Regina Yugovich: “Cuando te volvés migrante ya nunca dejás de serlo. Esa es tu nueva ciudadanía”

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Hablamos de los caminos alternativos que tomó dentro del arte y algunas vivencias significativas en los últimos proyectos que integró. Regina relata los últimos diez años de su vida desde donde conecta: la migración. 

 

*Por Emilia Yugovich

Edición Juliana Quintana Pavlicich

 

Es 1999 y estamos en nuestra casa en el barrio Trinidad de Asunción. El violín de mi hermana resuena con el cuarto movimiento de la Sinfonía No. 5 de Beethoven. Le siguen un concierto para violín de Mendelssohn y otras piezas que ya no recuerdo. Yo registro esa tarde con una cámara filmadora pequeña, la conecto al televisor para jugar con las imágenes y hacemos como que ella está saliendo por TV. En poco tiempo voy a cumplir 16 años y ella 14. 

 

Regina, se dedica a la música a tiempo completo. Empezó a estudiar violín a los seis años. Terminó sus estudios en Paraguay e integró orquestas como la Orquesta Sinfónica Nacional, la Orquesta de Uninorte, la Orquesta del Congreso y otros ensambles que la llevaron por distintos países. En 2014, viajó a Italia para estudiar violín barroco en el Conservatorio de Música Giuseppe Verdi, de Milán. Terminó una maestría en violín barroco en el Conservatorio Guido Cantelli, de Novara, y otra el Conservatoire Royal de Bruxelles, Bélgica con una beca Erasmus Master Exchange. Además de integrar varios proyectos como violinista, enseña violín en la organización Children in Crisis con sede en Milán y en la Internacional After School. 

 

La carrera de violinista la llevó a pisar teatros muy conocidos, con su violín como una parte más de su cuerpo. El mes pasado lo hizo en La Scala, uno de los teatros de ópera más famosos de Europa, pero esta vez no fue con su  instrumento, sino con un violín que fue hecho para la ocasión, elaborado con los restos de madera de embarcaciones que, cargadas de personas, llegaron (o en algunos casos no) a la costa italiana cruzando el mar mediterráneo. 

 

Así como Regina, toda la orquesta tocó esa noche con instrumentos que fueron elaborados con los mismos restos. La Orquesta del Mar del proyecto Metamorfosis, se presentó con el objetivo de sensibilizar sobre la realidad de las personas que viven en contextos migratorios y las dificultades que atraviesan las personas para acceder a este derecho. Una experiencia que, según cuenta, le movió muchas cosas. 

 

Ahora, ya hace ya mucho tiempo que no vivimos en el mismo lugar. Regina vive en Milán hace 10 años. Violinista, artista, profesora, migrante paraguaya, italiana, latinoamericana, sudamericana, son los lugares desde donde explora narrativas sobre sí misma. Algunas me las comparte a través de audios o llamadas de WhatsApp cuando intercambiamos noticias sobre nuestras vidas. A mi todavía me gusta dejar registro de todo, lo siento como una urgencia. Así que decidí entrevistarla. 

 

  • ¿Qué significa para vos migrar? 

 

Yo pienso que migrar es un derecho y me parece algo natural del ser humano. En algunos casos como un impulso de buscar sobrevivir, mejorar tus condiciones de vida, expandirse, buscar un futuro que no te estaba pudiendo ofrecer tu país o el país en el que vivías, una esperanza. La migración para mí es eso, es esperanza, pero también te pone en una posición de vulnerabilidad, se pasa por muchas dificultades. 

  • Y vos, ¿por qué te fuiste?

 

Si bien es cierto que mi migración fue una elección, en cierta manera fue privilegiada, mis  motivaciones fueron cien por ciento artísticas, no como  algunas personas que migran en un contexto desesperado de supervivencia, yo simplemente sentía que quería crecer y que para eso me faltaban oportunidades, me faltaba tal vez un lugar en donde pueda expandirme. De hecho, migré otras veces y mi vida ya era bastante viajera. Por ejemplo, el último año que estuve en Paraguay vine por conciertos y becas como cuatro veces a Europa. Casi no estuve, y sentía que me estaba dedicando casi exclusivamente a la música barroca. Como estaba en Paraguay trabajando en la Orquesta del Congreso ya sentía que  no eran sostenibles las dos cosas y, además, sentía un llamado urgente a una full immersion en la música barroca. Necesitaba meterme en eso y aprender en serio, ordenada y progresivamente. Quería meterme en el mundo que me estaba ya apasionando muchísimo y que, además, me estaba abriendo nuevas puertas al mundo y a una nueva cara de la música que me enamoraba. Me mostró un camino alternativo al de la música clásica normal y dije: Esto es lo que quiero hacer. Este es el mundo en el que resueno y ahí decidí a venir. Pensé que no iba a sentir mucho la distancia porque yo ya viví en Brasil antes y ese último año casi no estuve en Paraguay, pero obviamente fue muy diferente, fue la aventura de la vida. 

 

  • Son 10 años ya de aventura. Me imagino eso como un proceso, conocer de nuevo cómo funcionan las cosas, códigos culturales, integrarse, crear un entorno, un cotidiano ¿Hay algo parecido a las etapas de la migración en tu experiencia?

 

Sí, totalmente. Ahora pienso en el primer año y estaba muy perdida acá, no entendía nada, pero nada de nada. Además, llegás y no tenés nada, ningún departamento podíamos alquilar porque no teníamos trabajo, ni garante, pero de suerte se fueron dando las cosas, igual ese primer año fue llevadero porque todo era una novedad. 

 

  • ¿Estabas entusiasmada?

 

Claro, había muchísimo entusiasmo y eso duró unos cuantos años te diría. La primera etapa en la que todo es nuevo, el conservatorio me entusiasmaba muchísimo, los conciertos y estaba como algo saturada de tantas cosas que aprender. Más allá de la música.  Experiencias como ir al banco, abrir una cuenta, sacar una tarjeta, todo era un estrés. En esos primeros años nos veíamos muchísimo con la comunidad paraguaya y latina del Conservatorio. Hacíamos fiestas, cenábamos, era bastante divertido. También las personas del conservatorio eran bastante amables y simpáticas. Pero aunque yo le ponía onda, era algo no me llenaba. Tal vez era yo misma la que no podía conectar del todo con las personas.  Tal vez  por estar siempre pensando en Paraguay.  En ciertos círculos profesionales me sentía como introvertida y para mi eso era insólito, porque yo no era tímida en mi país. Creo que el problema tenía que ver con que yo no era la misma con el cambio de idioma. En esos primeros tiempos, yo no podía ser yo misma. En las pausas de la orquesta no sabía de qué hablar. Para mí es súper importante hacer bromas. Cuando quería hacer algún chiste y la gente no me entendía me  frustraba, porque sentía que no hablaba bien aunque hubiera estudiado muchísimo italiano.  Si hacía una broma, a veces no entendían, y eso con el tiempo me desgastaba bastante, me afectaba la autoestima. Tuve que acostumbrarme mucho tiempo a ser la que no sabía hablar bien y ponerle onda a eso, aprender a reírme de mí misma.  En el conservatorio, todos los exámenes son orales y yo creía que hablaba bien hasta que me presenté a mi primer examen.  La profesora me dijo que no podía presentarme con  un italiano “de calle”. Ahí aprendí que hay que preparar  los exámenes de una cierta manera, fui aprendiendo. Era muy agotador siempre. Yo pensaba: “Dios mío, en Paraguay yo era genial, ¡jajaja! o al menos la gente se reía de mis chistes. Me pasó también algo que me hizo sentir discriminada por ser latinoamericana.

 

  • ¿Qué te pasó?

 

Tenía un profesor en el conservatorio, era profesor de armonía, en su clase éramos cuatro chicas extranjeras: una peruana, una rumana, una estadounidense y yo; y este profesor que, decía que inglés era un idioma muy bello, hacía muchísima diferencia entre ella y el resto del grupo, pero sobre todo conmigo y mi compañera peruana,. Recuerdo que una vez en clase, cuando ella y yo estábamos hablando, para llamar nuestra atención, nos dijo: “¡Bueno! ¡Ustedes ahí que no sé en qué idioma hablan!” Nunca quiso saber de donde yo venía.

 

  • ¿Hay algún punto desde que llegaste hasta ahora en el que dejaste de sentirte tan extraña?

 

Sí, fue mejorando con los años. Empecé a sentirme más confiada y como más canchera, cada año mejora, creo. Cuando entendés mejor cómo funciona el país, cuando adoptás jergas a tu vocabulario y cuando vas entendiendo el tipo de humor vas creando una nueva identidad. Me tomó muchísimo tiempo sentirme yo, aunque también es maravilloso sentirme cambiada. Para elaborar todo el tema de la migración, entre otras cosas, a mi me ayudó bastante hacer terapia y hablar con amigues que pasan por lo mismo.  

 

  • Alguna vez me hablaste de la existencia de un duelo migratorio y me pasaste algunos podcast en los que hablan de eso, ¿vos qué decís?

 

Yo no conocía eso hasta el año pasado cuando empecé a leer y entendí todas las sensaciones por las que pasé, todo lo que viví. Esta idea de romantizar el nuevo país al inicio, pero a la vez sintiendo una montaña rusa emocional. Luego la etapa del desgaste, viene la frustración. Algunas veces te sentís  nadie, invisible, ninguneada, como el caso de este profesor. Por suerte, una va armando una red de personas que te salvan emocionalmente, te dan apoyo, te invitan a sus vidas y te incluyen en sus familias. Cuando empezás a aprender modismos y cosas así vas ganando las herramientas para ser vos misma otra vez, o una nueva versión tuya.  A la par, creo que vas creando una nueva identidad porque obviamente ya no soy más la Regina de Paraguay, ahora soy la Regina migrante-paraguaya-italiana, pienso que ese es el tema con la migración, te volvés migrante y ya nunca más dejás de serlo, esa es tu nueva ciudadanía. En mi caso, veo la migración como una experiencia que te atraviesa y te transforma. Leí algunas cosas que dicen que, en algunos casos, el duelo termina con el rechazo a tu lugar de origen. Yo no creo que eso me pase, con mis amistades siempre hablamos del Latam Pride, jajaja, somos latinos orgullosos, somos muy resilientes y no perdemos la capacidad de ser tragicómicos. Creo que la migración sólo es enriquecedora si no te olvidás ni dejás de lado las cosas buenas e increíbles de tu propia cultura. 

 

  • Y hablando de eso, obtuviste la ciudadanía italiana hace poco, ¿cómo te sentiste?

 

En realidad, cuando me avisaron fue un trámite más pero es algo bueno porque, burocráticamente, tu vida se vuelve más fácil y me di cuenta que era importante porque tuve una ceremonía de juramento ¡jajaja!, pero por suerte la jueza a cargo de la ceremonía me ayudó a vivir todo eso con mucho humor. Es importante porque ingresé a los archivos del estado italiano como una ciudadana más y  nos sacamos la foto con la bandera y todo eso. Pero además de eso no es que me convertí en italiana de la noche a la mañana, yo soy paraguaya y para siempre mi identidad acá es extranjera. Obviamente, me adapté y me “italianicé” en muchísimas cosas, le tomé un cariño enorme a este país y aprendí a hacer bromas.

 

  • Ahora ya sos simpática…

 

¡Jajaja! Sí! hago muchas bromas y me da muchísima satisfacción, cuando la gente se empezaba a reír de mis bromas yo pensaba: “lo estoy logrando”.

 

  • Bueno, Regina en La Scala, para mí, y creo que para mucha gente, es definitivamente un hito en tu carrera. ¿Cómo viviste eso? ¿Es una meta alcanzada?

 

Sí, muy sinceramente, no llegaba a procesarlo del todo hasta antes del primer ensayo. Sí venía hablando con algunas personas porque pensaba, ¡guau! Voy a participar de un proyecto súper importante. Más que por el teatro, en ese momento, era porque me resultaba todo un misterio el hecho de tocar con un violín creado a partir de barcos de migrantes, que fue construido por los presos de una ciudad cerca de Milán que se llama Opera. Eso ya me parecía increíble y me generaba mucha intriga saber cómo iban a sonar esos instrumentos, porque el concierto tenía un repertorio delicado, difícil. Los solistas eran impresionantes: Mario Brunello, Giovanni Sollima y Sergej Krylov, y son muy reconocidos internacionalmente. Yo venía elaborando sobre todo eso, y me acuerdo que estaba hablando con mi terapeuta, sobre qué mensaje o lección será que me envía el universo con todo esto de tocar con un instrumento que hizo ese viaje en el mar. Por otro lado, este año empecé a enseñar en Children in Crisis, donde tengo alumnos de todos lados, algunos incluso son refugiados de guerra. Muy fuerte. Son pre adolescentes, una edad super delicada. Entonces, todo eso me venía ya moviendo emociones. Al mismo tiempo, también porque me suelo plantear muchas cosas desde mi lugar de migrante. Y todo esto, encuadrado en el escenario de un teatro tan importante como La Scala, obviamente hizo que para mí tenga una carga especial. Me sentí muy afortunada.

 

  • ¿Cómo ves a la Regina que salió de Asunción 10 años atrás? ¿Hay algo de ella todavía?

 

Yo me imagino que algo sí, algo de  mi esencia debe seguir ahí, pero me veo como una persona muy lejana. Esa es la verdad. Me veo no a diez  sino a cien años de distancia. 

 

  • Y cuando venís acá, ¿cómo es?

 

Cuando voy a Paraguay es increíble porque, en mi caso, lo que pasa con los años, es que tiendo a romantizar mucho el país de origen. Ahora tengo la tendencia a romantizar Paraguay, el olor, el aire húmedo, los árboles, las personas. La gente es re dulce en Paraguay, ahí se activan un montón de cosas, pero también tiendo a romantizar las cosas caóticas y random del país. Visitar Paraguay es una euforia, el problema es que cuando vuelvo. Tengo crisis un mes por ahí, porque es lejos, es super lejos, y el tema de estar lejos de mi familia siempre me pesa. No es fácil ir porque al volver me esperan siempre planteamientos como ¿qué estoy haciendo?, ¿por qué estoy acá? Me desespera el paso del tiempo. Esos son mis problemas con la migración, no saber si voy a volver y eso es súper difícil de procesar. Yo creo que para la mayoría de las personas que dejan su país es súper difícil el no saber si vas a volver, y a la vez, sé que también es muy difícil vivir el día a día en Paraguay. Ahora tal vez me cuesta ver eso porque estoy lejos pero veo las noticias y pienso lo duro que debe ser estar ahí. Me pareció muy preocupante la destitución de Kattya González, una senadora con más de cien mil votos. Para mí, ella era una de las personas que representaba la denuncia. Entonces, de verdad pienso que debe ser duro trabajar día a día para cambiar esas cosas y que no se vea un avance. Parece que seguimos en una dictadura que no termina nunca. 

 

  • ¿Cómo sentís que este proceso migratorio atravesó a la Regina violinista?

 

Mis referencias cambiaron totalmente. Mis referencias artísticas, por ejemplo. También tuve otros accesos: profesores, experiencias y orquestas de primera. Entonces, obviamente, la vara subió mucho porque este es un país con una altísima producción de artistas. La competencia es muy alta, y me parece que este proceso atravesó tanto a la Regina violinista como a la Regina persona, volviéndola más flexible, más humilde, más resiliente y amplia. Al final, resulta una experiencia muy transformadora.

 

  • ¿Existe alguna brecha de acceso a ciertos espacios con las mujeres en ese mundo?

 

Yo creo que, en general, hablando de música clásica, todavía las mujeres estamos en proceso de empoderamiento. Pienso que no se puede decir que ya estamos en condiciones de igualdad. Yo veo hasta en pequeñas cosas todavía. La orquesta es algo muy jerárquico, y suele pasar que cuando hay una mujer que está al mando,  ya sea directora o primer violín, la gente, hombres y mujeres, se permiten cuestionar más sus decisiones. Por ejemplo, si es una mujer se permiten decirle: ¿Estás segura que vas a hacer así esto?, y me parece que eso pasa mucho menos con los hombres. Hay cargos en la música clásica que todavía están en su mayor parte ejecutados por hombres. Por ejemplo, la figura del director de orquesta todavía es una cosa muy masculina.  Está cambiando, las mujeres van  ganándose su espacio. En Paraguay también están re tomando la batuta las mujeres y me parece increíble, en la composición musical también. Acá me tocó formar parte de grupos exclusivamente de mujeres que buscan crear un espacio de mujeres que se apoyen entre sí. Por ejemplo, voy a tocar en Madrid con Thaleia Ensamble dirigido por Angela Lobato, que además es amiga mía, ella se dedica a rescatar obras de compositoras olvidadas y también hace las ediciones. Está moviendo un montón de cosas. Ya grabó un disco, y su  meta principal en la vida es redescubrir obras de mujeres. Otra experiencia que me gustó muchísimo fue tocar en Innsbruck, un oratorio de Vivaldi que se llama Juditha Triumphans sobre la historia de Judita que decapita a Holofernes ¿te acordás del cuadro de Artemisia?

 

Hace unos años, Regina me contó la historia de Artemisia Gentileschi, pintora del S. XVI. Me dijo que estaba formada en la escuela de Caravaggio y que fue abusada sexualmente por su maestro, el pintor Agostino Tassi, y que, como el status de su familia le permitió denunciar el hecho llegaron hasta un juicio, uno de los primeros de los que hay registro en la historia sobre abuso sexual, según le habían enseñado en clases. Me dice que su obra está atravesada por ese hecho, y que su pintura, Judith decapitando a Holofernes, es la más conocida en ese sentido.  

 

  • Sí, me re acuerdo

 

Ahí se hizo una puesta en escena totalmente femenina. No hubo hombres en escena, solo algunos en la orquesta pero el resto todas mujeres: coro de mujeres, mujeres solistas, hasta los roles de hombres fueron hechos por mujeres para dar un mensaje político fuerte. Me llamó la atención que, a diferencia de cómo nos educaron, que las mujeres tengamos que competir entre nosotras. Ahí se vivió un atmósfera de cooperación y apoyo total entre las solistas, una armonía inusual y eso me gustó muchísimo. Creo que todo el mundo sintió lo mismo. Son conquistas necesarias para ir cambiando los paradigmas, pero me parece que esas experiencias se dan también cuando las mujeres somos conscientes de que no queremos autoboicotearnos.

 

* Las declaraciones de la entrevistada han sido editadas con el objetivo de mejorar la claridad y facilitar la comprensión para les lectores.


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Justicia para Andy Luna

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Andy Luna fue detenida sin acceso a una defensa legal adecuada, sin siquiera notificar a su familia. Tras su muerte, las autoridades presentaron una versión oficial que genera más preguntas que respuestas, mientras la familia sigue luchando por la verdad.

 

Nos solidarizamos con la familia Giménez Delgadillo y todas las familias que han perdido a un ser querido bajo circunstancias similares.

 

Exigimos una investigación digna, transparente e imparcial sobre la muerte de Andy Luna y medidas concretas para prevenir futuras tragedias como esta.

 

Créditos

Conducción: Nadia Gómez

Guión: Emily Yugovich y Juliana Quintana

Grabación y producción: Jazmín Coronel

Edición y post producción: Milena Coral


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Crónica de un juicio ganado: Jueza absuelve de injuria a Angie Prieto y rechaza querella de gerente de Albavisión

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*Por: Flavia Borja

Edición: Noelia Díaz Esquivel

 

Marcelo Fleitas se muerde las uñas de la mano izquierda mientras Angie Prieto cuenta a la jueza que luego de las denuncias por acoso sexual contra Carlos Granada, las trabajadoras del grupo Albavisión se sentían ahogadas por el miedo a ser despedidas. Es miércoles 3 de abril. Son las 10.20 am y es la última jornada del juicio por injuria que entabló Fleitas, el gerente de una multinacional de medios de prensa, contra Angie, una periodista que osó cuestionarlo. Él aún no lo sabe pero en unas horas más la Justicia dictará una sentencia histórica. Y será en su contra.

 

Marcelo Fleitas aguarda, junto a su abogado, la lectura del fallo judicial. Fotografía: gentileza.

“Somos periodistas, somos trabajadoras y tenemos derecho a defendernos”

 

Para explicar porqué está sentada en el banquillo de acusados, Angie Prieto se remonta a los meses de abril y mayo del 2022, cuando saltaron las denuncias por acoso sexual contra el entonces gerente de prensa Carlos Granada, a quien las seis denunciantes atribuyeron patrones de acoso sistemático durante años, dentro de las instalaciones de la empresa. 

 

Al principio el medio se mostró abierto para tratar de resolver los problemas, pero a medida que surgieron más denuncias y contra otros gerentes, esa actitud cambió y transcurrieron meses de mucho malestar, angustia, de máxima tensión. 

 

Finalmente en agosto comenzaron los despidos. Tres de las trabajadoras que apoyaron las denuncias de sus compañeras fueron desvinculadas. A comienzos de septiembre del mismo año Angie fue querellada por Fleitas y un mes después, sin sumario previo, le comunicaron que su contrato quedaba suspendido a las resultas de la querella de la cual ella ni siquiera se había enterado. 

 

«La gerente de Recursos Humanos, Fátima Aquino, me dijo que me vaya a mi casa, que me quede tranquila, que seguramente ‘esto por el camino se va arreglar», recuerda Angie ante el tribunal unipersonal que la juzga. En aquel momento pidió hablar con Marcelo Fleitas, para aclarar qué pasaba, pero le negaron la posibilidad. 

 

«Tengo dos hijos en edad escolar, soy mamá, y me dejaron sin trabajo de un día para otro, después de trece años de dar todo en una carrera que estaba siendo próspera», prosigue y se pregunta si ellas no tenían derecho a quejarse y defenderse cuando sus compañeras estaban siendo despedidas o forzadas a renunciar, mientras gerentes que también fueron denunciados seguían en sus puestos. Siguen en sus puestos. Uno de ellos, está sentado detrás de Fleitas. Hoy lo acompaña. 

 

La querella, en su oportunidad de indagar a Angie, hace solamente una pregunta y luego una repregunta:

 

-¿Su mamá trabaja en el canal? 

-Sí

-¿Cómo se llama? 

-Fabiola Samudio

 

En el fondo se escuchan murmullos y alguien, despacio, pregunta: «¿Qué tiene que ver?».  

 

ALEGATOS

 

El juicio llega a su recta final con los alegatos finales de las partes. La querella reconoce que varios testigos no recordaban o no podían precisar qué dijo Angie Prieto de Marcelo Fleitas y no pudieron afirmar que ella escribió la nota que consideran injuriosa. Sin embargo, según los abogados de Fleitas, los testimonios de Blanca López y Leila Giménez prueban que hubo injuria.

 

Según las notas de los abogados de Fleitas, Blanca López afirmó que Angie dijo que Marcelo encubría acosadores y que iba a escribir una nota para enviarla al dueño de la multinacional. También traen a colación el testimonio de Leila Giménez, quien declaró que Angie estaba en el proceso de elaboración de la nota, pero no sabía si finalmente llegó a escribirla o no.

 

Angie Prieto y su abogado defensor Juan Sosa Bareiro, escuchando el veredicto de la jueza Mesalina Fernández. Fotografía: gentileza.

La querella, en medio de citas de doctrinas jurídicas, también sostiene que Angie sabía que se contrató a la renombrada abogada Pilar Callizo -los abogados de Fleitas hacen notar que es “feminista”- y que ella hizo los sumarios; que se contrató al estudio jurídico Gross Brown y también a la psicóloga Lourdes Ostertag en torno a las denuncias de acoso. Efectivamente Ostertag declaró que las trabajadoras estaban en estado de alerta máxima, de enorme presión, que se sentían perseguidas y violentadas. 

 

Finalmente llega el turno de los alegatos de la defensa. Para el abogado Juan Sosa Bareiro, no existen pruebas testificales ni documentales de que Angie haya injuriado a Marcelo. Sobre las cosas que sí dijo Angie, como que ‘no estaba de acuerdo con la forma en que Marcelo estaba manejando la crisis interna’ (sobre el caso Granada), el abogado explica que estos dichos no configuran injuria, porque se trataron de críticas razonables hechas en un grupo de WhatsApp privado. 

 

«Se sentían perseguidas, se sentían indefensas, se sentían violentadas y un ser humano que se siente violentado, ¿acaso no tiene el derecho legítimo de buscar protección, primero de sus superiores y después del Estado?», plantea el abogado, para quien esta querella es el intento de obtener una causal para despedir a Angie sin pagarle sus haberes por todos los años que trabajó en el canal.

 

El abogado defensor añade que la ley establece además que la difamación y la injuria no serán penadas cuando, sopesando los intereses de averiguación que incumban al autor, de acuerdo a las circunstancias, se tratara de un medio proporcional para defender intereses públicos o privados, y que todo lo que hicieron Angie y sus compañeras fue para defenderse en medio de un ambiente laboral desagradable.

 

A CONFESIÓN DE PARTE ¿CUÁL ES EL DAÑO?

 

Antes de deliberar, la jueza le da a Fleitas y a Prieto la oportunidad de hacer una breve petición. 

 

Marcelo Ariel Fleitas Portaluppi, a punto de cumplir 51 años el próximo 23 de abril, es un hombre que a pesar de trabajar en los medios no aparece mucho en ellos. Tras la invitación de la jueza, se pone de pie ante la sala y los y las periodistas que esperan el desenlace se vuelcan a registrar el momento. 

 

Lamenta llegar a esta instancia -dice-, recuerda que su administración ayudó a la madre de Angie con un problema grave. Esta es la tercera vez que citan a su madre, que aún trabaja en la empresa, durante el juicio. 

 

Parado al lado de sus dos abogados, vestido con un jeans y una remera Hugo Boss verde, detalla su posición en el canal. «La alta gerencia del grupo Albavision soy yo. El director general de operaciones soy yo, soy el presidente de Televisora Cerro Corá S.A. y represento a todos los medios que conforman el conglomerado», explica. 

 

En el 2005, 19 años atrás, en un arrebato de poder, el entonces presidente de la República, Nicanor Duarte Frutos, parafraseó al Rey Luis XIV de Francia cuando dijo «el Estado soy yo». Marcelo Fleitas no será el Estado, pero es también alguien con poder, está claro.

 

El gerente de la multinacional continúa hablando. Dice que a consecuencia de lo que ocurrió recibió numerosas llamadas de toda América Latina para aclarar lo que estaba pasando y que el escándalo afectó las operaciones del canal. Cita la película “Bombshell”, conocida en castellano como “El escándalo”, que se basó en los testimonios de mujeres que denunciaron al fundador y presidente de la cadena Fox News. 

 

La magistrada le recuerda que debe hacer una petición, no una declaración y le pide que sea breve. Le consulta además si la situación vivida en el canal causó que perdiera su trabajo.

 

-No, yo sigo en la gerencia del canal.

 

Insiste en que Fox perdió más de 800 millones de dólares entre indemnizaciones y juicios que tuvo que afrontar por el escándalo sexual de su CEO. 

 

La jueza le recalca que es una oportunidad para hacer una petición y que sea breve. Le consulta esta vez si él sufrió algún perjuicio a causa de lo que ocurrió.

 

– ¿A mí? Económicamente ningún perjuicio, pero sí en términos de mi imagen, a efectos del canal. 

 

El canal del que habla, que él dirige y representa, fue afectado en su credibilidad a causa de Angie, asegura. Es el mismo canal que aparece en una lista de más de 100 empresas privadas que «promovieron acciones de inconstitucionalidad contra la Ley que les obliga a presentar sus declaraciones juradas de bienes y rentas si tienen contratos con el Estado» y fueron beneficiadas por la Justicia con la suspensión de la ley, detalla el medio El Surti en una investigación del 2020

 

LA SENTENCIA

 

Es casi mediodía. Afuera del Palacio de Justicia de Asunción un grupo de mujeres del Partido Paraguay Pyahura, lideradas por la defensora de Derechos Humanos Dora Flecha, aguarda el resultado, a la espera de que sea favorable para Angie. La acompañaron desde el inicio y siguen ahí, porque dicen que la causa de Angie, es la causa de todas las mujeres.

 

Adentro, la jueza Mesalina Fernández mantiene una serenidad estricta. Empieza su lectura de sentencia y, de entrada, advierte que no admitirá ningún tipo de ruido y comportamiento inapropiado hasta que termine de leer su fallo y se retire. 

 

Repasa cada uno de los testimonios. Revisa las testificales y explica que si bien Blanca López dijo que en el grupo de Whatsapp se habló de hacer una nota, a la testigo no le consta que Angie escribió o envió la nota.  Y remarca además que Blanca estaba de acuerdo con tomar medidas más fuertes porque temían que Carlos Granada no vaya preso. También relee el testimonio de Leila Giménez y detalla que la testigo dijo que sabía que Angie estaba en el proceso de la nota, pero no le constaba si la escribió o no.

 

Sobre la nota, la magistrada refiere que la Red de Mujeres Periodistas y Comunicadoras del Paraguay, representada en ese estrado por la señora Noelia Díaz Esquivel, asumió la autoría del material que ellos consideran injurioso y remarca que en la nota no se menciona a Marcelo Fleitas y, además, según el organigrama que entregaron, Fleitas no es el único que se ubica en la alta gerencia, porque también aparece otra persona de apellido Domecq, quien sería Gustavo Domecq, el director financiero de la multinacional en Paraguay.

 

Ya es mediodía en Asunción. La sala de juicio está llena, llena de gente que acompaña a Angie, de periodistas que aguardan el veredicto. Y también está, sentado de detrás de Marcelo Fleitas, Daniel Gómez, otro de los gerentes de Albavisión denunciado por acoso sexual. 

 

Marcelo Fleitas, detrás Daniel Gómez, otro de los gerentes de Albavisión denunciado por acoso sexual. Fotografía: gentileza.

.La jueza está terminando su argumentación. Concluye que ante las contradicciones y la imposibilidad de probar que haya dicho o escrito algo injurioso, la querellada queda libre de reproche y pena.

 

La gente guarda silencio, pero sonríen con la mirada, se buscan y se encuentran, se acompañan en una alegría silenciosa que se romperá en unos minutos. 

 

Angie saliendo del Palacio de Justicia rodeada de sus compañeras de la Red de Mujeres Periodistas y Comunicadoras del Paraguay. Fotografía: gentileza.

Angie sale del Palacio de Justicia y recorre la explanada rodeada de sus compañeras de la Red de Mujeres Periodistas y Comunicadoras del Paraguay, mientras en frente, al otro lado de la calle, contenidas por una barrera policial, mujeres del campo gritan: ¡Angie no está sola, Angie no está sola, Angie no está sola! 

 

Angie nunca estuvo sola. 

 

 

¡Las periodistas ya no se callan!

 

 

*Este material forma parte de la serie Las periodistas ya no se callan, impulsado por la Red de Mujeres Periodistas y Comunicadoras en alianza con Revista Emancipa Paraguay.


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Vida, cultura y costumbres indígenas en las paredes del Palacio de Justicia

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*Por Noelia Díaz Esquivel

Edición: Mónica Bareiro

 

Desde el 19 de marzo, en el Palacio de Justicia de Asunción,  se encuentra dispuesta una muestra fotográfica permanente sobre Derechos Humanos y Justicia Intercultural, denominada “El camino de los Pueblos Indígenas”. 

 

La inauguración de la exposición se realizó en el décimo piso de la torre norte del Palacio de Justicia, donde están exhibidas parte de las obras. Pero las fotos ya pueden apreciarse desde el tercer piso del edificio.

 

 

Según el presidente de la  Federación por la Autodeterminación de los Pueblos Indígenas (FAPI), don Hipólito Acevei, esta exposición es histórica porque no se trata de una simple muestra fotográfica «sino que se busca la visibilidad, para crear conciencia hacia el ser humano y al ser indígena. Además para que las propias autoridades del poder judicial puedan ser el nexo de distribución de esta experiencia a toda la sociedad. Mostrar que hay un compromiso que ellos tienen con nosotros, cuál es la defensa, protección y conservación de nuestros territorios». 

 

En total son 27 imágenes, de los fotógrafos nacionales René González, Luis Vera y María José Centurión, capturadas en comunidades indígenas de la región oriental y del Chaco. La exposición permanente aborda temas relacionados a territorios ancestrales, modos de vida, cultura y costumbres, de diferentes pueblos. Cada imagen lleva un código QR, donde se puede ingresar para profundizar sobre los pueblos indígenas de Paraguay. 

 

«No queremos seguir participando, entre comillas, del mal llamado desarrollo sostenible, porque en realidad es un desarrollo que destruye la naturaleza. Para nosotros echar un árbol, con ley o sin ley, significa deforestación», señaló Acevei. 

 

 

De la ceremonia de inauguración de la muestra participaron Acevei; el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Luis Benítez Riera; y la ministra de la Corte, María Carolina Llanes, además de representantes de diferentes organizaciones, autoridades, directores y funcionarios del poder judicial y otras dependencias del Estado.

 

La realización de la muestra permanente fue impulsada por la FAPI junto a la Dirección de Derechos Humanos de la Corte Suprema de Justicia, para visibilizar la importancia del respeto a los derechos fundamentales de los Pueblos Indígenas.

 

Aquí más info sobre la muestra fotográfica

 

*𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢𝘭 𝘧𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘥𝘦𝘭 proyecto 𝘝𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘈𝘤𝘤𝘪ó𝘯 𝘊𝘭𝘪𝘮á𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘑𝘶𝘴𝘵𝘢 (𝘝𝘈𝘊), 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘞𝘞𝘍-𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘺 𝘍𝘶𝘯𝘥𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘈𝘷𝘪𝘯𝘢.⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣


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Caso Angie Prieto: testigos hablaron de persecución laboral contra trabajadoras que denunciaron acoso en el Grupo Albavisión

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De los cinco testigos, dos detallaron hechos de persecución laboral contra mujeres que denunciaron acoso sexual y laboral y también contra aquellas que apoyaron las denuncias. Angie Prieto enfrenta una querella por presunta injuria contra el gerente del grupo mediático en Paraguay, Marcelo Fleitas.

 

Durante la tercera jornada del juicio contra Angie Prieto, comparecieron como testigos Sonia Lorena Insaurralde, Lorena Romero, Santiago Ortíz, Judit Colecza y Leila Giménez, éstas dos últimas trabajadoras dependientes del grupo mediático. 

 

Persecución laboral, una forma de aleccionamiento

 

Santiago Ortíz, Secretario General del Sindicato de Periodistas del Paraguay, relató que el gremio tomó conocimiento de las denuncias en 2022 y, desde entonces, buscó establecer un diálogo con la empresa, pero ésta nunca respondió. Dijo que ante la falta de apertura de la empresa, recurrieron al Ministerio del Trabajo con denuncias concretas de trabajadoras para solicitar una Mesa Tripartita y la empresa tampoco se presentó. 

 

Ortíz señaló que varias trabajadoras dieron testimonio al gremio sobre cambios de horario o de funciones, suspensiones, desvinculaciones injustificadas inmediatamente después de las denuncias y que, para el Sindicato estas prácticas configuran una clara persecución. También contó que ante la ausencia de la empresa se solicitó una fiscalización que se llevó a cabo posteriormente.

 

Lorena Romero, ex trabajadora de la multinacional de medios contó en primera persona que a ella, luego del escándalo de Granada, le cambiaron de horario y le pusieron a trabajar de madrugada; le cambiaron de un canal a otro, le suspendieron sin goce de sueldo, de forma arbitraria y la hostigaron, según dijo a través de la jefa del área de Recursos Humanos, Fátima Aquino, quien le mandaba mensajes llamándole la atención de forma constante.

 

 

Lo descrito por Ortiz y Romero, consta también en denuncias formales hechas por trabajadoras y ex trabajadoras ante el Ministerio del Trabajo, Empleo y Seguridad Social, en ese entonces a cargo de Carla Bacigalupo.

 

Yo te creo, el espacio de organización y el pecado

 

La querella mantuvo la línea principal de su estrategia de indagar qué decía Angie Prieto en el grupo de Whatsapp denominado «Yo te creo», un espacio que tenían las periodistas del grupo mediático para conversar sobre las denuncias que estaban apareciendo contra el entonces gerente de prensa Carlos Granda, ahora procesado por acoso y coacción sexual. 

 

«¿Dijo Angie Prieto que Marcelo Fleitas encubría a Granada o los casos de acoso?» «¿Se quejó de Marcelo Fleitas o de la empresa?» (sobre cómo manejaron el caso) «¿Recuerda si Angie Prieto alguna vez manifestó que la administración del canal es injusta con ella o con ustedes?», fueron algunas de las preguntas expresadas por los abogados de Fleitas.

 

Hasta el final de la tercera audiencia testificaron doce personas, cinco por parte de la querella y siete por parte de la defensa y ninguna afirmó, recordó o dijo que le consta que Angie Prieto haya hecho alguna declaración que resultase injuriosa contra Fleitas. 

 

Asimismo, ninguno afirmó o dijo que le consta que Angie haya escrito la nota enviada desde la Red de Mujeres Periodistas y Comunicadoras del Paraguay al principal accionista del grupo, Remigio Ángel González y otros altos cargos, para pedir que un auditor de su confianza venga a Paraguay a tomar medidas respecto a los despidos después de que saltaron las denuncias.

 

La nota fue enviada desde el correo de la Red y no fue firmada por Angie Prieto, sin embargo la querella insiste en atribuirle la elaboración y envío. Una de sus testigos manifestó que recordaba la nota, que Angie “estuvo en ese proceso”, pero que pudo precisar si ella u otra persona la escribió.

 

Lo que sí manifestaron varias testigos de ambas partes y que participaron del grupo, es que se trató de un espacio para brindarse apoyo, consuelo, hacer catarsis porque todas estaban muy incómodas por las denuncias, que consideraban que había injusticias porque además de Carlos Granada, los gerentes Andrés Cayo del Puerto y Daniel Gómez también fueron denunciados, pero según dijeron las medidas con ellos no fueron adecuadas o suficientes.

 

«El problema es que hay una amnesia generalizada»

 

Al finalizar las testificales la magistrada consultó a las partes si quieren seguir con las testificales o van a desistir de algunos de ellos. Ante esto, uno de los abogados de la querella se quejó de que      «el problema es que hay una amnesia generalizada», en referencia a que ninguno de las o los testigos afirmó lo que ellos intentan probar. Dijo que en esa circunstancia no podía decidir.

 

La audiencia continuará después de semana santa, el 3 de abril a las 10 AM y, en caso de que no se pueda terminar ese día, proseguirá el 4 de abril a las 8:30 AM en el Palacio de Justicia de Asunción.

 

¡Las periodistas ya no se callan!

 

 

*Este material forma parte de la serie Las periodistas ya no se callan, impulsado por la Red de Mujeres Periodistas y Comunicadoras en alianza con Revista Emancipa Paraguay.


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