Cuando denunciar significa volver a ser violentada

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*Por Clemen Bareiro Gaona

En Paraguay, más de 3.500 niñas, niños y adolescentes denunciaron abuso sexual en un solo año. Son al menos nueve denuncias por día. Detrás de cada número hay una infancia con rostro, con nombre, con sueños interrumpidos. Denunciar debería significar protección y justicia. Pero, en demasiados casos, la denuncia se convierte en el inicio de una nueva violencia: la que ejerce el propio sistema que debería cuidarlas.

Un caso que desnuda las fisuras del sistema

Hace unos meses, una niña se animó a denunciar a su padre quien además se desempeñaba como un alto funcionario del gobierno. El gobierno celebró públicamente su reacción “rápida” al removerlo del cargo, pero lo que vino después mostró la crudeza de nuestras instituciones: meses sin imputación, intentos de desestimar la causa bajo el argumento de que “los hechos no ocurrieron como fueron relatados”, exclusión de pruebas claves y omisión de la psicóloga que evaluó a la víctima.

La madre de la joven denunció que su hija debió declarar en cinco ocasiones, cuatro de ellas exigidas por la Fiscalía. El proceso, en lugar de protegerla, la obligó a revivir una y otra vez su dolor. Así, la justicia terminó siendo una segunda agresión.

Más violencia después de la violencia

La revictimización no es un error aislado: es parte de un patrón.

– Procesal, cuando se obliga a una niña a repetir su relato hasta el agotamiento.

– Institucional, cuando se descartan pruebas y se desacredita su voz.

– Simbólica, cuando el Estado actúa solo para la foto y no para garantizar reparación.

Cada silencio, cada demora, cada prueba ignorada envía un mensaje brutal: tu voz no importa, tu dolor es negociable.

Infancias sujetas de derecho, no de compasión

Es urgente recordar que niñas, niños y adolescentes no son objetos de tutela ni propiedad familiar: son sujetas y sujetos de derecho. Tienen derecho a ser escuchadas, a recibir acompañamiento psicológico y legal digno, y a que se respete su verdad sin cuestionamientos arbitrarios.

El Estado no puede seguir tratándolas como piezas de un expediente. La ternura también es política pública: significa garantizar cuidado, escucha y protección real.

La deuda de Paraguay

La mayoría de los abusos sexuales contra niñas y adolescentes ocurre en el entorno de confianza: la propia familia, la escuela, la comunidad. Si la justicia no responde con rapidez y sensibilidad, si no evita que la víctima reviva su dolor, el mensaje que recibe toda la sociedad es que denunciar no vale la pena.

Necesitamos fiscales, jueces, policías y operadores con perspectiva de género y de niñez. Protocolos claros que eviten la revictimización. Transparencia sobre por qué se excluyen pruebas o se piden desestimaciones. Y un compromiso político que vaya más allá de los titulares.

Cerrar heridas, no abrir nuevas

Cada niña que denuncia realiza un acto de valentía y confianza. Si la respuesta es revictimizarla, esa confianza se rompe y la herida se profundiza.

Denunciar debería ser un paso hacia la libertad y la reparación. Hoy, en muchos casos, es apenas la puerta a un nuevo calvario y esa es una deuda que Paraguay no puede seguir acumulando con sus infancias. No importa el nombre: podría ser cualquier niña o niño en cualquier rincón del país. Tampoco debería importar quién sea el adulto denunciado, ni su poder ni su dinero. Cuando la justicia prioriza a los agresores, está dejando de lado a quienes deberían estar en el centro: las infancias, que son las verdaderas constructoras del Paraguay que viene.


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Certamen de Microrrelatos Pablo Aranda: jurado, premios y voces

Isaac

Certamen de Microrrelatos Pablo Aranda

La quinta edición del certamen que honra la memoria del escritor malagueño reunió a autores, lectores y profesionales del sector en la fábrica de Cervezas Victoria, donde se anunció el fallo y se entregaron los galardones. En un ambiente participativo y atento al detalle, SUR y la Fundación Cajasol articularon una cita que sigue creciendo en el panorama del relato breve sin perder su esencia.

El acto dejó tres nombres propios en lo más alto: el primer premio para Isaac Páez y dos menciones especiales para Nicolás Lara y María Gil Sierra. Además, se subrayó el papel del jurado y la implicación institucional, con la colaboración de la Diputación y el Ayuntamiento de Málaga, y un guiño editorial a este género tan breve como exigente mediante un volumen colectivo. Premios de 1.500 y 500 euros respaldaron las obras distinguidas.

Un homenaje vivo a Pablo Aranda

El concurso toma su nombre de Pablo Aranda, autor querido y figura clave para la cultura local, fallecido en 2020. Su legado, presente en títulos como ‘La otra ciudad’, ‘El orden improbable’, ‘Ucrania’ (Premio Málaga de Novela), ‘Los soldados’ o ‘La distancia’, impulsa un encuentro que apuesta por la claridad expresiva, la mirada afilada y el humor. También se recordó su faceta como columnista de SUR y director del Aula de Cultura, y ese espíritu de juego limpio que atraviesa el certamen desde su origen.

Jurado, fallo y desarrollo del acto

Certamen de Microrrelatos Pablo Aranda

El veredicto se dio a conocer un lunes, a partir de las 19.00, en la sede de Cervezas Victoria, que ejerce de cómplice del evento. El jurado estuvo compuesto por Teresa Cardona, Isabel Bono, Juan Jacinto Muñoz-Rengel, Ben Clark y Felipe R. Navarro, con el periodista Alberto Gómez como secretario y maestro de ceremonias. Su tarea consistió en valorar una selección de textos publicados durante el verano en SUR, como ocurre en otros concursos de microrrelatos.

Esa criba previa la realizó la escritora Violeta Niebla, a partir de los relatos remitidos por una participación muy amplia: más de 1.500 autores de una decena de países. Para asistir al acto fue necesario inscribirse con antelación y ser mayor de edad; la organización habilitó el correo [email protected] para gestionar las plazas, lo que facilitó un encuentro ordenado y muy cercano entre público y autores.

El libro ‘Todavía seguían allí’

Como complemento, SUR y la Fundación Cajasol editaron un volumen que reúne los microrrelatos publicados en el periódico, con un guiño al célebre texto brevísimo de Augusto Monterroso. La obra, titulada ‘Todavía seguían allí’, se distribuyó en el propio acto, ofreciendo un ejemplar gratuito a las cien primeras personas inscritas; quienes se apuntaron con tiempo, además, tuvieron la opción de leer su pieza en voz alta.

Premios y microrrelatos distinguidos

El primer premio fue para el profesor e historiador Isaac Páez (1984) por ‘Qué es el arte‘, una pieza mínima que contrapone las trayectorias creativas de dos hermanos y, a través de una imagen doméstica muy elocuente, ilumina lo que el arte significa en una familia. El autor, con experiencia en poesía y títulos como ‘Contrato a tiempo perdido’, subrayó que en el microrrelato lo decisivo es lo que se sugiere y no se dice.

La primera mención recayó en Nicolás Lara por ‘Tradición familiar‘, un cuento de corte sombrío que explora el oficio heredado de sepulturero y lo lleva a un giro final inquietante. En su intervención, el autor agradeció el espacio y contó que la sección veraniega del periódico se ha convertido en costumbre en su casa, una lectura compartida que le empujó a escribir y a probar con el formato breve.

La segunda mención distinguió ‘Calíope‘, de María Gil Sierra, una historia ingeniosa que reimagina a la musa como profesional con oficio propio: de la dependencia inspiradora pasa a la autonomía creativa y a firmar sus propios libros. La autora, que no pudo acudir, envió un vídeo de agradecimiento y celebró que existan concursos que pongan en valor relatos ultracortos y su capacidad de sugerencia.

Conversaciones y micro abierto

Tras el fallo, el público asistió a un coloquio en el que Teresa Cardona e Isabel Bono dialogaron sobre narrativa, poesía, ciencia ficción y las especificidades del microrrelato: un género breve pero de gran altura, que pide precisión y deja resonancias. Cardona llegó con su nueva novela, ‘A la vista de todos’, cuarta entrega de la serie de Karen Blecker y el brigada Cano, tras ‘Los dos lados’, ‘Un bien relativo’ y ‘La carne del cisne’; antes, cofirmó en Francia dos títulos negros como Eric Todenne. Bono, madrina del certamen, rememoró su exigencia de transparencia desde el inicio y recordó su trayectoria, con el León Felipe de poesía por ‘Los días felices’ y el Café Gijón por ‘Una casa en Bleturge’.

El encuentro se cerró con una sesión de micro abierto en la que los asistentes compartieron piezas ante el auditorio, reforzando esa comunidad literaria que se reúne cada verano alrededor de los cuentos mínimos. El secretario del jurado, Alberto Gómez, puso voz a una idea que sobrevoló la sala: de un duelo íntimo nació un proyecto luminoso, un lugar de encuentro para quienes leen y escriben microrrelatos.

Con el impulso institucional y editorial, la calidad del jurado y la respuesta masiva de autores, el Certamen de Microrrelatos Pablo Aranda consolida su papel de referente del microrrelato en español, una cita que combina memoria, descubrimiento de nuevas voces y celebración del cuento mínimo.


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Recepción pública del académico de número Rafael Spregelburd

Presidencia

Rafael Spregelburd, con su diploma de académico de la AAL

Crédito: Rodrigo Nespolo / La Nación.
La Academia Argentina de Letras celebró la recepción pública del académico de número Rafael Spregelburd. Su ingreso formal a nuestra Institución se llevó a cabo el jueves 11 de septiembre, a las 17, en el salón del Palacio Errázuriz – Museo Nacional de Arte Decorativo (Avenida del Libertador 1902, Ciudad de Buenos Aires), contiguo a la sede de la Academia.

Los oradores fueron los académicos de número Rafael Felipe Oteriño, presidente de la Academia, quien pronunció las palabras de apertura; Jorge Dubatti, quien dio el discurso de bienvenida y de presentación; y el recipiendario, quien expuso sobre «Las palabras de los otros».

Asistieron y acompañaron al nuevo miembro de nuestra Institución los siguientes académicos de la AAL: Rafael Felipe Oteriño, presidente; Santiago Kovadloff; vicepresidente; Pablo Cavallero, secretario general; Eduardo Álvarez Tuñón, tesorero; Antonio Requeni, Alicia María Zorrilla, Santiago Sylvester, Jorge Fernández Díaz, Pablo De Santis, Hugo Beccacece, Hilda Albano, Javier Roberto González, Leonor Acuña, Oscar Conde, Alejandro Parini, Sofía Carrizo Rueda, Esther Cross, Andreína Adelstein y Ángela Pradelli.

Los discursos completos, que se resumen más abajo en esta nota, se difundirán en el Boletín de la Academia Argentina de Letras —publicación impresa periódica y órgano oficial de la Academia—, en el número que corresponderá al período de julio-diciembre de 2025.

Antonio Requeni, Santiago Sylvester, Alicia María Zorrilla, Rafael Spregelburd, Rafael Felipe Oteriño y Pablo Cavallero.

Crédito: Rodrigo Nespolo / La Nación.
El dramaturgo, actor, traductor y director Rafael Spregelburd fue elegido académico de número por los miembros de la Academia Argentina de Letras el jueves 12 de septiembre de 2024.

Desde ese día ocupa el sillón «José María Paz», en el que lo precedieron Martín Gil, Francisco Romero, Miguel Ángel Cárcano, Luis Federico Leloir, Delfín Leocadio Garasa, Horacio Castillo, Élida Lois y Beatriz Curia. Estaba vacante desde el 2023 tras la renuncia de la última.

Rafael Spregelburd había sido propuesto para integrar la Academia por los académicos Jorge Dubatti, Eduardo Álvarez Tuñón, Rafael Felipe Oteriño y Santiago Sylvester.

Para ver la nómina de los actuales miembros de número, hacer clic aquí. Todos, desde que son elegidos para integrar el cuerpo académico de la AAL, forman parte automáticamente de la Real Academia Española en condición de miembros correspondientes hispanoamericanos.

La ceremonia de incorporación pública de Rafael Spregelburd

Crédito: Federico Lopez Claro / Clarín

Rafael Spregelburd

Las palabras de apertura fueron dichas por el presidente de la Academia, Rafael Felipe Oteriño. «Rafael Spregelburd es un hombre de letras, pero, como en el caso de la mayoría de los nombrados, su figura de intelectual se ve desbordada hacia otros órdenes del talento y, en lo más propio, enriquecida por una personalidad múltiple. Es, podemos decir, un ‘hombre de muchas vidas’, como a él le gusta definirse. Vidas en las que se destacan las de dramaturgo, actor de cine y teatro, director de espectáculos, docente, y a las que debemos agregar las de articulista y traductor de obras provenientes del inglés, alemán e italiano. Aunque quizás podríamos aunar todas estas identidades en la más breve, cálida y unitiva que se condensa en la siguiente frase: ‘Rafael Spregelburd es un hombre de teatro’”», dijo.

Según Oteriño, su ingreso al cuerpo de la Academia corresponde a su perfil multifacético, sobre todo, por la contribución de sus variados lenguajes. «De su mano corroboramos que el lenguaje no ha de ser entendido únicamente como estructura gramatical, sino también como espacio de universos comunicativos. Y que esos dominios del trato lingüístico no se agotan en la palabra escrita. Son tanto de raíz verbal, léxicos y sintácticos, como de carácter sonoro, incluidos en la oralidad y en el protagonismo del silencio. Y son, asimismo, plásticos, por el don de los cuerpos en movimiento. Todo ello, atravesado en nuestra época por la impronta audiovisual y las culturas digitales, la insoslayable convivencia que se cumple en los ritos de la vida diaria, la superposición de tiempos y lugares en la creación artística, lo cual nos da la muestra de un mundo cambiante y de una mentalidad también cambiante en los que participamos y a los que debemos comprender», completó.

Crédito: Rodrigo Nespolo / La Nación.

Alicia María Zorrilla, Rafael Spregelburd y Pablo Cavallero.
Crédito: Federico Lopez Claro / Clarín.

A continuación, en su discurso de bienvenida y presentación de Rafael Spregelburd, uno de los impulsores de su ingreso a la Academia, el académico de número Jorge Dubatti, dijo: «Considero un gran acontecimiento su incorporación a la AAL, para la cultura argentina, para la historia de la institución y para la escena iberoamericana en su conjunto, de la que Spregelburd es considerado una figura cumbre. Spregelburd es sinónimo de teatro y artes del espectáculo. Un teatrista, en el sentido más completo del término: artista de teatro uno y múltiple, a la par dramaturgo, director, actor, traductor. Además, actor de cine y televisión».

Dubatti destacó la labor de artista–investigador, «filósofo de la praxis escénica» del homenajeado. «Spregelburd ha escrito numerosos ensayos sobre teatro y arte y una rica producción periodística». En ese sentido, elogió su ensayo La nariz de Justiniano. Sobre el arte del tiempo en el teatro.

Crédito: Federico Lopez Claro / Clarín.

Como cierre del encuentro, el homenajeado y nuevo integrante de nuestra Institución, Rafael Spregelburd, comenzó irónicamente: «Mi destino seguramente no era estar acá» —reconoció Spregelburd haciendo referencia a su rol de dramaturgo, y continuó—. «El destino de José María Paz, cuyo sillón ocupo ahora, seguramente dio mil vueltas hasta acomodarse a él. Extrañas circunstancias, que me honran y me apabullan, me tienen, contra todas las fuerzas de lo que yo suponía era mi destino, ingresando a esta Academia de Letras».

«Me gusta pensar que José María Paz también llegó a ese sillón haciendo un poco de trampa. Aún hoy me resisto a definir a Paz como escritor, sobre todo cuando ni Borges, ni Bioy, ni Cortázar tienen nombre de sillón». Para ilustrar sus conceptos, se explayó sobre su profesora de stretching, la muerte de su longeva gata Belinda, Sergio Raimondi y Slavoj Žižek, su hijo, el esperanto y algunas de las obras teatrales de su autoría. La lectura del discurso («editado» por el autor) demandó más de una hora y media.

Dijo que «el lenguaje es anónimo, social, improbable, irregular, mutante, inabarcable y todo aquello que ya sabemos y tememos de él. La lengua de los argentinos encuentra en esta Academia rituales de diversos tipos y hoy me toca el honor de proveer uno de estos. Desde mi cómoda perspectiva, en vez de hablar del lenguaje o de las palabras en general, voy a hablar de las palabras que ocurren en el teatro, que es mi especificidad y que probablemente sea, al mismo tiempo, una de las flexiones más inespecíficas de todas las que me toca hacer al lenguaje».

«La virtualidad del teatro se parece más a la de la vida que a la de las palabras. El teatro —ya quedó claro luego de años de teoría posdramática— no es un acto completamente lingüístico; afortunadamente está contaminado de otras disciplinas, como la música y la plástica, y en el teatro la palabra escrita tiene la habilidad —si no la obligación— de denotar muchas veces lo contrario de lo que dice», argumentó Spregelburd.

«El texto teatral suele bullir de malentendido, de equívoco, de subjetividad, de efectismo, todos ingredientes de una función diferente a la de la comunicación: la de señalar hacia la fuerza ausente. Un abismo detrás de las palabras, detrás de lo decible», dijo Spregelburd, que atribuyó una «dimensión fractal» a las palabras. «Siempre es posible encontrar entre una palabra y otra un nuevo matiz que nos obligue a inventar un término nuevo», sostuvo.

Habló sobre la cualidad deíctica de la palabra teatral. «Cuando se dice ‘aquí’ en teatro, ¿qué significa exactamente esa palabra? Porque cualquier actor, incluso uno de una torpeza como la mía, puede mostrar que ‘aquí’ es el supuesto lugar de ficción en el que está su personaje y también el lugar real sobre el escenario, o en la sala, o incluso de frente a unos espectadores que lo miran. ‘Aquí’ es una bomba de hidrógeno que entra en una reacción en cadena y comienza a abarcar todo el espacio que el gesto quiera señalar», razonó.

«Hoy hay una saturación inédita de palabras, pero sabemos que el noventa y nueve por ciento de las atrocidades que con ellas son escritas en redes sociales seguramente no se pronunciarían si sus emisores estuvieran mirando a los ojos a sus receptores —estimó—. Además de la deíctica, esta segunda condición, la de responsabilidad, es la que me gustaría señalar como puntales de la frágil, etérea arquitectura que se monta y se desmonta cada vez que asistimos a una pieza teatral. Soy responsable porque además de decir estas palabras debo poner mi cuerpo detrás de ellas y, cuando las palabras se hayan consumido en las vibraciones del aire, mi cuerpo quedará para defenderlas, para sostenerlas o, en el peor de los casos, como testimonio estatuario y postrero de algo dicho y sepultado».

Tras interpretar a los personajes de La terquedad para ilustrar los significados que puede portar la palabra «libertad», se refirió a su producción literaria. «Es posible que mi teatro no hable ni haya hablado jamás de otra cosa, y me disculpo: la única tragedia que represento en mis comedias es que resulta imposible comunicarnos eficazmente con palabras y al mismo tiempo es imposible que dejemos de intentarlo, dado que no nos ha sido entregada otra cosa mejor. Todos mis personajes son víctimas de esa neurosis, de esa insatisfacción».
Hacia el final del discurso, sentó las bases de una poética spregelburdiana: «Inventar una lengua y crear una obra son para mí dos cosas muy parecidas. Cada creación artística, una obra de teatro, por ejemplo, que no busca comunicar nada sino traer a la vida un lenguaje, un cuerpo de reglas y excepciones que son aprendidas mientras la obra se desenvuelve ante un espectador, funciona como una lengua artificial».
En otro pasaje de su alocución, aseguró que «en la Academia Argentina de Letras, igual que en la Real Academia Española, se ha considerado que los dramaturgos podemos venir a colaborar con las definiciones de algunas de estas palabras y yo siempre he pensado que tal vez sea porque nuestra forma de escritura es una muy peculiar: se trata de escribir en un modo puramente oral. Las mejores y más precisas explicaciones de un texto técnico o las más polisémicas y seductoras ideas bosquejadas en una novela deben —para convertirse en réplica teatral— pasar el examen de la oralidad pura: ¿cuánto tiempo tiene un oyente para asimilar la carga de información que contiene la frase, sin repetirla ni releerla?».

El acto finalizó con la entrega a Rafael Spregelburd de la medalla, el diploma y el distintivo institucional de manos, respectivamente, del presidente Rafael Felipe Oteriño, el vicepresidente Santiago Kovadloff y el secretario general Pablo Cavallero.

VIDEO: La grabación completa del acto, en el canal de Bernardo Borkenztain

La incorporación pública de Rafael Spregelburd, en la prensa

Crédito: Rodrigo Nespolo / La Nación.

Crédito: Rodrigo Nespolo / La Nación.

La Nación: «Rafael Spregelburd, en la Academia Argentina de Letras: “Inventar una lengua y crear una obra son dos cosas muy parecidas”»

Daniel Gigena — Con un discurso en varios actos, y en el que abundaron los giros humorísticos, las revelaciones personales y las reflexiones sobre el poder de las palabras dentro y fuera de la escena teatral, el dramaturgo, director y actor Rafael Spregelburd hizo esta tarde su entrada oficial en la Academia Argentina de Letras (AAL), en el Palacio Errázuriz. El pleno de la AAL y la escritora y cantante Isol, pareja de Spregelburd, y sus dos hijos Antón y Frida participaron de la ceremonia […].

Crédito: Federico Lopez Claro / Clarín.

Clarín: «La Academia Argentina de Letras sumó a Rafael Spregelburd, referente del teatro argentino»

Maxi Kronenberg — Su designación refuerza la apertura de la institución a las artes escénicas y la dramaturgia. En su discurso, el artista reflexionó sobre el valor de las palabras y el papel del teatro en la lengua.

[…] Spregelburd, de 55 años, es el miembro más joven en integrar la Academia en la actualidad. Además, su designación se origina de un modo singular: no lo hizo mediante la literatura o las letras, sino a través de la dramaturgia, su especialidad.

[…] La investigadora y traductora estadounidense Jean Graham–Jones estuvo como invitada al igual que los actores y actrices que comparten cartelera de la obra Tirria, en el Teatro Metropolitan, una comedia en la que Spregelburd encarna a un padre de la alta burguesía de la década del 30.

[…] La voz de Rafael Spregelburd fue la voz más esperada por todos en el Palacio Errázuriz, quien leyó su discurso titulado «Las palabras de los otros». El flamante integrante de la Academia Argentina de Letras reflexionó sobre el sujeto que habla en teatro y las palabras que usa y que lo usan.

Curiosamente, Spregelburd editó su propio y extenso discurso de 35 páginas, ya que tenía que ir al teatro a protagonizar una nueva función de Tirria, en el Metropolitan. Su alocución contó con una alta dosis de humor y una profunda reflexión sobre el uso de las palabras, especialmente, en la dramaturgia […].

Artículo de la página de la Asociación de Academias de la Lengua Española

Rafael Spregelburd

Crédito: Rodrigo Nespolo / La Nación.

Discípulo de dramaturgia y dirección de Ricardo Bartis, Mauricio Kartun y José Sanchis Sinisterra, la actividad de Rafael Spregelburd dentro del teatro porteño es múltiple: es director, autor, traductor y actor en teatro, cine y televisión. Su teatro es híbrido, mestizo y polémico; una obra que esquiva toda moda o etiqueta, un teatro de lenguaje y de tierras incógnitas, que le ha valido numerosos premios internacionales, entre los que se cuentan el Tirso de Molina (por La estupidez, en España), dos veces el Premio Ubu en Italia (por Bizarra y por Lúcido), el Casa de las Américas de Cuba (por La paranoia), el Premio Nacional (por La terquedad), el Premio Municipal (por Cucha de almas), el de la Muestra de Cine de Lleida (como mejor actor por El hombre de al lado, en Cataluña), Premio Konex de Platino, varios Premios ACE (por Apátrida, La escala humana, etc.), Premios María Guerrero (por La escala humana), Premios Trinidad Guevara (por La escala humana), y en incontables ocasiones los Premios Teatro del Mundo, Premio del Espectador, Premio Florencio Sánchez, Premios GETEA, entre otros.

Con una vasta proyección internacional, es columnista de cultura del diario Perfil (de 2007 a 2024), colaborador habitual de la revista Humboldt de Alemania, y ha sido autor del Royal Court Theatre de Londres, autor en residencia para el Deutsches Schauspielhaus de Hamburgo y la Akademie Schloß Solitude y el Theaterhaus de Stuttgart, autor y director invitado en varias ocasiones por la Schaubühne de Berlín y por el Hebbel-Theater, el Nationaltheater de Mannheim, el Badisches Staatstheater de Karlsruhe, la Comédie de Caen, el Vorarlberger Landestheater de Bregenz; sus obras han sido estrenadas en prestigiosos teatros del mundo: el Münchner Kammerspiele de Munich, el Staatstheater de Stuttgart y el Theater Rampe de la misma ciudad, el Schauspielfrankfurt, el Teatro Helénico de México, el Kosmos Theater de Viena, Studio 66 de Vancouver, la Sala Beckett, el Teatre Lliure y el Festival Grec de Barcelona, el Théâtre de Chaillot de París, el Napoli Theatre Festival, el Angelo Mai de Roma, Prospettiva 90 de Torino, Théâtre de Marigny de París, el Festival delle Colline Torinese, el CETC del Teatro Colón, Compagnie Transquinquennal de Bruselas para el Kunsten Festival des Arts, TACEC Teatro Argentino de La Plata, Théâtre de Liège, Teatro Duse de Genova, Teatro Due de Parma, etcétera.

Ha sido maestro de L’Ecole des Maîtres (Udine, Liege, Reims y Coimbra en 2012), además de otras muchas instituciones internacionales: el CAT de Sevilla, la Sala Beckett de Barcelona, la Universität Freiburg, el Festival Iberoamericano de Bogotá, el Festival de Caracas, el Festival de Teatro de Mülheim, el IUNA (donde dicta clases en el posgrado de dramaturgia), la Universidad Diego Portales y el NAE de Santiago de Chile, la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander, la Casa de América de Madrid, etc.

Fundador junto a Andrea Garrote de la compañía El Patrón Vázquez, se ha presentado en numerosos festivales y encuentros en Argentina, España, Alemania, Francia, Italia, Inglaterra, Gales, Suecia, Suiza, República Checa, Portugal, Bélgica, Rusia, Eslovaquia, Colombia, República Dominicana, Brasil, Uruguay, México, Ecuador, Cuba, Estados Unidos, Canadá y Venezuela.

Su obra, que incluye ya más de cuarenta títulos, ha sido traducida al inglés, francés, italiano, alemán, portugués, sueco, catalán, valenciano, checo, ruso, polaco, griego, croata, turco, esloveno, eslovaco y neerlandés, y editada en Argentina, España, México, Alemania, República Checa, Italia, UK, USA y Francia.

Es representado por la editorial L’Arche en Francia, Suhrkamp en Alemania, Columbine en Suecia para Escandinavia, Art Communication en Rusia, Antonia Brancati en Italia e IPR Ltd en Reino Unido.

Es traductor designado por el premio Nóbel Harold Pinter para su obra en Latinoamérica. Ha traducido también del inglés a Sarah Kane, Steven Berkoff, Mark Ravenhill, David Harrower, Martin Crimp, Wallace Shawn, Anthony Black, entre otros, del alemán a Marius von Mayenburg y Reto Finger y del italiano a Pier Lorenzo Pisano.

Seguir leyendo su currículum abreviado, con las listas de sus títulos más destacados en teatro y de las películas y series en las que actuó como protagonista o como personaje secundario.

Leer currículum completo
Su CV en Wikipedia

Fuente: BID, Número 172, 2025.


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Los crímenes literarios de Madrid: una ruta de noir en la capital

Isaac

Crímenes literarios en Madrid

La Biblioteca Regional Joaquín Leguina abre sus puertas a un viaje por los crímenes literarios de Madrid, una mirada que explora cómo la ciudad ha sido escenario, espejo y motor de la narrativa policíaca en castellano. La entrada es libre y la propuesta puede visitarse hasta el 11 de enero en la Sala de Exposiciones del centro.

Lejos de ser decorado, Madrid se comporta como un personaje que dialoga con el lector: condiciona a detectives, víctimas y testigos, y marca el pulso de cada caso. Comisariada por Tania Serrano Benítez y con el asesoramiento de Lorenzo Silva, la exposición traza el origen, la evolución y las distintas etapas del noir capitalino.

Una muestra gratuita en la Biblioteca Regional

La exhibición propone un itinerario cronológico y temático que conecta la tradición con las corrientes actuales, reuniendo materiales de archivo, primeras ediciones, fotografías, carteles, revistas, libros y recursos audiovisuales. Proceden tanto de los fondos de la Biblioteca Regional y de las bibliotecas públicas de la Comunidad de Madrid como de otras instituciones culturales.

El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco Serrano, subraya que la capital ha inspirado a generaciones de narradores y que el género negro, por su mirada crítica y su capacidad para atrapar al lector, forma parte de la memoria cultural compartida. El proyecto, además, refuerza el compromiso institucional con la difusión del patrimonio literario y una oferta cultural diversa.

De Cervantes a la actualidad: mapa del noir capitalino

El recorrido arranca en el Siglo de Oro con una parada llamativa: Miguel de Cervantes y su relato La fuerza de la sangre (1613), donde una víctima asume el papel de investigadora y se abren paso códigos embrionarios del misterio. Entre las piezas destacadas figura una primera edición cedida por la Biblioteca Nacional.

Del siglo XIX emergen las aportaciones de Benito Pérez Galdós y Emilia Pardo Bazán. Galdós juega con la duda y el enigma en La incógnita, mientras que Pardo Bazán firma una de las obras canónicas del género, La gota de sangre, y sorprende con Selva, proyecto inacabado cuyos manuscritos han sido prestados por la Real Academia Gallega.

Galdós también dejó una investigación periodística modélica en El crimen de la calle Fuencarral, una indagación en clave de true crime mucho antes de la etiqueta anglosajona contemporánea. Asistió al juicio, contrastó fuentes y documentó el caso de Luciana Borcino, que años después inspiró un capítulo de la serie La huella del crimen.

El primer tercio del siglo XX dejó rastros dispersos, entre parodias y juegos de ingenio de autores como Enrique Jardiel Poncela o Wenceslao Fernández Flórez, mientras la imitación del modelo anglosajón asomaba bajo seudónimos. El género, no obstante, no cristalizaría hasta mediados de siglo.

Ese punto de inflexión llega con Francisco García Pavón y su policía Plinio. Aunque su territorio natural es Tomelloso, en Las hermanas coloradas (Premio Nadal, 1969) el investigador viaja a Madrid para seguir la pista de dos desaparecidas. La crítica ha visto en Pavón al padre de la novela policíaca española, y la muestra incluye referencias a su adaptación televisiva de los años setenta.

Con la democracia, la capital se convierte en un laboratorio narrativo para tensiones políticas y sociales. Manuel Vázquez Montalbán traslada a Pepe Carvalho a Madrid en Asesinato en el Comité Central y Asesinato en Prado del Rey, mientras Juan Madrid, Julián Ibáñez o Carlos Pérez Merinero tejen tramas en barrios y periferias; Jorge Martínez Reverte pasea a su periodista Julio Gálvez por museos y cafés con una marcada cartografía urbana.

En las décadas de los ochenta y noventa, Arturo Pérez-Reverte sitúa en la capital La tabla de Flandes y El maestro de esgrima, donde cultura, arte e intriga se entrecruzan. Madrid actúa como escenario simbólico y motor del suspense en estas obras.

En 1998 irrumpen los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro, de Lorenzo Silva, con un ciclo que transita comisarías, juzgados y calles madrileñas. Sus novelas combinan denuncia social y retrato urbano, consolidando un puente entre tradición y renovación del género.

Desde 2010, el panorama se diversifica con Alicia Giménez Bartlett, Jerónimo Tristante, Marta Sanz o Carmen Mola, junto a la mirada nostálgica de Rafael Reig y el vértigo de la trilogía Reina Roja de Juan Gómez-Jurado. La nómina actual supera con holgura el medio centenar de autores, prueba de la vitalidad del noir madrileño.

Actividades paralelas: visitas guiadas, conferencias y talleres

La programación se extiende durante los meses de otoño con visitas guiadas los viernes y sábados, previa inscripción a través de la Central de Reservas. Todas las actividades son de acceso libre hasta completar aforo y algunas podrán seguirse por retransmisión en directo.

El ciclo de conferencias incluye la mesa redonda Madrid en Clave Negra con Eduardo Bastos, Marto Pariente y Rafael Guerrero (21 de octubre); la charla de Lorenzo Silva, En un lugar de la Mancha: las raíces mesetarias del noir (28 de octubre); y el encuentro Escritoras de novela… negra con Berna González Harbour, Rosa Montero y Marta Robles, moderadas por Joana Bonet (4 de noviembre).

Además, se ofrece un taller práctico de escritura sobre género negro dirigido por Fernando J. L. Monterrubio, orientado a técnicas narrativas, construcción de tramas e investigación documental aplicada a la ficción.

Cine: cinco adaptaciones para mirar Madrid en pantalla

El ciclo cinematográfico reúne cinco títulos clave: El clavo (Rafael Gil, 1944), Asesinato en el Comité Central (Vicente Aranda, 1981), Beltenebros (Pilar Miró, 1991), El maestro de esgrima (Pedro Olea, 1992) —con coloquio y la presencia de Assumpta Serna— y El alquimista impaciente (Patricia Ferreira, 2002). Las proyecciones son gratuitas hasta completar aforo.

Madrid, escenario y personaje

La exposición, comisariada por Tania Serrano Benítez con el asesoramiento de Lorenzo Silva, pone el foco en cómo Madrid ha consolidado su papel como escenario privilegiado del noir. Con piezas procedentes de fondos públicos y aportaciones externas, también evidencia la creciente recepción del género entre lectores y su proyección en cine, televisión y festivales.

Abierta con entrada gratuita y con programación complementaria, la propuesta invita a revisar cuatro siglos de relatos criminales situados en la capital, desde los antecedentes cervantinos hasta los autores contemporáneos. Quien se acerque a la Biblioteca Regional encontrará un paseo por la memoria negra de Madrid, con pistas, voces y miradas que han dado forma al imaginario del crimen literario.


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La Casa Batlló de Gaudí abre su segunda planta al arte contemporáneo

230 metros cuadrados, cerrados al público durante décadas. La segunda planta de la Casa Batlló de Gaudí, en el Paseo de Gracia de Barcelona, será rediseñada por el estudio de arquitectura Mesura, con sede en la capital catalana, para que, desde principios del próximo año 2026, albergue proyectos de artistas contemporáneos.
Bajo su nuevo uso, este espacio llevará por nombre Casa Batlló Contemporary y propondrá a creadores internacionales reinterpretar el legado del artífice de La Pedrera (el centenario de su muerte se conmemora justamente el año que viene).
Históricamente ocupada por apartamentos residenciales, y más tarde utilizada como taller de conservación y mantenimiento, esta segunda planta del edificio se abrirá por primera vez a los espectadores como galería y será sede de dos exposiciones al año. Su directora será María Bernat y el acceso podrá realizarse dentro de la visita cultural de Casa Batlló o mediante una entrada independiente.
Conocemos ya quién protagonizará su primera muestra: el colectivo con sede en Londres United Visual Artists, que desplegará Beyond the Façade, una exploración de los ciclos de la vida a través de la tecnología, la luz y el movimiento. El fundador del grupo, Matt Clark, ha sido escogido, además, como el artista responsable del Mapping 2026 de Casa Batlló, donde presentará una pieza inédita en la fachada concebida como prólogo de esa exposición. Ésta se inaugurará el 31 de enero, coincidiendo con el primer día del mapping.
No es la primera vez que artistas interdisciplinares, inspirándose en el legado modernista, han creado este tipo de intervenciones y han expuesto en el interior de la Casa: desde 2021, hemos podido encontrar aquí a Refik Anadol, Sofía Crespo y Quayola.
Estos usos responden al Plan Director de Casa Batlló, que establece las líneas maestras para su conservación, uso y difusión y fue avalado por instituciones locales, el Ministerio de Cultura y la UNESCO.
Casa Batlló. Fotografía: Caudia Mauriño
 
Renovación de la segunda planta de la Casa Batlló por Mesura (render)
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Bioemprendimientos, un camino hacia la libertad

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En el Chaco paraguayo, las mujeres —indígenas y latinas— encontraron en los bioemprendimientos una llave para abrir caminos de independencia económica, cuidar el medio ambiente y garantizar medios de vida dignos para sus familias. A través de capacitaciones, organización y alianzas estratégicas, sus manos ya no solo producen: también venden, negocian y se hacen un lugar justo en el mercado.

 

*Por Noelia Díaz Esquivel / @noediazesqui 

 

Cuando una mujer siembra, no planta solo semillas porque lo que cosecha es futuro. Así empieza la historia de cientos de mujeres que, cansadas de que sus saberes queden invisibles, deciden emprender.

 

Bajo estas consignas, la organización Pro Comunidades Indígenas (PCI) puso manos a la obra diseñando y ejecutando un ambicioso proyecto para las mujeres chaqueñas. El objetivo fue crear oportunidades económicas sostenibles que respeten la naturaleza y fortalezcan la autonomía femenina.

 

Primero producir, después aprender cómo vender lo que producís. Y ahí entró el marketing digital. Se crearon ferias, pero vender tampoco era suficiente. Había que llegar al mercado de verdad”, cuenta Cintya Martínez, de PCI.

 

Cintya Martínez, técnica de Pro Comunidades Indígenas PCI. Fotografía: Leo De Blas.

 

 

El plan se puso en marcha en 2023, acercando capacitaciones en contabilidad básica, marketing digital y herramientas audiovisuales. Aprendieron a calcular costos reales, a poner precio justo a sus productos, ingresaron al sistema bancario para evitar pérdidas en comisiones abusivas. Varias ya tienen su cuenta bancaria, su factura propia y hasta accedieron a créditos para crecer.

 

Taller de capacitación en contabilidad básica, llevado a cabo en Maria Auxiliadora, distrito de Fuerte Olimpo, Chaco. Fotografía: gentileza PCI.

 

Diversidad de rubros, un mismo objetivo

 

En cada territorio se identificaron rubros distintos, siempre ligados al entorno. Apicultura y meliponicultura para aprovechar la miel de abejas nativas, horticultura y avicultura, donde descubrieron que procesar los productos genera mayor ganancia. Artesanía, gastronomía, animales menores y pesca, según las posibilidades de cada comunidad.

 

Exposición de productos durante la 2da FERIA PROVINCIAL DE LA MELIPONICULTURA, realizado en la ciudad de Capioví, provincia de Misiones, Argentina. Fotografía: gentileza PCI:

 

Lo importante no fue solo diversificar, sino fortalecer cada organización y la solidaridad entre mujeres. Antes competían entre ellas, creyendo que poniendo precios más bajos que la vecina, iban a salir ganando. Efectivamente vendían más rápido, pero con pérdidas. Hoy acuerdan precios justos y se apoyan mutuamente: si una no tiene producto, otra le presta. Después, cuando vende, devuelve, según explica Cintya. Una red de sororidad que asegura que todas ganen. Con las capacitaciones vimos que crecer como asociación también es apoyarse para que cada una tenga las mismas oportunidades”, resalta.

 

Bancarización y precios justos: aprender a valorar el trabajo

 

Uno de los grandes aprendizajes de las mujeres fue poner en números su propio esfuerzo. Antes, muchas vendían sus productos sin calcular realmente cuánto invertían en semillas, en alimento para los animales, en transporte o en su propia mano de obra. Así, terminaban vendiendo barato y perdiendo dinero sin darse cuenta.

 

Con las capacitaciones en contabilidad básica aprendieron a registrar gastos e ingresos, a calcular cuánto cuesta producir un kilo de miel, criar una gallina o elaborar una artesanía. Y desde ahí, a fijar un precio justo, que cubra los costos y deje una ganancia que valga su trabajo. 

 

Taller de bancarización en Alto Paraguay. Fotografía: gentileza PCI.

 

La otra pata fundamental fue la bancarización. Hasta hace poco, muchas recibían pagos en giros o incluso en mercadería, perdiendo hasta un 10% de lo que les correspondía. Hoy, gracias al apoyo de WWF – Paraguay que articuló para que las capacitadoras del Banco Nacional de Fomento (BNF) lleguen a sus territorios, tienen cuentas bancarias propias, tarjetas y hasta acceso a créditos. Eso les permite cobrar directamente lo que venden, sin intermediarios, y manejar su dinero con más seguridad y autonomía. Con estas herramientas, las mujeres ya no solo producen: también son empresarias, capaces de decidir, negociar y proyectar su crecimiento.

 

Formalización y salida al mercado

 

El salto cualitativo fue la formalización. Asociaciones de mujeres y grupos de jóvenes apicultores registraron su producción, crearon logos y etiquetas propias, fortalecieron su imagen. Ahora venden como productoras organizadas, con más credibilidad en el mercado.

 

Después de estas capacitaciones hay varias emprendedoras que hicieron su factura propia, tienen su cuenta bancaria y hacen pagos electrónicos. Son súper cool, ya están en otro nivel”, dice Cintya con una sonrisa orgullosa. Ese proceso cerró el círculo: producir, vender y cobrar de forma justa. Lo que antes se perdía en manos de intermediarios o giros con comisiones, hoy queda en las manos de las productoras.

 

Taller de capacitación en marketing digital y videográfico para apicultores, docentes y jóvenes de la comunidad María Auxiliadora, distrito de Fuerte Olimpo, departamento de Alto Paraguay. Fotografía: gentileza PCI.

 

El apoyo del proyecto Voces para la Acción Climática Justa (VAC) fue decisivo para consolidar este camino. La cooperación posibilitó el financiamiento de capacitaciones, acompañó procesos de organización y facilitó la llegada de servicios financieros a comunidades alejadas, donde antes era impensable que el BNF habilitara cuentas.

 

Gracias a ese empuje, más de 12 asociaciones de mujeres y 6 de apicultores fortalecieron sus capacidades, y decenas de emprendedoras lograron insertarse en el mercado con mayor seguridad y autonomía.

 

En el Chaco, donde la sequía parece eterna, hoy florecen mujeres que tejen dignidad con sus manos. Cada bioemprendimiento es un canto de libertad. Una mujer que logra vender su miel, su gallina o su artesanía, está asegurando alimento, educación y futuro para su familia.

 

Porque cuando una mujer emprende, no se enriquece sola: enriquece a toda su comunidad. Y en esa red solidaria, hecha de raíces y alas, crece la esperanza de un Chaco con igualdad, dignidad y vida plena.

 

*Edición: Mónica Bareiro @monibareiro

 

 

*𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢𝘭 𝘧𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘥𝘦𝘭 𝘱𝘳𝘰𝘨𝘳𝘢𝘮𝘢 𝘝𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘈𝘤𝘤𝘪ó𝘯 𝘊𝘭𝘪𝘮á𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘑𝘶𝘴𝘵𝘢 (𝘝𝘈𝘊), 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘞𝘞𝘍-𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘺 𝘍𝘶𝘯𝘥𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘈𝘷𝘪𝘯𝘢.⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣

 

 


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