Santiago Díaz y la revolución del thriller con el carismático Jotadé Cortés

Isaac

Santiago Díaz autor de novela negra

La trayectoria de Santiago Díaz en el panorama literario nacional parece no tener techo, consolidándose como uno de los referentes indiscutibles del género negro actual en España. Tras el impacto de sus obras anteriores, el autor madrileño ha logrado crear un universo propio donde la agilidad narrativa y la crudeza se dan la mano para mantener al lector pegado a las páginas hasta bien entrada la madrugada.

Con la llegada de su última propuesta editorial, el escritor demuestra que no tiene miedo a experimentar con la estructura de la trama, alejándose de los cánones más clásicos para ofrecer algo fresco y directo. Su habilidad para construir personajes que respiran realidad le ha permitido ganarse el favor de una audiencia que crece con cada nueva publicación, llenando salas en ciudades como Burgos, Bilbao o Vitoria.

Jotadé Cortés: un protagonista que rompe moldes

Santiago Díaz autor de El amo

El subinspector Juan de Dios Cortés, más conocido por todos como Jotadé, se ha convertido en una figura central que aporta una humanidad desbordante a la comisaría. Ser el único policía gitano en un entorno predominantemente payo no es moco de pavo, y Díaz utiliza esta dualidad para explorar los conflictos de un hombre que a menudo se siente entre dos tierras, sin que nadie termine de fiarse de él por completo.

La elección del apellido Cortés para el protagonista no es una casualidad, ya que el autor ha querido rendir un sentido homenaje a su madre, asegurando que su herencia familiar permanezca imborrable en el papel. Este personaje, que según los allegados del escritor comparte varios rasgos de su propia personalidad y sentido del humor, destaca por utilizar chascarrillos y expresiones de barrio que ayudan a rebajar la dureza de los crímenes que investiga.

A pesar de que Jotadé a veces parece que lo hace todo al revés, su instinto y su buen fondo consiguen generar una empatía inmediata con quienes siguen sus peripecias literarias. No estamos ante el típico héroe de acción perfecto; tiene inseguridades notables, atraviesa crisis de pareja y se mete en charcos constantes, lo que lo hace tremendamente real y cercano para el público que acude en masa a sus firmas.

El amo: un thriller que subvierte las reglas del misterio

Libro El amo de Santiago Díaz

En esta nueva entrega publicada bajo el sello de Alfaguara, la trama arranca de forma brutal con el hallazgo de una joven fallecida en una marquesina de autobús, un inicio que deja al espectador sin aliento desde el primer minuto. Lo que parece un caso aislado pronto se revela como parte de una macabra cadena de sucesos relacionados con mujeres que han sido madres recientemente y cuyos bebés han desaparecido.

Lo que realmente descoloca en esta obra es que el autor decide revelar la identidad del culpable casi al comienzo, rompiendo esa regla no escrita de guardar el secreto hasta las últimas páginas. Esta arriesgada decisión permite que el foco se centre en la psicología del criminal y en la angustiosa cuenta atrás del equipo policial para evitar un nuevo asesinato, creando una tensión constante que no da tregua.

El antagonista de la historia representa una maldad retorcida, obsesionado con la descendencia y el dominio sobre personas más débiles, lo que obliga a los investigadores a sumergirse en una mente psicópata para anticipar sus movimientos. Díaz reconoce que dedica mucho tiempo a documentarse con estudios reales sobre psicopatía para que sus villanos tengan esa verosimilitud que tanto impacta a sus seguidores.

La novela no se corta ni un pelo a la hora de mostrar escenas impactantes, pero también deja un espacio necesario para la reflexión sobre los prejuicios sociales y la justicia. A través de dilemas morales que ponen a prueba los principios de Jotadé y sus compañeros, el escritor busca que el lector se haga preguntas incómodas que perduren mucho después de haber terminado la lectura.

Del guion de televisión a las listas de éxitos literarios

No se puede entender el éxito de estas obras sin tener en cuenta los más de veinticinco años de Santiago Díaz escribiendo guiones para televisión de gran calado popular. Series como Yo soy Bea o El secreto de Puente Viejo fueron una escuela de lujo para dominar el arte del diálogo y aprender a mantener la atención de la audiencia sin que nadie quiera cambiar de canal.

Esa herencia audiovisual se traduce en capítulos cortos que siempre terminan en alto, una técnica que busca evitar que el lector abandone la historia y siga leyendo un poco más. Díaz aplica con maestría el ritmo televisivo al papel, permitiéndose lujos narrativos que la pequeña pantalla a veces limita por cuestiones de presupuesto o por el miedo a ser tildado de extremo en ciertas escenas de acción.

Además de su faceta como novelista de género negro, el autor ha demostrado una versatilidad envidiable con premios en literatura juvenil y su incursión en la novela histórica con Los nueve reinos. Esta capacidad para saltar de un género a otro manteniendo la calidad es lo que le ha valido galardones de prestigio como el Premio Morella Negra o el Alicante Noir en los últimos años.

La posibilidad de que las aventuras del subinspector Cortés den el salto a la pantalla es un rumor que cada vez cobra más fuerza, existiendo ya conversaciones para una futura adaptación a serie. Aunque el proceso de producción audiovisual es a veces incierto, el potencial visual de sus tramas y el carisma de sus personajes parecen destinados a conquistar también el formato episódico muy pronto.

El éxito arrollador de estas últimas entregas pone de manifiesto que el talento del escritor para tejer tramas adictivas y reales sigue en plena forma y no tiene visos de agotarse. Con un pie en la investigación policial más pura y otro en la crítica social necesaria, Santiago Díaz ha logrado que sus historias no solo entretengan de una sentada, sino que permanezcan en la memoria del público, marcando un camino propio en la literatura española actual.


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Alcalá de Henares se convierte en el epicentro de la lírica con su primer Festival de Poesía Joven

Isaac

Festival de Poesía Joven de Alcalá de Henares

Alcalá de Henares se ha propuesto que estos días no se hable de otra cosa que no sean rimas y estrofas, demostrando que la ciudad de Cervantes tiene cuerda para rato en lo que a cultura se refiere. La puesta en marcha de esta primera edición del Festival de Poesía Joven supone un soplo de aire fresco para el calendario complutense, reuniendo a una cantidad de talento que ya quisieran para sí otros eventos con más solera. Se nota que la Concejalía de Cultura se ha liado la manta a la cabeza para ofrecer un programa que no se queda en la superficie, sino que busca de verdad conectar con las nuevas generaciones de lectores y creadores.

La ciudad ha amanecido con un ambiente especial, de ese que se respira cuando algo importante está a punto de suceder en sus plazas y edificios históricos. No es solo una cuestión de llenar la agenda, sino de reivindicar la palabra como un espacio de diálogo necesario en estos tiempos en los que todo va a una velocidad de vértigo. Desde el jueves y hasta el domingo, los versos se van a colar por los rincones más emblemáticos de la ciudad, permitiendo que tanto los vecinos de toda la vida como los visitantes ocasionales descubran que la poesía no es algo rancio, sino una herramienta de expresión más viva que nunca.

Un arranque con galardones y antologías de peso

Presentación literaria en el festival de Alcalá

El pistoletazo de salida no ha podido ser más potente, con una jornada inaugural en el Antiguo Hospital de Santa María la Rica que ha servido para entregar el I Premio de Poesía Joven Salustiano Masó. Este galardón, que nace con la vocación de perdurar, ha compartido protagonismo con la presentación de una revista literaria muy currada en la que han participado diversos centros educativos locales. Pero la cosa no quedó ahí, ya que en la Biblioteca Cardenal Cisneros se puso sobre la mesa un plato fuerte: la antología ‘Un estallido’, que repasa la lírica española de los últimos veinticinco años de la mano de Raúl Molina Gil y Darío Márquez.

Para los que piensan que la tradición y la modernidad se llevan mal, el festival ha programado una conferencia que ha levantado bastante expectación sobre la relación entre la inteligencia artificial y la poesía. Guillermo Marco Remón ha sido el encargado de desgranar cómo las nuevas tecnologías están metiendo baza en un terreno que antes parecía reservado exclusivamente al sentimiento humano. Es una de esas charlas que te dejan dándole vueltas a la cabeza y que demuestran que este certamen no tiene miedo a meterse en jardines complicados pero interesantes.

Rutas poéticas y el talento de los autores locales

Uno de los momentos más esperados ha sido la ruta organizada para recorrer el casco histórico desde una perspectiva diferente, uniendo el patrimonio con la palabra recitada. El punto de encuentro ha sido la Plaza de Cervantes, donde decenas de personas se han reunido junto a la estatua del autor del Quijote para iniciar un paseo literario que ha agotado todas las plazas disponibles. No es moco de pavo conseguir que la gente se movilice para escuchar versos mientras camina, lo que deja claro que el interés por estas propuestas es muy real y no una simple pose cultural.

El festival también ha querido barrer para casa dando visibilidad a los creadores de la zona. En las mesas redondas hemos podido ver a figuras como Ignacio Lorenzo, que a pesar de su juventud ya cuenta con el premio Óscar Ayala Flores, o a Rodrigo Buenaventura, un graduado en Filología que lleva años agitando la escena literaria desde su blog personal. Junto a ellos, Diana Sánchez Crespo ha aportado su visión tras alzarse con el primer premio del certamen Salustiano Masó, demostrando que en Alcalá hay cantera para rato y que el futuro de las letras locales está en buenas manos, similar a otras iniciativas como la escuela de jóvenes escritores y escritoras para impulsar el talento.

Nombres consagrados que marcan tendencia en España

Si hablamos de calidad, la presencia de autoras como Rosa Berbel es, sin duda, uno de los grandes atractivos de este fin de semana. La sevillana, que ya tiene en su estantería premios de la talla del Ojo Crítico de RNE, se ha convertido en una referencia absoluta para los jóvenes poetas actuales. En los debates celebrados en Santa María la Rica, ha compartido mesa con Antonio Díaz Mola y Nuria Ortega Riba, dos nombres que también están dando mucho que hablar en el panorama nacional gracias a su capacidad para renovar el lenguaje poético sin perder la conexión con la realidad más cotidiana.

La jornada de clausura del domingo promete no bajar el listón, con un taller exprés impartido por Enrique Gracia Trinidad para aquellos que quieran mancharse las manos con la creación literaria. El cierre definitivo vendrá de la mano de autores con una trayectoria ya consolidada, como Amalia Bautista, Verónica Aranda y Luis Felipe Comendador. Es un lujo poder escuchar a voces tan experimentadas en un evento que, aunque sea joven por definición, ha sabido rodearse de profesionales que saben muy bien de qué va este oficio de juntar palabras.

La acogida que ha tenido esta cita cultural pone de manifiesto que Alcalá de Henares sigue siendo un referente indispensable en el mapa de las letras españolas. La mezcla de actividades gratuitas, la calidad de los invitados y ese toque de frescura que aporta el talento joven han hecho que este primer festival sea un éxito rotundo. Queda claro que la apuesta por la cultura participativa ha calado hondo entre la ciudadanía, dejando un sabor de boca excelente y la sensación de que esto no es más que el principio de una tradición que dará mucho de qué hablar en los próximos años.


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El proyecto de cuentos del IES Berenguer d’Anoia celebra su trayectoria con una edición especial

Isaac

Libros infantiles ilustrados por estudiantes

El instituto IES Berenguer d’Anoia, situado en la localidad de Inca, ha logrado consolidar una propuesta pedagógica que une el talento de los jóvenes con el fomento de la lectura entre los más pequeños. Este proyecto, que ya sopla las velas de su vigésimo aniversario, ha recibido un impulso significativo por parte de la administración regional para dar visibilidad al trabajo de los alumnos de bachillerato artístico, transformando sus ejercicios de clase en libros reales.

La propuesta no solo busca premiar la destreza técnica en el dibujo o la capacidad narrativa, sino crear un puente entre diferentes etapas educativas. Gracias a la estrecha colaboración entre los departamentos de Catalán y Dibujo, los estudiantes de secundaria se convierten en autores e ilustradores de relatos pensados para niños de infantil y primaria, logrando que el aprendizaje salga de las aulas y llegue a toda la comunidad.

Un recorrido por la creatividad y los valores

Este curso ha sido especialmente relevante porque el Servei d’Innovació Educativa ha rescatado cinco de los mejores trabajos realizados en los últimos años. Con una inversión que ronda los 2.175 euros, financiada a través del Programa de Refuerzo de la Competencia Lectora, se han impreso un centenar de copias de cada obra. Estos ejemplares no se quedarán en una estantería, sino que recorrerán los colegios de Baleares para que otros niños disfruten de las historias creadas por chicos apenas unos años mayores que ellos.

Los relatos seleccionados destacan por tratar temas de hondo calado social y humano. Entre los títulos que ya están en manos de los centros educativos se encuentran obras como «Aquí i ara», de Aina Mateu Pons; «Na Noa i la flor», de Lila Castillo Esteve; o «Un nou món», de Paula Juan Mir. También forman parte de esta colección «La bondat, bondat ens torna», de Gabora Deyanova Nedelcheva, y «Colors perduts», de Neus Torrens Cebrero. En estas páginas se habla de la naturaleza, la memoria y la importancia de la bondad, siempre con un lenguaje visual atractivo para edades comprendidas entre los 3 y los 12 años.

Impacto en el aula y fomento de la lectura

La distribución de estos quinientos libros tiene un objetivo práctico muy claro: servir de base para actividades de escritura y reflexión. Al tratarse de cuentos realizados por estudiantes de la propia isla, los alumnos de primaria sienten una cercanía mayor con el autor, lo que puede motivarles a desarrollar sus propias capacidades artísticas. Es una forma de demostrar que la literatura y el arte son herramientas vivas para expresar miedos, alegrías y experiencias personales.

La directora general de Primera Infancia, Neus Riera, subrayó durante la presentación la importancia de estas iniciativas que enriquecen tanto a quienes crean el contenido como a quienes lo reciben. El hecho de que el proyecto haya cumplido dos décadas demuestra que existe un compromiso real por parte del profesorado del IES Berenguer d’Anoia para mantener viva una tradición que ya es un referente en la innovación educativa de la zona.

Esta edición especial supone un reconocimiento al esfuerzo de unos jóvenes que, a través de sus trazos y palabras, han conseguido conectar con los lectores del futuro. La iniciativa del centro de Inca se confirma como un motor de dinamización cultural que trasciende lo académico, logrando que el valor de la cooperación y la diversidad se transmita de forma natural a través de historias sencillas pero cargadas de significado que ahora habitan en las bibliotecas escolares de todo el archipiélago.


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Ni Una Menos: 0nce años sin rendirse

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Por Daniela Poblete Ibáñez

Hay frases que nacen del dolor más profundo y terminan cambiando la historia. “Ni una mujer menos, ni una muerta más” la escribió en 1995 la poeta mexicana Susana Chávez Castillo, mientras caminaba las calles de Ciudad Juárez denunciando el asesinato sistemático de mujeres que el Estado prefería llamar “encuentros desafortunados”. Susana, fue asesinada en 2011, violada y mutilada como tantas de las mujeres que ella misma defendió. No llegó a ver lo que su frase haría al mundo.

Cuatro años después de su femicidio, su consigna cruzó el continente.

 

 

El 10 de mayo de 2015, en Rufino, Santa Fe, Chiara Páez —14 años, embarazada de dos meses— fue asesinada a golpes por su novio y enterrada en el patio de la casa familiar. El pueblo entero la había buscado. Su padre dijo, con palabras que ninguna política pública debería olvidar: “Chiara fue la gota que rebalsaó el vaso. La violencia no empezó ese día. Viene de muchos años.”

 

El 3 de junio de 2015, 300.000 personas colmaron la Plaza de los Dos Congresos en en la Ciudad de Buenos Aires y otras ochenta ciudades argentinas, bajo una sola consigna. Fue una multitudinaria marcha contra la violencia de género y, en semanas, Ni Una Menos se escuchaba también en México, Chile, Perú, Uruguay, Bolivia, Colombia, Paraguay. América Latina, reconoció en esa consigna algo que ya sabía pero que nadie nombraba con tanta claridad: que nos matan por ser mujeres, que tiene nombre y se llama femicidio.

 

El movimiento logró algo concreto: poner el femicidio en la agenda del Estado. Ese mismo 2015, la Corte Suprema de Argentina creó el Registro Nacional de Femicidios. Por primera vez, el Estado contaba a las mujeres asesinadas por las manos de sus femicidas. En Chile, Colombia y el resto de la región, las organizaciones exigieron lo mismo: datos, tipificación legal, institucionalidad. Algunos Estados respondieron. La mayoría, a medias. Hoy, once años después, contamos. Y lo que vemos es inaceptable.

 

Según la CEPAL, al menos 4.855 mujeres fueron víctimas de feminicidio en Latinoamérica durante 2024, equivalente a 13 asesinatos por razones de género cada día, y el total acumulado en los últimos cinco años supera los 19.254 feminicidios en la región. Estas cifras provienen de los registros oficiales que los Estados informan al Observatorio de Igualdad de Género de la CEPAL, pero son complementadas —y frecuentemente superadas— por los datos de la sociedad civil organizada, que monitorea medios, documenta casos y llena los vacíos que el Estado no registra o no quiere ver.

 

Argentina cerró 2025 con 200 femicidios directos según el Registro de la Corte Suprema —una víctima cada 44 horas—, pero el Observatorio de la Defensoría Nacional contabilizó 247 al sumar travesticidios, femicidios vinculados y suicidios feminicidas. Son 247 crimines por razones de género, mientras el gobierno de Milei desmanteló el Ministerio de las Mujeres y recortó los programas de atención a víctimas.

 

Por otro lado, Chile registró 40 femicidios consumados en 2025 y 283 femicidios frustrados según datos oficiales del SernamEG, cometidos mayoritariamente por parejas y en el hogar: cifras muy similares a las del 2024 pero el estancamiento de las cifras no es reflejo de menos violencia, mas bien refleja la incapacidad del Estado de transformar las estructuras que la producen.

 

Colombia, atraviesa una crisis documentada por su propia sociedad civil: según el Observatorio de Feminicidios Colombia, entre enero y junio de 2025 se registraron 342 casos, un aumento del 6,5% respecto al mismo período del año anterior, y el 98% permanece sin sentencia.

 

Paraguay cerró 2025 con 37 feminicidios según la Fiscalía, dejando 69 niños y niñas huérfanos de madre; el 85% fue cometido por parejas o exparejas y en el mismo año se registraron 37.825 casos de violencia familiar, un promedio de 104 víctimas por día, cifras que la sociedad civil considera subregistradas por la debilidad del sistema de protección.

 

El panorama es el mismo desde hace once años: mientras los discursos institucionales se multiplican con declaraciones simbólicas, la acción concreta con presupuesto real y voluntad política sigue siendo insuficiente para la gran mayoría de nuestro continente.

 

 

Los gobiernos ultraconservadores que avanzan en América Latina y en el mundo no sólo NO protegen a las mujeres, al contrario, estos trabajan activamente por revertir los marcos institucionales de protección y derechos que tardamos décadas en construir. Ministerios de género disueltos, presupuestos recortados o programas de atención a víctimas paralizados. Junto a ello, una ofensiva discursiva que normaliza el odio: mujeres llamadas histéricas, el feminismo acusado de “ideología” y las diversidades y disidencias señaladas como amenaza a la nación. El disciplinamiento no es sólo simbólico, se expresa también en precariedad laboral, en exclusión del espacio público y en la criminalización del aborto como instrumento de control sobre nuestros cuerpos. El objetivo es relegarnos a la casa, a la sumisión, a la pobreza, al silencio. El patriarcado conservador sabe lo que hace, por eso odia tanto a las que nos declaramos feministas.

 

A veces, se nos acusa de repetir siempre lo mismo. De marchar cada año y volver a casa con los mismos números. Quienes dicen eso, no entienden o no han querido entender cómo funciona la violencia. Ni Una Menos, no prometió resolver el femicidio en un año. Prometió que no callaríamos, que cada vez que mataran a una mujer saldríamos a decir su nombre. Que la lucha de Susana Chávez en Ciudad Juárez, de las Madres de Plaza de Mayo, de las mujeres pobladoras que organizaron América Latina para la pandemia del COVID 19, no sería en vano. Pero la promesa, también exige más que la consigna. Exige que la indignación se convierta en organización y la organización en poder. Exige que cuando los gobiernos retrocedan, nosotras avancemos.

 

Once años después del primer grito, este sigue siendo necesario. No porque no hayamos avanzado —hemos avanzado—, sino porque el patriarcado tampoco se rinde. Y nosotras, tampoco.

 

Ni una menos. Vivas nos queremos. Todas.

 

Fuentes: CEPAL, Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe; Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina (CSJN); Observatorio de Femicidios de la Defensoría Nacional Argentina; SernamEG Chile; Observatorio de Feminicidios Colombia; Fiscalía General del Estado de Paraguay; Mapa Latinoamericano de Feminicidios (MundoSur).

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El manual de la ultraderecha para atacar a las feministas en América Latina

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Con la toma de posesión del presidente antiabortista José Antonio Kast en Chile, los activistas advierten que su agenda podría repetir los retrocesos ya vistos en otros países de la región

* Por Ester Pinheiro

Desde 2019, los gobiernos de extrema derecha en América Latina, desde Brasil y El Salvador hasta Argentina, han estado adoptando estrategias similares para atacar los derechos de las mujeres y la población LGBTQ+ y debilitar las políticas de salud sexual y reproductiva.

Ahora, otro líder de extrema derecha ha llegado al poder en la región: José Antonio Kast, en Chile. Hijo de un alemán, quien fue miembro del partido nazi, Kast asumió un mandato de cuatro años en marzo de este año. Desde entonces, los movimientos feministas chilenos se han movilizado en respuesta a posibles reformas y políticas de su gobierno que podrían amenazar los derechos conquistados tras décadas de lucha.

El gobierno de Kast, considerado el mayor giro a la derecha en Chile desde el fin de la dictadura militar en 1990, ya empieza a mostrar indicios de su agenda. Es importante comprender qué cambios podrían producirse durante su presidencia.

Cambios en la educación sexual en las escuelas

Kast pretende reformar la educación sexual en las escuelas. Durante su primera campaña presidencial en 2017, abogó por la eliminación de programas escolares y contenidos curriculares que, según él, “promueven el aborto y las llamadas ideologías de género”. El año pasado, volvió al tema prometiendo “garantizar una educación sin ideologías”.

La propuesta contrasta con la del expresidente de izquierda Gabriel Boric. En enero de 2026, el gobierno de Boric reanudó un proyecto de ley para ampliar la educación sexual en las escuelas, lo que enfrentó una fuerte oposición de parlamentarios de extrema derecha, quienes la calificaron de “ideológicamente motivada”. El texto fue aprobado por un Comité de educación del Congreso en marzo pero aún debe pasar por otros trámites legislativos antes de convertirse en ley.

La postura de Kast se hace eco de discursos ya conocidos en Brasil, como el movimiento “Escuela sin partidos políticos”, alimentada durante el gobierno de Jair Bolsonaro (2019-2022), quien buscó restringir la educación sexual asociándola con la “sexualización temprana” y el “adoctrinamiento ideológico”.

En El Salvador, el presidente Nayib Bukele, en el poder desde 2019, también adoptó medidas similares. En 2022 el Ministerio de Educación ha eliminado del currículo de secundaria los materiales sobre educación sexual, prevención de la violencia de género y orientación sexual.

Violencia digital

La violencia digital, como el acoso en línea y el discurso de odio, ha sido utilizada como herramienta por movimientos de extrema derecha y gobiernos. En Chile, Martín de la Sotta, director de Chile Necesita ESI, una organización que promueve la educación sexual, afirma que los ataques en redes sociales se han intensificado desde la campaña presidencial de Kast el año pasado, con el objetivo de intimidar y silenciar a los activistas.

El propio De la Sotta fue víctima de una campaña coordinada de acoso digital. “Me tomaron fotos en una fiesta y las publicaron en internet diciendo: ‘Este es el pedófilo que quiere abusar de sus hijos’, y cosas por el estilo”, dijo.

Emilia Schneider, la primera parlamentaria abiertamente transgénero de Chile, reelegida el año pasado, también fue victima de ataques en línea. Fotos de ella antes de su transición comenzaron a circular en las redes sociales. “Su nombre es Emilia, pero publicaron las imágenes llamándola ‘Emilio’”, dijo de la Sotta.

Feministas exiliadas

Las amenazas y las campañas de intimidación han llevado a periodistas y voces feministas a abandonar sus países de origen cuando escriben sobre género, denuncian violaciones de los derechos humanos o critican las políticas de gobiernos de extrema derecha.

La periodista argentina Luciana Peker afirma que el acoso en línea que sufrió se intensificó tras la publicación de un reportaje sobre el aumento de casos de feminicidio en 2022, resultando en amenazas de muerte. En diciembre de 2023, diez días después de que el presidente de extrema derecha Javier Milei asumiera el cargo en Argentina, ella abandonó el país. “La violencia provenía de sectores vinculados a quienes entraron en el gobierno de [Milei], por lo que no existían condiciones seguras para hablar, escribir, vivir o trabajar”, dijo Peker.

En Brasil, después de la elección de Bolsonaro en 2018, un patrón de intimidación similar llevó a la especialista en derechos reproductivos Debora Diniz a abandonar el país. Afirma haber recibido repetidamente acoso en línea y amenazas de muerte de grupos de extrema derecha tras su testimonio ante el Tribunal Supremo Federal en defensa de la despenalización del aborto.

Diniz explica que la cuestión de género es fundamental en la estrategia de la ultraderecha. “Controlar a las mujeres —cuándo, cómo y con quién tienen hijos— significa controlar la reproducción de la vida social y, en última instancia, la reproducción del poder”, afirmó.

Dinámicas de intimidación similares también fueron documentadas en El Salvador bajo el gobierno de Bukele. Según Cristosal, una organización local de derechos humanos, decenas de activistas y periodistas mujeres se vieron obligadas a abandonar el país debido al ambiente represivo.

Obstáculos para acceder al aborto

Kast abogó por el retorno a una prohibición total del aborto, incluso en casos de violación, y afirma que “defiende la vida desde la concepción hasta la muerte natural”, una opinión compartida por los miembros de la Iglesia Católica en Chile y por sus partidarios evangélicos.

Tras la reforma legal de 2017, el aborto está permitido actualmente solo en tres casos en Chile. Riesgo para la vida de la mujer, violación o inviabilidad fetal. Cerca de 80% de la población chilena está a favor del aborto, al menos bajo ciertas circunstancias.

La administración anterior de Boric propuso un proyecto de ley para permitir que las mujeres tengan un aborto hasta las 14 semanas. El proyecto avanza lentamente en el Congreso, pero enfrenta importantes obstáculos en las comisiones lideradas por partidarios de Kast. “Es poco probable que sea aprobado”, afirma Anamaría Arriagada, presidenta del Colegio Medico de Chile, la asociación médica nacional.

Activistas advierten que podría volverse más difícil para las mujeres en Chile acceder al aborto. Incluso antes de que Kast llegara al poder, en casos de aborto que involucran violación, casi la mitad de los profesionales de obstetricia que trabajan en hospitales públicos se han declarado objetores de conciencia.

“Bajo un gobierno autoritario que se opone a los derechos humanos, es muy posible que los profesionales de la salud que se oponen al aborto se sientan con mayor libertad para negar la atención medica [del aborto]”, afirmó Ingrid Narbona, abogada de la Red de Profesionales por el Derecho a Decidir en Chile. Añadió: “Cuando se restringen los derechos, las mujeres no dejan de necesitar abortos; recurren a opciones inseguras o ilegales”.

En El Salvador, Bukele adoptó una retórica similar a la de Kast con respecto a la “defensa de la vida desde la concepción”, en un país donde el aborto está completamente prohibido. Aunque en el pasado he defendido el aborto en circunstancias limitadas, Bukele comenzó a adoptar una postura firmemente antiaborto, llegando incluso a describirlo como un “gran genocidio”.

Años de movilización por parte de grupos feministas y defensa de los derechos de las mujeres ayudaron a asegurar la liberación de 81 mujeres encarceladas en virtud de las estrictas leyes antiaborto del país. Sin embargo, en una señal del entorno cada vez más represivo, el Grupo Ciudadano para la Despenalización del Aborto en El Salvador anunció su disolución legal en febrero.

El presidente de Chile, José Antonio Kast, junto a su esposa María Pía Adriasola y el cardenal Fernando Chomali en una ceremonia realizada en la Catedral Metropolitana de Santiago, el 12 de marzo de 2026. Fotografía: Oficina de Prensa, Presidencia de la República de Chile

Propagación del fundamentalismo cristiano

La propagación gradual y a menudo silenciosa de la influencia antigénero y antirreligiosa más allá de los pasillos del poder, infiltrándose en otras instituciones, es una característica central de la estrategia de la extrema derecha en América Latina, según Giselle Carino, directora de Fòs Feminista una alianza mundial para la defensa de los derechos sexuales y reproductivos.

“Esto se extiende a los consejos médicos nacionales y a los comités de bioética, donde la gobernanza técnica puede ser remodelada de acuerdo con agendas conservadoras”, afirma.

En enero, la Comisión Nacional de Bioética de Argentina fue reestructurada formalmente bajo la tutela del Ministerio de Salud. Según Carino, el cambio refleja una tendencia más amplia en la que “los expertos independientes en ética han sido marginados y reemplazados por actores más cercanos a redes religiosas”, suscitando inquietudes sobre cómo podría interpretarse en la práctica el acceso al aborto.

Carino también traza paralelismos entre esta estrategia de la extrema derecha latinoamericana y el movimiento MAGA, liderado por Donald Trump en Estados Unidos, lo que apunta a una alineación regional más amplia en torno a políticas nacionalistas y anti-género.

En Brasil, Bolsonaro ha dependido en gran medida de las iglesias evangélicas y de los pastores para movilizar a los votantes, utilizando la retórica cristiana para oponerse al aborto y a los derechos LGBTQ+. Los parlamentarios evangélicos de partidos de extrema derecha continúan trabajando contra los derechos de las mujeres y de la agenda de salud reproductiva.

En El Salvador, Bukele frecuentemente utiliza un lenguaje cristiano para justificar sus políticas, llegando incluso a afirmar que Dios le había hablado. En una publicación en redes sociales expresó su oposición al aborto y al matrimonio entre personas del mismo sexo, y destacó el “apoyo de Dios” para construir lo que él describe como un “país más justo”.

Kast, miembro del Movimiento de Schönstatt, una red católica ultraconservadora, sigue una línea similar. Kast basa sus acciones políticas en valores católicos conservadores y declaró en 2017 “Creo en Dios, creo en la patria, creo en la familia.” Desde que asumió la presidencia el número de servicios religiosos celebrados en el palacio presidencial chileno de La Moneda han aumentado de uno a hasta cuatro por semana.

Kast ya ha dejado clara su postura respecto a los derechos LGBTQ+. Durante su segunda semana en el cargo, en abril, no ha firmado la Declaración regional sobre los derechos LGBTQ+ en la Organización de los Estados Americanos.

Recortes en la financiación de los derechos de las mujeres

Kast comenzó su presidencia declarando un “gobierno de emergencia” con un enfoque en la seguridad, la migración y la economía. Para contener el gasto público, prometió una reducción de 6 mil millones de dólares de gasto público.

“Es imposible realizar recortes drásticos en el gasto público sin afectar la salud y los derechos reproductivos”, afirmó Arriagada.

Luz Reidel, subdirectora de defensa de políticas en Miles, una organización de derechos sexuales y reproductivos, declaró: “Al presentar la situación como un ‘gobierno de emergencia’, Kast permite que las autoridades resten prioridad a ciertos servicios, haciendo que el aborto y la salud sexual parezcan menos urgentes”.

Este patrón se repite en la región. En Argentina, bajo medidas de austeridad implementadas por Milei, se suspendieron al menos 13 programas relacionados con cuestiones de género. incluyendo iniciativas destinadas a la inclusión de las personas transgénero.

Incluso bajo la administración de Milei, la financiación para políticas de lucha contra la violencia de género se redujo en aproximadamente 89% entre 2023 y 2024. El programa “Acompañar”, que brinda apoyo a las sobrevivientes de la violencia, sufrió una reducción en su presupuesto reducido en un 90% y el número de beneficiarios descendió de más de 100.000 en 2023 a tan sólo 434 en 2024.

Lenguaje prohibido

Los líderes de extrema derecha de Argentina, El Salvador y Brasil han estado tomando medidas para eliminar o restringir términos y categorías relacionados con el género, la sexualidad y la identidad, argumentando que no están alineados con las posiciones oficiales de sus gobiernos.

En 2024, el gobierno de Milei prohibió el uso de “lenguaje inclusivo” en la administración pública y en los documentos oficiales, incluidas las formas de lenguaje que reconocen a las personas LGBTQ+ y no binarias, clasificándolas como “distorsiones ideológicas”.

En El Salvador, Bukele emitió un decreto similar, prohibiendo el uso de lenguaje inclusivo en las escuelas públicas y los materiales gubernamentales, calificándolo de “español inapropiado” e “ideología de género”. Un informe de El faro tuvo acceso a una guía de estilo educativa, que reveló la prohibición de términos como “feminismo”, “feminista”, “inclusión”, “masculinidades”, “orientación sexual” y referencias a la comunidad LGBTQ+ y al cambio climático.

De manera similar, en Brasil, ex-Presidente Bolsonaro rechazó el uso de un lenguaje neutro en cuanto al género, afirmando que es “perjudicial para los valores tradicionales” y que “malcría a los niños”.

Como legislador, Kast también ha criticado públicamente el lenguaje inclusivo. En una publicación en el ex-Twitter X escribió: “Basta ya de tonterías. Exijamos que en Chile la gente hable correctamente y deje de copiar malas ideas del extranjero”.

“Aunque todavía no existe un precedente formal concreto para la prohibición de ciertos términos lingüísticos en Chile, esto entra dentro de lo que podemos esperar de este gobierno”, afirmó Reidel.

Desmantelamiento de instituciones de mujeres

Kast inició su administración con cambios institucionales que, según activistas, debilitan las políticas de igualdad de género. Hasta la fecha, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile ha despedido empleados de una división dedicada a promover una política exterior feminista.

La elección de Kast para dirigir el Ministerio de la Mujer y la Igualdad de Género también generó inquietudes tras el nombramiento de Judith Marín, una figura evangélica quien lleva años haciendo campaña contra el aborto. “No tiene experiencia en temas relacionados con el género. Obviamente es decepcionante”, dijo Reidel.

En Argentina, Milei ha disuelto el Ministerio de la Mujer, Género y Diversidad en 2024, el organismo responsable de las políticas de igualdad de género y de la lucha contra la violencia contra las mujeres.

Activistas afirman que estas acciones forman parte de un esfuerzo más amplio, simbólico y práctico, para revertir los avances en igualdad de género mediante el desmantelamiento de las instituciones públicas. “Lo que pueden parecer acciones inconexas están, en realidad, interconectadas; todo forma parte de la misma estrategia”, declaró Giselle Carino.

En Brasil, durante el gobierno de Bolsonaro en 2019, el Ministerio de la Mujer fue reorganizado y renombrado Ministerio de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos. Según Reidel, sustituir el término “género” por “familia” supone un cambio simbólico pero políticamente significativo que se aleja de las políticas de igualdad y refuerza los “roles sociales tradicionales”.

Resistencia

Las activistas por los derechos de las mujeres en toda América Latina están demostrando que es posible resistir las estrategias de la extrema derecha. En las últimas décadas, los movimientos por los derechos de las mujeres han combatido con éxito la violencia de género y han ampliado los derechos reproductivos mediante las protesta, procesos judiciales, procedimientos constitucionales y campañas en redes sociales.

Argentina Ni Una Menos, fundada en 2015, surgió en respuesta a los altos niveles de feminicidio en el país. Desde entonces, el movimiento ha movilizado a millones de personas para marchar en las calles, inspirando también un activismo similar contra la violencia de género en Perú y Uruguay.

La Marea Verde, movimiento liderado por feministas en Argentina también dio lugar a manifestaciones masivas desde principios de la década de 2000, que fue fundamental para la legalización del aborto en Argentina en 2020. El movimiento también inspiró reformas legales similares en toda la región, incluyendo Colombia y México.

Más recientemente, en Chile, apenas tres días antes de que Kast asumiera el cargo, aproximadamente 500.000 personas participaron de las protestas del Día Internacional de la Mujer en Chile, la más grande desde la pandemia.Como explicó María Francisca Di Biase, abogada chilena y activista de género que participó en la marcha: “Nuestros derechos nunca están garantizados. Dependen de que alcemos la voz. Necesito seguir luchando y marchando”.

 

Editado originalmente por Anastasia Moloney y Charlie Brinkhurst-Cuff.

Este artículo se publicó originalmente en Fuller, una redacción independiente y sin ánimo de lucro dedicada a informar sobre las experiencias de las mujeres y las personas de género diverso en todo el mundo.

 


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Huesca celebra su gran fiesta de las letras con una programación cargada de emociones

Isaac

Puestos de libros en la plaza principal

La plaza López Allué de Huesca se ha convertido una vez más en el corazón palpitante de la cultura aragonesa con la apertura de su cuadragésimo segunda Feria del Libro. Bajo un sol que se ha hecho notar desde el primer momento, los vecinos y visitantes se agolpan entre las casetas para descubrir las últimas novedades editoriales, demostrando que esta cita, la más veterana de la comunidad, goza de una salud envidiable.

El ambiente que se respira en el recinto ferial es de una cercanía especial, donde el trato directo con el librero vuelve a ser el gran protagonista. Con la participación de diversas librerías y editoriales, además del apoyo constante de las bibliotecas municipales, la ciudad reafirma su compromiso con el papel en un mundo cada vez más digitalizado, invitando a todo aquel que pase por allí a dejarse llevar por el placer de hojear un buen ejemplares sin prisas.

Un inicio marcado por la nostalgia y la reivindicación juvenil

Escritor dando el discurso inaugural

El escritor Enrique Satué fue el encargado de abrir oficialmente esta edición con un discurso que tocó la fibra sensible de los asistentes. Al recordar a sus padres como sus primeros referentes lectores, Satué puso de manifiesto cómo la literatura se entrelaza con la memoria familiar, citando su paso por el Instituto Ramón y Cajal como el punto de inflexión donde sus estanterías empezaron a crecer de forma imparable.

Por otro lado, los jóvenes integrantes del Club Bibliojoven tomaron la palabra para defender con garra el valor de las historias frente a la inmediatez de los dispositivos electrónicos. Aseguraron que un libro tiene el poder de transportar la imaginación mucho más lejos de lo que cualquier pantalla podría alcanzar, haciendo un llamamiento a curiosear sin prejuicios y a llenar las bolsas de lecturas que nos acompañen en cada etapa de la vida.

Homenajes que premian toda una vida de oficio

Público recorriendo las casetas de la feria

Uno de los momentos más especiales de lo que llevamos de feria se produjo cuando, de forma inesperada, el sector rindió tributo a Manuel Carrión. Tras dedicar cuarenta y ocho años de su vida a las librerías, Carrión recibió el cariño de sus compañeros en su primer año de jubilación. Fue un gesto cargado de simbolismo en la misma plaza donde tantas veces recomendó lecturas a varias generaciones de oscenses.

La presencia institucional también ha querido subrayar la importancia de estas figuras en el tejido social. La alcaldesa Lorena Orduna definió las librerías como auténticas boticas para el alma, resaltando que eventos como este ayudan a construir una sociedad mucho más reflexiva y cohesionada. No se trata solo de vender libros, sino de mantener vivos los espacios donde las palabras nos obligan a pensar y a cuestionarnos la realidad.

Diversidad temática: de la historia medieval al noveno arte

Libros y fanzines en exposición

La feria no se queda solo en la narrativa convencional, sino que explora campos tan interesantes como la investigación histórica. Ejemplo de ello fue la presentación de la obra de Darío Español sobre el origen de la Corona de Aragón, un ensayo que busca arrojar luz sobre los pactos del siglo XII lejos de interpretaciones actuales. Esta mirada al pasado convive con propuestas más modernas que buscan dar respuesta a las inquietudes del presente.

El mundo del cómic y el fanzine también tuvo su tarde de gloria, atrayendo a un público diverso interesado en la crítica social y la estética underground. Autores como Josas Ariño o Soul Dafne mostraron sus trabajos más recientes, donde la gentrificación o el mundo interior se plasman en viñetas que son auténticos puñetazos de realidad, demostrando que el arte secuencial tiene mucho que decir en los foros culturales de hoy.

Detalle de firmas de libros

Además de las presentaciones, la feria ha servido de escenario para proyectos sociales de gran calado. El grupo ’60 y Más’ presentó un podcast centrado en la responsabilidad colectiva del autocuidado, una iniciativa que invita a la reflexión amable sobre cómo deseamos ser cuidados. Este tipo de actividades paralelas enriquecen la programación y convierten la plaza en un foro de debate ciudadano que va mucho más allá de lo meramente comercial.

Para los más pequeños, la presencia de cuentacuentos y talleres de creación de mini-zines asegura que el relevo generacional esté garantizado. Ver a los niños haciendo sus primeros pinitos en la escritura y el dibujo es la mejor prueba de que el interés por la creatividad sigue muy vivo en Huesca, permitiendo que la feria sea un espacio integrador donde todas las edades tienen su hueco y su historia por descubrir.

Ambiente general de la feria del libro

A pesar de que el termómetro no ha dado tregua, la afluencia de gente no ha decaído en las casetas de nombres propios como Luz Gabás o Andrea Izquierdo. Los libreros destacan la buena sintonía y el ambiente de colaboración que impera en el sector, algo fundamental para afrontar los retos de una industria que se mueve a una velocidad de vértigo pero que sigue encontrando en el contacto humano su mayor fortaleza.

La cita oscense encara sus jornadas finales con el listón muy alto y una agenda que no deja espacio al aburrimiento. Como bien se ha recordado durante estos días, somos seres hechos de historias y eventos como este nos permiten formar parte de un relato compartido que trasciende las páginas. Pasear por la López Allué es, en definitiva, una oportunidad única para ponerse las botas con lo mejor de la producción literaria actual.

Cartel y señalética de la feria

Para cerrar esta intensa semana, la feria deja un poso de satisfacción tanto en los organizadores como en el público, que ha sabido valorar la calidad de los encuentros y la diversidad de las propuestas presentadas. Con un pie puesto ya en la próxima edición, la capital altoaragonesa se despide de sus libreros y autores con la certeza de que el vínculo entre la ciudad y sus libros es inquebrantable, manteniendo viva la llama de una tradición que sigue siendo el principal motor cultural de la primavera oscense.


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