Machete Vaina: donde los Maskoy y las flores resisten a la falta de agua

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*Por Noelia Díaz Esquivel

Edición: Mónica Bareiro

Aquel día la temperatura no llegaba ni a los 30 grados en Puerto Casado, comunidad a orillas del río Paraguay, en pleno Chaco a 630 km de Asunción. Esa temperatura se puede considerar una delicia en comparación al intenso calor que abraza la mayor parte del año a la región. 

Con una polvareda que impedía disfrutar a pleno del paisaje y distinguir entre los karanda’y, quebracho colorado, lapachos y palos borrachos, avanzábamos por un arcilloso terraplén seco. Nuestro destino está a unos 35 km de Puerto Casado, se trata de la comunidad Machete Vaina, una comunidad de la etnia Maskoy. 

A mitad de camino hubo un giro a la derecha, la pista empeoró, pero el bosque se expandió y a la travesía se sumó una bandada de tuyuyú cuarteleros que desplegaba sus alas con una elegancia cautivante, pasando de un lado al otro del sendero.

Fotografía: Mónica Bareiro.

El melancólico gris de la sequía estaba cambiando de color. Adelante, un cartel de madera pintado con letras blancas anunció la llegada: “Bienvenido a la comunidad Machete Vaina” y un tajamar dió la bienvenida con una postal: dos mujeres mayores metidas casi a medio cuerpo, pescando entre la alfombra verde de plantas acuáticas.

Fotografía: Mónica Bareiro.

Historia de lucha por la tierra y el agua 

El epicentro de la comunidad Machete Vaina, del pueblo Maskoy, estaba unos metros más adelante, compuesta por viviendas de armoniosa estructura, separadas unas de otras por cercas de postes, alambre y un encantador factor común: plantas de colores, muchos colores que transmiten una sensación diferente a cualquier pueblo. Y en el centro de la comunidad, una gran explanada de pasto en donde se ubica un imponente y también florido yvyra verá (árbol de guayacán). 

Fotografía: Mónica Bareiro.

La comunidad está notable y pulcramente asentada alrededor de la plazoleta. Las viviendas, el centro comunitario, dispensario de salud y la escuela Nº 14.708 donde asisten las niñas y niños de la comunidad a dar clases con el sistema plurigrado. 

Fotografía: Mónica Bareiro.

Verónica Martínez es docente, relata que su familia se asentó en este territorio cuando ella todavía era una niña, en 1987 año en que la comunidad logró la histórica recuperación de unas 35.000 hectáreas de tierras ancestrales. 

Verónica Martínez, docente de la escuela Nº 14.708. Fotografía: Mónica Bareiro.

En esa época una gran parte del departamento de Alto Paraguay se encontraba en manos de la empresa Carlos Casado SA, que explotó los recursos naturales del Chaco en una gran extensión, con la instalación de la primera industria taninera (extracto de quebracho), de la región.

Sin embargo, la historia de resistencia del pueblo Maskoy inició mucho antes de la memorable conquista de tierras. Históricamente habían tenido que sobrevivir a la falta de agua en sus territorios.

Fotografía: Mónica Bareiro.

La profe Verónica relata que desde siempre, las sequías afectaron fuertemente a esta comunidad y a todos los demás territorios indígenas de la región Occidental de Paraguay. Recuerda que en 1988, había una laguna que servía para beber, para el aseo personal y el lavado de ropas “pero cuando ya no llueve todo se seca”, explica. 

Años más tarde, con el objetivo de garantizar agua para todo el año, una oenegé, cuyo nombre dice no recordar, cavó otro tajamar, pero la lluvia tampoco fue suficiente y pronto asoló la sequía. La congregación de los Salesianos hizo lo mismo, pero el agua que emanaba de ese estanque no era apta para el consumo “era demasiado salada”, rememora. 

“Luego salió un proyecto de SENAVITAT (actualmente Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat)  con el que se habilitaron tanques de agua en cada casa, pero eran pequeños. En el marco de otro proyecto se pidió un tanque más grande y eso es lo que ahora estamos usando”, explica Martínez.

Fotografía: Mónica Bareiro.

Carlos Giesbrecht, director de la la organización civil Pro Comunidades Indígenas (PCI), explica que actualmente tres comunidades indígenas de la etnia Maskoy, del distrito de Puerto Casado, tienen instalado un sistema de agua para mitigar el impacto de la sequía. Está a cargo del Servicio Nacional de Saneamiento Ambiental (Senasa) y cuenta con la cooperación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El sistema de captación de agua es con tanques ubicados bajo tierra y la colocación de canaletas en cada casa, de modo a juntar la lluvia, que luego se decanta en los reservorios. Al final de cada canaleta hay un filtro que cumple la función de colar el líquido antes de que llegue a los tanques y permite que sea apto para el consumo humano.

Fotografía: Mónica Bareiro.

¡Para que haya agua todo el tiempo, tiene que llover! 

“A veces llueve y tenemos agua, ahora ya no y nuestros tambores están todos vacíos. Estamos usando el agua que queda en los tanques de la escuela, el dispensario de salud, la iglesia y el tinglado. Para racionalizar nos vamos a lavar la ropa y a bañarnos al tajamar «, dice resignada Verónica. 

Lo paradójico es que esta penosa realidad tiene lugar a escasos kilómetros de Puerto Casado, lugar donde se instaló la planta de bombeo del fallido sistema de acuerdo para el Chaco, inaugurado con bombos y platillos por el expresidente Mario Abdo, pero que solo funcionó (medianamente) por un día.

El acueducto tuvo un costo de más de 130 millones de dólares y el proyecto se  encuentra parado desde finales de diciembre del 2022. La megaobra fue promocio­nada como un medio para llevar “vida” al corazón del Chaco, pero el vital líquido, a pesar del potencial del río Paraguay, sigue sin llegar a las comunidades chaqueñas.

 

*𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢𝘭 𝘧𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘥𝘦𝘭 𝘱𝘳oyecto 𝘝𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘈𝘤𝘤𝘪ó𝘯 𝘊𝘭𝘪𝘮á𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘑𝘶𝘴𝘵𝘢 (𝘝𝘈𝘊), 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘞𝘞𝘍-𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘺 𝘍𝘶𝘯𝘥𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘈𝘷𝘪𝘯𝘢.⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣

*Fuentes:

https://etniasdelmundo.com/c-otras-etnias/maskoy/?expand_article=1

https://www.ultimahora.com/casado-nativos-sufren-falta-de-agua-cerca-del-acueducto

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2010/11/101125_paraguay_chaco_am

https://www.ultimahora.com/indigenas-crean-un-sistema-captar-agua-el-chaco-n3036490

https://www.hoy.com.py/nacionales/gobierno-de-mario-abdo-inauguro-acueducto-del-chaco-pese-a-falla


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Festival Sorora: Más allá de la música

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*Por Emilia Yugovich

La tercera edición del Festival Sorora se llevó a cabo el 14 de octubre pasado en la Estación Central del Ferrocarril, ubicado en el centro histórico de Asunción. Como en las ediciones anteriores, la propuesta artística consistió en un line up conformado exclusivamente por proyectos liderados por mujeres, y así como en las otras veces, fueron también las mujeres sus principales organizadoras.

Fue una tarde de eclipse. A las 16:00, cuando la Luna ya había empezado a orbitar entre la Tierra y Sol, se abrieron las puertas de la Estación Central.

 

Fotografía: Clari Lezcano.

 

Algunos flashes de la tarde-noche

Amigas cantan y bailan, una feria que se despliega en los andenes de la estación. Niñas y niños dibujando, Loli Molina y su guitarra, la elegancia de Rafaela Mood, la magia en la órbita de Darlings y Puta Romántica, mujeres con cámaras en las manos, otras con planchetas en las manos y un par con cinturones de cintas adhesivas, un abrazo de reencuentro, la delicadeza de Sari Carri, la frescura de Sol Gómez, un vaso de cerveza fría, mucho glitter, las DJ en sus bandejas, la prestancia de Lizza Bogado, la combativa Desobediente, Kuña Street y sus barras, la inigualable Lucero Sarambí, el carisma de Sara Hebe, el Tarot, la Luna eclipsando al Sol.

Buscando charlar

Desde Emancipa Paraguay tuvimos acceso al backstage y charlamos con la cantautora y gestora cultural, Rocío Robledo, una de las impulsoras de la propuesta del Festival Sorora. Nos pidió 10  minutos para arreglarse el pelo, hacía muchos días que venía trabajando sin parar y no tuvo tiempo de fijarse cómo lucía en ese momento. Después de unos minutos salió y comenzamos a hablar.

Cuando la palabra se vuelve acción

Rocío nos contó que Sorora nació en 2019 exigiendo “Más mujeres en los escenarios” luego de que empezaran a notar que en los line ups de los festivales no había ningún proyecto de mujeres. Un reclamo hecho en redes sociales fue el primer paso para que se juntaran entre varias artistas y – después de mucha reflexión – redoblaran la apuesta con el objetivo de conseguir la transmutación de la denuncia en acción política, generar sus propios espacios ante la dificultad de acceder a la industria y denunciar desde allí que las mujeres en la música también existen.

La propuesta política

El Festival se organiza con un montón de trabajo de voluntarias principalmente y también de voluntarios que hacen posible su realización. Nos contó Rocío que están en un momento diferente al del inicio, más bien de aprendizaje. El festival moviliza mucho alrededor, los debates y las reflexiones se van profundizando con cada edición

Por eso, el Festival Sorora es resistencia al poder; y la resistencia debe ejercerse como un derecho, el derecho de cuestionar el ejercicio de ese poder desde un sentido crítico, esto implica también ensayar otras prácticas transformadoras de las formas de establecer relaciones impuestas por el capitalismo y el patriarcado, una tarea para nada pequeña y mucho menos fácil pero que, cuando las vemos a ellas llevando adelante todo esto, sentimos que es posible el conducirse a una misma (y también como colectivo) de otra manera, generando un impacto ético y político concreto y material en todas las personas involucradas en cada etapa de este proceso.

“Nosotras no estamos solas”

Un montón de organizaciones se sumaron a esta edición del festival. Rocío, quien forma parte de la organización Sorora Música, nos cuenta que eso fue un producto de un trabajo de tejer redes.

“Nosotras no estamos solas, y de hecho queremos seguir tejiendo redes, eso es lo más difícil, hay un montón de grupos y cómo hacer para trabajar juntas por más diferencias que tengamos entre nosotras, esa nuestra militancia también”, reflexionó.

 La selección para el line up

A la cantidad de propuestas presentadas se aplicó un proceso de selección, “La parte más difícil es armar el line up, porque hay demasiados proyectos geniales, nosotras queremos que estén todas”, nos confesaba Rocío antes de volver a sus tareas. Los criterios de selección también son discutidos colectivamente, de ahí el aprendizaje constante. Se despidió diciendo: “Necesitamos más gente que piense en colectivo”

Las más esperada

La última en tocar fue Sara Hebe, quien se llevó todo por delante, además de los gritos, los aplausos, los pogos, los bailes y los suspiros y los miles de “te amo”. Sara desparramó su carisma durante todo su show, se paseó con temas de todos sus discos, sus himnos feministas, cumbias, rap, trap, rock y más. Hizo un poco de freestyle. Nos sorprendió con el Rap de las hormigas. Después, pidió un cigarrillo y permiso a las organizadoras para seguir cantando.

Fotografía: Clari Lezcano.

Dictadura Nunca más

Dijo: Quiero decir algo con la remera del Festival Sorora en una de las manos, en lo que sería uno de los momentos más políticos del Sorora, Sara Hebe dejó bien claro que no es feminista, es transfeminista. Se refirió al contexto electoral de su país cuando dijo: En Argentina estamos viviendo una situación que da miedo pero a la vez me siento como valiente o estoy loca, pero ¿nuestra escuela cuál es?: la de las abuelas de Plaza de Mayo, la de las madres de Plaza de Mayo, la de las compañeras travestis y trans, el transfeminismo y esto no lo van a para con nada, ningún presidente”. Envidia Me Tenés, que estaba como presentadora en ese momento, recordó el mes de las 108 memorias, y ambas terminaron arengando a todo el público con un fuerte Dictadura Nunca Más.

Así fue como el fin de semana pasado el Festival Sorora nos mostró lo que es poner un límite político al poder de la industria. Aquí, las cosas se gestionan de otra manera, los criterios son distintos y son producto de reflexiones colectivas. Aquí, las mujeres están sobre y detrás del escenario, aquí todas aprenden a la par. Aquí, hay resistencia al poder y posibilidad de transformación política y hay mucha vida, porque como dice Sara Hebe, “donde no hay poder, hay vida”

 

*Fotografía de portada: Clari Lezcano


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#InjerenciaReligiosa

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🏫 El Ministerio de Educación y Cultura (MEC), influenciado por grupos fundamentalistas, promueve charlas para padres y docentes lideradas por el pastor Miguel Ortigoza, presidente de la Fenapep, y María Judith Turriaga, autodenominada “experta en educación de la sexualidad”.

📚 El material “12 Ciencias para la educación de la sexualidad y la afectividad en la escuela y la familia” fue aprobado por resolución sin pasar por un proceso participativo ni fue revisado antes por especialistas del MEC.

📢 Mientras autoridades que se declaran provida pierden tiempo legislando con base en prejuicios y convirtiendo en tabú la educación sexual integral (ESI), cada 2 horas en promedio se registra un caso de abuso sexual contra niñas y adolescentes en Paraguay.

💎 Ficha Técnica:

Edición y post: Milena Coral y Jazmín Cebé

Guión y conducción: Juli Quintana y Emilia Yugovich

#EmancipaParaguay #NaranjaHai🍊#EducacionSexualIntegralYa


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Sara Hebe: En lo micropolítico está la posibilidad de inventar un presente mejor

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*Por Juliana Quintana

Sara Hebe está enterrada en un mar de laburo. Tiene los ojos de quien hace tiempo no descansa pero busca constantemente lugares desde donde disputar el placer. Y en eso también nos parece. Su música tiene la piel caliente, un short apretado y birra en la remera. Suena bajo el calor sofocante de otro viernes a la noche en La Serafina mientras chapamos a la endogamia asuncena. Suena en las marchas feministas, en los juntes de amigas, en la playlist de alguna Dj nostálgica que se resiste a dejar de pasar A.C.A.B. 

“No me puedo ir, no puedo escapar, se me ven por los ojos las ganas de salir”, dice en el tema El Marginal que se hizo conocido por la serie homónima que se transmitió por la TV Pública argentina. Sus letras, a veces contestataria, a veces deliberadamente inentendible, escapa a las clasificaciones pero se le planta al capitalismo y deshace los relatos normalizadores, hoy tan peligrosos en un contexto de alta penetración de las Nuevas Derechas como las de Javier Milei en la Argentina. 

Vos decí lo que quieras, pero Sara es un grito de la liberación sexual y el deseo feminista. No, transfeminista. Se define como una poeta urbana y ha sabido migrar de la cumbia al hip hop, a la música electrónica y al trap. Hace lo que quiere y eso al sistema, que está acostumbrado a hundir lo abyecto y a cercar lo diferente, le jode.

Sara Hebe en su presentación para el Festival Sorora de Asunción, que se desarrolló en la Estación Central del Ferrocarril. Fotografía: Nanu Maldonado.

El sábado 14 de octubre vino al Festival Sorora tres meses después de las elecciones en Paraguay y tres semanas antes de las de Argentina. En un clima tan pesado y lleno de malas noticias se agradece el humor político y la sinceridad cruda, dos materias en las que sale airosa. Unos días antes del Festival Sorora se conectó a la videollamada mientras preparaba un guiso en su casa. 

¿Cómo estás?

Bien, ¿y vos?

Bien, ¿Por dónde andás?

Estoy en casa haciendo un guiso, te lo voy a mostrar.

A ver, no lo veo… guau, le metiste verdura a bulto.

Sí, aparte soy medio desastre pero me gusta cocinar. O sea, cuando me pongo a cocinar realmente es la única actividad en la que puedo estar y no me importa nada más. Me cuesta dejar esto que estoy haciendo para hacer otra cosa.

Amo el guiso, me resuelve la vida. 

Aparte hoy está medio fresco acá, entonces, estoy haciendo este para que me quede para esta noche y punto. Encima siempre hago un montón, no sé calcular las medidas. Después termino comiendo lo mismo tipo tres días. (Se ríe) ¿Me entendés?

Recontra. Contame, Sara, ¿cómo gestionás tu tiempo libre?

Lo gestiono de una manera arrutinaria. No tengo mucha rutina porque viajo mucho, tocando siempre, con viajes muy agotadores. Desde hace muchos años que vamos a tocar a todos lados. A Paraguay, Chile, Europa voy hace un montón. Todo lo de los viajes me altera bastante y me corta lo que a veces empiezo como rutina, que me gusta y me organiza. Pero me gusta estar en mi casa, hacer un guiso, ir a yoga o mantener una constancia con una actividad física, todo eso me hace absolutamente bien y es lo que necesito. Por eso, estoy pensando en seleccionar un poco mejor los conciertos y las fechas porque vengo bastante matada. Todos estos años de producir, sacar discos, sacar singles, temas y viajar tanto, tanto, fue por la necesidad de laburo. 

Fotografía Nanu Maldonado.

¿Hay algo que te genere incertidumbre?

Sobre todo ahora, te diría, que lo que más nos apremia más que el tiempo, en Argentina, es que no sabemos cuánto va a valer cada cosa mañana, si vamos a tener trabajo o no. Entonces, como que me pasa eso. Agarro muchos, muchos laburos y lo gestiono de una manera un poco atolondrada y un poco basándome en trabajar como una bestia porque puedo ahora, tengo esta energía. También me gusta, me encanta tocar, me gustan las presentaciones con la banda. Sobre todo, cuando son findes donde voy y tenemos dos fechas y no más. Después las giras en Europa son matadoras porque hay días que tocamos cinco días seguidos o cuatro, después en el medio hay que viajar y al final termino no disfrutando tanto cada show, ¿no cierto? Pero entonces, te diría que gestiono el tiempo de manera atolondrada, basada en el trabajo. Un poco sin pensar y también en relación directa con la economía de Argentina que es un aquí, ahora o nunca. Yo diría que el lema en Argentina es ahora o nunca porque pareciera como que hay una incertidumbre total. Un poco estamos acostumbrados pero se va acentuando cada vez más. 

¿Cómo percibís el contexto electoral?

No sé, creo que no es ese el escenario en donde se define nuestra humanidad. Creo que lo que está en crisis, más que nada, es el sistema representativo. Me parece una burla los debates, los candidatos, una falta de respeto para toda la gente que trabaja tanto y se está empobreciendo. Me parece que es importante en lo micropolítico, en lo microeconómico, en lo microvincular, que ahí está la posibilidad de inventar un presente mejor, más sano, más digno y más amoroso entre nosotres sin esperar que esa figura que nos representa… hemos tenido buenas representantas, algunos buenos políticos en la Argentina y hemos tenido buenas referentas de luchas sociales y políticas en Argentina como Madres, Abuelas de Plaza de Mayo, el movimiento de mujeres, las compañeras travestis. Entonces, si bien el panorama está jodido y todo, creo que hay mucho espacio ganado que no van a derribar con nada. 

Se habló bastante de la antipolítica y de la rabia de los trabajadores y trabajadoras, pero también se habla de que el discurso anti casta y pro-mercado que pretende antagonizar a los dos grandes partidos. ¿Cuál es tu lectura con relación a la captación de votos populares de Milei?

La gente está pasando como el orto y solamente quieren algún cambio. No todos piensan igual ni van a votar igual. Yo pienso que, la mayoría, en los sectores populares, trabajadores, que están en esos trabajos precarizados están cansados. No les habrá ido tan bien como a otro sector de la sociedad con estos gobiernos que dijeron cosas maravillosas y tuvieron un montón de políticas indispensables pero que después fueron muy difíciles de sostener. Pienso que igual en estos sectores populares, el discurso de los derechos humanos, o el tema de la dictadura y los desaparecidos y tener una figura que reivindique la dictadura hasta les parece bien o no les importa tanto la historia de los 70 en la Argentina porque tienen otros problemas. El problema cotidiano, del día a día. 

¿A qué te referís?

Sobre todo, no tengo idea, porque tampoco conozco tanto pero creo que acá el tema es que triunfó el capitalismo que es algo que excede a cualquier gobierno. Solo que están los gobiernos absolutamente neoliberales que solo transan y piensan en el sector privado como posibilidad de enriquecerse ellos, y bueno, obviamente piensan en destruir el Estado pero pienso que acá el triunfo es del sistema capitalista que es como un monstruo que mejora siempre, porque eso es lo que tiene este sistema: que siempre se mejora a sí mismo. Es como una masa de una pizza que va comiendo el borde, se va alimentando de los márgenes y de los bordes, entonces crece, crece y crece. Y a la gente, la mayoría de la gente que labura, quiere poder consumir más, comprarse más autos o motos, quizás una casa y quizás piensan que con cualquier cambio eso es posible. Me cuesta opinar de esto. 

El discurso de los derechos que es, técnicamente, un discurso universal, pasó a estar incluido entre los atributos de lo que él llama “la casta”. Hubo como un proceso de apropiación de discursos por parte de Milei. ¿Te preocupa esta batalla lingüística? 

Yo no lo veo como algo que me da miedo. Yo veo que acá hay gente que tendrá sus razones. Sobre todo, los migrantes que vienen de países que están políticamente también muy dañados con historias muy sangrientas, que están por ahí cansados de una cuestión de dualidad, de su historia política. Me parece esperable y lógico que se tomen estos discursos porque nosotres y nosotras ganamos una batalla, como el aborto en la Argentina, que para la gente de derecha, fascista, neoliberal, ultra cheta, viejas de mierda.. va en contra de la clase aristocrática. Entonces, iba a haber una respuesta, un contraataque. De hecho, hasta toman la palabra «revolución». Pero si buscamos la etimología de la palabra revolución vamos a encontrar que es «re-volver», ir al pasado. Ahora, no tengo miedo pero sí hay un movimiento porque viene otro sector que dice «¿qué es esto?». Bueno, pero no sé, deliro mucho.

¿Qué impactos podría tener en las artistas independientes, como vos, digamos?

No sé, realmente no me lo imagino. Realmente, creo que nadie sabe qué mierda va a pasar pero puede ser que hagan tremendos recortes, por más que gane quien gane se viene una crisis profunda en picada y se va a ver afectado todo el sector. Sobre todo, el sector de cultura, arte y, quizás, comunicación que no son cuestiones esenciales para el desarrollo humano como la alimentación, la educación y la salud, que también van a quedar recontra en la B pero, imaginate, todo lo nuestro…

¿Ahora sobre qué te gusta escribir?

Yo nunca tengo una cosa sobre la que me guste escribir. Siempre están las mismas temáticas a lo largo de toda mi discografía porque siempre se cuelan clásicos de la historia de la humanidad y siguen siendo los mismos. Yo ahora intento no repetirme y buscar matices en lo lírico. Es decir, en mis letras nuevas que siempre son poesías urbanas. Hice muchas canciones de rap explícito, canciones de testimonio social, canciones que hablaban de lo que pasaba fuera de mi casa, en la sociedad, canciones que surgían de las movilizaciones y que después resonaban en las mismas movilizaciones pero ahora hablo también de otras cosas que pasan más en mi burbuja, en mi casa, en mi intimidad, en mi cabeza pero siempre se cuela o se ven atravesadas por lo que pasa en el mundo y son temas recurrentes de mis tracks. 

Hay géneros como la cumbia o el RKT en los que los artistas se centran en la reivindicación del barrio, en el duelo, en la violencia. ¿Qué pensás de esta movida que hoy pisa fuerte en una generación? 

Interesarse porque alguien está surgiendo de un sector que está supuestamente destinado a la marginalidad y a lo peor, los pibes están surgiendo con la música que es una herramienta de comunicación social y disruptiva total y me parece fantástica. Estas son las cosas que importan. Me parece que el transfeminismo y los movimientos de mujeres si no son inclusivos con la gente de los barrios, son una careteada absoluta. Yo soy muy admiradora de las artistas y les artistes jóvenes nuevos. Hago una lectura de cómo opera la industria y cómo no queda otra a veces que pensar el arte de un modo neoliberal para sostenerse porque es muy difícil sostener un proyecto cien por ciento independiente en un sistema de este tipo. 

A menudo te preguntan si abandonaste la protesta. A mí me parece que, en realidad, estás tocando otras aristas de lo político. ¿Vos sentís que le hablás a alguien distinto ahora en tus letras?

No me importa eso, yo solamente quiero hacer canciones que gusten. Habrá a quien le guste, quien se identifique, a quien le guste y a quien no. Si yo hago un RKT o una cumbia lo voy a hacer por puro deseo mío, no voy a estar pensando en ninguna cosa más. En ningún número, en ninguna estadística, en ningún público. El público me lo invento yo. Yo creo que uno se diseña su público porque lo inventás, como inventaste tu hecho artístico, ahí se va a inventar el público porque se va a juntar una gente que tiene singularidades y, al final, se hacen amigos en el recital. Eso porque hay algo en común que las une y son esas canciones, esos gustos, esa identificación por esa letra. Hay una artista de RKT que amo, la Negra Azul, también de un barrio del Conurbano. Y ella hace RKT, hace cumbia, es una wacha re original, súper real y me encanta y eso es una cosa disruptiva y un surgimientos súper necesario, sobre todo, para ella que es una piba que la va a pegar porque hace algo espectacular. Si yo hago un tema con la Negra Azul que me encantaría, por ejemplo, ni en pedo estoy pensando en qué le guste a tal… Lo hago porque es un honor para mí cruzarme con esto que está pasando y conocer y compartir. Eso me parece que nos da la música como posibilidad. Después, el cáncer de hoy y de todo esto es la industria musical que también nos alimenta y alimentamos. Los radares de Spotify, de según a quién escuchás vos a vos te escuchan, los beats que maneja el mercado. La gente que está manejada por las empresas tiene otro tipo de libertad que es una libertad absolutamente neoliberal en donde se rigen solamente por cuestiones que convienen estética y monetariamente. 

¿Tenés alguna fijación ahora mismo con algún género o seguís en esa búsqueda?

Siempre voy haciendo lo que se me canta. Me dan un beat y me encanta, me conmueve o me sale algo… Por ejemplo, el último tema que se llama Hulk, que tiene un video que me encanta, fue un beat que estábamos así improvisando con Ramiro J y dije guau, esto mirá, se me ocurre tal después termino escribiendo la letra. O por ahí escucho un trap que me re ceba y digo ay, me encantaría hacer solo trap y bueno, después voy viendo lo que me sale y por lo general me sale algo muy deforme. Eso sí, aparece después como una búsqueda pero es un poco inconsciente. 

Fotografía Nanu Maldonado.

¿Pensaste que tu música terminaría escuchándose en marchas y que se hicieran carteles con tus letras?

No, no pensé que iba a tener esta respuesta y cuando yo escribí las canciones de mi primer disco que fue La hija del loco y ahí hay canciones como Desesperada, Histórika. Luego de eso vino una gran movilización de mujeres y de agrupaciones de disidencias, de las travas, de las trabajadoras sexuales que no es que no existiese antes, creo que lo que escribí es porque resonó en mí, porque escuché durante toda mi vida discursos emancipatorios de mujeres y que la lucha feminista es de hace siglos. Después de que escribí esas canciones surgió con mucha fuerza el movimiento de mujeres en Latinoamérica, en Argentina, por una cuestión de necesidad de responder a la violencia. Entonces, mis canciones sí resonaron mucho y por ejemplo el tema A.C.A.B, que hice con Sasha Sathya, una gran compositora y productora argentina, sonaba mucho en las movilizaciones en Chile y todo. Y es porque creo que hay un ida y vuelta entre lo que escribo y lo que está escrito en la calle. 

A la poesía se la critica desde distintos ángulos, a veces, es una crítica a la poesía más abstracta, y a veces es una crítica a la “hipersimplificación” de la realidad. Tus canciones hablan de lo concreto y son muy reales, ¿cómo entendés la poesía?

Mis canciones son lo concreto y lo real pero también tiro algunas medio voladas, re abstractas que entiendo solo yo, que se me ocurrieron y que no pretendo que nadie las entienda sino que las interprete y le llegue a cada uno lo que les llegue y que inventen con lo que yo dije lo que quieran. A mí me gusta la literatura, me gusta la poesía y me gusta todo lo que se dice en la calle. Con todo eso como material y con las canciones que escucho también, con el lenguaje nuevo posmoderno, con el lenguaje retórico, barroco, que no entiendo ni leo tanto pero pispeo por ahí. Mis canciones tienen mucho de urbano porque hablan de cuestiones que pasan afuera. Pero, como te decía, estoy escribiendo cada vez más cositas mías íntimas. 

Bueno, Sara, yo pienso que no hay que ceder el tiempo de ocio así que no te voy a sacar más tiempo. 

El guiso está re raro 

Jajajaj, ¿qué le hiciste?

Medio como que se hizo un puré. ¿Ves que soy un desastre?

¿Se te pasó? A ver…

No, no, me da vergüenza. No está bueno.

Mi última pregunta antes de irme. Si hoy tuvieras que quemar algo, ¿qué quemarías? El guiso no. 

No, el guiso no (se ríe). 

Quemaría las ideas y los discursos de (Victoria) Villarruel, de Patricia Bulrich, quemaría los expedientes y las sentencias que dejan impunes a los asesinos de Santiago Maldonado, quemaría las comisarías cuando no haya nadie, en donde se guarda la información acerca de la desaparición de Tehuel, todo eso que tiene que ver con la injusticia del abuso de poder, del encubrimiento y de las atrocidades políticas que se siguen defendiendo.

 

*Fotografía de portada: Clari Lezcano.


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JÓVENES SE CAPACITAN PARA HACER FRENTE A LOS EFECTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN EL CHACO

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*Por Noelia Díaz Esquivel

Edición: Mónica Bareiro

Los retos que supone la implementación de medidas de adaptación y mitigación a los efectos del cambio climático son cada vez más claros para las y los jóvenes. En los últimos años, se puede ver cómo aumentó la toma de conciencia respecto a ello, ya que de eso depende su futuro. En ese marco, participaron del encuentro de formación “Nutriendo Mi Raíz”, realizado en el Chaco Central.

Para hacer frente a estas realidades de la manera más resiliente posible, desde la organización Fortaleser se lleva adelante una serie de capacitaciones para jóvenes y adolescentes de 16 a 22 años. Días atrás se realizó uno de los seis encuentros previstos para este año. Bajo el lema “Recolectores de agua”, aprendieron  acerca de los métodos de recolección del agua y exploraron estrategias y soluciones para una gestión sostenible.

 

Con participación de jóvenes de distintas comunidades chaqueñas, conversaron acerca de cómo usar, cuidar, compartir y proteger  el agua para asegurar su disponibilidad para satisfacer necesidades presentes y futuras.

“Nutriendo mi raíz”, empezó a implementarse en el mes de julio y continuará hasta diciembre de este año. Desde la organización explican que primero se reunieron con diferentes líderes de comunidades, a quienes les solicitaron invitar a sus pares a participar del programa y así, de manera voluntaria, puedan ser canales multiplicadores de los conocimientos adquiridos. La idea es que puedan llevar a la práctica campañas de concientización en sus comunidades, por ejemplo, sobre la disposición final de basuras y cómo mantener limpias sus comunidades.

La labor realizada con y por los jóvenes es crucial a la hora de influir sobre los gobiernos locales y nacionales para la protección y conservación del medio ambiente y para la implementación de medidas de mitigación para las poblaciones afectadas.

 

*𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢𝘭 𝘧𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘥𝘦𝘭 𝘱𝘳oyecto 𝘝𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘈𝘤𝘤𝘪ó𝘯 𝘊𝘭𝘪𝘮á𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘑𝘶𝘴𝘵𝘢 (𝘝𝘈𝘊), 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘞𝘞𝘍-𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘺 𝘍𝘶𝘯𝘥𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘈𝘷𝘪𝘯𝘢.⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣

 


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