Festival Internacional del Cuento de Los Silos: programación, protagonistas e historias

Isaac

Festival Internacional del Cuento de Los Silos

Durante varios días de diciembre, el municipio de Los Silos, en el noroeste de Tenerife, se convierte en un gran escenario al aire libre donde el cuento y la palabra hablada toman calles, plazas, casas y paisajes. La trigésima edición del Festival Internacional del Cuento reúne a narradores, músicos, artistas plásticos y colectivos locales en un programa tan intenso como variado.

Con más de 60 artistas invitados y más de un centenar de actividades, el festival confirma su condición de cita de referencia en España para la narración oral y el cuento como género literario. La propuesta se extiende por el casco histórico, el antiguo convento de San Sebastián, la costa y espacios naturales de la Isla Baja, con una programación dirigida a público infantil, familiar y adulto.

Un festival del cuento, no solo de narración oral

El director del festival, el escritor y profesor Ernesto Rodríguez Abad, insiste en una idea que atraviesa toda la programación: no se trata solo de un encuentro de narración oral, sino de un festival dedicado al cuento en todas sus dimensiones. De ahí que se combinen sesiones de cuentacuentos, teatro, música, exposiciones, rutas literarias y propuestas formativas.

En esta trigésima edición se superan las 120 acciones culturales repartidas entre narraciones, conciertos, instalaciones, homenajes, recitales poéticos, itinerarios por el paisaje y actividades gastronómicas vinculadas a la literatura. La Asociación Cultural para el Desarrollo y Fomento de la Lectura y el Cuento, junto al Ayuntamiento y numerosos colectivos del municipio, sostienen un programa que ya es seña de identidad de Los Silos.

Buena parte de las actividades se desarrollan en espacios de aforo limitado, por lo que es necesario adquirir entrada o retirar invitación a través de la web oficial del festival, cuentoslossilos.es, o en la Feria del Libro instalada en la villa. Esta organización permite mantener el carácter cercano e íntimo de muchas de las propuestas.

El festival arranca con una primera jornada de nueve horas seguidas de acción literaria, artística y lúdica, que se prolongan hasta bien entrada la noche. Desde las aperturas oficiales y exposiciones hasta los paseos literarios para noctámbulos, el programa apuesta por una presencia constante de la palabra en el municipio.

Arranque de la trigésima edición y vocación social

La apertura de la programación tiene lugar en el patio del antiguo convento de San Sebastián, uno de los centros neurálgicos del festival. A las 16:00 se presenta Palabras prisioneras, una de las acciones que mejor refleja la vertiente social del evento: una experiencia literaria trabajada con internos del Centro Penitenciario Tenerife II, coordinada por el profesor de la Universidad de La Laguna Andrés González Novoa.

Tras esta primera cita, se inaugura la exposición «Palabras ilustradas», con obra gráfica original del artista y profesor de grabado Ramón Freire, en la sala Doctor Jordán, 15. La muestra, que se integra en la narrativa del festival, sirve de marco para sesiones de cuentos en torno a la obra visual, en las que los narradores dialogan con las piezas expuestas.

A las 18:00 tiene lugar la apertura oficial del festival en el mismo convento de San Sebastián, con la intervención de Rodríguez Abad y la presentación del cartel a cargo de su autora, la ilustradora Francesca dell’Orto. La sesión se completa con una conferencia inaugural del escritor y académico Antonio Rodríguez Almodóvar, figura clave en la investigación de los cuentos de tradición oral en España.

La vertiente festiva y gastronómica se activa a las 20:00 con la inauguración de la zona gastronómica del festival mediante el acto Degustación de sabores y palabras. En él interviene el narrador costarricense Juan Madrigal, acompañado por asociaciones y colectivos del municipio, en una propuesta que mezcla relato, producto local y convivencia.

Ese primer día concluye pasada la medianoche con el primer paseo literario para noctámbulos, Imagen y literatura, conducido por narradores de diversos países que parten desde la escalinata de la iglesia del casco histórico a las 23:30. La mezcla de voces, acentos y miradas subraya la dimensión internacional del certamen.

Una constelación de narradores y artistas internacionales

La programación de esta edición reúne a una lista muy extensa de invitados, entre narradores orales, escritores, músicos, poetas y artistas plásticos. Proceden de Canarias, la península y numerosos países de Europa y América, lo que consolida el carácter internacional del encuentro.

Entre las figuras más destacadas se encuentra la escritora argentina María Teresa Andruetto, primera autora en lengua española que obtuvo el Premio Hans Christian Andersen de literatura infantil y juvenil. También participa la argentina Liliana Cinetto, reconocida autora de cuentos y poesía con más de cien títulos publicados en literatura infantil y juvenil, además de especialista en narración oral.

El festival cuenta, además, con narradores como Eric Chartiot (Francia), mago y contador de historias que estrenó sus actuaciones en España precisamente en Los Silos; Niré Collazo (Uruguay), gestora cultural y directora de la escuela de narración oral Caszacuento; Emilio Lome (México), que se define como “niñólogo” y defensor del cuento como herramienta de cura; y los costarricenses Juan y Pampa Madrigal, padre e hijo, que combinan narración y música en familia.

De Brasil y Portugal llega Benita Prieto, artista de la palabra vinculada a proyectos de promoción lectora; de Venezuela acude RomerYPunto, con más de dos décadas de improvisación a sus espaldas; y de Portugal participan Estefânia Surreira y Vítor Fernandes, impulsores del proyecto Dois dos montes, inspirado en la naturaleza de Trás-os-Montes.

Completan la nómina internacional la mexicana Paola Tena, autora de microcuentos; la investigadora y poeta Katya Vázquez (Argentina), galardonada en poesía y narrativa; y una amplia representación de narradores y narradoras de distintas islas y comunidades españolas, entre ellos Luis Sampedro, Fabiola Socas, Ana Griott, Héctor Ruiz, María Kapitán, Benigno León Felipe, Roberto Toledo o Antonio Martín Piñero.

Programación general: 129 acciones para todos los públicos

En total, el festival despliega 129 actividades distribuidas en cuatro días, con una agenda que comienza en la mañana y termina de madrugada. La palabra se abre paso en patios, balcones, zaguanes, plazas, salas de exposición, fincas, senderos rurales y espacios naturales.

Para el público familiar e infantil se diseñan propuestas específicas como sesiones de cuentos para bebés y primeros lectores, itinerarios por patios y plazas, talleres creativos, actividades en centros de salud y espacios abiertos. Es el caso de Al mercado, cuentos para bebés con Laura Escuela en la sala Callejón; o de las propuestas de la escuela de narración oral del festival y de la uruguaya Caszacuentos, que se encargan de la animación en plazas como la de La Luz.

La programación para adultos despliega sesiones específicas de narración en horarios de tarde y noche, con espectáculos como Soy canaria de Uruguay, de Niré Collazo; Cuentos mágicos, de Eric Chartiot; La mujer loba y otros cuentos de mujeres poderosas, de Ana Griott; o los formatos de microrrelato coordinados por Paola Tena en la sala Callejón.

El festival también reserva espacio a tertulias, coloquios y actividades de reflexión sobre género, inclusión y literatura, así como a encuentros entre autores y público en presentaciones de libros. Los asistentes pueden participar en debates, recomendaciones de lectura táctil en braille o conversaciones sobre novela negra y literatura infantil y juvenil.

Balcones y zaguanes del casco histórico se transforman en pequeños escenarios donde, en distintos horarios, narradores y músicos conducen al público en recorridos por diferentes rincones de la villa. Estas sendas, que parten desde el exterior del Ayuntamiento o la plaza de la Luz, permiten descubrir el patrimonio arquitectónico mientras se escuchan historias.

Las Crisálidas y otros espacios íntimos con la palabra

Una de las propuestas más valoradas por el público en los últimos años es «Las Crisálidas: Encuentros con la palabra», un formato que se ofrece para público familiar y adulto. Se celebra en la plaza de la iglesia de Nuestra Señora de la Luz en diferentes horarios, con aforo controlado y acceso mediante invitación retirada en la Feria del Libro.

Estas sesiones buscan crear un clima íntimo y pausado, en el que narradores y asistentes compartan las historias con cercanía, sin grandes montajes escénicos, priorizando la escucha y el silencio. Es una de las apuestas del festival por experiencias alejadas de la masificación.

Junto a este formato, el festival habilita la Sala Callejón como espacio especializado para los más pequeños, con sesiones adaptadas a edades tempranas y actividades lúdicas. En paralelo, la sala Placeta, Doctor Jordán 15 o la sala Pérez Enríquez acogen narraciones vinculadas a exposiciones como «Palabras ilustradas» o «El bosque de los sueños», que se convierten en escenarios para cuentos temáticos.

En la exposición permanente El bosque de los sueños, por ejemplo, interviene la narradora Marta López, que combina palabra, música y canto para acompañar el recorrido. Estas propuestas ponen de manifiesto cómo el festival entiende la unión entre artes plásticas, literatura y oralidad.

También forma parte de esta línea íntima la sección «El placer de leer», en el patio del Ayuntamiento, con actividades como Acariciando las palabras, que propone cuentos con texturas, relieve y braille, y Reflexiones sobre género: inclusión y literatura, con la participación de especialistas en LIJ y mediación lectora.

Homenajes literarios: Tomás de Iriarte y Ana María Matute

Cada año, el festival elige a un autor canario del pasado para rendirle homenaje. En esta trigésima edición, el protagonista es Tomás de Iriarte (Puerto de la Cruz, 1750 – Madrid, 1791), conocido por sus fábulas pero también por una vertiente menos difundida: sus poemas eróticos.

La agrupación TeatroSilos asume dos acciones dedicadas al escritor portuense. Por un lado, la representación de La librería, un sainete costumbrista en prosa de 1780, en la escalinata de la iglesia, dirigido a público adulto. Por otro, un montaje nocturno en la torre del antiguo convento de San Sebastián que se centra en su literatura erótica, con la colaboración de Mariceli Adán Padrón.

El festival abre también un espacio de homenaje a Ana María Matute, una de las grandes voces de la literatura española del siglo XX. En la sala Placeta se celebra el acto «Palabras vagabundas: homenaje a Ana María Matute», con la participación de Ernesto Rodríguez Abad y Diego Expósito Socas, que combinan lectura, reflexión y narración oral.

La clausura de la trigésima edición incorpora otra figura de referencia internacional: la argentina María Teresa Andruetto, cuyas palabras cierran la ronda final de narradores en el patio del antiguo convento de San Sebastián. Su intervención culmina simbólicamente una edición muy centrada en la literatura infantil y juvenil y en la importancia del cuento en la formación lectora.

Además, el programa incluye un acto dedicado a Iriarte en la sala Placeta, de la mano de Benigno León Felipe y Humberto Hernández, con recital del actor Alexis Rodríguez, así como presentaciones de proyectos editoriales como Palabras al límite, del poeta y editor Roberto Toledo Palliser, orientado a tender puentes entre creadores jóvenes y autores ya consolidados.

La música como compañera del cuento

Una de las grandes novedades de esta edición es la incorporación de la Sinfónica de Tenerife a la programación general del festival, más allá del ámbito educativo. Un septeto de la formación insular interpreta Historia de un soldado, de Ígor Stravinski, en el antiguo convento de San Sebastián, con Ernesto Rodríguez Abad como narrador.

Esta obra, concebida para siete instrumentistas y narrador, mezcla jazz, tango, marcha y música popular y toma como base cuentos rusos sobre un soldado que se cruza con el diablo a su regreso del frente. Para Rodríguez Abad, trabajarla en el contexto del festival supone ajustar la palabra al ritmo preciso de la partitura, explorando otras maneras de contar.

Las autoridades insulares subrayan que la presencia de la Sinfónica responde a la línea del Cabildo de Tenerife de acercar la música sinfónica a todos los municipios y promover diálogos entre disciplinas. La colaboración con el festival se interpreta como un paso importante en la construcción de redes culturales y en la dignificación del cuento como género.

La programación musical no se queda ahí. Se estrena el espectáculo literario-musical «Chiribiri», con Benito Cabrera, Tomás Fariña, Árgel Campos y el propio Rodríguez Abad, en la Finca Quiñones. Además, la Sinfónica comparte cartel con propuestas como Guitarreando cuentos, a cargo de Pampa Madrigal, o Sinfonía de cuentos contentos, con Juan y Pampa Madrigal en sesiones familiares.

Otros narradores, como el propio Juan Madrigal, integran la guitarra y otros instrumentos en sus relatos, especialmente en los paseos literarios nocturnos, como Narración oral en el tiempo de la IA. Del mismo modo, Marta López se apoya en música y canto para sus intervenciones en El bosque de los sueños, y Diego Expósito Socas recurre también a la combinación de voz y sonido en el homenaje a Ana María Matute.

El capítulo musical se completa con el recorrido Zaguanes de música y cuentos, en el que artistas como Melani Simón, Aborá Cel, Germán Cuesto, Aníbal Llarena y Hans Coello acompañan al público en un viaje por patios y entradas de casas del casco silense. Las bandas locales y formaciones como la Agrupación Musical Nueva Unión participan también en veladas literarias en la plaza de la Luz.

Poesía, teatro y propuestas escénicas

La dimensión escénica del festival se refuerza con montajes teatrales, recitales poéticos y piezas híbridas entre la música y la palabra. La agrupación TeatroSilos, además de los homenajes a Iriarte, presenta Arteterror. Sombras en la noche, un recorrido en varias sesiones en el entorno del cementerio, que utiliza el miedo como recurso para invitar a la reflexión.

Este espectáculo, no recomendado para personas con problemas de movilidad, fobias o afecciones cardíacas, propone un viaje nocturno por el lado más inquietante de la imaginación, con pases a las 23:00, 00:00 y 01:00, en el que el público recorre espacios exteriores guiado por actores y narradores.

La poesía ocupa también un lugar destacado con el recital «Lágrimas de otoño», coordinado por Roberto Toledo Palliser en la casa de Pedro José Báez, con dos sesiones donde participan poetas como Antonio Martín Piñero, Ricardo Marrero Gil, Guillermo Oliva, Alba Tavío, Acerina Cruz y María Gómez. La propuesta se prolonga hasta la noche con paseos poéticos para noctámbulos por distintas zonas del municipio.

Los balcones, zaguanes y patios de Los Silos se abren al arte de contar historias con música y cuentos en horarios de tarde y noche. En estos recorridos participan narradores como Melania Simón, Aborá Cel Abreu, Germán Cuesto, Aníbal Llarena, Hans Coello, Andrés González Novoa, Manuel Díaz y María J. Batista, entre otros.

En el apartado de presentaciones de libros, se incluyen títulos como Bestiario del agua, de Ernesto Rodríguez Abad, editado por Libros de las Malas Compañías, presentado en el Charco de las Damas (Caleta de Interián) junto a la editora Ana Griott y la especialista en LIJ Elvira Novell; o El eco de Cobain, de Javier Hernández, publicado por M.A.R. Editor, que se acompaña de una tertulia sobre novela negra.

La Universidad de La Laguna se hace presente a través de la Agrupación de Teatro ULL, que participa en acciones como Plazas encuentadas en la zona gastronómica, y por la presencia de investigadores y docentes que enlazan el festival con el ámbito académico y la investigación en literatura oral.

El paisaje como escenario: rutas, queso y cuentos

Más allá del casco urbano, el festival se adentra en el territorio con actividades que integran literatura, paisaje y patrimonio rural. Una de las más singulares es Experiencia en la naturaleza, queso y palabras, una excursión por la zona de Teno Alto que parte de la plaza de Teno Alto y recorre unos cinco kilómetros con dificultad media-alta.

En esta ruta, guiada por María Kapitán, Aarón Rodríguez y Luis Sampedro, se combinan explicaciones etnográficas sobre el territorio, relatos vinculados a la historia y la ciencia y una visita a la quesería Naturteno. Allí, el propietario Alexander López muestra las instalaciones, explica el proceso de elaboración y ofrece una degustación de diferentes tipos de queso acompañados de vino y cuentos.

Durante la caminata, se ponen en valor elementos de la arquitectura tradicional canaria, caminos pastoriles y costumbres rurales, mientras la narración recuerda historias como la de Marie Curie, relatada por Sampedro en un ambiente íntimo con chocolate caliente y rosquetes de Los Silos.

La sección «Paisaje y literatura» incluye también recorridos por la Costa de Los Silos y por enclaves como El rayo, en Sibora, con itinerarios de dos a seis kilómetros guiados por narradores como Mar González Novell, Omar Regalado, Héctor Ruiz Verde o el propio Rodríguez Abad. Se recomiendan calzado adecuado, abrigo y agua, ya que se trata de salidas de dificultad media.

Otras acciones en entornos naturales son «Cuentos en plataneras», desarrollada en una finca de la carretera al Puertito, frente a la Bodeguita La Platanera, con el mexicano Emilio Lome y su propuesta Tacuenteando; y las sesiones de cuentos en Pina, donde narradores como Fernando Cruz y David Duque acompañan al público en un trayecto de dos horas vinculado al paisaje.

Estas iniciativas demuestran la intención del festival de descentralizar la cultura, llevarla más allá de los auditorios convencionales y poner en diálogo la tradición oral con los territorios rurales, sus oficios, productos y formas de vida.

Actividades familiares, escolares y para todas las edades

Uno de los ejes fundamentales del festival es su vocación pedagógica y familiar. A lo largo de la programación se suceden propuestas específicamente diseñadas para niños y niñas, así como para compartir en familia, con distintos niveles de complejidad según la edad.

En la sala Callejón se celebran varias sesiones para bebés y primeros lectores, como Chu-Chú, del venezolano RomerYPunto, que se dirige a menores de hasta ocho años. A la misma hora, el casco de Los Silos se llena de familias con las secciones «Patios para familias» y «Plaza para familias», que plantean recorridos y talleres dirigidos por narradores como Ana Griott, Luis Sampedro o Mar González Novell.

La programación familiar incluye también «Desayunos de cuentos» en la Finca Quiñones, donde a primera hora de la mañana Liliana Cinetto abre el día con historias; y «Letras para merendar», que combina gastronomía y literatura con la presencia de Andruetto, Humberto Hernández y Antonio Rodríguez Almodóvar, moderados por Benigno León Felipe.

En la última jornada se ofrece una amplia franja de actividades encadenadas: Como en un libro abierto, con Eric Chartiot, en la sala Callejón; Sinfonía de cuentos contentos, con Juan y Pampa Madrigal en el Centro de Salud; cuentos en la exposición Palabras ilustradas con Ramón Freire y RomerYPunto; y sesiones al aire libre con narradores como Luis Carballo en la plaza del Festival del Cuento.

Para los adultos, las franjas de tarde y noche proponen espectáculos como Vaya y venga sin que nada lo detenga, de RomerYPunto; Érase una vez un cuento que alguien me contó, con Estefânia Surreira y Vítor Fernandes; o la sesión de Microrrelatos para Micromomentos, coordinada por Paola Tena, que abre espacio a nuevas formas breves de narrar.

Cabalgata, cierre y apuesta por las nuevas generaciones

El lunes por la tarde, la cabalgata del cuento recorre el municipio desde la plaza de la Luz como penúltimo acto del festival. Las comparsas, carros alegóricos y grupos participantes diseñan sus propuestas inspiradas en relatos y personajes literarios, en un trabajo previo que implica a asociaciones, vecinos y colectivos.

Para el director del festival, esta cabalgata es una forma de llevar los cuentos al terreno del festejo colectivo, pero también un proceso de creación comunitaria. Durante las semanas de preparación, quienes participan reflexionan sobre historias, personajes y símbolos literarios, y los trasladan a disfraces, estructuras y pequeñas escenografías.

La ronda final de narradores tiene lugar en el patio del antiguo convento de San Sebastián a partir de las 19:30, con la participación de los artistas de la palabra que han intervenido en la edición. Tras esa ronda, las palabras de María Teresa Andruetto cierran oficialmente la trigésima edición, situando el foco en la literatura infantil y juvenil y en el papel del cuento en la educación.

Más allá de la clausura inmediata, el festival deja planteada una “semilla” para el futuro: el deseo de consolidar en Los Silos una casa y museo del Cuento y una escuela de narración oral para jóvenes. Rodríguez Abad expresa su aspiración de formar nuevas generaciones de narradores que garanticen la continuidad del proyecto y extiendan el gusto por la oralidad al conjunto de la isla.

La implicación del municipio, de la ciudadanía silense, de la comunidad educativa y de las instituciones insulares y regionales refuerza la idea de que el festival no es solo un evento puntual, sino un proceso cultural de largo recorrido, que cada diciembre renueva la relación entre cuento, territorio y comunidad.

Con su combinación de narración oral, música sinfónica, teatro, poesía, rutas por el paisaje, homenajes literarios, acciones sociales y actividades para todas las edades, el Festival Internacional del Cuento de Los Silos consolida su posición como uno de los encuentros más completos dedicados al cuento en Europa. Lo que comenzó hace tres décadas como el sueño de un profesor y escritor se ha convertido en una cita estable del calendario cultural canario, donde la palabra, lejos de perder vigor, se muestra más viva, diversa y compartida que nunca.


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PLATFORM DALÍ

¿QUÉ ES PLATFORM DALÍ?
Un nuevo programa de arte y ciencia impulsado por la Fundació Gala-Salvador Dalí e inspirado en el interés de este artista por los avances científicos de su tiempo.
Llegó a afirmar Dalí: Los fenómenos de la ciencia son los únicos que guían constantemente mi imaginación.
 
¿QUIÉN LO DIRIGE?
Mónica Bello, comisaria y gestora cultural con experiencia al frente de iniciativas internacionales en la intersección entre arte, ciencia y tecnología.
 
¿QUÉ OTRAS INSTITUCIONES COLABORAN?
Cinco centros científicos con sede en Barcelona: el Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), el Institut de Ciències Fotòniques (ICFO), el Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC), el Institut de Física d’Altes Energies (IFAE) y el Parc de Recerca Biomèdica de Barcelona (PRBB).
 
¿EN QUÉ CONSISTIRÁ?
A partir de 2026, este programa pondrá en marcha becas artísticas, residencias, encuentros y proyectos públicos para impulsar la investigación, la creación y la mediación entre artistas y científicos.
Los mencionados centros de investigación acogerán las actividades convocadas y participarán activamente en ellas, abordando de forma singular el diálogo entre las prácticas artísticas y áreas clave de la ciencia contemporánea, como las ciencias de la vida, la física fundamental, la supercomputación, la investigación marina y la fotónica.
Todas estas actividades, y las obras en ellas generadas, culminarán en una exposición en 2029.
 
¿QUÉ OBJETIVOS TIENE?
Favorecer el diálogo entre artistas y científicos, articulando un marco estable en el que ese acercamiento se produzca, y explorar nuevas formas de comprender el mundo a través del conocimiento y la imaginación.
A largo plazo, Platform Dalí quiere extender su alcance hacia otras ciudades y centros científicos de Europa y del mundo, con el fin de consolidarse como una iniciativa de referencia y contribuir a las redes globales entre arte y ciencia.
 
¿QUÉ ARTISTAS SERÁN LOS PRIMEROS BECARIOS Y RESIDENTES?
Autores que pertenecen a la escala local e internacional y trabajan en diferentes disciplinas: se ha confirmado a Tania Candiani, que se vale de la tecnología y el sonido; Israel Galván, bailaor y coreógrafo; Taller Estampa, que investiga las tecnologías digitales; y George Mahashe, que estudia los vínculos entre arte, ciencia y sistemas de conocimiento y transmisión, sobre todo en Sudáfrica.
En lo que queda de año se anunciarán los tres participantes restantes, hasta completar cinco residentes y dos becarios anuales.
 
 
PARA MÁS INFORMACIÓN:
https://platformdali.org/

 
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Feria del Libro Aragonés de Monzón: programa, Tren de la Cultura y protagonistas

Isaac

Feria del Libro Aragones de Monzon

La Feria del Libro Aragonés de Monzón vuelve a convertir la ciudad en uno de los puntos clave del mapa literario de Aragón durante el puente de diciembre. La cita, que alcanza ya su XXXI edición, mantiene su carácter de encuentro de referencia para editoriales, autores y lectores que se mueven en el ámbito aragonés, junto a otras ferias como la Feria del Libro de Toledo.

El evento se celebra del 6 al 8 de diciembre en el ya habitual Pabellón Joaquín Saludas, con horario de 11:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:30 horas. La feria conserva su rasgo distintivo: solo se presentan libros y catálogos vinculados a creadores y proyectos editoriales aragoneses, lo que la sitúa como una de las ferias más singulares del panorama estatal.

Una feria consolidada para el libro aragonés

Feria del Libro Aragones en Monzon

Con el paso de las décadas, la cita de Monzón se ha afianzado como uno de los principales escaparates del libro en Aragón, al igual que otras ferias como la Feria del Libro de Murcia. La tradición de reunir a las editoriales del territorio y a numerosos autores y autoeditores ha convertido este encuentro en una parada casi obligada para profesionales del sector y para el público lector que busca novedades de proximidad.

A lo largo del fin de semana, la programación incluye presentaciones de novedades, diálogos entre escritores, sesiones de firmas y diferentes actividades ligadas al libro y a la lectura, con programaciones como la de Sevilla que muestran modelos variados de actividades. El ambiente que se genera en el pabellón, con estands editoriales, autores conversando con sus lectores y un flujo continuo de visitantes, refuerza el papel de la feria como punto de encuentro anual del ecosistema editorial aragonés.

La condición de feria especializada en producción aragonesa hace que muchas editoriales utilicen esta cita como espacio estratégico para mostrar su fondo y dar visibilidad a sus proyectos. A su vez, los lectores encuentran en un mismo recinto propuestas que abarcan desde narrativa y poesía hasta ensayo, cómic o trabajos de investigación local.

Al celebrarse en pleno puente de diciembre, la organización ha logrado consolidar un modelo en el que la actividad cultural se combina con el ocio familiar y el turismo de proximidad. Muchas personas aprovechan estos días festivos para acercarse a Monzón, pasar el día en la feria y regresar a casa con una buena lista de lecturas para el invierno.

Premios FLA y protagonismo de los reconocimientos

Uno de los momentos destacados de la feria es la entrega de los Premios FLA, que cada año señalan a figuras y colectivos relevantes del mundo del libro en Aragón. En esta edición, el reconocimiento individual recae en el periodista Manuel Campo Vidal, cuya trayectoria profesional y vínculo con la comunicación y la cultura se subrayan desde la organización.

En la categoría colectiva, el galardón se concede a la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro, entidad que mantiene desde hace años un trabajo continuado de difusión de la lectura, organización de actos culturales y apoyo a la vida literaria aragonesa. Este premio pretende visibilizar la importancia del tejido asociativo en la dinamización del sector.

Junto a estos reconocimientos, la feria reserva un espacio especial para el homenaje a los editores Joaquín Campo y Marina Heredia, recientemente fallecidos. Campo, al frente de Taula Editorial, y Heredia, impulsora de Los libros del Gato Negro, han sido figuras significativas en la escena editorial aragonesa contemporánea.

Con este recuerdo público, la Feria del Libro Aragonés quiere poner en valor la labor silenciosa pero esencial de la edición independiente, subrayando la aportación de quienes han ayudado a construir un catálogo robusto y diverso de autores aragoneses. El gesto tiene un componente emotivo para colegas de profesión, escritores y lectores que han seguido su trabajo durante años.

El Tren de la Cultura: cómo llegar desde Zaragoza

Para facilitar la asistencia de público procedente de la capital aragonesa, RENFE y el Ayuntamiento de Monzón vuelven a activar el conocido Tren de la Cultura. Este servicio especial se ofrece el domingo 7 de diciembre, con un recorrido de ida y vuelta entre Zaragoza y Monzón pensado para disfrutar de toda la jornada en la feria sin preocuparse por el coche.

El convoy parte de la estación de Zaragoza Delicias a las 8:57 horas y realiza parada en Zaragoza Goya a las 9:02 horas, con llegada prevista a Monzón a las 10:35 horas. El regreso se efectúa el mismo domingo desde Monzón a las 18:35 horas, lo que permite aprovechar tanto la franja de mañana como la de tarde en el recinto ferial.

El billete tiene un precio de 11 euros ida y vuelta y se han puesto a disposición 125 plazas, muy demandadas en anteriores ediciones por quienes quieren acercarse a la feria de forma cómoda y sin necesidad de vehículo propio. Esta combinación horaria encaja bien con la programación, de manera que los asistentes pueden llegar a la apertura de puertas y permanecer hasta casi el cierre de la tarde.

La compra de billetes puede realizarse a través de la página web municipal, www.monzon.es, y la organización insiste en la importancia de la reserva anticipada, ya que el número de asientos es limitado. De este modo, el Tren de la Cultura se consolida como opción práctica para familias, grupos de amigos y lectores habituales que prefieren un viaje organizado de principio a fin.

Más allá del mero desplazamiento, este servicio ferroviario temático se ha convertido en uno de los símbolos de la feria. Para muchos asistentes, el viaje forma ya parte de la experiencia: una manera distinta de comenzar la jornada literaria, compartiendo vagón con otros lectores y visitantes que acuden al mismo destino.

Una propuesta cultural con apoyo institucional

La puesta en marcha del Tren de la Cultura se enmarca en la colaboración estable entre Renfe y el Ayuntamiento de Monzón, que refuerzan así su apuesta por la movilidad sostenible asociada a grandes eventos culturales. El objetivo es ofrecer alternativas accesibles para que nadie deje de participar por cuestiones de transporte.

Las instituciones implicadas destacan que la feria contribuye a dinamizar el tejido cultural y económico del territorio, tanto por el movimiento de visitantes como por la proyección de la ciudad como sede de un encuentro literario consolidado. El apoyo logístico y organizativo se considera clave para que el evento mantenga su nivel de asistencia y su capacidad de atracción.

Para la población local, la celebración de la Feria del Libro Aragonés supone también un impulso a la vida cultural de Monzón, que durante tres días ve cómo el Pabellón Joaquín Saludas se transforma en un espacio dedicado por completo a los libros, a la conversación pausada y al intercambio de ideas.

Esta colaboración entre administraciones y empresas públicas encaja con iniciativas similares en otras ciudades europeas, donde la cultura se vincula al transporte público como elemento facilitador, y también con experiencias en España como la Feria del Libro de Huelva. En el caso de Monzón, el Tren de la Cultura se ha ido consolidando año tras año hasta convertirse en un complemento casi inseparable de la feria.

Plan perfecto para el puente de diciembre

La combinación de feria y desplazamiento organizado encaja de lleno en la agenda del puente de diciembre, un periodo en el que muchas personas buscan planes culturales próximos y asumibles. La posibilidad de viajar por la mañana, pasar el día en la feria y regresar a última hora de la tarde configura una propuesta redonda para quienes quieren dedicar un festivo a los libros.

Durante la jornada, los asistentes pueden recorrer los estands, conversar con autores, asistir a presentaciones y reservar tiempo para las firmas de ejemplares. La flexibilidad de horarios permite adaptar la visita a distintos ritmos: quienes prefieren un paseo tranquilo por la mañana y quienes se inclinan por aprovechar las actividades de la tarde.

El ambiente que se crea en el Pabellón Joaquín Saludas favorece que tanto lectores habituales como personas menos acostumbradas al hábito lector se acerquen a las propuestas. La feria busca, precisamente, abrir puertas a nuevos públicos y fomentar el contacto directo con los libros, ya sea a través de novedades editoriales, clásicos reeditados o proyectos menos conocidos.

Para muchas familias, la cita se ha convertido en una costumbre del puente, una especie de ritual en el que elegir lecturas para el invierno o incluso adelantar compras de cara a las fiestas navideñas. Así, la Feria del Libro Aragonés de Monzón se integra de manera natural en el calendario de ocio y cultura de buena parte de la población aragonesa.

Con una programación que combina reconocimientos, actividades literarias y facilidades de acceso como el Tren de la Cultura, la Feria del Libro Aragonés de Monzón se mantiene como un referente estable para el libro en Aragón, capaz de reunir en pocos días a autores, editoriales y lectores en torno a un mismo objetivo: seguir dando vida al ecosistema literario del territorio.


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Dart 2025: el único festival de cine centrado en artes visuales se acerca a su primera década

El próximo 10 de diciembre iniciará su novena edición Dart, el Festival Internacional de Cine y Arte de Barcelona, la única cita española de este tipo centrada en la creación visual. Su sede principal será el Mooby Bosque Cine de la capital catalana, pero también podremos disfrutar online de sus propuestas (una treintena de documentales, en su mayoría inéditos).
Varios de ellos tendrán que ver con el poder del arte para suscitar transformaciones sociales y políticas, en el contexto de las favelas de Brasil (Balomania), el cambio climático (Climate Art, con alusiones a Olafur Eliasson, Sebastião Salgado y Agnes Denes), los autores chicanos de los setenta (ASCO: Without Permission) o los roles de la mujer (Maintenance Artist, Looking for Simone, Radical Women), pero en el próximo Dart veremos igualmente thrillers sobre el mundo de los NFT o el saqueo de templos en Camboya.
Mención aparte merece un retrato íntimo del artista y escritor Art Spiegelman, responsable de la histórica novela gráfica Maus – primer cómic premio Pulitzer-. Bajo el título de Art Spiegelman: Disaster Is My Muse, recordará cómo pudo hacer arte a la sombra del Holocausto y de la dura memoria de su familia.

 
Ira Sachs. Peter Hujar´s Day
Como novedad, el festival ha aunado fuerzas con otras dos muestras fílmicas de Barcelona: In-Edit, que ofrecerá The Residents: Barking in the Dark, sobre el universo de The Residents, grupo emblemático de la vanguardia musical norteamericana desde los setenta; y Moritz Feed Dog, que proyectará Peter Hujar’s Day, una conversación entre el fotógrafo retratista del downtown neoyorquino y la escritora Linda Rosenkrantz, mantenida en 1974 en un apartamento de Manhattan.
A los amantes de la arquitectura se dirigen documentales dedicados a Enric Miralles, Ila Bêka y Louise Lemoine; estas últimas, cineastas especializadas en la disciplina que han hecho mucho por transformar la representación de las construcciones en el cine poniendo por delante a las personas y los usos de las edificaciones, más que su teorización.
Y habrá sitio, como es habitual, para la revisión del colonialismo: en la sesión de cortometrajes Autochtonies des Amèriques, un proyecto pensado para encauzar la proyección de las creaciones cinematográficas de las comunidades indígenas del continente americano; en Memories of Love Returned, documental sobre la vida del fotógrafo ugandés Kibaate Aloysius Ssalongo; o en Future History: An Untold Legacy of Ethiopian Resistance, que recoge los testimonios de los supervivientes de la resistencia etíope ante la invasión italiana de 1935-1941.
Sebastián Galán. Warhol-Vijande: Más que pistolas, cuchillos y cruces
Entre los trabajos nacionales podemos mencionar los documentales sobre Oscar Tusquets y sus múltiples colaboraciones; la visita de Andy Warhol a Madrid en 1983, organizada por el galerista Fernando Vijande; el pensamiento de Eduardo Chillida; y la trayectoria de EL XUPET NEGRE, artista de arte urbano barcelonés.
Si no residís en la capital catalana, vuestra plataforma para empaparos de Dart será CaixaForum+, adonde el festival llegará del 18 de diciembre de 2025 al 18 de enero de 2026. Allí recalarán, además de una selección de los títulos de proyección presencial, tres documentales en exclusiva de Bêka & Lemoine: Koolhaas Houselife, Tokyo Ride y Barbicania, este último protagonizado por quienes trabajan y residen en torno al Barbican Centre de Londres.
Arantxa Aguirre. Ciento volando
 

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Cuando la palabra se hace territorio: crónica de un encuentro feminista

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*Por Clemen Bareiro Gaona

La tarde cae despacio sobre la mesa del conversatorio. Hay tazas, cuadernos con anotaciones apresuradas y esa electricidad suave que aparece cuando un grupo de mujeres empieza a pensar juntas. Alejandra Ciriza abre el diálogo casi como quien abre un territorio: con la certeza de que mucho de lo que hoy llamamos teoría descolonial ya había sido dicho, pensado y peleado en América Latina hace más de medio siglo.


“Tenemos una riqueza enorme –dice–, pero pareciera que si no vuelve desde el Norte, no cuenta”.

 

La frase queda suspendida. Todas la sienten verdadera.

Hablan entonces de Bambirra, de Galeano, de Francine Descarries, de la teoría de la dependencia; nombres que alguna vez circularon como fuego y que hoy parecen escondidos bajo el polvo de modas académicas. Lo que piden no es nostalgia: es memoria política.

 

El diálogo viaja hacia Paraguay. Recordamos a Ramona Ferreira, periodista feminista borrada de la historia, y en esa evocación todo el grupo coincide en una intuición: recuperar nombres es recuperar la posibilidad de escribirnos de nuevo.

 

Alejandra, contundente, afirma que ninguna de nuestras luchas puede pensarse sin mirar la región. “La suerte de Brasil, de Paraguay, de Argentina… están unidas”, dice. Y la mesa asiente. Se sienten parte de una geografía compartida, marcada por genocidios y evangelizaciones, pero también por una terquedad luminosa: la de seguir organizándose.

 

Cuando interviene Lea Durante, su voz llega primero en italiano y luego en la traducción de Alejandra. Habla de las jóvenes que rechazan el feminismo como palabra, como si fuera un resto viejo, una jerga. Propone entonces algo simple y revolucionario: la conciencia feminista nace en la lucha, no en la definición perfecta.

 

La conversación avanza hacia los feminismos populares. Hablamos de lo que vemos  en los barrios: mujeres que arman redes de cuidado, que inventan trabajo, que sostienen vidas quebradas. Mujeres que quizá nunca se llamarían feministas, pero que practican el feminismo más radical: el de la supervivencia colectiva.

 

Alejandra responde con calma: no hay que imponer nombres. Las identidades se conquistan, no se decretan. Y la hegemonía desde abajo se construye escuchando, no etiquetando.

 

El clima se vuelve más político cuando aparece el tema de las derechas. Se habla de censuras, de ministerios que prohíben la palabra “género”, de iglesias ocupando escuelas. La sensación es conocida: la ofensiva conservadora avanza con velocidad.

 

Mabel Thwaites Rey propone algo que cambia el tono de la sala: interpelar también a los varones. No desde el castigo permanente, sino desde la reciprocidad. “No queremos vivir como amazonas”, dice entre risas. Queremos transformar juntos las formas de vincularnos. Queremos que los hombres pierdan privilegios, sí, pero ganen humanidad.

 

Lea vuelve a intervenir. Habla del planeta, del Amazonas incendiado, de Bolsonaro como síntesis de un odio que no distingue entre mujeres, indígenas, negros o naturaleza. Su idea es clara: el feminismo también es una defensa de la tierra. Y las mujeres indígenas lo saben mejor que nadie.

 

La conversación empieza a cerrarse, pero nadie quiere terminar. Hay una intuición común: el futuro se juega en recuperar la comunidad. Las relaciones que cuidan, los vínculos que sostienen, los territorios que resisten. Alejandra lo dice con una frase que cae como una semilla:

 

“Somos seres gregarios. No sobrevivimos solas”.

 

Queda un silencio largo, un silencio fértil. Algo se ha movido. Algo que no es teoría ni consigna, sino una forma de volver a pensarnos juntas en Nuestra América. Un hilo que conecta cuerpos, lenguajes y territorios. Un hilo que, como tantas veces, las mujeres empiezan a tejer.

*Entrevista realizada en el año 2017 a Alejandra Ciriza, Mabel Thwaites Rey y Lea Durante.


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Perramus: del cómic de culto a la moda argentina

Isaac

Ilustración relacionada con Perramus

La palabra Perramus tiene hoy una doble vida: por un lado, es el título de una de las historietas más influyentes del cómic latinoamericano; por otro, da nombre a una firma argentina especializada en prendas de abrigo y ropa exterior. Dos mundos distintos, el de la cultura y el de la moda, que comparten una misma denominación y un arraigo muy fuerte en la memoria colectiva del país austral.

Mientras la historieta se ha convertido en un referente a la hora de entender el clima político y social de la dictadura argentina, la marca de ropa ha ido consolidando su identidad alrededor de la calidad, la funcionalidad y un estilo urbano preparado para la lluvia y el viento. En los últimos años, ambos universos han ido ganando presencia más allá de América Latina, despertando un interés creciente en Europa y, de forma particular, entre lectores y amantes del diseño que buscan algo más que mero entretenimiento o moda pasajera.

Un cómic nacido como arma de protesta

Alberto Breccia resumió siempre con claridad por qué se lanzó a dibujar Perramus. Para él, el lápiz era su única herramienta para plantar cara a la represión: sentía que tenía la obligación moral de dejar constancia de lo que estaba sucediendo en Argentina bajo la dictadura militar. El resultado fue una obra que, en sus propias palabras, era un grito de rebeldía y de denuncia, levantado desde la página impresa.

Entre mediados de los años ochenta y el inicio de los noventa, Breccia trabajó junto al guionista Juan Sasturain en una saga que acabaría reuniéndose en cuatro volúmenes originales y que hoy se presenta en una edición integral bajo el sencillo título de Perramus. Esta recopilación, publicada por el sello Astiberri, permite seguir de un tirón una historia que combina intriga política, reflexión sobre la memoria y una mirada crítica a los mecanismos del poder.

La historieta se considera una pieza esencial para comprender la historia reciente de Argentina: su lectura ofrece un retrato deformado, pero muy reconocible, de los años oscuros en los que las juntas militares marcaron el destino del país. No es casualidad que sea, hasta la fecha, la única obra de cómic que ha recibido un premio de Amnistía Internacional, un reconocimiento que la sitúa en la intersección entre arte, derechos humanos y memoria histórica.

En las páginas de Perramus no solo aparecen la represión y el miedo, sino también buena parte del imaginario cultural argentino: desde el tango asociado a Carlos Gardel hasta la pasión futbolera que vertebra barrios y ciudades. También se asoman ecos del cine del oeste estadounidense, referencias a iconos como Frank Sinatra y guiños a una literatura latinoamericana que, en aquellos años, vivía un momento de efervescencia mundial.

Entre las figuras literarias que atraviesan la obra destaca especialmente Jorge Luis Borges, convertido aquí en personaje y compañero de viaje del protagonista. Su presencia, junto a la de Gabriel García Márquez y otros escritores, subraya la voluntad de Sasturain y Breccia de dialogar con la tradición cultural de todo un continente, no solo con la coyuntura política inmediata.

Imagen del cómic Perramus

Una fábula política que cambió la historieta

A lo largo de la historia del cómic, existen títulos que marcan un antes y un después. Perramus suele colocarse en esa categoría de obras que empujan los límites del medio y lo obligan a mirarse de otra manera. Nació como una fábula política, pero su ambición formal y narrativa la ha llevado a ser un referente para autores, críticos y lectores exigentes.

El proyecto reunió varios ingredientes poco habituales para la época: un contexto histórico en el que el cómic estaba empezando a romper con la etiqueta de entretenimiento ligero, un dibujante dispuesto a convertir cada viñeta en un acto de resistencia y un guionista que entendía la historieta como una herramienta apta para abordar cuestiones de gran calado político y cultural.

En su edición actual, Astiberri presenta la obra en un solo volumen que reúne los cuatro libros de la saga, en un tomo cercano a las quinientas páginas. La calidad de reproducción busca respetar el trabajo original de Breccia, algo especialmente relevante si se tiene en cuenta que gran parte de la fuerza de Perramus reside en su grafismo y en la textura de sus dibujos, cargados de matices y sombras.

El hilo conductor de la historia es un hombre sin recuerdos, al que se le ofrece elegir entre el placer, la suerte o el olvido. El personaje decide renunciar a su pasado y opta por borrar su memoria, una elección que lo sitúa en un terreno ambiguo: por un lado, huye del trauma; por otro, intenta esconder una cobardía que no quiere afrontar. Ese acto de olvidar voluntariamente se convierte en una metáfora de quienes prefieren mirar hacia otro lado ante el terror.

El protagonista adopta el nombre de “Perramus” a partir de la marca del impermeable que viste, un detalle aparentemente banal que acaba siendo clave. Ese símbolo de refugio precario, pensado para proteger de la lluvia, se transforma en un símbolo de refugio precario frente a una realidad política tempestuosa. Desde ese momento, el personaje inicia un viaje por una Sudamérica onírica, atravesada por sombras, donde las fronteras entre sueño y pesadilla se difuminan.

Personajes reales, símbolos y una Sudamérica de pesadilla

A lo largo de la historia, Perramus cruza su camino con figuras que mezclan lo histórico y lo imaginario. Uno de sus compañeros de ruta es un Borges reinventado, al fin reconocido con el Nobel de Literatura y convertido en guía en este universo distorsionado. La obra juega con la biografía del escritor argentino y con sus obsesiones literarias, integrándolas en un relato de laberintos políticos y morales.

En este recorrido también aparecen personajes inspirados en líderes y artistas reales, como Fidel Castro, Carlos Gardel o Gabriel García Márquez, que son trasladados al terreno de la ficción sin perder su peso simbólico. Cada uno aporta un matiz distinto a la reflexión sobre el poder, la cultura popular y el lugar de América Latina en el escenario internacional.

El guion se construye como un rompecabezas de enigmas, símbolos y juegos metanarrativos. Sasturain mezcla episodios reconocibles de la historia política del continente con situaciones inventadas que empujan al lector a establecer paralelismos y a preguntarse hasta qué punto la ficción está distorsionando o iluminando la realidad. Esa estructura exige una lectura atenta y, al mismo tiempo, ofrece una experiencia rica para quienes disfrutan con relatos complejos.

En paralelo, aparece una galería de personajes que representan distintos grados de compromiso, miedo o indiferencia frente a la violencia del Estado. Desde cómplices entusiastas del régimen hasta ciudadanos que eligen no saber, todos funcionan como piezas de un gran espejo roto en el que se reflejan las reacciones posibles ante la represión. El protagonista, con su decisión de olvidar, se sitúa en ese continuo como ejemplo de una cobardía moral que no es exclusiva de una época concreta.

El escenario principal es una ciudad llamada Santa María, que evoca de forma transparente a Buenos Aires, pero envuelta en una niebla constante y un ambiente opresivo. Esa atmósfera remite a otras ciudades imaginarias de la literatura latinoamericana, pero en Perramus está estrechamente ligada a la experiencia argentina de la dictadura: desapariciones, silencios forzados y un miedo que se cuela en cada rincón de la vida cotidiana.

El trazo de Breccia: expresionismo, niebla y resistencia

Si el guion ofrece un entramado de referencias y simbolismos, el dibujo de Alberto Breccia eleva el conjunto a una categoría casi pictórica. Su estilo combina tinta diluida y aguadas que convierten el gris en protagonista absoluto. Ese gris se despliega como una bruma espesa que envuelve cada escena, funcionando al mismo tiempo como clima físico y metáfora del ambiente político.

Las formas que pueblan la obra van desde siluetas rocosas y angulosas hasta figuras que parecen deshacerse, como si estuvieran a punto de derretirse o de perder consistencia. Ese enfoque genera un retrato grotesco de personajes y escenarios, cercano al vodevil destartalado, donde lo ridículo convive con lo terrorífico. La exageración visual sirve para evidenciar el absurdo y la brutalidad de los poderes establecidos.

Breccia utiliza el blanco y negro, junto con una rica gama de grises, para construir claroscuros expresionistas que acentúan el miedo, la amenaza y la corrupción moral. El lector se enfrenta a rostros desfigurados, edificios que parecen inclinarse y sombras que invaden la página. Todo ello crea una sensación de inestabilidad constante, como si el mundo de Perramus estuviera a punto de derrumbarse.

Más allá de la técnica, el dibujante concibe su trabajo como un acto de resistencia artística. El propio Breccia insistía en que el dibujo era su única arma y que obras como Perramus constituían una forma de denuncia frente a la violencia del Estado. La estética no es un mero adorno: se integra en el mensaje y lo potencia, convirtiéndose en una denuncia visual de la putrefacción del orden establecido.

El resultado final es una historieta que funciona como un espejo deformado de la sociedad argentina de la época, en el que se reflejan la vergüenza, la falta de coraje y la responsabilidad compartida en la consolidación de regímenes autoritarios. Conforme se avanza en la lectura, la sensación es la de estar asistiendo a un gran réquiem gráfico, una alegoría oscura contra todas las juntas militares que, con distintas caras, comparten una misma lógica de poder.

Una obra sin fecha de caducidad

Perramus fue concebida en pleno periodo de dictadura y acompañó, en su desarrollo, el tránsito de Argentina hacia la recuperación democrática. Breccia y Sasturain trabajaron durante unos ocho años en el proyecto, que se cerró en torno al momento en que Raúl Alfonsín asumió la presidencia. Esa coincidencia temporal refuerza la lectura del cómic como crónica y, al mismo tiempo, como advertencia.

En sus páginas aparece un dictador arquetípico, al que se alude como el Mariscal, que condensa distintas figuras de mando militares en un solo personaje. Esta simplificación permite que la obra no se agote en la referencia concreta a un nombre o un gobierno, sino que se proyecte hacia otras experiencias autoritarias de la región y más allá. El lector reconoce patrones de comportamiento y mecanismos de control que no se limitan a un único país.

El relato está lleno de elementos simbólicos que apuntan directamente a las relaciones de poder internacionales. Uno de los ejemplos más claros es un personaje apodado Mr. Whitesnow, cuyo rostro recuerda al de Henry Kissinger y que encarna la influencia de Estados Unidos en la política latinoamericana. A través de este tipo de recursos, la obra sugiere que el terror interno no puede entenderse sin tener en cuenta las presiones y apoyos externos.

Junto a la dimensión política, el cómic aborda cuestiones vinculadas a la conciencia, la identidad y la responsabilidad individual. El viaje del protagonista, que parte del olvido voluntario, plantea preguntas sobre hasta qué punto cada persona elige implicarse o dar la espalda a la injusticia. La intervención de personajes literarios como Borges añade capas de reflexión sobre la memoria, el relato y la manera en que se construyen las historias de un país.

Todo esto hace que Perramus siga siendo una lectura vigente para públicos de distintos contextos, no solo para quienes conocen de primera mano la historia argentina. Sus temas resuenan allí donde se discute sobre memoria histórica, justicia transicional o el papel del arte en tiempos de crisis, lo que explica que editoriales europeas como Astiberri apuesten por mantener la obra disponible en sus catálogos.

El legado de Breccia y su huella en el cómic

La recuperación de Perramus en formato integral se suma a un esfuerzo más amplio por volver a poner en circulación el trabajo de Alberto Breccia. En los últimos años se han reeditado otros títulos fundamentales de su trayectoria, lo que permite trazar un mapa más completo de su aportación al medio y de su evolución estilística.

Entre esas obras destaca Mort Cinder, creada junto a Héctor G. Oesterheld, que muchos consideran uno de los grandes clásicos del cómic argentino. A través de las historias de un personaje aparentemente inmortal, Breccia y Oesterheld exploraron diferentes momentos históricos y reflexionaron sobre el paso del tiempo y la violencia.

Otra faceta relevante es la de Breccia como adaptador de relatos literarios. Trabajó sobre los textos de H. P. Lovecraft en Los mitos de Cthulhu, llevó al cómic cuentos de Edgar Allan Poe en El corazón delator y reunió versiones de autores como Juan Rulfo o el propio Borges en la antología Versiones. En todos estos casos, logró trasladar al lenguaje gráfico atmósferas complejas sin perder la esencia de las obras originales.

Dentro de esa línea también sobresale Informe sobre ciegos, adaptación de un fragmento de la novela Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sábato. Aquí, Breccia se sumerge en un territorio psicológico y angustioso que dialoga con muchas de las preocupaciones presentes en Perramus, desde la paranoia política hasta la descomposición moral.

A esta lista se suma El Eternauta 1969, publicado por el sello Reservoir Books, donde el autor vuelve a unir ciencia ficción y crítica política en una reinterpretación visual de una de las historias más emblemáticas de la historieta argentina. Todas estas obras, junto a Perramus, han ido cimentando su reputación como uno de los dibujantes más innovadores y comprometidos del cómic del siglo XX.

Perramus como marca: outerwear, fiestas y vida urbana

Más allá de las viñetas, el nombre Perramus también identifica a una firma argentina especializada en ropa de abrigo y prendas para la intemperie. Con una larga trayectoria vinculada a los impermeables y a la protección frente al mal tiempo, la marca ha construido un catálogo que combina tradición y un enfoque contemporáneo hacia el diseño urbano.

De cara a la temporada estival del hemisferio sur, la compañía ha presentado su colección Verano 25/26 como una opción pensada para quienes buscan regalar o renovar armario en las fiestas de fin de año. La propuesta gira en torno a la idea de celebrar distintas formas de afecto: el vínculo con la naturaleza, el aprecio por los materiales de calidad y el gusto por prendas que no pasan de moda con facilidad.

El ADN de la firma se resume en tres pilares: diseño atemporal, calidad alta y soluciones prácticas para moverse tanto en la ciudad como en entornos al aire libre. Esta aproximación resulta familiar para muchos consumidores europeos, acostumbrados a valorar piezas versátiles que puedan usarse en distintas situaciones y que soporten bien el clima cambiante.

En su catálogo reciente, la marca revisa sus clásicos a través de cortes renovados, incorporando molderías más actuales y una paleta cromática dominada por tonos neutros y sobrios. La idea es ofrecer prendas que encajen fácilmente en cualquier armario, sin quedar ligadas a tendencias efímeras, pero manteniendo un aire moderno.

Uno de los puntos fuertes de la temporada es la apuesta por prendas transformables y empaquetables, pensadas para acompañar ritmos de vida dinámicos. La colección destaca por abrigos desmontables, piezas configurables en varias versiones (4 en 1, 2 en 1), diseños reversibles con detalles gráficos discretos y modelos que pueden guardarse en su propio bolsillo o bolsa, facilitando su transporte.

Prendas clave, accesorios y presencia internacional

En la oferta de Perramus aparecen desde trenchs cortos y largos en materiales repelentes al agua e impermeables hasta pilotos, camperas y chalecos adaptados a distintas intensidades de frío. La firma complementa esta base con trajes de baño masculinos, vaqueros, pantalones, camisas y jerséis que completan una propuesta más integral de vestuario.

La marca se ha adentrado también en una sastrería urbana confeccionada en lino y fibras naturales, con sacos, chaquetas, vestidos y pantalones pensados para un uso diario en entornos laborales o de ocio. Esta línea busca equilibrar comodidad y presencia, un enfoque que puede resultar especialmente interesante para climas templados como los del sur de Europa.

En el apartado de accesorios, la colección incorpora mochilas, bolsos, riñoneras, sombreros tipo piluso y botas de lluvia, agrupados bajo el concepto “My Dear Summer”. Se trata de piezas que amplían las posibilidades de combinación y refuerzan ese carácter práctico que se ha convertido en seña de identidad de la firma.

Para quienes deseen profundizar en su catálogo, la marca mantiene presencia activa en canales digitales y redes sociales, donde muestra combinaciones posibles, detalles de confección y novedades de cada campaña. La web oficial y perfiles como su cuenta de Instagram o su página de Facebook se han convertido en los principales escaparates para clientes locales e internacionales.

Con esta dualidad entre cómic y moda, el nombre Perramus ha quedado asociado tanto a una obra clave de la memoria cultural argentina como a un tipo de prenda capaz de plantar cara a la lluvia y al viento. Mientras las páginas dibujadas por Breccia siguen invitando a reflexionar sobre la dictadura, la cobardía y la resistencia, la firma de ropa continúa explorando cómo vestir a una generación que se mueve entre la ciudad, los viajes y la vida al aire libre sin renunciar a la funcionalidad ni al diseño.


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