Llanto de Luis Díaz-Cacho: presentación en Villamanrique

Isaac

Presentación de Llanto de Luis Díaz-Cacho

En Villamanrique, el Centro Cultural Carlos Piqueras Medina acogió la puesta de largo de ‘Llanto’, el nuevo poemario de Luis Díaz-Cacho Campillo, en una cita marcada por la cercanía y el recuerdo. La presentación de ‘Llanto de Luis Díaz-Cacho’ se vivió como un acto íntimo y profundamente humano, con la poesía como hilo conductor.

El encuentro se integró en el recital ‘Poemas a la muerte de mi padre’ y estuvo impulsado por el Grupo Oretania, con presencia institucional y voces locales. La velada subrayó el vínculo con la tradición manriqueña, una referencia literaria muy sentida en esta tierra.

Una presentación con arraigo local

La encargada de presentar la obra fue la poeta y miembro del Grupo Oretania, Antonia Piqueras Jiménez, quien destacó la afinidad del autor con Jorge Manrique y el eco de su legado. Ambos poetas dialogan a través del dolor por la pérdida paterna, aunque con formas distintas y un idéntico sentimiento.

El acto contó con la participación de la concejala de Cultura, Cristina Lillo, y un elenco de rapsodas locales: Mairena Pérez, Epifanía Piqueras, Rufina Rubio, María Jesús Soto y Mari Carmen Unguetti. Las voces vecinales aportaron una textura coral a la lectura, reforzando el carácter comunitario de la cita.

Mientras fuera arreciaba la lluvia, en la sala se creó un ambiente cálido y recogido, con música en directo a cargo de María Armero y Sofía Rodríguez. La mezcla de palabra y sonoridad envolvió la presentación y acentuó su tono ceremonial.

Un libro nacido del duelo

‘Llanto’ reúne 21 poemas escritos tras la muerte repentina del padre del autor, versos que lo acompañaron en su juventud y que permanecieron guardados durante cuarenta años. Díaz-Cacho confesó que aquellos textos le sirvieron de refugio y le salvaron la vida en uno de sus momentos más difíciles.

El número de composiciones no es casual: según se explicó durante el acto, las 21 piezas remiten al día del fallecimiento del progenitor. Esa cifra dota a la obra de un significado íntimo y muy preciso, sosteniendo el hilo emocional que recorre el libro.

La edición se amplía con un poema posterior en el que el autor imagina su propia despedida, además de un texto inédito de su hijo, Ramón María, que cierra el volumen. El cierre intergeneracional refuerza el ciclo de memoria y despedida que articula el poemario.

Arte visual con simbolismo barroco

Las ilustraciones de Olga Alarcón, creadas ex profeso sobre lienzo negro, beben del género barroco de las vanitas. Calaveras, frutas caídas o huevos dialogan con tormentas, relámpagos y latidos, componiendo un imaginario sobre fugacidad, tránsito y finitud.

Su propuesta combina naturalezas muertas y motivos celestes para invitar a la contemplación y al sosiego. Las imágenes evocan fragilidad, soledad y una reflexión sobre el presente, en sintonía con la hondura de los poemas.

Voces y música que arropan

Las rapsodas Mairena Pérez, Epifanía Piqueras, Rufina Rubio, María Jesús Soto y Mari Carmen Unguetti fueron desgranando textos y silencios medidos. Sus intervenciones, arropadas por las piezas de María Armero y Sofía Rodríguez, consolidaron la atmósfera emotiva de la velada.

El público respondió con atención y cercanía, y el espacio cultural se convirtió durante un rato en un refugio compartido. Entre poemas, música y lluvia, el acto encontró un ritmo propio que subrayó su carácter colectivo.

Edición y memoria compartida

Publicado por el Grupo Oretania, el libro se presentó con firma de ejemplares y momentos de encuentro entre autor y lectores. La obra se consolida como una lectura idónea para transitar el duelo y rendir tributo a quienes ya no están.

La jornada concluyó entre aplausos, abrazos y conversación sosegada, con la sensación de que la literatura todavía puede tender puentes. ‘Llanto’ se afirma como un testimonio sobrio y honesto sobre la pérdida y la permanencia del afecto.

La cita de Villamanrique dejó un poso de calidez y memoria: una presentación donde palabra, música e imagen confluyeron para alumbrar el viaje personal de Luis Díaz-Cacho y su diálogo con una tradición poética que sigue viva.


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La Biennal de Mislata Miquel Navarro 2025 tiene finalistas

Pablo Bellot, Escif, Patricia Gómez y María Jesús González, Olalla Gómez Valdericeda, Jordi Jon, Anja Krakowski, Biel Llinàs, Claudia Pastomás, Mery Sales y María Tinaut son los diez finalistas de la más reciente edición de la Biennal de Mislata Miquel Navarro 2025. La convocatoria, a cargo de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de la localidad, ha logrado este año un récord de participación, con 150 candidaturas.
Los ganadores de los dos premios de adquisición del certamen, dotados con 6.000 euros cada uno, se darán a conocer el próximo 12 de diciembre, durante la inauguración de la muestra que reunirá las creaciones de los seleccionados en el Centro Cultural Carmen Alborch.
Ajustándose a las bases, estos trabajos abordan la memoria colectiva desde ángulos muy diferentes, mostrando cómo los pasados —políticos, territoriales, materiales o afectivos— se hacen presentes en la vida contemporánea. Se trata de grandes lienzos que reflexionan sobre territorios dañados y solidaridad ciudadana; objetos cotidianos devenidos soportes de memoria; instalaciones que reivindican oficios en desaparición; registros fotográficos que ponen en cuestión herencias ambientales o políticas; trabajos que dialogan con los símbolos del poder; y esculturas e intervenciones que remiten a las fronteras entre artesanía y arte contemporáneo.
Su comisario será Álvaro de los Ángeles, que ha señalado que la exposición planteará cómo la memoria, lejos de ser un archivo muerto, sigue transformándose y afectando al presente. Las obras seleccionadas y la diversidad de propuestas muestran que el arte contemporáneo continúa siendo un espacio de resistencia, reflexión y compromiso social.

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Voces de Mujer Rural: el I Concurso de Asprona Bierzo reconoce a Marcos Tyrone y José Sánchez Sereno

Isaac

Concurso Literario Voces de Mujer Rural

El salón de actos del Ayuntamiento de Torre del Bierzo fue el escenario de la entrega de premios del I Concurso Literario Voces de Mujer Rural, una propuesta cultural impulsada por el centro de día Las Candelas de Asprona Bierzo con la colaboración del Consistorio. La iniciativa pone el foco en el papel esencial de las mujeres en el medio rural y en el impulso de la creación literaria desde la comunidad.

El certamen reconoció los trabajos de Marcos Tyrone y José Sánchez Sereno en las modalidades de poesía y microrrelato, respectivamente, en un acto público celebrado a mediodía en la casa consistorial. Con esta primera edición, la organización refuerza su apuesta por la inclusión, la participación y la memoria del Bierzo a través de la palabra.

Entrega de premios en Torre del Bierzo

I Concurso Voces de Mujer Rural en Torre del Bierzo

La ceremonia, que tuvo lugar a las 12:00 horas, reunió al alcalde de Torre del Bierzo, Gabriel Folgado; al teniente de alcalde, Daniel de Almeida; al director general de Asprona Bierzo, Valentín Barrio; y a la directora del centro de día Las Candelas, Concepción Jiménez. También asistieron los autores premiados y tres integrantes del jurado: Ana Nespral, Lucía García Morodo y Nidia Beltramo.

El acto tuvo un marcado carácter comunitario y de reconocimiento a la cultura local, poniendo en valor la literatura como herramienta de cohesión y de visibilización de realidades a menudo silenciadas. Las intervenciones institucionales subrayaron la voluntad de mantener la cita en el calendario cultural de la comarca.

Palmarés y obras reconocidas

En la categoría de poesía, el primer premio fue para Marcos Tyrone por su obra Mujer de cepa vieja, un texto que traza, con referencias vínicas y un lenguaje cercano, la fortaleza callada de quienes cuidan la tierra y sostienen la vida en los pueblos. El autor admitió que no esperaba el resultado y dedicó el reconocimiento a la mujer rural, núcleo de la identidad berciana.

El jurado valoró especialmente el ritmo medido, la claridad expresiva y la calidad del imaginario poético del poema, capaz de provocar emoción con recursos sencillos y una voz reconocible. La obra conjuga memoria, paciencia y oficio, con imágenes que enlazan naturaleza y experiencia cotidiana.

En microrrelato, el galardón recayó en José Sánchez Sereno por El silencio de las cebollas, pieza breve de gran sensibilidad que se apoya en una prosa depurada para reflejar la soledad, la resistencia y los afectos en el ámbito rural. La narración destaca por su equilibrio formal, la potencia de sus metáforas y la hondura que alcanza con muy pocas líneas.

Sánchez Sereno agradeció el apoyo del centro de día Las Candelas y del Ayuntamiento, y puso en valor iniciativas que reconocen y reivindican la labor de las mujeres en el territorio. La organización, por su parte, subrayó el compromiso de Asprona Bierzo con proyectos que abren oportunidades y crean espacios culturales accesibles.

Un certamen inclusivo y con proyección

El tribunal otorgó una mención especial a David Vilorio, participante con discapacidad intelectual, por un poema dedicado a su abuela. El reconocimiento subraya la mirada íntima y la sensibilidad con las que el autor aborda el vínculo familiar y la memoria de la mujer rural, reforzando el carácter inclusivo del concurso.

La organización recordó que esta propuesta literaria se enmarca en la agenda cultural de Las Candelas, que ya había promovido otras actividades con el mismo objetivo: visibilizar, valorar y dignificar la presencia femenina en el campo. En palabras de los responsables, el concurso nace con vocación de continuidad y de convertirse en un referente cultural del Bierzo.

Jurado y valoración

El jurado, compuesto por Gabriel Folgado, Ana Nespral, Lucía García Morodo y Nidia Beltramo, destacó la calidad y variedad de los textos presentados, así como el rigor en el uso del lenguaje y la fidelidad con la que los trabajos captan realidades rurales. Además de felicitar a los premiados, trasladaron su agradecimiento a todas las personas participantes por contribuir a ensanchar el relato colectivo del Bierzo.

Las autoridades municipales y la dirección de Las Candelas coincidieron en animar a la ciudadanía a implicarse en futuras ediciones. La propuesta, subrayaron, refuerza una red cultural que apuesta por la inclusión, el respeto y la participación activa, pilares del proyecto de Asprona Bierzo.

Con una participación diversa, el respaldo institucional y un mensaje claro de reconocimiento a las mujeres que sostienen la vida en los pueblos, esta primera edición del I Concurso Literario Voces de Mujer Rural deja un poso de continuidad: obras premiadas con identidad propia, un jurado que avala su calidad y una comunidad que hace suya la literatura como espacio de encuentro.


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Degas y la caseína: el Museo Thyssen examina En la sombrerería

Hasta el próximo marzo, el Área de Restauración del Museo Thyssen-Bornemisza presenta en una de las salas de su colección permanente un montaje específico dedicado al estudio técnico de En la sombrerería (1882), un pastel sobre papel de Edgar Degas.
La investigación se ha llevado a cabo con el mecenazgo de la Fundación María Cristina Masaveu Peterson y en su desarrollo los profesionales del centro han podido comparar e identificar similitudes de esta composición con otras realizadas por el artista sobre el mismo tema, en técnica y fecha coincidente, verificar los métodos y materiales utilizados y entender cómo fue elaborada, desde el empleo de un cartón como soporte hasta la aplicación del trazo final.
Los análisis han confirmado la fragilidad de este cuadro y ofrecido información técnica relevante para favorecer su conservación. El tema predilecto de Degas debieron ser las bailarinas, asunto del que llegó a pintar unas mil quinientas obras; se interesó igualmente por escenas de la vida cotidiana y dedicó veintisiete pinturas a las sombrererías, fundamentalmente pasteles, aunque también óleos y dibujos, y casi todos desde la década de 1890. Entre los más tempranos se encuentra este En la sombrerería.
Primogénito de una acaudalada familia de París, Degas dejó a un lado los estudios de derecho para centrarse en la pintura. Se formó en el taller de Louis Lamothe, discípulo de Ingres y, aunque hoy lo consideramos uno de los padres del impresionismo, él se tenía por un pintor realista o naturalista que apreciaba bien las cualidades del dibujo.
Las variaciones sobre un mismo tema son una manifestación de su tendencia a observar y reproducir el ritmo y las posturas de los personajes y a reemplazar el encuadre tradicional por composiciones descentradas. Pese a que fue un virtuoso en muchos procedimientos pictóricos, desde 1870 comenzó Degas a utilizar sobre todo el pastel, del que se convirtió en maestro. Esa técnica, de moda en el siglo XVIII, había caído en desuso hasta su recuperación por los impresionistas y a este autor le abrió nuevas opciones para representar el movimiento y la fugacidad de sus escenas.
La realización de una reflectografía infrarroja (IR), que proporciona información sobre la capa subyacente de dibujo bajo las capas pictóricas, ha probado que la obra estaba concebida desde su inicio, pues sólo se aprecian leves modificaciones en el resultado final, que forman parte del proceso creativo, entre ellas el soporte para el sombrero de la izquierda de la composición, la manga de la mujer sentada de espaldas, su hombro o el guante apoyado en el parasol de la derecha.
Además, una radiografía ha mostrado que se encuentra en buen estado de conservación, al no presentar pérdidas de materia o bordes dañados. El cartón del soporte está compuesto por una pasta elaborada mecánicamente con una mezcla de celulosa.
En cuanto a su soporte, la pieza está ejecutada sobre un papel que se dobla sobre un soporte de cartón rígido y se sujeta por el reverso con unas tiras de papel engomado. En su anverso, ese papel no está adherido al soporte, sino sólo apoyado sobre el cartón. Sin embargo, su estado de conservación es de nuevo bueno, dado que no se han producido alteraciones importantes y la capa de pintura continúa en buen estado.
En lo relativo a las técnicas, uno de los sellos de Degas como pastelista es la superposición de capas de color: logra aplicar una sobre otra sin que se mezclen, fijando cada capa antes de recubrirla con la siguiente utilizando un fijativo pulverizado sobre el pastel con la ayuda de un atomizador, que le permitía, además, que los colores ya aplicados no se desprendieran. Podía añadir las capas que quisiera para ir superponiendo los colores e ir creando los volúmenes o efectos que buscaba; sin embargo, los fijativos entonces en el mercado modificaban los tonos de los materiales y la mayor inquietud del artista era que no cambiaran de aspecto con el paso del tiempo y que no sumaran brillos.
Por último, en cuanto al fijativo, se sabe que Luigi Chialiva, un pintor italiano establecido en Écouen, a las afueras de París, y formado también como arquitecto y químico, elaboró uno que respondía a los requisitos de Degas, que era su amigo: no alteraba el tono natural de las barras de pastel ni el aspecto mate pretendido, cumpliendo con su condición básica de fijar los colores. No obstante, lo que no ha podido saberse es la composición de este fijativo, aunque todo apunta a que podría estar basado en la caseína, detectada en el análisis de varios pasteles del autor. Así, en una micromuestra separada de la superficie de la obra se ha podido constatar la aparición de un material proteico en baja proporción: quizá caseinato cálcico; correspondería al fijativo, pues no hay otra razón que pueda explicar la presencia de una proteína en la superficie de una pintura al pastel.
Además, los restauradores han localizado una entrada en la Oficina de Patentes estadounidense que, en 1899, recogía la fórmula de un fijativo que incluía la caseína entre sus ingredientes. Fue presentada por conocidos, “Luigi Chialiva y Jules Dupont, de Écouen, Francia”, y se describía como un “fijador neutro y ligero, que tiene la ventaja de secarse rápidamente gracias a los productos volátiles que lo componen”. Su base es “caseína pura disuelta en agua destilada saturada con bórax” y “mezclada con alcohol puro”. Esta explicación de su uso, los nombres de los inventores y su procedencia indican que quizá se trate del registro del fijativo que Chialiva fabricó para Degas.
 
Edgar Degas. En la sombrerería, 1882. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza
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Entrega de Premios de Dramaturgia, Filología y Lingüística

Presidencia

La ACADEMIA ARGENTINA DE LETRAS tiene el agrado de invitar a Ud. y familia a la sesión pública que se efectuará en su sede institucional, Salón “Leopoldo Lugones”, Sánchez de Bustamante 2663, el jueves 27 de noviembre, a las 18.00.
En esta oportunidad, se entregarán los siguientes premios:

Premio Anual Academia Argentina de Letras de Dramaturgia, año 2023, a Mariano Pensotti y Mariano Tenconi Blanco, por sus obras “Los años y Las ciencias naturales”

Premio Anual Academia Argentina de Letras de Dramaturgia, año 2024, a Sandra Franzen y Valentino Grizutti, por sus obras “El sentido de las cosas y Plot”

Premio Academia Argentina de Letras de Filología y Lingüística, bienio 2023-2024, a Guiomar Elena Ciapuscio

¡Los esperamos!


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Localizan en Pau un boceto de Murillo robado en 1897 en el Museo del Prado

Durante un proceso de inventario emprendido por el Museo del Louvre en el Museo de Pau el año pasado (una operación obligatoria cada década desde la aprobación de una norma que obliga a catalogar todas las obras), se advirtió la posibilidad de que uno de los bocetos que poseía ese centro francés correspondiera a Murillo.
Se trata de Santa Ana dando una lección a la Virgen, que formó parte de las colecciones de Isabel de Farnesio y fue sustraído del Museo del Prado en 1897. La prensa española de principios del siglo XX ya apuntaba la opción de que esa pieza pudiera hallarse en un museo francés, y El Imparcial afinó algo más, al señalar que se ubicaría en el Museo Municipal de Pau, ciudad cercana a los Pirineos. En 1936, Ahora informó de nuevo de que la misma localidad habría sido su destino y de que se estaba negociando su regreso.
Charlotte Chastel-Rousseau, especialista en pintura española del Museo del Louvre, puso a Benito Navarrete, catedrático de Historia del Arte en la Complutense y experto en la figura de Murillo, al tanto del hallazgo y éste hizo lo propio con el Museo del Prado.
No han podido encontrarse más datos en torno al boceto en el Archivo Histórico Nacional y en el Archivo General de la Administración correspondiente a la Embajada y Consulados de París y Pau, pero esta obra, según ha avanzado Navarrete, será restaurada y estudiada en la pinacoteca madrileña, lo que permitirá obtener mayor información.
Por el momento, llegará a Madrid como cesión temporal durante diez años a la espera de una norma que prepara el Gobierno galo para hacer frente a este tipo de situaciones. Los trámites de traslado y préstamo los ha asumido el Prado, en coordinación con el Ministerio de Cultura, y próximamente podrá contemplarse en sus salas: desde el 1 de diciembre formará parte de un nuevo recorrido El Prado en femenino.

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