Estreno del multipremiado documental Guapo’y

admin_re

Tras ser exhibida en más de diez países y premiada en importantes festivales a nivel mundial, la película Guapo’y – representante del país para los premios GOYA – se estrenará en Paraguay el próximo 26 de octubre en salas comerciales de Asunción.

La protagonista de la película es Celsa Ramírez Rodas, una mujer de 73 años que con hierbas de su selvático patio sigue curando su cuerpo y su alma de lo vivido durante la dictadura de Alfredo Stroessner. Todavía siente la prisión y tortura sufridas hace 45 años en el campo de concentración de Emboscada. 

Celsa Ramírez Rodas.

En esa prisión, la sombra de un frondoso Guapo’y la cobijó junto a su madre, su pequeño hijo y sus compañeros. Sin embargo, el olvido amenaza la sanación; la de Celsa y la de un pueblo sometido a una desmemoria impuesta. 

«Guapo’y» es una coproducción de Tekoha Audiovisual (Paraguay), Mita’i Films (Argentina), Algo que se mueve (Argentina) y Doha Film Institute (Qatar), la dirección es de Sofía Paoli Thorne. 

El largometraje documental viene acumulando reconocimientos desde su estreno mundial en la 35° edición del Festival Internacional de Cine Documental de Ámsterdam (IDFA), donde obtuvo una Mención Especial del Jurado así como también en el 26° Festival de Cine de Málaga en España, donde se alzó con una biznaga de plata para la Mejor Dirección en la sección Oficial de Documentales. La visión de Sofía Paoli Thorne en este trabajo ha logrado también el premio a la Mejor película (ex aequo) en la Competencia de cine de Derechos Humanos, dentro del 41º Festival Cinematográfico Internacional del Uruguay. Recientemente la película recibió en Brasil el Premio del Jurado y el Premio de la Crítica en el 17BH Festival Internacional de Cine de Belo Horizonte, Brasil. 

Durante el estreno mundial en la 35° edición del Festival Internacional de Cine Documental de Ámsterdam (IDFA).

Además, actualmente se encuentra como candidata de la Academia de Cine de Paraguay a los prestigiosos premios GOYA de España, en la categoría Mejor Película Iberoamericana. 

La película se realizó con el apoyo de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), Fondo Nacional de la Cultura y las Artes (Fondec, Paraguay), Ibermedia, Doha Film Institute y el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA, Argentina). 

LA HISTORIA QUE NOS TOCA 

La historia de Celsa llega a las manos de Sofía Paoli Thorne a partir de un recorte periodístico llamado «Canciones de cuna en los calabozos de Stroessner»; un reportaje de Jorge González para el periódico E’A, sobre niños nacidos en prisión en Paraguay durante la dictadura.

 “«Guapo’y» es para mí la confirmación de que las historias nos encuentran. Celsa, con su amabilidad y simplicidad, me enseña la importancia de luchar acompañadas. También que la sanación no se puede llevar adelante sin el encuentro con una misma; con sus imágenes y recuerdos. Con los puntos de dolor”, dice la directora. 

Sofía Paoli Thorne, directora del documental.

Para Sofía, el tránsito de Celsa es la necesidad del pueblo paraguayo; la necesidad de no olvidar y de no permitir que la desmemoria sea promulgada por los actuales dirigentes que reivindican los peores años de la historia de un país, años de terror y silencio. 

“«Guapo’y» es un relato urgente de un cuerpo doliente que necesita sanar”, asegura la directora.

FICHA TÉCNICA 

Testimonios: Celsa Ramirez Rodas, Ma. Lina Rodas, Derlis Villagra 

Título original: Guapo’y 

Dirección: Sofía Paoli Thorne

Productoras: Tekoha Audiovisual, Mita’i Films, Algo que se mueve

Productores: Sofía Paoli Thorne, Gabriela Cueto, Federico Pozzi y Nadia Martínez 

Año: 2022 

Duración: 72 min. 

Género: Documental 

Países: Paraguay / Argentina / Catar 


Ir a la fuente original

EN EL DIA DE LA RESISTENCIA INDIGENA, PIDEN ACCESO A LA TIERRA Y EL CESE DE DESALOJOS

admin_re

En conmemoración del Día de la Resistencia Indígena, representantes de 19 pueblos nativos marcharon por el microcentro asunceno. Se congregaron en la Plaza Italia y desde ahí, se movilizaron por diferentes calles del microcentro. El acto central se desarrolló en la Plaza de Armas, ubicada frente al Congreso Nacional con tres exigencias claras: acceso a la tierra, respeto a la autonomía y participación.

Digna Amarilla (42), del pueblo Paí Tavytera, forma parte de la Articulación Nacional Indígena por una Vida Digna (ANIVID). Es oriunda del departamento de Amambay y vive en la comunidad Itá Guazú. Trabaja como perita indígena en el Palacio de Justicia de Pedro Juan Caballero. Ella encabezó la movilización y relató que hace un año presentaron al gobierno un documento con 35 reivindicaciones específicas, pero ninguna de ellas fue atendida por el Estado.

Digna Amarilla, lideresa indígena del pueblo Paí Tavytera. Fotografía: Mónica Bareiro.

“No se cumplió nada. Nuestro primer reclamo tiene que ver con el acceso a la tierra, porque hay muchísimas familias indígenas cuyas comunidades no cuentan títulos de propiedad y son víctimas de violentos desalojos”, señaló Digna. 

La lideresa indígena explicó que una de las paradas de la marcha fue frente al Ministerio del Interior, institución a la que exigen el cese de los desalojos. Denunció la falta de acceso a salud y educación que se acentúa cuando ocurren estos operativos que los expulsan de sus territorios. 

“Muchas indígenas, sus hijas e hijos mueren por falta de atención y  acceso a medicamentos. Además, las niñas y niños no estudian porque no hay rubros para las escuelas o por falta de caminos para llegar a las pocas instituciones indígenas que hoy existen”, denunció Amarilla.

Durante la movilización en Asunción, en conmemoración del Día de la Resistencia Indígena. Fotografía: Mónica Bareiro.

Por último mencionó que no están de acuerdo con las modificaciones de la Ley 904  que regula los derechos de las comunidades indígenas, sospechan que el interés principal estaría en que los sojeros puedan blanquear el “alquiler de tierras”.

Solicitaron la instalación de una mesa de trabajo con los tres poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) para dar respuestas a sus históricas reivindicaciones. 

*𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢𝘭 𝘧𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘥𝘦𝘭 𝘱𝘳oyecto 𝘝𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘈𝘤𝘤𝘪ó𝘯 𝘊𝘭𝘪𝘮á𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘑𝘶𝘴𝘵𝘢 (𝘝𝘈𝘊), 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘞𝘞𝘍-𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘺 𝘍𝘶𝘯𝘥𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘈𝘷𝘪𝘯𝘢.⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣

 

 


Ir a la fuente original

Invasiones y mansiones: cuando la ironía se hace ley

admin_re

*Por Emilia Yugovich

 

A la realidad la describimos con palabras, ellas representan una idea, un significado construido en la historia a partir de hechos o fenómenos concretos. Pueden tener varios significados de forma aislada, cobran sentido en el contexto en el que se articulan. Por ejemplo, la palabra “tierra” puede representar varias cosas, ser un factor de la producción, un activo patrimonial, un capital, ser fuente de vida, conexión ancestral, una reivindicación histórica o un derecho.

Sobre la tierra no faltan publicaciones que nos recuerden que el Paraguay tiene uno de los peores índices de distribución o tal vez el peor. Favorecer a sectores económicos poderosos con tierras que pertenecían al Estado paraguayo fue una política constante en la historia de nuestro país desde que terminó la Guerra de la Triple Alianza en 1870.

La dictadura de Alfredo Stroessner, con ese mismo afán adjudicó casi 8 millones de hectáreas de tierras malhabidas a personas cercanas al régimen. Como solución a los problemas de desigualdad generados por la mala distribución de la riqueza, principalmente de la tierra. La reforma agraria fue consagrada en la Constitución de 1992, pero aún así, los sucesivos gobiernos de la era democrática también incurrieron en adjudicaciones irregulares a personas que no cumplían con el perfil para ser sujetos de la reforma agraria.

Volviendo a las palabras, decíamos que, para describir la realidad necesitamos de ellas y si se las articula en textos como: “varias familias ante la necesidad de regularizar la ocupación de hecho” o “con mucho esfuerzo comunitario fueron llevando a la zona mejoras” es muy probable que, la representación mental que se nos manifieste tenga algo que ver con un caso vinculado a la lucha por la reivindicación de la tierra del movimiento campesino o de los asentamientos urbanos más que a cualquier otra cosa. Sin embargo, fueron estas las palabras escogidas por los ex diputados Basilio Núñez (hoy senador) y Edwing Reimer Buhler para exponer los motivos por los cuales el Estado paraguayo, debe desafectar del dominio del Ministerio de Defensa una parte de la finca 916 para la venta a sus ocupantes quienes, a la vista de todo el que quisiese ver, edificaron algunas grandes mansiones sobre estas tierras.

Así es que, la idea vinculada con la lucha por la tierra que, a priori concebimos con la exposición de motivos del proyecto hoy sancionado, va tomando otros rasgos cuando los proyectistas empiezan a resaltar que, una de las acciones más importantes de la obra de infraestructura realizada en el lugar es el trabajo de relleno y defensa costera que a lo largo de la ocupación se extiende mediante una inversión de más de USD. 100.000.

Dicho lo último, el texto se vuelve irónico. No se trata entonces de sujetos de la reforma agraria, sino de su antítesis. Un paisaje con casas de fin de semana, náuticas y emprendimientos turísticos con defensa costera, son tipos de edificaciones que confirman la política histórica del acceso VIP a la tierra en Paraguay.

Detrás de la ironía se esconde el modelo de negocio. La persona física o jurídica escoge el inmueble de su conveniencia y lo ocupa. Sin que nadie, absolutamente nadie lo turbe durante el transcurso de un periodo relativamente largo (una década, por ejemplo), hace inversiones varias en el lugar, edifica. Naturalmente, estas inversiones se realizan sin contar con la autorización de la Municipalidad ni del Ministerio del Ambiente, ni claramente, del propietario (requisito esencial para cualquier trámite vinculado a edificación). Una vez consolidada la ocupación VIP, la gestión pasa a un segundo nivel: el Poder Legislativo sanciona una ley, el Ejecutivo la promulga y se desafectan tierras de dominio del Estado para ser transferidas a la Municipalidad que corresponda según su ubicación, con cargo de transferirlas a su vez a sus ocupantes.

El ocupante paga el precio que la Municipalidad fija y que, en el mejor de los casos será de acuerdo al valor del mercado y en el peor, serán las chauchas y palitos resultantes del valor fiscal del inmueble. Finalmente, el adjudicado agradece y eventualmente retribuye los favores recibidos por la gestión. Y así se cierra el circuito.

Mientras tanto, los verdaderos sujetos de la reforma agraria no reciben un tratamiento VIP, al contrario, reciben todo el peso de una ley hecha en su contra. En este caso, a la ocupación de un inmueble se la denomina “invasión” y constituye un hecho punible. El artículo 142 del Código Penal, modificado por la ley conocida como Zavala-Riera, establece seis años de pena privativa de libertad para quienes ingresen con violencia o clandestinidad a un inmueble ajeno. El Fiscal General del Estado, consultado por el caso de Jardines de Remansito, dijo reconocer un caso de invasión cuando se empieza a alambrar el sitio, no cuando se construyen edificaciones lujosas. Para la Fiscalía entonces, hay invasión cuando hay alambrados, no mansiones.

 

Ahora, si revisamos objetivamente el artículo 142 (corriendo el riesgo de hacerle bostezar) encontramos que, para que se configure el tipo penal se debe ingresar con violencia o clandestinidad. ¿Y los ocupantes VIP cómo ingresan?. Si no lo hacen en la clandestinidad, quiere decir que lo hacen de manera pública y manifiesta. Pensemos en Jardines de Remansito, ingresaron a una propiedad que no es suya, edificaron viviendas de lujo y otras obras sin ningún tipo de permiso, pero para la Fiscalía no se configuró la invasión porque ¿lo hicieron de manera pública y no clandestina? Un absurdo, digamos. Y respecto a la violencia, el artículo 142 no la define, pero afortunadamente sí lo hacen los proyectistas en la exposición de motivos cuando dicen que “avasallar la propiedad privada es violencia”. Entonces, ¿qué importa un alambrado o una mansión?

Un conjunto de contradicciones, falacias e ironías, resultan ser los motivos expuestos para sancionar cierto tipo de leyes. Los motivos reales no se exponen, quedan en la clandestinidad aunque su realización sea pública y manifiesta.


Ir a la fuente original

Bioemprendimientos: historias entre puntadas de hilo y miel

admin_re

*Por Noelia Díaz Esquivel

Edición: Lida Duarte

En este reportaje damos un paseo por las historias de dos mujeres que, con cada puntada, tejen bioemprendimientos de hilo y miel, que les permiten generar sus propios ingresos y apoyar económicamente a sus familias, al tiempo de contribuir en los procesos de mitigación al cambio climático.  Ellas son protagonistas que lideran la adopción de medidas sostenibles en su artesanía. 

En Puerto Sastre, una antigua localidad chaqueña fundada el 28 de junio de 1905, en la ciudad de Carmelo Peralta, del departamento de Alto Paraguay, nació “Kuña po saraki”, una asociación de 11 mujeres artesanas que se juntaron para tejer crochet, encaje ju y ao po’i . 

Claudia Silva (29), una de las socias, relata que el grupo está compuesto por amas de casa, enfermeras, profesoras y funcionarias públicas de diferentes edades, pero con una meta en común: independencia económica. 

Claudia Silva, artesana de Puerto Sastre, departamento de Alto Paraguay.

Ella cuenta que su primera experiencia en ventas fue cuando ya estaban organizadas. En junio de 2022, en coincidencia con el  aniversario de Puerto Sastre, se organizó una fiesta patronal y una gran feria en la plaza principal.  «Nos organizamos para exponer los trabajos que teníamos y nos fue súper bien», rememora.

Pero además de articularse para las ferias, se reúnen cada semana para experimentar juntas nuevas técnicas de tejido y bordado. Hacen blusitas, mantelitos y toallitas bordadas, llamadores de ángeles y hasta muñequitas de amigurumi.

Están en permanente movimiento y con muchísimas ganas de aprender y salir adelante, tal es así que con apoyo de la organización Pro Comunidades Indígenas (PCI) lograron acceder a talleres de marketing digital. 

Claudia cuenta emocionada que empezó a participar en los cursos de informática y audiovisual con los profesores Norberto y Andy. Posteriormente, ellas pidieron clases para aprender a promocionar sus productos en internet. “Yo les dije que las redes sociales son importantes y queríamos aprender a hacer una fanpage”, contó. Una cosa llevó a la otra y en el proceso también crearon el logo de “Kuña po saraki”, artesanía en hilo. 

La  salida al público a través de sus redes sociales coincidió con el mes de la amistad y al promocionar sus trabajos recibieron gran cantidad de pedidos de regalos para agasajar a las amigas y amigos en su día. 

Creo que con el tiempo y la perseverancia, las mujeres artesanas van a lograr instaurar esa mentalidad de que lo artesanal no tiene porqué ser barato, la realidad es que estás comprando algo hecho a mano, un producto al que una persona le dedicó tiempo. No es una máquina la que está tejiendo o bordando y a pesar de que los diseños parten de patrones preestablecidos, siempre le ponemos nuestro toque personal y con eso ya cambia el estilo de la prenda o del accesorio que estamos vendiendo, dice la artesana.

Claudia se declara feminista y defensora del medioambiente. Señala que la artesanía es una actividad que le ayuda a desestresarse, pero además es consciente de que colabora en la preservación de la cultura y de la biodiversidad. Para ella es fundamental la inclusión del enfoque de género en los bioemprendimientos, como la artesanía, y lograr establecer un ambiente de producción y negocios que les permita a las mujeres participar plenamente en una actividad económica sustentable. 

“Oro dulce” para sustentar a las familias y al medioambiente

Felicita Cardozo (34) es campesina, ama de casa, chaqueña y madre de dos hijes. Ella apostó por la apicultura como una medida de apoyo a la economía familiar, sin dañar el medioambiente. 

Ella vive en Colonia Maria Auxiliadora, ubicada en el departamento de Alto Paraguay. Relata que un amigo de la familia, Domingo Segovia, la invitó a participar de una reunión en la que explicó sobre el proceso de cultivo y cosecha de la miel. La acompañó su hija Angela (14). Ambas salieron convencidas y motivadas del encuentro. Hace tres meses  forma parte del comité “Oro Dulce” y relata que ya tiene su caja de apicultura y una prometedora colmena que crece poco a poco. 

Tuvimos suerte, porque apenas unos días después de sacar la caja al monte, se le acercó la cava (abeja) y empezó a crecer la colonia. Ahora tiene que esperar al menos 2 meses para poder cosechar la miel.

Felicita Cardozo, apicultora de colonia María Auxiliadora, departamento de Alto Paraguay.

Felicita explica que el comité está conformado por 10 socias y socios que, cada mes, deben aportar 5.000 guaraníes para el cuidado del espacio donde están ubicadas las cajas de apicultura. Actualmente tienen una alianza con la organización “Eirete Pantanal”, que se comprometió a la compra de la miel por un valor de 40.000 guaraníes por litro. Para tener una idea, de una caja se suele cosechar unos 27 litros. 

Madre e hija están esperanzadas con esta nueva posibilidad de negocios y en unos meses más poder contar con un ingreso extra para la familia. 

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los bioemprendimientos como la apicultura y la artesanía ayudan a crear sistemas de vida sostenibles. La apicultura es un proceso colaborativo en donde las abejas se alimentan de plantas y árboles para generar la miel, mientras que los humanos se encargan de proteger los árboles nativos que le dan alimento a las abejas. Las abejas al igual que los bosques, son necesarias para que la vida continúe sobre la tierra. 

*𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢𝘭 𝘧𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘥𝘦𝘭 𝘱𝘳𝘰𝘨𝘳𝘢𝘮𝘢 𝘝𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘈𝘤𝘤𝘪ó𝘯 𝘊𝘭𝘪𝘮á𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘑𝘶𝘴𝘵𝘢 (𝘝𝘈𝘊), 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘞𝘞𝘍-𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘺 𝘍𝘶𝘯𝘥𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘈𝘷𝘪𝘯𝘢.⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣


Ir a la fuente original

#ViolenciaPolítica

admin_re

📣 Desde Naranja Hái, hoy queremos echar luz sobre la situación alarmante de violencia a la que están expuestas las mujeres polìticas y periodistas.

👉 Las declaraciones violentas y amenazas del diputado Yamil Esgaib no es un hecho aislado ni es irrelevante. Es un dispositivo de la violencia que opera con fines aleccionadores hacia las mujeres con voz pública.

⚖ A pesar de que la ley 5777/16 reconoce la violencia política, esta no aborda adecuadamente sus diferentes manifestaciones ni establece sanciones efectivas.

🫂Nos solidarizamos con nuestras compañeras Sara Moreno y Rocío Pereira y con la senadora Celeste Amarilla y la diputada Johanna Ortega, que fueron víctimas del comportamiento lamentable del diputado Yamil Esgaib.

Es tiempo de ponerle fin a la violencia política y proteger a nuestras periodistas. 💪✊

Edición: Milena Coral 

Guión: Emilia Yugovich @Juliana Quintana

 


Ir a la fuente original