Isaac
La ciudad zamorana se prepara para vivir una celebración literaria sin precedentes al alcanzar la cifra de
Para conmemorar este camino recorrido, la organización ha decidido centrar el corazón de la cita en el reconocimiento a Rufi Velázquez, una figura fundamental que estuvo al frente de las bibliotecas públicas de la localidad durante tres décadas y media. Su labor ha sido determinante para que el hábito lector echara raíces en la zona, motivo por el cual recibirá un emotivo homenaje.
Un despliegue cultural con sello local

En cuanto a la estructura del evento, el acto dará comienzo el día 28 con un pregón inaugural a las 18:00 horas, que será pronunciado por los familiares de la homenajeada. En el plano logístico, el recinto contará con la presencia de cinco librerías y un espacio exclusivo para que los ilustradores de la zona puedan lucir su trabajo, fomentando así la economía creativa de proximidad.
Además, el respaldo institucional estará asegurado a través de la participación del Instituto de la Lengua de Castilla y León y el Instituto de Estudios Zamoranos Florián de Ocampo, entidades que reforzarán el valor académico y cultural de la feria durante sus días de actividad.
Creatividad, viñetas y relatos breves

La feria no se queda solo en la venta de libros, sino que apuesta fuerte por los formatos más dinámicos. Tras el buen recibimiento previo, el certamen de cómics ha ampliado sus categorías, permitiendo que ahora participen niños, jóvenes y adultos en igualdad de condiciones.
Por otro lado, el concurso de microrrelatos ha sido todo un bombazo, superando las 300 obras recibidas. Curiosamente, el eje temático de este año ha sido la biblioteca, conectando así el concurso con la figura de Rufi Velázquez. El cierre de este ciclo se dará el domingo 31 a las 20:00 horas, con la entrega de premios y la música de Inspector Clouseau.
Poesía improvisada y experiencias directas
Para aquellos que buscan algo más personal, la compañía Habla la Tinta traerá una propuesta bastante curiosa llamada “Haz de tu voz tinta y poema”. La idea es que el público pueda contar un recuerdo o un sentimiento y, en ese mismo instante, un poeta redacte a mano un texto exclusivo para el asistente.
Esta iniciativa busca romper la barrera entre el autor y el lector, convirtiendo el domingo en una jornada de creación artística compartida donde las palabras fluyen de manera natural y espontánea en el entorno urbano.
La celebración de estas cuatro décadas se traduce en un evento que combina el respeto por la memoria cultural, la promoción de los artistas locales y una oferta de actividades que atrae a públicos de todas las edades, consolidando a Zamora como un referente para los apasionados de las letras.

