by Sorevitno | Jun 17, 2026 | Cultural |
Isaac
León se prepara para vivir una de sus citas literarias más especiales del año con la entrega de premios de la quinta edición del concurso «Relatos para Josefina». El evento, que se celebrará este miércoles 17 de junio a las 19:30 horas, tendrá como escenario el emblemático Teatro El Albéitar de la Universidad de León, un espacio que se llenará de letras y recuerdos para reconocer el esfuerzo de los estudiantes que han participado en esta convocatoria tan señalada.
Esta iniciativa no nace de la nada, sino que se enmarca dentro del proyecto «Rescatar la Memoria», que la escritora e investigadora Mercedes G. Rojo impulsa con tesón desde el año 2018. El objetivo de este tinglado es sacar del olvido a figuras femeninas leonesas que han sido fundamentales en el ámbito cultural y educativo, logrando que los más jóvenes se acerquen a su legado a través de la creación literaria propia.
Un centenario dedicado a Josefina Aldecoa
En esta ocasión, todas las miradas se centran en Josefina Aldecoa, la ilustre escritora nacida en La Robla. La elección no es casual, ya que se conmemora el centenario de su nacimiento, una efeméride perfecta para recordar su papel como referente en la enseñanza y la narrativa, similar a otros hallazgos como novelas inéditas de Ignacio Aldecoa. Su vinculación con la Fundación Sierra Pambley y la mítica revista Espadaña es parte esencial de la historia cultural de León, y este concurso busca que su huella no se borre.
La trayectoria de Aldecoa fue impresionante, no solo por sus libros, sino por su valentía al fundar el colegio Estilo en una época complicada. Los textos presentados por los chavales reflejan esa conexión con la realidad social e histórica que Josefina siempre plasmó en sus obras, demostrando que sus inquietudes siguen estando muy presentes en el imaginario de las nuevas generaciones de la provincia.
Finalistas y apoyo de los centros educativos
El éxito de esta quinta edición se debe en gran medida a la implicación de los Institutos de Enseñanza Secundaria Claudio Sánchez Albornoz, Juan del Enzina, Lancia y el IES de La Pola de Gordón. Tras un arduo proceso de selección, la organización ha dado a conocer los nombres de los diez jóvenes que optan a los máximos galardones: Ainara Castellanos Blanco, Ainara Rodríguez de Haro, Álvaro Fuertes Molaguero, Ashly Rebeca Fonseca Liebl y Aziz el Gourari Rhazouani.
Junto a ellos, completan la lista de finalistas Carolina García García, César López Garrido, David Díaz del Olmo, Diego Llamas Fernández y Manuel Miguélez Álvarez. Todos ellos vivirán momentos de nervios y emoción durante la gala, ya que será en ese mismo instante cuando descubran su posición definitiva en el ranking del certamen mientras se da lectura a sus relatos.
Arte y literatura se dan la mano en los premios
Lo que hace que este concurso se salga un poco de lo normal es la naturaleza de sus premios. Además de los típicos diplomas y obsequios, cada finalista recibirá una obra de arte única. Varios artistas leoneses han creado ilustraciones exclusivas inspiradas directamente en los relatos de los alumnos, un detalle que les ha llevado un buen trabajo y que convierte el premio en algo muy personal.
En este apartado artístico han arrimado el hombro figuras como el fotógrafo Alejandro Aller y las ilustradoras Carmen Ordás, Marga Román Modino, Mayka García Hernández y Noelia García Hernández. Estas imágenes no se quedarán solo en el papel, sino que acompañarán a los relatos en su publicación tanto en las páginas de La Nueva Crónica como en el blog especializado Letras desde el Desván.
Este proyecto sale adelante gracias a una red de colaboración que incluye a las Bibliotecas Municipales de León, el Instituto Leonés de Cultura, la Editorial Santillana y Ediciones del Lobo Sapiens. El acceso a la gala es totalmente gratuito hasta completar el aforo, por lo que es una oportunidad de oro para que los vecinos de León se acerquen a arropar a estos jóvenes talentos y pongan en valor la figura de una mujer que tanto hizo por las letras españolas.
El evento del miércoles promete ser un homenaje sentido donde la literatura servirá de puente entre el pasado de Josefina Aldecoa y el futuro de estos estudiantes que empiezan a despuntar. Al final, lo que queda es el poso de una cultura viva que se regenera gracias al empeño de colectivos como Masticadores León y el apoyo institucional, asegurando que el nombre de nuestras autoras no caiga en saco roto y que los chavales sigan encontrando en la escritura una forma de entender el mundo.
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by alguien | Jun 16, 2026 | Cultural |
admin_re
*Por Patricia Polania Niño
Hasta 1932, en Colombia, una mujer no podía tomar decisiones propias ni al cumplir la mayoría de edad. Decidía el padre. Luego, el marido. Fue necesario un acto legislativo para que la ley reconociera que éramos sujetas de derechos, no extensiones de un hombre. Veintidós años después, en 1954, conseguimos votar. Lo consiguieron mujeres organizadas que aguantaron burlas, desprecio y décadas de puertas cerradas. Después vendría el divorcio, la igualdad jurídica, la tipificación del feminicidio como delito autónomo “La Ley Rosa Elvira Cely”, construida por organizaciones de mujeres que defienden los derechos humanos y la vida, y en 2022, el aborto libre hasta la semana 24, el derecho que Colombia le ganó al continente no por generosidad de ningún presidente sino por la demanda de Causa Justa ante la Corte Constitucional.
Cada uno de esos derechos costó generaciones. Y todos están en el menú de lo que un proyecto como el de Abelardo puede desmontar, uno por uno, sin que él tenga que decirlo explícitamente.
Porque Abelardo no habla de quitar derechos. Habla de la familia. Habla de “valentía, generosidad, humildad y amor incondicional”, que es su manera de describir el trabajo de cuidado no pagado que recae sobre las mujeres. El 89,8% de las mujeres colombianas realiza trabajo no remunerado, dedicando en promedio más de siete horas diarias a esas labores, más del doble que los hombres. El DANE calcula que ese trabajo equivale al 20% del PIB nacional, por encima del comercio y la manufactura. Eso no es amor. Es la economía y llamarlo virtud es la forma más elegante de no pagarlo.
Habla de “la estabilidad del hogar como fundamento del orden nacional” y también de roles “definidos” en la crianza, lo que excluye a las familias que no caben en su molde. Habla de Dios con quien tiene, según él mismo, comunicación directa sobre su candidatura como argumento de política pública, justo cuando quiere sacar a Colombia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el organismo que ha sido escudo regional de los derechos sexuales y reproductivos. Y habla de armar a los civiles en un país donde, entre enero y agosto de 2024, Medicina Legal registró más de 32.000 casos de violencia intrafamiliar contra mujeres y 187 feminicidios, el 69% cometidos con un arma encontrada en el propio hogar.
¿Entonces cuál es el peligro de Abelardo? Que sea exactamente lo que parece: un hombre que cree sinceramente que la familia tradicional protege a las mujeres, cuando los datos dicen que es precisamente ahí donde más nos matan. “La manada del tigre avanza con la convicción de que solo el amor constante y la autoridad moral pueden devolverle la grandeza a nuestra amada patria”.
Vale la pena entonces preguntarse de qué familia está hablando, porque la Colombia real no se parece mucho a la que él describe. Según el DANE, el 46,5% de los hogares colombianos están encabezados por una mujer, y en el 68,8% de esos casos, esa mujer no tiene pareja. Son 8,5 millones de hogares sostenidos por madres, tías, abuelas, hermanas mayores, la red de cuidado invisible que este país ha necesitado siempre y que ningún discurso sobre la familia tradicional ha sabido nombrar. Y cuando los padres están, no siempre responden: cada año se presentan entre 16.000 y 70.000 denuncias por inasistencia alimentaria, el 86% contra hombres, y el 92% de las demandas de alimentos las interponen mujeres que quedaron solas frente a la crianza. Ignorar ese país no es un error político: es una forma de violencia.
El problema no es que Abelardo crea en Dios. Así como lo dice anunciando su cierre de campaña: “Cerraré mi campaña en el último día de plaza pública en la ciudad del milagro. Iré ante el Señor de los Milagros en Buga para pedir la sanación de nuestra nación y rogar su divina intervención para ganar la batalla espiritual que estamos librando en contra del mal”.» El problema es que Colombia es un Estado laico y social de derecho, y ningún presidente puede imponer su lectura de la familia a toda la población. La Constitución del 91 nació precisamente de reconocer que en este país conviven infinidad de religiones, de formas de vivir, de maneras de entender el mundo y que esa pluralidad no es un defecto sino lo que nos define. Los derechos de los niños y las niñas no le pertenecen a la familia tradicional ni a ninguna doctrina: les pertenecen a ellos. Y en un país tan violento como Colombia, donde la garantía de derechos ha costado vidas, no puede estar subordinada a las creencias personales de quien gobierna.
Esta es una pregunta para todas las mujeres que quieran leer esta columna, sin importar cómo voten el 21 de junio: ¿a quién le entregamos la custodia de los derechos que tardamos décadas en conquistar? Porque nadie nos los dio. Los peleamos nosotras en las calles, en los juzgados, ante las cortes, desde el duelo convertido en ley. Y esa historia no se le puede entregar a quien ni siquiera la conoce.
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by Sorevitno | Jun 15, 2026 | Cultural |
Isaac
Para los incondicionales del género negro, la llegada de una nueva obra de John Connolly a las librerías españolas es siempre un acontecimiento que se celebra con ganas. El escritor irlandés ha conseguido, a lo largo de más de dos décadas, consolidar un universo propio donde lo policial y lo sobrenatural se dan la mano de una forma que a veces nos pone los pelos de punta.
Esta nueva incursión literaria llega bajo el sello de Tusquets y nos devuelve a ese detective con nombre de músico de jazz que tanto nos gusta. La novela aterriza en un momento dulce para el autor en nuestro país, ya que tiene previsto dejarse caer por ciudades como Málaga y Granada durante este mes de junio para encontrarse con sus lectores en el marco del ciclo literario Círculo Negro.
El origen de una mirada diferente sobre el crimen

Todo empezó allá por 1999, cuando un joven Connolly compaginaba su labor como periodista independiente en el Irish Times con la escritura de madrugada. Fue en esas horas de silencio cuando nació ‘Todo lo que muere’, inspirada en parte por un caso real de una mujer cuya muerte violenta fue ignorada por la sociedad al descubrirse que era trabajadora sexual. Esa idea de que existen víctimas de primera y de segunda categoría se convirtió en el corazón de su saga.
Charlie Parker surgió precisamente para dar voz a esos casos que nadie quiere tocar, cargando con el peso del asesinato de su propia familia. A lo largo de veintidós novelas, el personaje ha evolucionado hasta convertirse en un puente entre el mundo de los vivos y el de los muertos, hablando con su hija fallecida y operando en esos márgenes donde la lógica convencional a veces se queda corta.
Una trama que cruza fronteras de Maine a México
En esta ocasión, la historia arranca con la desaparición de Wyatt Riggins, un exsoldado cuya pareja, la artista Zetta Nadeau, solo recibe un escueto mensaje que dice: «CORRE». Parker se mete de lleno en un lío que empieza en los bosques de Maine pero que pronto conecta con el violento mundo de los cárteles mexicanos y el tráfico de antigüedades preciosas en lugares como Perú.

La búsqueda de unos niños desaparecidos, que erróneamente se vinculan al jefe de un cártel, pone al detective en el punto de mira de personajes realmente inquietantes como Eugene Seeley y una figura conocida simplemente como La Señora. Estos villanos, que parecen sacados de una galería de horrores, obligan a Parker a apoyarse en sus viejos aliados de siempre, Angel y Louis, quienes aportan ese toque de lealtad inquebrantable que tanto agradecemos los fans.
La evolución de la violencia y la ética del autor
Con el paso de los años, Connolly ha reconocido abiertamente que su relación con la crudeza en sus páginas ha cambiado bastante. Ahora prefiere centrarse en el coste humano del dolor más que en el espectáculo del horror en sí mismo. Su objetivo es que el lector no sea un simple espectador, sino que haga su propio juicio moral ante lo que está ocurriendo en la historia, evitando convertir a las mujeres y niñas en meras víctimas sin trasfondo.
El autor defiende una especie de teología laica que se resume en la famosa cita de Edmund Burke sobre cómo el mal triunfa cuando los hombres buenos no hacen nada. Para Parker, actuar no es una opción, sino una necesidad vital para alcanzar una redención que nunca sale gratis. Esta profundidad ética es lo que separa a sus libros de los thrillers de usar y tirar que inundan a veces el mercado.
La consolidación de esta saga demuestra que el interés por las historias de Charlie Parker va mucho más allá de resolver un simple misterio o encontrar a un culpable. A través de la mirada de este detective, Connolly nos invita a reflexionar sobre la memoria, la culpa y la posibilidad real de cambiar el mundo, aunque solo sea un poquito y a base de grandes sacrificios personales.
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by Sorevitno | Jun 15, 2026 | Cultural |
Isaac
No hay duda de que el género romántico está viviendo una segunda juventud, o quizás es que ahora se le toma más en serio que nunca gracias al empuje de las redes sociales. Lo que antes se quedaba en el círculo íntimo de las lectoras, ahora explota en plataformas como TikTok e Instagram, logrando que las grandes compañías de streaming se peleen por los derechos de cualquier libro que supere el millón de visualizaciones. La tendencia es clara: si una historia de amor funciona en papel y tiene el sello de aprobación de las comunidades digitales, el salto a la televisión es prácticamente una cuestión de tiempo.
Plataformas como Prime Video o Netflix han encontrado en estas historias una mina de oro con un público ya fidelizado que consume los contenidos de forma maratónica. No se trata solo de ver una serie, sino de comprobar cómo cobran vida los personajes que durante meses han protagonizado los fanarts y las teorías de miles de usuarios. En España, este fenómeno tiene un calado especial, ya que autoras nacionales están logrando posicionarse al mismo nivel que los grandes superventas anglosajones en los catálogos internacionales.
El efecto BookTok y el éxito de Off Campus
Uno de los ejemplos más contundentes de este tirón es la serie Off Campus, que ha logrado cifras de audiencia mareantes en muy poco tiempo. Con 36 millones de espectadores en sus primeros días, queda claro que las tramas de romances universitarios y clichés como el fake dating siguen funcionando de maravilla cuando se ejecutan con una producción cuidada. La serie ha sabido captar esa esencia de los libros de Elle Kennedy que tanto gustaron en su día, elevando el interés por la saga a niveles que ni siquiera el mercado editorial esperaba inicialmente.

De hecho, ya se ha confirmado que la maquinaria no se detiene y la segunda temporada está en proceso de rodaje. Aunque la estructura de los libros suele seguir a una pareja distinta en cada entrega, la serie ha decidido centrarse en Dean y Allie para los próximos episodios, un cambio que ha generado bastante debate entre las fans más puristas. Lo que es innegable es que la expectación está por las nubes y se espera que estos nuevos capítulos lleguen a las pantallas durante la primavera de 2027, manteniendo el ritmo de un estreno anual para no perder el calor del público.
Novedades veraniegas: Todos nuestros años y El mapa de los anhelos
Este mismo mes de junio ha aterrizado en Prime Video Todos nuestros años, la adaptación de la famosa novela de Carley Fortune. Aquí la propuesta es algo más nostálgica, centrada en los reencuentros y los amores de verano que dejan huella. La producción ha sido bastante fiel, aunque se ha tomado la licencia de ampliar la estancia de los protagonistas en el lago para que el espectador pueda saborear mejor la evolución de su relación. Es ese tipo de contenido pausado que entra tan bien cuando aprieta el calor y que invita a maratonear sin muchas complicaciones.
Por otro lado, el producto nacional también reclama su sitio con El mapa de los anhelos, basada en la obra de la valenciana Alice Kellen. Netflix estrenará esta miniserie el 17 de julio, y promete ser uno de los platos fuertes del verano. La historia de Greta y su viaje emocional tras una pérdida familiar conecta con una sensibilidad muy profunda, algo que Kellen domina a la perfección. Contar con actores como Georgina Amorós o Pablo Álvarez asegura que la carga dramática de la novela se traslade con solidez a la pantalla, buscando repetir el éxito que ya tuvo la plataforma con Un cuento perfecto.

Es interesante ver cómo estas adaptaciones no solo se limitan a replicar el libro, sino que intentan dotar de más vida a los personajes secundarios. En el caso de la obra de Fortune, figuras como el hermano de Sam o la mejor amiga de Percy tienen tramas propias mucho más desarrolladas, lo que ayuda a que la serie no se sienta como un simple resumen de la novela. Estas decisiones suelen ser bien recibidas, ya que permiten que incluso quienes se conocen el libro de memoria encuentren sorpresas en el desarrollo de la ficción.
Proyectos futuros: de la ciencia a la fantasía épica
Mirando un poco más allá, el calendario viene cargado de títulos que prometen dar mucho que hablar. El 23 de septiembre de 2026 llegará The Love Hypothesis, con Lili Reinhart como protagonista. Es una de las adaptaciones más esperadas por el público joven que adora las comedias románticas ambientadas en entornos académicos. El clip que se ha filtrado recientemente, con el detalle del café y las chispas de colores, ya ha servido para que las redes sociales se llenen de memes y comentarios positivos sobre la elección del casting y la estética de la película, similar a los trabajos de Ali Hazelwood.
Pero no todo es romance contemporáneo puro; el subgénero del romantasy también viene pisando fuerte. Alas de sangre, la saga de Rebecca Yarros que ha roto todos los récords de ventas, ya está en las manos de Prime Video para convertirse en serie. Es un proyecto de gran presupuesto con dragones y mucha tensión sexual que busca atraer tanto a los fans de la fantasía épica como a los del romance más pasional. Si logran dar con la tecla adecuada, podríamos estar ante el próximo gran fenómeno global al estilo de lo que supuso Juego de Tronos en su momento, pero con un enfoque mucho más centrado en las relaciones personales.

Tampoco podemos olvidarnos de otros nombres potentes como Colleen Hoover o Taylor Jenkins Reid. Historias como No te olvidaré o Los siete maridos de Evelyn Hugo están en diferentes etapas de producción, demostrando que el romance más adulto y dramático también tiene un hueco importante. Estas tramas suelen tratar temas más complejos como el duelo, el perdón o el peso de la fama, alejándose un poco de los pasillos de la universidad para ofrecer relatos que resuenan con una audiencia algo más madura pero igualmente apasionada por las novelas románticas.
La industria del entretenimiento ha comprendido finalmente que las lectoras de romántica son un motor económico brutal y que su opinión cuenta, y mucho. El hecho de que se respeten cada vez más las visiones originales de las autoras y se cuente con ellas en la producción es una señal de que las adaptaciones literarias han madurado. Ya no se trata de productos rápidos para salir del paso, sino de apuestas ambiciosas que buscan perdurar en el tiempo y generar comunidades sólidas. Con este panorama, los próximos meses van a ser un auténtico festín para quienes disfrutan viendo cómo sus libros favoritos se transforman en píxeles sin perder esa chispa que los hizo especiales.
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by DonJuancho | Jun 13, 2026 | Cultural |
Presidencia
La Academia Argentina de Letras realizó, el jueves 7 de mayo, a las 18, la presentación del libro Roberto Juarroz: la palabra necesaria, del académico correspondiente con residencia en Mendoza Jaime Correas, publicado y distribuido por la editorial Libros de Piedra Infinita.
Los oradores del acto, celebrado en el Salón Leopoldo Lugones de nuestra sede (Sánchez de Bustamante 2663, Ciudad de Buenos Aires), fueron el presidente de la Academia, Rafael Felipe Oteriño; los académicos de número Antonio Requeni y Santiago Sylvester; el autor, y el escritor y periodista colombiano Héctor Abad Faciolince.
En el marco de la presentación, se conmemoró también el centenario del nacimiento del poeta, bibliotecario, crítico y ensayista Roberto Juarroz (25 de octubre de 1925 – 31 de marzo de 1995), autor de Poesía vertical y académico de la AAL desde 1984 hasta su muerte. Por su iniciativa, en nuestra Institución se creó en 1995 el Premio Academia Argentina de Letras que se entrega anualmente.
Roberto Juarroz
Crónica del encuentro, por Jaime Correas
El escritor colombiano Héctor Abad Faciolince, después de aclarar que no era experto en la obra de Juarroz, centró su relato en su vínculo de amistad con el autor de la obra presentada y destacó la minuciosidad de sus investigaciones.
Agradeció a la Academia Argentina de Letras la amabilidad de la recepción que le habían brindado las autoridades antes del acto en la Presidencia. Con admiración, remarcó la belleza del edificio y sobre todo de la Biblioteca Jorge Luis Borges, autor por el que confesó tener una admiración ilimitada.
Destacó la obsesión de Correas por encontrar detalles que han quedado ocultos para buscar sentidos profundos. Relató que había encontrado en este nuevo libro esa actitud, como le sucedió hace casi veinte años en la pesquisa que los unió a partir de la publicación de su obra El olvido que seremos. En esa búsqueda, investigaron en conjunto el origen de un soneto de Borges copiado en un papel que llevaba en el bolsillo de la camisa su padre, el médico Héctor Abad Gómez, el día que fue asesinado por paramilitares en una calle de Medellín.
Abad Faciolince habló de una hermandad a la distancia que se mantiene intacta, surgida entre ellos a partir de la búsqueda de la autoría del poema. Contó también que en esos días en Buenos Aires había encontrado por azar en la librería Alberto Casares parte de la biblioteca que perteneció a Roberto Juarroz. Relató que compró un libro de Antonio Porchia y mostró una curiosidad: uno de los pequeños libritos de poemas, debidos a un grupo de alumnos de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo al que pertenecía Correas. Es de la misma serie editorial que el de los cinco sonetos inéditos de Borges donde figuraba el que llegó a su padre. El ejemplar, publicado bajo el sello Ediciones Anónimos y dedicado a Juarroz por Correas, emergió mágicamente en ese conjunto rescatado.
Dijo también que su amigo lo ha invitado a conocer a dos creadores argentinos: Roberto Juarroz y Antonio Di Benedetto, sobre todo su novela Zama. Entre risas comentó que «la batalla de Juarroz ya la ha ganado» y leyó para cerrar sus palabras un poema de la Poesía vertical:
Pienso que en este momento
tal vez nadie en el universo piensa en mí,
que sólo yo me pienso,
y si ahora muriese,
nadie, ni yo, me pensaría.
Y aquí empieza el abismo,
como cuando me duermo.
Soy mi propio sostén y me lo quito.
Contribuyo a tapizar de ausencia todo.
Tal vez sea por esto
que pensar en un hombre
se parece a salvarlo.
Jaime Correas cerró el acto agradeciendo a los presentadores por su generosidad en los comentarios y planteó cómo la poesía establece vasos comunicantes que, entre otras cosas, anudan lazos entrañables de amistad. Fue así que hizo un recorrido enumerando diversos momentos en los cuales la intensidad creada a través de esos contactos interpersonales produjeron hechos notables.
Empezó en la propia amistad que se generó con el poeta Roberto Juarroz, que llevó, a través de la lectura de su obra, al texto central del libro. A su vez, dijo que ese escrito, que es su tesis de Licenciatura en la carrera de Lengua y Literatura de la Facultad de Filosofía y Letras de Universidad Nacional de Cuyo tal como fuera escrita en 1987, fue posible gracias a que su director fue Adolfo Ruiz Díaz.
Explicó Correas que era un profesor que, no sólo permitió, sino que también alentó algunas características poco usuales del trabajo. Entre ellas destacó que no arriba a una conclusión, sino a una «inconclusión», lo cual rompe ciertas tradiciones académicas universitarias y la acerca a la poesía.
Destacó que esa relación de profesor y alumno derivó también en una relación amistosa que se proyectó fuera de la Facultad, algo que también sucedió con Emilia de Zuleta, otra de las profesoras del autor. Marcó que a esos profesores y al propio Roberto Juarroz está dedicado el libro por esa razón: la proyección de lo literario y académico en la vida misma a través de la amistad y la pasión poética. Ese nexo también tiende un puente a los integrantes de la mesa, aclaró el autor.
Por un lado su amistad con Héctor Abad Faciolince es la que había llevado al escritor colombiano a participar del acto y ella era la que posibilitó el contacto para que el volumen tenga en su tapa una foto del fotógrafo argentino Daniel Mordzinsky, célebre internacionalmente por sus imágenes de escritores. En esa vía también estableció el lazo de amistad que lo une con el resto de los presentadores a través de las actividades de la Academia Argentina de Letras. En ese sentido recordó que fue testigo presencial del discurso de ingreso de Roberto Juarroz a la corporación en noviembre de 1986, todavía recordado por su extensión e intensidad, al punto de que luego el texto fue publicado como libro en España.
Completó el autor esas relaciones amistosas que generan ecos con el relato de que fue Emilia de Zuleta quien lo introdujo, a través de su amistad con la viuda del poeta, al archivo de Jorge Enrique Ramponi, donde encontró una valiosa carta dirigida a Juarroz que fue incorporada al volumen. Y que la atenta amistad del historiador Luis Alberto Romero le acercó una carta de Juarroz dirigida desde París a su padre, el también historiador José Luis Romero, donde además incluye un poema inédito, todo incorporado a la obra.
Finalmente, atribuyó a la generosidad del propio Juarroz que también haya contado con otros cuatro poemas inéditos que él mismo le envió para una frustrada edición de su tesis.
Correas terminó su intervención leyendo un poema propio dedicado a Roberto Juarroz, que formó parte de aquella tesis juvenil:
Hay una voz que nos habla
del otro lado de las cosas
es una voz que nos salva
aunque no sepamos de qué.
Hay una voz que piensa y siente
en una misma pirueta del espíritu
es una voz apoyada en el silencio
como la piedra en el vacío.
Hay una voz
y hay muertes
que nos acercan más a la muerte
y hay vidas
que nos acercan más a la vida.
Sobre el libro, que cuenta con prólogo de Rafael Felipe Oteriño
Los Andes — Roberto Juarroz: la palabra necesaria, de Jaime Correas, tuvo la forma inicial de un seminario de licenciatura dirigido por Adolfo Ruiz Díaz en la Facultad de Filosofía y Letras (UNCuyo), a fines de los 80. Ya por entonces, Correas pensó en convertirlo en un libro y por ello el mismísimo autor de Poesía vertical le proporcionó poemas inéditos para acompañar ese futuro volumen. Pero el proyecto nunca fue posible, hasta ahora, cuando Correas lo trabajó junto a Fernando G. Toledo y Hernán Schillagi (editores de Libros de Piedra Infinita). Allí el libro tomó un nuevo cariz, que se completó con la sumatoria de una clarificadora introducción del autor, un prólogo de Rafael Felipe Oteriño [académico de número y actual presidente de la AAL] y el agregado de otro poema inédito —en su momento enviado a José Luis Romero— y de una carta-ensayo de Jorge Enrique Ramponi sobre Juarroz. Además, el fotógrafo Daniel Mordzinski autorizó el uso de su retrato para esta edición.
El libro se constituye, por todo este cúmulo de razones, en un acontecimiento editorial de interés mundial, habida cuenta de la relevancia de Juarroz para la poesía contemporánea.
Correas es también autor, entre otros libros, de la novela Los falsificadores de Borges (2011) y del ensayo Cortázar en Mendoza (2014). Fue director periodístico de Diario Uno y director General de Escuelas de 2015 a 2019. Actualmente es miembro de la Academia Argentina de Letras […].
Leer el artículo de Los Andes, donde el diario mendocino comparte el primer capítulo de Roberto Juarroz: la palabra necesaria (que lleva por subtítulo: Creación y realidad en la Poesía vertical).
La Oficina de Comunicación y Publicaciones de la Academia Argentina de Letras no vende este título. Consulte en la editorial Libros de Piedra Infinita.
Jaime Correas
Entrevistas a Jaime Correas
Diario Uno: «Con un libro, Jaime Correas rescata del olvido a Roberto Juarroz, el poeta “del otro lado de las cosas”»
Memo: «Roberto Juarroz: la palabra necesaria: el nuevo libro de Jaime Correas que recorre la vida del poeta»
VIDEO: La entrevista en Radio Post 92.1
Fuente: BID, Número 179, 2026.
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