Isaac
La capital turolense vuelve a volcarse con los libros y las viñetas con una nueva edición de la Feria del Libro y el Cómic de Teruel, que convierte durante varios días La Glorieta en un punto de encuentro para lectores, autores, librerías y editoriales. El recinto se llena de casetas, charlas, firmas y actividades que buscan acercar la lectura a todo tipo de público, desde los más pequeños hasta los aficionados a la novela histórica, el cómic o la poesía.
El certamen, que celebra ya su undécima edición, se desarrolla entre el jueves 7 y el domingo 10 de mayo en pleno centro de la ciudad. A lo largo de estas jornadas, la programación combina presentaciones de novedades editoriales, encuentros con escritores, talleres infantiles, propuestas de divulgación y actos literarios de muy distinto perfil, consolidando la feria como una cita cultural y social de referencia en Teruel.
Fechas, escenario y organización de la feria
La XI Feria del Libro y el Cómic de Teruel se celebra del 7 al 10 de mayo en La Glorieta, espacio que ya se ha convertido en la sede habitual de este encuentro. En esta edición se han instalado 25 casetas, que permanecen abiertas durante los cuatro días con un horario continuo de mañana y tarde, adaptado a las franjas de presentaciones y actividades.
El evento está coordinado por la Asociación Provincial de Libreros de Teruel, en colaboración con varias instituciones públicas: la Diputación de Teruel, el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Teruel. Junto a estas entidades, también participan el Gremio de Editores de Aragón, Caja Rural de Teruel, Fundación Térvalis y la Comarca Comunidad de Teruel, que aportan apoyo logístico y económico para hacer posible la programación.
La organización ha previsto, como en años anteriores, una carpa cubierta junto al escenario central para garantizar el desarrollo de las actividades aunque aparezca la lluvia durante el fin de semana. En este espacio tienen lugar tanto las presentaciones de libros como las firmas y muchos de los encuentros entre autores y lectores.
Más allá del componente estrictamente literario, la feria se concibe como un punto de reunión para la ciudadanía. Desde el ámbito institucional se destaca que se trata de una cita que funciona como atractivo cultural y social, donde se mezclan vecinos de la ciudad, visitantes de la provincia y aficionados a la lectura de distintos perfiles.
Pregonero, autoridades y sentido de la inauguración
El arranque oficial del certamen tiene como protagonista al escritor turolense Sebastián Roa, encargado de pronunciar el pregón inaugural el jueves a las 19.00 horas. Conocido por sus novelas históricas, Roa abrió la feria con un discurso centrado en el viaje que supone la lectura y en el papel de los libros a lo largo de la vida.
Durante su intervención, el autor recordó cómo determinadas lecturas marcan la formación personal y ayudan a construir criterio propio. En su caso, citó títulos como «El camino» de Miguel Delibes, la «Ilíada» de Homero o la «Divina Comedia» de Dante como obras que le acompañaron en distintas etapas. También evocó el antiguo kiosco Casa Dominguín, al que se refirió como un puerto imaginario desde el que embarcar hacia mundos lejanos a través de los libros.
En la inauguración estuvieron presentes diversas autoridades, entre ellas el director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, la alcaldesa de Teruel Emma Buj, el presidente de la Diputación Provincial Joaquín Juste y representantes del sector del libro como el presidente de los libreros turolenses, Tomás Cirugeda.
Olloqui subrayó el respaldo que la ciudadanía aragonesa ofrece a las letras del territorio y enlazó la feria con otras citas que se vienen celebrando en la comunidad, como el Día del Libro en Zaragoza. A su juicio, encuentros como el de Teruel forman parte de una “temporada de ferias del libro” que refuerza el papel del libro en la vida cultural aragonesa y anima a los vecinos de la ciudad y de la provincia a acercarse a las casetas.
Expositores, librerías y editoriales participantes
La XI edición reúne a una veintena larga de participantes que representan a librerías, editoriales y entidades culturales de Teruel, Aragón y otros puntos de España. Entre los expositores se encuentran Librería Escolar, Perruca-Senda, Tilos, Zombies y Princesas y El Reino del Revés (de Andorra), junto al Instituto de Estudios Turolenses y otros sellos especializados.
En el ámbito editorial, la feria cuenta con la presencia de Prames, Gara d’Edizions, Libros del Gato Negro, Libros del Innombrable, Sin Cabeza, Hola Monstruo, Mala Vida (Cómic), Cosquillas, Xordica, Taula, Acrotera, Onagro, Prensas de la Universidad de Zaragoza, Olifante, Fundación Térvalis, Alma Editorial, Gp Ediciones y una editorial invitada de carácter nacional, que suma una caseta extra a las habituales.
Una de las presencias reforzadas en esta edición es la de la Plataforma Poetas por Teruel, que dispone de su propia caseta. En ella se pueden encontrar poemarios y otras novedades firmadas por autores como Cristina Giménez, Nacho Escuín, Mario Lafuente y otros nombres vinculados a la poesía turolense contemporánea.
La combinación de librerías, editoriales independientes, sellos universitarios y proyectos locales hace que los visitantes puedan acceder a un catálogo muy amplio: desde cómic y novela gráfica hasta narrativa, divulgación histórica, literatura infantil, poesía y ensayo, como en el Salón del Cómic de Valencia. Esta mezcla de perfiles, junto con el trato directo con autores y editores, es uno de los rasgos característicos de la feria.
Autores invitados y presencia de primeras firmas
A lo largo de los cuatro días está previsto que pasen por el escenario y las casetas 45 autores, algunos de ellos muy conocidos en el panorama nacional y otros vinculados de forma directa a Teruel y Aragón. Entre los nombres destacados se encuentran Fernando Jáuregui, Elsa Punset, Blue Jeans o Antón Castro, que comparten programa con figuras como Luz Gabás, Julián Casanova, José Luis Corral o Manuel Vilas.
La nómina incluye también a un nutrido grupo de autores aragoneses y turolenses, como Sandra Aragüás, Alicia Blasco, David Alegre, Juan Villalba, Cristina Armunia, Adrián Collados o integrantes de la Plataforma de Poetas por Teruel. Esta mezcla de firmas consolidadas y voces emergentes refuerza la vocación de la feria de servir como escaparate para la creación literaria de proximidad.
En el ámbito de la poesía se ha previsto una presencia notable dentro del programa. El sábado por la tarde se celebra un acto especial de homenaje a Marina Heredia, fundadora de la editorial aragonesa Los Libros del Gato Negro, fallecida en noviembre de 2025. En este acto se presentan las primeras publicaciones de la nueva etapa del sello, con obras como «No quiero ser olvido» y «Hojarasca infinita».
Junto a las firmas y presentaciones tradicionales, la feria también abre espacio a disciplinas afines, como la música vinculada a proyectos literarios. El domingo, como cierre del certamen, está prevista la actuación de Mario Lafuente, que presenta las canciones de su LP «El viaje de Ciro», proyecto artístico que incluye igualmente una novela editada por Los Libros del Gato Negro.
Novedades editoriales y propuestas destacadas
Uno de los grandes reclamos del programa son las novedades editoriales que se presentan por primera vez en Teruel. Entre las obras de narrativa y ensayo que desfilan por la feria figuran títulos como «Corazón de oro» de Luz Gabás, «España partida en dos» de Julián Casanova (adaptada al cómic junto al ilustrador Carles Esquembre), «Quemados» de Fernando Jáuregui o «La venganza del apóstol» de Isabel San Sebastián.
La literatura juvenil también está representada con lanzamientos como «Los 15 de Fosbury» de Blue Jeans, mientras que la divulgación y la autoayuda se hacen hueco con «Alas para volar» de Elsa Punset. En el campo de la historia y la cultura aragonesa, el historiador José Luis Corral presenta «Mitos y leyendas de Aragón», una obra que recoge relatos y tradiciones del territorio.
El domingo se suman otras propuestas, como «Historietas de la historia» de Pedro Cifuentes, un cómic de Molino Editorial que repasa episodios históricos en clave gráfica, o «Ramses II» de Santiago Mora, novela que se acerca al antiguo Egipto y que se presenta en la franja de mediodía en el escenario principal.
En el ámbito de la investigación y la divulgación local, el Instituto de Estudios Turolenses de la Diputación provincial aprovecha la feria para dar a conocer varios trabajos recientes: «Joyas bibliográficas incunables: Diócesis de Teruel y Albarracín», «Sinfonía en re mayor» de Indalecio Soriano Fuertes, volúmenes de la Colección Periodistas de Teruel dedicados a Pilar Narvión, y títulos de la Colección Cartillas Turolenses sobre la trufa en Teruel y la arquitectura modernista en la ciudad y la provincia.
También tienen su hueco las novedades de la editorial Bala Perdida, como «Bastardía» de Enrique Cabezón o «Días de purpurina y percebes» de Fee Reega, que se presentan en la recta final del programa. Todo ello configura una oferta en la que conviven la novela histórica, la narrativa contemporánea, el cómic, la poesía, los libros infantiles y los ensayos de temática local.
Programación diaria y actividades para todos los públicos
El programa de la feria se reparte entre la mañana y la tarde de cada jornada, con un calendario que trata de combinar presentaciones, firmas y talleres. Las mañanas suelen estar orientadas al público infantil y familiar, mientras que por la tarde se concentran gran parte de las presentaciones literarias y de cómic.
En uno de los días centrales, la tarde comienza con el cuento «La Luna hace travesuras» de Luisa Valdivielso, publicado por Babidibú Editorial. Esta obra, dirigida a niños de entre 4 y 6 años, utiliza un lenguaje sencillo para explicar conceptos básicos de astronomía como la gravedad, la órbita de la Luna o los eclipses, e incorpora un cuaderno didáctico y propuestas de manualidades para construir una cámara oscura con materiales caseros.
Poco después, la programación continúa con la presentación de «Coco. Un viaje inesperado» a cargo de Patricia Gayán y la intervención de la editorial Tacita y Media, junto a Comando Mapache y el escritor Joaquín Berges. En otro momento de la feria, el turolense Juan Villalba se suma para hablar de su obra «Jota de cine», reforzando la presencia de autores locales en la agenda.
La organización estructura las presentaciones en franjas horarias, generalmente entre las 11.00 y las 14.00 por la mañana y a partir de las 17.30 horas por la tarde. Esta distribución permite que los visitantes puedan alternar el paseo por las casetas con la asistencia a charlas, firmas y mesas de presentación, sin saturar ninguna franja concreta del día.
El domingo, la última jornada, se reserva para rematar las presentaciones de cómic, narrativa e investigación, y para el acto de clausura musical. De este modo, el cierre mantiene el carácter de fiesta del libro, con un componente cultural que va más allá del formato estrictamente literario.
Talleres infantiles, matemáticas y actividades divulgativas
Uno de los puntos fuertes de la Feria del Libro y el Cómic de Teruel es el énfasis en las actividades dirigidas a niños y jóvenes, que van más allá de la mera animación a la lectura. Además de los cuentos y presentaciones infantiles, el programa incluye talleres específicos de matemáticas, ciencia y creación artística.
En la zona de talleres matemáticos, una quincena de docentes muestra a los chavales que las matemáticas son algo más que sumas y restas: se trabaja el azar, la geometría, la aritmética y el razonamiento mediante juegos y dinámicas adaptadas a diferentes edades. Los participantes reciben un pequeño pasaporte que deben ir sellando en cada actividad, con la posibilidad de conseguir un premio al completar el recorrido.
La docente Carmen Soguero, implicada desde hace años en esta propuesta, explica que la materia arrastra una imagen de dificultad y aburrimiento que pesa sobre el alumnado incluso antes de entrar al aula. Por eso, el objetivo de estos talleres, organizados en colaboración con la Sociedad Aragonesa Pedro Sánchez Ciruelo de Profesores de Matemáticas, es presentar la disciplina de forma lúdica y manipulativa, fomentando el pensamiento crítico y la resolución de problemas.
La zona dedicada a los ilustradores y al cómic infantil también registra mucho movimiento. Una de las casetas más animadas es la que comparten Xcar Malavida y Luis Orús, ilustradores aragoneses que firman libros para niños y adultos. Entre bromas, dedicatorias personalizadas y dibujos improvisados, convierten cada firma en una pequeña experiencia para los lectores más pequeños.
Junto a estas propuestas, la feria incorpora actividades de divulgación histórica y reflexión sobre el pasado europeo y español, especialmente a través de las presentaciones de cómic histórico y novela de recreación histórica, que se han consolidado como una vía eficaz para acercar la historia a las nuevas generaciones.
El cómic y la novela histórica como puertas a la memoria
La dimensión histórica tiene una presencia notable en la feria, tanto en forma de cómic como de novela. El historiador Julián Casanova presenta la adaptación gráfica de «España partida en dos» junto al ilustrador Carles Esquembre, un trabajo que aborda la Guerra Civil española y que se plantea como una herramienta para explicar de forma visual episodios complejos de la historia contemporánea.
Casanova defiende que, siempre que cuenten con un buen guion y un trabajo gráfico cuidado, los cómics ofrecen una «fotografía social» que permite comprender procesos históricos en menos tiempo y con un formato más accesible. En un contexto de cambios acelerados y consumo multimedia, considera que este tipo de obras son una manera eficaz de llegar a los jóvenes y de facilitar el conocimiento del pasado reciente de Europa.
En sus intervenciones, el historiador insiste en la importancia de que las nuevas generaciones comprendan lo que ocurrió en el continente y en España durante los años treinta y cuarenta del siglo XX, cuando se produjo una crisis profunda de los valores democráticos y una escalada de violencia, limpiezas étnicas y políticas de exterminio. A su juicio, entender aquel período es clave para valorar hoy la democracia y el papel de la información en un mundo marcado por discursos polarizados.
En el mismo terreno de la recreación histórica, Isabel San Sebastián presenta «La venganza del apóstol», séptima entrega de su saga sobre la Reconquista española, contada desde una perspectiva que incorpora voces femeninas y situaciones de aventura. La autora destaca la necesidad de que la novela histórica sea rigurosa con el contexto, las mentalidades y los modos de vida de cada época, evitando el presentismo y las lecturas anacrónicas.
San Sebastián también apunta a la carencia de contenidos de historia en ciertos niveles educativos y reivindica la importancia de «recuperar» ese conocimiento mediante la literatura, recordando el papel de España como actor relevante en la configuración del mundo moderno. En la feria, este tipo de reflexiones se entrelazan con las firmas y los encuentros informales con lectores, que aprovechan para compartir impresiones y plantear preguntas.
Espacio para la poesía, el cómic y la ilustración
La poesía tiene un papel visible gracias al trabajo de la Plataforma Poetas por Teruel y a los actos programados en torno a la editorial Los Libros del Gato Negro. El homenaje a Marina Heredia, con la presentación de poemarios de Cristina Giménez, Ángel Portolés y Olga Bernad, pone el foco en la creación poética actual en Aragón y en la continuidad de proyectos editoriales independientes.
Además, durante los días de feria se suceden las firmas de cómic e ilustración, con autores que no solo rubrican ejemplares, sino que a menudo acompañan su dedicatoria de un dibujo rápido o una viñeta personalizada. Esto convierte las casetas en pequeños espacios de creación en directo, especialmente apreciados por el público infantil y juvenil.
La presencia de Alma Editorial, especializada en clásicos ilustrados, añade otro matiz visual al certamen. Sus ediciones cuidadas de obras canónicas permiten que los visitantes se acerquen a la literatura universal a través de volúmenes que combinan ilustración, diseño y textos clásicos, lo que resulta especialmente atractivo para quienes valoran el libro como objeto.
También hay espacio para la narrativa gráfica de corte más adulto, desde títulos que exploran episodios históricos hasta cómics de humor y obras autobiográficas. Esta diversidad confirma que el cómic se ha consolidado en la feria como un formato transversal, capaz de conectar con lectores de edades y gustos muy distintos.
En paralelo, se mantiene la tradición de organizar talleres de dibujo y creación de cómic para niños, en los que se trabajan aspectos básicos como el diseño de personajes, la secuenciación de historias y la combinación de texto e imagen, reforzando así el papel de la feria como espacio de iniciación creativa.
Cartel, ambientación y vida en las casetas
El cartel de esta edición ha sido concebido por Israel Gómez, creador de Hola Monstruo, que ha optado por convertir el quiosco de La Glorieta en un personaje central rodeado de figuras reconocibles del cómic y la literatura. La ilustración, editada específicamente para la feria, sirve como imagen identificativa del certamen en todos los soportes promocionales.
Sobre el terreno, la Glorieta presenta un ambiente vivo incluso en jornadas con tiempo inestable. Aunque en determinados momentos el cielo se muestra encapotado o llovizna, el flujo de visitantes se mantiene constante, con familias, grupos de amigos y lectores que se detienen a hojear libros, conversar con los autores y participar en las actividades.
Las casetas de cómic infantil y humor gráfico suelen ser de las más concurridas, con colas de niños esperando su turno para conseguir una dedicatoria con dibujo incluido. En muchas de estas firmas se mezclan la broma, la improvisación y la cercanía, generando una atmósfera distendida que facilita el contacto entre autores y público.
En otras zonas de la feria, como las dedicadas a la investigación local o a la poesía, el tono es más reposado, con tiempo para charlas tranquilas y consultas sobre catálogos y colecciones. Esta variedad de ritmos y ambientes refleja la pluralidad de intereses que conviven en torno al libro y al cómic en la ciudad.
El conjunto hace que la feria funcione no solo como escaparate editorial, sino también como termómetro del interés lector en Teruel y su entorno, donde se percibe una mezcla de curiosidad por la novedad, deseo de descubrir autores locales y fidelidad a determinadas editoriales y colecciones.
Descuentos, apoyo institucional y papel en el calendario cultural
Durante los días que dura la feria, todos los libros se venden con un descuento del 10%, un incentivo que contribuye a animar las compras y que se suma al atractivo de poder hablar directamente con quienes escriben o editan las obras. Esta rebaja se aplica de forma general en todas las casetas, consolidando la cita como un buen momento para ampliar la biblioteca personal o adelantar regalos.
Desde las instituciones que apoyan el certamen se insiste en que la feria forma parte de una estrategia más amplia de fomento de la lectura y apoyo al sector del libro en Aragón. Las administraciones implicadas subrayan la importancia de mantener este tipo de eventos en ciudades de tamaño medio, donde su impacto cultural y social es especialmente visible.
La continuidad de la Feria del Libro y el Cómic de Teruel a lo largo de once ediciones refuerza la idea de que existe un público estable interesado en la literatura, el cómic y la divulgación, y que la combinación de actividades gratuitas, presencia de autores relevantes, talleres y descuentos resulta una fórmula eficaz para dinamizar la vida cultural local.
En el contexto del calendario de ferias del libro en España, la cita turolense se sitúa en un periodo especialmente activo, poco después de las celebraciones del Día del Libro y de San Jorge. Esto permite encadenar distintas iniciativas de apoyo a la lectura y mantener durante varias semanas el foco en el libro como bien cultural.
De esta manera, la Feria del Libro y el Cómic de Teruel se consolida como un encuentro en el que conviven la pasión por leer, el gusto por el cómic, el interés por la historia y la curiosidad por la creación local, todo ello en un ambiente cercano en el que las casetas, el escenario y los paseos por La Glorieta se convierten en protagonistas durante cuatro días intensos.

