Finalistas de los Premios Max de las Artes Escénicas

Isaac

Finalistas de los Premios Max de las Artes Escénicas

Coincidiendo con el Día Internacional de la Danza, la Fundación SGAE ha hecho públicos los nombres de los finalistas de los 29º Premios Max de las Artes Escénicas, que se han consolidado como una de las citas imprescindibles del teatro y la danza en España. La edición correspondiente a la temporada 2025-2026 culminará el próximo 1 de junio con una gala en el Teatro Romano de Mérida, un escenario que se reafirma como referente para este tipo de celebraciones culturales.

De los 512 espectáculos que se inscribieron a concurso, 174 pasaron el primer corte y optaron a convertirse en candidatos. Tras el trabajo de distintos jurados territoriales y de un tribunal especializado, solo 34 montajes han logrado entrar en la fase final, sumando un total de 77 finalistas repartidos en 22 categorías competitivas. Esta criba deja una fotografía bastante precisa del estado actual de las artes escénicas en España, tanto en el ámbito del teatro como en el de la danza.

Unos Premios Max más amplios: 22 categorías en juego

En esta vigésima novena edición, los galardones organizados por la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) a través de la Fundación SGAE introducen una novedad importante: se amplía el número de categorías en competición hasta las 22 modalidades. A las veinte habituales se incorporan dos apartados específicos para reconocer al mejor elenco de teatro y al mejor elenco de danza, una forma de destacar el trabajo conjunto de los repartos que sostienen cada producción sobre el escenario.

Esta ampliación permite que la mirada de los premios se vuelva más coral y menos centrada únicamente en nombres propios aislados, al poner el foco en el trabajo colectivo que sostiene cada espectáculo. Además, se da la opción de que quienes compiten en la categoría de Mejor autoría revelación puedan simultanear su presencia con candidaturas en Mejor autoría teatral o incluso en Mejor coreografía, lo que abre oportunidades a las nuevas voces creativas.

Los Premios Max mantienen, asimismo, sus tres trofeos de designación directa, que no pasan por votación en las fases competitivas: el Premio Max de honor, el Premio Max aplauso del público y el Premio Max aficionado o de carácter social. Con este esquema, se combinan reconocimientos a la trayectoria, al respaldo de los espectadores y a proyectos con un fuerte componente social o comunitario.

El propósito general de estos galardones sigue siendo impulsar y visibilizar el talento de los profesionales de las artes escénicas que trabajan en España, al tiempo que se promocionan los espectáculos que marcan la temporada. La colaboración del Ayuntamiento de Mérida, junto con otras instituciones públicas y privadas, refuerza la vertiente territorial y simbólica de una gala que vuelve a situar a la capital extremeña en el mapa cultural europeo.

Teatro: «Fuenteovejuna», «Los nuestros» y «La tercera fuga», en primera línea

En el apartado teatral, la competencia por el galardón a Mejor espectáculo de teatro está especialmente reñida. Las obras «1936» (Centro Dramático Nacional – INAEM, El Terrat de Produccions, Check-in Producciones), «El entusiasmo» (Buxman Producciones / Teatro Kamikaze junto al Centro Dramático Nacional), «Fuenteovejuna» (Compañía Nacional de Teatro Clásico), «La tercera fuga» (Teatre Nacional de Catalunya) y «Los nuestros» (Centro Dramático Nacional y Teatre Nacional de Catalunya) se disputan el máximo reconocimiento en la categoría.

De todas ellas, «Fuenteovejuna» y «Los nuestros» son las que acumulan un número mayor de nominaciones. La reinterpretación del clásico de Lope de Vega a cargo de la Compañía Nacional de Teatro Clásico compite no solo por el premio a mejor espectáculo, sino también por el de mejor elenco de teatro, mejor dirección de escena para Rakel Camacho Ríos, mejor composición musical para el equipo encabezado por Raquel Molano Aylagas junto a Pablo Miguel Peña de Huelva y Darío del Moral Martínez, y mejor diseño de vestuario, donde Rosa García Andújar firma el trabajo.

Por su parte, «Los nuestros», producida por el Centro Dramático Nacional (dependiente del INAEM) en colaboración con el Teatre Nacional de Catalunya, aparece en la lista de finalistas como uno de los títulos más presentes de la temporada. La dramaturga Lucía Carballal opta al premio de Mejor autoría teatral y a la Mejor dirección de escena por esta obra, que además coloca a Mona Martínez entre las aspirantes a Mejor actriz y a Miki Esparbé como candidato a Mejor actor.

El tercer gran nombre del año en teatro es «La tercera fuga», una producción del Teatre Nacional de Catalunya que acumula también varias candidaturas de peso. Opta a Mejor espectáculo de teatro, Mejor dirección de escena para Victoria Szpunberg, Mejor autoría teatral compartida con Albert Pijuan y Mejor actor por el trabajo de Ton Vieira. La combinación de texto contemporáneo, dirección y reparto ha situado este título entre los favoritos de la crítica y del jurado.

La categoría de Mejor autoría teatral se completa con las nominaciones de Santiago Cortegoso por «Reconversión» y el tándem formado por Victoria Szpunberg y Albert Pijuan por «La tercera fuga». En el apartado de Mejor autoría revelación, las miradas se centran en Elisa Forcano por «Zorra Dorada», Iván López-Ortega por «Taxidermia de una alondra» y Rosa Escrig por «Polígono», tres proyectos que combinan nuevas voces con propuestas escénicas arriesgadas.

Adaptaciones, música y dirección escénica: la otra cara del teatro

La labor de relectura de textos y de construcción estética también tiene su espacio propio en los Premios Max. En Mejor adaptación o versión de obra teatral o coreográfica compiten Ainhoa Amestoy por «Los cuernos de Don Friolera», Pablo Messiez por «Personas, lugares y cosas» y Xavo Giménez por «Yo soy 451». Se trata de trabajos que dialogan con materiales preexistentes, ya sean clásicos o contemporáneos, dotándolos de una nueva vida escénica.

La composición musical para espectáculo escénico también tiene un reconocimiento específico. En esta edición, la candidatura se reparte entre Fran Lasuen por la música de «La Maestra», el dúo formado por Modesto Lai y Alba Rubió por «Nozing» y el equipo integrado por Raquel Molano Aylagas, Pablo Miguel Peña de Huelva y Darío del Moral Martínez por su trabajo en «Fuenteovejuna». La presencia de propuestas que van desde el teatro musical a la revisión de clásicos muestra la importancia de la banda sonora en la experiencia escénica.

En la categoría de Mejor dirección de escena, la competencia se centra en tres nombres que han marcado la temporada: Lucía Carballal por «Los nuestros», Rakel Camacho Ríos por «Fuenteovejuna» y Victoria Szpunberg por «La tercera fuga». Sus trabajos ponen de relieve enfoques muy distintos sobre la puesta en escena, desde relecturas de textos clásicos hasta dramaturgias contemporáneas que exploran nuevas estructuras narrativas.

El diseño visual de los espectáculos también ocupa un lugar destacado. En Mejor diseño de espacio escénico y videoescena figuran Beatriz San Juan y Miquel Angel Raió por «1936» (espacio escénico y videoescena), Blanca Añón por «Orlando» (espacio escénico) y el colectivo Cube.bz por «Little Women». Estas candidaturas subrayan cómo la escenografía y el uso de la tecnología audiovisual se han convertido en piezas clave para la narración escénica actual.

El vestuario y la iluminación cierran el bloque técnico con categorías propias. En diseño de vestuario, los finalistas son Agustín Petronio por «Orlando», Pau Aulí Nadal por «Little women» y Rosa García Andújar por «Fuenteovejuna». En iluminación, compiten Ion Chávez por «La Maestra», Nuno Meira por «Orlando» y Pedro Yagüe por «Blaubeeren». Estos reconocimientos visibilizan la aportación de equipos que, aunque menos mediáticos, resultan decisivos a la hora de construir atmósferas y ritmos escénicos.

Interpretación: grandes nombres y nuevas caras

En el terreno interpretativo, la categoría de Mejor actriz reúne a tres intérpretes de amplio recorrido. Irene Escolar está nominada por su trabajo en «Personas, lugares y cosas», mientras que Lidia Otón compite gracias a su papel en «Los cuernos de Don Friolera» y Mona Martínez hace lo propio por «Los nuestros». Se trata de actuaciones muy diferentes que, sin embargo, comparten una fuerte exigencia emocional y una intensa presencia escénica.

En Mejor actor, el listado de finalistas está formado por Miki Esparbé por «Los nuestros», Ton Vieira por «La tercera fuga» y Xavo Giménez por «Yo soy 451». Las tres interpretaciones han llamado la atención del jurado por la solidez con la que sostienen el desarrollo dramático de sus respectivas obras, ya sea desde el protagonismo absoluto o como parte de una estructura coral.

Más allá de las categorías individuales, el reconocimiento al Mejor elenco de teatro adquiere un significado especial en esta edición. Aquí vuelven a aparecer como favoritas «1936» (Centro Dramático Nacional – INAEM, El Terrat de Produccions, Check-in Producciones), «Fuenteovejuna» (Compañía Nacional de Teatro Clásico) y «La tercera fuga» (Teatre Nacional de Catalunya), que comparten una apuesta por repartos amplios y por una fuerte cohesión del grupo en escena.

En cuanto a las propuestas más jóvenes, la categoría de Mejor espectáculo revelación señala a tres trabajos que han irrumpido con fuerza: «Taxidermia de una alondra», de Iván López-Ortega; «Torcidxs», de Ane Sagüés Abad (Las Nenas Theatre); y «Zorra Dorada», de Elisa Forcano y Barbecho Productions. Estas obras apuntan a nuevas líneas de creación que mezclan lenguajes, formatos y temas con una mirada generacional distinta.

Danza: una cosecha especialmente potente

Si el teatro presenta una lista de finalistas muy sólida, el apartado de danza no se queda atrás. La categoría de Mejor espectáculo de danza reúne a cinco trabajos que mezclan diferentes lenguajes coreográficos y contextos de producción. Son «Carrer 024», de Sol Picó; «Doma», de DDC Danza – Daniel Doña; «Faula», de Roser López Espinosa en coproducción con el Consorci Mercat de les Flors; «Folk as queer», de La Ikònica; y «No», de La Venidera, desarrollada con el apoyo del Centro Danza Matadero – Madrid Destino, el Festival Grec y Fira Mediterrània de Manresa, entre otras entidades.

Entre estos títulos, «Faula» ha logrado una presencia destacada gracias a su combinación de nominaciones a mejor espectáculo de danza, mejor coreografía para Roser López Espinosa y mejor intérprete masculino de danza para Genaro Cibils. Por su parte, «No» ha conseguido situar en primera línea tanto a sus coreógrafos, Irene Tena y Albert Hernández, como a los propios intérpretes, ya que ambos figuran también entre los finalistas en las categorías individuales de danza femenina y masculina.

El montaje «Carrer 024», de Sol Picó, también se ha hecho un hueco importante en las nominaciones. Además de competir como mejor espectáculo de danza, opta al premio de Mejor diseño de producción privada y al de Mejor elenco de danza, lo que refleja el nivel de cohesión de su equipo artístico y técnico. En esta misma categoría de elenco figuran igualmente «Faula» y «Folk as queer», subrayando el peso del trabajo grupal dentro del panorama de la danza contemporánea española.

En Mejor coreografía, los finalistas son Daniel Doña y Cristian Martín por «Doma», Irene Tena y Albert Hernández por «No» y Roser López Espinosa por «Faula». Son tres formas distintas de entender la creación coreográfica, que van desde la exploración del movimiento contemporáneo hasta la reelaboración de lenguajes más vinculados a lo popular o a lo híbrido entre estilos.

Intérpretes de danza y presencia territorial

Las categorías de interpretación en danza ponen el foco tanto en la consolidación de carreras como en la aparición de nombres que empiezan a sonar con fuerza. En la categoría femenina, las finalistas son Elisa Forcano por «Zorra Dorada», Irene Tena por «No» e Isabel Vázquez Torres por «Zambra de la buena salvaje». La doble presencia de Tena —como coreógrafa y como intérprete— ilustra el cruce frecuente entre creación y ejecución en la escena actual.

En la categoría de Mejor intérprete masculino de danza, los nominados son Albert Hernández por «No», Genaro Cibils por «Faula» y Juan Berlanga por «Juancaballo». La candidatura de Berlanga supone, además, una representación destacada de la provincia de Jaén, ya que el bailarín y coreógrafo, natural de Úbeda, se ha convertido en el único finalista jiennense entre los 77 nombres seleccionados este año.

El reconocimiento a los elencos en bloque se concreta en la categoría de Mejor elenco de danza, en la que compiten «Carrer 024», «Faula» y «Folk as queer». Esta distinción subraya el valor del trabajo coral en piezas donde la química entre los intérpretes y la construcción conjunta de la escena son tan importantes como la brillantez individual de cada bailarín o bailarina.

La dimensión territorial de los premios se aprecia también en la variedad de procedencias de las compañías y de los centros de creación implicados: desde el Teatre Nacional de Catalunya y el Centro Dramático Nacional hasta espacios como el Mercat de les Flors, La Venidera o el Centro Danza Matadero. El mapa resultante muestra una red de producción que se extiende por distintos puntos del Estado y que cuenta con apoyos tanto institucionales como independientes.

Infantil, calle, musical y producción privada: la diversidad de formatos

Los Premios Max no se limitan al teatro de sala ni a la danza contemporánea. La categoría de Mejor espectáculo para público infantil, juvenil o familiar reúne tres propuestas pensadas para llegar a espectadores de distintas edades: «¡Soy salvaje!», de La Maquiné; «El bosque de Coco», de La Buena Compañía; y «La Maestra», de Anita Maravillas & Portal 71. La inclusión de este apartado, ya consolidado, evidencia la importancia de cuidar la creación escénica dirigida a la infancia y juventud.

El teatro de calle también tiene su propio espacio con la categoría de Mejor espectáculo de calle, donde compiten «Gota», de Txema Muñoz; «Triplette», de LaBú Teatre y Cris Clown; y «Welcome & Sorry», de Ganso&Cía. Son producciones que trasladan la experiencia escénica más allá de los recintos habituales, conquistando plazas y espacios urbanos y acercando el teatro a públicos que quizá no frecuentan las salas convencionales.

En Mejor espectáculo musical o lírico, los finalistas son «Hacia ecos de lo sagrado», de Nao d’amores; «Nozing», de Ual·la; y «Opereta Imaginaria», de Centaure Produccions y el Centre de les Arts Lliures – Joan Brossa. Estas piezas combinan música en directo, dramaturgia y a menudo un trabajo vocal exigente, situándose en un terreno híbrido entre el teatro hablado, la ópera de cámara y el musical contemporáneo.

La categoría de Mejor diseño de producción privada reconoce el esfuerzo de compañías y productoras independientes en la gestión y materialización de sus montajes. En este apartado figuran El Aedo Teatro por «Poeta (perdido) en Nueva York», La Cubana por «L’amor venia amb taxi» y Sol Picó por «Carrer 024». Son proyectos que, más allá de lo artístico, suponen un reto logístico y económico importante y que dan buena muestra del dinamismo del sector privado en las artes escénicas.

El conjunto de estas categorías muestra hasta qué punto los Premios Max aspiran a ofrecer un panorama diverso de formatos y públicos, que va desde el espectáculo familiar hasta la experimentación musical, pasando por propuestas concebidas para espacios no convencionales. Esta diversidad se percibe también en el abanico de compañías, desde estructuras consolidadas hasta grupos emergentes.

La gala de Mérida y los premios especiales

Para el público que no pueda desplazarse hasta Mérida, la retransmisión correrá a cargo de RTVE, que ofrecerá la ceremonia a través de La 2, el Canal Internacional y la plataforma RTVE Play en streaming. De este modo, se garantiza que tanto profesionales del sector como espectadores interesados puedan seguir en directo el desarrollo de la gala y conocer de primera mano el palmarés definitivo.

Junto a las categorías competitivas, la organización mantiene los premios especiales de designación directa. El Premio Max de honor de esta edición recae en Jesús Cimarro, productor, gestor cultural y empresario teatral con una larga trayectoria al frente de proyectos que han contribuido a consolidar el tejido escénico español. Su elección como homenajeado pretende reconocer una carrera sostenida en el tiempo y un compromiso continuado con el sector.

El Premio Max aplauso del público se otorgará al espectáculo que haya cosechado un mayor respaldo de la audiencia, tomando como referencia la asistencia masiva de espectadores y la permanencia en cartelera de la producción. Este galardón pone el acento en la respuesta del público, un indicador clave para medir la salud del sector más allá de los criterios estrictamente artísticos o técnicos.

El tercer reconocimiento, el Premio Max aficionado o de carácter social (en modalidad aficionado en 2026), se destina a proyectos que trabajan a favor de la integración, la inclusión y la proyección social a través del teatro y la danza, así como a compañías no profesionales que realizan una contribución sobresaliente en su ámbito. Con este premio, los Max subrayan que las artes escénicas también desempeñan un papel relevante en la cohesión social y en la construcción de comunidad.

Con su 29ª edición, los Premios Max de las Artes Escénicas reafirman su papel como principal termómetro del teatro y la danza en España, ofreciendo una fotografía amplia que combina grandes instituciones públicas, compañías independientes, propuestas de calle, espectáculos familiares y piezas de investigación coreográfica. La lista de 77 finalistas surgida de 512 espectáculos inscritos evidencia tanto la vitalidad del tejido escénico como la diversidad de lenguajes y formatos que conviven en la escena actual, y sitúa la gala de Mérida como una cita clave para medir hacia dónde se encamina el sector en los próximos años.


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Blacklladolid celebra su sexta edición uniendo novela negra, moda y música en el castillo de Fuensaldaña

Isaac

Festival Blacklladolid en el castillo de Fuensaldaña

La provincia de Valladolid volverá a teñirse de negro y de alta costura con la nueva edición de Blacklladolid, el festival que fusiona novela negra y moda en un mismo escenario. En su sexta convocatoria, tras su quinta edición en Fuensaldaña, el certamen regresa al castillo de Fuensaldaña con una programación que se desarrollará del 16 al 20 de septiembre, reforzando su sitio en el calendario cultural español.

El encuentro se ha consolidado como una de las citas culturales más destacadas del país, gracias a un formato que mezcla diálogos literarios, diseño, música en directo y una cuidada selección de invitados. En esta ocasión, la propuesta crece con nuevos guiños al público, como la presentación en exclusiva de la próxima novela de César Pérez Gellida y un programa de actos que combina sesiones de tarde y de mañana.

Un festival que vuelve al castillo de Fuensaldaña

La presentación oficial de esta sexta edición se ha celebrado en la sede de la Diputación de Valladolid, donde el presidente provincial, Conrado Íscar, ha ejercido de anfitrión acompañado por los escritores Dolores Redondo y César Pérez Gellida, ambos impulsores y padrinos del proyecto. Los tres han destacado la madurez que ha alcanzado Blacklladolid y la buena respuesta del público en años anteriores.

El castillo de Fuensaldaña volverá a ser el epicentro de todas las actividades entre el 16 y el 20 de septiembre, con su patio y sus espacios interiores convertidos en escenario para las conversaciones entre autores, diseñadores y periodistas. La idea es mantener el espíritu presencial del festival, sin renunciar a una retransmisión en streaming que permite seguir el programa desde cualquier punto.

Antes de que arranque oficialmente la programación, el día 15 se ha previsto un aperitivo literario muy especial: César Pérez Gellida presentará en primicia su nueva novela, titulada «La piel de una gota». Será una especie de regalo para el público vallisoletano y para los seguidores del certamen, que podrán conocer los primeros detalles de este lanzamiento antes de que llegue a las librerías.

Las entradas para esta edición se pondrán a la venta en breve a través de la página web oficial, www.blacklladolid.es, donde también se centralizará el acceso al streaming. Como en años anteriores, la organización mantiene así un modelo híbrido que facilita la asistencia tanto física como virtual.

Literatura de primer nivel: el cartel de autores

El apartado literario vuelve a ser uno de los grandes reclamos del festival, con un cartel que reúne a nombres clave de la narrativa en España. Entre los invitados figuran Clara Sánchez, Juan Luis Arsuaga, Paloma Sánchez-Garnica, Javier Castillo, Carla Montero, Dolores Redondo, María Dueñas y Sonsoles Ónega.

La escritora Clara Sánchez, miembro de la RAE y ganadora de los premios Planeta, Nadal y Alfaguara, inaugurará las conversaciones de tarde el miércoles 16. Su participación se presenta como uno de los platos fuertes de la jornada inaugural, en la que dialogará con invitados del ámbito musical y del diseño vinculados al grupo vallisoletano Siloé.

El jueves 17 será el turno del paleoantropólogo y escritor Juan Luis Arsuaga, uno de los mayores divulgadores científicos del país y codirector del proyecto de Atapuerca. Su presencia aporta una mirada distinta dentro del género negro y del ensayo, abriendo el foco a temas científicos y de evolución humana que conectan con un público muy amplio.

El viernes 18 por la tarde llegará la sesión con Paloma Sánchez-Garnica, reconocida por sus novelas históricas y ganadora del Premio Planeta. La autora, que el año anterior no pudo asistir por motivos personales, recupera ahora su cita con el público de Blacklladolid.

La jornada del sábado 19 se dividirá en doble horario. Por la mañana, el protagonismo será para Javier Castillo, uno de los autores más leídos del thriller español contemporáneo, con varios millones de ejemplares vendidos y adaptaciones audiovisuales de sus obras. El escritor compartirá escenario con una de las diseñadoras invitadas, en un formato que combina charla y reflexión sobre procesos creativos.

Por la tarde, el relevo lo tomarán Carla Montero y Dolores Redondo, que se sentarán juntas para conversar sobre novela histórica, misterio y los puentes que se tienden entre ambos géneros. La obra de Montero, con fuerte base documental y un estilo muy evocador, dialogará con el universo de la novela negra de Redondo, referente internacional gracias a la Trilogía del Baztán.

El domingo 20, cierre del festival, contará con un trío muy esperado: Sonsoles Ónega, María Dueñas e Irene de la Cuesta. Ónega, periodista y escritora premiada, compartirá sus últimas novedades editoriales, incluida su obra galardonada con el Premio Planeta. Dueñas, por su parte, regresará a Blacklladolid como invitada muy querida y recibirá el reconocimiento del certamen a una trayectoria que cambió el panorama editorial con «El tiempo entre costuras».

La moda como coprotagonista del certamen

Si algo distingue a esta edición es la presencia de la moda como eje creativo al mismo nivel que la literatura. El festival ha reunido a un grupo de diseñadoras, modelos y profesionales del sector que compartirán escenario con los autores para explorar cómo se construyen las identidades de los personajes a través de su vestuario.

Entre los nombres confirmados figura Amaya Arzuaga, una de las diseñadoras españolas con mayor proyección internacional, que ha presentado sus colecciones en pasarelas de ciudades como París, Nueva York o Milán y ha sido reconocida con el Premio Nacional de Moda. Su participación subraya el peso del diseño en este programa.

La diseñadora Natalia Esgueva, responsable del vestuario del grupo Siloé y creadora de piezas para figuras conocidas del cine y la televisión, también formará parte de las conversaciones. Esgueva aportará la visión de quien se mueve entre la moda, la música y el ámbito escénico, conectando directamente con la faceta más visual del festival.

En el terreno de la moda nupcial y de ceremonia estará presente Silvia Fernández, con una trayectoria de más de dos décadas desde su atelier en El Bierzo. Su trabajo combina la tradición artesanal con una sensibilidad contemporánea que la ha posicionado como referencia en su sector.

La programación incluye, además, a Rosana Largo, diseñadora y artista que fusiona moda y pintura y que ha impulsado iniciativas como «La provincia de Valladolid viste su patrimonio», reinterpretando elementos históricos de la zona en clave actual. Su enfoque encaja con la vocación del festival de poner en valor el territorio.

Completan el cartel la modelo y empresaria Estefanía Luyk, que aportará su experiencia en pasarela y comunicación de marca; y la vallisoletana Irene de la Cuesta, diseñadora especializada en moda nupcial y de ceremonia, que ha levantado su propio atelier en la Plaza Mayor de Valladolid y colabora habitualmente en eventos como la Seminci o los Premios Goya.

Un programa que marida literatura, moda y música

La estructura de Blacklladolid se basa en encuentros a dos o tres voces, en los que un autor o autora comparte escenario con uno o varios representantes del mundo de la moda. De este modo, se generan diálogos en torno a la creación de personajes, la construcción de atmósferas o la forma en que la ropa ayuda a contar historias, tanto en la narrativa como en la pasarela.

Así, durante la tarde del miércoles 16, Clara Sánchez se sentará con Fito Robles y Natalia Esgueva, uniendo literatura, música y diseño de vestuario en una misma conversación. Se abordará cómo se visten los personajes en la ficción, pero también cómo se construye la imagen de un grupo musical a través de la ropa y la estética.

El jueves 17, la combinación será entre Juan Luis Arsuaga y la diseñadora nupcial Silvia Fernández. En su caso, el diálogo girará en torno a la divulgación científica, la narrativa y la manera en que el atuendo puede ayudar a definir épocas, contextos y símbolos.

Para el viernes 18 está prevista la pareja Paloma Sánchez-Garnica y Amaya Arzuaga, que unirán novela histórica y alta costura. La cita permitirá ahondar en cómo se recrean periodos pasados, tanto en la escritura como en la moda, y en qué medida el vestuario se convierte en un elemento narrativo más.

El sábado 19 por la mañana, Javier Castillo y Rosana Largo compartirán escenario para hablar de thriller, procesos creativos y la dimensión plástica del diseño. Por la tarde, tomará el relevo un trío muy especial: Dolores Redondo y Carla Montero, acompañadas por Estefanía Luyk, en una sesión que cruzará novela negra, ficción histórica y experiencia en pasarela.

El domingo 20, Sonsoles Ónega cerrará la parte literaria con una conversación en la que hablará de su obra más reciente y de su trayectoria narrativa. A continuación, se dará paso a una sesión práctica con Irene de la Cuesta, que mostrará en directo procesos de patronaje y construcción de prendas, y se contará también con la presencia de María Dueñas, que volverá al escenario de Blacklladolid para reencontrarse con el público.

Música en directo y conducción de lujo

Una de las novedades de esta sexta edición es la presencia reforzada de la música. Fito Robles, vocalista de la banda vallisoletana Siloé, participará no solo en las charlas, sino también con actuaciones en directo en las que interpretará algunos de los temas más conocidos del grupo. Su intervención suma una capa sonora a la experiencia del festival.

La conexión entre el universo de Siloé y el certamen se ve reforzada por la participación de Natalia Esgueva, responsable de su vestuario escénico, que aportará la visión de cómo se construye la imagen de un proyecto musical desde el diseño de moda. Esta doble presencia permite abordar el espectáculo desde dentro, tanto desde el escenario como desde la trastienda.

En cuanto a la conducción de los actos, Blacklladolid vuelve a confiar en Raquel Martos para moderar las conversaciones literarias. Periodista, guionista y escritora, Martos se ha convertido en un rostro habitual del festival, encargándose de dinamizar los diálogos con los autores y de generar un clima cercano con el público.

Las sesiones centradas en la moda estarán en manos de María Ramos, periodista especializada que repetirá como presentadora en esta área. Su papel será el de guiar las entrevistas con diseñadoras, modelos y profesionales del sector, ayudando a explicar procesos creativos y tendencias sin perder el tono divulgativo.

Este tándem de presentadoras contribuye a dar cohesión al programa, manteniendo un estilo de conversación ágil y accesible, en el que tanto los asistentes presenciales como quienes siguen el festival en streaming pueden sentirse parte del encuentro.

Una cita consolidada y con vocación solidaria

Desde sus inicios, Blacklladolid ha ido creciendo hasta convertirse en un referente nacional dentro de los festivales dedicados a la novela negra, distinguiéndose además por su apuesta por el diálogo con otras disciplinas. El salto hacia la moda como eje temático ha sido uno de los factores que han dado personalidad propia al certamen.

Durante la presentación, tanto Dolores Redondo como César Pérez Gellida subrayaron que cada vez son más los autores interesados en participar y que, en palabras de la propia Redondo, «ya hay cola» para sumarse al programa. Desde la organización se interpreta este interés como un síntoma de la buena salud del proyecto.

El presidente de la Diputación, Conrado Íscar, destacó que el festival «se ha consolidado» y que es «un éxito», reforzando la idea de que Blacklladolid no es ya una iniciativa experimental, sino una cita fija en la agenda cultural de la provincia y del conjunto de España.

El certamen mantiene también su vertiente solidaria, con colaboraciones ya habituales con entidades como Aspace Valladolid y la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Estos lazos se materializan en acciones concretas a lo largo del año, como la elaboración de calendarios solidarios y otras iniciativas de apoyo.

Gracias a la retransmisión íntegra vía streaming y a la venta de entradas en su web, Blacklladolid amplía su alcance más allá del público local, permitiendo que lectores y aficionados a la moda de toda España e incluso de otros países europeos puedan seguir las charlas y presentaciones.

Con un programa que combina grandes nombres de la literatura, figuras de referencia en la moda, música en directo y una clara vocación de apertura y compromiso social, Blacklladolid afronta su sexta edición en el castillo de Fuensaldaña como un evento ya maduro, con personalidad propia y margen para seguir creciendo dentro del panorama cultural español.


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Inés Cardoso gana el Premio de Literatura de Puy du Fou España por «La traición de Tenesoya»

Isaac

Premio de literatura de Puy du Fou España

La escritora canaria Inés Cardoso Albarracín se ha convertido en la gran protagonista de la II edición de los Premios de Literatura de Puy du Fou España al alzarse con el primer galardón gracias a su obra La traición de Tenesoya. El relato, centrado en un episodio clave de la conquista de las Islas Canarias, ha logrado imponerse en un certamen que ha reunido a más de un millar de participantes de todo el país.

Con esta distinción, el concurso literario impulsado por el parque temático Puy du Fou España, en Toledo, consolida su apuesta por la narrativa histórica y por descubrir nuevas voces capaces de acercar la Historia de España al gran público. La victoria de Cardoso supone, además, un importante espaldarazo para la creación literaria que se hace desde Canarias en el contexto nacional.

Quién es Inés Cardoso y qué cuenta «La traición de Tenesoya»

Inés Cardoso premiada por su obra histórica

Natural de Las Palmas de Gran Canaria, Inés Cardoso Albarracín ha visto cómo su nombre se abre paso en el panorama literario gracias a un texto que combina documentación histórica y una gran carga emocional. La traición de Tenesoya se adentra en uno de los momentos más delicados de la historia del Archipiélago: el proceso de conquista y choque entre las poblaciones indígenas y el poder castellano.

El relato se articula en torno a una protagonista joven que vive dividida entre dos realidades, obligada a reconstruir su identidad mientras su mundo se transforma de forma irreversible. A partir de esa mirada íntima, la autora aborda temas como la lealtad, la pertenencia, la supervivencia y el desgarro de pertenecer a culturas enfrentadas.

El jurado ha destacado la fuerza narrativa y la complejidad emocional de la obra, subrayando su capacidad para mantener la tensión y construir un personaje cargado de matices. Sin convertir la historia en una mera lección académica, el texto logra sumergir al lector en el clima de la época y en las consecuencias personales de las grandes decisiones políticas y militares.

En paralelo al trasfondo histórico, el relato se nutre de la tradición insular ligada a la figura de Tenesoya, una princesa indígena cuya leyenda refleja el impacto de la conquista en las vidas individuales. El eco de estos episodios se convierte en materia literaria que mira al pasado, pero también interpela al lector actual sobre la identidad y la memoria.

La leyenda de Tenesoya y el contexto de la conquista de Canarias

La inspiración de Cardoso se vincula con la leyenda de la princesa Tenesoya, sobrina de Tenesor Semidán, considerado el último rey aborigen de Gran Canaria. Según la tradición, la joven fue raptada y llevada a servir en la casa de doña Inés Peraza, esposa del conquistador Diego de Herrera, en un claro ejemplo de cómo la conquista afectó de forma directa a las élites indígenas.

Tras su conversión al cristianismo, Tenesoya regresó a la isla en el marco de un intercambio de prisioneros, pero ya transformada por completo: se sentía extraña respecto a sus raíces, distante de las antiguas costumbres y marcada por su nueva fe y su experiencia de cautiverio. Esa fractura interior entre el origen y la vida impuesta es uno de los elementos que más peso tiene en el universo simbólico del relato.

El texto no se limita a recrear un episodio exótico del pasado, sino que se adentra en el proceso de transformación cultural y personal que se produce cuando dos mundos chocan de manera violenta. A través de la protagonista, la obra examina qué se pierde, qué se conserva y qué se reinventa cuando una sociedad se ve sometida a una presión histórica irreversible.

En este escenario, la autora utiliza la conquista de las Islas Canarias como espejo para reflexionar sobre identidad, pertenencia y memoria colectiva. El territorio canario, a menudo relegado en los grandes relatos históricos peninsulares, aparece aquí como un espacio central donde se ponen en juego decisiones que marcarán el futuro de generaciones enteras.

Un certamen en crecimiento: más de 1.300 manuscritos

La II edición de los Premios de Literatura de Puy du Fou España ha registrado una participación de 1.363 obras procedentes de distintos puntos de la geografía española. Todas las piezas debían tener como eje común algún episodio o periodo de la Historia de España, entendido en un sentido amplio y abierto a diferentes enfoques narrativos.

El certamen, concebido como un concurso libre e independiente de alcance nacional, se ha propuesto desde su creación descubrir nuevos autores y contribuir a que la historia del país siga siendo contada y reinterpretada desde la ficción. En solo dos convocatorias, las cifras sitúan al premio como una referencia para quienes trabajan la narrativa histórica desde perspectivas diversas.

Según la organización, este incremento de manuscritos refleja un interés sostenido por la ficción histórica y un notable volumen de escritores que encuentran en este género un espacio creativo accesible. El premio, con una dotación económica relevante para el ganador, se convierte también en un incentivo para que muchos autores den el paso de presentar sus textos y someterlos al juicio de un jurado especializado.

Además del impacto en el entorno literario, la convocatoria contribuye a reforzar la imagen de Puy du Fou España como espacio cultural que va más allá del espectáculo escénico. La literatura se suma así al abanico de formatos a través de los cuales el parque trata de acercar la historia al público general.

Así se eligió la obra ganadora

Para gestionar el elevado número de propuestas, la organización puso en marcha un proceso de lectura jerarquizado. En una primera fase, un equipo de preselección se encargó de revisar todos los manuscritos atendiendo a criterios básicos de estructura, coherencia interna y adecuación al contexto histórico escogido.

Las obras que superaron ese primer filtro pasaron a manos de un jurado especializado, que valoró aspectos como la tensión narrativa, el desarrollo de los personajes, la calidad del lenguaje y la forma de integrar la documentación histórica en la trama sin lastrar el ritmo del relato.

En la fase final, se tuvo también en cuenta la viabilidad editorial y el potencial de lectura, descartando textos que, pese a tener buenas ideas, quedaban lastrados por tramas demasiado lineales, anacronismos o un manejo poco fluido del tiempo narrativo. En ese contexto competitivo, La traición de Tenesoya destacó por su equilibrio entre rigor documental y dinamismo.

La impresión general, según destacan desde el entorno del premio, es que el volumen de manuscritos demuestra que la escritura histórica goza de buena salud y que muchos autores trabajan con ambición literaria más allá de la mera recreación de batallas o figuras ilustres. La obra ganadora se enmarca precisamente en esa línea, al optar por un enfoque íntimo y emocional sin perder de vista el contexto amplio.

Entrega de premios y miembros del jurado

La ceremonia de entrega se celebró en las instalaciones de Puy du Fou España, en Toledo, en un acto en el que se puso el acento en la importancia de la palabra escrita como herramienta para entender el pasado. Durante el evento, la organización subrayó que la literatura permite matizar y humanizar episodios históricos que, de otro modo, podrían quedar reducidos a fechas y grandes nombres.

El jurado de esta segunda edición ha estado presidido por el escritor y periodista Antonio Pérez Henares, figura habitual en el ámbito de la narrativa histórica española. Junto a él han participado personalidades del mundo cultural y literario como Luis Zueco, Almudena de Arteaga, María Reig, Elvira Roca Barea y Javier Rioyo, entre otros.

Este grupo de expertos ha sido el encargado de examinar la calidad de los trabajos finalistas y consensuar el fallo, en un proceso que busca mantener la independencia del certamen y garantizar que el premio se concede sobre la base de criterios literarios y de rigor histórico.

En sus intervenciones, tanto miembros del jurado como representantes del parque resaltaron la necesidad de seguir apoyando iniciativas que vinculen cultura, historia y creación, especialmente en un contexto en el que los hábitos de lectura se han transformado y los lectores buscan nuevas formas de acercarse al pasado.

Dotación económica y otros relatos premiados

El primer premio obtenido por Inés Cardoso está dotado con 10.000 euros, una cantidad que sitúa al certamen en un rango atractivo para autores que se dedican a la narrativa histórica o que quieren abrirse un hueco en este campo. Junto a la dotación económica, la obra ganadora formará parte de un libro recopilatorio con los textos premiados, que se publicará más adelante.

Hasta que ese volumen llegue a las librerías, los relatos no están disponibles para su lectura pública, por lo que el interés se centra de momento en las sinopsis e indicaciones facilitadas por la organización. En el caso de La traición de Tenesoya, esa información ya ha bastado para situar el texto entre las propuestas más comentadas de esta edición.

El segundo premio, con una dotación de 3.000 euros, ha recaído en Manuel Vidal Alejandre, de Alicante, por Niños comiendo uvas y melón, un relato ambientado en el Madrid del Siglo de Oro que entrelaza arte, ambición y miseria para ofrecer una reflexión sobre la dignidad humana. El tercer premio, de 2.000 euros, ha sido para César Carballeda Moreno, de Castellón, por Una parcela muy valiosa, situado en la Hispania romana y centrado en la ciudad de Cástulo (Linares).

Completan el palmarés un cuarto y un quinto premio, ambos dotados con 1.000 euros cada uno. El cuarto ha sido para Beatriz Álvarez Díez, de Madrid, por El último capitán, que se adentra en figuras como Álvar Fáñez y en valores como la lealtad o el sacrificio en un contexto de inestabilidad política. El quinto lo firma Benedicto Martínez Hernández, de Salamanca, con La nao del fin del mundo, un texto que revisita la expedición de Magallanes y Elcano desde una óptica íntima y centrada en las emociones de sus protagonistas.

Con este reparto de galardones, el certamen muestra una amplia variedad de escenarios históricos que abarcan desde la antigüedad romana hasta la expansión marítima y los siglos áureos, pasando por episodios menos presentes en los manuales escolares, como la conquista de Canarias.

La edición de este año deja un mensaje claro: la Historia de España sigue siendo un terreno fértil para la ficción, y voces como la de Inés Cardoso, con su mirada sobre Tenesoya y el Archipiélago canario, aportan nuevas capas de complejidad a un pasado que aún guarda muchas historias por contar.


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Mar Horno, voz imprescindible del relato breve andaluz

Isaac

Escritora y relatos

La escritora jienense Mar Horno se ha consolidado como una de las voces más destacadas del relato breve en Andalucía gracias a una trayectoria que no deja de sumar reconocimientos. Su libro Piedrasantas, publicado por Edhasa, se ha convertido en el eje de una serie de premios que han situado su nombre en el primer plano del panorama literario andaluz y nacional.

En las últimas semanas, la autora de Torredonjimeno ha encadenado galardones que refuerzan su perfil como especialista en narrativa corta: al ya obtenido Premio Tiflos de Literatura se suma ahora el Premio Andalucía de la Crítica en la modalidad de relato, además del XIV Premio de Microrrelatos ELACT «Lola Fernández Moreno» por su texto Mala praxis. Todo ello mientras continúa avanzando, sin prisas, en su primera novela de mayor extensión.

Premio Andalucía de la Crítica para «Piedrasantas»

La Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literarios ha concedido a Mar Horno el Premio Andalucía de la Crítica en la categoría de Relato por su libro Piedrasantas, en el marco de la trigésimo segunda edición del certamen. Se trata de uno de los galardones literarios más reconocidos de la comunidad y goza de un notable prestigio también a nivel nacional, al estar respaldado por un jurado formado por críticos, profesores universitarios y escritores.

Este volumen, compuesto por doce relatos ambientados en una misma ciudad y unidos por un hilo conductor común, fue publicado en junio del año anterior y desde entonces no ha dejado de acumular elogios. El jurado ha destacado que la obra presenta «un realismo tensionado de valor alegórico», donde se combinan elementos extraños que generan «una atmósfera inquietante» y personajes que muestran «la imposibilidad de escapar a la fatalidad del destino».

La propia autora define el libro como un conjunto de historias en las que conviven la muerte, la violencia y la maldad con el humor, la fantasía y el amor, siempre filtrados por una mirada literaria muy personal. Los relatos comparten escenario y tono, lo que convierte a Piedrasantas en un proyecto unitario que va más allá de la mera recopilación de cuentos independientes.

Para Horno, este reconocimiento tiene un peso especial: considera el Premio Andalucía de la Crítica como uno de los máximos logros a los que puede aspirar un escritor andaluz, en buena medida por el prestigio de quienes integran el jurado. La autora admite que no esperaba alzarse con el galardón y que todavía le cuesta asimilar el alcance que está teniendo el libro.

Un fallo muy disputado y un jurado especializado

La edición en la que Mar Horno ha resultado ganadora ha sido especialmente competitiva. Más de cuatrocientas obras publicadas en Andalucía se presentaron al Premio Andalucía de la Crítica, de las cuales se realizó una primera criba hasta quedar en 44 finalistas repartidos entre las distintas modalidades: Relato, Novela, Poesía, Ensayo y Literatura Infantil y Juvenil.

El jurado, integrado por una veintena de especialistas de la Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literarios, deliberó en la sede del Centro Andaluz de las Letras de Málaga antes de comunicar el fallo. A la lectura del acta asistieron responsables de diversas instituciones culturales, como el director del Centro Andaluz de las Letras, Justo Navarro; representantes de Fundación Unicaja y de la Red Internacional de Universidades Lectoras.

Aunque el premio carece de dotación económica, su valor simbólico e intelectual es muy elevado. En anteriores ediciones ha servido para respaldar la obra de autores andaluces que, con el tiempo, han logrado una proyección nacional e incluso internacional, convirtiendo el galardón en un auténtico referente dentro del mapa cultural de la comunidad.

La entrega oficial de los premios está prevista para el otoño, en un acto que tendrá lugar en la ciudad de Granada y contará con la presencia de los diferentes autores galardonados. En esta ceremonia, Mar Horno recibirá la escultura diseñada por la artista cordobesa Marta Campos, pieza que simboliza el reconocimiento del sector crítico a su apuesta por el relato breve.

Un palmarés compartido con otras voces andaluzas

Aunque el nombre de Mar Horno ha brillado con fuerza en la modalidad de Relato, el fallo de los Premios Andalucía de la Crítica ha sido también una radiografía de la buena salud de las letras andaluzas, respaldada por iniciativas como la Escuela de jóvenes escritoras y escritores, en distintos géneros. En la categoría de Novela, el premio recayó en Crisálida, de Fernando Navarro, obra valorada por su fuerza, originalidad y por la construcción de personajes de gran dureza, narrada con una voz auténtica y un ritmo muy marcado.

En la misma línea, el jurado decidió conceder el galardón de Ópera Prima a la novela Mañana, de la granadina Olalla Castro, por su tratamiento del dolor y la pérdida a través de un lenguaje de profundo lirismo. En Ensayo, la obra reconocida fue Cervantes. La verdad del hombre a través de sus documentos, de Alfredo Alvar Ezquerra, destacada por su rigor y carácter divulgativo a la hora de revisar la vida del autor del Quijote.

Dentro del apartado de Poesía, Juan José Téllez obtuvo el premio con Los últimos pieles rojas, un libro que, según el jurado, encarna una conciencia lírica de fin de ciclo para ciertas utopías, pero que todavía reclama dignidad para la resistencia y para la palabra como herramienta de toma de conciencia frente a la barbarie.

La Literatura Infantil y Juvenil quedó reconocida mediante un premio ex aequo que recayó en La hija del esquimal de Francisco Díaz Valladares y en ¡Sal de ahí topo!, escrito por la malagueña Alicia Acosta con ilustraciones de Alessandro Montagnana. Ambas obras fueron subrayadas como aportaciones valiosas en ámbitos complementarios: la novela juvenil y el álbum ilustrado infantil, respectivamente.

«Piedrasantas» y la madurez del relato breve de Mar Horno

Con Piedrasantas, Mar Horno confirma un camino literario que llevaba años gestándose en el terreno del microrrelato. La autora señala que escribe por afición y por puro disfrute, sin concebir la escritura como una obligación profesional, y quizás ahí radica parte de la frescura y la intensidad de sus textos. Aun así, su trabajo ha alcanzado un grado de madurez que la crítica ha sabido reconocer.

El libro no solo ha sido distinguido con el Premio Andalucía de la Crítica, sino que ya había logrado previamente el prestigioso Premio Tiflos de Literatura, lo que confirma el impacto de la obra en distintos jurados especializados. Para Horno, cada nuevo reconocimiento refuerza la confianza en un proyecto que, en sus propias palabras, le está dando «muchas alegrías».

En estos doce relatos, la autora explora una ciudad que actúa casi como un personaje más, un espacio común en el que se cruzan historias marcadas por la fatalidad, los conflictos morales y un trasfondo de extrañeza que impregna cada escena. La combinación de realismo, alegoría y elementos inquietantes configura un universo narrativo reconocible, que engancha al lector y lo obliga a hacerse preguntas.

El tono de Horno transita entre lo oscuro y lo luminoso: en medio de la violencia, la enfermedad o la muerte, aparecen destellos de humor, fantasía y ternura. Esta mezcla contribuye a que sus relatos resulten cercanos pese a lo perturbador de muchas situaciones, y permite que el conjunto se lea como un mosaico complejo de la condición humana.

Del microrrelato al reconocimiento nacional

Antes de que Piedrasantas acaparara titulares, Mar Horno ya era una autora muy reconocida en el circuito de los certámenes de microrrelatos. Lleva alrededor de quince años cultivando este género brevísimo, en el que ha desarrollado una voz propia basada en la precisión del lenguaje, el ingenio y la capacidad para sugerir historias completas en apenas unas líneas.

Su trayectoria está jalonada de premios: ha ganado concursos como «Relatos de viajes» de la Cadena SER, el Premio Iasa Ascensores, el Premio Letras de Islantilla y el Premio Tiflos de cuentos de la ONCE, además de ser finalista en citas tan seguidas por los aficionados al género como «Relatos en Cadena» de la Cadena SER, el certamen de microrrelatos de la revista Eñe o el Premio Hortensia Roig de literatura infantil, este último orientado a promover vocaciones STEM entre las niñas.

En el terreno editorial, Horno ha publicado los libros Precipicios habitados, Piedrasantas y Náufragos del Océano Índigo, todos orientados al relato y al microrrelato. Algunos de estos títulos también han estado cerca de grandes premios: Precipicios habitados fue finalista de los Premios Ciudad de Alcalá de Henares, mientras que Náufragos del Océano Índigo llegó a la final del Premio Setenil en 2022.

Más allá de sus libros en solitario, la autora ha participado en varias antologías del género, consolidando una presencia constante en el ecosistema del cuento y del relato breve en España. Su nombre se ha ido asociando a la idea de rigor y experimentación dentro de la narración corta, algo que el Premio Andalucía de la Crítica no hace sino confirmar.

«Mala praxis» y el impulso de los microrrelatos

El mismo fin de semana en que se conoció el fallo del Premio Andalucía de la Crítica, Mar Horno regresaba de Cartagena tras recoger el XIV Premio de Microrrelatos ELACT «Lola Fernández Moreno». Su texto ganador, titulado Mala praxis, fue elegido por unanimidad por un jurado compuesto por Isabel Hernández Hernández, Rosa Huertas Gómez, Francisco Marín Pérez y Antonio Parra Sanz.

Este concurso, vinculado al encuentro literario ELACT y patrocinado por la Universidad Popular de Cartagena, Luna-Cerezuela Centro de Estudios y el festival Cartagena Negra, seleccionó en primer lugar cincuenta y siete textos que luego se redujeron a seis finalistas: Se acabó la fiesta, Mala praxis, Salix Babylonica, Vecinos de bloque, El hombre libre y Cuidados paliativos. Tras una nueva votación, el relato de Horno se impuso con claridad.

El premio consistió en un trofeo, una dotación económica de 500 euros y la oportunidad de leer el microrrelato en público durante el acto de entrega. La autora se desplazó desde Torredonjimeno hasta Cartagena para recoger el galardón y compartir con los asistentes su texto, en el que, sin renunciar al ingenio que caracteriza al género, aborda la fuerza del amor capaz de enfrentarse incluso a la muerte y desafiar la lógica racional.

Con esta nueva distinción, Horno refuerza su posición como una de las autoras más premiadas en el ámbito del microrrelato en lengua española. La conexión entre el éxito de Mala praxis y el de Piedrasantas evidencia la coherencia de su proyecto literario, en el que las historias breves funcionan como laboratorio de ideas y emociones que luego se expanden en formatos algo más extensos.

Una escritora por vocación que compagina creación y trabajo

Más allá de los premios, la figura de Mar Horno llama la atención por su forma de relacionarse con la escritura. La autora insiste en que no concibe la literatura como una obligación profesional, sino como un espacio de refugio y disfrute personal. De hecho, asegura que, si tuviera que afrontarla como un trabajo al uso, probablemente perdería parte del placer que ahora le proporciona.

Horno trabaja como documentalista audiovisual en la Radio Televisión de Andalucía (Canal Sur), donde desempeña su labor profesional al margen de su actividad literaria. Esta doble faceta la ha llevado a organizarse para escribir en su tiempo libre, dejándose guiar por la inspiración y evitando imponerse calendarios demasiado estrictos.

En la actualidad, la autora se encuentra inmersa en la escritura de una novela de mayor extensión que la de sus trabajos anteriores. No se ha marcado una fecha concreta para su publicación y prefiere avanzar despacio, revisando cada parte con calma y sin la presión de plazos editoriales cerrados. Su intención es seguir fiel a una forma de trabajar en la que primen el cuidado del texto y el placer de escribir.

Esta actitud pausada contrasta con la intensidad con la que su nombre ha aparecido en los últimos tiempos en el circuito de premios y certámenes. Los éxitos de Piedrasantas y de sus microrrelatos han llegado, en buena medida, como consecuencia natural de un trabajo constante y discreto, desarrollado durante años sin grandes focos mediáticos.

Todo apunta a que la trayectoria de Mar Horno seguirá creciendo: su consolidación como referente del relato breve, el respaldo de la crítica y el interés que despiertan sus nuevos proyectos dibujan el perfil de una autora que ha encontrado en la brevedad un territorio fértil para explorar la complejidad de la condición humana, al tiempo que abre la puerta a una futura etapa novelística que muchos lectores y lectoras ya esperan con curiosidad.


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Emilio Vega y Nidia Beltramo brillan en la primera Gala de la Literatura Berciana

Isaac

Gala literaria en El Bierzo

La primera Gala de la Literatura Berciana ha convertido a Villafranca del Bierzo en un punto de encuentro para autores, lectores y críticos que comparten una misma preocupación: dar al fin el protagonismo que se merece a la creación literaria de la comarca. El acto, celebrado en el Teatro Gil y Carrasco, nace con vocación de continuidad y con la clara intención de consolidarse en el calendario cultural.

En esta cita inaugural, el foco se ha posado especialmente sobre dos nombres propios: el poeta Emilio Vega, reconocido por toda una vida dedicada a la escritura, y la narradora Nidia Beltramo, premiada por su novela Una familia ejemplar, distinguida como mejor libro del año. Ambos autores se han convertido en el mejor símbolo de una literatura berciana que atraviesa un momento de auténtica efervescencia.

Villafranca del Bierzo, epicentro de las letras comarcales

Durante la jornada, Villafranca del Bierzo se transformó en un auténtico epicentro literario. El histórico Teatro Gil y Carrasco acogió a escritores, representantes institucionales, críticos y lectores en una gala que llega para cubrir lo que muchos consideran una deuda pendiente con las letras de la zona. Para buena parte del sector, faltaba un espacio formal de reconocimiento a la creación literaria berciana, y esta iniciativa viene a ocupar ese hueco.

La cita ha sido impulsada principalmente por el Club Petronio, con Ruy Vega al frente, y por el crítico literario Manuel Ángel Morales, representante de la Asociación Nacional de Escritores en la provincia de León. Ambos han subrayado que la comarca vive un momento especialmente activo, con autores presentes en casi todos los géneros, nuevas publicaciones de manera constante y una red de librerías y editoriales cada vez más dinámica. Esta y otras iniciativas culturales en el Bierzo fomentan la visibilidad local.

Desde la organización se remarca que la gala nace como un acto reivindicativo de la cultura berciana. No se busca solo entregar unos premios, sino visibilizar a quienes escriben desde el Bierzo o sobre el Bierzo, reforzar la autoestima cultural del territorio y demostrar a los lectores que aquí también se hacen obras con ambición y calidad literaria.

La respuesta de público y sector ha sido especialmente positiva. El alto nivel de asistencia al teatro y el interés despertado entre los profesionales refuerzan la idea de que este encuentro no es un simple gesto puntual, sino el posible inicio de un proyecto estable que se integre en el mapa cultural de Castilla y León y, por extensión, del conjunto de España.

Las instituciones presentes han coincidido en destacar que, además de su dimensión cultural, una gala de estas características funciona como escaparate para el patrimonio literario y artístico de la comarca, al tiempo que puede tener un efecto dinamizador sobre el turismo cultural y la vida social de Villafranca del Bierzo y de otros municipios bercianos.

El reconocimiento a Emilio Vega: medio siglo de poesía

Uno de los momentos centrales de la velada fue la entrega del Premio a la Trayectoria Literaria Enrique Gil y Carrasco al poeta Emilio Vega. El autor, con alrededor de medio siglo de dedicación a la escritura, fue distinguido por su sólida carrera y su contribución continuada al panorama poético berciano y leonés.

Al recibir el galardón, Vega se mostró abrumado y profundamente emocionado. En sus palabras de agradecimiento, señaló que el premio le llega como un reconocimiento no solo a su propia obra, sino al trabajo silencioso de muchos autores de la comarca, y expresó su deseo de que este tipo de iniciativas sirvan para estrechar lazos de hermandad entre los escritores del Bierzo.

El premio a la trayectoria no se limita a recompensar años de escritura; es también una forma de poner en valor una figura que ha estado vinculada al tejido cultural local durante décadas. En el caso de Emilio Vega, su labor se ha desarrollado tanto en el ámbito creativo como en el de la difusión y participación en actividades relacionadas con la poesía y la literatura en general.

En la gala se destacó que su voz poética forma parte ya del imaginario literario berciano, y que su trabajo contribuye a enlazar generaciones de autores. La organización insistió en que resulta imprescindible reconocer en vida a quienes han dedicado buena parte de su biografía a sostener y enriquecer la escena literaria del territorio.

El nombre del premio, dedicado a Enrique Gil y Carrasco, funciona igualmente como recordatorio de la tradición literaria sobre la que se asientan las nuevas generaciones de escritores. El homenaje a Vega, en ese contexto, se presenta como un símbolo de continuidad entre el legado clásico y la creación contemporánea.

Nidia Beltramo y la fuerza de «Una familia ejemplar»

El otro gran reconocimiento de la noche fue para Nidia Beltramo, galardonada con el premio al Libro del Año por su novela Una familia ejemplar. La obra fue valorada por su solidez literaria y por la manera en que recrea la Argentina de las décadas de 1970 y 1980, un periodo marcado por una fuerte inestabilidad política y social.

Beltramo se mostró sorprendida y agradecida por el respaldo recibido. Su novela, que aborda un contexto histórico complejo, combina el retrato íntimo de una familia con el telón de fondo de un país sometido a tensiones y cambios profundos. Ese equilibrio entre lo personal y lo colectivo ha sido uno de los motivos clave para que el jurado la destacara.

Durante la gala se subrayó que la novela no solo funciona como una historia particular, sino también como un espejo de cómo las decisiones políticas y los conflictos de un país impactan en la vida cotidiana de la gente. Desde la organización se defendió que la obra enlaza con preocupaciones universales, pese a situarse geográficamente lejos del Bierzo, y que demuestra la capacidad de los autores vinculados a la comarca para dialogar con escenarios y problemáticas internacionales.

El reconocimiento a Una familia ejemplar se interpretó igualmente como una muestra del auge de la narrativa escrita por autores relacionados con el Bierzo, capaces de moverse con soltura entre lo local y lo global. En ese sentido, la distinción a Beltramo encaja con el espíritu de la gala: reivindicar una literatura enraizada en el territorio, pero abierta a otros paisajes, épocas y realidades.

La autora subrayó en sus intervenciones la importancia de contar con espacios como esta gala, que permiten establecer un contacto directo con lectores y colegas, y que sirven de altavoz para libros que, de otro modo, podrían pasar más desapercibidos en un mercado editorial cada vez más saturado y competitivo.

Respaldo institucional y apuesta de futuro

La primera edición de la Gala de la Literatura Berciana ha contado con un apoyo institucional amplio que refuerza su vocación de permanencia. El Ayuntamiento de Villafranca del Bierzo, el Consejo Comarcal del Bierzo y la Unión Nacional de Escritores se han implicado en el desarrollo del evento, respaldando tanto su organización como su proyección futura.

El presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, Olegario Ramón, destacó en su intervención la importancia de consolidar este tipo de iniciativas para afianzar el buen momento que viven las letras de la comarca. Según subrayó, una gala de estas características ayuda a articular el sector, a mejorar la visibilidad de los autores y a reforzar la identidad cultural berciana frente a otros territorios.

Por su parte, la viceconsejera de Cultura de la Junta de Castilla y León, Mar Sancho, definió el Bierzo como un auténtico «territorio literario» y una «geografía literaria». Con estas expresiones, quiso poner de relieve la concentración de autores, editoriales, librerías y bibliotecas que se da en la zona, así como la vitalidad de las actividades relacionadas con la lectura y la escritura.

El alcalde de Villafranca del Bierzo, José Manuel Pereira, anfitrión de la gala, incidió en que este proyecto permite recuperar el pulso cultural de la localidad y contribuir a difundir su patrimonio, tanto material como inmaterial. Para el regidor, la gala supone un primer paso en la construcción de un evento que, con el tiempo, podría convertirse en un referente a nivel comarcal y autonómico.

Además del acto principal de entrega de premios, la programación se vio enriquecida con una exposición en la Sala La Capilla, donde se reunieron obras recientes de dieciocho autores bercianos, y con una mesa de crítica literaria en la que participaron voces como la de la escritora y periodista Noemí Sabugal. Estos contenidos paralelos ayudaron a completar la mirada sobre la producción literaria actual del Bierzo.

Una gala llamada a crecer y recorrer la comarca

Tanto la organización como las instituciones implicadas coinciden en que esta primera Gala de la Literatura Berciana es solo el punto de partida. La previsión es que el certamen se amplíe en próximas ediciones, pasando de una jornada puntual a una semana entera de actividades en torno a la lectura, la escritura y el debate cultural.

Entre las ideas que se barajan figura la incorporación de más presentaciones de libros, mesas redondas sobre diferentes géneros y tendencias, encuentros con lectores, talleres para jóvenes y actividades específicas para bibliotecas y centros educativos. El objetivo es que el público pueda acercarse a la literatura desde distintos ángulos y formatos, más allá de la propia ceremonia de premios.

Asimismo, se plantea la posibilidad de que la gala adquiera un carácter itinerante dentro de la comarca, de forma que en futuras ediciones pueda celebrarse en otros municipios del Bierzo. Esta opción permitiría repartir los beneficios culturales del evento, involucrar a diferentes localidades y reactivar espacios que, en muchos casos, cuentan con infraestructuras infrautilizadas.

La organización insiste en que, pese al deseo de crecer, el proyecto quiere mantener su esencia: ser un lugar de reconocimiento y encuentro para la literatura berciana, en el que convivan nombres consolidados con autores emergentes. En este sentido, la idea es que los premios sigan funcionando como motor de visibilidad, sin eclipsar al resto de actividades.

La buena acogida de esta primera edición, tanto por parte del sector literario como del público asistente, alimenta el optimismo de los impulsores. Consideran que, si se mantiene la colaboración entre asociaciones culturales, instituciones y creadores, el Bierzo puede consolidarse en los próximos años como un referente literario destacado en el norte de España.

Tras esta edición inaugural, con Emilio Vega y Nidia Beltramo como grandes protagonistas, la Gala de la Literatura Berciana se perfila como un proyecto con recorrido, capaz de honrar trayectorias consolidadas, impulsar obras recientes y, al mismo tiempo, reivindicar que en el Bierzo existe una comunidad literaria viva, diversa y con ambición de hacerse oír más allá de sus propias fronteras.


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FILBo, puente literario entre Europa y América Latina

Isaac

Feria Internacional del Libro de Bogotá

La Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo) 2026 se prepara para vivir una de sus ediciones más ambiciosas, con una programación que mezcla literatura, pensamiento crítico, artes escénicas y propuestas inmersivas en torno a la lectura. La cita, que vuelve a tener como escenario el recinto de Corferias en la capital colombiana, aspira a recibir a más de 600.000 visitantes y a consolidarse, un año más, como uno de los grandes referentes culturales en el mundo hispanohablante.

En esta ocasión, la feria se articula bajo el lema “el silencio, escucharnos es leernos”, una idea que atraviesa tanto la programación central como la oferta del Distrito de Bogotá y de las entidades culturales asociadas. La FILBo funciona como un punto de encuentro entre Europa y Latinoamérica, donde se dan cita autores consagrados, nuevas voces y proyectos editoriales universitarios e independientes que fortalecen el intercambio intelectual a ambos lados del Atlántico.

Fechas, horarios y funcionamiento general de la FILBo 2026

La feria se celebrará del 21 de abril al 4 de mayo de 2026 en Corferias (carrera 37 n.º 24‑67, Bogotá), que durante dos semanas se transforma en un gran campus literario con pabellones temáticos, stands de editoriales y zonas de encuentro profesional y ciudadano. El horario de apertura al público se sitúa, en líneas generales, entre las 10:00 y las 20:00 horas, aunque algunas actividades pueden extenderse más allá, por lo que se recomienda revisar la agenda oficial día a día.

Las entradas se pueden adquirir tanto en línea como en taquillas físicas del recinto, estas últimas operativas aproximadamente de 9:00 a 20:00. Se mantienen tarifas diferenciadas, con un precio reducido para niños de 6 a 12 años (11.500 pesos colombianos) y una entrada general para mayores de 12 años (14.000 pesos). Los aparcamientos de Corferias permanecen abiertos entre las 9:00 y las 22:00, facilitando la llegada de visitantes que optan por el vehículo privado.

El acceso en transporte público se apoya en el sistema TransMilenio, rutas zonales y servicios adicionales que conectan diferentes barrios de la ciudad con el recinto ferial. También hay cicloparqueaderos y rutas peatonales señalizadas, algo especialmente cómodo para quienes se alojan en zonas cercanas al centro de Bogotá o se desplazan desde espacios culturales que participan de la programación paralela.

India, país invitado de honor y foco internacional

Uno de los grandes atractivos de la FILBo 2026 es la presencia de India como país invitado, lo que abre un amplio abanico de actividades literarias, audiovisuales y escénicas. La industria del libro india se encuentra entre las más potentes del mundo, con un peso muy significativo en publicaciones en inglés y una producción diversificada en más de una veintena de lenguas, algo que se traslada a su pabellón oficial en Corferias.

El pabellón de India, abierto desde el 22 de abril, ofrece conversatorios sobre la tradición intelectual del país, debates sobre el alcance global de sus mercados editoriales y mesas dedicadas al futuro de la literatura en la era digital. En este contexto se inscribe el coloquio “India on the Rise”, que examina el ascenso internacional del país desde la perspectiva cultural y de la circulación de autores.

La parte audiovisual incluye proyecciones de documentales sobre figuras literarias como Nabakanta Burua y filmes de gran impacto como la película “Dangal”, disponible con subtítulos en español para facilitar su acceso al público hispanohablante. A ello se suman actuaciones en vivo de danza clásica india, en especial espectáculos de Bharatanatyam, que permiten acercarse a la dimensión performativa de la cultura india.

La programación se completa con firmas de libros, talleres y foros en torno a la diversidad genérica de la literatura india, que abarca desde la mitología y la narrativa histórica hasta una ficción contemporánea cada vez más presente en los catálogos europeos. Autores como Deepti Kapoor o Kiran Desai forman parte de la delegación invitada, ofreciendo diálogos que resultan de particular interés para el público español y europeo que sigue de cerca las nuevas voces globales.

Europa, Latinoamérica y un puente de autores en la FILBo 2026

La edición 2026 subraya, de forma especial, el vínculo entre Europa y América Latina. Una nutrida delegación de escritores latinoamericanos residentes en Europa se suma a autores europeos que se desplazan a Bogotá, configurando un mapa de voces que cruzan fronteras geográficas y lingüísticas.

En este marco destaca la participación de Teresa Álvarez Olías, economista y escritora española que presenta el libro de microrrelatos “Ventana al mundo”. La obra, concebida para lectores de distintos países, ha recibido reconocimientos literarios en Italia, Alemania y España, entre ellos un premio de relevancia en la ciudad de Brindisi, lo que la sitúa como uno de los títulos europeos con mayor proyección dentro del programa.

Junto a ella, el arquitecto Alberto Sarbach, de doble nacionalidad venezolana y suiza, acude a Bogotá con “La importancia del silencio”, un libro escrito ex profeso para esta edición de la FILBo. La obra propone una meditación sobre la introspección y el valor del silencio en la vida contemporánea, en diálogo directo con el lema general de la feria y con las preocupaciones de una sociedad marcada por la velocidad y la saturación de mensajes.

También forma parte de esta delegación la escritora y coach holística Yamira Guijarro, de nacionalidad ecuatoriano-española, que presenta “Abundancia divina”, un título centrado en el crecimiento personal y la conexión espiritual. Su trayectoria suma varias publicaciones en el ámbito del desarrollo humano, un segmento editorial cada vez más visible tanto en Latinoamérica como en Europa.

La chileno-australiana Ana Parada Casanova, reconocida como embajadora de la paz, participa con “Un rescate: crónicas de un rescate inconcluso”, obra vinculada a su trabajo literario y a diferentes premios internacionales que han marcado su carrera. A esta lista se añade la artista plástica y gestora cultural Soraya Quintana Quiñones, venezolana-española y CEO de la Revista Internacional Best Books, que lleva a la feria la “Saga de Milagros en mi Vida”, consolidando su aportación a la escena artística y literaria contemporánea.

La delegación se completa con la escritora española Garbiñe Salaberria, que presenta “Los días se hacen solos”, y con un numeroso grupo de autores latinoamericanos como René Morales, Hannakarina Añanguren, Lizette García, Judith Salazar, Raúl Rubio, Wendy Barsallo, Joel De Gracia, Mateo Morales, Juan Carlos Morales, Humberto Morales, Adelina González, Carola Rodríguez, Eduardo Camargo, Elaine Vaccaro, Amílcar Gothi, Ismael Martínez, Pedro Angulo, Paola Corcione, Melissa Mendieta, Haydyth Vásquez y Karla A. De Gracia. Todos ellos se reúnen en el Pabellón 3, stand 138, invitados por la Sociedad de Escritores Unidos, una organización que impulsa la literatura como herramienta de integración cultural.

El impacto de ‘Larvas’ y las nuevas voces críticas en la feria

Entre las novedades que más resuenan en esta FILBo 2026 se encuentra ‘Larvas’, de Tamara Silva, una obra que se ha ganado un espacio propio dentro de la narrativa contemporánea latinoamericana por su mirada crítica y su voluntad de incomodar. La novela plantea un universo extraño pero reconocible, en el que la ficción fantástica sirve de espejo deformante para poner en cuestión realidades sociales muy concretas.

Silva, escritora uruguaya de 26 años y con tres libros publicados, combina juventud y madurez literaria en una propuesta que apuesta fuerte por el análisis de las estructuras de poder, la alienación cotidiana y la fragilidad de la identidad. Su capacidad para construir mundos en apariencia imposibles que acaban resultando inquietantemente cercanos convierte ‘Larvas’ en una lectura demandante pero especialmente sugerente para lectores que buscan algo más que entretenimiento.

En la novela, lo fantástico no funciona como mero adorno estético, sino como un dispositivo de denuncia implícita. A través de personajes sometidos a presiones externas, espacios desestabilizadores y situaciones límite, la autora reflexiona sobre cómo los mecanismos de control social pueden erosionar el espíritu individual. Esta mezcla de realismo desasosegante y elementos insólitos convierte el libro en una pieza clave para entender las inquietudes de una nueva generación de escritores latinoamericanos.

La presencia de Tamara Silva en la FILBo 2026 subraya el papel de la feria como plataforma para el debate literario y social. Más allá de las ventas y la promoción comercial, el encuentro se consolida como un espacio donde se ponen en circulación ideas, se cuestionan consensos y se proponen lecturas críticas del presente, algo que interesa de lleno a lectores europeos atentos a lo que ocurre en las letras latinoamericanas.

“LEO: sinfonía del silencio”, el gran pabellón inmersivo de Bogotá

La Alcaldía Mayor de Bogotá llega a la FILBo 2026 con una apuesta especialmente llamativa: el pabellón 5A “LEO: sinfonía del silencio”, un espacio de 877 metros cuadrados diseñado como una partitura viva donde el silencio se entiende no como ausencia, sino como estructura y punto de partida. Aquí, leer implica también escuchar, sentir y habitar la pausa, en una propuesta pensada para todos los públicos.

Este pabellón, que forma parte de la programación distrital, alberga más de 100 actividades que se organizan en distintos “movimientos”, como si se tratara de una composición musical. En cada uno de ellos, el visitante se enfrenta a una experiencia sensorial diferente: el silencio como origen del pensamiento, como preparación para la escucha, como antesala de la voz o como grito que irrumpe en lo colectivo.

La idea es que los asistentes pasen de ser espectadores a convertirse en intérpretes de la experiencia, descubriendo de qué manera el silencio modela nuestras formas de relacionarnos y de entender el mundo. Esta mirada conectada con la vida cotidiana, la memoria y la política encaja con un debate global en torno a la sobreexposición a la información y el ruido digital, algo muy presente también en los contextos europeos.

En palabras de las autoridades culturales de la ciudad, el pabellón “LEO: sinfonía del silencio” pretende vivir la lectura desde la experiencia, explorando nuevas formas de construir la palabra a partir de la pausa y de la escucha. En este marco se celebra el 25 aniversario de BibloRed, la Red Distrital de Bibliotecas Públicas de Bogotá, un sistema con más de 150 espacios de lectura, entre bibliotecas, BibloEstaciones y Paraderos Paralibros Paraparques.

La participación de BibloRed se centra en actividades de mediación, propuestas sensoriales y franjas para distintos perfiles de público, tanto en Corferias como en la programación de FILBo Ciudad. El objetivo es reforzar el acceso a la lectura, la escritura y la oralidad como un derecho cultural a lo largo de la vida, una línea de trabajo que tiene claros paralelismos con las políticas de fomento lector en países europeos.

FILBo Ciudad e iniciativas incluyentes más allá de Corferias

La FILBo 2026 no se limita a los pabellones de Corferias. A través de FILBo Ciudad, la feria se despliega por más de 30 espacios culturales, bibliotecas y centros CREA en diferentes localidades bogotanas, con una agenda que busca descentralizar la oferta y llevar la literatura a barrios y comunidades con menor acceso habitual a este tipo de eventos.

En estos escenarios se organizan conversatorios, lecturas y encuentros con autores nacionales e internacionales, acercando la experiencia literaria a nuevos públicos y fortaleciendo el vínculo entre lectura, cuerpo y territorio. La idea de que la ciudad entera funcione como un ecosistema cultural vivo se materializa en esta red de actividades que dialogan con el tema del silencio y la escucha.

Paralelamente, la feria incorpora una franja FILBo Incluyente, que articula propuestas específicas para personas con discapacidad y para colectivos diversos. Talleres accesibles, recorridos sensoriales y experiencias inmersivas adaptadas buscan garantizar que la lectura se conciba como un derecho y no como un privilegio, un enfoque alineado con estándares internacionales que también se persiguen en las grandes ferias europeas.

Las entidades culturales del Distrito —entre ellas la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, el Instituto Distrital de las Artes (Idartes), la Fundación Gilberto Alzate Avendaño (FUGA), el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC) y Canal Capital— coordinan una programación que suma lanzamientos editoriales, presentaciones artísticas, espacios de diálogo y contenidos emitidos por televisión y plataformas digitales.

Idartes, por ejemplo, refuerza la circulación del libro como bien público mediante la colección Libro al Viento, de la que se distribuirán decenas de miles de ejemplares, además de propuestas para la primera infancia con el programa Nidos y una zona dedicada al cómic, la narrativa gráfica, la ilustración y el emprendimiento creativo. La FUGA se consolida como satélite oficial de la FILBo Incluyente, mientras que el IDPC invita a “leer la ciudad” a través de su sello editorial y actividades vinculadas al patrimonio.

Debate, memoria y pensamiento crítico en la agenda

La FILBo 2026 mantiene una vocación clara de espacio para el pensamiento crítico, algo que se refleja en una programación de más de 2.300 actividades que van desde debates políticos hasta reflexiones sobre memoria histórica, paz y transformación digital. Entre las citas se incluyen encuentros con figuras internacionales como Martin Baron o la líder indígena Nemonte Nenquimo, así como conversaciones con el Nobel Juan Manuel Santos y víctimas del conflicto armado en Colombia.

La exposición “Las formas del silencio”, impulsada por la Secretaría de Cultura, FotoMuseo y la Fundación Carlos Urán, propone un recorrido visual por momentos históricos marcados por la militarización, el conflicto armado y las escenas íntimas de duelo, cuidado o espera. A través de estas imágenes se examina cómo el silencio se inscribe en la vida colectiva y en la memoria social, un enfoque que puede resonar con experiencias europeas en torno a la memoria histórica y los procesos de paz.

En la vertiente de política cultural, se presenta el “Plan de Cultura de Bogotá: una brújula hacia 2038”, que marca líneas estratégicas para garantizar el ejercicio de los derechos culturales a medio y largo plazo. Este documento se discute en conversatorios con responsables institucionales y expertos, y se acompaña de talleres específicos dirigidos a niños y adolescentes, para incorporar sus perspectivas en la visión de ciudad.

Otros espacios abordan temas como la transformación digital y sus impactos en el sector cultural, o el papel de las industrias creativas en la economía urbana. Se presentan libros como “Impactos de la transformación digital en la cultura” o “Ciudades conectadas”, y se celebran encuentros en el marco de la Ruta Diseño, donde se anuncian los ganadores del premio Lápiz de Acero 2026. También se lanza “Bogotá 24/7”, una publicación que abre el debate sobre la vida nocturna y las actividades no convencionales con enfoque de género.

Presencia académica y redes editoriales iberoamericanas

La dimensión académica de la FILBo se refuerza con la participación, por primera vez, de CLACSO en la feria. La red de centros de investigación en ciencias sociales toma parte en el Salón Internacional del Libro Universitario (SILU), un espacio impulsado por Hipertexto – Netizen para visibilizar la riqueza y la diversidad de la edición universitaria iberoamericana.

CLACSO comparte estand con sellos universitarios de una docena de países, reforzando el intercambio de producción académica y la proyección internacional de la edición crítica. En este contexto se celebran paneles y presentaciones de libros centrados en temas como la paz, la administración pública o la educación transformadora, con la participación de autores e investigadores de instituciones como la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP).

Entre las actividades figuran conversatorios sobre revistas formativas y producción de conocimiento desde los territorios, presentaciones de obras dedicadas a la “Cátedra para la paz” y debates en torno a los diez años de la firma del Acuerdo de Paz en Colombia. Estas sesiones combinan una mirada académica con un enfoque divulgativo, lo que las hace de interés tanto para especialistas europeos en ciencias sociales como para lectores curiosos.

La agenda se completa con charlas sobre los retos de la administración pública ante los cambios de gobierno y otros temas de gestión política y social, que se apoyan en publicaciones recientes de las editoriales universitarias implicadas. En conjunto, la presencia de CLACSO y del SILU consolida la FILBo como un nodo para el intercambio de pensamiento crítico en el espacio iberoamericano, con proyección hacia Europa.

Con este despliegue de literatura, pensamiento, arte y política cultural, la FILBo 2026 se afianza como un punto de encuentro clave entre Europa y América Latina, donde conviven autores consagrados, nuevas voces como Tamara Silva, delegaciones internacionales como la de India y proyectos públicos de lectura que dialogan con las grandes tendencias culturales del momento. Para lectores, profesionales del libro y agentes culturales europeos, la feria se presenta como una ventana privilegiada a los debates, las estéticas y las iniciativas que están definiendo el futuro de las letras en el mundo hispanohablante.


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Bancos de la calle Gutenberg: el nuevo paseo literario del Barrio del Oeste

Isaac

bancos literarios en la calle Gutenberg en Salamanca

La calle Gutenberg, en pleno Barrio del Oeste de Salamanca, se ha convertido en los últimos días en uno de esos rincones que invitan a caminar despacio. Lo que antes eran simples bancos para sentarse un rato ahora funciona como un pequeño mapa literario al aire libre, donde cada asiento cuenta una historia a través del nombre que lleva grabado.

Esta transformación llega de la mano de una iniciativa cultural impulsada por la Asociación ZOES, que ha decidido convertir veinte bancos de la calle en un homenaje permanente a figuras clave de la literatura universal. La propuesta se apoya en una idea muy sencilla: usar el mobiliario urbano de siempre para que la lectura y los libros se cuelen, casi sin darse cuenta, en la rutina del barrio.

Veinte bancos, veinte nombres que hicieron historia

Desde esta semana, los 20 bancos situados a lo largo de la calle Gutenberg lucen unas pequeñas placas metálicas que llaman la atención de cualquiera que pase. En cada una se puede leer el nombre de un escritor o escritora, acompañado de las fechas en las que vivió, convirtiendo cada asiento en una especie de ficha biográfica mínima pero muy sugerente.

La selección de autores no se ha dejado al azar: cada banco está dedicado a una figura literaria distinta, abarcando desde nombres esenciales de las letras españolas hasta voces internacionales de gran relevancia. El resultado es un paseo que combina tradición, modernidad y diversidad, y que anima a detenerse, leer y, con un poco de suerte, descubrir algún autor nuevo para el transeúnte.

Entre los nombres grabados en los bancos aparecen clásicos como Miguel de Cervantes (1547-1616), Federico García Lorca (1898-1936) o Miguel de Unamuno (1864-1936), muy ligados además a la historia y la vida intelectual de España. Junto a ellos, sitúan a autoras que han marcado un antes y un después en la literatura en español, como Emilia Pardo Bazán (1851-1921) o Carmen Martín Gaite (1925-2000).

La lista se completa con figuras que abren el foco hacia otros territorios y corrientes de pensamiento, como Simone de Beauvoir (1908-1986), Virginia Woolf (1882-1941) o Isabel Allende (1942), y con escritores que han dejado una huella muy personal en la narrativa y la poesía del siglo XX, entre ellos Miguel Delibes (1920-2010), Gloria Fuertes (1917-1998) o José Saramago (1922-2010).

En la selección también hay espacio para nombres muy vinculados a la historia del pensamiento y la educación, como Luis Vives (1492-1540) o Joaquín Costa (1846-1911), y para figuras quizá menos conocidas para el gran público, como Juan Picornell (1883-1954) o Lucía de Medrano (1484-1527), cuyo recuerdo se refuerza ahora con este gesto simbólico en pleno espacio urbano.

Un proyecto participativo para acercar la cultura a la calle

Detrás de estos bancos literarios está el trabajo de la Asociación de Vecinos ZOES y su Grupo Libros-Pelis, que llevan tiempo impulsando actividades para animar la vida cultural del Barrio del Oeste. En este caso, no se trata solo de colocar placas, sino de plantear una manera distinta de relacionarse con el barrio y con la lectura.

La elección de los veinte autores y autoras, según ha detallado la organización, se ha realizado mediante un proceso de selección participativo. Esto significa que no ha sido una decisión tomada desde un despacho, sino que se ha buscado la implicación de la comunidad vecinal y de las personas que siguen de cerca las iniciativas culturales de la zona.

De este modo, el proyecto no solo rinde tributo a los grandes nombres de la literatura, sino que también refuerza la sensación de que el barrio se construye entre todos. Cada placa es, en cierto modo, el reflejo de una elección compartida, de un consenso sobre qué voces merecen ocupar un lugar fijo en este paseo tan particular.

La propia calle elegida, Gutenberg, tampoco es casual. El nombre del inventor de la imprenta encaja a la perfección con un proyecto que gira en torno a los libros y las palabras. Según ha explicado la presidenta de ZOES, Inmaculada Cid, ubicar las placas precisamente en esta vía es una forma de cerrar el círculo: la tecnología que hizo posible la difusión de la lectura da ahora nombre al escenario de este homenaje a quienes llenaron de contenido esas páginas impresas.

Desde ZOES subrayan que la intención es integrar la cultura en la vida cotidiana de los salmantinos, sin necesidad de grandes infraestructuras ni actos solemnes. Basta con pasear, sentarse un rato y fijarse en la placa del banco para que surja la curiosidad por saber quién fue esa persona y qué escribió.

Autores, fechas y un guiño a la memoria colectiva

Las placas instaladas en los bancos incluyen, de forma muy sencilla, dos datos clave: el nombre del autor o autora y su cronología vital. Esa mínima información funciona como puerta de entrada para que cada persona investigue, recuerde o redescubra a quien tiene “bajo el asiento”.

Entre los nombres escogidos se encuentran figuras que han marcado la poesía española, como Antonio Machado (1875-1939) o Miguel Hernández (1910-1942), y otros muy vinculados a Salamanca y a su tradición universitaria y cultural, como el propio Miguel de Unamuno.

También ocupan su banco escritoras que han reivindicado el papel de la mujer en la literatura, caso de Emilia Pardo Bazán, Gloria Fuertes, Simone de Beauvoir, Virginia Woolf, Carmen Martín Gaite o Isabel Allende. La presencia de estas autoras contribuye a dar una imagen más amplia y equilibrada del canon literario, incorporando voces que durante mucho tiempo no siempre estuvieron tan visibles en los espacios de reconocimiento público.

Junto a ellos, nombres como Valle-Inclán (1866-1936), León Felipe (1884-1968) o Miguel Delibes recuerdan la riqueza y la variedad de la narrativa y la poesía en lengua española a lo largo de los siglos XIX y XX. En el caso de José Saramago, además, el banco señala la conexión de Salamanca con las letras portuguesas, tan cercanas geográfica y culturalmente.

La inclusión de Lucía de Medrano, Fray Luis de Granada o Luis Vives introduce en el recorrido una capa histórica y humanista muy vinculada a la tradición académica y religiosa de la Península, y refuerza la idea de que este paseo literario no se limita solo a novelistas o poetas, sino que también reconoce a quienes ayudaron a pensar y a enseñar de otra manera.

Un barrio que se vive entre ocio, cultura y lectura compartida

La actuación de los bancos de la calle Gutenberg no es un gesto aislado, sino que forma parte del programa de dinamización cultural del Barrio del Oeste. Se trata de una zona de la ciudad que, desde hace años, apuesta por el arte urbano, los murales, las actividades vecinales y las propuestas que sacan la cultura a la calle.

En este contexto, los bancos literarios se suman a otras iniciativas que buscan combinar ocio, cultura y memoria en el espacio público. La idea es que el barrio no sea solo un lugar de paso, sino un entorno que invita a quedarse, a relacionarse y a participar en actividades colectivas.

Con motivo del Día del Libro, la calle Gutenberg se ha convertido en escenario de quedadas de lectura al aire libre y cuentacuentos, aprovechando precisamente esos bancos recién “bautizados” con nombres de escritores. La actividad “Las Letras al Sol”, organizada por ZOES, ha reunido a vecinos y visitantes que han llevado sus propios libros para leer, comentar y recomendar títulos a otras personas.

En una de estas jornadas, los participantes estrenaron los nuevos bancos literarios, sentándose literalmente sobre el nombre de su autor o autora preferida. La propia calle se transformó en un improvisado club de lectura urbano, demostrando que estos pequeños cambios en el mobiliario pueden generar dinámicas sociales y culturales muy vivas.

Además, se ha querido dar continuidad a estas propuestas más allá de una sola fecha, con la intención de que el Día del Libro no se quede en un evento puntual, sino que sirva como punto de partida para mantener a lo largo del año actividades que giren en torno a la lectura, la conversación y el encuentro vecinal.

En conjunto, los bancos de la calle Gutenberg se consolidan como un símbolo del carácter cultural del Barrio del Oeste, un lugar donde las paredes hablan a través de murales y ahora los bancos susurran nombres y fechas de autores que forman parte del imaginario colectivo.

La combinación de un homenaje a veinte escritores y escritoras, la implicación vecinal en la elección de los nombres, el vínculo con el Día del Libro y las actividades de lectura compartida en la calle hace que este pequeño tramo de Salamanca se convierta en un punto de encuentro entre pasado y presente literario. Pasear por la calle Gutenberg es, desde ahora, una forma sencilla de acercarse a la memoria de las letras universales mientras se disfruta de un barrio que apuesta por la cultura a pie de calle.


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‘Rogue Trooper’ de Duncan Jones tiene tráiler y desvela su ambiciosa animación bélica

Isaac

Rogue Trooper pelicula animada

La adaptación animada de ‘Rogue Trooper’, dirigida por Duncan Jones, por fin ha enseñado su primer tráiler tras años de silencio y rumores. El proyecto, basado en el mítico cómic de ciencia ficción bélica publicado en la revista británica 2000 AD, parecía haber quedado en el limbo, pero el reciente adelanto confirma que la película está viva y avanzando con fuerza.

Este primer vistazo sirve como recordatorio de que la película no se había cancelado y, además, permite comprobar la particular apuesta visual que la producción está llevando a cabo. Se trata de un largometraje de animación completamente digital, con un estilo que bebe del mundo de los videojuegos pero que ha sido cuidadosamente trabajado para mantener una estética cinematográfica propia.

Un proyecto que muchos daban por perdido vuelve a la carga

La película de ‘Rogue Trooper’ se anunció hace aproximadamente un año y medio antes de la pandemia, cuando se confirmó que Duncan Jones, responsable de títulos como ‘Moon’, ‘Código fuente’ o ‘Warcraft’, sería el encargado de trasladar a la gran pantalla las viñetas creadas por Gerry Finley-Day y Dave Gibbons a principios de los años ochenta. Desde entonces, el director había estrenado la irregular ‘Mudo’ y participado en la miniserie ‘A Teacher’, pero apenas había noticias públicas de este proyecto.

La sensación generalizada entre muchos seguidores era que la adaptación se había quedado atascada en alguna fase del desarrollo. Sin embargo, medios internacionales como Deadline han publicado en exclusiva el teaser y las primeras imágenes oficiales, confirmando que el largometraje no solo sigue en marcha, sino que ha alcanzado una etapa avanzada de producción.

De hecho, el equipo de la película ya comunicó que el rodaje de voz y la base de la animación se dieron por concluidos a finales de 2023. Desde entonces, el proyecto ha estado inmerso en una fase de ajustes, refinamiento visual y retoques de su particular estilo de animación, algo que se aprecia en el tráiler, breve pero llamativo.

Eso sí, quienes esperen marcar la fecha de estreno en el calendario van a tener que armarse de paciencia. El adelanto se limita a lanzar un irónico “Coming soon-ish” y, por ahora, no hay día oficial de llegada a cines o plataformas en Europa o en España.

Una guerra eterna en Nu-Earth: así es el mundo de ‘Rogue Trooper’

El teaser nos traslada directamente a Nu-Earth, un planeta devastado por una guerra interminable entre dos bandos enfrentados: los Norts y los Southers. No se trata de un simple campo de batalla, sino de un entorno tóxico, hostil y prácticamente inhabitable para los humanos corrientes, lo que convierte cada movimiento en una lucha constante por la supervivencia.

En este escenario entra en escena el protagonista, conocido como 19, un soldado de infantería genéticamente modificado para soportar las condiciones extremas del planeta. Según la sinopsis facilitada por la producción, 19 es el único superviviente de una operación de invasión que ha salido desastrosamente mal, víctima de una traición que ha dejado a todo su escuadrón aniquilado.

Desesperado por descubrir quién les vendió y por ajustar cuentas, 19 se lanza a la caza del llamado General Traidor, figura clave en la trama del cómic, llevando a la pantalla ese tono de venganza y desconfianza que siempre ha caracterizado a la obra original. Lejos de presentarse como un héroe clásico, el personaje se mueve en un terreno marcado por la pérdida, la rabia y la supervivencia a cualquier precio.

Más allá de los disparos y las explosiones, el universo de ‘Rogue Trooper’ funciona como una reflexión sobre el coste humano de la guerra, algo que ya estaba presente en las viñetas de 2000 AD desde su debut en 1981. El cómic incorporaba ecos de conflictos reales como la Segunda Guerra Mundial, Vietnam o la Guerra Civil estadounidense, filtrados a través de la ciencia ficción, y esa carga metafórica parece haber sido respetada en la película.

Este enfoque puede encajar bien con un público europeo acostumbrado a historias bélicas con un trasfondo más serio, especialmente en mercados como el británico o el español, donde las narrativas sobre memoria, conflicto y trauma colectivo tienen una larga tradición en literatura, cine y cómic.

Un protagonista que nunca está del todo solo: Gunnar, Helm y Bagman

Uno de los elementos más distintivos de ‘Rogue Trooper’ es la peculiar forma en que el protagonista mantiene el vínculo con su escuadrón caído. Aunque 19 es el único superviviente físico de la unidad, no combate completamente solo en Nu-Earth.

Antes de que la misión fracasara, el soldado consiguió salvar las conciencias de tres compañeros en chips de respaldo que ahora viajan con él integrados en su equipo militar. Así nacen Gunnar, alojado en su rifle; Helm, situado en el casco; y Bagman, instalado en la mochila. Estos personajes no solo hablan con él, sino que le asesoran, le discuten decisiones y aportan humor oscuro en medio del desastre.

Esta dinámica convierte al protagonista en una especie de escuadrón contenido en un solo cuerpo, algo que da pie a momentos de camaradería, conflicto interno y conversaciones que, en el cómic, han servido para explorar temas como la identidad, la memoria o el peso de la culpa. Trasladado a la animación, este recurso puede ofrecer un juego interesante tanto visual como narrativo.

El propio Duncan Jones ha comentado que, cuando leía el cómic de joven, interpretaba esta división en tres voces como una representación casi filosófica del alma fragmentada, inspirada en la célebre división tripartita de Platón entre razón, corazón y deseos. Aunque los autores originales negaron que esa fuera su intención consciente, para el director esta lectura simbólica ha sido uno de los grandes atractivos del material de partida.

Este tipo de capas de lectura, que combinan acción militar con subtexto psicológico, pueden diferenciar a ‘Rogue Trooper’ de otras adaptaciones de cómic más convencionales, algo relevante en un contexto en el que el cine de superhéroes y las franquicias dominan las carteleras europeas y mundiales.

De las páginas de 2000 AD al cine de animación

Para entender el peso de este proyecto conviene recordar que ‘Rogue Trooper’ nació en la mítica revista británica 2000 AD, el mismo hogar en el que se forjó el icónico Juez Dredd. Creado por el guionista Gerry Finley-Day y el dibujante Dave Gibbons, el personaje se convirtió en una de las series más reconocibles de la publicación desde su aparición en los primeros años ochenta.

Gibbons, conocido internacionalmente por su trabajo en ‘Watchmen’ y ‘Kingsman’, aportó al cómic un estilo visual contundente, mientras que Finley-Day desarrolló una narrativa que mezclaba ciencia ficción con crítica bélica. Con el tiempo, el universo de ‘Rogue Trooper’ se amplió a videojuegos y otros formatos, pero hasta ahora no había llegado a materializarse en un largometraje animado de este calibre.

La película que dirige Duncan Jones adapta directamente el cómic original, con el propio cineasta firmando el guion. Según ha explicado en varias entrevistas, el proceso de desarrollo arrancó con guiones gráficos detallados y pequeños vídeos caseros que él mismo rodó junto a su montador, Barrett Heathcote, recreando escenas en un jardín para montar un primer borrador de la película.

A partir de ese material se construyó un animatic completo empleando Unreal Engine como base de trabajo. El diseñador de producción Stephen Trumble aportó bocetos conceptuales a lo largo de todo el proceso, y su estudio de animación, Treehouse, se encargó de dar forma a ese primer montaje animado que serviría de esqueleto para el largometraje final.

En el corazón del proyecto están las productoras Rebellion y Liberty Films, con Stuart Fenegan actuando como productor principal y Jason y Chris Kingsley sumándose desde la experiencia que ya arrastran con la adaptación de ‘Dredd’. La intención declarada ha sido siempre respetar el espíritu del cómic sin renunciar a un lenguaje audiovisual contemporáneo.

Duncan Jones, un regreso a la ciencia ficción con sello propio

Duncan Jones, ganador de un BAFTA por su debut con ‘Moon’, vuelve a sumergirse en la ciencia ficción de tono autoral tras una trayectoria que ha combinado propuestas más íntimas con grandes producciones de estudio como ‘Warcraft’. En el caso de ‘Rogue Trooper’, el director no esconde que se trata de un proyecto muy personal.

En declaraciones a la prensa especializada, Jones ha recordado cómo, durante su infancia, descubrió 2000 AD en quioscos de distintos países mientras viajaba con su familia. Entre periódicos internacionales y revistas en inglés, siempre aparecía la publicación británica, acompañada en ocasiones por el cómic ‘Eagle’. Desde entonces se declaró seguidor de la revista y de varios de sus personajes.

Según el propio cineasta, 2000 AD posee “un tesoro absoluto de personajes”, muchos de los cuales le gustaría adaptar en algún momento. Sin embargo, fue siempre ‘Rogue Trooper’ el que más le atrajo, en buena parte por esa mezcla de acción militar, ciencia ficción cruda y temas filosóficos de fondo que él mismo interpretaba en sus lecturas.

Su interés por la obra de Platón y la idea de un alma dividida en distintos componentes encajó, en su imaginación, con las personalidades de Bagman, Gunnar y Helm, tanto que llegó a preguntar a los creadores del cómic si esa referencia estaba en su mente al diseñar los personajes. Aunque la respuesta fue negativa, el director ha mantenido esa visión como guía creativa.

Este tipo de conexión personal con el material suele traducirse en películas con un sello más marcado y menos sensación de producto impersonal, algo que podría jugar a favor de ‘Rogue Trooper’ en un mercado donde abundan las adaptaciones de cómic que siguen fórmulas muy similares.

Una animación híbrida: Unreal Engine 5 y mucho trabajo manual

Uno de los aspectos que más está llamando la atención del proyecto es su apuesta técnica y estética. Aunque el equipo ha trabajado con el motor de videojuegos Unreal Engine 5 para modelar gran parte de los entornos y escenas, Jones y su equipo insisten en que no se trata de una cinemática al uso.

Tras la creación del animatic con Unreal, la producción sometió el material a un proceso de retoque intensivo con animación manual. El objetivo era evitar que la película terminase pareciendo una secuencia de videojuego y dotar a los personajes de una expresividad más propia de la animación cinematográfica tradicional.

La diseñadora de personajes Doriana Re ha jugado un papel clave en la definición del look de los protagonistas y secundarios, mientras que el equipo de animación se ha encargado de ajustar los movimientos, especialmente en las escenas de acción y las secuencias de combate, para que combinaran fluidez, impacto visual y un punto de estilización.

En el tráiler, pese a su brevedad, ya se percibe una mezcla curiosa: fondos y efectos que recuerdan a los videojuegos de última generación, junto con personajes que se mueven de forma algo más teatralizada y controlada, en la línea de determinadas producciones de animación para adultos.

Para el público europeo, habituado a propuestas de animación de estudios como Aardman, Cartoon Saloon o las producciones francesas y españolas, este híbrido entre tecnología puntera y enfoque artesanal puede resultar atractivo si consigue encontrar su propio equilibrio visual sin caer ni en la rigidez digital ni en la caricatura excesiva.

Un reparto de voces lleno de nombres reconocibles

La producción ha reunido un elenco de voces de primer nivel para dar vida a los personajes de ‘Rogue Trooper’. Aneurin Barnard, conocido por su participación en ‘Dunkerque’, encarna a 19, el supersoldado protagonista que recorre Nu-Earth en busca del responsable de la traición.

Junto a él figuran Jack Lowden, visto en ‘Caballos lentos’ y también en ‘Dunkerque’; Daryl McCormack, que ha llamado la atención en títulos como ‘Malas hermanas’ y ‘Buena suerte para ti, Leo Grande’; y Reece Shearsmith, popular por su trabajo en la serie británica ‘Inside No. 9’. Estos intérpretes dan vida a personajes clave como Gunnar, Helm y Bagman, el trío de compañeros caídos que siguen “presentes” a través del armamento y el equipo del protagonista.

El reparto se completa con nombres muy reconocidos por el público europeo y español, como Hayley Atwell (vista en las películas del Capitán América y en la reciente entrega de ‘Misión: Imposible’), Asa Butterfield (‘La invención de Hugo’, ‘Sex Education’), Jemaine Clement, Matt Berry y el siempre comentado Sean Bean, cuya fama por el destino de muchos de sus personajes sigue acompañándole desde ‘Juego de Tronos’ y ‘El Señor de los Anillos’.

También participan intérpretes como Diane Morgan, conocida por el falso documental ‘Cunk on Earth’, y Alice Lowe, que ha destacado en producciones británicas de género y series como ‘Black Mirror’. Esta combinación de voces procedentes de cine, televisión y comedia británica apunta a una película que no se limita a la acción, sino que deja espacio para el humor negro y los matices interpretativos.

Contar con este tipo de reparto refuerza la sensación de que ‘Rogue Trooper’ aspira a situarse como una producción relevante dentro de la animación para adultos, con potencial para viajar bien por los mercados europeos, donde muchos de estos actores tienen ya una base de seguidores consolidada.

La vuelta de ‘Rogue Trooper’ a la primera línea mediática con su primer tráiler confirma que la adaptación del clásico de 2000 AD ha superado su fase más incierta y se encamina hacia su estreno, aunque todavía sin fecha concreta. Con un universo bélico de ciencia ficción cargado de subtexto, un autor de género con una visión muy personal al mando, una apuesta técnica que combina Unreal Engine 5 con animación manual y un reparto de voces repleto de nombres conocidos, la película se perfila como una de las propuestas de animación más singulares en camino. Ahora solo queda ver cuándo y cómo llegará a salas y plataformas en España y el resto de Europa para comprobar si ese potencial se traduce en una experiencia que esté a la altura de las expectativas que el cómic lleva generando desde los años ochenta.


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