admin_re
*Por Emilia Yugovich
@emily_yugovich
Hoy inicia otro periodo de gobierno colorado, uno más de los que vienen sucediĂ©ndose desde 1947, salvo por el parĂ©ntesis que significĂł el interrumpido gobierno de Fernando Lugo y la Alianza PatriĂłtica para el Cambio. Asume la presidencia de la repĂşblica Santiago Peña, a quien poco más de la mitad de las personas que fuimos a votar, no lo votamos. AĂşn asĂ logrĂł el doble de votos que el principal candidato de la oposiciĂłn EfraĂn Alegre y una mayorĂa oficialista en las cámaras del Congreso.
Los designados para el gabinete.
La sombra de Horacio Cartes, padrino polĂtico de Peña, lĂder del movimiento Honor Colorado, ex presidente de la repĂşblica y actual presidente de la AsociaciĂłn Nacional Republicana, se hizo presente durante las designaciones de las y los futuros integrantes del gabinete presidencial. Varios de los designados que se desempeñaron en altos cargos durante el gobierno de Cartes, dieron el salto luego a altos cargos de gerencia en empresas del Grupo Cartes, y hoy retornan a la funciĂłn pĂşblica en el mismo o similar cargo. Esta práctica conocida en todo el mundo como puertas giratorias, supone conflictos de intereses en detrimento del estado y está sancionada por Ley NÂş 7089. Sin embargo, sin que a nadie se le mueva un pelo o enrojezcan sus mejillas, nos hemos ido enterando de cada una de las designaciones.

La hoja de ruta.
Durante la campaña electoral y en el periodo comprendido entre las elecciones y la asunciĂłn al mando, Santiago Peña fue anunciando medidas, acciones o planes que con su gobierno llevará a cabo. ÂżEstá Horacio Cartes detrás de esa hoja de ruta?, es una de las preguntas que en la opiniĂłn pĂşblica se han escuchado en estos dĂas; y como las mejores preguntas aquellas que se contestan solas, pasemos a hablar de algunos puntos de esta hoja de ruta.
- InversiĂłn extranjera. Como estrategia de salida de la pobreza, plantea la creaciĂłn de 500.000 puestos de trabajo como resultado de un proceso de industrializaciĂłn financiado con capital extranjero. La baja presiĂłn tributaria, las dĂ©biles leyes laborales y una poblaciĂłn joven en edad de producir, son las bondades que el presidente ofrecerá al mercado internacional en la bĂşsqueda de capital para nuestro paĂs, en donde todavĂa impera el modelo agroexportador. Una de las claves para que esto funcione es sin dudas la educaciĂłn y por acá venimos con más o menos 30 años de retraso y actualmente con riesgo de retroceder aĂşn más.

- Estado chico, mercado grande. El achicamiento del estado es otra de las claves de su agenda de gobierno. La supresiĂłn de ministerios, fusiones entre instituciones y sus funciones ya son una realidad, como parte de un paquete legislativo impulsado ya por parlamentarios oficialistas, inclusive antes de la asunciĂłn del gobierno. Estas movidas traen consigo el debilitamiento y hasta la desapariciĂłn de polĂticas pĂşblicas y de servicios. Como una muestra del modelo de estado que el gobierno de Santiago Peña llevará a cabo, basta con recordar sus declaraciones en campaña electoral, cuando por ejemplo dijo que el Ministerio de Salud deberĂa dejar prestar servicios de salud para constituirse Ăşnicamente en ente rector; y aunque despuĂ©s haya dicho que se mal interpretaron sus palabras, no es menos cierto que ese es su modelo: el mercado como principal prestador de servicios.

- “Baline ´e goma” El uso de la fuerza por parte del aparato represivo de estado de forma abusiva, fue un sello del gobierno de Horacio Cartes. Campesinos, estudiantes, personas LGTBI fuimos brutalmente reprimidas en varias ocasiones de forma desmedida. Hoy el Ministro del Interior designado es el Senador Enrique Riera, Intendente de AsunciĂłn cuando lo sucedido en el incendio del Ykua Bolaños, proyectista de la Ley Zavala – Riera, instrumento con el que se persigue al movimiento campesino en su lucha por la tierra. Cuando ocupĂł el Ministerio de EducaciĂłn dicto la resoluciĂłn por la cual se prohĂbe la difusiĂłn de materiales vinculados con la “TeorĂa o ideologĂa de gĂ©nero” en las instituciones educativas. Un ministro de educaciĂłn que prohĂbe la difusiĂłn de ideas, es casi igual a un ministro del interior que responde lo mismo que respondiĂł Cartes cuando le preguntaron que tenĂa para decir a los estudiantes que en ese momento estaban llevando adelante una manifestaciĂłn.
- El Relato que sostiene todo. Para ganarse la confianza de la gente, el cartismo se erige como la fuerza salvadora de la moral paraguaya que, segĂşn su relato, se ve amenazada por valores y prácticas foráneas que son promovidas por la comunidad internacional y que buscan destruir los valores fundamentales de nuestra sociedad. Con este relato, sectores de la sociedad conservadores, frustrados por la realidad econĂłmica que necesitan soluciones a sus problemas, se convierten en masa de maniobra del cartismo, a quien le viene muy bien eliminar cuanta perspectiva de derechos haya que demande una atenciĂłn estatal y asĂ poder concentrarse en su modelo econĂłmico, sin importarles el reguero de heridos y heridas que esto puede ocasionar, desde acrecentar los discursos de odio, el aumento de los niveles de violencia, la expulsiĂłn de personas de cĂrculos sociales, y otros atropellos a la dignidad.

“IdeologĂa, yo quiero una para vivir.”[1]
Una década de derrotas nos ha conducido a la consolidación de esta fuerza. El cartismo, mantuvo movilizadas a sus bases y capitalizó votos utilizando con una narrativa de pánico social, erigiéndose ellos como únicos salvadores. Mientras en la oposición, el voto bronca fue capitalizado por una nueva fuerza, Cruzada Nacional, que con un discurso de tinte autoritario, con el famoso recurso de la mano dura, conquistó a cientos de miles de personas. Por su parte, desde el progresismo no logramos conectar con la gente, conectar ideas, compartir nuestra visión del Paraguay y entender qué espera la gente.
Se hace urgente la construcciĂłn de otra narrativa que dispute y supere culturalmente al pánico, a la negaciĂłn de derechos, a la exaltaciĂłn de valores patriĂłticos como contraposiciĂłn a las normas de la comunidad internacional. Una narrativa nacida de la autocritica profunda que represente a la verdadera mayorĂa y que pueda ser vehiculizada por el activismo hasta llegar al Ăşltimo rincĂłn.
Se necesita fuerza para hacer frente a lo que se viene, debatir nuestras ideas, clarificarlas, escuchar a la gente, seguir adelante, y aunque, al decir de Cazuza, mi partido, es un corazón partido, no tenemos margen, si no nos organizamos podemos ir perdiendo nuestras conquistas, asà que como tenemos que hacerlo a la par, organizarnos para combatir también la tristeza.
[1] De la canciĂłn “IdeologĂa” del mĂşsico brasilero Cazuza.

