Museos en el cine: ¿actores silenciosos?

Incluso para quienes acuden muy a menudo a los museos, cruzar su puerta implica acceder a un lugar muy distinto (no al de la vida) pero sí al de la rutina; a un espacio en el que se conecta el pasado y nuestro tiempo, y los mismos visitantes, a lo mejor, son en mayor medida conscientes de formar parte de un devenir muchísimo más grande que ellos. También suponen contenedores de memoria, poder e ideas.
El cine ha aprovechado, a veces de forma explícita y otras menos, esa fuerza simbólica: en las películas, estos espacios para el arte no pueden ser nunca decorados simples, sino actores “silenciosos” que ejercen una influencia sobre el resto de los personajes, pueden vertebrar el relato y llegar a ser narradores de la trama.
Vamos a repasar un conjunto de films en que los museos han ejercido alguno de esos roles, siendo escenarios, narradores, símbolos, terreno propicio para la experiencia estética y, a veces, también para el conflicto.
Puede ser un punto de partida 007. En Skyfall (2012), de Sam Mendes, el James Bond correspondiente recala en la sala 34 de la National Gallery de Londres y allí se reúne con Q (Ben Whishaw), que le entrega billetes de avión y una pistola que habrán de servirle en su próxima misión. Lo que nos interesa es su conversación frente a El Temerario remolcado a su último atraque para el desguace de Turner, toda una oda a la melancolía. El barco, emblema de la fuerza naval británica y de su pasado glorioso, está a punto de desaparecer tras haber prestado servicio en la batalla de Trafalgar, inmerso en una naturaleza con algo de conceptual: no se basa en la observación directa, sino que predomina el sentido simbólico con detalles más o menos realistas.
Q comenta la inevitabilidad del paso del tiempo que recalca el pintor, a lo que Bond responde con sarcasmo: ¡Menudo barco! El museo se convierte aquí en espacio de reflexión sobre la fugacidad de los días.
Seis años antes, por cierto, la misma National Gallery y La Venus del espejo de Velázquez ya aparecieron en otra película británica: Venus, de Roger Michell. Peter O’Toole y Jodie Whittaker acudían allí a contemplar su pintura favorita, que inspiraba tanto el título de esta obra como el apodo de Whittaker en la trama.
Sam Mendes. Skyfall, 2012
La presencia del Louvre en Banda aparte, de Jean-Luc Godard (1964), aunque breve como sabemos, tiene un calado mayor. Odile, Arthur y Franz (Anna Karina, Claude Brasseur y Sami Frey) rompían con la solemnidad ligada a los museos con su célebre carrera: el mayor y más suntuoso templo artístico de Francia deviene en este caso escenario de una visión nueva de la modernidad y también de la libertad del cine como ejercicio creativo -en contraste con el estatismo de la pintura-.
El gesto rebelde de correr en el Louvre muestra que los museos pueden ser también espacios de identidad generacional, de apropiación personal y de diversión lúdica. De algún modo, este trío encarna aquí una rebelión frente a la cultura oficial, una proclama que encaja perfectamente con el espíritu de la Nouvelle Vague y que Bertolucci homenajearía en Soñadores (2003).

 
En ocasiones, en el cine con voluntad de acoger símbolos de trascendencia no aparecen museos en sentido estricto, pero sí arte; también como espacio íntimo de deseo y memoria. La joven de la perla (de Peter Webber, 2003) reconstruye el proceso imaginario de creación del lienzo de Vermeer, en el que el tiempo parece suspenderse.
Se basó en una novela de Tracy Chevalier, pero no son necesarios textos en ese empeño: ahí queda El molino y la cruz (2012), de Lech Majewski, que narra la historia de la Pasión de Cristo situándola en el Flandes dominado por España en 1564, basándose en la pintura del mismo año Camino del calvario, de Bruegel el Viejo.
De entre el más de medio millar de figuras que pueblan el cuadro, la película se centra en la historia de una docena de personajes cuyas vidas se cruzan en un paisaje panorámico de cuidada fotografía. Lo preside un enigmático molino que parece sostenerse milagrosamente sobre una escarpada montaña, y que marca los tiempos de la vida del lugar (Amberes).
Entre sus habitantes se encuentran el propio Pieter Bruegel (interpretado por Rutger Hauer), su amigo y coleccionista de arte Nicholas Jonghelinck (Michael York) y la Virgen María (encarnada por Charlotte Rampling).

 
Los museos, como hoy se hace hincapié a menudo, también pueden hablar de poder y autoridad: es así en El último emperador, de Bernardo Bertolucci (1987). La Ciudad Prohibida pasa de ser palacio imperial a museo (atracción turística), simbolizando el fin de una era.
Ese cambio transforma el complejo en metáfora del tiempo y de la memoria: el anterior centro del poder absoluto deviene recinto vacío, donde quedan restos y recuerdos de vidas pasadas. La privacidad de los monarcas se convierte en exposición.
Y si una ciudad es un museo al aire libre susceptible de ser recorrida como si cada uno de sus rincones fuese una sala expositiva, esa es Roma. Así la paseaba Jep Gambardella en La gran belleza (2013), de Sorrentino.
En este caso, el gran museo romano es símbolo de la cultura que oprime, pesa y cautiva a un tiempo: pasado y presente dialogan constantemente (como en los museos) y Gambardella-Servillo transita por sus calles como un visitante perdido en un museo interior; la que fue capital imperial refleja el vacío existencial del protagonista.
En el film más felliniano de Sorrentino las ruinas, las obras de arte y los frescos no son decorado, sino huella de la memoria colectiva italiana (europea) y de una cultura que se contempla a sí misma con nostalgia. La ciudad en su conjunto funciona como alegoría de la identidad y el tiempo, un espacio que conserva rastros de lo efímero y lo sagrado. Aquí, con claridad, el museo crece hasta fundirse con la vida.
Paolo Sorrentino. La gran belleza, 2013
Quizá no sea demasiado común, pero a veces el museo también narra, cuenta relatos paralelos. En Vértigo (1958), de Hitchcock, el arte -un retrato femenino- se convierte en espejo de deseos y obsesiones, incluso en adelanto del futuro de la protagonista (Kim Novak).
Simboliza la repetición y la obsesión, la reencarnación y el doble; también la memoria: entre pinturas, el tiempo se detiene. Además, con su cadencia hipnótica, Hitchcock sabe crear un clima de fascinación pictórica, convirtiendo el museo (el de Bellas Artes de San Francisco) en espacio psicológico en que una composición absorbe la identidad de quien la mira.
Alfred Hitchcock. Vértigo, 1958
¿Y si consideramos el laberinto de espejos de La dama de Shanghái (1947), de Orson Welles, como un museo de realidad fragmentada? Las figuras del mismo Welles y de Rita Hayworth se multiplican, generando confusión en la narración y poniendo en cuestión las nociones de verdad e identidad.
Ese laberinto, además, revela el sentido profundo de esta película: el arte, al igual que los espejos, puede mostrar la verdad, pero siempre lo hará a través de la distorsión.
Orson Welles. La dama de Shanghái, 1947
A veces las obras llegan a dialogar (metafóricamente) con los personajes, que pueden experimentar hacia ellas dependencia. Virgil Oldman (Geoffrey Rush), en La mejor oferta de Tornatore (2013), se rodea de retratos femeninos que apuntan a su imposibilidad de encontrar el amor real: cada una de ellas representa un ideal distinto, igualmente inalcanzable, atemporal. Como la Roma de Sorrentino, funcionan como espejos emocionales: reflejan el vacío y la obsesión del agente de subastas.
Por eso, cuando la colección se pierde, lo que desaparece no son sólo los cuadros, sino el mundo interior de Oldman.

 
En otras ocasiones, una única obra puede narrar: en Le mystère Picasso (1968), de Henri-Georges Clouzot, el argumento es la construcción de un lienzo, filmada desde su reverso. Como si se pintara solo, asistimos al acto creativo en tiempo real.

 
Si tenemos que elegir films en los que un museo encarne una identidad cultural (amenazada)…, preferimos prescindir del presente y quedarnos con El tren (1964), de John Frankenheimer. El convoy que transporta arte a salvar es campo de batalla en la II Guerra Mundial, porque esas piezas son objeto de deseo y de resistencia cultural.
Podemos debatir a partir de esta película sobre el poder simbólico del patrimonio, no como objeto de lujo, sino como testimonio del espíritu de un pueblo y de su libertad. Y sobre si por él vale la pena jugarse la vida.
John Frankenheimer. El tren, 1964
Y a infinitos debates puede dar lugar, asimismo, The Square (2017), de Ruben Östlund, ese cineasta sueco propenso a reírse de los tics de los muy ricos. Su museo (de arte contemporáneo) es espacio de marketing y espectáculo, de contradicción ética; incluso laboratorio de comportamiento. El espectador ya no contempla: es observado y puesto a prueba, mientras la creación sirve para poner de relieve hipocresías recientes.
Terminaremos con una experiencia estética: la que propone El arca rusa (2002), de Alexander Sokurov. Filmada en un plano único, nos invita a recorrer el Hermitage de San Petersburgo, con sus recuerdos y fantasmas. Acompañamos a un diplomático francés y a un narrador invisible, y cada estancia nos sumerge en una época.
El museo ruso se nos ofrece aquí como metáfora de continuidad histórica: el arte preserva lo que el tiempo sepulta.

The post Museos en el cine: ¿actores silenciosos? appeared first on masdearte. Información de exposiciones, museos y artistas.

EE.UU. revoca la visa al Nobel Wole Soyinka: lo que se sabe

Isaac

Revocación de visa a Wole Soyinka

El escritor nigeriano y primer africano en ganar el Nobel de Literatura, Wole Soyinka, ha denunciado que Estados Unidos revocó el visado que le fue emitido el año pasado. La decisión, comunicada por el Consulado de EE.UU. en Nigeria, le impide viajar al país norteamericano mientras no gestione una nueva autorización, algo que puede afectar su presencia en la feria del libro de Sevilla.

En una rueda de prensa en Lagos, el autor de 91 años zanjó cualquier expectativa de futuras apariciones en ese país: “No tengo visado. Si quieren verme, ya saben dónde encontrarme”, afirmó, subrayando que no cuenta con antecedentes penales ni sanciones que expliquen la medida adoptada por las autoridades estadounidenses.

Qué se sabe de la notificación

Soyinka mostró a los periodistas una carta del Consulado estadounidense fechada el 23 de octubre en la que se indicaba que, tras haberse emitido el visado, “se dispuso de información adicional”. El dramaturgo aseguró que desconoce qué dato nuevo habría motivado la revocación y se preguntó si en algún momento infringió alguna ley de Estados Unidos.

El autor explicó que convocó a los medios “para que quienes esperan que asista a algún evento en Estados Unidos no pierdan el tiempo”, una declaración con la que quiso clarificar su situación ante programadores culturales y académicos que contaban con su presencia.

Tipo de visado y posibles causas

Se trataba de un visado de no inmigrante, una autorización temporal para propósitos como turismo, tratamiento médico, negocios o trabajo. El propio Soyinka deslizó que sus recientes críticas a Donald Trump, a quien comparó con el dictador ugandés Idi Amin, podrían haber influido, aunque no afirmó tener evidencia de ello.

En términos generales, las autoridades consulares pueden revocar un visado si surgen nuevos datos relevantes tras su emisión; con todo, el escritor insiste en que carece de antecedentes y que no ha sido informado de un motivo específico más allá de la mención a “información adicional”.

Trayectoria y relación con Estados Unidos

Wole Soyinka ha pasado temporadas enseñando en distintas universidades estadounidenses, un vínculo académico prolongado que se ha combinado con su trayectoria literaria y cívica en foros internacionales. En 2016, tal como había prometido, renunció a su residencia estadounidense en protesta por la elección de Trump como presidente para su primer mandato.

Reconocido por su obra teatral, ensayos y poesía, Soyinka mantiene una presencia habitual en foros internacionales. Que la revocación le afecte ahora, a sus 91 años, añade una dimensión simbólica a un caso que trasciende lo personal y que vuelve a poner el foco en la discrecionalidad de los regímenes de visados.

El telón de fondo migratorio

En julio, la Embajada de Estados Unidos en Nigeria informó de que los viajeros nigerianos recibirían permisos de entrada única válidos por tres meses. Esa pauta encaja con un marco más restrictivo que se ha ido reforzando en los últimos meses.

Paralelamente, Washington ha reanudado vuelos de deportación hacia terceros países después de que la Corte Suprema autorizara en junio al Gobierno de Trump a efectuar esas expulsiones. Desde su regreso a la Casa Blanca a comienzos de año, la Administración ha impulsado “expulsiones exprés” y ha firmado acuerdos con países africanos como Esuatini, Ghana, Ruanda, Uganda y Sudán del Sur.

Implicaciones para Europa y España

Para el circuito cultural europeo, incluida España, la situación puede traducirse en reajustes de agendas, como los de la Primavera del Libro, cuando coinciden eventos transatlánticos o giras con escalas en Estados Unidos. Aunque el caso afecta exclusivamente a su entrada en ese país, programadores y festivales europeos siguen de cerca este tipo de decisiones por su impacto en calendarios y compromisos internacionales.

No hay constancia de medidas equivalentes en el espacio Schengen vinculadas a este episodio, por lo que la participación de Soyinka en actividades en Europa dependerá de las invitaciones y tramitaciones habituales. En todo caso, su intención declarada de no viajar a EE.UU. mientras no se resuelva el visado podría alterar invitaciones conjuntas o itinerarios que incluyan sedes estadounidenses.

El núcleo del caso es que el Nobel nigeriano afirma no conocer las razones concretas de la revocación, más allá de la alusión consular a “información adicional”. Con una larga trayectoria académica en Estados Unidos y un perfil cívico muy visible, su situación se inscribe en un contexto migratorio más restrictivo, con consecuencias prácticas para organizadores y lectores a ambos lados del Atlántico.


Ir a la fuente en actualidadliteratura.com

FERIA DEL LIBRO ANTIGUO DE BUENOS AIRES

Presidencia

Exposición de patrimonio bibliográfico y documental

Del miércoles 29 de octubre al domingo 2 de noviembre, la Biblioteca Jorge Luis Borges de la Academia Argentina de Letras fue invitada a participar de la 18.ª Feria del Libro Antiguo de Buenos Aires, organizada por la Asociación de Libreros Anticuarios de Argentina (ALADA, cuyo eje temático será la mujer en la literatura argentina>.
Estará en exhibición una muestra representativa de nuestro acervo bibliográfico y archivístico de autoras de mediados de siglo XIX a principios del siglo XX como Juana Gorriti, Eduarda Mansilla y Juana Manso, entre otras.

Además, se podrán ver ejemplares de los siguientes libros publicados por la AAL y que forman parte de nuestro catálogo editorial de títulos a la venta en nuestra sede: Una excursión a los indios ranqueles, Diccionario de la lengua de la Argentina, Palabra de Borges, La Lira Argentina, La lengua española: sus variantes en la región, Homenaje a Manuel Mujica Lainez, Prosas de Enrique Banchs, Teatro de Dardo Rocha y AAL 90.ª Aniversario.
Será en el Palacio Libertad, entrada libre, de 14 a 20.
¡Te invitamos a acompañarnos y conocer este valioso material de interés cultural y científico!

     

La 18.ª Feria del Libro Antiguo de Buenos Aires
Desde hace veinte años, ALADA organiza la Feria del Libro Antiguo de Buenos Aires, la más importante de Sudamérica. Instalada definitivamente en el calendario cultural de la ciudad, durante su transcurso las principales librerías anticuarias del país, y próximamente de nuestros países vecinos, dan a conocer lo mejor de sus acervos bibliográficos y documentales ante un público amplio de lectores, bibliófilos, investigadores y coleccionistas, Es la ocasión ideal para apreciar la riqueza de un patrimonio histórico y literario que nuestros profesionales se ocupan de rescatar y preservar. Durante su transcurso también se puede asistir a actividades vinculadas con el universo del libro antiguo, a través de charlas, mesas redondas y conferencias de expertos.

Las Ferias de ALADA se han convertido en un punto de encuentro para los profesionales del libro antiguo del país y del extranjero, así como para bibliófilos, coleccionistas, libreros, entusiastas y público lector en general, que cada año tiene la oportunidad de acercarse e introducirse en un mundo maravilloso de libros curiosos, raros, coleccionables y exquisitos. Allí se pueden apreciar y adquirir libros antiguos del siglo XV hasta libros de las vanguardias artísticas y literarias de principios del siglo XX y también grabados, mapas, fotografías antiguas y afiches entre otras piezas siempre en soporte papel.

ALADA fue fundada por un grupo de destacados libreros a mediados del siglo pasado y en el 2000 se refunda, cumpliendo este año veinticinco años de esta segunda etapa de existencia y agrupando hoy a libreros especializados, anticuarios y editores quienes desde sus lugares asumen la importancia de colaborar con la conservación del patrimonio bibliográfico nacional y universal.
Se han llevado a cabo diez y seis ferias presenciales en Buenos Aires (Museo Larreta, Palais de Glace, Museo Fernández Blanco, Salón Alfredo Bravo del Ministerio de Educación, La Abadía Centro de Estudios Latinoamericanos, el CCK, Palacio La Prensa-Casa de la Cultura, Centro Cultural Palacio Libertad), una en la Ciudad de Córdoba, en el Paseo del Buen Pastor; y en forma virtual en el 2021 como consecuencia del confinamiento y sus restricciones.

La 18.ª Feria del Libro Antiguo de Buenos Aires contará con la presencia de un grupo ecléctico y representativo de libreros socios de ALADA que desplegarán una variada muestra de sus más preciados libros que ya sea por su rareza, antigüedad o belleza, sin duda despertarán la curiosidad de los visitantes. Y se podrá disfrutar de la exposición fotográfica de Mujeres Argentinas Escritoras.

Este año, por tercera vez, participará la Biblioteca Argentina para Ciegos en su centenario de existencia con un stand donde expondrán sus principales piezas en braille. Se expondrá el libro háptico inspirado en Fervor de Buenos Aires que fue realizado por el equipo de Territorio Háptico y donado a la BAC por ALADA en el 2023. Se realizarán experiencias táctiles con videntes y no videntes durante la Feria.

Por segunda vez, se contará con la participación del Archivo General de la Nación exponiendo en ediciones facsimilares algunos de sus piezas sus tesoros patrimoniales. Asistirán en esta oportunidad también como invitados el CEDINCI y la Biblioteca de la Academia Argentina de Letras y Ediciones Dos Amigos.
En esta edición de la feria se realizará la tercera presentación del Espacio Taller, donde expondrán y realizarán sus actividades artistas y artesanos ligados al mundo del libro: encuadernadores, editores, impresores, ilustradores, etc.

      Fuente: ALADA.

Catálogo y programación de la Feria 2025, con el texto «Influencias verdaderas» de la académica de número de la AAL, Esther Cross:
«Si algo aprendí de los libros y la psicología, es que la mente tiene la habilidad de confundir lo que pasó con lo que le dicen. Fue la formulación de esa diferencia la que me deslumbró cuando leí por primera vez a Virginia Woolf. Un cuarto propio habla, precisamente, de interrogar las versiones heredadas de la literatura y reordenar las bibliotecas pensando en ese desfasaje. ¿Cuáles son las historias y la poesía, las obras de teatro, crónicas y ensayos que impactan en nuestra manera de ver las cosas y aparecen en nuestros sueños? La importancia de un libro se mide por cómo se entrelaza con la vida. Será por eso que Silvina Ocampo dijo: “El éxito es saber que se ha conmovido a alguien”…».

     

La 18.ª Feria, en la prensa

Artículo de La Nación
Artículo de Infobae
Artículo de Clarín
Artículo de Tiempo Argentino
Artículo de Perfil
Artículo de Cadena 3
Artículo de Mejor Informado
Artículo de Somos OhLaLa
Artículo de Diario Castellanos
Artículo de La Vereda
Artículo de Del Sur Diario
Artículo de Canal 26
Artículo de Lu17

Fuente: BID, Octubre 2025.


Ir a la fuente original

Sergio Ramírez conquista la VI Bienal de Novela Vargas Llosa con ‘El caballo dorado’

Isaac

Sergio Ramírez en la Bienal Vargas Llosa

El escritor nicaragüense Sergio Ramírez ha sido distinguido con la VI Bienal de Novela Mario Vargas Llosa por su obra ‘El caballo dorado‘, en una ceremonia celebrada en Cáceres. El galardón, dotado con 100.000 dólares, reconoce la mejor novela publicada en español en el último bienio.

El presidente del jurado, Juan Manuel Bonet, hizo público el fallo y subrayó la condición de la novela como un artefacto literario de aliento experimental y mirada múltiple, en el que realidad y ficción se entrecruzan con audacia.

El anuncio y una gala con acento extremeño

El veredicto se dio en el Gran Teatro de Cáceres, con la participación de Álvaro Vargas Llosa, Raúl Tola y la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola. La clausura reunió a más de 60 autores y especialistas en varias jornadas de charlas, homenajes y mesas redondas desarrolladas en Cáceres, Badajoz y Trujillo, en una edición que consolidó puentes entre Europa y América.

Guardiola puso en valor la palabra como espacio de encuentro cultural y destacó el carácter histórico de esta convocatoria, la primera que la Bienal celebra fuera de América. La cita se integró, además, en la estrategia regional Extremestiza, orientada a reforzar el diálogo iberoamericano.

Gala literaria en Cáceres

El jurado y los criterios del fallo

La decisión estuvo a cargo de un jurado presidido por Juan Manuel Bonet y compuesto por Cristina Fuentes (Hay Festival), Valerie Miles (Granta en español), la ensayista Mercedes Monmany y el fotógrafo Daniel Mordzinski. Todos coincidieron en la excepcional calidad del conjunto finalista y en la ambición formal de la obra ganadora.

La Bienal, impulsada por la Cátedra Mario Vargas Llosa, distingue la mejor novela en lengua española publicada en los dos últimos años, un criterio que refuerza la vocación panhispánica del certamen.

Finalistas y palmarés

Junto a Ramírez compitieron Gustavo Faverón (‘Mínimosca’, Perú), Pola Oloixarac (‘Bad hombre’, Argentina), Ignacio Martínez de Pisón (‘Castillos de fuego’, España), David Uclés (‘La península de las casas vacías’, España) y Gioconda Belli (‘Un silencio lleno de murmullos’, Nicaragua). Un sexteto que ilustra el vigor y la diversidad de la narrativa en español.

El ganador sucede a David Toscana (2023) y se suma a un palmarés con Juan Gabriel Vásquez (2021), Rodrigo Blanco Calderón (2019), Carlos Franz (2016) y Juan Bonilla (2014), referentes de la literatura iberoamericana contemporánea.

De los Cárpatos a Managua: claves de ‘El caballo dorado’

Publicada por Alfaguara, la novela perfila un viaje que arranca en 1905 en la aldea de Siret, en el antiguo Imperio austrohúngaro, y desemboca en Managua en 1917, en plena ocupación estadounidense. Entre sus hilos narrativos aparecen una princesa con una férula en la pierna, un peluquero que esculpe caballos, un comerciante convencido de su linaje imperial y un cocinero verborreico que altera el rumbo de un dictador.

Con tono de aventuras y ecos de picaresca, Ramírez urde una fábula que desplaza un carrusel desde los Cárpatos hasta Nicaragua, en una trama calidoscópica donde la frontera entre lo real y lo imaginado se vuelve porosa. La prosa explora el deseo de poder y riqueza, sin renunciar a la sátira política que caracteriza al autor.

La voz de un autor en el exilio

El autor, fundador del encuentro Centroamérica Cuenta, insistió en la influencia de Mario Vargas Llosa en su generación, subrayando la disciplina y la constancia como ejes de una obra que dialoga con la historia y el presente de Nicaragua.

Extremadura, escaparate del libro en español

La Bienal reforzó la proyección de Cáceres, ciudad que aspira a ser Capital Europea de la Cultura en 2031, y colocó a Extremadura como punto de encuentro entre los dos lados del Atlántico. La edición confirmó el alcance internacional del certamen y su papel como termómetro de la narrativa en español.

Con un programa que combinó diálogos, homenajes y mesas, la organización recordó al Nobel peruano con proyecciones y conversaciones sobre su legado, y reunió a autores de más de 20 países en torno a la lectura, la creación y el intercambio de ideas.

El reconocimiento a ‘El caballo dorado’ apuntala la trayectoria de Sergio Ramírez y reafirma el carácter transatlántico de una Bienal que, desde Extremadura, celebró la mejor narrativa en español del presente con una obra audaz en forma y fondo.


Ir a la fuente en actualidadliteratura.com

El Museo del Prado, un viaje inmóvil

Como parte del programa Escribir el Prado –la residencia literaria internacional patrocinada por la Fundación Loewe en el Museo del Prado–, se celebra un acto público que permite escuchar en directo al escritor o la escritora residente. Tras las estancias de John Coetzee, Chloe Aridjis, Olga Tokarczuk, John Banville y Helen Oyeyemi, el participante es Mathias Énard, escritor francés galardonado en dos ocasiones con el premio Goncourt.
La conversación que podremos escuchar se enmarca en los programas de una residencia literaria como ésta, cuyo desarrollo pone empeño en el contacto diario de los residentes con las colecciones de pintura, escultura y objetos custodiadas por el museo y con el equipo humano que en él trabaja. En este programa se alternan autores con una trayectoria literaria muy consolidada con otros de prestigio internacional, pero cuyas publicaciones aún se sitúan en el momento medio de su carrera.
El acto se emitirá en directo en el canal de YouTube del Prado.
PARTICIPANTES:
Mathias Énard, autor de las novelas La perfección del tiro (2004), Remontando el Orinoco (2006), El manual del perfecto terrorista (2007), Zona (2008), Habladles de batallas, de reyes y elefantes (2011), El alcohol y la nostalgia (2012), Calle de los Ladrones (2013), Brújula (2016), El banquete anual de la Cofradía de Sepultureros (2020) y Desertar (2025).
Ha sido galardonado con diversos premios, entre los que cabe destacar el Premio de la Francofonía 2004, el Prix Décembre, el Prix du Livre Inter, el Premio Goncourt de los Estudiantes en 2010 y el Premio Goncourt 2015 por Brújula.
José Andrés Rojo, redactor y columnista de El País.
FECHA Y HORARIO:
Jueves, 4 de diciembre de 2025, a las 18:30 horas (hora peninsular española).
LUGAR:
Auditorio del Museo del Prado.
ASISTENCIA:
Para asistir a la conferencia es necesario disponer de entrada. Las entradas podrán retirarse gratuitamente en la taquilla 1 del Museo el mismo día 4 de diciembre a partir de las 18:00 horas.
 
 
PARA MÁS INFORMACIÓN:
www.museodelprado.es
 
The post El Museo del Prado, un viaje inmóvil appeared first on masdearte. Información de exposiciones, museos y artistas.

Fernanda Trías, nueva ganadora del Premio Sor Juana Inés de la Cruz

Isaac

Premio Sor Juana Inés de la Cruz a Fernanda Trías

La escritora uruguaya Fernanda Trías ha sido distinguida con el Premio de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz por su novela El monte de las furias. Se trata de un reconocimiento de gran peso en el mundo hispano, fallado de forma unánime por un jurado de especialistas.

El galardón resalta una obra que relee la tradición narrativa latinoamericana desde una mirada de mujer, con un lenguaje de alto voltaje poético y personajes que se quedan en la memoria. Trías ya había obtenido este premio con Mugre rosa, y vuelve a inscribir su nombre entre las autoras más relevantes en lengua española.

La novela ganadora: una mirada nueva a lo rural y lo urbano

En El monte de las furias, Trías construye un escenario donde una mujer vive retirada en un entorno agreste, con rutinas que rozan lo contemplativo y una atención a la simbiosis entre literatura y naturaleza, y un pasado que late a cada paso. La historia explora el deseo, la soledad y la violencia que irrumpe en el paisaje, tendiendo puentes entre campo y ciudad sin caer en simplificaciones.

El relato avanza entre silencios y atmósferas densas, mientras la protagonista custodia un lindero rural y se enfrenta a recuerdos que se mezclan con el presente. El hallazgo de cuerpos en la ladera introduce una tensión inquietante que acelera el pulso narrativo sin perder la cadencia literaria.

El veredicto: unanimidad y énfasis en el estilo

El jurado integrado por Giselle Etcheverry Walker, Patricia Córdova Abundis y Julián Herbert subrayó la potencia del lenguaje y la creación de atmósferas, así como la hondura simbólica con que se abordan las genealogías femeninas. La decisión, tomada por unanimidad, destaca también la precisión formal y la riqueza de unos personajes excéntricos y entrañables.

Para el comité, la novela reconfigura tradiciones del continente desde un enfoque contemporáneo, conciliando cuestiones como la invisibilización del trabajo y la tensión entre el mundo urbano y el rural, sin perder la atención en el deseo y la experiencia del cuerpo.

Cuándo y dónde se entrega el premio

La ceremonia tendrá lugar el miércoles 3 de diciembre en el Auditorio Juan Rulfo (planta baja, Expo Guadalajara), en el marco de la 39 edición de la FIL Guadalajara. Está previsto en franja vespertina, de 18:00 a 19:20 horas.

El Premio de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz está dotado con 10.000 dólares y cuenta con el apoyo del Claustro de Sor Juana. Es uno de los reconocimientos fundamentales para la narrativa escrita por mujeres en español.

Fernanda Trías: trayectoria, docencia y proyección internacional

Nacida en Montevideo en 1976, Trías es narradora, traductora y docente. Reside en Bogotá desde 2015, donde ha impartido clases en la Universidad Nacional y en la Universidad de los Andes, fortaleciendo el vínculo entre creación literaria y enseñanza en programas de escritura creativa.

Su obra incluye Cuaderno para un solo ojo, La azotea, La ciudad invencible, No soñarás flores, Mugre rosa y El monte de las furias. Con Mugre rosa recibió el Premio Nacional de Literatura de Uruguay (2020) y el Bartolomé Hidalgo (2021), y fue finalista de los National Book Awards; sus libros se han traducido a más de quince idiomas.

La autora ha mantenido lazos con Europa y España: fue beneficiaria de la residencia Eñe/Casa de Velázquez (Madrid) y su obra circula con fuerza en el mercado europeo, donde destaca por su prosa minuciosa y su atención a las dimensiones poéticas de la narración.

Un premio con historia en el mundo hispánico

Instituido en 1993 por Milagros Palma, el Premio Sor Juana Inés de la Cruz reconoce anualmente a la autora de una novela publicada en español. Entre sus galardonadas figuran nombres clave como Elena Garro, Laura Restrepo, Margo Glantz, Gioconda Belli o Cristina Rivera Garza.

La lista incluye también autoras con notable presencia en España y Europa, como Almudena Grandes, Cristina Sánchez-Andrade, Marina Perezagua o Clara Usón, consolidando el premio como referente para la narrativa escrita por mujeres a ambos lados del Atlántico.

Mención honorífica: Adriana Riva por Ruth

El jurado otorgó una mención honorífica a la argentina Adriana Riva por su novela Ruth, por su aproximación con lucidez y sensibilidad a la representación de la vejez femenina, y por una escritura que desmonta tópicos con luz, juego y ternura.

Con esta decisión, la FIL Guadalajara refuerza su papel como vitrina internacional para la literatura en español, al tiempo que impulsa nuevas lecturas y debates sobre el lugar de las mujeres en la narrativa contemporánea.

La nueva distinción a Fernanda Trías confirma una trayectoria en ascenso, respaldada por la crítica y el público, y sitúa El monte de las furias entre los libros imprescindibles de la temporada para lectores de España, América Latina y Europa.


Ir a la fuente en actualidadliteratura.com