacan la Universidad Nacional Autónoma de México —UNAM—, Universidad de Buenos Aires y Universidad Austral (Argentina), Río de Janeiro (Brasil), Universidad Continental (Perú), Andrés Bello (Venezuela), Rosario (Colombia), Universidad de Harvard —Colegio Complutense— (Estados Unidos), Florencia y Bolonia (Italia), Panthéon I, Sorbona, París X Nanterre y Escuela Nacional de Administración —ENA— (Francia). Ha sido reconocido como profesor distinguido de la Universidad de La Habana (Cuba), profesor visitante honorario de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Perú) y profesor honorario de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (República Dominicana).
Es autor de una extensa y variada bibliografía, que abarca casi un centenar de libros e innumerables artículos y estudios sobre diversas materias. Es Premio Nacional de Ensayo (2013, por Informe sobre España. Repensar el Estado o destruirlo) y Premio Nacional de Historia (2018, por Hablamos la misma lengua. Historia política del español en América desde la conquista a las independencias).
Por lo que se refiere a su especialidad como jurista, destacan sus importantes Derecho Público de las Comunidades Autónomas (2.ª ed., 2007) y Tratado de Derecho Administrativo y Derecho público general (4.ª ed., 2015, en 14 volúmenes, con ediciones posteriores y en línea).
Ha dedicado muchas monografías a políticas sociales, regulación económica y a los problemas de la integración europea y la articulación del Estado. Entre sus principales ensayos y estudios políticos, históricos o biográficos, cabe señalar El problema de la vertebración del Estado en España. Del siglo XVIII al siglo XXI (2006), la trilogía Informe sobre España. Repensar el Estado o destruirlo (2012), Cataluña y las demás Españas (2014) y Vieja y nueva Constitución (2016), así como Sepúlveda, cronista del Emperador (2012), Hablamos la misma lengua. Historia política del español en América desde la conquista a las independencias (2017), Civilizar o exterminar a los bárbaros (2019), Vestigios (2020), El poder y la peste (2020-2022), que integra dos estudios escritos en diciembre de 2020 y noviembre de 2021 (2022), Cervantes (2022) o De la democracia en Hispanoamérica (2025).
Otras obras que muestran su variada dedicación como escritor son el relato Riofrío: La justicia del señor juez (2010) o el ensayo Los toros en la Academia, a partir del XXXIX pregón taurino de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, publicado en la colección Disertaciones de la RAE, 2024. A ellos se suman los estudios «Fortuna y los fundadores», en Ceremonia y discursos pronunciados con ocasión de la investidura de don Santiago Muñoz Machado como doctor honoris causa por la Universidad de Alcalá (2024) y «Lengua y Derecho», discurso de instalación como académico honorario, en la Revista de la Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación (2025).
Ha dirigido una treintena de libros, entre los que se encuentran el Diccionario de Derecho Administrativo (2005), la Historia de la abogacía española (2015) y Comentario mínimo a la Constitución española (2018). Coordinó la elaboración del documento Ideas para una reforma de la Constitución (2017). Ha llevado a cabo más de una decena de compilaciones de legislación y jurisprudencia comentadas y anotadas, entre las que destaca una extensa y pionera base de datos en línea, que incluye también bibliografía jurídica, cuya actualización diaria dirige. Ha traducido al español obras de relevantes juristas.
También publica textos impresos, entre los que destacan dos colecciones: la Biblioteca de Derecho Municipal y Derecho de la regulación económica. Editó en línea la denominada «Base de conocimiento jurídico», como obra colectiva de más de mil profesores de todas las facultades españolas promovida por él. Es vocal del Consejo Editorial de la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado y dirige la colección de Derecho Administrativo. Participa en los consejos consultivos o de redacción de numerosas revistas nacionales e internacionales.
Su contribución al servicio público se concreta en iniciativas y estudios en los más diversos sectores sociales, como la sanidad, la discapacidad y la dependencia o el tercer sector. Participó en el proceso de transformación de los servicios públicos económicos y en el establecimiento de una nueva sistematización del Derecho Público a partir del impacto de la globalización y la europeización en el ordenamiento jurídico. Especial relevancia tienen sus aportaciones para la reforma de la estructura territorial del Estado y la integración de España en la Unión Europea. Es significativa su labor como jurista en la ordenación del deporte y en el sector de las comunicaciones, en particular la regulación jurídica de las redes.
Impulsó la constitución de la Escuela Libre de Derecho y Economía, precursora de una nueva modalidad de estudios, así como la ejecución de un importante proyecto colaborativo que dio lugar a la actual Asociación Española de Fundaciones. A través de la Fundación Ricardo Delgado Vizcaíno, que preside, promueve y desarrolla una intensa actividad cultural y formativa en muy variados ámbitos, además del derecho, como la literatura, la historia, la filosofía, la política, la música, el cine y las ciencias. A tal efecto, creó las denominadas Jornadas de Otoño, que han celebrado ya veintiséis ediciones anuales en Pozoblanco (Córdoba) con programas intelectuales de alto efecto social.
Su amplia y polifacética obra ha sido honrada con numerosas distinciones. Entre otras condecoraciones, ha recibido la Medalla de las Cortes Generales, la Medalla de Andalucía, la Gran Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort, la Medalla de Honor del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid y la Medalla de Honor de la Real Academia Valenciana de Jurisprudencia y Legislación, a las que se unen la Distinción Abderramán III de la Universidad de Córdoba y la Medalla del Círculo de la Amistad de Córdoba. Ha sido reconocido como ciudadano distinguido de la Municipalidad de Guatemala, huésped honorario de la Ciudad de San Salvador, visitante ilustre de la ciudad de Montevideo e hijo predilecto de Andalucía y de Pozoblanco, su localidad natal.
Junto a los premios nacionales señalados, ha sido galardonado, entre otros, con el Premio Adolfo Posada del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales al mejor estudio de Derecho Constitucional por Derecho público de las Comunidades Autónomas, el Premio Averroes de Oro Ciudad de Córdoba en la modalidad de Ciencias Sociales, el Premio Puñetas de Bronce otorgado por la Asociación de Comunicadores e Informadores Jurídicos (ACIJUR), el Premio CERMI (Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad) en la categoría de Investigación Social y Científica, el Premio Cordobés del Año, el XI Premio Jurídico ABC Cajasol, el Premio CEU Fernando III de Ciencias Jurídicas, el I Premio Gran Capitán de ABC y el Premio Liber 2024 al autor hispanoamericano más destacado. Sus méritos académicos y profesionales fueron reconocidos en el Memorial para la reforma del Estado. Estudios en homenaje al profesor Santiago Muñoz Machado (2016).
Fuente: RAE.
Leer currículum completo en la página de la RAE, con más información sobre su carrera y sobre su trabajo como director de la RAE, y con enlaces a sus apariciones más destacadas en los medios
Su CV en Wikipedia
Fuente: BID, Número 169, 2025.
Ir a la fuente original
by Sorevitno | Jul 3, 2025 | Cultural |
Juan Ortiz
Análisis de personajes principales y secundarios en obras literarias
En la literatura, los personajes son pilares sobre los que se construyen las narrativas. Ya sea que se trate del elegido, del héroe trágico, un antagonista, un narrador testigo o una figura secundaria aparentemente irrelevante, cada uno de los personajes cumple —o debe cumplir— una función específica en el desarrollo de una trama. Para comprenderlos mejor, existe el análisis literario de recursos.
El análisis de personajes principales y secundarios permite, tanto a los lectores como a los editores y críticos, comprender mejor la estructura y mensaje de una obra, así como hurgar en las referencias, simbolismos y psicología de un relato. Este artículo pretende explorar las características, funciones y ejemplos claros de personajes en la literatura, así como su interrelación y evolución.
Análisis de personajes principales y secundarios en obras literarias
Personajes principales: núcleo emocional y narrativo
Se distinguen porque son aquellos en los que se concentra la acción, el conflicto y la transformación dentro de una obra. Estos suelen ser protagonistas, antagonistas o villanos, aunque, en los libros corales, la brecha que los diferencia puede diluirse hasta desaparecer.
Función narrativa
El personaje principal —generalmente el protagonista— es el punto de referencia emocional del lector. Todo lo que ocurre se ve a través de su mirada, y su toma de decisiones y evolución articulan los temas centrales de la trama. El principal tiende a enfrentar problemas que lo obligan a cambiar, crear o, en algunos casos, llegar al fracaso. Su contraparte es el antagonista, quien representa una fuerza que lo impulsa a tomar una resolución.
Caracterización
Uno de los procesos más divertidos en la construcción de un texto narrativo tiene que ver con la edificación del protagonista, a quien se le debe dotar de profundidad psicológica, motivaciones claras, contradicciones, deseos, miedos y una historia personal más allá de la trama de la obra. Estas cosas le permiten al lector empatizar con el personaje, aun cuando sus acciones sean ambiguas. Sin embargo, para lograr un buen trabajo, el escritor debe conocer a su protagonista.
Un ejemplo claro de lo antes mencionado es Raskólnikov, el principal de Crimen y Castigo. Citar múltiples veces esta novela no es casualidad, pues su construcción es una de las más brillantes en la literatura universal. Su protagonista se debate entre la culpa y la justificación filosófica del crimen, dicotomía que brinda al autor y al autor la capacidad de examinar temas como la redención, la moral y la naturaleza de los peores actos humanos.
Arco de transformación
Otro de los elementos de los personajes principales más estudiados por los académicos es su arco dramático: el proceso de cambio que viven desde el inicio hasta el final de la obra. Una característica interesante sobre los arcos narrativos es que estos pueden ser ascendentes, llevando a una transformación positiva, o descendentes, retornando a un estado inicial, pero con mayor compresión de sí mismo.
Personajes secundarios: función estructural y simbólica
Por otro lado, tenemos a los personajes secundarios, quienes, pese a existir en los márgenes de la narrativa, desempeñan funciones cruciales dentro de un texto literario. Un personaje secundario no puede ni debe ser un simple adorno o recurso, sino que tienen que actuar como catalizadores del conflicto, voces alternativas, símbolos o reflejos de la personalidad, actitudes y psique del protagonista.
Diversidad de funciones
Como ya lo abordamos en artículos anteriores, los personajes secundarios pueden ser aliados, figuras parentales o alivios cómicos. Sus funciones principales son crear fuentes de contraste, complementar, acompañar, desafiar al protagonista, enriquecer el mundo narrativo o darle más verosimilitud al relato.
En Don Quijote de la Mancha, Sancho Panza es mucho más que un escudero, ya que sus acciones, forma de pensar y habla serena, representan el sentido común frente a la locura idealista de su mejor amigo. Asimismo, su voz sensata y su gran evolución progresiva genera una tensión que marca la obra como una de las mejor ejecutadas de toda la hispanidad.
Tipificación y profundidad
Si bien algunos personajes secundarios están construidos a partir de arquetipos o estereotipos, como el amigo leal, la figura maternal o el sabio anciano, muchos autores los dotan de matices para evitar que se sientan superficiales. Un secundario bien construido tiene sus propios conflictos internos, motivaciones y evolución, pese a que no sean tan visibles como los del protagonista.
Un ejemplo notable es el de Sam Gamgee en El Señor de los Anillos. Se trata de uno de los amigos mejor construidos de la ficción: amable, valiente y dotado de un desarrollo emocional que lo convierte en una figura esencial para el viaje de Frodo, siendo, al mismo tiempo, un elemento que ayuda a avanzar en la historia.
La interacción entre principales y secundarios
Una de las claves del análisis literario consiste en estudiar la relación entre los personajes principales y los secundarios. Esta interacción dinamiza el texto y revela aspectos ocultos sobre la forma de ser del protagonista. Por ejemplo, en Hamlet de Shakespeare, el personaje principal se define, en buena parte, por su trato con secundarios como Horacio, Ofelia, Claudio o Laertes.
Cada uno de los personajes mencionados arriba actúa como reflejo o contraste de los pensamientos, pasiones y decisiones de Hamlet. De este modo, se pueden notar comportamientos extraños, extravagantes o transformados: la locura de Ofelia resalta la propia ambigüedad mental del protagonista, mientras que la frialdad de Claudio subraya el dilema ético del príncipe danés.
Evolución histórica de los personajes
A lo largo de la historia de la literatura, la concepción de los personajes ha cambiado: en las tragedias griegas o la épica medieval, las personas en la ficción eran símbolos morales o figuras míticas, y su profundidad psicológica era limitada por su función ejemplarizante o heroica, pero, como vamos a notar a continuación —y como habrán podido ver los lectores más asiduos— los roles no se sostuvieron del todo.
Con el auge de la novela moderna, especialmente a partir del siglo XIX, los personajes se volvieron más complejos y realistas. Autores como Tolstói, Balzac, Charles Dickens o Henry James comenzaron a explorar las emociones, las contradicciones sociales y los matices psicológicos, y eso tuvo un gran impacto en la cultura popular.
En los siglos XX y XXI, con el surgimiento de corrientes como el existencialismo, el posmodernismo o el realismo mágico, los personajes pueden ser incluso fragmentados, ambiguos o inestables. En la literatura de hoy no se busca siempre una transformación clara, sino la representación del caos interior o del absurdo.
Ir a la fuente en actualidadliteratura.com