Perramus: del cómic de culto a la moda argentina

Isaac

Ilustración relacionada con Perramus

La palabra Perramus tiene hoy una doble vida: por un lado, es el título de una de las historietas más influyentes del cómic latinoamericano; por otro, da nombre a una firma argentina especializada en prendas de abrigo y ropa exterior. Dos mundos distintos, el de la cultura y el de la moda, que comparten una misma denominación y un arraigo muy fuerte en la memoria colectiva del país austral.

Mientras la historieta se ha convertido en un referente a la hora de entender el clima político y social de la dictadura argentina, la marca de ropa ha ido consolidando su identidad alrededor de la calidad, la funcionalidad y un estilo urbano preparado para la lluvia y el viento. En los últimos años, ambos universos han ido ganando presencia más allá de América Latina, despertando un interés creciente en Europa y, de forma particular, entre lectores y amantes del diseño que buscan algo más que mero entretenimiento o moda pasajera.

Un cómic nacido como arma de protesta

Alberto Breccia resumió siempre con claridad por qué se lanzó a dibujar Perramus. Para él, el lápiz era su única herramienta para plantar cara a la represión: sentía que tenía la obligación moral de dejar constancia de lo que estaba sucediendo en Argentina bajo la dictadura militar. El resultado fue una obra que, en sus propias palabras, era un grito de rebeldía y de denuncia, levantado desde la página impresa.

Entre mediados de los años ochenta y el inicio de los noventa, Breccia trabajó junto al guionista Juan Sasturain en una saga que acabaría reuniéndose en cuatro volúmenes originales y que hoy se presenta en una edición integral bajo el sencillo título de Perramus. Esta recopilación, publicada por el sello Astiberri, permite seguir de un tirón una historia que combina intriga política, reflexión sobre la memoria y una mirada crítica a los mecanismos del poder.

La historieta se considera una pieza esencial para comprender la historia reciente de Argentina: su lectura ofrece un retrato deformado, pero muy reconocible, de los años oscuros en los que las juntas militares marcaron el destino del país. No es casualidad que sea, hasta la fecha, la única obra de cómic que ha recibido un premio de Amnistía Internacional, un reconocimiento que la sitúa en la intersección entre arte, derechos humanos y memoria histórica.

En las páginas de Perramus no solo aparecen la represión y el miedo, sino también buena parte del imaginario cultural argentino: desde el tango asociado a Carlos Gardel hasta la pasión futbolera que vertebra barrios y ciudades. También se asoman ecos del cine del oeste estadounidense, referencias a iconos como Frank Sinatra y guiños a una literatura latinoamericana que, en aquellos años, vivía un momento de efervescencia mundial.

Entre las figuras literarias que atraviesan la obra destaca especialmente Jorge Luis Borges, convertido aquí en personaje y compañero de viaje del protagonista. Su presencia, junto a la de Gabriel García Márquez y otros escritores, subraya la voluntad de Sasturain y Breccia de dialogar con la tradición cultural de todo un continente, no solo con la coyuntura política inmediata.

Imagen del cómic Perramus

Una fábula política que cambió la historieta

A lo largo de la historia del cómic, existen títulos que marcan un antes y un después. Perramus suele colocarse en esa categoría de obras que empujan los límites del medio y lo obligan a mirarse de otra manera. Nació como una fábula política, pero su ambición formal y narrativa la ha llevado a ser un referente para autores, críticos y lectores exigentes.

El proyecto reunió varios ingredientes poco habituales para la época: un contexto histórico en el que el cómic estaba empezando a romper con la etiqueta de entretenimiento ligero, un dibujante dispuesto a convertir cada viñeta en un acto de resistencia y un guionista que entendía la historieta como una herramienta apta para abordar cuestiones de gran calado político y cultural.

En su edición actual, Astiberri presenta la obra en un solo volumen que reúne los cuatro libros de la saga, en un tomo cercano a las quinientas páginas. La calidad de reproducción busca respetar el trabajo original de Breccia, algo especialmente relevante si se tiene en cuenta que gran parte de la fuerza de Perramus reside en su grafismo y en la textura de sus dibujos, cargados de matices y sombras.

El hilo conductor de la historia es un hombre sin recuerdos, al que se le ofrece elegir entre el placer, la suerte o el olvido. El personaje decide renunciar a su pasado y opta por borrar su memoria, una elección que lo sitúa en un terreno ambiguo: por un lado, huye del trauma; por otro, intenta esconder una cobardía que no quiere afrontar. Ese acto de olvidar voluntariamente se convierte en una metáfora de quienes prefieren mirar hacia otro lado ante el terror.

El protagonista adopta el nombre de “Perramus” a partir de la marca del impermeable que viste, un detalle aparentemente banal que acaba siendo clave. Ese símbolo de refugio precario, pensado para proteger de la lluvia, se transforma en un símbolo de refugio precario frente a una realidad política tempestuosa. Desde ese momento, el personaje inicia un viaje por una Sudamérica onírica, atravesada por sombras, donde las fronteras entre sueño y pesadilla se difuminan.

Personajes reales, símbolos y una Sudamérica de pesadilla

A lo largo de la historia, Perramus cruza su camino con figuras que mezclan lo histórico y lo imaginario. Uno de sus compañeros de ruta es un Borges reinventado, al fin reconocido con el Nobel de Literatura y convertido en guía en este universo distorsionado. La obra juega con la biografía del escritor argentino y con sus obsesiones literarias, integrándolas en un relato de laberintos políticos y morales.

En este recorrido también aparecen personajes inspirados en líderes y artistas reales, como Fidel Castro, Carlos Gardel o Gabriel García Márquez, que son trasladados al terreno de la ficción sin perder su peso simbólico. Cada uno aporta un matiz distinto a la reflexión sobre el poder, la cultura popular y el lugar de América Latina en el escenario internacional.

El guion se construye como un rompecabezas de enigmas, símbolos y juegos metanarrativos. Sasturain mezcla episodios reconocibles de la historia política del continente con situaciones inventadas que empujan al lector a establecer paralelismos y a preguntarse hasta qué punto la ficción está distorsionando o iluminando la realidad. Esa estructura exige una lectura atenta y, al mismo tiempo, ofrece una experiencia rica para quienes disfrutan con relatos complejos.

En paralelo, aparece una galería de personajes que representan distintos grados de compromiso, miedo o indiferencia frente a la violencia del Estado. Desde cómplices entusiastas del régimen hasta ciudadanos que eligen no saber, todos funcionan como piezas de un gran espejo roto en el que se reflejan las reacciones posibles ante la represión. El protagonista, con su decisión de olvidar, se sitúa en ese continuo como ejemplo de una cobardía moral que no es exclusiva de una época concreta.

El escenario principal es una ciudad llamada Santa María, que evoca de forma transparente a Buenos Aires, pero envuelta en una niebla constante y un ambiente opresivo. Esa atmósfera remite a otras ciudades imaginarias de la literatura latinoamericana, pero en Perramus está estrechamente ligada a la experiencia argentina de la dictadura: desapariciones, silencios forzados y un miedo que se cuela en cada rincón de la vida cotidiana.

El trazo de Breccia: expresionismo, niebla y resistencia

Si el guion ofrece un entramado de referencias y simbolismos, el dibujo de Alberto Breccia eleva el conjunto a una categoría casi pictórica. Su estilo combina tinta diluida y aguadas que convierten el gris en protagonista absoluto. Ese gris se despliega como una bruma espesa que envuelve cada escena, funcionando al mismo tiempo como clima físico y metáfora del ambiente político.

Las formas que pueblan la obra van desde siluetas rocosas y angulosas hasta figuras que parecen deshacerse, como si estuvieran a punto de derretirse o de perder consistencia. Ese enfoque genera un retrato grotesco de personajes y escenarios, cercano al vodevil destartalado, donde lo ridículo convive con lo terrorífico. La exageración visual sirve para evidenciar el absurdo y la brutalidad de los poderes establecidos.

Breccia utiliza el blanco y negro, junto con una rica gama de grises, para construir claroscuros expresionistas que acentúan el miedo, la amenaza y la corrupción moral. El lector se enfrenta a rostros desfigurados, edificios que parecen inclinarse y sombras que invaden la página. Todo ello crea una sensación de inestabilidad constante, como si el mundo de Perramus estuviera a punto de derrumbarse.

Más allá de la técnica, el dibujante concibe su trabajo como un acto de resistencia artística. El propio Breccia insistía en que el dibujo era su única arma y que obras como Perramus constituían una forma de denuncia frente a la violencia del Estado. La estética no es un mero adorno: se integra en el mensaje y lo potencia, convirtiéndose en una denuncia visual de la putrefacción del orden establecido.

El resultado final es una historieta que funciona como un espejo deformado de la sociedad argentina de la época, en el que se reflejan la vergüenza, la falta de coraje y la responsabilidad compartida en la consolidación de regímenes autoritarios. Conforme se avanza en la lectura, la sensación es la de estar asistiendo a un gran réquiem gráfico, una alegoría oscura contra todas las juntas militares que, con distintas caras, comparten una misma lógica de poder.

Una obra sin fecha de caducidad

Perramus fue concebida en pleno periodo de dictadura y acompañó, en su desarrollo, el tránsito de Argentina hacia la recuperación democrática. Breccia y Sasturain trabajaron durante unos ocho años en el proyecto, que se cerró en torno al momento en que Raúl Alfonsín asumió la presidencia. Esa coincidencia temporal refuerza la lectura del cómic como crónica y, al mismo tiempo, como advertencia.

En sus páginas aparece un dictador arquetípico, al que se alude como el Mariscal, que condensa distintas figuras de mando militares en un solo personaje. Esta simplificación permite que la obra no se agote en la referencia concreta a un nombre o un gobierno, sino que se proyecte hacia otras experiencias autoritarias de la región y más allá. El lector reconoce patrones de comportamiento y mecanismos de control que no se limitan a un único país.

El relato está lleno de elementos simbólicos que apuntan directamente a las relaciones de poder internacionales. Uno de los ejemplos más claros es un personaje apodado Mr. Whitesnow, cuyo rostro recuerda al de Henry Kissinger y que encarna la influencia de Estados Unidos en la política latinoamericana. A través de este tipo de recursos, la obra sugiere que el terror interno no puede entenderse sin tener en cuenta las presiones y apoyos externos.

Junto a la dimensión política, el cómic aborda cuestiones vinculadas a la conciencia, la identidad y la responsabilidad individual. El viaje del protagonista, que parte del olvido voluntario, plantea preguntas sobre hasta qué punto cada persona elige implicarse o dar la espalda a la injusticia. La intervención de personajes literarios como Borges añade capas de reflexión sobre la memoria, el relato y la manera en que se construyen las historias de un país.

Todo esto hace que Perramus siga siendo una lectura vigente para públicos de distintos contextos, no solo para quienes conocen de primera mano la historia argentina. Sus temas resuenan allí donde se discute sobre memoria histórica, justicia transicional o el papel del arte en tiempos de crisis, lo que explica que editoriales europeas como Astiberri apuesten por mantener la obra disponible en sus catálogos.

El legado de Breccia y su huella en el cómic

La recuperación de Perramus en formato integral se suma a un esfuerzo más amplio por volver a poner en circulación el trabajo de Alberto Breccia. En los últimos años se han reeditado otros títulos fundamentales de su trayectoria, lo que permite trazar un mapa más completo de su aportación al medio y de su evolución estilística.

Entre esas obras destaca Mort Cinder, creada junto a Héctor G. Oesterheld, que muchos consideran uno de los grandes clásicos del cómic argentino. A través de las historias de un personaje aparentemente inmortal, Breccia y Oesterheld exploraron diferentes momentos históricos y reflexionaron sobre el paso del tiempo y la violencia.

Otra faceta relevante es la de Breccia como adaptador de relatos literarios. Trabajó sobre los textos de H. P. Lovecraft en Los mitos de Cthulhu, llevó al cómic cuentos de Edgar Allan Poe en El corazón delator y reunió versiones de autores como Juan Rulfo o el propio Borges en la antología Versiones. En todos estos casos, logró trasladar al lenguaje gráfico atmósferas complejas sin perder la esencia de las obras originales.

Dentro de esa línea también sobresale Informe sobre ciegos, adaptación de un fragmento de la novela Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sábato. Aquí, Breccia se sumerge en un territorio psicológico y angustioso que dialoga con muchas de las preocupaciones presentes en Perramus, desde la paranoia política hasta la descomposición moral.

A esta lista se suma El Eternauta 1969, publicado por el sello Reservoir Books, donde el autor vuelve a unir ciencia ficción y crítica política en una reinterpretación visual de una de las historias más emblemáticas de la historieta argentina. Todas estas obras, junto a Perramus, han ido cimentando su reputación como uno de los dibujantes más innovadores y comprometidos del cómic del siglo XX.

Perramus como marca: outerwear, fiestas y vida urbana

Más allá de las viñetas, el nombre Perramus también identifica a una firma argentina especializada en ropa de abrigo y prendas para la intemperie. Con una larga trayectoria vinculada a los impermeables y a la protección frente al mal tiempo, la marca ha construido un catálogo que combina tradición y un enfoque contemporáneo hacia el diseño urbano.

De cara a la temporada estival del hemisferio sur, la compañía ha presentado su colección Verano 25/26 como una opción pensada para quienes buscan regalar o renovar armario en las fiestas de fin de año. La propuesta gira en torno a la idea de celebrar distintas formas de afecto: el vínculo con la naturaleza, el aprecio por los materiales de calidad y el gusto por prendas que no pasan de moda con facilidad.

El ADN de la firma se resume en tres pilares: diseño atemporal, calidad alta y soluciones prácticas para moverse tanto en la ciudad como en entornos al aire libre. Esta aproximación resulta familiar para muchos consumidores europeos, acostumbrados a valorar piezas versátiles que puedan usarse en distintas situaciones y que soporten bien el clima cambiante.

En su catálogo reciente, la marca revisa sus clásicos a través de cortes renovados, incorporando molderías más actuales y una paleta cromática dominada por tonos neutros y sobrios. La idea es ofrecer prendas que encajen fácilmente en cualquier armario, sin quedar ligadas a tendencias efímeras, pero manteniendo un aire moderno.

Uno de los puntos fuertes de la temporada es la apuesta por prendas transformables y empaquetables, pensadas para acompañar ritmos de vida dinámicos. La colección destaca por abrigos desmontables, piezas configurables en varias versiones (4 en 1, 2 en 1), diseños reversibles con detalles gráficos discretos y modelos que pueden guardarse en su propio bolsillo o bolsa, facilitando su transporte.

Prendas clave, accesorios y presencia internacional

En la oferta de Perramus aparecen desde trenchs cortos y largos en materiales repelentes al agua e impermeables hasta pilotos, camperas y chalecos adaptados a distintas intensidades de frío. La firma complementa esta base con trajes de baño masculinos, vaqueros, pantalones, camisas y jerséis que completan una propuesta más integral de vestuario.

La marca se ha adentrado también en una sastrería urbana confeccionada en lino y fibras naturales, con sacos, chaquetas, vestidos y pantalones pensados para un uso diario en entornos laborales o de ocio. Esta línea busca equilibrar comodidad y presencia, un enfoque que puede resultar especialmente interesante para climas templados como los del sur de Europa.

En el apartado de accesorios, la colección incorpora mochilas, bolsos, riñoneras, sombreros tipo piluso y botas de lluvia, agrupados bajo el concepto “My Dear Summer”. Se trata de piezas que amplían las posibilidades de combinación y refuerzan ese carácter práctico que se ha convertido en seña de identidad de la firma.

Para quienes deseen profundizar en su catálogo, la marca mantiene presencia activa en canales digitales y redes sociales, donde muestra combinaciones posibles, detalles de confección y novedades de cada campaña. La web oficial y perfiles como su cuenta de Instagram o su página de Facebook se han convertido en los principales escaparates para clientes locales e internacionales.

Con esta dualidad entre cómic y moda, el nombre Perramus ha quedado asociado tanto a una obra clave de la memoria cultural argentina como a un tipo de prenda capaz de plantar cara a la lluvia y al viento. Mientras las páginas dibujadas por Breccia siguen invitando a reflexionar sobre la dictadura, la cobardía y la resistencia, la firma de ropa continúa explorando cómo vestir a una generación que se mueve entre la ciudad, los viajes y la vida al aire libre sin renunciar a la funcionalidad ni al diseño.


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Exposición Ars Scribendi en el Antiquarium de Complutum

Isaac

Exposición sobre historia de la escritura en Complutum

La ciudad de Alcalá de Henares refuerza su vínculo con la escritura y sus orígenes y la memoria histórica con la inauguración de la exposición Ars Scribendi, un proyecto que convierte al Antiquarium de Complutum en un espacio donde pasado y presente se dan la mano a través de las letras. La propuesta se plantea como una invitación a mirar con otros ojos un gesto que hacemos cada día: escribir.

La muestra se integra en la programación especial organizada por el Ayuntamiento con motivo del XXVII aniversario de la declaración de Alcalá de Henares como Ciudad Patrimonio de la Humanidad. En este contexto, Ars Scribendi se presenta como una pieza clave dentro de las actividades culturales que ponen el foco en el papel de la escritura en la construcción y transmisión de la historia.

Un viaje por la historia de la escritura en el Antiquarium de Complutum

Recorrido histórico por la escritura en el Antiquarium

Ars Scribendi se ha instalado en el Antiquarium de Complutum, el espacio museístico del yacimiento romano que abrió sus puertas hace poco tiempo y que se ha consolidado como lugar de referencia para entender el pasado de la ciudad. No es una elección aleatoria: el edificio alberga piezas arqueológicas que permiten reconstruir la vida cotidiana en la antigua Complutum.

Entre esos materiales destacan epígrafes, inscripciones y grafitos que recogen nombres, fórmulas oficiales, creencias y huellas personales de quienes habitaron la ciudad romana. La nueva exposición dialoga de forma directa con ese patrimonio epigráfico, conectando los soportes antiguos con la mirada contemporánea de la caligrafía artística.

El concejal de Patrimonio Histórico, Vicente Pérez, ha sido el encargado de presentar públicamente la muestra. Durante su intervención subrayó que la exposición permite recorrer el desarrollo de la escritura «desde los signos cuneiformes grabados en arcilla hasta la suavidad del papel moderno», pasando por materiales como la piedra, el papiro y el pergamino, que se convierten en capítulos de una misma narración.

Esta propuesta se plantea, por tanto, como un recorrido tanto artístico como científico por la evolución de los sistemas de escritura. El visitante puede apreciar cómo cada soporte condiciona la forma de escribir, la manera de presentar los textos y la propia relación entre quien escribe y quien lee.

Además, la exposición permanecerá abierta en el Antiquarium de Complutum hasta el 25 de febrero, lo que ofrece un margen amplio para que vecinos, centros educativos y público general se acerquen al yacimiento con una mirada renovada sobre la escritura y sus orígenes.

Una colaboración entre instituciones para poner en valor el patrimonio escrito

Ars Scribendi es fruto de una línea de trabajo conjunta entre el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, el Parque Arqueológico de Complutum y la Universidad de Alcalá. Estas entidades mantienen desde hace años acuerdos y convenios que facilitan el desarrollo de proyectos culturales y de investigación vinculados al patrimonio local.

En este caso, esa colaboración se traduce en una exposición que enlaza el estudio académico de la epigrafía —la disciplina que analiza inscripciones antiguas— con la práctica viva de la caligrafía como arte contemporáneo. El resultado es un marco en el que el rigor científico y la creación artística funcionan como dos caras de la misma moneda.

La propia ubicación en el Antiquarium enfatiza este enfoque: en el mismo lugar donde se conservan algunos de los testimonios materiales más significativos de la Complutum romana, el público puede reflexionar sobre cómo la necesidad de dejar constancia por escrito ha atravesado siglos y civilizaciones.

Para la administración local, la muestra también sirve para reafirmar el compromiso con la conservación y difusión del patrimonio cultural. Al conectar la historia de la escritura con el aniversario como Ciudad Patrimonio de la Humanidad, el Ayuntamiento coloca la cultura escrita en el centro del relato sobre la identidad alcalaína.

Al mismo tiempo, la exposición aspira a convertirse en un recurso educativo y divulgativo, aprovechando la presencia de la Universidad de Alcalá y su comunidad académica, así como de docentes y estudiantes de diferentes niveles que encuentran en Complutum un laboratorio a cielo abierto.

La mirada caligráfica de Ricardo Vicente Placed

El recorrido de Ars Scribendi está guiado por la obra y la mirada de Ricardo Vicente Placed, calígrafo de amplia trayectoria. Nacido en Nájera en 1965 y residente en Binéfar, es considerado uno de los nombres más destacados de la caligrafía en España, tanto por su trabajo artístico como por su faceta de investigador y docente.

Arabista de formación, se especializó en caligrafía árabe en El Cairo, lo que le ha permitido profundizar en una de las tradiciones escriturarias más influyentes y complejas del mundo. Esa base se suma a su interés por escrituras antiguas como la cuneiforme, la romana o la medieval, así como por la inscripción en piedra.

A lo largo de su carrera ha desarrollado proyectos en museos, archivos y centros culturales, donde combina el trabajo de taller con la divulgación. Sus intervenciones muestran cómo la caligrafía no es solo una cuestión estética, sino también un vehículo para comprender mejor la historia de la escritura y su dimensión simbólica.

En Ars Scribendi, Placed propone un diálogo entre las formas antiguas de escribir y las técnicas contemporáneas de la caligrafía artística. El visitante se encuentra con un puente visual y conceptual que le permite relacionar las inscripciones arqueológicas con las composiciones actuales, percibiendo continuidades y rupturas.

Esa combinación de precisión técnica, curiosidad intelectual y sensibilidad artística convierte la exposición en un espacio donde se pone a prueba, de forma muy tangible, la capacidad de la escritura para adaptarse a nuevos contextos sin perder su función de transmisión de memoria.

Escribir: un gesto cotidiano con un trasfondo extraordinario

Uno de los mensajes que más se repite en la presentación institucional es la invitación a «detenerse, observar y redescubrir el valor de un acto tan cotidiano como extraordinario: escribir». La muestra insiste en que, aunque hoy estemos rodeados de pantallas y teclados, la necesidad de fijar ideas y recuerdos por escrito sigue siendo tan fuerte como en la Antigüedad.

A través del recorrido, se plantea que cada soporte —arcilla, piedra, papiro, pergamino o papel— funciona como un capítulo de un relato universal: el de la voluntad humana de dejar huella, comunicarse, recordar y compartir conocimiento. La exposición subraya que, detrás de cada trazo, hay una persona, una intención y un contexto histórico concreto.

El Antiquarium se convierte así en un escenario donde el visitante puede tomar conciencia de que las inscripciones y textos antiguos no son piezas estáticas, sino testimonios vivos de prácticas de escritura que, en cierto modo, continúan en nuestro día a día, aunque hayan cambiado las herramientas.

La propuesta tiene también una dimensión muy ligada a la experiencia del público: más allá de la contemplación de piezas o paneles, busca que quien recorra la muestra se plantee cómo escribe hoy, para qué y para quién, y qué quedará de sus propias palabras dentro de unos años.

Con esta exposición, Alcalá de Henares aprovecha la efeméride como Ciudad Patrimonio de la Humanidad para reforzar la relación entre su pasado romano, su tradición cultural y su presente académico y ciudadano. Ars Scribendi se configura como un buen ejemplo de cómo un yacimiento arqueológico puede dialogar con la creación actual y con las preguntas que nos seguimos haciendo sobre la memoria y la comunicación escrita.


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Filsa: actividades, seminarios y grandes hitos de la feria del libro de Santiago

Isaac

Filsa feria del libro en Santiago

La Feria Internacional del Libro de Santiago vive una nueva edición en el Centro Cultural Estación Mapocho, consolidándose como uno de los encuentros literarios más relevantes del Cono Sur. La cita, conocida popularmente como Filsa, reúne durante varios días a lectores, editoriales, autores, instituciones culturales y universidades en torno al libro y la lectura.

Con una programación que supera las doscientas actividades, la feria combina presentaciones de libros, seminarios profesionales, talleres para todas las edades, números artísticos y espacios de reflexión sobre educación, inclusión social y políticas públicas. Todo ello en un formato que alterna jornadas de entrada liberada con días de pago, para favorecer la asistencia de público diverso, especialmente de centros educativos.

Un encuentro literario masivo en Estación Mapocho

Panorama cultural de Filsa

La feria se desarrolla en el Centro Cultural Estación Mapocho, sede histórica de Filsa, con un horario continuado aproximado de 11:00 a 20:30 horas. Durante varios de sus días, la entrada es gratuita para todo público, lo que incentiva la visita de colegios, familias y lectores que buscan acceder a novedades editoriales y actividades culturales sin coste.

En las primeras jornadas se ha notado una fuerte presencia de estudiantes de enseñanza básica y media, que recorren los distintos stands y espacios de la feria. Docentes y acompañantes señalan que el entorno de Filsa permite acercar a los jóvenes a la lectura desde sus propios intereses, con un abanico de géneros que van desde la fantasía hasta el manga.

Entre los títulos y estilos más demandados por el público escolar destacan los libros de acción, romance, terror, fantasía y cómic; también tienen gran presencia las historietas, novelas gráficas y colecciones de manga, formatos que llevan años consolidándose como puerta de entrada a la lectura para adolescentes.

En paralelo a las visitas guiadas, la organización mantiene un régimen mixto de acceso: días de entrada liberada hasta cierto momento de la semana y jornadas posteriores con cobro de ticket, aunque los niños y niñas de hasta 12 años pueden ingresar sin pagar en cualquiera de las fechas. Esta combinación busca equilibrar masividad y sostenibilidad económica del evento.

La Región de Los Lagos como Invitada de Honor

Uno de los sellos distintivos de la edición es la participación de la Región de Los Lagos como Invitada de Honor. Este protagonismo se concreta en un pabellón propio, una agenda de actividades literarias y artísticas, y una nutrida presencia de autoridades regionales, universidades y colectivos culturales.

El pabellón regional es una estructura de más de cien metros cuadrados, construida principalmente en madera y diseñada por estudiantes de Arquitectura de la Universidad San Sebastián, sede Patagonia Puerto Montt. Este espacio sirve de vitrina para editoriales locales, proyectos culturales y propuestas artísticas vinculadas al sur de Chile.

En la ceremonia inaugural, el encuentro contó con la asistencia del Presidente de la República, quien recorrió la feria, visitó el pabellón de Los Lagos y dialogó con escritores, músicos y gestores culturales de la zona. La instancia marcó un apoyo institucional visible a la articulación entre libro, territorio y políticas culturales descentralizadas.

El acto de apertura incluyó la presentación de la poeta Rosabetty Muñoz y la interpretación de la cantata «Gabriela, madre, valle y semilla», a cargo de la Camerata y el Coro de la Universidad de Los Lagos, con más de un centenar de músicos en escena. La presencia de autoridades regionales —como el gobernador de Los Lagos— y de responsables de cultura y municipios reforzó la idea de una región que se muestra como referente patrimonial y creativo.

Desde la Cámara Chilena del Libro se ha subrayado que la invitación a Los Lagos responde al interés de visibilizar la diversidad cultural del país, con énfasis en la creación contemporánea y el vínculo entre tradición, territorio e innovación artística. La región, además, desarrolla más de ochenta actividades propias dentro del programa general de Filsa.

Programación cultural: música, homenajes y talleres

El calendario de la feria suma conciertos, lecturas, presentaciones artísticas y encuentros con autores a lo largo de todos sus días. Una parte importante de estas actividades está pensada para un público familiar, con una mezcla de música en vivo, cuentacuentos y experiencias participativas.

Entre los hitos programados figuran presentaciones de creadores vinculados al sur de Chile. Destaca la actuación de la cantautora y rapera «Cata Efusiva», también saxofonista y docente oriunda de Puerto Montt, cuya propuesta cruza lenguajes urbanos con una fuerte impronta personal. En la misma línea, se incluye la presentación del libro «Nunca se supo» del cantautor Chinoy, figura relevante de la canción de autor chilena de las últimas décadas.

La cartelera musical reserva un espacio para agrupaciones que conectan tradición y experimentación. Una de ellas es la banda Anklaje, proveniente de la Isla de Chiloé, que trabaja una fusión creativa entre sonoridades indígenas y estilos contemporáneos, construyendo un puente entre memoria local y lenguajes actuales.

A lo largo del programa se suman también exhibiciones especiales, como una muestra de esgrima medieval en la Sala de las Artes, demostraciones de danza Rapanui con el grupo de baile «Marama» y un concierto de piano a cargo de Karina Glasinovic, pianista, compositora y académica chilena vinculada a las Semanas Musicales de Frutillar.

En el plano de los homenajes, una de las jornadas incluyó un recital poético dedicado a Víctor Jara, preparado por académicos de la Universidad de Los Lagos. Acompañados por guitarra, los autores buscaron acercar su figura desde la intersección entre poesía y música, subrayando la vigencia de su legado en la memoria cultural chilena.

Filsa como espacio para el mundo bibliotecario

Más allá de la venta de libros y de las actividades de animación lectora, Filsa se ha consolidado como un punto de encuentro del sector bibliotecario y educativo. En esta edición se celebró el Seminario del Mundo Bibliotecario bajo el título «Bibliotecas y bibliotecarios como mediadores de cultura, educación y desarrollo social inclusivo».

El seminario, organizado con la participación del Colegio de Bibliotecarios de Chile y otras entidades, tuvo como objetivo profundizar en la función de las bibliotecas como espacios de cohesión social, diversidad y acceso equitativo a la cultura. Se abordaron experiencias de mediación lectora en contextos muy distintos, desde escuelas hasta centros penitenciarios.

La Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) presentó el proyecto «Biblioteca Dejando Huellas» desarrollado en la comunidad terapéutica del Centro de Cumplimiento Penitenciario Biobío. La iniciativa, expuesta en el panel sobre buenas prácticas, muestra cómo la lectura, la creatividad y el acceso a recursos culturales pueden incorporarse a procesos de rehabilitación de personas privadas de libertad con consumo problemático de alcohol y drogas.

Durante la intervención se enfatizó que la lectura puede operar como herramienta terapéutica, no solo por el contenido de los libros, sino también por el vínculo humano que se forma alrededor de actividades de mediación: clubes de lectura, talleres de escritura, espacios de conversación y acompañamiento personal.

El papel de las bibliotecas universitarias apareció como un hilo conductor del debate. La participación de la UCSC en Filsa fue valorada como un gesto de compromiso con la inclusión y la reinserción social, y como un recordatorio de que la misión universitaria va más allá de la docencia tradicional, enlazando educación superior, cultura y comunidad.

Universidades públicas y debate sobre educación superior

Filsa ha servido también como escenario para visibilizar debates sobre la educación pública y las universidades estatales. En uno de los actos con mayor asistencia se presentó el libro «Perspectivas y desafíos de las universidades públicas en Chile: marco institucional y resiliencia de las universidades estatales», firmado por el rector de la Universidad de Los Lagos, Óscar Garrido, junto a otros autores.

El lanzamiento, realizado en el Escenario Plaza Feria de Estación Mapocho, contó con los comentarios de Marisol Durán, rectora de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), y de Alejandra Contreras, directora ejecutiva del Consorcio de Universidades del Estado de Chile (CUECH). La moderación estuvo a cargo de representantes de la sede Santiago de la Universidad de Los Lagos.

Durante la presentación se resaltó que la obra recoge miradas diversas de rectores y rectoras de la red estatal, con el propósito de analizar la universidad pública como objeto de estudio, un enfoque que, según subrayó el propio rector Garrido, sigue siendo poco frecuente incluso en el ámbito académico. El volumen se plantea como un intento de democratizar la discusión sobre el papel de estas instituciones en un contexto de transformación social y tecnológica.

Los comentarios de las participantes pusieron el acento en cuestiones como la igualdad de género, la equidad territorial, la financiación basal y la necesidad de fortalecer el trabajo en red entre universidades estatales. Se insistió en que la defensa de la universidad pública no se reduce a su titularidad estatal, sino a su compromiso con los derechos humanos, la sostenibilidad, la democracia y la participación ciudadana.

Autoridades de la región de Los Lagos y representantes del área de educación y trabajo valoraron que este tipo de libros se presente precisamente en Filsa, remarcando que la feria es un espacio donde cultura, política pública y reflexión ciudadana se cruzan, y donde la conversación sobre la educación superior alcanza a un público más amplio que el estrictamente especializado.

Visitas escolares, acceso y vocación formativa

Uno de los rasgos que mejor definen a Filsa es su fuerte orientación hacia la comunidad educativa. Las visitas programadas de colegios de todo el país se han convertido en un clásico de la feria y son vistas por docentes y bibliotecarios como una herramienta pedagógica complementaria.

En la cuarta jornada, por ejemplo, las instalaciones de Estación Mapocho estuvieron copadas por grupos de estudiantes que se desplazaban entre stands editoriales, escenarios y espacios de talleres. Profesores de distintas asignaturas utilizan la visita para trabajar motivación lectora, comprensión crítica de los medios y acercamiento al patrimonio cultural.

La entrada liberada durante varios días facilita que centros públicos y subvencionados puedan organizar desplazamientos sin que el coste de acceso sea una barrera. En los días de pago, el valor del ticket se mantiene moderado y se garantiza gratuidad total para niños y niñas menores de cierta edad, reforzando la idea de la feria como espacio abierto a la infancia.

Los responsables de la organización han señalado que la aspiración es que Filsa sea una experiencia integral de lectura, no solo un recorrido de compra de libros. Por ello se cuida especialmente la oferta de actividades específicas para estudiantes, desde sesiones de cuentacuentos hasta diálogos con autores y demostraciones artísticas pensadas para público joven.

Este enfoque concuerda con la visión compartida por bibliotecarios y académicos que participan en los seminarios de la feria: la idea de que el acceso al libro y a la cultura es un componente clave de la inclusión social, y que los grandes eventos literarios pueden funcionar como una extensión de la política pública de fomento lector.

Con todo este despliegue, Filsa se reafirma como un espacio de encuentro entre lectura, territorio y debate ciudadano, donde conviven la fiesta literaria, los proyectos educativos, las iniciativas de rehabilitación y las discusiones sobre el futuro de la universidad pública. La combinación de programación artística, seminarios especializados y facilidades de acceso permite que el público se acerque al libro desde múltiples ángulos, tejiendo una red entre cultura, educación y comunidad que trasciende los días de feria.


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Toti Martínez de Lezea presenta «Voces», quince relatos que viajan por la historia y el presente

Isaac

Retrato de escritora

La escritora alavesa Toti Martínez de Lezea vuelve a las librerías con un nuevo título que se aleja de sus habituales novelas largas para adentrarse de lleno en el relato breve. En su nuevo libro, Voces, la autora recupera la esencia de los cuentos, un formato que, como reconoce ella misma, le entusiasma, aunque no sea el terreno en el que más se ha prodigado a lo largo de su trayectoria.

Esta vez, la también muy leída narradora histórica ha optado por reunir quince historias independientes que recorren distintas épocas, escenarios y sensibilidades. Amor, humor, soledad, ambición, memoria familiar y conflictos sociales se entremezclan en una obra donde cada texto está concebido como una pequeña pieza autónoma, pero con la ambición y complejidad de una posible novela condensada.

Un libro de relatos que podría albergar quince novelas

Portada libro de relatos

En Voces, que llega a las librerías también en euskera con el título Ahotsak, Toti Martínez de Lezea reúne quince cuentos de extensión breve pero de tramas muy desarrolladas. La autora insiste en que cada uno de ellos «podría convertirse en una novela», ya que las historias están planteadas con profundidad argumental, personajes complejos y contextos muy definidos.

La obra aparece una vez más de la mano de la editorial vasca Erein, sello con el que la escritora lleva colaborando en exclusiva desde hace alrededor de dos décadas. Una de las razones de esa fidelidad, explica, es la posibilidad de publicar de manera simultánea en castellano y euskera, algo que considera poco habitual en el panorama editorial y que valora especialmente por su vínculo con la cultura vasca.

El punto de partida del libro fue un periodo en el que la autora atravesaba un momento personal complicado y no se veía con ánimos de embarcarse en otra novela extensa. Aprovechó que tenía ya dos relatos escritos, guardados en un cajón a la espera de ver la luz, y decidió seguir por ese camino, completando las trece historias restantes hasta conformar el volumen actual.

Martínez de Lezea reconoce que disfruta más escribiendo relatos cortos que novelas largas, aunque el mercado, según ella, no siempre acompañe. Aun así, percibe un creciente interés por este tipo de lecturas, quizá porque muchas personas prefieren historias intensas que puedan leerse en menos tiempo, adaptadas al ritmo de vida acelerado de hoy en día.

En su opinión, el relato exige una escritura especialmente depurada: hay que condensar lo mismo que en una novela con menos palabras, sin renunciar a la ambientación ni a la profundidad de los personajes. De ahí que considere el libro como un desafío profesional, casi una prueba de oficio para comprobar hasta dónde puede llegar con este formato.

Líneas temporales que van del siglo X al siglo XXII

Las historias de Voces se despliegan a lo largo de un amplio arco temporal, desde el siglo X hasta un hipotético siglo XXII. Esa variedad de épocas permite a la escritora moverse con soltura por territorios que conoce bien, como la Edad Media o la Guerra Civil, pero también explorar escenarios más contemporáneos y futuros.

Entre los relatos de ambientación histórica aparece “Kamila”, el texto que abre el libro, situado en la época de Sancho de Navarra. En él se cuenta la historia de una mujer musulmana acusada de haberse acostado con cristianos, judíos y correligionarios, cuando en realidad ha sido víctima de abusos por parte de todos ellos. El cuento señala la doble moral y la desigualdad religiosa y de género, ya que la juzgada es ella, pese a haber sido la persona agredida.

Otro de los relatos históricos se centra en un machete conservado en la iglesia de San Miguel de Vitoria-Gasteiz, objeto que da nombre a la conocida plaza de la capital alavesa. Ante ese arma juraban los procuradores que respetarían las leyes, lo que sirve de punto de partida para abordar las tensiones políticas y sociales de la época, en plena crisis causada por la peste negra.

La autora incluye también una recreación literaria del bombardeo de Durango, el que considera un episodio injustamente relegado frente al mucho más conocido ataque a Gernika. Relata cómo la aviación nazi arrasó la localidad vizcaína durante la Guerra Civil, semanas antes del bombardeo que Picasso inmortalizó en su célebre cuadro. Martínez de Lezea subraya así una herida de la memoria vasca que, a su juicio, ha quedado en un segundo plano en el imaginario colectivo.

Junto a estos paisajes históricos, el libro da cabida a tramas más próximas al presente e incluso al mañana. En textos como “El programador”, por ejemplo, la escritora aborda la obsesión contemporánea con la tecnología y las pantallas, mostrando cómo la dependencia digital puede colonizar la vida cotidiana hasta extremos casi delirantes. Hay también historias que miran hacia un futuro siglo XXII, donde la autora especula con las transformaciones sociales y personales que podría traer el progreso.

Mujeres, memoria familiar y feminismo en «Voces»

Buena parte de los relatos están protagonizados por personajes femeninos de muy distinto perfil, algo que la escritora justifica de forma sencilla: conoce mejor lo que supone ser mujer y, por lo tanto, se siente más cómoda dando voz a esas experiencias. Eso no significa que los hombres queden relegados, pero la presencia de mujeres fuertes, contradictorias o vulnerables es especialmente notable.

Uno de los textos con mayor carga personal está dedicado a la madre de la autora, Julia García Martínez de Albéniz, primera mujer en ganar el Campeonato de España de 100 metros libres femeninos en 1945. Este relato, titulado “La nadadora”, se sitúa en los años de la guerra y la posguerra y reconstruye la trayectoria de una deportista que nadó, entrenó y viajó con hombres en un momento en que la sociedad veía con muy malos ojos ese tipo de comportamientos.

La escritora relata cómo su madre llevaba trajes de baño sin falda que se pegaban al cuerpo al salir del agua, algo que chocaba frente a las normas imperantes, que imponían faldas hasta la rodilla y horarios de piscina separados por sexos. En Vitoria-Gasteiz, recuerda, las críticas hacia ella fueron feroces, lo que no impidió que siguiera compitiendo y defendiendo su derecho a practicar el deporte que amaba.

Aunque Toti Martínez de Lezea reconoce que evita escribir sobre su propia familia para no implicarse en exceso, en esta ocasión ha hecho una excepción. Considera a su madre una de las mujeres que más ha admirado en su vida y ve en su historia un ejemplo claro de lo que hoy llamaríamos feminismo: luchar por disfrutar de las mismas oportunidades que los hombres y por poder desarrollar una vocación sin renunciar a la propia identidad.

Más allá del ámbito familiar, el libro recoge otras vidas de mujeres que pelean por abrirse paso en contextos hostiles: jóvenes que se enfrentan a la rigidez de la moral religiosa, mujeres marcadas por la caza de brujas y la paranoia inquisitorial, personajes que abandonan casi todo por el éxito y descubren la soledad al otro lado del triunfo, o figuras anónimas que sostienen la vida cotidiana en silencio. Todas ellas contribuyen a un retrato coral de la experiencia femenina a lo largo de los siglos.

Relatos actuales: tecnología, poder y deseo de ascenso social

En el terreno más contemporáneo, Voces se adentra en cuestiones que resuenan especialmente en la sociedad española y europea de hoy. En el relato “El programador”, por ejemplo, la autora refleja la vida de alguien absorbido por el mundo digital, incapaz de desconectar de dispositivos y pantallas. A través de este personaje, plantea una crítica a la llamada “ceguera tecnológica”, esa dependencia que, en ocasiones, impide mirar más allá de lo inmediato.

Otros cuentos se detienen en tensiones por el poder, el dinero y la fama. Hay historias de parejas enfrentadas por el control y el reconocimiento público, relatos de jóvenes cuya relación termina de forma trágica, tramas sobre la lucha por un ascenso social a cualquier precio y episodios en los que la avaricia desdibuja la frontera entre la ambición razonable y la obsesión.

La escritora no renuncia al humor, pero lo utiliza con cuidado para no frivolizar. Muchos pasajes están impregnados de ironía y guiños cómicos que alivian la tensión narrativa, sin perder de vista la gravedad de los temas de fondo. El resultado son relatos que pueden leerse de manera ágil, pero dejan un poso de reflexión sobre el comportamiento humano, las relaciones de poder y las contradicciones de la vida moderna.

En el volumen también hay espacio para personajes que emigran, como el indiano que vive aventuras lejos de casa, símbolo de tantas personas que dejaron sus pueblos europeos en busca de un futuro mejor. Sus experiencias sirven para explorar la nostalgia, los choques culturales y las expectativas, cuestiones que siguen muy presentes en una Europa marcada por las migraciones.

La vida cotidiana, especialmente la de muchas mujeres que sostienen familias y trabajos sin apenas reconocimiento, aparece como un hilo continuo. A través de estas historias, Martínez de Lezea pone el foco en realidades aparentemente pequeñas pero muy frecuentes, que a menudo quedan fuera de los grandes relatos históricos y políticos.

Mitos, Biblia y relecturas desde la perspectiva de género

El último relato del libro propone una especie de fábula sobre el origen de la primera mujer, en la que la autora dialoga con los textos bíblicos y las tradiciones místicas. Parte de la idea de que, en el idioma original de la Biblia, no se habla de la creación «del hombre» sino del «ser humano», y desde ahí se adentra en las interpretaciones de la Cábala judía.

En esta tradición se menciona a Lilith como la primera mujer creada junto a Adán, una figura que se rebela ante la sumisión y termina desterrada, convertida simbólicamente en la “madre de todas las brujas”. La autora rescata ese mito para plantear una reflexión sobre la independencia femenina, la marginación de quienes no aceptan los roles establecidos y la construcción cultural de la desobediencia.

El relato traslada a la Eva del Génesis a la actualidad, jugando con los contrastes entre la narrativa religiosa clásica y las preocupaciones del presente. De este modo, el libro enlaza el imaginario bíblico con debates muy vivos en Europa, como la igualdad de género, el peso de la tradición religiosa en la vida cotidiana y la reinterpretación de los mitos desde perspectivas más inclusivas.

Martínez de Lezea aclara que escribe principalmente sobre mujeres «porque es lo que conoce» y sobre vascos «porque es lo que es», asumiendo una mirada localizada pero con resonancia universal. A través de sus personajes, revisita símbolos, leyendas y pasajes históricos que han marcado la cultura occidental, proponiendo lecturas alternativas y más abiertas.

Esta combinación de elementos religiosos, históricos y cotidianos aporta al conjunto una dimensión simbólica que complementa la trama de los relatos, sin convertir el libro en un ensayo. Todo se articula desde la ficción, lo que permite al lector acercarse a estas cuestiones sin necesidad de conocimientos previos especializados.

Oficio, imaginación y la apuesta por el relato breve

A lo largo de la presentación de Voces, la autora insiste en una idea: la escritura es un oficio. Cambiar de época, de personajes y de escenarios en cada relato requiere, según cuenta, una mezcla de disciplina e imaginación. Ese salto constante de contexto forma parte de su manera de entender el trabajo literario, más allá de la inspiración puntual.

El editor J.A. Iturri, de Erein, subraya en este sentido la capacidad de Martínez de Lezea para sorprender con nuevas historias y su talento al recuperar el espíritu clásico del cuento. En su opinión, los textos de Voces son como «quince mininovelas» donde la autora despliega la misma fuerza narrativa que en sus obras de mayor extensión, pero adaptada a otra escala.

La escritora reconoce que el relato puede ser juzgado con más dureza que la novela, precisamente por esa concentración de elementos en pocas páginas. En una novela, apunta, hay espacio para detenerse en descripciones detalladas de paisajes y situaciones; en un cuento, en cambio, hay que ir al grano sin renunciar a la atmósfera, lo que exige un cuidado extremo en la elección de cada frase.

Pese a que durante años el público ha mostrado cierta preferencia por las novelas, Martínez de Lezea percibe un cambio de tendencia entre los lectores, que agradecen encontrar historias intensas que se puedan leer en intervalos más cortos. En ese contexto, su apuesta por el relato no es solo personal, sino también una respuesta a nuevas formas de lectura que se consolidan en España y en otros países europeos.

Con Voces y su versión en euskera Ahotsak, Toti Martínez de Lezea suma un nuevo capítulo a una trayectoria marcada por la narrativa histórica y la atención a la memoria de su entorno. El libro reúne quince relatos que se mueven entre el pasado y el futuro, con un hilo conductor claro: la exploración de las vidas de personas corrientes y extraordinarias, especialmente mujeres, que se enfrentan a su tiempo con humor, coraje y contradicciones muy humanas.


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Frankenstein de Guillermo del Toro tendrá edición física con escenas eliminadas y material extra

Isaac

Frankenstein tendra edicion fisica

La adaptación de Frankenstein dirigida por Guillermo del Toro para Netflix no se quedará únicamente en el catálogo de la plataforma. En plena era del streaming y de los contenidos efímeros, el cineasta mexicano ha confirmado que la película dará el salto al formato físico con una edición pensada para coleccionistas y amantes del cine que todavía disfrutan teniendo los discos en la estantería.

Este movimiento llama especialmente la atención porque Netflix no suele apostar por lanzar sus producciones en soporte físico, algo que en los últimos años se ha convertido casi en una rareza. Por eso, que una de sus grandes apuestas del año vaya a contar con una edición doméstica en DVD, Blu-ray o 4K UHD es una noticia que muchos aficionados al cine fantástico y al coleccionismo recibían como agua de mayo.

Guillermo del Toro confirma la edición física de Frankenstein

Frankenstein edicion fisica Guillermo del Toro

La confirmación no ha llegado mediante un comunicado oficial de la plataforma, sino directamente por boca de Guillermo del Toro en su cuenta de X (antes Twitter). Un usuario le preguntó de forma muy concreta por una escena eliminada de Elizabeth Harlander (Mia Goth) en un convento, secuencia de la que se había hablado en entrevistas pero que no aparecía en el montaje disponible en Netflix.

En respuesta, el director contestó escuetamente que dicha escena estará incluida en la edición física de la película, dejando caer además que el lanzamiento contará con más contenidos adicionales. Ese breve mensaje bastó para encender las redes y confirmar lo que muchos venían pidiendo desde el estreno: una versión doméstica con escenas eliminadas y material inédito que amplíe la experiencia de la película.

Aunque de momento no se ha concretado ni la fecha de salida ni las especificaciones técnicas, Del Toro sí ha dejado claro que el objetivo es ofrecer una edición «para tenerla en casa», recuperando así una costumbre muy ligada a su forma de entender el cine: como obra que se ve, se revisita y se conserva.

La decisión supone una excepción respecto a la política habitual de Netflix, que normalmente mantiene sus producciones confinadas al streaming para no desviar público de la plataforma. En este caso, el empuje del propio director y el interés generado por la película parecen haber sido determinantes para abrir la puerta al formato físico.

Qué incluirá la edición física: escenas eliminadas y material extra

Extras y escenas eliminadas Frankenstein

Uno de los grandes reclamos de esta futura edición es la recuperación de material descartado del montaje final. La secuencia más comentada es la que muestra a Elizabeth en el convento donde vive antes de su matrimonio con la familia Frankenstein, interpretada por Mia Goth. Esa parte de la historia permite profundizar en el personaje y en su contexto, y había despertado mucha curiosidad desde que se supo de su existencia.

Del Toro ha adelantado que no será la única escena añadida. El montaje podría incluir varios fragmentos suprimidos que amplíen momentos dramáticos y aporten matices a las relaciones entre personajes, algo muy apreciado por quienes disfrutan de analizar la construcción narrativa de sus películas.

Junto a las escenas eliminadas, se da prácticamente por hecho que el lanzamiento incluirá material extra en forma de making of, entrevistas y contenido sobre el diseño de producción. En el caso de Frankenstein, esto cobra especial interés, ya que uno de los aspectos más destacados del filme es su rica puesta en escena: decorados, fotografía y vestuario han sido alabados por crítica y público.

En concreto, se ha mencionado el trabajo realizado para la indumentaria del personaje de Elizabeth. Del Toro y la diseñadora de vestuario Kate Hawley llegaron a concebir un vestido exclusivo para la secuencia del convento, cuyo diseño puede verse en el libro de arte de la película y que pasará a verse en movimiento cuando llegue el montaje extendido en formato físico.

Además, el director es conocido por cuidar especialmente los contenidos añadidos de sus ediciones domésticas. Sus anteriores películas suelen incorporar comentarios de audio, piezas sobre efectos especiales, storyboards y análisis del proceso creativo, por lo que no sería extraño encontrar un enfoque similar aquí, con especial atención a la construcción visual del monstruo, la dirección artística y el uso del color.

Formatos previstos y posible edición coleccionista

Formato fisico Frankenstein Blu-ray 4K

Aunque los detalles comerciales todavía no se han hecho oficiales, la información disponible apunta a que la película llegará en varios formatos físicos, con especial protagonismo de las ediciones en Blu-ray y 4K UHD. No se descarta tampoco una versión en DVD enfocada a quienes no han dado el salto a las resoluciones más altas, aunque el tipo de producción invita a explotar al máximo la calidad de imagen.

Fuentes cercanas al proyecto y los propios comentarios en redes sugieren que podría haber una edición coleccionista de lujo, posiblemente acompañada de ediciones más sencillas en caja amaray o steelbook. Este tipo de lanzamiento permitiría ofrecer un empaquetado más cuidado, arte exclusivo y quizá algún tipo de libreto con textos sobre la película.

En el entorno cinéfilo se ha mencionado de forma insistente el nombre de The Criterion Collection como posible sello asociado a la edición. Esta compañía ya ha trabajado con el director en títulos como Cronos o su celebrada versión de Pinocchio, y también ha colaborado con Netflix para llevar al formato físico producciones como Roma de Alfonso Cuarón o The Irishman de Martin Scorsese.

Una alianza de este tipo permitiría un tratamiento muy cuidado del lanzamiento, tanto en la calidad de la transferencia de imagen y sonido como en la curaduría de los contenidos adicionales. Para una película que juega tanto con el detalle visual, la textura de los escenarios y los contrastes lumínicos, una buena edición en 4K UHD con HDR resulta especialmente atractiva para quienes cuentan con equipos preparados.

Por ahora, eso sí, no hay confirmación oficial de fechas ni de qué distribuidoras se encargarán del lanzamiento en cada territorio. Sí parece razonable pensar en una disponibilidad amplia en Europa, con especial atención a mercados donde Del Toro y el cine fantástico cuentan con una base sólida de seguidores, como España, Francia, Reino Unido, Italia o Alemania.

Recepción en streaming y relevancia del lanzamiento físico

Exito en streaming Frankenstein

Desde su estreno en Netflix, Frankenstein se ha consolidado como uno de los grandes títulos del año en la plataforma. Tras un breve pero significativo paso por salas de cine, la película llegó al catálogo el 7 de noviembre y rápidamente se situó entre las producciones más vistas, tanto a nivel global como en países europeos.

Los datos de visionado sitúan el filme por encima de las decenas de millones de reproducciones en pocas semanas, con cifras que se han movido alrededor de los 60-76 millones de visualizaciones en su primer tramo de disponibilidad. Más allá del número exacto, lo relevante es que se trata de un rendimiento notable para una propuesta de tono oscuro, larga duración y estética gótica, alejada de los productos más convencionales de gran consumo.

La crítica especializada también ha respondido de forma muy positiva, destacando la mezcla entre terror, romanticismo y drama familiar que propone Del Toro, así como la manera en la que reinterpreta el clásico de Mary Shelley desde una sensibilidad contemporánea, más centrada en la empatía hacia la criatura y en la complejidad moral de sus personajes.

En España y en otros países europeos, la película ha generado un notable eco en prensa cultural y en comunidades cinéfilas, donde se ha debatido tanto sobre sus virtudes visuales como sobre las licencias respecto a la novela original. Este ruido mediático ha ido de la mano de una demanda insistente de edición física, especialmente entre coleccionistas que han ido viendo cómo muchas producciones originales de plataformas se quedaban sin disco.

En ese contexto, el anuncio de una edición doméstica se percibe como algo más que un simple producto comercial: para muchos espectadores es una garantía de que la película no quedará limitada a la vida útil que la plataforma quiera darle en su catálogo, y pasará a formar parte de sus colecciones personales en un soporte que no depende de licencias ni suscripciones.

Un caso singular en la política de Netflix y el valor del soporte físico

La futura edición física de Frankenstein se interpreta también como un caso llamativo en la política general de Netflix. La compañía ha sido una de las grandes impulsoras del consumo exclusivamente digital, y en los últimos años ha lanzado muy pocos de sus originales en Blu-ray o DVD, generalmente en colaboración con sellos externos y de forma selectiva.

Esta situación ha generado cierta preocupación entre cinéfilos de Europa y América, que ven cómo parte del cine contemporáneo queda atado a las decisiones de unas pocas plataformas. Cuando un título desaparece del catálogo por cuestiones de derechos o estrategia empresarial, en muchos casos no existe una alternativa legal para verlo, especialmente si nunca se editó en disco.

Frankenstein viene a situarse en el extremo opuesto: una producción de alto perfil, con un autor reconocido detrás y un éxito importante en streaming, que pese a ello apostará por una edición física completa. En un mercado donde lo digital parece querer abarcarlo todo, supone un pequeño recordatorio de que el soporte físico sigue teniendo su hueco y su público.

Más allá de la nostalgia por las estanterías llenas de cajas, el formato físico ofrece ventajas concretas para el aficionado: calidad de imagen y sonido estable, acceso a contenidos extra que rara vez se suben a las plataformas, posibilidad de compartir o prestar la película y, sobre todo, la tranquilidad de saber que la obra no desaparecerá de un día para otro.

En países como España, donde existe una comunidad muy activa de coleccionistas de Blu-ray y 4K, el anuncio ha sido recibido con especial interés. Para este público, que ya se había acostumbrado a ver películas de Del Toro editadas con mimo por sellos internacionales, poder sumar esta edición cuidada a la colección resulta casi una consecuencia lógica del peso del director en el panorama contemporáneo.

Todo lo que rodea a este lanzamiento sugiere que la criatura de Del Toro no solo seguirá viva en el streaming de Netflix. También ocupará un lugar privilegiado en las colecciones físicas de medio mundo, acompañada de escenas recuperadas, material extra y el tipo de edición que convierte una película en algo más que dos horas de visionado: en un objeto cultural que se conserva, se revisita y se comparte con calma, lejos de los vaivenes de los algoritmos.


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FIL Guadalajara: Barcelona toma el relevo y Richard Gere se suma a la gran cita del libro

Isaac

Feria Internacional del Libro de Guadalajara

La Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL Guadalajara 2025) se prepara para convertir, un año más, a la capital de Jalisco en el gran punto de encuentro de la industria editorial en español. Del 29 de noviembre al 7 de diciembre, la ciudad será el escenario de un programa que combina literatura, pensamiento crítico, ciencias, artes y debates sobre los grandes temas de nuestro tiempo, con una atención especial al diálogo entre España, Europa y América Latina.

En esta edición, todas las miradas se dirigen a Barcelona como Ciudad Invitada de Honor y a la presencia de figuras internacionales que van más allá del ámbito literario, como el actor y activista Richard Gere, cuya conferencia gratuita sobre compasión y sostenibilidad se ha convertido en uno de los momentos más esperados del programa.

Barcelona, Ciudad Invitada de Honor: un puente entre el Mediterráneo y México

La elección de Barcelona como invitada de honor en la FIL Guadalajara 2025 no es casual: la capital catalana es uno de los grandes polos editoriales del mundo en lengua española, con un ecosistema en el que conviven sellos históricos, editoriales independientes, librerías, bibliotecas y festivales literarios que mantienen viva una tradición de lectura y creación. Bajo el lema bilingüe «Vindran les flors / Vendrán las flores», la ciudad propone un relato que enlaza su propia identidad con la de Guadalajara, conocida como la «Ciudad de las Rosas», y con la tradición de Sant Jordi.

Esta consigna, tomada de un cuento de Mercè Rodoreda, condensa la idea de una Barcelona literaria en constante renovación, abierta a voces diversas y atenta al presente. La responsabilidad de articular esa presencia recae en la comisaria Anna Guitart, que subraya la voluntad de mostrar qué se está escribiendo ahora en la ciudad, más allá de los nombres consagrados que ya forman parte del canon.

Barcelona llega a Guadalajara con una delegación que combina autores veteranos y nuevas voces, editores, libreros, bibliotecarios, críticos, agentes literarios y profesionales del sector. La ciudad no solo busca exhibir su catálogo, sino también reforzar la relación histórica con México, marcada por el exilio republicano, la circulación de autores latinoamericanos y el papel clave de agentes literarias como Carmen Balcells en el llamado boom de la literatura hispanoamericana.

En paralelo, la participación barcelonesa se extiende más allá de los libros para incluir cine, música, artes escénicas, como el Festival 42 de Barcelona, pensamiento y gastronomía, en una programación transversal que conecta el Mediterráneo con América Latina y que reivindica la ciudad como espacio de acogida, cruce de lenguas y laboratorio cultural.

Un despliegue editorial sin precedentes y un pabellón inspirado en Barcelona

Uno de los aspectos más llamativos de la presencia catalana en la FIL Guadalajara 2025 es la dimensión de su despliegue editorial. Gracias al impulso de las instituciones catalanas, viajarán a México alrededor de 120 editoriales, una cifra muy superior a las 40 o 50 que solían participar en ediciones anteriores, lo que garantiza una oferta de títulos particularmente amplia para el público profesional y general.

El pabellón de Barcelona, de más de mil metros cuadrados, estará inspirado en las plazas porticadas de la ciudad, espacios donde la vida urbana se mezcla de forma natural con la cultura. Albergará una librería con alrededor de 10.000 libros y un auditorio con capacidad para unas 120 personas, que servirá como escenario para presentaciones, charlas, recitales y encuentros con autores.

En ese espacio convivirán editoriales independientes, sellos consolidados, agencias literarias y profesionales del libro. Habrá también sesiones específicas dedicadas a presentar el ecosistema editorial catalán y a fortalecer la agenda de negocios, en un contexto en el que Barcelona sigue siendo una referencia para la edición en español y un punto de conexión entre Europa y América Latina.

Entre los autores que pasarán por el pabellón figuran nombres como Carme Riera, Rafael Argullol, Maite Carranza, Gabi Martínez, Miqui Otero, Kiko Amat, Susanna Rafart, Paulina Flores, Gemma Ruiz o Juan Pablo Villalobos, junto a narradores, poetas, ensayistas, dramaturgos y pensadores de distintas generaciones. La selección, insiste la comisaria, responde a una lógica coral y no jerárquica: cada invitado ocupa un lugar en un relato común que quiere mostrar la diversidad de la ciudad.

La red de bibliotecas públicas de Barcelona, el programa de becas literarias y la editorial municipal Barcelona Llibres forman parte del trasfondo de esta presencia. Todo ello se presenta en Guadalajara como ejemplo de cómo una ciudad europea articula políticas culturales para garantizar el acceso a la lectura, apoyar al sector del libro y proyectar su patrimonio literario más allá de sus fronteras.

Autores, premios y grandes presentaciones en la FIL Guadalajara 2025

La FIL Guadalajara 2025 mantiene su perfil como gran escaparate de la literatura en español y punto de confluencia de autores de todos los continentes, como en el festival hispanoamericano de escritores. A lo largo de nueve días se celebrarán miles de actividades con la participación de centenares de escritores, cerca de dos mil sellos editoriales y una amplia delegación de profesionales, en una feria que reúne habitualmente a cerca de un millón de visitantes.

Entre las figuras literarias destacadas de esta edición aparece Amin Maalouf, ganador del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2025, cuya obra explora los cruces entre culturas en el Mediterráneo y las tensiones entre Oriente y Occidente. Sus novelas, como la que reconstruye la vida de Hasan, el granadino conocido como León el Africano, dialogan de manera directa con la idea de frontera, exilio e identidad, temas muy presentes en la programación.

Otro de los nombres propios es Fernanda Trías, reconocida de nuevo con el Premio Sor Juana Inés de la Cruz por El monte de las furias, una novela que combina el aislamiento, el misterio y la reflexión sobre el tiempo y la desaparición. Su presencia refuerza el foco de la FIL en la narrativa latinoamericana contemporánea escrita por mujeres.

El mexicano Gonzalo Celorio, homenajeado en Guadalajara como bibliófilo y figura clave de la vida literaria del país, comparte programa con autores como Eduardo Mendoza, cuya novela Tres enigmas para la Organización recupera la ironía y el detective excéntrico en una Barcelona reciente, o Javier Cercas, que vuelve al escaparate internacional con El loco de Dios en el fin del mundo, obra que entrelaza ficción, religión y política.

La programación incluye también a Chimamanda Ngozi Adichie, autora nigeriana que dialogará en la FIL sobre su obra más reciente publicada en español y sobre la experiencia de mujeres de distintas procedencias; a la mexicana Cristina Rivera Garza, que combina el ensayo y la crónica especulativa en libros que abordan la memoria, el viaje y la transformación; y a un amplio repertorio de escritores y escritoras de Europa y América Latina que alimentan la agenda de presentaciones, homenajes y conversaciones.

Richard Gere en la FIL Guadalajara 2025: cine, activismo y compasión

Entre las actividades más comentadas figura la visita de Richard Gere a la FIL Guadalajara 2025. El actor estadounidense, conocido por títulos como Mujer bonita, American Gigolo o Días de gloria, acudirá a la feria no para hablar de cine, sino para ofrecer una conferencia gratuita centrada en la responsabilidad compartida frente a la crisis ambiental y social.

La charla lleva por título «Compasión en acción: una custodia compartida del planeta que deja que la naturaleza y la comunidad nos muestre el camino» y se celebrará el jueves 4 de diciembre de 2025, a las 19:30 horas, en el Auditorio Juan Rulfo de la Expo Guadalajara. El acceso será abierto al público hasta completar aforo, por lo que se aconseja llegar con bastante antelación ante la previsión de una elevada asistencia.

En esta intervención, Gere abordará cuestiones como la empatía, la comunidad y la sostenibilidad desde la experiencia de su activismo, más allá de su faceta como intérprete. La organización de la feria ha subrayado que el objetivo es propiciar una reflexión colectiva sobre la relación entre los seres humanos y su entorno, así como sobre el papel de las comunidades locales a la hora de enfrentar los desafíos globales.

La trayectoria pública de Gere incluye el apoyo a causas vinculadas con los derechos humanos, los pueblos indígenas y la defensa del medioambiente. El actor ha respaldado, por ejemplo, iniciativas que denuncian la vulnerabilidad de comunidades en aislamiento forzado, ha mantenido un compromiso constante con la causa tibetana y ha colaborado con organizaciones que operan en el Mediterráneo y en Europa para visibilizar el drama de la migración y el refugio.

Su presencia en la FIL Guadalajara refuerza la tendencia de la feria a abrir el foco más allá de la literatura, incorporando voces del cine, la música o el pensamiento que dialogan con la cultura escrita y amplían el alcance de los debates. Para el público español y europeo pendiente de la feria, la conferencia de Gere se suma a un calendario en el que los temas ambientales y sociales ocupan un lugar destacado.

FIL Pensamiento: geopolítica, ética, ciudades y tecnología desde Barcelona y Guadalajara

En el marco de la FIL, el programa FIL Pensamiento se consolida como uno de los grandes foros para discutir los asuntos más urgentes de la agenda global. Organizado por la Universidad de Guadalajara, este espacio reúne a académicos, investigadores, intelectuales y activistas que abordan cuestiones políticas, económicas, sociales, ambientales y culturales desde diferentes disciplinas.

La participación de Barcelona como invitada de honor tiene un peso específico en esta línea de programación. El CCCB (Centre de Cultura Contemporània de Barcelona) ha colaborado estrechamente en la selección de ponentes y temas, con el objetivo de ofrecer una mirada europea que dialoga con las preocupaciones latinoamericanas. De este modo, se refuerzan los vínculos entre las dos ciudades y se ponen en común experiencias y diagnósticos sobre los retos contemporáneos.

Entre las mesas previstas destaca la centrada en el nuevo tablero geopolítico tras el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y el auge de fuerzas euroescépticas en Europa. En ella, especialistas en relaciones internacionales debaten sobre el cuestionamiento de organismos multilaterales, como la ONU o la Unión Europea, y sobre el impacto de los conflictos y las tensiones regionales en el orden global.

Otro de los diálogos se dedica a la vigencia del pensamiento de Hannah Arendt a medio siglo de su muerte, en un contexto marcado por la desinformación, la polarización y la banalización de la verdad. Filósofos y filósofas discuten cómo sus reflexiones sobre el juicio crítico, la responsabilidad y la fragilidad de la democracia pueden iluminar los dilemas de nuestro tiempo.

Los temas urbanos también ocupan un lugar central, con sesiones sobre el futuro de la vivienda, el derecho a la ciudad y la transformación de los espacios públicos. Se abordan cuestiones como el acceso a un hogar digno, el papel de las políticas públicas frente a la especulación inmobiliaria, la planificación de ciudades más inclusivas y sostenibles, y la relación entre vivienda y espacio público, asuntos de gran relevancia tanto en Europa como en América Latina.

Ciudades, vivienda y derecho al cuidado: debates que cruzan el Atlántico

Vinculada a estas preocupaciones, la FIL acoge un Foro de ciudades que examina cómo la transformación digital y el derecho al cuidado pueden articularse en la construcción de urbes más justas. Urbanistas, arquitectos y responsables de planificación discuten modelos de ciudades inteligentes que no se limitan a la tecnología, sino que priorizan el bienestar de las personas y el respeto al entorno.

Las cifras sobre la crisis global de vivienda, señaladas por organismos internacionales, sirven como punto de partida para una conversación que trasciende fronteras. Se plantean preguntas que resuenan en España y en otros países europeos: ¿qué políticas públicas son necesarias para asegurar el acceso a una vivienda digna?, ¿cómo evitar que el mercado inmobiliario sea el único regulador?, ¿qué papel debe jugar el Estado en un contexto de desigualdad creciente?

El programa incluye también una reflexión sobre el diseño del espacio urbano y el vínculo entre vivienda y espacio público. Arquitectos y especialistas analizan de qué manera las formas de la ciudad responden a decisiones políticas y culturales, y cómo el espacio compartido puede convertirse en motor de cambio social, favoreciendo la convivencia y la equidad.

En estos debates se reconocen paralelismos entre las realidades de ciudades como Barcelona o Madrid, con iniciativas como la Noche de los Libros de Madrid, y las grandes metrópolis mexicanas o latinoamericanas, especialmente en lo que tiene que ver con la presión turística, la gentrificación o las dificultades para acceder a un alquiler asequible.

La presencia de voces europeas permite cruzar experiencias y modelos de gestión urbana, mientras que los ejemplos latinoamericanos enriquecen la mirada con otros contextos de segregación, informalidad y creatividad social en la ocupación del territorio.

Lenguas, IA y medioambiente: diversidad cultural y retos tecnológicos

La diversidad lingüística y los desafíos tecnológicos forman otro de los grandes ejes del programa intelectual de la FIL Guadalajara 2025. Una de las mesas se centra en la acelerada desaparición de idiomas en todo el mundo, un fenómeno que, según datos de organismos internacionales, implica la pérdida de una cosmovisión única cada dos semanas.

Participantes de distintos países analizan cómo la globalización, los sistemas educativos monolingües y las políticas de asimilación han favorecido una especie de «endogamia lingüística» que empobrece el pensamiento y reduce la pluralidad de perspectivas. Frente a ello, se reivindica la defensa de las lenguas minoritarias como un acto de resistencia frente a tendencias xenófobas y excluyentes, un debate que conecta de lleno con la realidad de lenguas como el catalán, el euskera o el gallego en España.

En paralelo, otra mesa aborda el impacto ambiental de la inteligencia artificial, con una discusión que toma como punto de partida la capacidad de estas tecnologías para ayudar a enfrentar la crisis climática, pero también el enorme consumo energético asociado a su desarrollo. Expertos en IA, ética y políticas públicas valoran las propuestas de organismos internacionales para mejorar la eficiencia de los algoritmos y reducir el uso de recursos.

Las preguntas abiertas son numerosas: ¿es suficiente la autorregulación tecnológica?, ¿qué papel deben desempeñar los gobiernos y las instituciones internacionales?, ¿cómo equilibrar el potencial de la IA con la necesidad de garantizar un planeta habitable a largo plazo?

Otros diálogos se detienen en la relación con las otras especies vivas, en la crítica a la idea de superioridad humana y en la necesidad de replantear el vínculo entre lo humano y lo no humano. Estos temas se insertan en un marco general en el que la FIL quiere situar el libro y la palabra como herramientas para imaginar futuros más sostenibles y justos.

Festival de las Letras Europeas y el papel de España en la FIL

La presencia europea en la FIL Guadalajara se articula, además, a través del Festival de las Letras Europeas, un programa que reúne a autores de distintos países para dialogar sobre identidad, territorio, memoria y libertad de expresión. Organizado por la Delegación de la Unión Europea y la feria, este ciclo refuerza el intercambio entre Europa y América Latina por medio de la literatura.

Las sesiones abordan temas como la tensión entre memoria y modernidad, la vida en las periferias urbanas de la Europa contemporánea, la construcción de la identidad en contextos de migración o la familia como espacio de afectos y conflictos. Entre los participantes se encuentra el español Javier Cercas, que compartirá escenario con autores de países como Ucrania, Eslovaquia, Países Bajos, Alemania, Portugal, Rumanía, Irlanda del Norte, Finlandia o Italia.

Para el público español, este festival supone una oportunidad de seguir de cerca cómo se perciben en América Latina las literaturas europeas y de observar los puntos de encuentro y fricción entre ambas tradiciones. Al mismo tiempo, permite a autores y editores europeos tomar el pulso a un mercado clave para la expansión de sus obras en lengua española.

La participación de España y, en particular, de Barcelona se inscribe en una línea de continuidad: la comunidad catalana ya había sido invitada de honor en 2004, y España ocupó ese lugar en 2024. La edición de 2025 consolida esa relación y subraya la voluntad de mantener abierto el intercambio entre ambas orillas del Atlántico.

En este contexto, proyectos como las becas Barcelona Crea, festivales literarios barceloneses o la Diada de Sant Jordi se presentan en la FIL como ejemplos de políticas públicas y prácticas culturales que pueden inspirar iniciativas similares en otros entornos urbanos.

Con todo este despliegue, la FIL Guadalajara 2025 se perfila como una cita clave no solo para el sector editorial en español, sino también para quienes siguen de cerca los grandes debates culturales y políticos entre Europa y América Latina. La presencia de Barcelona como Ciudad Invitada de Honor, la conferencia de Richard Gere, los programas de pensamiento crítico y los encuentros literarios que cruzan fronteras hacen de esta feria un verdadero laboratorio de ideas, donde la palabra escrita convive con la reflexión, el activismo y la construcción de puentes entre sociedades que comparten historias, desafíos y un futuro en común.


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Scarlett Johansson protagonizará la nueva reinvención de El exorcista

Isaac

Scarlett Johansson en nueva versión de El exorcista

La figura de Scarlett Johansson vuelve a colocarse en primera línea de la industria con un giro que pocos esperaban: será la protagonista de la nueva película ambientada en el universo de El exorcista. El proyecto, en manos del cineasta Mike Flanagan, pretende darle un lavado de cara profundo a una de las sagas de terror más conocidas de la historia del cine.

Este movimiento llega en un momento en el que los grandes estudios buscan revitalizar franquicias clásicas apoyándose en nombres muy reconocibles. Johansson, que recientemente ha sido clave en el relanzamiento de la saga Jurassic Park con Jurassic World Rebirth, se convierte ahora en la apuesta fuerte para intentar que El exorcista recupere el favor del público y vuelva a ser un referente del terror moderno.

Conoce cómo será la reinvención de la saga

Tras consolidarse como una de las voces más personales del género, con títulos como Oculus o las series La maldición de Hill House y La maldición de Bly Manor, Mike Flanagan afronta ahora el reto de ofrecer una nueva mirada sobre el universo de El exorcista. El director ha adelantado que se tratará de una propuesta muy intensa, diseñada para inquietar al espectador y, al mismo tiempo, respetar el legado de la película original.

Han pasado varios años desde que Flanagan estrenó su última gran incursión en el cine de terror, Doctor Sueño, y este nuevo proyecto se perfila como uno de los más ambiciosos de su carrera. Según ha explicado, llevaba tiempo dándole vueltas a cómo abordar una franquicia tan icónica, y solo decidió dar el paso cuando sintió que tenía una historia distinta que aportar y no una simple repetición de fórmulas conocidas.

La producción se presentó como una especie de “nuevo comienzo” dentro de la saga, para el que el director quería contar con una intérprete capaz de sostener el peso dramático y el tirón comercial al mismo tiempo. De ahí que la elección de Johansson no parezca casual: la actriz se ha convertido en un rostro muy ligado a superproducciones de éxito, pero también ha cosechado reconocimiento en el cine de autor.

El anuncio clave llegó el 24 de noviembre de 2025, cuando se confirmó oficialmente que Scarlett Johansson encabezará el reparto de esta nueva aproximación a El exorcista. El fichaje se comunicó un año después de conocerse que Flanagan había asumido el timón creativo de la franquicia, dejando claro que el estudio quería una combinación de autoría y gran estrella para esta nueva etapa.

En declaraciones recogidas por medios especializados, Flanagan definió a Johansson como “una actriz brillante, con interpretaciones siempre muy terrenales y creíbles”, tanto en películas de género como en grandes estrenos veraniegos. El director subrayó que su incorporación era uno de los elementos que más ilusión le hacía de este proyecto, al considerar que puede aportar matices muy humanos a una historia de terror puro.

Para Johansson, la película supondrá su regreso al terror tras más de una década alejada del género. Su último trabajo en este terreno fue Under the Skin (2013), de Jonathan Glazer, una cinta de culto que se movía en códigos muy diferentes a los del cine de sustos convencional. Este nuevo título de El exorcista la sitúa en un tipo de producción más cercana al gran público, pero con el sello autoral de Flanagan.

Por ahora, el proyecto sigue sin título definitivo y se describe internamente como un “acercamiento radical” al material original. Eso significa que no se plantea como una secuela directa de entregas recientes, sino como una forma de abrir otra vía dentro del mismo universo, buscando sorprender a una audiencia que conoce muy bien los tópicos del género.

Flanagan recoge el testigo para resucitar El exorcista

La nueva etapa de El exorcista llega después de la salida de David Gordon Green de la franquicia, quien había sido el encargado de pilotar el intento más reciente de resurrección con The Exorcist: Believer. A pesar de que la película consiguió superar los 136 millones de dólares de recaudación mundial, la acogida de la crítica y del público fue fría, con un porcentaje de aprobación del 22% en Rotten Tomatoes.

Este contraste entre la taquilla y la percepción general llevó a Universal Pictures y Blumhouse a reconsiderar su estrategia. Después de invertir alrededor de 400 millones de dólares en 2021 para hacerse con los derechos de la obra original, el objetivo del estudio era relanzar una saga capaz de sostener varios títulos, algo que Believer no terminó de asegurar.

En septiembre de 2024 se hizo oficial que Mike Flanagan tomaría el control creativo de la siguiente película de la franquicia. El cambio se interpretó como una apuesta por un director con una trayectoria sólida en el terror contemporáneo, habituado a combinar atmósferas inquietantes con personajes complejos y desarrollados.

Flanagan ha explicado que solo tenía sentido aceptar el encargo si podía ofrecer algo nuevo dentro de una “propiedad tan monolítica”. En una entrevista, confesó que persiguió activamente la oportunidad de trabajar con El exorcista porque estaba convencido de que contaba con una perspectiva propia y diferente, y que no se conformaría con una revisión nostálgica de la película de 1973.

El cineasta ha insistido en que la historia que está construyendo respeta lo que vino antes, pero no se apoya únicamente en homenajes ni en referencias continuas a la cinta original. Su idea pasa por situar la acción en el mismo universo, pero sin depender de tramas o personajes ya conocidos, lo que le garantiza mayor libertad narrativa.

Según los primeros detalles compartidos por el equipo, la película será “una historia completamente nueva” ambientada en el mundo de El exorcista, sin funcionar como una secuela directa de ninguna de las entregas previas. En la práctica, esto la coloca como un punto de entrada independiente para el público que llegue sin haber visto títulos anteriores.

Flanagan ha llegado a afirmar que ve en este proyecto la posibilidad de realizar “la película más terrorífica” de toda su filmografía. Al mismo tiempo, no oculta que se enfrenta a una presión notable, dado el peso del nombre de la franquicia y las expectativas de los fans de la original de William Friedkin, una obra que marcó a varias generaciones de espectadores.

Para los estudios implicados, el fichaje de Johansson refuerza la idea de que esta nueva fase pretende ir con todo. La actriz encarna una apuesta por un terror de gran presupuesto con ambición global, lejos de las producciones de bajo coste que en ocasiones han caracterizado a las secuelas de sagas clásicas.

Un legado enorme y un futuro en construcción

La sombra de la película de 1973 sigue siendo alargada. El filme original de El exorcista se convirtió en un fenómeno cultural con una recaudación que superó los 441 millones de dólares en todo el mundo, además de lograr diez nominaciones a los Premios Oscar. Esa mezcla de éxito comercial y prestigio crítico es lo que ha mantenido vivo el interés por la marca durante décadas.

Con los derechos en manos de Universal desde 2021, la intención del estudio era articular una nueva trilogía o varias entregas conectadas que devolvieran a la franquicia al centro del terror mainstream. El resultado de The Exorcist: Believer dejó claro que el camino no sería tan sencillo, de ahí que se haya optado por un cambio de rumbo con Flanagan al mando.

El director, además de escribir, dirigir y producir esta nueva película, ha compaginado el desarrollo del proyecto con otros trabajos, como una nueva versión de Carrie. Esta acumulación de compromisos ha tenido consecuencias directas en el calendario, obligando a revisar los plazos inicialmente previstos.

La elección de Nueva York como localización principal del rodaje también apunta a una apuesta por una ambientación reconocible y urbana, que pueda conectar con el público actual sin perder la sensación de amenaza constante que caracteriza al cine de posesiones y exorcismos, y la tradición de libros sobre exorcistas. Por el momento no han trascendido detalles concretos de la trama ni del resto del reparto.

Lo que sí se ha conocido es que Johansson llega a este proyecto después de haber contribuido a revivir otra franquicia clave de Universal con Jurassic World Rebirth, estrenada recientemente y con una recaudación global cercana a los 868 millones de dólares. Ese precedente refuerza la percepción de que el estudio confía en su capacidad para atraer al gran público incluso en sagas con muchos años a sus espaldas.

Aunque desde Europa y España todavía no se ha hablado de fechas concretas de estreno o de distribución, se da por hecho que la película tendrá un lanzamiento internacional amplio, en línea con el tratamiento que el estudio ha dado a otras franquicias de terror de alto perfil. Cuando el proyecto avance, será previsible que cadenas y plataformas empiecen a mover ficha para asegurarse los derechos de exhibición en el territorio europeo.

En cuanto a las expectativas del propio Flanagan, el director ha reconocido que no se lo están poniendo fácil con el objetivo de redefinir la saga, pero mantiene la idea de construir una historia que pueda sostenerse por sí misma sin necesidad de apoyarse en la nostalgia o el guiño constante al pasado. El reto es combinar el respeto al clásico con una propuesta que se sienta contemporánea, algo que el público europeo, históricamente muy afín al terror psicológico, seguirá con especial atención y su interés por los mejores libros de terror.

Fechas, cambios de planes y lo que queda por conocer

En un primer momento, los planes del estudio pasaban por estrenar la nueva película de El exorcista el 13 de marzo de 2026. Sin embargo, los ajustes de calendario, los compromisos paralelos de Flanagan y la voluntad de pulir el proyecto han hecho que esa fecha quede descartada. A día de hoy no existe un día concreto marcado en el calendario para su llegada a los cines.

El propio cineasta ha señalado que no quiere comprometerse con un estreno cerrado hasta tener la seguridad de que la película está exactamente en el punto que desea, tanto en guion como en producción. Esta prudencia encaja con la presión añadida de tener que lidiar con una marca que arrastra décadas de historia y un fandom muy exigente.

Por parte de los estudios implicados no se han dado demasiadas pistas oficiales sobre el calendario de rodaje, más allá de confirmar que la producción se desarrollará en Nueva York y que la idea es construir una nueva línea para la franquicia, desligada de los resultados de Believer. Es de esperar que, a medida que avance el desarrollo, empiecen a conocerse más nombres del reparto y detalles sobre el tono visual.

Mientras tanto, el anuncio del fichaje de Johansson ha servido para situar el proyecto en el radar de los medios y del público general. La combinación de una estrella internacional muy reconocible, un director respetado en el terror y una marca histórica como El exorcista conforma un cóctel con potencial para generar mucha conversación tanto en Estados Unidos como en Europa y España.

Para la propia actriz, este papel también supone una manera de diversificar de nuevo su filmografía tras años muy ligados al cine de superhéroes y a grandes franquicias. Volver a un género tan exigente como el terror, con un personaje central dentro de una historia cargada de tensión, puede ofrecerle un nuevo registro interpretativo que probablemente llame la atención de crítica y público.

En ese contexto, la nueva película de El exorcista se presenta como una apuesta arriesgada pero muy calculada: una franquicia legendaria que intenta reconciliarse con sus fans de toda la vida y, al mismo tiempo, seducir a una audiencia joven que quizá solo conozca el título de oídas. El desenlace de esta operación, con Scarlett Johansson al frente y Mike Flanagan detrás de la cámara, será uno de los movimientos más observados en el panorama del terror comercial de los próximos años.


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Frankenstein de Guillermo del Toro: estreno, reparto y cifras en Netflix

Isaac

Imagen de Frankenstein de Guillermo del Toro

El nuevo Frankenstein de Guillermo del Toro llega con ambición artística y eco popular, un proyecto largamente soñado por el cineasta que reinterpreta el mito de Mary Shelley con una mirada contemporánea pero consciente de sus raíces góticas. Para el público de España y Europa, el filme aterriza con conversación propia: cifras de visionado abultadas, crítica atenta y un pie bien firme en territorio europeo gracias a sus localizaciones.

Más que una actualización de la leyenda, esta adaptación explora la paternidad, el rechazo y la identidad a través del conflicto entre creador y criatura. Con Oscar Isaac como Víctor Frankenstein y Jacob Elordi como la Criatura, la película bascula entre la elegancia visual de Del Toro y un relato que incide en los dilemas morales del científico y el aprendizaje doloroso de su creación.

Fecha de estreno y dónde verla

Imagen de Frankenstein de Guillermo del Toro

El lanzamiento se articuló en dos tiempos: cines seleccionados a partir del 23 de octubre y disponibilidad mundial en Netflix desde el 7 de noviembre. En España, la película puede verse directamente en la plataforma, lo que ha favorecido su rápida conversación social y su entrada en el top local.

Con 149 minutos de metraje, la obra se toma su tiempo para asentar atmósfera y personajes, sin renunciar a un pulso de cuento oscuro que remite a la tradición literaria europea. La producción corre a cargo de la factoría del director, con colaboración estadounidense y mexicana, y encaja en la línea autoral que Del Toro ha desarrollado en títulos como La forma del agua o La cumbre escarlata.

La estrategia de estreno mixto (salas y streaming) permitió a la película cumplir con circuitos de temporada de premios en Europa y, después, amplificar su alcance en Netflix, donde ha encontrado la masa crítica de espectadores.

Reparto, equipo y cambios de última hora

Imagen de Frankenstein de Guillermo del Toro

El equipo artístico reúne a Oscar Isaac (Víctor Frankenstein), Jacob Elordi (La Criatura), Mia Goth (Elizabeth Lavenza) y Christoph Waltz, entre otros, con la mirada visual de Dan Laustsen en la dirección de fotografía y la música de Alexandre Desplat, grabada con empaque sinfónico. La suma de talentos refuerza una propuesta de género con vocación de autor; para más información sobre el reparto y festivales, consulta fechas, reparto y festivales.

Hubo un giro relevante en el casting: fuentes de producción señalan que Andrew Garfield estuvo vinculado inicialmente a la Criatura, pero finalmente el papel recayó en Jacob Elordi. La elección se apoya en una presencia física imponente y, sobre todo, en una interpretación muy física y emocional, trabajada desde la mirada y el cuerpo.

Elordi pasó por un exigente proceso de caracterización con prótesis y maquillaje especializados (decenas de piezas y lentes que borran al actor para dejar al personaje). Su preparación incluyó referencias de movimiento (como la danza butoh) para marcar la evolución: del asombro casi infantil al peso del dolor y la conciencia.

Como guiño para el público español, se ha señalado la aparición fugaz de Santiago Segura, un habitual cómplice del cineasta, que aquí se deja ver en un instante concreto del metraje. Es un detalle menor en pantalla, pero significativo para quienes siguen la relación entre ambos desde hace años.

Recepción crítica y cifras en Netflix

El impacto inicial ha sido notable: la película alcanzó 29 millones de visualizaciones en tres días y se colocó como Nº1 en 72 países, además de entrar en el top 10 en otros 93, según datos compartidos por medios especializados como Deadline. En España, ha liderado la conversación en redes y se ha mantenido entre los títulos más vistos de la plataforma.

La crítica europea y española ha valorado especialmente la potencia visual y la lectura humanista del relato. Entre medios de referencia, se subrayan la textura gótica, el trabajo de dirección y un reparto que intercambia empatías y rechazos a lo largo del metraje. También se han publicado miradas más frías que detectan desequilibrios en el guion y cierta simplificación moral en el conflicto central.

Ese contraste entre entusiasmo y reservas ha facilitado un debate saludable sobre el mito, manteniendo la película en la agenda cultural más allá de su primera semana de vida en la plataforma.

Rodaje y localizaciones en Europa

La producción se apoyó en numerosas localizaciones del Reino Unido, con especial presencia de Escocia. Zonas como la Royal Mile de Edimburgo, la catedral de Glasgow o la mansión Gosford House dan verosimilitud histórica al conjunto, arropadas por cientos de figurantes que refuerzan el aire de época.

El diseño visual combina decorados físicos de gran escala con efectos digitales puntuales, buscando mantener la materialidad de los espacios a la vez que se apoya en herramientas contemporáneas. La partitura de Desplat, grabada en estudios de referencia europeos, contribuye a esa mezcla de clasicismo y modernidad.

Además, el título tuvo presencia en citas clave del calendario cultural como el Festival de San Sebastián, que ayudaron a posicionarlo como evento autoral antes de su desembarco masivo en Netflix.

Temas y enfoque: del mito al presente

Del Toro desplaza el terror convencional hacia la intimidad del vínculo padre-hijo: la criatura aprende el mundo entre la ternura de quien le tiende la mano y la hostilidad de quien le cierra la puerta. Esa tensión guía su viaje, donde la violencia aparece más como respuesta al rechazo que como pulsión originaria.

Víctor Frankenstein se dibuja como figura ambivalente: talento deslumbrante y ceguera moral. La criatura, por su parte, encarna la pregunta por lo humano: aprende a hablar, a leer y a amar, pero tropieza con los prejuicios de una sociedad que le niega lugar.

La película, sin desmarcarse del imaginario clásico, agrega capas contemporáneas sobre responsabilidad, culpa y perdón, invitando a revisar el mito desde la sensibilidad actual y desde las relaciones de poder que atraviesan la creación.

Claves para el público español

El diálogo con España llega por varias vías: la disponibilidad inmediata en Netflix (con promoción local activa), el eco crítico en medios generalistas y especializados, y la sutil participación de Santiago Segura. Todo ello ha potenciado su visibilidad en el mercado hispanohablante.

También pesa la mirada europea del rodaje, que acerca la estética del filme a las tradiciones góticas británicas y a esa sensibilidad romántica que emparenta la obra con la literatura que la inspira.

Sin necesidad de reinventar por completo el arquetipo, esta versión aporta una lectura accesible y discutible a la vez, capaz de conectar con nuevos espectadores y de generar conversación entre quienes conocen la novela y sus múltiples encarnaciones en la pantalla.

Con ecos de las obras previas del director y un empaque técnico destacable, Frankenstein de Guillermo del Toro se consolida como uno de los títulos del curso en Netflix: combina éxito de público, discusión crítica y una puesta en escena que mira a Europa para vestir de presente un mito de siempre.


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